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Llamamiento eficaz

2 Corinthians 5:21
Joel Coyoc July, 6 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 6 2025

La predicación de Joel Coyoc sobre el “Llamamiento Eficaz” en 2 Corintios 5:21 destaca la doctrina de la sustitución en la obra redentora de Cristo. El predicador argumenta que Cristo murió no por todos los pecadores, sino específicamente por aquellos que el Padre le dio, como se evidencia en la Escritura. Utilizando pasajes como Isaías 53 y Romanos 5, Coyoc subraya que el sacrificio de Cristo fue un acto de sustitución y satisfacción por los pecados de su pueblo, enfatizando que solo Él, como Dios y hombre, puede satisfacer plenamente la justicia divina. La importancia de esta doctrina es fundamental para la salvación en el contexto reformado, pues resalta que la muerte de Cristo es el medio único mediante el cual los creyentes son justificados y lavados de sus pecados por su sangre.

Key Quotes

“Cristo no murió por todo pecador, porque si Cristo murió por todo pecador, entonces todo pecador sería salvo.”

“La demanda de la justicia es una demanda infinita. Absolutamente de nada serviría que muriéramos, porque nuestra muerte nos llevaría simplemente a morir eternamente.”

“La única posibilidad de limpieza es ser limpio en la sangre del Cordero, porque la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado.”

“Dios nunca va a aceptar algo que él no provea. Dios nunca va a aceptar algo que provenga de nosotros porque está manchado.”

What does the Bible say about the atonement of Christ?

The Bible teaches that Christ died for His people, receiving the punishment for their sins as their substitute, ensuring their salvation.

The atonement of Christ is central to the gospel and is grounded in Scripture, where it is revealed that He died as a substitute for His people. As stated in 2 Corinthians 5:21, Christ who knew no sin became sin for us, so that we might become the righteousness of God in Him. This doctrine of substitution teaches that Christ took upon Himself the penalty for sin that His people deserved. Throughout the Bible, from Genesis to Revelation, we see this theme of substitution illustrated, such as in the story of Abraham and Isaac, where a ram took the place of Isaac (Genesis 22). Similarly, throughout the Old Testament, sacrifices pointed towards the ultimate sacrifice of Christ. The blood of Jesus is the only blood that can cleanse from sin, highlighting the necessity of His sacrificial death to satisfy God’s justice and provide salvation to all whom He has chosen.

2 Corinthians 5:21, Genesis 22, Isaiah 53:5-6, Romans 5:8, John 10:11

How do we know Christ died for our sins?

Scripture confirms that Christ died for those whom the Father gave Him, ensuring the salvation of His chosen people.

The certainty that Christ died for our sins is grounded in the unchanging truths of Scripture. In Romans 5:8, we read that God demonstrates His love for us in that while we were still sinners, Christ died for us. This reinforces the idea that His death was vicarious, meant for a specific group of people—those whom the Father has chosen. Additionally, passages like John 10:11 affirm that Christ, as the Good Shepherd, lays down His life for the sheep, who are His people. By understanding these Scriptures, we see that Jesus did not die for every individual indiscriminately but for those whose names were written in the Book of Life, thus securing their eternal redemption. This selective nature of the atonement assures us of His purpose and plan in our salvation.

Romans 5:8, John 10:11, Revelation 21:27

Why is the doctrine of substitution important for Christians?

The doctrine of substitution is vital because it emphasizes God's justice and mercy in providing Christ as our Savior to take the penalty for our sins.

The doctrine of substitution is crucial for Christians as it encapsulates the heart of the gospel message. It reveals the nature of God’s justice—sin must be punished—and His mercy—He provided a substitute to bear that punishment for us. As highlighted in Isaiah 53:5-6, He was wounded for our transgressions and crushed for our iniquities; this teaches us that our salvation was not without cost but that Christ bore our sins in His own body. Understanding this doctrine deepens our appreciation for the grace we have received, as 1 Peter 2:24 explains that by His wounds we are healed. For believers, knowing that Christ has substituted Himself for us leads to a profound gratitude, prompting us to live in holy obedience and love, reflecting on the depth of Christ’s sacrificial love.

Isaiah 53:5-6, 1 Peter 2:24

What is the significance of Christ's blood in salvation?

Christ's blood is significant as it is the means by which believers are cleansed from sin and reconciled to God.

The significance of Christ's blood in salvation cannot be overstated; it is through His blood that we are redeemed and reconciled to God. According to Hebrews 9:28, Christ was offered once to bear the sins of many, which points to the efficacious nature of His sacrifice. The shedding of His blood signifies the fulfillment of the sacrificial system established in the Old Testament, which served as a precursor to Christ’s ultimate sacrifice. Unlike the blood of animals, which could not fully remove sin, Christ’s blood is perfect and covers all transgressions (1 John 1:7). This means that for those who place faith in Him, the condemnation of sin is removed, and they are granted righteousness before God. Thus, the blood of Christ is not just a symbol; it is the very means by which believers are made right with God.

Hebrews 9:28, 1 John 1:7

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios. Segunda
de Corintios capítulo cinco. dice la palabra del Señor al
que no conoció pecado por nosotros lo hizo pecado para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él al que no conoció pecado
por nosotros lo hizo pecado para que nosotros fuésemos hechos
justicia de Dios en él Estamos estudiando los días que tenemos
Cena del Señor, básicamente lo que es la doctrina
bíblica de la salvación. Anteriormente estuvimos respondiendo
a una pregunta, es ¿por quién murió Cristo? En la escritura podemos, pudimos
ver que la enseñanza es Cristo murió, Cristo murió por su iglesia,
Cristo murió por su pueblo, Cristo murió por aquellos que el Padre
le dio, Él murió por aquellos cuyo nombre está escrito en el
libro de la vida del Cordero desde antes de la fundación del
mundo. Cantamos un himno que Tiene un error porque dice que
Cristo murió por todo pecador y esa no es la enseñanza de la
escritura. por eso cantamos, murió por mí
el pecador. Si Cristo se te ha revelado,
te ha traído hacia él, te ha dado el don de la fe, has creído
en Cristo, y el Señor te está perseverando, tú puedes cantar
con los redimidos, por mí el pecador. Pero Cristo no murió
por todo pecador, porque si Cristo murió por todo pecador, entonces
todo pecador sería salvo. Y El pasaje que leímos dice al
que no conoció pecado por nosotros lo hizo pecado para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él. En este pasaje se nos
enseña otro aspecto de lo que es la la doctrina bíblica de
la salvación y es sustitución, satisfacción. Creo que para todos
nosotros está claro lo que significa sustitución, pero lo vamos a
explicar, sustitución es alguien en lugar de otro, sustituir es
que uno ocupa el lugar de otro y satisfacción, la satisfacción
se tiene cuando se ha cumplido, cuando se ha logrado lo que se
ha propuesto y Algo que nosotros sabemos por la enseñanza de la
escritura es que Cristo estableció justicia y rectitud ante la ley
de Dios como hombre. Pero algo que es necesario es
que el pecado de su pueblo tenía que ser pagado. Para poder ser
quitado tenía que ser pagado. Y la Biblia nos dice que Cristo
hizo la paz mediante la sangre de su cruz, esa sangre preciosa
que él derramó en la cruz, esa sangre que es la única que tiene
el poder para resolver el verdadero problema del ser humano, que
es el pecado. La sangre de Jesucristo, su hijo,
nos limpia de todo pecado. Cuando nosotros pensamos en la
sustitución que leímos en el versículo ahí en versículo veintiuno
del capítulo cinco de segunda de Corintios. Una de las cosas
que nosotros tenemos que mirar es que no es una doctrina que
se encuentra únicamente en ese versículo. Es una doctrina que
recorre toda la Escritura desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Es una doctrina que no sólo está
expresada en pasajes a modo de enseñanza, sino que está ilustrada
por medio de las figuras, aquellas figuras o sombras que prefiguraban
al Señor Jesucristo. Aquellas sombras del que había
de venir estaba allí prefigurada la sustitución y recuerde que
Adán y Eva pecaron y cuando ellos pecaron intentaron cubrir su
vergüenza con hojas de higuera y ahí vino una primera representación
de un cordero ellos debían de morir y murieron espiritualmente
y ellos empezaron a morir lentamente, físicamente estaban separados
de Dios y ahí se menciona que Dios hizo ropas hizo ropas de
piel de un cordero y evidentemente ese cordero representaba aquel
que habría de morir en lugar de Uno de los pasajes más donde
es mucho más claramente ilustrado es Dios un día llamó a Abraham
y le dijo que sacrificara a Isaac a su único, al que amaba. Y pues
ellos empezaron a ir. Abraham creyó a Dios, él no,
él imaginaba que Dios iba a resucitar a Isaac y en un sentido espiritual
lo resucitó. Él pensaba que Dios lo iba a
resucitar físicamente y él dijo a sus siervos que se quedaran
porque él iba a ir con el muchacho y dijo adoraremos y volveremos. Él tenía la certeza de que iba
a volver con Isaac. Llegó un momento en que Isaac
hace una pregunta y la pregunta es, padre está el fuego todo
lo necesario para el sacrificio y el cordero. La respuesta de
Abraham es Dios se proveerá de cordero, hijo mío. En verdad
que al igual que Isaac debía de morir, al igual que Adán y
Eva debieron morir en el mismo momento de haber pecado, al igual
que toda la raza humana descendiente de Abraham debió morir, pero
Isaac no murió porque murió una sombra, una figura. Pero no es
por causa de ese carnero que estaba atorado por sus cuernos
que Isaac no murió, porque la sangre de ese carnero, nos dice
el Nuevo Testamento, no quitó ningún pecado, sino solamente
estaba prefigurando a aquel, el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Isaac no murió porque Dios se
proveyó de cordero, y no simplemente de ese carnero, sino él mismo,
Dios se proveerá, Dios mismo se proveerá en tu lugar, y es
por eso que Isaac regresó otra vez con su padre, y es por eso
que Isaac pues pues fue resucitado juntamente con Cristo y él, él,
él vive. Dios no es Dios, Dios es Dios
de Abraham, de Isaac, y Dios no es Dios de muertos, sino de
vivos. Y Isaac vive porque el cordero, Dios, proveyó un sustituto. Los primogénitos debieron de
morir, no sólo los los egipcios, no sólo los egipcios, sino todos
los primogénitos y no solo los primogénitos sino todos los nacidos
de mujer debieron de morir porque la paga del pecado es muerte. Pero Dios estaba prefigurando
a aquel cordero que quita el pecado del mundo y Dios pidió que se sacrificara
un cordero con ciertas características que no debía tener defecto y se iba a marcar la puerta de
las casas y las casas marcadas. El primogénito no habría de morir,
¿por qué? Porque hubo un sustituto. El
primogénito debía de morir y todos debían de morir. Y es interesante
que no murieron aquellos que tenían la representación del
sustituto. una figura de cómo el Señor Jesús salvará a su pueblo
de sus pecados porque sustituirá a su pueblo. y vamos viendo a
manera de de los símbolos la sustitución pero también es abundante
la enseñanza en diferentes pasajes de la Biblia de que fuimos sustituidos
es necesaria una sustitución y la Biblia lo enseña no solo
allá en el versículo que recién leímos si nosotros vamos al profeta
Isaías en Isaías cincuenta y tres versículos cinco y seis dice más el herido fue porque
nuestras rebeliones, él no fue molido por sus rebeliones, él
es el cordero perfecto, él es el cordero sin mancha, él es
el que fue tentado en todos según nuestra semejanza pero sin pecado,
él es el único nacido de mujer que ha nacido sin pecado y aparte
de él, según la verdad de la palabra de Dios, nadie más, solamente
él nació sin mancha y dice, y aquí está ya mostrándonos también
la sustitución, el herido fue por nuestras rebeliones, molido
por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él,
por su llaga fuimos nosotros curados. Y no solamente está
hablándonos aquí el profeta Isaías de la sustitución, sino también
de algo que implica la sustitución, que es la imputación. El Señor
puso sobre él, imputó sobre él nuestra rebelión, nuestro pecado,
nuestro castigo, todo fue sobre el Señor Jesucristo. Dice, versículo
que sigue dice todos nosotros nos descarriamos como ovejas
cada cual se apartó por su camino más Jehová cargó en él el pecado
de todos nosotros Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros
y todos nosotros es todo el pueblo del Señor y dice Y este pasaje
nos está dejando claro, Él ocupó nuestro lugar, Él asumió nuestra
responsabilidad. Romanos capítulo 5, versículos
7 y 8. Nuevamente nos vuelve a hablar
de sustitución. Romanos 5, 7 y 8. dice, ciertamente apenas morirá
alguno por un justo, con todo pudiera hacer que alguno osara
morir por el bueno. Y aquí ya está hablando de sustitución
y una sustitución que difícilmente ocurriría, pero lo asombroso
es la sustitución que sí ocurrió y el versículo ocho dice más Dios
muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo
murió ¿Por qué? Por nosotros al que no conoció
pecado por nosotros le hizo pecado Cristo murió por nosotros más
Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores
Cristo murió por nosotros Juan capítulo diez, versículo
once, el Señor Jesucristo dice yo soy el buen pastor, el buen
pastor su vida da por las ovejas, está implícita la sustitución,
el buen pastor muere en lugar que mueran sus ovejas, Y es interesante,
nuevamente aquí nos define por quién murió Cristo. Cristo murió
por las ovejas. Cristo murió por las ovejas.
Dice versículo 13 de Juan 15. Substitución. Nadie tiene mayor
amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos o en lugar
de sus amigos. Nadie tiene mayor amor que éste,
que uno ponga su vida por sus amigos. Primera de Juan 3, 16. ¿Por qué es que nosotros, el
pueblo de Dios, sabe lo que es amor? Por la sustitución. Por las sustituciones que sabemos
lo que es amor. Dice, en esto hemos conocido
el amor en que él puso su vida, ¿por quién? nosotros. También nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos. En esto hemos conocido el amor
en que él puso su vida por nosotros, en lugar de nosotros. Él nos
sustituyó. Recuerde que yo no sé si la Biblia
no dice si Barrabás creyó o no creyó el evangelio, pero aún
ahí está ilustrada la sustitución. Él debía de morir, él estaba
condenado para morir, pero Cristo ocupó su lugar físicamente. Si Dios le dio el don de la fe,
pues él creyó. Es interesante que viene la gente
con la exigencia de la ley y vienen a decirle al Señor Jesucristo,
hemos sorprendido a esta mujer en el acto mismo del adulterio.
Y en la ley, Moisés mandó a pedrear a tales mujeres. Y el Señor no
tuvo ninguna prisa en responder. No sabemos qué escribió, estaba
escribiendo y la gente estaba allí esperando la sentencia. Y el Señor solamente les dijo,
el que esté, el que de vosotros esté libre de pecado, que sea
el primero en tirar la piedra. Y hubo algo que quedó muy claro
para ellos, y es que ninguno estaba libre de pecado. Y ninguno
se atrevió a tirar una piedra. El único que podía tirar la piedra
era el Señor Jesucristo. Era el único que verdaderamente
había cumplido perfectamente la ley y él podía tirar la piedra. Pero él preguntó, ¿dónde están
los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Y la mujer
dijo, ninguno, Señor. Y el Señor Jesucristo dijo, pues
ni yo te condeno. Vete y no peques más. Y la razón
por la cual no se cumplió la demanda de la ley porque pues
era la demanda de la ley lo que esta gente estaba diciendo, malintencionada,
pero era la demanda de la ley. La ley no tiene misericordia.
La ley demanda la muerte de aquel que infringe la ley. Pero esa
mujer no murió porque tuvo un sustituto. Cristo ocupó su lugar. Cristo murió en lugar de esa
mujer y Cristo le dio perdón. Hebreos capítulo 9 versículo
28 dice, así también Cristo fue
ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos. ¿Qué diferencia
que el himno dice de todos los pecadores? Y la escritura dice
de muchos pecadores. Él fue ofrecido una sola vez
para llevar los pecados de muchos y aparecerá por segunda vez sin
relación con el pecado para salvar a los que le esperan. hermanos,
sustitución, sustitución, y va a aparecer sin ninguna relación
con el pecado, porque aunque no hizo pecado, ni se halló engaño
en su boca, pues sí tuvo una relación con el pecado, porque
cargó nuestros pecados, como nuestro sustituto. Y hermanos,
todos estos pasajes están enfatizando y repitiendo y de toda la escritura
que la sustitución es necesaria, es necesario tener un sustituto. ¿Por qué es necesario tener un
sustituto? Porque la deuda, la deuda del
pueblo de Dios por causa de su pecado es una deuda infinita. La deuda es una deuda infinita.
Absolutamente de nada serviría que muriéramos, porque nuestra
muerte nos llevaría simplemente a morir eternamente, porque toda
la eternidad no sería suficiente para que un ser humano finito
pudiera cumplir, satisfacer la demanda infinita de la justicia
de Dios. Una de las cosas que nos es necesaria
es que el Señor obre en nuestros corazones y nos haga mirar quién
es Dios y contra quién es que hemos pecado. Hermano, el pecado
no es simplemente errores como las personas suelen pensar. Salir enojado y tirar huevos
podridos con el vecino está mal y es una ofensa. Pero no es lo
mismo ir a tirar huevos podridos a casa del vecino que hacerlo
en la casa del presidente municipal. El escándalo va a ser mayor si
lo hacemos en casa de cualquier ciudadano. Si lo hacemos en la
casa del presidente municipal es mayor que hacerlo en cualquier
casa. Y si en lugar de ir a la casa
del presidente municipal usted va y tira los huevos podridos
en la casa del gobernador, pues el escándalo va a ser mayor. Y si en lugar de eso va y los
tira en la casa del presidente de la república, pues va a ser
un escándalo mayor. Y no sé si usted está captando
qué es lo que hace la gravedad o lo grande del escándalo. Y
lo grande del escándalo está en función de a quién se ofende. y cuando usted y yo pecamos,
no pecamos contra el alcalde de algún pueblo por allí perdido
que casi nadie conoce. con usted y yo pecamos, pecamos
contra el señor de la gloria, contra el rey de reyes y señor
de señores, contra aquel que sus ojos no pueden mirar la maldad,
contra aquel que no es simplemente santo, sino es santo, santo,
santo, contra aquel que, como dice Hebreos, que leímos al iniciar
el culto, es fuego consumidor, pero porque ha dado un sustituto,
nosotros hemos recibido un reino inconmovible, Y espero que en
nuestro corazón hay gratitud porque debiendo ser consumidos,
Cristo fue consumido en lugar de su pueblo. La deuda es infinita. El hombre no puede pagar lo único
que el hombre puede hacer es pasar una eternidad sin esperanza
y sin Dios, excluido de la presencia del Señor, en la presencia desfavorable
del Señor, y pasarán los años y los años, y nunca será suficiente,
porque la demanda de su justicia es una demanda infinita. Y solamente,
solamente El Señor Jesucristo es el sustituto perfecto porque
Él es Dios, Él es Dios y Él es hombre. Él es Dios y como Dios
no puede morir, pero puede sacrificarse en lugar de su pueblo. Y como
Dios, Él puede satisfacer la demanda de la justicia. Y hermanos,
Cristo se ofreció voluntariamente, ocupó nuestro lugar. Y nosotros
pudiéramos seguir mirando a lo largo de la Escritura. Por ejemplo,
el Salmo 22 tiene todo el sentido del desamparo. ¿Por qué? Porque Él estaba cargando los
pecados de Su pueblo. Al que no conoció pecado por
nosotros, le hizo pecado. El Señor Jesucristo en la cruz
clamó y dijo, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
Y hermanos, el sacrificio del Señor Jesucristo nos debe ayudar
a conocer quién es Dios en cualquier lugar donde Dios hay el pecado,
así sea en su único y amado Hijo. El Señor va a hacer una sola
cosa y va a descargar todo el peso de su ira. Él no puede soportar
el pecado. hermanos, él puso el pecado en
su hijo, y su hijo voluntariamente asumió la responsabilidad de
su pueblo, y el padre descargó toda su ira. Allí el Salmo veintidós,
que era la profecía de lo que ocurrió en la cruz, nos habla
de la sustitución. Y es es bien importante, hermano,
que pueda quedarnos claro por qué somos salvos. en la cruz
murieron otras dos personas y hubo una persona en la cruz que pues
no tuvo un sustituto sus frutos mostraban que él pues no era
una oveja y en la cruz el señor halló una
de sus ovejas y dio su vida en lugar de su oveja En la cruz
este hombre pudo reconocer que él merecía, no simplemente morir
crucificado, sino la ira de Dios. Y hermano, una de las cosas importantes
que captar es, hermano, usted y yo y los salvos, los redimidos,
no somos salvos por lo que los judíos y los romanos hicieron
al Señor Jesucristo en la cruz. Fue terrible. fue terrible lo
que le causamos juntamente con ellos. Pero no somos salvos por
lo que el ser humano hizo al Señor Jesucristo. Somos salvos
por lo que el Padre hizo al Señor Jesucristo. El ardor de su ira
cayó sobre el Señor Jesucristo. El Señor derramó su ira, su presencia
desfavorable. Él, donde ve la iniquidad, él
derrama todo el ardor de su ira. Y el Señor Jesucristo recibió
el ardor de su ira. Alguien dijo que él, el Señor
Jesucristo, fue sumergido en el océano de la ira de su Padre.
para que su iglesia, para que su novia no pereciera ahogada
por toda la eternidad. Hermanos, somos salvos por lo
que el Padre hizo al Señor Jesucristo. El Padre quiso quebrantarlo. Él ofreció el sacrificio de su
humanidad sobre el altar de su deidad. Cristo es el sacrificio. Cristo
es el cordero. Él se proveyó de cordero. hermano
Cristo también es el sumo sacerdote Cristo es Dios que se ofrece
a sí mismo en sacrificio y hermanos lo que Dios lo que Dios demanda
a él lo provee y lo que Dios provee Dios lo acepta Dios nunca
va a aceptar algo que él no provea. Dios nunca va a aceptar algo
que provenga de nosotros porque está manchado. Él es infinitamente
santo. Él es infinitamente, cada uno
de sus atributos son infinitos. Y hermanos, el Señor no está
esperando tu mejor esfuerzo. El Señor demanda perfección y
la demanda es ser vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en
los cielos es perfecto. Y hay la necesidad de un sustituto. Y hay la necesidad de confiar
en la perfección del Señor Jesucristo, en la justicia del Señor Jesucristo.
Y hay la necesidad de confiar en que lo único que puede satisfacer
la ira de Dios es la obra del Señor Jesucristo. la necesidad
de confiar en que la única posibilidad de limpieza es ser limpio en
la sangre del Cordero, porque la sangre de Jesucristo, su Hijo,
nos limpia de todo pecado, porque Él es el Cordero sin mancha,
que fue destinado desde antes de la fundación del mundo, pero
manifestado en los posteriores tiempos por amor de nosotros. Y, hermanos, Isaías, versículo diez y once
del capítulo cincuenta y tres, Dice, con todo esto que va quiso
quebrantarlo sujetando la padecimiento cuando haya puesto su vida en
expiación por el pecado. Verá el linaje, vivirá por largos
días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. La
voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto
de la aflicción de su alma, quedará satisfecho. Por su conocimiento
justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de
ellos. Verá el fruto de la aflicción
de su alma, y quedará satisfecho. Hermanos, sabemos que Cristo
dio satisfacción. La prueba de que Cristo dio satisfacción
es que cesaron todos los sacrificios del Antiguo Testamento, que no
quitaron ningún solo pecado. Sabemos que Cristo dio satisfacción
porque el Señor cumplió la profecía del Salmo dieciséis, no dejarás
que tu santo vea corrupción. Y el Nuevo Testamento nos dice
que aunque David escribió el Salmo, no se cumplió en David
porque él sirvió a su generación y fue sepultado y vio corrupción. Pero el Señor Jesucristo se levantó
triunfante de entre los muertos al tercer día y el Señor le exaltó
hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre. Y él
está sentado a la diestra de la majestad en las alturas y
él intercede por los suyos. Su presencia intercede por su
pueblo, por aquellos que él sustituyó. hermanos Dios la justicia de
Dios ha sido satisfecha y todos por aquellos por quienes Cristo
murió pues le han sido dados y a su tiempo van a venir al
Señor Jesucristo y el Señor Jesucristo les va a hacer nuevas criaturas
y ellos no perecerán jamás porque Dios es justo y Dios no castiga
el pecado dos veces El pecado de su pueblo no simplemente se
escondió, hubo un sustituto que asumió la responsabilidad, hubo
un sustituto que sufrió la descarga plena y total de su ira, de la
ira justa de Dios por causa del pecado. Y Él asumió esa responsabilidad. El pecado de aquellos que están
en Cristo ya ha sido castigado. Y la Escritura dice, el que cree
en el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo
de Dios no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre
él. Hermano, ningún pecado quedará
sin castigo. aquellos por quienes Cristo murió,
sus pecados fueron castigados en la cruz del Calvario, y aquellos
que persistan en rechazar al Señor Jesucristo, pues sufrirán
pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor, y
qué bendición, qué bendición aquellos que el Señor ha tenido
misericordia y nos ha mostrado, nos ha mostrado que Cristo es
el sustituto, que Cristo es el único que puede dar satisfacción
a la santa ley de Dios. Hermanos, cuando nosotros celebramos
la cena estamos recordando una frase primera del Señor Jesucristo
Ahí está la sustitución. Esto es mi cuerpo que por vosotros,
en lugar de vosotros, es partido. Estamos recordando hubo sustitución. La pregunta es, ¿has confiado
en el Señor Jesucristo? ¿Estás confiando en Cristo y
solamente en Cristo? Es Cristo precioso para ti y
estás creyendo en Cristo tal y como la Biblia lo presenta,
como el eterno Hijo de Dios. Si Cristo no es Dios, entonces
no puede dar satisfacción. Pero Cristo es el eterno Hijo
de Dios, aquel que es uno con su Padre, aquel que es de la
misma esencia del Padre. Hermanos, oremos pidamos a Dios no sólo que creamos
en nuestro corazón sino proclamemos las virtudes del que nos llamó
de las tinieblas a luz admirable porque hoy hay mentirosos que
se atreven no solamente a predicar otro evangelio sino se atreven
además a torcer la escritura y presentar
mentira presentar mentira en un libro que ellos dicen es la
Biblia. En un libro que ellos dicen ser
la Biblia, cuando ellos dicen que en el principio era el verbo,
y el verbo era con Dios, y el verbo era un Dios, con D minúscula. Un Dios con D minúscula no puede
dar satisfacción. Y si Dios, Cristo es un Dios,
pues estamos en serios problemas, porque solamente hay un Dios,
nuestro Dios uno es, que se ha revelado en el Padre, en el Hijo
y en el Espíritu Santo. Y el Dios que puede dar satisfacción
es el Señor Jesucristo, que es el creador de todas las cosas,
aquel que es uno con su Padre, aquel que es de la misma esencia
del Padre, aquel que no es una creación de Dios, sino que es
eternamente encendrado de su Padre, y que Él es el creador
de todas las cosas. Y si eso no es lo que estás creyendo,
pues no es Cristo y no es el sustituto. Si te está sustituyendo
alguien que es un Dios, pues clama al Señor Jesucristo que
te abra los ojos y puedas decir con el apóstol Pablo, ¿Quién
eres? Señor. Que puedas decir con Tomás, Señor
mío y Dios mío. Porque El Señor Jesucristo no
le llamó nunca la atención a Tomás por decirle, Dios mío. Y recuerde, recuerde a Felipe
que le dice, muéstranos al Padre y nos basta. Hace tanto tiempo
que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto a mí,
ha visto al Padre. Y recuerde, Cristo es el tema
de toda la Escritura, por lo tanto, la sustitución es el tema
de toda la Escritura. El Antiguo Testamento dice que
Jehová es mi pastor y el Nuevo Testamento, nuestro sustituto
dice yo soy el buen pastor que da su vida por las ovejas. El
Antiguo Testamento nos dice Jehová es mi luz y mi salvación y el
Señor Jesucristo se pone de pie y dice yo soy la luz del mundo. Hermanos, qué bendición que Él,
el que es todo, el que es el principio y el fin, el que es
el alfa y la omega, solamente Él puede ser un sustituto, el
que es la vid verdadera, solamente aquel que es, que es la resurrección
y la vida, es un sustituto que puede responder eficazmente por
ti. Y quiere el Señor que cada uno
de quienes estamos aquí estamos confiando en ese Señor Jesucristo
que es Dios sobre todas las cosas. Vamos a orar.

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Joshua

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