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Dios es el que me ciñe de poder

Psalm 18:32-34
Joel Coyoc November, 5 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc November, 5 2025
Salmo 18

El sermón de Joel Coyoc, titulado "Dios es el que me ciñe de poder", aborda la provisión divina de poder y la soberanía de Dios en la vida del creyente, centrándose en el Salmo 18:32-34. Coyoc argumenta que el salmista, David, se gloría en Dios reconociendo que toda habilidad y fortaleza proviene de Él. A lo largo del sermón, el predicador sostiene que Dios es quien sostiene y perfecciona el camino del creyente, adiestra sus manos para la batalla, y otorga el escudo de salvación. Coyoc enfatiza que los creyentes deben reconocer que su capacidad para enfrentar los desafíos de la vida, así como su crecimiento espiritual, son el resultado de la gracia divina y no de méritos personales. Este entendimiento es fundamental para vivir en humildad y glorificar a Dios por sus obras.

Key Quotes

“Gloríate en Dios. Es una característica de la verdadera religión dar a Dios toda la gloria, solo a Dios la gloria.”

“Dios es el que me ciñe de poder; el poder espiritual, el poder físico, el poder viene del Señor.”

“Si en verdad el Señor lo está haciendo, ten por seguro algo. No hay nada que presumir. Él es quien nos hace bienaventurados.”

“Recuerde que es el fruto del Espíritu Santo y el Señor es quien nos da la fe.”

What does the Bible say about God's power in our lives?

The Bible teaches that God is the source of our strength and power, as expressed in Psalm 18:32-34.

Psalm 18:32-34 reveals that God is the one who equips us with power and makes our paths perfect. David acknowledges that all his abilities are a direct result of God's grace and might. As believers, we must remember that our strength does not originate from ourselves but from God who fortifies us. This aligns with the biblical principle that every good gift comes from above, highlighting our dependence on God's sovereignty in all aspects of life.

Psalm 18:32-34

What does the Bible say about God's power?

The Bible teaches that God is the source of all power and strength, enabling believers to walk in faith.

In Psalm 18:32-34, the psalmist declares, 'God is the one who girds me with power.' This acknowledgment shows that any strength or ability believers have comes from God alone. Throughout Scripture, we see the Lord empowering His people, as seen in the examples of David, Paul, and Christ, who state that all power belongs to God. In Ephesians 1:19-20, Paul emphasizes that the power available to believers is the same as the mighty strength that God exerted when He raised Christ from the dead. Thus, understanding God's sovereignty and power is crucial as it humbles us, reminding us that we are entirely dependent on Him for all that we do and are.

Psalm 18:32-34, Ephesians 1:19-20

How do we know that God sustains us in our battles?

We know God sustains us in our battles through His promises in scripture, such as Psalm 18 and Philippians 4:13.

Psalm 18 illustrates how God not only equips us for battle but actively sustains us through His might. The psalmist declares, 'He trains my hands for battle' and 'your right hand sustains me,' emphasizing that our victories are won by relying on God's provision. Additionally, in Philippians 4:13, Paul affirms, 'I can do all things through Christ who strengthens me,' reinforcing the idea that Christ's empowerment is crucial for overcoming challenges. Thus, the assurance of God's sustenance is rooted deeply in scriptural truth.

Psalm 18, Philippians 4:13

How do we know that God perfects our paths?

The Bible affirms that God is responsible for making our paths perfect, guiding our steps in accordance with His will.

According to Psalm 18:32, 'God is the one who makes my way perfect.' This profound truth highlights the role of divine guidance in the believer's life. When we walk in obedience to God and align our lives with His Word, He ensures our paths lead to righteousness and fulfillment. Proverbs 3:5-6 reinforces this idea, advising us to trust in the Lord and acknowledge Him in all our ways, promising that He will make our paths straight. Hence, believers are encouraged to rely on God's perfecting work in their lives, recognizing that their successes and spiritual victories are solely due to His grace and guidance.

Psalm 18:32, Proverbs 3:5-6

Why is it important to give glory to God?

Giving glory to God is crucial as it acknowledges His sovereignty and our dependence on Him for everything.

Giving glory to God is fundamental because it directs all praise towards the Creator who is the source of all good things. As David illustrates in Psalm 18, our successes and abilities are not due to our efforts but are gifts from God. Recognizing this truth cultivates humility and gratitude in our hearts, allowing us to rightly attribute our achievements to God's grace. When we glorify God, we acknowledge our dependence on Him, reinforcing the biblical teaching that 'the one who boasts should boast in the Lord' (1 Corinthians 1:31). This perspective not only reflects our relationship with God but also encourages those around us to recognize His sovereignty.

1 Corinthians 1:31, Psalm 18:32-34

Why is it important to glorify God in our achievements?

Glorifying God in our achievements recognizes His sovereignty and grace in all aspects of our lives.

Glorifying God is essential because it acknowledges that all accomplishments are ultimately due to His grace and power. The psalmist in Psalm 18 is clear that it is God alone who gives strength and ability. This principle is reinforced throughout Scripture, as seen when David, Paul, and others attribute their successes to God. In 1 Corinthians 1:26-31, Paul explains that God chooses the weak and foolish things of the world to confound the strong, emphasizing that no one can boast in His presence. Thus, giving glory to God cultivates humility and refocuses our hearts on Christ, recognizing that every good gift comes from Him as stated in James 1:17.

Psalm 18:32, 1 Corinthians 1:26-31, James 1:17

Sermon Transcript

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Salmo número dieciocho le vamos a dar lectura le voy a dar lectura siguen con la vista llegando al versículo treinta a partir del versículo treinta leemos juntos hasta el final

Dice, te amo Jehová, fortaleza mía. Jehová roca mía y castillo mío y mi libertador, Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré. Mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Invocaré a Jehová quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.

Me rodearon ligaduras de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Ligaduras del Seol me rodearon. Me tendieron lazos de muerte. En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él a sus oídos. La tierra fue conmovida y tembló. Se conmovieron los cimientos de los montes y se estremecieron porque se indignó él.

Humo subió de su nariz y de su boca fuego consumidor. Carbones fueron por él encendidos. Inclinó los cielos y descendió, y había densas tinieblas debajo de sus pies. Cabalgó sobre un querubín y voló. Voló sobre las alas del viento. Puso tinieblas por su escondedero y por cortina suya alrededor de sí. Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Por el resplandor de su presencia sus nubes pasaron. Granizo y carbones ardientes. Tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz. Granizo y carbones de fuego, envió sus aetas y los dispersó, lanzó relámpagos y los destruyó.

Entonces aparecieron los abismos de las aguas, y quedaron al descubierto los cimientos del mundo. A tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz. envió desde lo alto, me tomó, me sacó de las muchas aguas, me libró de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían pues eran más fuertes que yo. Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas Jehová fue mi apoyo. Me sacó al lugar espacioso, me libró porque se agradó de mí.

Jehová me ha premiado conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. porque yo he guardado los caminos de Jehová y no me aparté impiamente de mi Dios. Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí y no me he apartado de sus estatutos fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, por lo cual me ha recompensado que va conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista.

Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos. Tú encenderás mi lámpara. Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros.

En cuanto a Dios perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová, escudo es a todos los que en él esperan. ¿Porque quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino, quien hace mis pies como de siervas y me hace estar firme sobre mis alturas, quien adiestra mis manos para la batalla, para empezar con mis brazos el arco de bronce, Me diste asimismo el escudo de tu salvación, tu diestra me sustentó y tu benignidad me ha engrandecido.

Ensanchaste mis pasos debajo de mí y mis pies no han resbalado. Perseguí a mis enemigos y los alcancé y no volví hasta acabarlos. Los herí de modo que no se levantasen, cayeron debajo de mis pies, pues me ceñiste de fuerza para la pelea. ¿Has humillado a mis enemigos debajo de mí? ¿Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas para que yo destruya a los que me aborrecen? Clamaron y no hubo quien salvase. Aún a Jehová, pero no lo soy yo. Y los molí como polvo delante del viento. Los eché fuera como lodo de las calles. ¿Me has librado de las contiendas del pueblo? ¿Me has hecho cabeza de las naciones? Pueblo que yo no conocía me sirvió. Al oír de mí me obedecieron. Los hijos de extraños se sometieron a mí. Los extraños se debilitaron y salieron temblando de sus encierros.

Leemos juntos hasta el final. Viva Jehová y bendita sea mi roca y enaltecido sea el Dios de mi salvación. El Dios que venga a mis agravios y somete pueblos debajo de mí. El que me libra de mis enemigos y aún me eleva sobre los que se levantan contra mí. me libraste de varón violento, por tanto, yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, y cantaré a tu nombre, grandes triunfos da a su rey y hace misericordia a su ungido, a David y a su descendencia para siempre, amén.

Vamos a a meditar los versículos treinta y dos hasta el versículo treinta y cuatro. Dice, Dios es el que me ciñe de poder y quien hace perfecto mi camino, quien hace mis pies como de siervas y me hace estar firme sobre mis alturas, quien adiestra mis manos para la batalla, para entezar con mis brazos el arco de bronce. Dios es el que me ciñe de poder.

Y quisiera que pudiéramos estar pensando ¿Qué es lo que el salmista está haciendo aquí? Y lo que nosotros vamos a mirar aquí es que el salmista está gloriándose en Dios. Gloríate en Dios. Gloríate en Dios. Es es algo que que se ha vuelto Y la tentación fue hacer ladrones de gloria. Queremos robar la gloria. Es complejo hasta que el Señor obra en nuestros corazones y nos atrae hacia él. Es complejo hasta que el Espíritu, obrando en nosotros, nos enseña en verdad quiénes somos.

Y no obstante haber venido a la luz, de pronto olvidamos. Olvidamos que una pues una de las una de las características de la religión verdadera es que la verdadera la religión verdadera es aquella que da a Dios toda la gloria, solo a Dios la gloria, él el salmista se está gloriando en el Señor dice Dios es el que me ciñe de poder gloríate en el Señor porque si hay poder en ti es porque Dios te ciñe de poder es Dios quien te da el poder es Dios quien nos da el poder en el sentido físico Recuerde que toda buena edad y todo don perfecto viene de lo alto, del Padre, de las luces en que no hay mudanza ni sombra de variación.

Si nosotros tenemos vida física es porque a Dios le place darnos vida física. Si nos levantamos y estamos saludables físicamente, eso viene de Dios. y mucho más en el sentido espiritual en diferentes lugares de la escritura se nos afirma y se nos recuerda que de Dios es el poder y en el nuevo pacto nosotros sabemos que el Señor Jesucristo antes de ascender al cielo allá en Mateo veintiocho versículo dieciocho al veinte le dijo a sus discípulos todo el poder me es dado en el cielo y en la tierra hermanos Dios es el que nos ciñe de poder Cristo es el que nos ciñe de poder porque él es el que tiene todo el poder algunas veces hemos orado igual que algunos siguen orando y decimos cosas un poco tristes a veces decimos señor te pedimos que tomes el control o te hermano el señor nunca ha dejado el control no le pidas que tome el control él tiene el control Él tiene el control, él tiene todo el poder, dice el Señor Jesús, toda potestad, todo el poder me es dado en el cielo y en la tierra. Y hermanos, él es el que nos ciñe de poder, el poder espiritual, el poder físico, el poder viene del Señor. Una de las cosas que nosotros podemos recordar, David va a hacer una descripción aquí de lo que ha sido el recorrer de su vida en todas sus batallas.

una de las cosas que nosotros podemos recordar con claridad es que cuando tuvo su primera batalla en un sentido cuando cuando lleguemos al versículo treinta y cuatro nos vamos a dar cuenta que pues está hablando ya de batallas militares y dice quien adiestra mis manos para la batalla para empezar con mis brazos el arco de bronce y si recordamos el capítulo diecisiete de primero de Samuel vamos a recordar que David, aunque era diestro en el Señor y el Señor le dio la destreza y él siempre reconoció que su destreza venía del Señor, humanamente hablando podemos recordar que le vistieron de un traje militar y ni siquiera pudo caminar.

Y ya al final cuando Dios le ha librado de todos sus enemigos, él está recordando que pues sí, probablemente en la responsabilidad humana, él tuvo la responsabilidad de hacer ejercicio, pero es el Señor quien lo hizo diestro. Si bien es cierto que somos llamados a participar en obediencia en lo que respecta a la responsabilidad humana, al final de cuentas, recordemos, yo sembré, Apolos regó, pero el resultado lo da el Señor. Somos llamados a fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza, pero al final de cuentas, la fuerza la da el Señor. Él es el que me ciñe de poder.

Y hermanos, qué importante que nosotros podamos clamar al Señor para que nos mantenga fresco en nuestra mente que separados de Él nada podemos hacer. Qué importante es que nosotros podamos recordar himnos que nos recuerdan la verdad porque o dos cosas ocurren. De pronto estamos tirados por el piso, desanimados, pensando que no podemos. de pronto podemos y pensamos que somos nosotros y hay una historia de los animales que el pájaro carpintero iba acercándose a un tronco cuando él iba a picar el tronco y cayó un rayo y el tronco se partió y él salió corriendo por todo el bosque a decirle a los animales que su pico era sumamente poderoso

Y hermanos que Dios nos guarde de que estemos pensando que nosotros tenemos un pico sumamente poderoso. Hay un himno hermoso que

dice

quiere ser salvo de toda maldad. solo hay poder en Jesús quieres vivir y gozar santidad tan solo hay poder en Jesús
hay poder sin igual poder en la sangre que él vertió dice quiere ser salvo de orgullo y pasión tan solo hay poder en Jesús
hay poder poder sin igual poder en la sangre que él vertió y hermanos recordar que él él tiene todo el poder y porque él triunfó sobre el pecado, sobre la muerte, sobre Satanás, porque él dio satisfacción a la justicia del padre, él ascendió al trono y como parte de los méritos suyos, él envió a su espíritu que es Ese espíritu que eso nos ha dado, que no es un espíritu de cobardía, sino es un espíritu de poder, de amor y de dominio propio.

Pero qué importante es que no solamente cantemos, sino que en verdad, en nuestra vida, podamos vivir recordando, Él me ciñe de poder. Él me ciñe de poder. Que no se nos olvide que hubo un día en que no podíamos ni siquiera caminar. Vistieron a David y no podía. Y al final él no estaba acostumbrado y no pudo caminar, pero al final de sus días, después de haber pasado todo el tiempo, él tenía una claridad porque conocía a Dios y sabía que si un día él pudo ser hábil con la espada, es porque el Señor lo ciñó de poder. Si un día él pudo soportar el peso del traje militar, no es solo porque se hizo un hombre mayor y aumentó en fortaleza física, sino dentro de todo eso estaba él es el que me ciñe de poder. Él me ciñe de poder. Hermanos, dar a Dios la gloria.

Es caminar como caminaron, no solo David, es caminar como caminó el apóstol Pablo. Y nosotros podemos mirar después, dice, quien hace perfecto mi camino. No solo el señor me ciñe de poder, sino el señor hace perfecto mi camino.

Es interesante que el Salmo ciento diecinueve, versículo uno dice bienaventurados los perfectos de camino los que andan en la ley de Jehová bienaventurado los perfectos de camino los que andan en la ley de Jehová y dice Dios es quien hace perfecto mi camino otras palabras Dios me hace bienaventurado porque bienaventurados los perfectos de camino hermano estás caminando en obediencia estás deleitándote en en la palabra del Señor estás en el Señor Jesucristo y estás caminando cada día mirando al Señor Jesucristo hermano Dale gracias a Dios, dale gloria a Dios, gloríate, es el Señor que lo hace.

Si en verdad el Señor lo está haciendo, ten por seguro algo. No hay nada que presumir. Él es quien nos hace bienaventurados. Recuerde que los que están en Cristo ya han sido bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Y cuando miremos la diferencia entre cómo estábamos caminando antes y cómo estoy caminando hoy, si tu camino es perfecto, el mérito es de quién? De Cristo. Es solamente por estar en Cristo, es solamente Dios creador aquí a partir del versículo treinta y dos no está usando el nombre del pacto sino el nombre Elohim él hace perfecto mi camino y cuando pensamos en ese nombre que es el plural de Dios pues es el Padre el Hijo y el Espíritu Santo nos ciñen de poder el Padre el Hijo y el Espíritu Santo son los que hacen perfectos mi camino Cristo es en sí el camino mismo pero El Espíritu Santo me guía a toda la verdad.

Su palabra, que es la espada del Espíritu, es lámpara, es a mis pies tu palabra, ilumbrera mi camino. Hermano, no hay posibilidad de un camino perfecto sin la palabra del Señor, pero no hay una posibilidad de camino perfecto solamente con la palabra. Recuerde que los faliseos tenían la palabra y su camino no era perfecto. y lo que hacía falta era el milagro de ser regenerados, ser sellados y habitados por el Espíritu Santo.

Y hermano, gloríate en Dios si tu camino es perfecto y solamente en Dios. Hermano, que vengamos a la iglesia para dar gloria a Dios porque estamos caminando en perfección, porque él nos ha mostrado la senda de la vida, nos ha mostrado que en su presencia hay plenitud de gozo y delicias a su diestra para siempre.

Después David dice, quien hace mis pies como de siervas y me hace estar firme sobre mis alturas, quien hace mis pies como de siervas. Ahí está hablando de habilidad. Y pues no hay duda que David llegó a tener habilidades físicas. Un día Saúl lo quiso clavar en la pared y no lo logró, porque seguramente Dios, y David está reconociendo aquí que Dios le había dado sus buenos reflejos físicos eran para gloriarse en Dios, no era para salir a presumir de los reflejos que tenía, sino él sabía que las veces que él pudo huir, escapar o perseguir a sus enemigos con pies hábiles es porque Dios había querido darle esa habilidad.

Dice, y me hace estar firme sobre mis alturas. Has llegado a un lugar de firmeza, estás ascendiendo cada día en la vida cristiana. ¿A quién se debe? Se debe a la fidelidad del Señor, se debe a la misericordia del Señor, se debe a la gracia del Señor y nada más a Él. Se debe al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Él es el que me hace estar firme sobre mis alturas.

Por eso el apóstol Pablo dice, si uno es sorprendido en una falta, dice, pues, hay que restaurarlo, dice, con el espíritu de mansedumbre, considerante a ti mismo, no sea que también seas tentado, y porque estoy recordando que es por la gracia de Dios, me estoy gloriando en el Señor Jesucristo, no hay nada que presumir ni que venir para maltratar al hermano, porque no es mérito mío, es el Señor que me hace estar firme sobre mis altura si dice quien adiestra mis manos para la batalla para empezar con mis brazos el arco de bronce quien adiestra mis manos para la batalla no solo es dar la gloria a Dios sino recordar hermanos no olvidemos estamos en batalla estamos en batalla y si estamos teniendo victorias pues gloriémonos en el señor Seamos compasivos y roguemos por nuestros hermanos que son más débiles, pero si hay habilidad en nosotros para la batalla, es la gracia del Señor, es Dios, es el Ohim quien adiestra mis manos para la batalla.

Para empezar con mis brazos, el arco de bronce. Para empezar con mis brazos, el arco de bronce. Dice, me diste a sí mismo el escudo de tu salvación y tu diestra me sustentó y tu benignidad me ha engrandecido. Me diste a sí mismo el escudo de tu salvación, el escudo de tu salvación.

Dice el Nuevo Testamento en Efesios que tomemos el escudo de la fe. Y hermano, me diste a sí mismo el escudo de tu salvación. Hay gente que se jacta de su fe. Hay gente que menosprece a otros, hay gente que le dice a otros que no está sano porque no tiene fe, que no tiene ciertas cosas porque no tiene fe. Y eso es lamentable porque la fe no es algo que nosotros podemos producir.

Me diste a sí mismo el escudo de tu salvación, el escudo de la fe. Por gracia somos salvos por medio de la fe. La fe del creyente es una fe preciosa porque es don de Dios. Recuerde, por gracia somos salvos por medio de la fe y esto no es de vosotros, pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe.

recuerde que es el fruto del Espíritu Santo y el Señor es quien nos da la fe y en verdad claro que porque pertenece a nosotros nuestra fe pues está llena de tanta debilidad y después dice tu diestra me sustentó tu diestra me sustentó hermanos las referencias a la diestra que que hermoso es que el Salmo dieciséis dice en tu en tu presencia y plenitud de gozo delicias a tu diestra y aquí dice tu diestra me sustentó y la diestra de Dios es el Señor Jesucristo en Cristo hay deleite pero en Cristo hay sustento él dice yo soy el pan de vida él es el pan de vida él es el sustento para el creyente

y hermano recordar si nosotros somos sustentados si estamos en Cristo seremos sustentados y seremos sustentados sin que nunca podemos quizá hay momentos estar débiles por por nuestra propia necedad pero pero si estamos en Cristo si él nos ha dado el escudo de la salvación y cuando pensamos En todas las maneras en que está expresado aquí es que todo es la obra del Señor y su diestra.

El Señor Jesucristo ha prometido sustentar a su pueblo. Y nosotros podemos ver esto en todos los hombres que Dios ha llamado. que reconocen que la fortaleza, el poder caminar en santidad, el poder obrar, el poder librar la batalla espiritual, atribuyen siempre al Señor. Podemos mirar en Filipenses al apóstol Pablo. Filipenses capítulo 4 Desde el versículo diez, el apóstol Pablo dice, en gran manera me gocé en el Señor, de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí, de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente y sé tener abundancia. En todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

¿Y qué está diciendo Pablo? Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Está haciendo exactamente lo mismo que está haciendo David en esos versículos. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Es la actitud del creyente.

Lo podemos ver no solamente en Pablo. Lo podemos ver en el libro de Génesis. Capítulo cuarenta y uno. versículo dieciséis dice es la historia de José y lo traen y le cuentan el sueño y dice y dice José respondiendo a Faraón respondió José a Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón. Bueno, qué bendición tan grande que tiene el creyente que sabe que los dones de Dios, que Dios le ha dado, son dones de Dios. Si tienes fe, es don de Dios. No, no es fe aquella que te hace ser engreído de tu fe, no es fe. la fe auténtica, te va a hacer siempre reconocer que si tienes fe, es de Dios, si tienes algún don, es por Dios, y dice, Faraón, José le responde a Faraón diciendo, no está en mí, Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón.

Versículo veintiocho, dice, esto es lo que respondo a Faraón, lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón. Después versículo 33, Por tanto, provease ahora, faraón, de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto. Haga esto, faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la abundancia, y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de faraón para mantenimiento de las ciudades, y guárdenlo. y esté aquella provisión en depósitos para el país para los 7 años de hambre.

versículo treinta y siete, el asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos, y dijo Faraón a sus siervos, ¿Acaso hallaremos a otro hombre como este en quien esté el espíritu de Dios? Y dijo Faraón a José, pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú, tú estarás sobre mi casa.

Hermanos, ¿Qué qué bendición es de poder mirar un hombre que Pues, Faraón, aquí estoy. Te necesitas un hombre como yo. Él dijo, ¿a quién se tenía que poner las características? Pero no se propuso en ningún momento, porque sabía que todo el mérito era de Dios, se estaba gloriando en el Señor.

Y podemos ir al libro de Daniel. Otro hombre que Dios ha querido revelarse a él, y que conoce a Dios, y hombre que se gloría en Dios, que no se gloría, evidentemente tenía preparación académica, había estudiado en la Universidad de Babilonia y tenía, pues, preparación, y sin embargo, Daniel, en Daniel capítulo 2, dice versículo treinta desde el versículo veintisiete dice Daniel respondió delante del rey diciendo el misterio que el rey demanda ni sabios ni astrólogos ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey pero hay un dios en los cielos Daniel no llegó diciendo yo soy aquí el mero mero el cual revela los misterios y él ha hecho saber a Reina Bocodonosor lo que ha de acontecer en los posteriores días. Y aquí tu sueño y las visiones que has tenido en tu cama, estando tú, Rey, en tu cama, te vinieron pensamientos para saber qué había de ser en lo porvenir, y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser, y dice versículo 30, a mí me ha sido revelado este misterio, no porque en mí haya más sabiduría que en todos los vivientes, sino para que se dé a conocer al Rey la interpretación y para que entiendas los pensamientos de tu corazón, no porque haya en mí mayor sabiduría.

gloríate en Dios, Daniel se gloría en Dios como David, José se gloría en Dios como David, y dice después o sea podemos mirar el mismo siempre el mismo patrón en aquellas personas que conocen a Dios y primera de Corintios capítulo quince Versículo nueve al diez. El apóstol Pablo, porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios, pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido en vano para conmigo. Antes he trabajado más que todos ellos, pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

¿Por qué? Porque Él es el que me ciñe de poder. Él es el que adiestra mis manos para la batalla. Él es el que hace mis pies perfectos, mi camino, hace mis pies ligeros como el de ciervas. Es el que me ha dado el escudo de su salvación. es el que me ha sustentado con su diestra, porque versículo once, o sea yo o sean ellos, así predicamos y así habéis recibido.

dice bueno desde el nueve dice porque yo soy el más pequeño de los apóstoles que no soy digno de ser llamado apóstol porque perseguí a la iglesia de Dios pero por la gracia de Dios soy lo que soy y su gracia no ha sido en vano para conmigo antes he trabajado más que todos ellos pero no yo sino la gracia de Dios conmigo primera de Corintios cuatro siete dice ¿Por qué quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste ¿Por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? Hermano ¿Qué tienes que no hayas recibido? ¿O qué es lo que nos distingue? ¿Y por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

Primera de Corintios 1 26 al 31 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios, y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte, y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios y lo que no es para deshacer lo que es, ¿a fin de qué? a fin de que nadie se acte en su presencia, más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios, sabiduría, justificación, santificación, y redención, para que como está escrito, el que se gloría, gloríese en el señor, para que como está escrito el que se

Vamos a al libro de Daniel, y una cosa es segura, si en verdad estamos en Cristo, el Señor va a hacer que nos gloriemos en el Señor. Si en verdad él nos ha elegido desde antes de la fundación del mundo, él va a hacer que nos gloriemos en el Señor, y quiere el Señor que que no sea de la manera lo hizo, porque vamos a mirar el contraste de un hermano que al final pues se glorió en el señor, pero Daniel capítulo 4 dice solemos referirnos poco a pero es un hermano que creyó en su corazón que Cristo es el Señor y confesó que Cristo es el Señor.

Dice, Nabucodonosor Rey a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra, paz o sea multiplicada, conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo, cuán grandes son sus señales y cuán potentes sus maravillas, su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.

Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa y floreciente en mi palacio. Vi un sueño que me espantó tendido en la cama. Las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron, por eso mandé que vinieran delante de mí todos los sabios de Babilonia para que me mostrasen la interpretación del sueño.

Vinieron magos, astrólogos y va a ir narrando todo aquel sueño Daniel había interpretado y después de todo el sueño, pues no lo vamos a leer todo porque está muy largo el pasaje, y una de las cosas que Nabucodonosor hizo fue no gloriarse en el Señor, él dijo no es esta lo que he hecho con mi fuerza y con mi poder y para mi gloria,

hermano, recuerde que Dios resiste a los soberbios, da gracia a los humildes, recuerde que simplemente somos como la luna para reflejar la luz del sol de justicia, y si estamos en Cristo, él ha resplandecido, y cuando nosotros miramos versículos 28.

Dice, todo esto vino sobre Reina Bucodonosora al cabo de 12 meses, paseando en el Palacio Real. Ya se le había predicado y seguía igual, pero qué bendición que Dios quiso tener misericordia de él.

Dice, habló el rey y dijo, Él no dijo, Él es el que me ciñe de poder. El Ojingue es el que me ciñe de poder. Él dijo, ¿no es esta la gran Babilonia que yo edifiqué para Casa Real con la fuerza de quién? De mi poder y para gloria de mi majestad.

aún estaba la palabra en la boca del rey cuando vino una voz del cielo a ti se te dice rey Nabucodonosor el reino ha sido quitado de ti y de entre los hombres te arrojarán.

Y hermanos el el Nabucodonosor está cuando empieza este capítulo está hablando de de las maravillas del señor y la maravilla del señor es que lo hizo renacer por la palabra de verdad dice y de los va él a narrar todo el juicio y después en el versículo treinta y seis va a decir después de reconocer al señor dice versículo treinta y cuatro más al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo y mi razón me fue de vuelta y hermanos una de las cosas es importante si bien Dios lo juzgó con la locura. antes de que Dios lo juzgara con la locura, ya era una locura. Y buscar la propia gloria es locura, es estar sin razón.

Y dice, más al fin del tiempo yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo y mi razón me fue de vuelta, y bendije al Altísimo, y a la vea y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.

Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada, y Él hace según su voluntad en el ejército del cielo y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano y le diga, ¿qué haces?

En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron, y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.

Ahora yo en la boca de un osoro me glorío en el Señor. Dice, ahora yo en la Boca del Osor, alabo, engrandezco y glorifico al Rey del Cielo, porque todas sus obras son verdaderas y sus caminos justos, y él puede, ¿qué? Él puede humillar a los que andan con soberbia, y él va a humillar a los que andan con soberbia, si son sus hijos, los va a humillar, si los ha elegido, los va a humillar, y al final va a llegar un día en que todos los grandes rebeldes van a doblar sus rodillas y van a decir también Cristo es el Señor y no habrá salvación sino solo gloria para Dios el Padre

y hermanos qué gran bendición que que el señor por su gracia obrando nos haga siempre examinar nuestra vida en que estoy atribuyendo y dando gloria a Dios por todo tanto por los éxitos temporales como por mi crecimiento espiritual recordar que todo es obra del señor todo absolutamente todo es porque él ha tenido misericordia todo nos viene de él y recordar porque de él, por él y para él son todas las cosas. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad.

Y hermanos no olvidemos, David no olvida, no ha olvidado por la gracia de Dios que hubo un tiempo en que le pusieron un traje de soldado y no lo pudo usar. Y cuando lo pudo usar y ahora que ya es un anciano tiene bien claro algo. aún eso que pareciera simple es porque él me ciña de poder

vamos a a leer los versículos para terminar esos versículos y orar al señor que que recordemos recordemos dice Versículo treinta y dos, Dios es el que me ciñe de poder, quien hace perfecto mi camino, quien hace mis pies como de siervas y me hace estar firme sobre mis alturas, quien adiestra mis manos para la batalla, para empezar con mis brazos el arco de bronce, me diste a sí mismo el escudo de tu salvación, él nos ha dado el don de la fe, tu diestra me has sustentado, Cristo es el sustento del creyente, tu benignidad me ha engrandecido tu benignidad me ha engrandecido hermanos estábamos caídos hasta una profundidad terrible por nuestro pecado, pero el Señor nos ha levantado y nos ha sentado con los príncipes de su pueblo y nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo y no tiene nada que ver con nosotros, sino es a pesar de nosotros. No tiene nada que ver con Nabucodonosor, fue a pesar de Nabucodonosor, Y ese pasaje de Nabucodonosor muestra cómo el Señor es paciente, paciente. Y es interesante cómo el Señor usó exactamente las mismas cosas que usó con Faraón, son las que usó con Nabucodonosor. Pero Dios tiene misericordia de quien quiere tener misericordia.

Así que, Gloriémonos, clamemos al Señor para que seamos hallados siempre, gloriándonos en el Señor Jesucristo, quien nos ha sido hecho sabiduría, santificación, justificación y redención. Tienes sabiduría. es para que te gloríes en Cristo, porque Él es la sabiduría, ha sido justificado, es por el Señor Jesucristo, todo es por la gracia, la misericordia, por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Vamos a orar.

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Joshua

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