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Modelo de paternidad (6)

2 Timothy 2:6-7
Joel Coyoc April, 20 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc April, 20 2025
Estudio de 2 Timoteo

El sermón de Joel Coyoc titulado "Modelo de paternidad" aborda principalmente la vida cristiana y el ministerio como una batalla que requiere esfuerzo y perseverancia. Utilizando 2 Timoteo 2:6-7, el predicador enfatiza que el llamado a la fe implica un trabajo arduo y dependiente de la gracia de Dios, ilustrado por las figuras de un soldado, un atleta y un labrador. Coyoc destaca que el labrador, aunque a menudo anónimo, desempeña un papel crucial en la extensión del Reino, a través del trabajo diligente y el reconocimiento de la necesidad de dependencia divina. Tanto en el ministerio como en la vida cotidiana, los creyentes deben entender que el verdadero fruto del trabajo solo proviene del Señor. La doctrina de la gracia perseverante también se entrelaza en su mensaje, resaltando la necesidad de buscar y depender de Dios en todas las labores.

Key Quotes

“La vida cristiana es una batalla y el ministerio es una batalla.”

“El labrador para participar de los frutos debe trabajar primero.”

“El crecimiento lo dará el Señor.”

“Considera lo que digo y el Señor te dé entendimiento en todo.”

What does the Bible say about perseverance in Christian life?

The Bible teaches that perseverance is essential for attaining eternal life and fulfilling our calling as Christians.

In 2 Timothy 2:6-7, the apostle Paul emphasizes the importance of enduring hardships as soldiers of Christ. He uses the metaphors of a soldier, an athlete, and a hardworking farmer to illustrate that perseverance is necessary in the Christian walk. Just as a soldier must endure conflict and an athlete must train rigorously, Christians are called to persevere in faith despite trials. This perseverance demonstrates our reliance on God's grace, which equips us to overcome obstacles in our spiritual journey.

2 Timothy 2:6-7

How do we know that work is a blessing from God?

The Bible teaches that work is not a curse but a divine blessing intended for human flourishing.

In the sermon, it is emphasized that work was instituted by God before the fall as part of humanity's mandate to exert dominion over creation. Although the fall introduced toil into work, it remains a blessing from God. Hebrews 4 speaks of God's own work in creation, highlighting that work reflects God's character. The view that work is a burden comes from misunderstanding its purpose; when seen through the lens of Scripture, work is an opportunity to glorify God and serve others, aligned with the original design of creation.

Hebrews 4:4, Genesis 1:28

Why is understanding God's grace important for laboring in ministry?

God's grace empowers believers to labor effectively and dependently in ministry.

The apostle Paul reminds us in 1 Corinthians 15:10 that his labor in ministry was only possible by the grace of God. Understanding this grace is crucial for anyone engaged in ministry, as it helps to frame their efforts as responses to God's enabling power, not human achievement. This perspective encourages humility and perseverance, allowing ministers to persist through challenges, recognizing that any fruit produced comes from God's sovereign work. Acknowledging grace sustains our motivation to labor faithfully, trusting that God will bring about the increase in His timing.

1 Corinthians 15:10

What is the significance of suffering in the Christian life?

Suffering is integral to the Christian experience, shaping our character and deepening our faith.

The sermon teaches that suffering is not meaningless but is a part of the Christian calling. Paul urges Timothy to endure hardships as a good soldier of Christ (2 Timothy 2:3). This enduring means recognizing that suffering aligns us more closely with Christ, who also suffered for our sake. Through suffering, believers grow in perseverance, character, and hope (Romans 5:3-5). The assurance that we share in Christ's sufferings helps believers to contextualize their struggles and remain steadfast in their faith, with the ultimate hope of participating in His glory.

Romans 5:3-5, 2 Timothy 2:3

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo en su capítulo
dos le vamos a dar lectura de los
versículos uno hasta el versículo trece La palabra del Señor dice así,
tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo
Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga
a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre penalidades como
buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda
en los negocios de la vida. a fin de agradar a aquel que
lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta
no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador para participar de
los frutos debe trabajar primero. Considera lo que digo y el Señor
te dé entendimiento en todo. Acuérdate de Jesucristo. del
linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades
hasta prisiones a modo de malhechor, mas la palabra de Dios no está
presa. Por tanto, todo lo soporto por
amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación
que es en Cristo Jesús, con gloria eterna. Palabra fiel es ésta. Si somos muertos con él, también
viviremos con él. Si sufrimos, también reinaremos
con él. Si le negaremos, él también nos
negará. Si fuéramos infieles, él permanece
fiel. Él no puede negarse a sí mismo. Estamos estudiando esta carta,
en la mañana estábamos estudiando la figura que usó el apóstol
Pablo acerca del atleta. El atleta no es coronado sino
lucha legítimamente y Pablo llama a su hijo Timoteo a mostrarle
que la vida, en general la vida es una batalla y una batalla
dura, por eso usa la figura de un soldado después de un atleta
y para finalizar va a usar la figura de un labrador. La vida
cristiana es una batalla y el ministerio es una batalla. Una de las cosas que no hemos
de olvidar es que pues Dios llama a algunos a tener un ministerio
pastoral en la iglesia, pero cada creyente tiene un ministerio
y la figura del labrador que va a utilizar el apóstol tiene
un contraste con las otras dos figuras anteriores. Si yo le
pregunto a usted si sabe el nombre de algún soldado, probablemente
usted sabe el nombre de algún soldado. Si le pregunto si sabe el nombre
de algún atleta, es muy probable que sepamos el nombre de algún
atleta, pero varios de nosotros hoy comimos por lo menos tortilla. Algunos comimos quizá zanahorias
o algunas otras hortalizas. ¿Y usted sabe el nombre del labrador
que trabajó para que haya tortillas en su mesa? Usted sabe que probablemente
el mejor labrador de este país, pues no sabemos su nombre. Y por supuesto que el trabajo
del Pablo habla primero de un buen soldado, no simplemente
de un soldado. Y estábamos mirando que un buen
soldado es un milagro del Evangelio. En la mañana estábamos mirando
y comentábamos acerca de los Juegos Olímpicos de donde el
apóstol Pablo toma la figura. Y pues había ciertos requisitos
para poder participar de esos juegos y luchar como un atleta. Y básicamente uno de ellos era
ser un hombre griego y ser libre. Y el otro era hablar griego,
hablar el idioma. Y en la mañana estábamos mirando
que todos nosotros nacimos esclavos. pero Cristo Jesús vino para hacernos
libres del pecado, para luchar legítimamente por Cristo, podemos
luchar legítimamente, porque si elijos libertad, seréis verdaderamente
libres y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Y
también estábamos mirando el lenguaje, el lenguaje del amor,
y también es en Cristo, porque en Cristo es que podemos conocer
Dios, y Dios es amor, y cuando Dios transforma el corazón, pues,
del buen tesoro del corazón, el hombre saca buenas cosas.
Cuando pensamos en el trabajo, en el labrador, la figura del
labrador, hermanos, una de las cosas que
es necesario, en primer lugar, es, ¿cuál es la perspectiva que
nosotros tenemos del trabajo? Si lo pensamos bien, Pues los
que hemos estado en contexto, por ejemplo, de la construcción,
de pronto tenemos unos trabajadores que el lunes no llegan a trabajar
y pues dicen que en nuestra cultura inventamos muchos días para no
trabajar. Hay un restaurante que ha sacado
una frase que dice, gracias a Dios es viernes, y espero que los
creyentes decimos gracias a Dios es lunes porque el trabajo es
una bendición el trabajo es una bendición el trabajo no es una
maldición el pasaje que leyó el hermano en hebreos habla de
Dios que trabaja que trabajó que terminó sus obras y el Señor
Jesús dijo mi padre hasta ahora trabaja y un aspecto de ser imagen
de Dios es que Dios nos dio la bendición del trabajo para ejercer
dominio sobre la creación. La maldición no es el trabajo
sino que la caída hizo que el trabajo sea duro, espinos y cardos
te producirá la tierra, con el sudor de tu frente vas a ganar
el pan, pero en sí el trabajo no es una maldición, la maldición
es que nosotros creímos mentiras y yo creo que una de las mentiras
que solemos creer muchos es que justamente el trabajo es maldición. Es triste cuando uno se encuentra
personas que dicen creer el evangelio y un joven decía Cuando él estudiaba
tuvo que hacer varios trabajos para costearse los estudios y
cuando sacó el título, pues él ya no quería ayudar en nada en
trabajo manual porque decía que para eso se habían quemado las
pestañas. Hermanos, el trabajo es una bendición
y cuando pensamos en el ministerio, algunas personas tienen la expectativa
de, dice, un hermano que Dios le llamó a servir y ha servido
en el ministerio por muchos años. Dice que una mujer no lo conocía
bien, pero le dijo que si quería tener una buena vida y trabajar
poco, que fuera pastor. Y mucha gente tiene la perspectiva
de que los pastores no trabajan, pero la verdad es que puede ser
que haya pastores que no trabajan, pero bíblicamente El labrador
debe trabajar primero y es interesante que el apóstol Pablo usa la figura
del labrador porque la figura del labrador es una figura de
un trabajo en primer lugar muy duro. Hay ciertos trabajos que pueden
ser duros pero usted puede meterlos debajo de un techo y trabajar
duro pero debajo del techo. pero el labrador y en especial
en el tiempo que el apóstol Pablo escribió, el labrador que tenía
en mente no era un labrador con un tractor con aire acondicionado,
era la figura de un labrador que tenía que tirar el monte,
después tenía que destroncarlo y pues en el mejor de los casos
pudiera ser que tuviera la ayuda de unos bueyes, pero si no había
bueyes pues había que hacer el trabajo manual trabajo duro es
la la figura en Isaías capítulo veintiocho versículo veinticuatro
hay unas preguntas retóricas que nos hacen entender un poco
dice el que ara para sembrar arará todo el día romperá y quebrará
los terrones de la tierra hermanos el trabajo del labrador es un
trabajo duro duro y recuerde que el señor Jesucristo dio una una parábola del sembrador,
de un labrador que salió a sembrar, y ese es un trabajo, un trabajo
arduo. Cuando nosotros miramos alguna
de las cosas importantes que que hemos de recordar porque
estamos hablando del apóstol Pablo animando a su hijo, amado
hijo Timoteo, Una de las frases que es particular en la vida
del apóstol Pablo es que él dice sed imitadores de mí como yo
de Cristo. Es interesante que el apóstol
Pablo llama a a Timoteo a sufrir penalidades. ¿Y qué es lo que
está haciendo Pablo cuando le está escribiendo para que sufra
penalidades como buen soldado de Jesucristo? El apóstol Pablo
está justamente sufriendo. Está en una prisión esperando
su ejecución. cuando le escribe que lucha como
atleta, pues el apóstol Pablo también lucha como un atleta
y cuando le pide que trabaje arduamente, una de las cosas
que tenemos que mirar es que aún desde la prisión, el apóstol
Pablo sigue trabajando arduamente por la extensión del evangelio.
El hecho de que el apóstol Pablo estuviera limitado a la Versículo nueve dice, en el cual
sufro penalidades hasta prisiones a modo de malichor, más la palabra
de Dios no está presa. Y una de las cosas que el apóstol
Pablo, por la gracia de Dios, tuvo claro es que estar restringido
geográficamente, estar encadenado no era limitación para trabajar
arduamente por el Evangelio, y él escribía cartas. Y hoy estamos
estudiando parte de su arduo trabajo. Estaba en prisión, pero
tenía la convicción de que la palabra del Señor no está presa. Y cuando leemos Hechos capítulo
20, nos vamos a encontrar un arduo trabajo. Hechos 20, versículo
18, el apóstol Pablo está hablando con los ancianos de la iglesia
de Éfeso despidiéndose y lo que usted va a notar es un trabajo
intenso dice el apóstol vosotros sabéis cómo me he comportado
entre vosotros todo el tiempo desde el primer día que entré
en Asia sirviendo al señor con toda humildad y con muchas lágrimas
y pruebas que me han venido por las acechanzas de los judíos
Y como nada que fuese útil, he rehuido anunciaros y enseñaros
públicamente y por las casas. Y el apóstol Pablo está trabajando
arduamente, labrando, dice, testificando a judíos y a gentiles acerca
del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor
Jesucristo. Ahora he aquí ligado y yo en
espíritu voy a Jerusalén sin saber lo que allá me ha de acontecer,
salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio
diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones, pero de ninguna
cosa hago caso. Me estimo preciosa mi vida para
mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo y el ministerio
que recibí del Señor Jesús para dar testimonio del Evangelio
de la gracia de Dios. Y ahora aquí yo sé que ninguno
de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino
de Dios, verá más mi rostro. Por tanto, yo os protesto en
el día de hoy que estoy limpio de la sangre de todos. Dice,
porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Por
tanto, mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu
Santo os ha puesto por obispos para apacentar, para apacentar
la iglesia del Señor, la cual él ganó con su propia sangre.
Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de
vosotros lobos rapaces que no perdonarán al rebaño, y de vosotros
mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para
arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad. está llamando
a los ancianos a un trabajo arduo y después él dice acordaos que
por tres años de noche y de día no he cesado de amonestaros con
lágrimas a cada uno. Hermanos, el trabajo del labrador,
el trabajo, el ministerio que Dios nos ha dado es un trabajo
arduo, es un trabajo arduo, un trabajo de preparación en busca
del Señor, de la bendición del Señor, es un trabajo de preparar
la semilla, y es un trabajo de ir y plantar esa semilla. Y el apóstol Pablo tiene bien
claro que su trabajo es un trabajo arduo, pero aún el apóstol Pablo
tiene bien claro que el poder tener una visión correcta del
ministerio y del trabajo en general y hacer un trabajo duro y bien
hecho es obra de la gracia del Señor. Primero de Corintios quince,
diez, dice, pero por la gracia de Dios, soy lo que soy, y su
gracia no ha sido en vano para conmigo, dice, antes he trabajado
más que todos ellos, pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. Hermanos, tanto para el trabajo
que hacer para nuestra vida espiritual, que seamos dependientes de la
gracia para trabajar arduamente, no olvidemos, es la obra de la
gracia del Señor, para el trabajo que Dios nos ha dado como medio
de sustento. También necesitamos la gracia
del Señor. Decía yo que una de las mentiras
que probablemente creemos es que el trabajo es maldición. Hemos de darle gracias a Dios
porque de alguna manera algunos pensamos que somos trabajadores
y que eso es nato. Y la verdad es que no es cierto. Dada la caída, no hemos nacido
trabajadores. Dada la caída, hemos nacido aborreciendo
bendiciones del Señor. Dada la caída, no entendemos
la realidad. Algunos países piensan distinto
que el nuestro. y la gracia del señor les ha
dado una manera distinta de ver el trabajo porque gracias a Dios
pues esas naciones han sido forjadas alrededor de valores del evangelio
y donde no hay una claridad del evangelio pues seguimos creyendo
mentiras pero hermanos sea en el ministerio de la palabra o
en algún ministerio dentro de la iglesia o sea que Dios lo
haya llamado a ser trabajo que Dios le haya llamado a hacer,
quizá construir, quizá hacer instalaciones, el trabajo que
sea. Recuerde que es una bendición
del Señor y recuerde que es una obra de gracia el que hagamos
un trabajo bien hecho, porque hacer un trabajo bien hecho es
hacer un trabajo para la gloria de Dios, a la vez recordar que
cuando usted ve personas que no son tan trabajadores, a veces
somos muy duros en el juicio, y se nos olvida que quizá por
la misericordia de Dios tuvimos padres que aunque no con mucha
claridad nos dieron ejemplo de trabajo, no nos toleraron el
ser locos, y quizá hay personas que no han tenido esa bendición,
pero sobre toda bendición el hecho de tener un entendimiento
correcto del trabajo es por la gracia del señor y hermanos es
la gracia del señor sea en un ministerio apostólico como el
del apóstol Pablo o sea en cualquier trabajo es la gracia del señor
que nos hace tener entendimiento de que somos llamados a trabajar
no simplemente para tener algo que comer. Somos llamados a trabajar
porque Dios nos dejó en este mundo para ejercer dominio sobre
la creación y el hermano que está haciendo instalaciones está
ejerciendo dominio sobre la creación. Dios ordenó su creación. Estaba la tierra desordenada
y vacía. Dios mandó a Dan y Eva que ejerceran
dominio, que mantuvieran el orden, y cualquiera que sea la labor que
Dios nos ha llamado a hacer tiene ese propósito. Y no olvidar que
es, cuando estemos cansados de trabajar bien, recuerde y clame
por la gracia del Señor, y que le dé un corazón agradecido.
Ahora, otra de las cosas importantes es El trabajo de labrador específicamente
es un trabajo no sólo duro, sino es un trabajo que tiene que ser
totalmente dependiente de Dios. En especial en aquella época,
pero aún en esta época, en aquella época que no tenía sistemas sofisticados
de riego, donde la gente dependía, pues básicamente, de que el Señor
enviara la lluvia Y en 1 Corintios capítulo 3, versículos 6 a 9,
el apóstol Pablo dice, yo planté, Apolos regó, pero el crecimiento
lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo,
ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento. Y el que planta
y el que riega son una misma cosa, aunque cada uno recibirá
su recompensa conforme a su labor, Porque nosotros somos colaboradores
de Dios y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. Hermano, el labrador se levanta
y va a romper los terrones y a preparar la tierra. antes de preparar
esa tierra tiene que limpiar, tiene que destroncar, después
va a sembrar y después tiene que estar yendo a sacar la hierba,
piensa en ese tiempo cuando no tenían herbicidas, de todos modos
tampoco es tan botado ir a echar herbicida al campo, pero estar
limpiando y al final no puede hacer crecer la planta, el señor
es el que hace crecer la planta, Pablo habla de que ya, pues en
algunos casos regaban, pero de todos modos no importa si riega,
si le pone fertilizante, lo que usted le ponga al final, la dependencia,
el que crezca y se levante una cosecha es cosa del señor. es cosa del señor el apóstol
Pablo deja claro aquí que es un trabajo dependiente y cuando
pensamos en el ministerio cuando pensamos en lo que usted tiene
que ministrar en casa a su esposa a sus hijos hermanos es un trabajo
dependiente somos llamados a sembrar a sembrar la palabra somos llamados
a regar en oración Pero no podemos hacer más que eso, y clamar al
Señor para que, conforme a su voluntad, Él haga que el trabajo
produzca. Pero la satisfacción es de hacer
un trabajo duro y dependiente, y el crecimiento lo dará el Señor. El crecimiento lo dará el Señor.
Una de las cosas importantes es que hermanos, no sabemos cuándo
Dios va a dar el fruto, y ahí la importancia de la dependencia.
En verdad, orar al Señor que nos ayude, como a Pablo, a ser conscientes de la dependencia
de su gracia. Hermanos, sólo es la gracia de
Dios que nos lleva a perseverar. Las figuras que Pablo ha usado
son figuras que Si el soldado no lucha hasta que termine la
guerra, no va a haber la victoria. Si el atleta deja de correr a
mitad de la carrera, pues tampoco va a tener la victoria. Y si
el labrador deja de trabajar antes que venga la cosecha, pues
no va a haber la cosecha. Pero en todo eso, la necesidad
de la perseverancia, Hermanos, así como el trabajo no es natural
en nosotros como seres caídos, la perseverancia tampoco es natural
en nosotros. Necesitamos venir aquel que persevera,
el Señor Jesucristo. Necesitamos venir y depender
de Él, necesitamos confiar en Él para poder mantenernos, por
la gracia de Dios, en perseverancia. hay un hombre que que se le recuerda
por la obra que Dios hizo en él Dios lo lo salvó y fue un
hombre que solía orar mucho y fue un hombre que pues él nunca hizo
una apelación pública por dinero pero él oraba al señor y él tenía
un diario de de oración y en uno de sus notas del diario de
oración se encuentra una frase donde le da gracias a Dios porque
él había orado porque por la salvación de algunas personas
que él amaba y tenía gratitud a Dios por varias personas que
Dios le había concedido ver que Dios les había salvado pero escribió
y le dijo al Señor Señor ayúdame a seguir orando por este porque
llevo diecinueve años orando por él y pues aún no ha sucedido
nada, pero yo quiero ser fiel en clamar por su salvación. Hermanos, oren por mí y oremos
los unos por los otros, que dependientes en la gracia del Señor, no solamente
prediquemos, sino que Dios nos dé consistencia. A veces tiramos
la toalla, a veces dejamos de orar. También recuerdo una historia
de un ocurrió en Venezuela de un hombre que llegó a un lugar
donde estaban dando catecismo los católicos y él empezó a repartir
tratados del evangelio, en particular algo llamó su atención hacia
una niña y fue la única vez que la vio por mucho tiempo, pero
Dios puso en el corazón de este hombre el orar por esa niña aunque
no sabía ni su nombre, recordaba a esa niña Y pues esa niña terminó
el catecismo, se casó, se murió su marido, se metió al convento,
se volvió monja, persiguió a los cristianos en Venezuela y al
final ya adulta, después de 24 años, Dios la salvó. Y Dios providencialmente le permitió
a este hombre saber que esa niña había creído el Evangelio y él
escribió le escribió una carta diciendo que había orado al señor
por veinticuatro años y daba gracias a Dios que le había permitido
ver pues lo que había regado con oración y hermanos orar,
oremos por nuestros familiares, oremos por nuestros hijos. A
veces entramos en cuestiones de frustración porque se nos pero el crecimiento lo da el
Señor. Y a veces somos tentados a querer
hacer algo más, pero que el Señor obre de tal manera que nosotros
recordemos, que nosotros recordemos que el Señor tiene su tiempo.
Nosotros mismos poder recordar cuántas veces no escuchamos el
Evangelio y Dios fue paciente y nos hacía volver a escuchar
y recuerde sus momentos de rebelión, pero hay algo que es seguro hermanos
había personas que estaban orando por nosotros y a su tiempo dado
que Dios nos había escogido en Cristo a su tiempo Dios nos trajo
y venimos al Señor Jesucristo y hermanos que en todo eso el
Señor nos guarde de que no estemos compactando la tierra, porque
a veces pretendemos que haya fruto y lo que estamos haciendo
es dejar dura la tierra en nuestro mismo deseo de hacer lo que no
nos corresponde hacer. Hermano, es duro el trabajo.
Los que tenemos hijos pequeños, que Dios nos dé la sabiduría
y trabajemos duro. Pero recuerda, hermano, no puede
No es parte de nosotros lograr que los niños hagan algo. Los
niños pueden ser manipulables. Que Dios nos guarde. No nos toca
a nosotros conseguir cosas que los niños pueden hacer. Nos toca
exponerles el evangelio y orar por ellos. Nos toca ser fieles
en exponer el evangelio a nuestras esposas, a nuestros hermanos,
a nuestros primos, a nuestros vecinos y orar por ellos. Y a veces de pronto parece que
están en etapas que parece que todo fue en vano. Pero una cosa no hemos de olvidar
que la palabra del Señor no volverá vacía. Va a ser todo aquello
para el cual el Señor la ha mandado. Y una de las cosas es que si
Dios la ha mandado para salvación va a salvar. Y si Dios la ha
mandado y la persona se mantiene porque pues Dios lo dejó en su
estado natural, de todos modos que Dios nos haga ser fieles. Al final, una de las cosas que
hemos de recordar, hermanos que somos padres, oremos por la salvación
de nuestros hijos. Pero una cosa sí le puedo decir
que tal vez ahora siente tristeza por sus hijos que se mantienen
en rebelión, pero un día Dios va a enjugar
toda lágrima. El pastor Spurgeon decía a los
jóvenes cuando les predicaba y él decía, joven que eres tu
madre, tu padre lloran por tu salvación y les causas dolor. Si tú te mantienes en esa actitud,
Lo último que vas a escuchar cuando se declare tu condenación
va a ser a tu padre y a tu madre diciendo con gozo, amén. No van a estar más llorando,
no van a estar más tristes, porque el Señor va a enjugar toda lágrima
de sus ojos y porque el gozo de tus padres va a ser ver a
su Salvador. A veces estamos preocupados pensando
de si vamos a ver a nosotros y reconocer a nuestros familiares
en el cielo. por supuesto que los vamos a
reconocer hermanos, ahora tenemos el, no vamos a tener un entendimiento
entenebrecido, claro que vamos a ser más inteligentes que ahora,
pero el gozo del cielo no radica en que conozcamos a nuestros
familiares, el gozo del cielo es el Señor Jesucristo, ver cara
a cara aquel que quiso nuestras almas redimir. Hermanos, es trabajo
duro, es trabajo muchas veces anónimo. Yo les decía, quizás
sabes nombres de atletas y de algunos soldados, pero yo creo
que sabes muy pocos nombres de labradores. Pero la gracia de
Dios nos hace claro algo. Nuestro nombre, si lo conocen
o no lo conocen, no es importante. El apóstol Pablo decía, tenemos
este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder
sea de Dios. y no de nosotros. Hermanos, lo
que importa es la fama y el honor de Dios. O sea, no importa si
nadie mira el trabajo que estamos haciendo. Quizá muchos no lo
van a mirar, pero a todas luces que es trabajo duro. El apóstol
Pablo decía, por ejemplo, yo con el mayor placer gastaré lo
mío y yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas.
Y lo duro del trabajo es que Pablo dice, aunque amandos más,
sea amado menos. hermanos es un trabajo duro pero
es un trabajo que tiene promesa y el llegar a participar de los
frutos participar de los frutos y es interesante que por la gracia
de Dios concede a los que trabajan en el evangelio pues los primeros
frutos el gozo de crecer en conocer al señor es fruto el fruto que
el Señor produce en nuestras vidas por causa de su palabra
en nosotros. Y hermano, no te pierdas el privilegio
de, en tu casa, participar de los frutos. Y recuerda que el
primer fruto no es precisamente que tu hijo cambie. El primer
fruto no es precisamente que tu esposa cambie. El primer fruto
es que Dios te transforme a ti porque estás viendo al Señor
Jesucristo, estás trabajando para descubrir la gloria de Cristo
que está en la Escritura y que el Señor nos muestre lo que tiene
que ser cambiado en nosotros. Que ahí trabajando nos miramos,
aunque como a través de un espejo, no con tanta claridad, pero el
Señor va mostrando lo que tiene que ser transformado y por su
gracia venir al Señor y ser transformados de gloria en gloria. Y otra cosa segura es, hermano,
el labrador disfruta del fruto, no después de cada día en la
noche que termina de trabajar disfruta del fruto. Si tú esperas
disfrutar el fruto también a muy corto plazo, pues, pero una cosa
es segura, el labrador para participar en los frutos debe trabajar primero. hermano el señor va a hacer a
sus labradores participar del fruto pero recuerda recuerda
que el labrador participa de los frutos cuando termina la
temporada de la siembra y se levanta toda la cosecha y para
ello necesitamos hermano no olviden buenos soldados es el fruto es
el milagro del evangelio. Buenos atletas que pueden ser
libres y hablar el idioma del amor, es un milagro del evangelio. Y labradores que trabajan duro,
labradores que trabajan dependiente, también es un milagro del evangelio.
Los labradores normales no siempre son dependientes. Incluso algunos
pues dependen porque no hay de otra. pero el creyente está gozoso
de depender y de saber que la obra del Señor es del Señor. El pasaje que leímos apóstol
deja claro algo cuando dice, y el que planta y el que riega
son una misma cosa, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme
a su labor, porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros
sois labranza de Dios. Una de las cosas importantes
que hay que tener en claro, hermano, es si Dios te permite pastorear
esta iglesia o alguna otra iglesia nunca va a ser tu iglesia. La
labranza es del Señor y solo somos labradores del Señor. Si
Dios te permite hacer labranza en tu familia, es del Señor,
tu familia es del Señor. Recuerde que Dios nos guarde
desde cosas que no está modelando el apóstol Pablo aquí por la
gracia de Dios, el apóstol Pablo si bien ama a Timoteo como un
amado hijo, él no tiene vergüenza de decir que no es una obra propia
de él, para empezar él reconoce que es la gracia de Dios, pero
también él dice trayendo a la memoria la fe no fingida que
hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre
Eunice. Hermanos, el poder tener bien
claro que somos un cuerpo donde la iglesia colabora con los padres
para la educación y formación de sus hijos y donde oremos los
unos por los otros, oremos los unos por los otros por las luchas
que cada uno tiene, porque todos tenemos luchas distintas y necesitamos
ser sostenidos en oración. Recordemos, hermanos, estamos
en una batalla y de pronto, pues algunos, tenemos algunos arañazos,
de pronto venimos y alguien falta. Pero somos miembros los unos
de los otros. Oremos por el hermano que falta. En la oportunidad
que tengas, no somos extraños. Si estamos en Cristo, somos miembros
los unos de los otros. Y dice, Dice el escritor en los
hebreos, no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre.
Dice, y consideremos unos a otros para estimularnos al amor y a
las buenas obras. Hermanos, trabajo como este,
por supuesto que es el espíritu que lo produce, pero dado que
estamos en un cuerpo, necesitamos animarnos, estimularnos, animemos,
animémonos unos a otros. Piense en el trabajo duro en
el campo y qué bien que es que de pronto pues alguien llegue
y te dé un poco de pozole. Aunque ahora
los campesinos no toman pozole, toman Coca-Cola. Pero imagínate
que te den una palabra de ánimo, un versículo. Decir a un hermano,
hermano, estoy orando por ti. Fui al culto y no te vi. ¿Estás
bien? ¿Estás teniendo alguna dificultad? Aprovechemos ocasiones,
hermanos, en el boletín que las hermanas están produciendo cada
semana. Hay cosas que nos pueden animar,
pero también hay datos acerca de nosotros. Aproveche los cumpleaños. salude al hermano y motívelo,
anímelo al Evangelio, a depender del Señor. Recordémonos unos
a otros que no estamos de día de campo porque a veces nos olvida.
Recordémonos unos a otros que estamos en una batalla, que hay
un enemigo que anda como un león rugiente buscando a quien devorar
y que somos llamados a ser buen soldado de Jesucristo. Recordar
que valientes no somos por naturaleza, por naturaleza nacimos no sólo
orgullosos sino también cobardes, pero es un milagro del Señor
que hace valientes que pueden ser buenos soldados y animémonos
a temer al Señor porque quien teme al Señor es quien puede
hablar del fruto del espíritu que es valentía. porque la valentía,
hermano, también es fruto del espíritu. En nosotros mismos
no somos valientes. Hermanos, la vida en el cuerpo
del Señor y recordar nuestra necesidad del Señor Jesucristo. Nada de las cosas descritas acá
son cosas que son naturales en nosotros. Si usted va analizando,
se va a dar cuenta de que algunas cosas son producto del ambiente
que Dios ha querido darle en su gracia común. pero el verdadero
gozo de trabajar y trabajar para la gloria del Señor no le vino
hasta que el Señor le salvó. Antes veíamos el trabajo como
un mal necesario, como la mayor parte de la gente lo ve, como
algunos países solemos verlo más que otros, en especial recuerde
que somos mexicanos y dicen que hacemos fiesta constantemente
para no trabajar. Y todas estas cosas hermano nos
recuerdan la necesidad de venir al Señor Jesucristo, de venir
a Cristo. Él murió por cada uno de nuestros
fracasos. por ser personas que no tenemos
una buena actitud con el trabajo. El Señor Jesucristo murió por
eso y él tuvo la suprema actitud hacia el trabajo. Si alguien
es supremo como trabajador, es el Señor Jesucristo. Si alguien
es supremo como soldado, él es el jefe supremo de las Fuerzas
Armadas del ejército. Él se le presentó a Josué como
el general del Ejército del Cielo. Él es supremo como soldado y
Él es supremo como atleta. Necesitamos conocer la supremacía
del Señor Jesucristo en todo y Él es el supremo Salvador para
personas que no nacimos con ninguna de esas características, ni nacimos
valientes, ni humildes, ni trabajadores. el Señor que veamos nuestra incapacidad
y vengamos al Señor y si ya le hemos hecho que el Señor nos
ayude a seguir mirándole y a seguir viniendo al Señor Jesucristo.
Al final, el apóstol va a decir en el versículo siete, considera
lo que digo y el Señor te dé entendimiento en todo. Considera
lo que digo y el Señor te dé entendimiento en todo. Hermano,
Dios quiera que también nosotros consideremos profundamente lo
que el apóstol Pablo está diciendo. Considerar profundamente el hecho
de no simplemente ser un soldado, sino clamar al Señor para ser
un buen soldado de Jesucristo, dispuesto a sufrir penalidades,
como el apóstol Pablo fue enseñado por el mismo Señor Jesucristo.
El apóstol Pablo, como buen soldado, dice, en todo y para todo estoy
enseñado, así para tener abundancia, como para padecer necesidad,
todo lo puedo en Cristo que me fortalece. consideremos el llamado
a ser un buen soldado, el llamado a la realidad que es esta vida
es una guerra, la vida cristiana es una guerra, el poder recordar
y considerar el que estemos luchando como atletas, que estamos luchando
legítimamente y una lucha legítima es de alguien que es ciudadano. No podían participar en los juegos
de los griegos, quien no es ciudadano, pero en Cristo Jesús solo en
Cristo Jesús podemos ser con ciudadanos de los santos, solo
en Cristo Jesús podemos aprender el idioma de la ciudad celestial
que es el idioma del amor y solamente en Cristo Jesús podemos llegar
a amar un trabajo bien hecho, considera lo que digo y el Señor
te dé entendimiento en todo. Hermano, necesitamos que el Señor
nos dé entendimiento, necesitamos interpretar esta vida con el
entendimiento del Señor, porque el que nosotros traímos, trajimos,
habiendo nacido de Adán, tiene un problema grave, está entenebrecido. y el señor nos llama a renovar
nuestra mente dice así que hermanos os ruego por las misericordias
de Dios que presentéis nuestros cuerpos en sacrificio vivo santo
agradable a Dios que es vuestro culto racional y dice no os conforméis
a este siglo sino transformados por medio de la renovación de
vuestro entendimiento hermano que clamemos al señor necesitamos
entendimiento necesitas entendimiento para vivir como un buen soldado
de Jesucristo en tu matrimonio. Necesitas entendimiento para
vivir como un buen soldado de Jesucristo en tu paternidad. Necesitas entendimiento para
vivir como buen soldado de Jesucristo como miembro de la iglesia. Necesitamos
entendimiento para hacer el ministerio en la iglesia. Oremos que Dios
nos ayude a no pensar que ya nos la sabemos. Hermano, necesitamos
entendimiento constantemente del Señor. y que Dios obre nuestros
corazones y nosotros busquemos, considera lo que digo, considera
la voz de Dios. Y una de las cosas importantes,
hermano, Pablo se está despidiendo de Timoteo y Pablo está preparando
a su amado hijo porque un día le va a llegar la noticia, ¿sabes
qué? Pablo ya fue decapitado. Y cuando escuches esa noticia
difícil, considera la voz de Dios. Pablo está diciendo aquí
lo que te digo es palabra de Dios, considera la voz de Dios,
y que al considerar su voz, Dios te dé entendimiento en todo. Hermanos dice el Señor no sea
sabio en tu propia opinión, fíate de Jehová de todo tu corazón. verdad hermanos el deseo de mi
corazón es que consideremos la voz de Dios que busquemos que
nos dé entendimiento en especial cuando somos jóvenes a veces
pensamos que nosotros ya lo entendimos todo nadie tiene nada que enseñarnos
yo ya sé qué hacer cuidado, cuidado, considera la voz de Dios, y que
el Señor te dé entendimiento en todo, y no te olvides, estamos
en una guerra, no se olviden del militar que debiendo estar
en la guerra, estaba en el palacio y ya sabe qué fue lo que pasó con
con él, damos gracias a Dios porque pues era un elegido del
Señor y el Señor no lo dejó así, pero las cosas que están escritas
es para nuestra amonestación e instrucción. Vamos a orar.

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Joshua

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