En su sermón titulado "Las señales de la gracia de Dios en los creyentes", Jose Dzul aborda la manifestación de la gracia divina en la vida de los creyentes, destacando cómo esta opera de manera invisible en el corazón humano, pero se revela a través de sus efectos visibles. Utiliza Hechos 11:19-25 como base, enfatizando que la gracia de Dios es soberana y se manifiesta en la transformación de vidas—resaltando ejemplos de Noé y Abraham para ilustrar cómo la fe siempre acompaña a la gracia salvadora. Las referencias a Juan 3:8 y la soberanía de Dios se utilizan para argumentar que la salvación, como un don irrevocable, no depende de las obras humanas, sino de la gracia que Dios otorga. La implicación práctica de este sermón es que los creyentes deben permanecer firmes en su fe, un signo de perseverancia que refleja la obra interna de Dios en sus corazones, además de destacar que la salvación es un acto soberano y eterno de Dios, asegurando la posición de los creyentes en Cristo.
“La gracia de Dios es algo que está en el corazón, en el alma. Es algo invisible que el ojo humano no puede ver.”
“La señal de la salvación es la permanencia. Es la permanencia.”
“La perseverancia no es la causa de la salvación, sino el efecto de la salvación que ha puesto en tu alma.”
“El Evangelio es poder de Dios para salvar a todo aquel que cree.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!