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Bendeciré al Señor

Psalm 16:7-11
Joel Coyoc July, 9 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 9 2025
Salmo 16

In "Bendeciré al Señor," preacher Joel Coyoc focuses on the theological significance of Psalm 16:7-11, exploring the themes of divine counsel and the believer's response in praise. He argues that the psalm reflects both an individual acknowledgment of God’s sovereignty and prophetic insights pointing to Christ, the ultimate fulfillment of God's promise. Key scriptural references include Ephesians 1, which speaks of spiritual blessings, as well as passages from Isaiah and Romans that underscore God’s incomparability and wisdom. Coyoc emphasizes that genuine blessing and joy come only in the presence of God, highlighting the believer’s identity in Christ, whose resurrection secures eternal joy and peace, reinforcing the Reformed doctrine of assurance and the believer's sanctification through union with Christ.

Key Quotes

“Bendeciré a Jehová que me aconseja, aún en las noches me enseña mi conciencia.”

“No hay para mí bien fuera de Ti.”

“En tu presencia hay plenitud de gozo. Delicias a tu diestra para siempre.”

“Fuera del Señor Jesucristo existe cierta alegría, pero el salmista dice diste alegría a mi corazón mayor que la de ellos.”

What does the Bible say about blessing the Lord?

The Bible teaches that blessing the Lord involves praising and magnifying Him, recognizing that He is our ultimate source of good.

In Psalm 16, King David expresses his desire to bless the Lord, acknowledging God's guidance and presence in his life. To bless the Lord means to praise, to glorify, and to exalt His name, similar to how the Apostle Paul emphasizes in Ephesians that we have been blessed with every spiritual blessing in Christ. This act of blessing is rooted in the understanding that all goodness and blessings come from God, and it reflects a heart appreciative of His continual guidance and wisdom.

Psalm 16:7-11, Ephesians 1:3

How do we know God is our only source of good?

Scripture affirms that there is no true good apart from God, as all goodness originates from Him.

In Psalm 16, verse 2, David states, 'I say to the Lord, You are my Lord; I have no good apart from you.' This recognition of God as the only true source of good is essential in understanding our dependence on Him. Throughout the Bible, it is emphasized that everything good comes from above, as seen in James 1:17. Moreover, the idea that apart from Him, we can do nothing is further underscored in John 15:5, indicating that any semblance of good that exists in the world is a reflection of God's goodness.

Psalm 16:2, James 1:17, John 15:5

Why is knowing God's presence important for Christians?

Knowing God's presence is crucial because it assures believers of His guidance, protection, and joy.

In Psalm 16:8, David declares, 'I have set the Lord always before me; because he is at my right hand, I shall not be shaken.' The recognition of God's unwavering presence brings comfort and confidence to believers. God's presence dispels fear, reassures us of His sovereignty, and allows us to navigate life's challenges with the assurance that He is with us. Moreover, knowing that we are in His presence brings us joy, as David states in verse 11, 'In your presence there is fullness of joy.' This joy is critical for Christians as it sustains us during trials and fosters a deeper relationship with God.

Psalm 16:8-11

How does Jesus fulfill Psalm 16?

Jesus is the ultimate fulfillment of Psalm 16, offering eternal security and resurrection for His people.

Psalm 16 points to the resurrection and eternal life promised through Jesus Christ. In Acts 2:25-31, Peter quotes this Psalm to demonstrate that David spoke of the resurrection of Christ, asserting that God would not abandon His soul to Hades nor let His Holy One see corruption. Jesus’ resurrection guarantees the eternal security of believers, as He overcame death, enabling us to share in that victory. This connection establishes Jesus as both the fulfillment of God's promise and the hope of every believer, ensuring that we too will experience resurrection and everlasting life in His presence.

Psalm 16:10, Acts 2:25-31

Sermon Transcript

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vamos al salmo dieciséis dice el salmo dieciséis Guárdame,
oh Dios, porque en Ti he confiado. Oh alma mía, dijiste a Jehová,
Tú eres mi Señor. No hay para mí bien fuera de
Ti. Para los santos que están en la tierra y para los íntegros
es toda mi complacencia. Se multiplicarán los dolores
de aquellos que sirven diligentes a otro Dios. No ofreceré yo sus
libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres. Jehová
es la porción de mi herencia y de mi copa. Tú sustentas mi
suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares
deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado. Bendeciré a
Jehová que me aconseja. Aún en las noches me enseña mi
conciencia. a que lo haya puesto siempre
delante de mí, porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se
alegró por tanto mi corazón y se gozó mi alma. Mi carne también
reposará confiadamente, porque no dejarás mi alma en el Seol,
ni permitirás que tu santo vea corrupción. Me mostrarás la senda
de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo. Delicias a tu diestra para siempre. hermanos damos gracias a Dios
por el libro de los Salmos y damos gracias a Dios por el Salmo dieciséis
hay tanto en el Salmo dieciséis y damos gracias a Dios porque
Dios ha hecho una una obra en su pueblo Es evidente que Dios
hizo una obra en David, por lo cual David fue un instrumento
para escribir este Salmo, aunque sabemos por el Nuevo Testamento
que no tuvo pleno cumplimiento en David. Algunas de las cosas
que este Salmo muestra, pues tienen un cumplimiento un cumplimiento parcial en en
David porque él es un tipo del Señor Jesucristo y tienen un
tipo de cumplimiento parcial por la gracia de Dios en aquellos
que son el pueblo de Dios pero el pleno cumplimiento es en el
Señor Jesucristo y cuando miramos los versículos siete y ocho Dice,
bendeciré a Jehová que me que me aconseja, aún en las noches
me enseña mi conciencia. A Jehová he puesto siempre delante
de mí, porque está a mi diestra, no seré conmovido. Bendeciré
a Jehová que me aconseja. Bendeciré a Jehová que me aconseja. Y nuestro tema es justamente,
bendeciré al Señor. Cuando pensamos en en bendecir
al Señor, en Efesios Pablo dice que el Señor nos ha bendecido
con toda bendición espiritual y en ese sentido pues nosotros
no podemos bendecir así al Señor porque recibimos todo de él,
pero lo que a lo que se refiere el Salmo es bendecir, es alabar,
es engrandecer, es ensalzar a alguien. Entonces está hablando de alabanza,
está hablando de engrandecer el nombre del Señor y pues En
cierto modo, Dios hizo una obra en David por lo cual él pudo
engrandecer al Señor. Lo mismo sucedió con el apóstol
Pablo. Cuando nosotros leemos en Filipenses
capítulo uno, versículo veinte, el apóstol Pablo dice, conforme
a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, antes
bien, con toda confianza como siempre, ahora también será magnificado
Cristo en mi cuerpo. Magnificar. Le estaba yo explicando
que bendecir tiene que ver con alabar, engrandecer, y engrandecer
es un sinónimo, sinónimo de magnificar. Sin embargo, a pesar de que Pablo
vivía con la convicción de que él estaba en esta tierra para
magnificar a Cristo, ya sea en su vida o en su muerte, cuando
nosotros pensamos en la revelación de Dios, el hombre perdió el
conocimiento de Dios. El hombre perdió la capacidad
de mostrar cómo es Dios, aunque él fue creado para hacerlo. y
el Señor Jesucristo vino justamente para magnificar a Dios y en él
se cumple plenamente lo que dice el Salmo es el Señor Jesucristo
que en quien se cumple hacia su padre la primera expresión
que dice el versículo siete dice bendiciría bendeciré a Jehová
que me aconseja bendeciré a Jehová que me aconseja que gran bendición es que nosotros
sabemos el Señor Jesucristo es cien por ciento Dios, pero el
Señor Jesucristo no estimó el ser igual a Dios como cosa que
aferrarse, sino se despojó, él tomó forma humana y en su en
su característica de ser humano, en su personalidad humana, pues
el Señor Jesucristo dependía siempre del consejo de su padre. Tenía a su padre por consejero.
¿Y qué bendición es tener un consejero como el padre? la Biblia
nos describe al padre y sabemos que cuando se describe al padre
se está describiendo pues también al Señor Jesucristo porque él
es uno con su padre. Sin embargo, dice, nosotros podemos
mirar, por ejemplo, qué bendición es tener un consejero así, Isaías
cuarenta, versículo trece, dice, quien enseñó al espíritu de ¿O le aconsejó enseñándole? ¿A
quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el
camino del juicio? ¿Le enseñó ciencia o le mostró
la senda de la prudencia? En el mismo capítulo 40, versículos
27 y 28, dice, ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel,
mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?
no has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el
cual creó los confines de la tierra, no desfallece ni se fatiga
con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. En Romanos
capítulo uno versículo treinta y cuatro y treinta y seis dice
porque quien entendió la mente del señor o quien fue su consejero
o quien le dio a él primero para que le fuese recompensado porque
de él y por él y para él son todas las cosas a él sea la gloria
por los siglos de los siglos amén. Hermanos, algo que es una
realidad es que el Señor Jesucristo fue dependiente de la palabra
de su Padre. Fue la palabra de su Padre la
que le sostuvo. Fue la palabra de su Padre la
que siempre estuvo presente. Él se paraba en la sinagoga y
podía leer el testimonio que el Padre había dado acerca de
él y él confiaba plenamente en ese testimonio. Y él se guiaba
siempre por el consejo de su Padre. No obstante, sabemos que
por la obra del Señor Jesucristo, que en todo momento, en todo
momento, él dependió de la palabra del Padre. En todo momento, él
siguió la palabra de su Padre. En todo momento, él se deleitó
en las palabras de su Padre. Si ha tenido oportunidad de leer
alguna vez el Salmo 119, es verdad que Dios usó ahí no se nos dice exactamente
quién lo escribió, pero una de las cosas que nosotros podemos
mirar en el Salmo 119 es que sin duda el pleno cumplimiento del Salmo
es en el Señor Jesucristo, así como el Salmo 1 que dice, bienaventurado
el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino
de pecadores, sino que en la ley del Señor está su delicia.
Y el Señor tiene el Señor Jesucristo en su condición humana. Se deleitaba en la ley de su
padre. Todo el consejo venía de la palabra
revelada. Cuando él fue tentado, recuerde
la manera de responder a Satanás fue con la palabra, con la palabra
revelada. Y una razón por la cual Él habla
de bendecir al Señor es porque el Señor Jesucristo tiene pleno
conocimiento de su Padre. Y Él vino con el propósito de
dar a conocer a su Padre. Y Él bendice a su Padre, Él engrandece
a su Padre porque Él es quien le aconseja. Y el mismo Señor
Jesucristo también nos es presentado a nosotros, su pueblo, como el
admirable consejero Dios fuerte. Él es Él es la misma sabiduría. Su pueblo somos llamados también
a bendecir a Jehová. Yo estoy seguro que también David
bendijo al Señor porque pues recibió consejo del Señor. De
diferentes maneras el Señor aconsejaba a David por la palabra revelada. Una de las cosas que la Biblia
nos enseña que un rey tenía que hacer es que tenía que escribir
una copia de la ley y seguramente David escribió una copia de la
ley y tenía deleite en la ley de Dios y bendecía al Señor porque
tenía un cierto conocimiento de Dios, pero el que plenamente
conocía al Padre es el Señor Jesucristo. porque él es la imagen
misma de su substancia, él es el resplandor de su gloria. Él
vino para magnificar la visión que el hombre tenía del Padre.
El conocimiento del hombre fue entenebrecido por el pecado y
el Señor Jesucristo vino con el propósito de revelarnos al
Padre. La otra de las cosas que dice
después de decirnos el versículo dice, bendeciría a Jehová que
me aconseja aún en las noches me enseña mi conciencia aún en
las noches me enseña mi conciencia una de las cosas que tenía el
Señor Jesucristo es el Señor Jesucristo nos dice la escritura
que en todo es semejante a nosotros excepto una sola cosa en él no
hay pecado ni se yo engaño en su boca y el Señor Jesucristo
era el eterno Hijo de Dios que tomó forma humana, él tenía una
conciencia viva, una conciencia limpia y sujeta al Señor y una
conciencia así es una conciencia que continúa siendo enseñada
y los creyentes por la obra del Señor Jesucristo la obra del
Señor Jesucristo los creyentes tienen una gran bendición y en
nosotros se cumple de manera de manera parcial por el Señor
Jesucristo ha cumplido de manera plena y solo por la obra del
Señor Jesucristo y nada más por la obra del Señor Jesucristo
es que los creyentes pueden tener una conciencia viva, una conciencia
limpia. Hebreos nueve catorce dice cuanto más la sangre de Cristo,
el cual mediante el Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo
sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas
para que sirváis al Dios vivo. Sólo por lo que Cristo hizo,
Él no necesitaba que le dieran una conciencia viva, Él tenía
la conciencia viva. Caídos en Adán, nacemos con una
conciencia manchada, una conciencia que tiene conocimiento, sí tiene
un conocimiento de Dios, pero no un conocimiento perfecto.
Tiene esta manchada de pecado y el Señor puede limpiar esa
conciencia por la sangre del Señor Jesucristo. Y seguramente
tanto David como el apóstol Pablo tenían deleite. El salmista en
el Salmo 119 dice, a medianoche me levanto para alabarte por
tus justos juicios. Y algunas veces, no sé si le ha
pasado que de pronto se nos va el sueño. Tenemos la gran bendición hermano
de no necesitas dar vueltas y desesperarte y ponerte a contar ovejas. Deléitate
en la ley del Señor, clama al Señor que te recuerde, abre tu
Biblia que gracias a Dios la tienes allí al alcance de la
mano y clama al Señor que esa conciencia que ha sido limpiada
por la sangre de Jesucristo y que está siendo cada día renovada
y que se renueva por la palabra del Señor dice el apóstol Pablo
que seamos transformados por medio de la renovación de nuestra
mente y el Señor Jesucristo dijo ya vosotros estáis limpios por
la palabra que os he hablado y la sangre del Señor Jesucristo
nos limpia de pecado pero nosotros necesitamos constantemente el
Señor Jesucristo era cien por ciento hombre y era cien por
ciento Dios, pero él era consciente de la necesidad de dependencia,
la necesidad de la palabra de su padre, y con mucha más razón
nosotros hemos de anhelar la palabra del Señor, porque necesitamos
ser transformados a nivel de nuestra mente y nuestra conciencia
renovada y limpiada por la sangre del Señor Jesucristo, pues de
pronto cuando se nos vaya el sueño, pues puede seguir enseñándonos,
no, no, no enseñándonos por nosotros mismos, sino por lo que Dios
está haciendo y por medio de su palabra. Para nada tiene nada
que ver con sigue los impulsos de tu corazón. Recuerda, el corazón
es engañoso y perverso, es la palabra del Señor. En tercer
lugar, dice el versículo, nos dice, pasando al versículo ocho,
dice, a Jehová he puesto siempre delante de mí. Y una de las cosas,
hermanos, que, que nos está marcando es, ¿por qué bendecir al Señor? El Padre, el Hijo bendice al
Señor porque vive en su presencia. El Hijo de Dios, el Señor Jesucristo,
siempre vivió en la presencia de su Padre. Dice, a Dios nadie
le vio jamás. El unigénito Hijo y el Señor
Jesucristo ya estaba en la tierra. Y dice, el unigénito Hijo no
dice que estaba, dice que está en el seno del Padre. Él le ha
dado a conocer. El Señor Jesucristo bendice al
señor porque al conocer al señor plenamente él sabe lo que significa
pues vivir en su presencia y una de las cosas que tenemos que
tomar en cuenta hermanos es y no solo los hermanos sino toda persona
debe tomar en cuenta algo que tal vez muchos no puedan entenderlo
por la gracia de Dios los creyentes sí es que bendecimos al señor
por vivir en su presencia Pero una de las cosas que debemos
tomar en cuenta es que siempre es así para todos. Todo mundo
vive en su presencia. Dice Hebreos capítulo 4, versículo
13. Y el Salmo 139 es todo un Salmo
que habla de eso. Dice Hebreos 4, versículo 13. ¿Qué bendición era para Dan y
Eva cuando antes del pecado vivían conscientes de la presencia del
Señor y disfrutaban? ¿Pero qué tristeza después que
pecaron la presencia del Señor no fue algo que ellos querían?
Cuando ellos escucharon la voz del Señor lo que empezaron a
hacer fue a esconderse y No obstante, nada los podía ocultar de la
presencia del Señor. El Señor salió al encuentro de
ellos. El Señor estaba allí presente
cuando ellos pecaron. Ellos olvidaron la bendición
que es vivir en la presencia. Dice Hebreos 4.13, no hay cosa
creada que no sea manifiesta en donde. en su presencia, no
hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, antes bien todas
las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos
que dar cuenta. No hay cosa creada que no sea
manifiesta en su presencia. Toda la vida, para todos, en
todo el mundo, en todas las épocas, está ocurriendo en la misma presencia
del Señor. Y qué bendición es para el creyente
que vive con la conciencia de ello. En cuanto al Señor Jesucristo,
él estaba consciente de ello. Y podemos deducir de este pasaje
dice a Jehová he puesto delante de mí y ahí está hablando de
una decisión voluntaria del Señor Jesucristo porque él conoce plenamente
a su padre porque él siempre ha disfrutado de la comunión
de su padre y aunque dejó el trono de gloria aunque se despojó
aunque vino a esta vida de humillación él seguía en la en el seno del
padre y dice para todos es así, pero el creyente con Cristo y
en Cristo lo sabe. Y el creyente, dado que lo sabe
porque Cristo se lo ha revelado, procura ser intencional, procura
ser intencional en vivir consciente de su presencia. Qué triste es
cuando de pronto tenemos momentos en que vivimos sin pensar en
Dios, como si Dios no existiera. ¿Cuántas veces estamos con tanta
frustración porque pues, vivimos como dice el Salmo que dice que
no hay Dios en los pensamientos del impío. Y hermanos, recuerda,
al Señor Jesucristo siempre tuvo presente eso y Él bendice al
Señor, Él magnifica al Señor, y Él es intencional. Y podemos
mirar a lo largo del Salmo por qué el Señor Jesucristo es intencional
y por qué el creyente ha de ser intencional, En el versículo
uno nos encontramos el bendice al Señor y está delante del Señor
y consciente ha puesto al Señor y sabe que toda su vida está
ocurriendo delante del Señor ¿Por qué? Porque su seguridad
está en él. Dice guárdame porque en ti he
confiado. Guárdame porque en ti he confiado. Cristo está siempre consciente. y su vida es delante de, apuesto
al Señor delante de él, o lo que es lo mismo, si estoy delante
del Señor, pues el Señor está delante de mí, Él me está mirando
todo el tiempo, y dice, y quiero ser consciente de eso y no perderlo,
porque Él es el único lugar donde puede haber seguridad, no existe
absolutamente otro lugar seguro. Al final, al final, peligro no está no está precisamente
en los enemigos sino el al final el peligro está en ser enemigo
de Dios y al final qué bendición que toda mi seguridad esté en
el Señor Jesucristo en el Señor por causa del Señor Jesucristo
y en este caso el Señor Jesucristo tenía toda su seguridad en el Porque él bendecía al Señor y
era una bendición para él estar en su presencia. Adán y Eva se
revelaron, quisieron ser como Dios. Hace un rato leímos Isaías
cuarenta y dos uno al ocho y el Padre está hablando del Hijo
y dice del Hijo Él es mi siervo y yo me agrado en ese siervo
y va describiendo la sumisión gozosa del Hijo y el Señor Jesucristo
está siempre delante y consciente de la presencia del Señor porque
tiene una profunda convicción no solo profunda, sino gozosa
de someterse a la soberanía absoluta del padre, el sometimiento a
la soberanía absoluta del padre, dice el versículo dos, dice,
oh alma mía, dijiste a Jehová, tú eres mi señor, el hijo mira
al padre como su señor, el padre mira al hijo como su siervo,
su siervo perfecto, aquel que se somete gozosamente Y recuerde
que estábamos hablando la otra vez de la figura de la reina
del sur que vino a ver a Salomón y después ella estaba admirada
de que no le dijeron casi nada y dijo, dichosos los que son
tus siervos. Hermanos, si eran dichosos los
que eran siervos de Salomón, pues cuanto más dichosos son
los que son siervos del rey de reyes y señor de señores. Y el
Señor Jesucristo pues se sometió voluntariamente a su padre por
amor de su pueblo, porque había un pacto. De hecho, Isaías habla
de un pacto y el pacto es entre el padre y el hijo. El hijo asumió
toda la responsabilidad, no es un pacto entre el Señor y nosotros.
Si fuera un pacto entre el Señor y nosotros, hermanos, mejor vámonos
a hacer otra cosa porque es un fracaso. Pero el pacto fue entre
el Padre y el Hijo. El Señor Jesucristo asumió nuestra
representación y Él tiene una profunda y gozosa convicción
de someterse a la soberanía absoluta y no solo de someterse a la soberanía
absoluta sino parte de la convicción es que dice no hay para mí bien
fuera de ti, no hay para mí bien fuera de ti, no existe ningún
tipo de bien, todo lo que hay que parece que es bien es pura
ilusión, Adán y Eva probaron que no existe ningún bien fuera
del Señor, el Señor dijo algo y ellos gozaban de comunión y
lo único que encontraron fue la muerte y una vida la muerte
espiritual y una vida de ir muriendo físicamente lentamente hasta
que murieron y una vida de profundas frustraciones y de dolor es lo
que se encuentra fuera del Señor por eso dice el Salmo y justamente
el Salmo está aludiendo a la maldición dice el Señor dice
voy a multiplicar los dolores de tus preñeces y dice al hombre
vas a ir a producir y espinos y carlos te producirán tierra
y por eso el salmo nos dice en el versículo cuatro se multiplicarán
los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios y ahí
estaban nuestros primeros padres que nos metieron en esa lucha
de estar buscando donde no hay y el señor jesucristo sabe plenamente
que no hay ningún bien fuera del padre cuando pensamos en bendecir al
señor porque la vida está delante de él nos vamos a encontrar en
el versículo tres es que el señor nos le ha dado dice para los
santos que están en la tierra y para los íntegros es toda mi
complacencia y el señor Jesucristo está con la el hecho de bendecir a
su padre Y su vida es en su presencia. Y él está gozoso de que el Padre
le ha dado hermanos, de los cuales la Biblia nos dice, no sea vergüenza
de llamarnos hermanos. Hermanos a los cuales, porque
hay santos en la tierra. ¿En qué santos en la tierra se
complace el Hijo? pues en los santos que Él ha
hecho perfectos con un solo sacrificio, en los santos que Él ha lavado
con Su sangre, el Señor le ha dado una familia, Él está contento
en la presencia del Padre porque Él sabe que el Padre le ha dado
una familia en la cual Él tiene complacencia. hermanos que era
el Señor que nosotros valoramos al pueblo del Señor igual que
Cristo lo valora que son nuestros hermanos de sangre por la sangre
del Señor Jesucristo y que estemos complacidos de ser parte de una
de esta gran familia que el Padre ha dado al Hijo dice en el versículo
cinco la primera frase es bendigo al señor y mi vida está
delante de él porque él mismo es mi herencia y está siendo
un poco redundante él es mi herencia hermano el señor Jesucristo es
dueño de todo pero recuerde que el señor Jesucristo hombre pero
Dios y en su condición de hombre siempre teniendo como herencia
al padre pero aún en su condición de Dios pues Dios solo se puede
satisfacer en Dios. Y el padre ve al hijo y dice,
este es mi siervo en que tengo mi complacencia. Y el hijo ve
al padre y se complace en Dios. Dios solo puede estar satisfecho
en Dios. Y él es su herencia. Y por causa de que el Señor Jesucristo
se mantuvo viendo lo único que es eterno, porque todo lo demás
al final de cuentas es temporal, nos ha dado herencia y él mismo
es nuestra herencia en la segunda línea del versículo dice él es
mi copa de bendición en la tercera línea estoy bendiciendo al señor
y quiero magnificarlo porque él es el cumplimiento él garantiza
el cumplimiento de mi propósito y en el versículo seis algo que
debemos notar es porque él diseñó una vida para mí y es hermosa
y excelente. Él hizo una vida a la medida
del Señor Jesucristo, él era el único que podía vivir la vida
que vivió. Y después de eso, hermano, está
haciendo la vida para sus hijos igual, excelente. Las acuérdense
que explicamos de las cuerdas, cayeron en lugares deleitosos.
Y una de las cosas que tenemos que recordar, hermano, es pesar de todo el sufrimiento,
el Señor Jesucristo dice, es hermosa la heredad que me ha
tocado, y una de las cosas que tenemos que enfocarnos, los creyentes
no están enfocados en el sufrimiento por el sufrimiento, no es que
hallamos el gozo en sufrir, es que la mirada está puesta en
el galardón, y el galardón es el mismo Señor, es el mismo Señor
el galardón, y nunca se comparará nuestra el Señor Jesucristo es infinito
al ser Dios y pues nunca vamos a tener punto
de comparación entre lo que se ha diseñado para nosotros. pero
lo que se ha diseñado para nosotros es hermoso, porque al final de
cuentas, a través de los sufrimientos y las dificultades de nuestra
vida, el Señor está conformándonos a la imagen del Señor Jesucristo,
y es el mayor bien que puede hacerse a un creyente. Después
va a decir, el versículo ocho dice, porque está a mi diestra, no
seré conmovido. No solo está enfrente de mí y
mi vida está ocurriendo enfrente, sino, dice el Señor Jesucristo,
porque está a mi derecha, porque está a mi derecha, dice, en primer
lugar, no seré conmovido. Hermanos, nada conmovió al Señor
Jesucristo de su propósito, él estaba firme, Pedro quiso decirle,
Señor, ten compasión de ti, ¿cómo te vas a acontecer? Y él tenía
firme el propósito, firme su propósito. Hubo momentos terribles
de agonía antes de la cruz, pero el Señor estaba firme porque
el Padre estaba a su derecha. El Padre siempre estuvo con él
hasta el momento en que el pecado fue hallado sobre él por causa
de nosotros, pero él se mantuvo firme y nos va a decir el versículo,
dice, Versículo nueve, después de decir,
porque está a mi diestra, no seré conmovido. Y qué gran motivo
de bendecir al Señor, porque está Cristo a su diestra. Y porque Él ha prometido también
estar con nosotros y nuestra seguridad está en Él. Y lo que
sucedió en David, en el Señor Jesucristo, y lo que sucede en
los creyentes es porque el Señor está a su diestra y hay seguridad.
Hay total seguridad de aunque la tierra tiemble, aunque se
traspasen los montes al corazón del mar, aunque estalle una guerra
nuclear, mi corazón dice, mi ser interior se alegra y se goza. Está en líneas paralelas para
hacer énfasis y está diciendo Se alegró por tanto mi corazón,
se gozó mi alma. O sea, mi ser interior está plenamente
alegre y gozoso. No importa lo que pueda suceder
alrededor, no importa que los discípulos lo hayan abandonado.
Él tiene alegría en su corazón. Él está anclado en la seguridad
de que él puede confiar plenamente en su padre y en su interior
al pleno gozo. Y qué bendición, hermanos. El
Señor nos hizo, nos hizo seres espirituales que vivimos en un
cuerpo y hay una interacción entre el espíritu y el cuerpo. Y qué bendición es que por la
obra del Señor Jesucristo y aún por el Evangelio, hay bendición
también a nuestro cuerpo físico. Dice, mi carne también reposará
confiadamente. Mi carne también reposará confiadamente. Primero, el Señor Jesucristo
iba a enfrentar la prueba más terrible que ninguno de nosotros
jamás va a enfrentar, pero tenía la plena seguridad y certeza
en el amor de su padre. Se deleitaba en la presencia
de su padre. Tenía la garantía de que su padre
estaba a su derecha para sostenerlo y nada le iba a promover o hacer
cambiar de su propósito. En su interior había alegría
y gozo, pero aún su cuerpo tenía reposo. y esto es para los que
están en Cristo también, el hecho de poder tener alegría y gozo
a pesar de lo que pueda pasar, el saber que el cielo y la tierra
van a pasar, pero sus palabras nunca pasarán, que cada una de
sus promesas serán cumplidas en el Señor Jesucristo para su
pueblo, y poder experimentar esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Hermanos, el saber que no no
hay condenación para los que están en Cristo. Él cumplió su
propósito, él ganó salvación para su pueblo y él invita ahora
resucitado, él invita y dice venid a mí los que estáis trabajados
y cargados y yo los voy a hacer descansar. Aprende de mí que
soy manso y humilde de corazón y ayer es descanso y paz para
vuestras almas. Y hermano cuando tu alma descansa,
gracias a Dios también tu cuerpo descansa. cuando no tienes descanso
en el señor, cuando el pecado está allí cargándose, también
afecta al cuerpo, y eso no quiere decir que los hermanos, los creyentes,
no sufren aflicción, pero en verdad que sí hay un beneficio
físico. Ahora, dice versículo diez dice porque no dejarás mi
alma en el Seol ni permitirás que tu santo vea corrupción y
recuerde que después de bendeciré a que va a estar viniendo los
porque porque no dejarás mi alma en el Seol ni permitirás que
tu santo vea corrupción y el hijo bendice al padre porque
porque su resurrección corporal estaba garantizada El padre se
agrada en el hijo, el hijo se agrada en el padre, el hijo estaba
lleno de hacer la voluntad de su padre e hizo la voluntad de
su padre. en la confianza en su padre,
en la presencia de su padre, se mantuvo, sabiendo que su padre
estaba a la derecha, él se mantuvo para cumplir el propósito, y
su propósito era magnificar al padre, era que pudiéramos conocer
al padre. El padre es infinitamente grande,
pero por causa del pecado no le podíamos ver. Él le hizo cercano
para que le pudiéramos ver. Al final de cuentas, todo lo
que está diciendo, por lo cual el Señor Jesucristo bendice al
padre, pues es lo que el Hijo también es porque Él es uno con
su Padre y es todo lo que Él es para nosotros y en Hechos
13.35-39 se nos explica sobre todo específicamente
que este salmo está se cumplió en el Señor Jesucristo y hermano
bendecimos al Señor porque este salmo se cumplió en el Señor
Jesucristo de no ser así pues no tendríamos ninguna posibilidad
de gozo ni de seguridad ni de absolutamente nada. Dice, por
eso dice también en otro Salmo, y está hablando del Salmo 16,
porque ha citado antes otro Salmo. Dice, no permitirás que tu santo
vea corrupción. Dice, porque la verdad, David,
habiendo servido a su propia generación, según la voluntad
de Dios, durmió y fue reunido con sus padres y vio corrupción. mas aquel a quien Dios levantó
no vio corrupción. Sabed pues esto, varones hermanos,
que por medio de él se os anuncia perdón de pecados, y que de todo
aquello que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados,
y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis
ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree. Hermanos,
si somos justificados, hermano que tengamos paz si estamos en
paz con Dios que podamos disfrutar de paz con Dios porque él es
nuestra paz y todo por la obra del Señor Jesucristo y hermano
dije que plenamente se cumple en el Señor Jesucristo pero por
causa de que se ha cumplido en el Señor Jesucristo Aquí se le
estaba garantizando al Señor Jesucristo la resurrección corporal
segura. Hermanos, parte fundamental de
nuestra fe, Cristo resucitó en cuerpo, un cuerpo glorificado. Negar esa resurrección corporal
del Señor Jesucristo es negar el Evangelio. Y en primera de
Corintios 15, 3, 9, el apóstol Pablo dice, porque primeramente
os he enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo murió por
nuestros pecados. Se gozó en hacer la voluntad
de su Padre. Él se mantuvo en la presencia
del Padre, pero murió por nuestros pecados, conforman las Escrituras,
y fue sepultado y que resucitó al tercer día conforman las Escrituras.
y que apareció a Cefas, después a los doce, después apareció
a más de quinientos hermanos, a la vez de los cuales muchos
viven aún y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo, después
a todos los apóstoles y al último de todos, como un abortivo, apareció
a mí, porque soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy
digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia
de Dios. Hermanos, el apóstol Pablo está dando testimonio inspirado
por el Espíritu Santo, se cumplió que lo que el Padre le prometió
y él bendecía al Padre y sigue bendiciendo al Padre y eso hace
que nosotros seamos bendecidos por el Padre y que nuestra respuesta
sea bendecir al Padre. Hermanos, la bendición más donde hay gozo. Solo hay un lugar
donde hay perdón, solo hay un lugar donde hay bien, solo hay
un lugar donde hay seguridad, y ese lugar es Dios mismo. Y el Señor Jesucristo vino para
revelarnos al Señor mismo. El Señor Jesucristo vino para
quitar la ceguera de nuestros ojos. Él vino para darnos vida. Él vino para abrir el camino
hacia el lugar donde hay gozo. y delicias, dice, en tu presencia
hay plenitud de gozo, me mostrarás la senda de la vida, en tu presencia
hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y
el Salmo termina, y termina hablando de un guía, me mostrarás El que
muestra es el guía. Me mostrarás la senda de la vida. Y termina hablándonos de una
sola senda, no muchas sendas. Me mostrarás la senda de la vida.
Y esa senda de la vida se constituye en sí para su pueblo, el mismo
Señor Jesucristo. Me mostrarás la senda de la vida.
Dios, Dios el Espíritu Santo nos guía. hacia la senda de la
vida que es el Señor Jesucristo. En tu presencia hay plenitud
de gozo. En tu presencia hay plenitud
de gozo. Hermanos, no olvide algo. Un día vamos a estar en la presencia
del Señor sin obstáculo. Es nuestra esperanza. pero recuerde
algo hoy día usted está en la presencia del Señor su nuestra
vida ocurre en su presencia por la obra del Señor Jesucristo
podemos entrar confiadamente al trono de la gracia y es allí
donde hay plenitud de gozo hermanos fuera del Señor Jesucristo existe
existe cierta alegría pero el salmista dice diste alegría a
mi corazón mayor que la de ellos cuando abunda su grano y su mosto
Un día todo eso será vano, pero el que tiene como herencia a
Dios, el que tiene como herencia al Señor Jesucristo, aquel que
está confiando en el Señor Jesucristo, puede comenzar a experimentar
desde ahora plenitud de gozo y delicias a su diestra para
siempre. Y hermanos, a la diestra del
Padre, ¿quién está? Entonces, las delicias están
en el Señor Jesucristo. A la diestra del Padre está el
Señor Jesucristo y su presencia intercede y a su diestra hay
delicias y en su presencia hay plenitud de gozo. Hermano, estás
gozando plenamente del Señor. el apóstol Pablo escribe y él
dice en todo y para todo estoy enseñado así para tener abundancia
como para padecer necesidad todo lo puedo en Cristo que me fortalece
porque el apóstol Pablo sabe también que su herencia es preciosa
que todo lo que se le dieron se le dieron a la medida para
que sea hecho conforme a la imagen del Señor Jesucristo pero él
sabe que el gozo es el gozo que ganó el Señor Jesucristo dice cuando habla Hebreos capítulo
doce dice Por tanto, nosotros también,
teniendo de redor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos
de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia
la carrera que tenemos por delante. Y dice, puesto los ojos en Jesús,
el autor y consumador de la fe, el cual, por el gozo puesto delante
de él, sufrió la cruz, por el gozo puesto delante de él. ¿Y
qué dijo el Señor? Aqueobá he puesto delante de
mí. El gozo de Cristo estaba en su
Padre. Y hermanos, no hay gozo fuera
de Dios. El gozo está en el Padre, en
el Hijo, en el Espíritu Santo. En Dios está el gozo. El Señor
Jesucristo puso, dice, se nos llama a poner los ojos en el
Señor Jesucristo. ¿Por qué? porque ahí está el
gozo, él puso el rostro en su padre dice por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz menospreciando el oprobio hermanos
no hay punto de comparación entre Dios que es el gozo y cualquier
sufrimiento incluso el sufrimiento tan terrible como fue el juicio
de Dios sobre el Señor Jesucristo por causa de los pecados de su
pueblo y por eso el apóstol Pablo puede decir regocijaos en el
Señor otra vez les digo regocijaos y hermanos es un deber cristiano
ser tan felices como pueda. Si estás en Cristo es un deber
pero más que un deber es un privilegio ser tan feliz como puedas en
Cristo regocijaos en el Señor otra vez les digo regocijaos. Hermanos es estar en frustración,
estar podemos tener momentos de tristeza, pero regocijémonos
en el Señor. Regocijarse en el Señor, tener
descanso en el Señor es valorar la obra de Cristo, así como el
hijo valoró a su padre. Que no seamos culpables de vivir
no dando el valor que tiene el Señor Jesucristo. Y si estamos
en Cristo, regocijaos en el Señor, otra vez os digo regocijaos.
Que no nos regocijemos ni siquiera en cosas que el Señor nos permita
hacer en su nombre. Vinieron los discípulos regocijándose
porque los demonios se sujetaban y el Señor Jesús dijo, más bien
regocíjense de que sus nombres están escritos en el libro de
la vida, que nuestro gozo sea Cristo y solo Cristo. Vamos a orar.

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Joshua

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