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JC

(2) La gracia de Dios

Titus 2:12
Joel Coyoc December, 7 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc December, 7 2025
Tito

La sermón de Joel Coyoc aborda principalmente la manifestación de la gracia de Dios en la vida de los creyentes, como se profundiza en Tito 2:12. Coyoc argumenta que la gracia no solo resulta en salvación, sino que también enseña a los creyentes a renunciar a la impiedad y vivir de manera sobria, justa y piadosa. Se hace especial énfasis en que esta gracia se ha manifestado para todos los seres humanos en diversas clases sociales y géneros, aunque no implica un universalismo en la salvación. Se citan pasajes adicionales, como 2 Timoteo 1:9 y Apocalipsis 5:9-10, que ejemplifican cómo la gracia de Dios se ha ofrecido históricamente a Su pueblo elegido, destacando que la verdadera comprensión de la gracia debe llevar a una vida enfocada en la gloria de Dios y en buenas obras. La significación práctica radica en que los creyentes son llamados a crecer en gracia y a rechazar los deseos mundanos, encontrando en Cristo su verdadera satisfacción.

Key Quotes

“La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.”

“La gracia que salva es la misma gracia que enseña.”

“Cualquier deseo que vaya más allá de amar a Dios y empieza a controlar mi mente es un deseo mundano.”

“La voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Y la voluntad de Jehová definitivamente no fue salvar a cada uno de los hombres que han vivido sobre esta tierra.”

¿Qué dice la Biblia sobre la gracia de Dios?

La Biblia enseña que la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos a renunciar a la impiedad y vivir piadosamente.

La gracia de Dios es un tema central en la Escritura, especialmente en el Nuevo Testamento. En Tito 2:11-12, Pablo afirma que 'la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres', lo que implica que esta gracia no es solo un favor inmerecido, sino un poder transformador que nos enseña a renunciar a la impiedad y a vivir de manera sobria, justa y piadosa. La manifestación de esta gracia se personifica en Jesucristo, quien es la máxima expresión de la gracia del Padre, llenando a su pueblo con una vida nueva y esperanzadora en Él. Así, la gracia no solo salva, sino que instruye y disciplina a los creyentes en su caminar diario.

Tito 2:11-12

¿Cómo sabemos que la salvación es por gracia?

La salvación es por gracia porque Dios nos ha salvado no por obras, sino por su gracia manifiesta en Cristo, como se explica en Tito 3:5.

La salvación, según la Escritura, es un regalo de Dios que no depende de nuestras obras o méritos. En Tito 3:5, se nos recuerda que 'nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiésemos hecho, sino por su misericordia'. La salvación es pura gracia, lo que significa que es Dios quien toma la iniciativa de rescatar a su pueblo, sin que nosotros podamos hacer nada para merecerlo. La obra de Cristo en la cruz asegura que la salvación es completa y perfecta, lo que nos lleva a confiar en su justicia y no en nuestras propias capacidades. Por lo tanto, la gracia de Dios se convierte en el fundamento de nuestra fe y esperanza, asegurando que somos aceptados ante Él por lo que Él ha hecho a través de Cristo.

Tito 3:5

¿Por qué es importante la gracia de Dios para los cristianos?

La gracia de Dios es esencial para los cristianos porque es lo que nos transforma y nos capacita para vivir en obediencia a su voluntad.

La gracia de Dios no solo se manifiesta en el acto de salvación, sino que también desempeña un papel crucial en la vida del creyente. En Tito 2:12, se nos enseña que la gracia nos instruye a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, permitiéndonos vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. La importancia de la gracia radica en su poder transformador; cuando verdaderamente entendemos y experimentamos la gracia de Dios, comienza a cambiar nuestro corazón y nuestras motivaciones. Nos enseñará a vivir en obediencia y a buscar la gloria de Dios en nuestras acciones diarias, lo que es fundamental para una verdadera vida cristiana. Sin gracia, caemos en un legalismo que nos aleja de la verdadera libertad que se encuentra en Cristo.

Tito 2:12

¿Qué significa que la gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres?

Esto significa que la gracia de Dios está disponible para toda clase de personas, no implica salvación universal, sino accesibilidad a la salvación.

Cuando Pablo afirma que 'la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres' en Tito 2:11, se refiere a que la oferta de gracia y salvación está disponible para toda clase de personas, incluyendo judíos y gentiles. Esto no debe interpretarse como una salvación universal en la que todos serán salvos, sino que la gracia de Dios es accesible a todos los que creen. Es un recordatorio de que el evangelio trasciende fronteras culturales, sociales y étnicas. Justo antes, Pablo está dirigiendo su mensaje a varios grupos dentro de la iglesia, indicando que la oferta de gracia es inclusiva, pero la salvación es efectiva solo para aquellos que son elegidos y llamados según el propósito divino. En última instancia, la gracia se manifiesta plenamente en Jesucristo, quien vino a salvar a su pueblo de sus pecados.

Tito 2:11, Romanos 1:16

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia la carta del apóstol Pablo a Tito capítulo dos Tito capítulo dos dice la palabra de Dios pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte, no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien, que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

exhorta a sí mismo a los jóvenes a que sean prudentes, presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras, en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros.

exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones, no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.

la mañana estuvimos meditando el versículo once y nuestro tema es la gracia de Dios y estuvimos mirando el versículo once que dice que porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres enseñándonos versículo doce a que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos vivamos en este siglo meditando acerca de la gracia de Dios y la razón por qué comienza el versículo con ¿Por qué? La razón por la cual Pablo ha dicho a Timoteo lo que tiene que enseñar que es de acuerdo a la sana doctrina para que los creyentes vivan para la gloria de Dios, porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.

Estuvimos explicando que pues a pesar de que la gracia se manifestó en el Señor Jesucristo. Él es la máxima expresión de la gracia de Dios. Estuvimos mirando que la Biblia dice que Dios es Dios de toda gracia. Estuvimos también mirando que a pesar de que se manifestó en el Señor Jesucristo en su primera venida, no obstante, también la Biblia nos enseña que, pues, la gracia siempre ha sido.

De hecho, un pasaje que vimos en segunda de Timoteo, versículo nueve, dice que nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforma nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

Ya Dios había dado su gracia a su pueblo escogido, pero esa gracia se manifestó plenamente en la venida del Señor Jesucristo, como dice el Evangelio de Juan, cuando dice que aquel verbo fue hecho carne y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.

Y estamos mirando que se ha manifestado para salvación y hablamos de las maneras en que Dios se ha manifestado. en la creación, en la palabra escrita, cuyo tema de la palabra escrita es la palabra viviente, el Señor Jesucristo, que es la gracia en persona. Y también estábamos mirando que, bueno, Él se ha manifestado en la palabra escrita, pero Él se ha manifestado en el Señor Jesucristo, y lo ha hecho para salvación. También estuvimos explicando qué significa cuando dice a todos los hombres. No, no significa no significa lo que algunas personas pretenden de una redención o una salvación universal. Cristo vino a salvar a su pueblo de sus pecados.

Sin embargo, la gracia se ha manifestado para salvación a todos los hombres. Pero esa expresión no implica que Dios tenía el propósito de salvar a todos y cada uno de los hombres. Recuerde que Pablo está terminando de hablar y está terminando de hablar de diferentes tipos de personas, de personas mayores, de personas jóvenes, de hombres mayores, hombres jóvenes, mujeres ancianas, mujeres jóvenes, a los jóvenes, a los siervos. Está hablando unos libres, otros esclavos. la gracia de Dios se ha manifestado para salvar, para salvación a toda clase de hombres.

Estuvimos explicando que los diferentes pasajes que nos hablan de la gracia de Dios nos tienen que dirigir para entender qué quiere decir Pablo cuando dice a todos los hombres. Recuerde que había gente judía en la iglesia que justamente eran los que estaban enseñando fábulas judaicas. Muchos de ellos todavía estaban con la idea que les estaba costando aceptar que la salvación no era solamente para los judíos, sino para toda clase de hombres. Para judíos, sí, no para todos los que eran judíos, según la carne. Para los gentiles, no para todos y cada uno de los gentiles, pero Cuando se nos habla de la manifestación futura de la gracia en Apocalipsis 5, 9 al 10, se nos habla aquí de la gracia manifestada en la primera venida del Señor Jesucristo.

Y en Apocalipsis 5 se nos está hablando de la gracia manifestada en su segunda venida. Y ahí se nos habla y nos ayuda a entender qué quiere decir a todos los hombres. Recuerde que ahí ya están los redimidos, aquellos que ya están en la presencia del Cordero y están adorando al Cordero y dice y cantaban un cántico nuevo diciendo digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido para Dios de todo linaje y lengua y pueblo y nación.

Estuvimos estudiando Isaías cincuenta y tres que es una exposición de la gracia de Dios como el Señor Jesucristo como la demostración de la gracia de Dios vino y ocupó el lugar de su pueblo, fue molido por nuestros pecados, y seguimos mirando nuevamente que ahí donde se expone cómo se manifestó, bueno, ahí estaba Isaías diciendo cómo se iba a manifestar esa gracia de Dios, y ahí también nos deja entender que Cristo no vino para salvar a todos y cada uno de los hombres que vivieron en la tierra, porque ahí vimos cómo claramente dice que él murió

Vamos al Pasáquiz, ahí a 53. Dice el versículo siete, angustiado él y afligido no abrió su boca, como cordero fue llevado al matadero, como oveja delante de sus trasquiladores enmudeció y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes. Y ahí va a decir por primera vez algo importante, dice, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Él no vino para morir por todos y cada uno de los que han vivido, porque si eso hubiera hecho, pues todos y cada uno de ellos habría sido salvo, pero Él vino como dice en el evangelio dice llamará su nombre Jesús porque él salvará a quien a su pueblo de sus pecados aquellos que les había sido de la dada la gracia desde antes de la fundación del mundo y ahí está la primera mención que nos ayuda a entender ese manifestado para salvación a todos los hombres y dice después dice y se dispuso con los Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte. Aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca, con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá el linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

Y aquí nuevamente nos da luz, la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Y la voluntad de Jehová definitivamente no fue salvar a cada uno de los hombres que han vivido sobre esta tierra. Recuerde que el hombre pecó y Dios quiso mostrar justicia y quiso mostrar gracia y misericordia. Y lo que estamos mirando aquí es que Si el propósito de Dios era salvar a todos, pues nadie hubiera ido al infierno, porque dice la Biblia claramente nuestro Dios está en los cielos, todo lo que quiso ha hecho. Y si el propósito del Señor fuera salvar a todos, pues sencillamente toda la gente estaría aquí y en otros lugares adorando al Señor porque serían ya salvos. Pero eso no es el propósito de Dios.

La voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Y la voluntad de Jehová es que aquellos que les dio, Él les dé vida eterna. Dice después, verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho. El fruto de la aflicción de su alma es su pueblo escogido, y él va a estar satisfecho porque ninguno de aquellos por quienes Cristo murió va a perderse. Cada uno de aquellos por los cuales Cristo murió, él los va a salvar. Él es el buen pastor que da su vida por sus ovejas, y sus ovejas pueden estar perdidas en la farsa de religión, pueden estar perdidas en el vicio, pero a su tiempo la gracia eficaz se va a manifestar y los va a salvar.

Dice después, por su conocimiento justificará mi siervo justo y no dice a todos, dice, a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes, repartirá despojos, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, de una multitud, de todo linaje, de todo lengua, de toda lengua, de todo pueblo, y de toda nación, dice, Él ha llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores.

Y hermanos, lo que nos ayuda a entender la expresión, la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, es todo el contexto de la escritura. Y bueno, es más o menos lo que estuvimos meditando en la mañana. Pero una de las cosas que nos sigue diciendo el apóstol Pablo aquí es que la gracia de Dios no solo se ha manifestado para salvación, todos los hombres, sino la gracia que salva es una gracia, la misma gracia que salva enseña. Dice el versículo doce, enseñándonos a que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos. Dice, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, enseñándonos que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.

Una de las cosas que la mente carnal piensa, y de hecho tiene miedo, mucha gente que sencillamente tiene miedo de que se predique la gracia es porque porque tienen una mente carnal y la mente carnal responde como el apóstol Pablo, el apóstol Pablo retratando la mente carnal dice que pues perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde y dice de ninguna manera porque los que hemos muerto al pecado cómo viviremos aún en él Y cualquier persona que teme que se predique la gracia, pues es una mente carnal. La gente tiende a ir más a la cuestión de pensar que lo que se necesita es ley o legalismo para que la gente renuncie a la impiedad, pero la escritura dice claramente lo contrario.

Hay gente que piensa que se puede abusar de la gracia. Y la verdad es que quien cree que abusa de la gracia, pues nada más triste es que no conoce la gracia. Es que vive de ilusiones. Y vive, pues, no precisamente de fábulas judaicas, pero de fábulas en general. Es una fábula pensar que alguien puede abusar de la gracia.

La verdad es que aquel que vive y se mantiene viviendo una vida pecaminosa es una persona que en verdad pues no conoce la gracia de Dios. La gracia aún no se le ha manifestado y cuando pensamos en esto tenemos que pensar que bueno dice la gracia de Dios nos enseña a que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.

Y Pablo está enfatizando una misma verdad en un sentido primeramente negativo y después en un sentido positivo. Y la misma verdad que Pablo está enfatizando aquí es la verdad y la realidad de enseñarnos a crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

Hay personas que recuerden que la salvación tiene un tiempo que es, somos salvos de la pena del pecado, pero la salvación implica el hecho de que somos salvos del poder del pecado. Y somos salvos del poder del pecado en la medida que crecemos a la imagen del Señor Jesucristo, en la medida que conocemos más al Señor Jesucristo.

Una cosa importante es que algunas personas miran aquí y miran y dicen la salvación es obra completa de Dios del principio hasta el final, pero después personas pretenden decir la santificación es obra de Dios y tuya. Y hermanos, la santificación también es obra de Dios de principio a fin. Si tú piensas santificarte por ti mismo, lo que va a ocurrir es que vas a caer en un legalismo. Lo que está ocurriendo es que tú no estás conociendo verdaderamente al Señor Jesucristo.

es que no estás haciendo caso a la verdad de la escritura que dice que el Señor Jesucristo hizo perfectos para siempre con un solo sacrificio, ¿a quiénes? Dice a los santificados. En Cristo su pueblo ya es santo. El apóstol Pablo escribe su carta y dice a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso. es que ya somos santos en Cristo, y tenemos una santidad perfecta, que no hay absolutamente nada que tú puedas hacer para ser más santo de lo que el Señor Jesucristo ya te ha hecho santo.

Pero lo que el Señor va a hacer, lo que la gracia de Dios hace, y no la ley, es enseñarte a decir no al pecado, es enseñarte a renunciar a los deseos mundanos, Irmano, es interesante que nosotros podamos mirar y pedirle al Señor que nos ayude a entender qué es el pecado. Pedirle al Señor que nos ayude a entender qué es los deseos mundanos y qué es el mundo. Porque típicamente traemos la idea de que pecado, y es verdad, eso es pecado. Tenemos la idea de que pecado es la gente que está esclava de vicios. Y cierto, eso por supuesto que es pecado. Y tenemos la idea de que la gente, cuando hablamos del mundo, tenemos la idea de que la gente está en la disco, está en la cantina, eso es, eso es los deseos mundanos.

Pero al menos una de las cosas que tenemos que entender, tendemos a hacer categorización de los pecados, la sociedad. Pero el pecado, delante de Dios no hay una categorización como la sociedad hace. Hay ciertos pecados que la gente está preocupada porque socialmente no son aceptables. Y hay otros que no nos preocupan porque, pero hermano recuerda una cosa, la mirada que importa es la de Dios, la opinión que importa es la opinión de Dios, y el pecado es una grave afrenta a la santidad de Dios.

No importa si la sociedad es indiferente a tu pecado, el pecado es pecado. El pecado es la causa por la cual el Señor Jesucristo fue molido en la cruz del Calvario. El pecado, hermano, es es cualquier cosa que afrenta la santidad de Dios.

Es interesante, hermano, que hay ciertos pecados que los vemos como groseros, pero todo pecado en la mañana estaba explicando de cuán terrible fue el pecado de Adán y Eva. Pero de pronto la sociedad no se escandaliza de que haya incredulidad y que Dios nos guarde de no escandalizarnos de nuestra incredulidad. porque la incredulidad es grosera delante de Dios.

El que no cree, dice Primera de Juan, hace a Dios, ¿qué? Mentiroso. Y además, eso es terrible, hacer a aquel que su misma esencia es verdad, hacerle mentiroso. Y lo más terrible es que cuando pecamos, en el caso de Adán y Eva, cuando ellos, ellos le dijeron a Dios mentiroso, sin abrir su boca, y ellos le dijeron a Satanás, que Satanás era alguien que hablaba verdad, porque estaban creyendo a la mentira de Satanás.

Hermanos, ellos sin abrir su boca dijeron Dios es malo, porque eso les insinuó Satanás. Dios no es bueno, él está guardando lo mejor para él. Hermanos, aquel que en esencia es la bondad, decirle que es malo es terrible, es una grosería inmensa. Hermanos, la incredulidad es decir que Dios es mentiroso, y eso es tremendo. pero la sociedad no mira eso y a veces ni siquiera nosotros miramos eso como terrible.

Pero en esencia el pecado es incredulidad. Hermano, el Señor está obrando su gracia, la gracia que se ha manifestado y la gracia que te ha salvado. Si esa gracia te ha salvado, esa gracia te está enseñando. Y la idea de la palabra que está traducida ahí como enseñando, Esa misma palabra está traducida en Hebreos capítulo doce como disciplina.

En Hebreos capítulo doce es exactamente la misma palabra porque Dios, podemos entender este pasaje, parte de enseñar implica disciplina, implica instrucción, y dice, podemos entender la gracia de Dios nos está disciplinando, la gracia de Dios nos está instruyendo a que renunciemos a la impiedad.

hermano una una de las cosas que va a demostrar el apóstol Pablo en todo esto es lo que necesitamos es bien importante comprender estos asuntos porque Pablo va a ir apuntando y va a terminar, si hay algo que él está hablando y él está dejando muy claro, que la salvación es solamente por gracia. Él va a decirnos, por ejemplo, en el capítulo siguiente, en el versículo cuatro, va a decir, pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor para con los hombres, nos salvó no por obras de justicia que nosotros hubiésemos hecho,

Sin embargo, el apóstol Pablo va a enfatizar un contraste. Termina justamente el capítulo 1 hablando de los falsos maestros y su última frase es que ellos están reprobados en cuanto a toda buena obra. El último versículo, bueno, la última frase del versículo 13 del capítulo 12 que estamos estudiando es, dice, un pueblo, está hablando del pueblo del Señor Jesús, dice, celoso de buenas obras. en el versículo uno del siguiente del capítulo tres dice que estén dispuestos a toda buena obra en el versículo ocho de este tres dice dice palabra fiel es esta y en estas cosas quiero que insistas con firmeza para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras versículo catorce y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras hermanos una una de las cosas es somos salvos por gracia y somos salvos para buenas obras salvos por gracia para buenas obras y Pablo va a hacer énfasis en que nosotros tengamos claro que son las buenas obras Y las buenas obras son las que se hacen con un propósito, el propósito de glorificar a Dios.

Tres veces en el capítulo ya repitió por qué él tiene que hablar lo que es de acuerdo a la sana doctrina. ¿Y cómo es la sana doctrina? ¿Cuál es el efecto de la sana doctrina en la vida? Y va terminando, tres veces va diciendo, dice para que la palabra de Dios no sea blasfemada. Dice para que para que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros. Y dice, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

Y es que una buena obra solo tiene un propósito y es para la gloria de Dios. Si hago algo bueno y no lo hago, y entre comillas bueno, porque hay cosas que puedo hacer. Ahorita vamos a ir desarrollando cómo el Señor nos entrena, cómo la gracia del Señor como Cristo mismo por su espíritu está entrenando a su pueblo para que aprenda a decir no al pecado.

Y hermanos, el Señor lo hace. De hecho, Hebreos capítulo doce dice, hijo mío, dice, no menosprecies, dice Hebreos doce, Versículo 5, dice, Hebreos 12, 5. Dice, ¿y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo, Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él? Porque el Señor al que ama disciplina, y azota a todo aquel que recibe por hijo.

Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos. ¿Por qué? ¿Qué hijo es a quien el Padre no disciplina? Pero si Dios deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos y no hijos. Versículo 9 dice, por otra parte, tuvimos a nuestros padres ternales que nos disciplinaban y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus y viviremos?

Y aquellos ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso para que participemos de su santidad, para participar del carácter del Señor Jesucristo, para crecer en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo.

¿Y cómo es que el Señor nos disciplina? Hermanos, el Señor nos salva y no nos lleva inmediatamente al cielo. Y el Señor dice, el apóstol Pedro dice, hermanos, tened por sumo gozo cuando desalléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

Y Dios va actuando de manera tal que nos va metiendo en circunstancias diversas, porque, hermano, aquí hablamos de que Cristo es el Señor, y aquí es fácil decir, amén, Cristo es el Señor. pero Dios nos pone en situaciones diversas para disciplinar nuestra vida, y Dios lo hace para probarnos.

dice al pueblo de Israel, dice que lo tuvo en el desierto por cuarenta años para probarte, para frigirte, para ver lo que hay en tu corazón. Ahora, no es que el Señor necesita ver lo que hay en nuestro corazón, él ya, él sabe muy bien qué hay en nuestro corazón. El Señor lo hace para que su pueblo vea lo que hay en su corazón. El Señor quiere que esa fe preciosa que es el don del Espíritu Santo, quiero recordarle algo hermano una de las cosas que no debemos olvidar hermano la fe del creyente es una fe preciosa porque es don de dios pero no olvidemos algo hermano nuestra fe no es la que nos salva la fe que nos salva es la fe del señor jesucristo porque nuestra fe esté llena de tantos huecos de incredulidad.

Es como un queso de esos gruyere que tiene muchos huecos y nuestra oración constante debe ser Señor creo ayuda mi incredulidad porque Somos salvos por la fe del Señor Jesucristo. Él nunca tuvo la más mínima sombra de duda de ninguna de las promesas de su padre. Él siempre tuvo gozo en hacer la voluntad de su padre porque tenía plena confianza en su padre. Nunca hubo la más mínima sombra de duda. Y es por causa de esa fe, es la fe del Señor Jesucristo la que nos salva.

La fe que Dios nos da es el medio a través del cual fluye hacia nosotros la salvación del Señor, pero es su fe, y el Señor nos va a enseñar, nos va a disciplinar, y lo va a hacer obrando por medio de todas las cosas. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, y eso lo podemos ver a lo largo de toda la historia de la redención.

esas todas las cosas que pueden ser dificultades generales de la vida, que pueden ser el calor, la enfermedad, que pueden ser el mismo Satanás, recuerde que Satanás estaba allí con toda la intención de que Job blasfemara el nombre de Dios y el Señor le dio permiso a Satanás como una circunstancia para Job y al final pues Job fue por la gracia de Dios, fue la gracia de Dios se manifestó para Job.

Porque Job, en lugar de blasfemar como Satanás estaba esperando, dijo de oídas, te había oído. pero ahora mis ojos te ven. Y en un sentido podemos decir, Job había crecido en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Él tenía una idea, pero después de toda la prueba, después de que el Señor lo estaba entrenando, instruyendo, disciplinando, Job puede decir, de oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven.

Por tanto, me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Y hermanos, qué bendición de poder mirarnos tal y como somos porque vemos a Cristo. Y Dios está obrando y está obrando para enseñarnos a decir no al pecado y para que vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.

Hermanos, quisiera que pudiéramos pensar un poco en lo que es deseos mundanos. Por supuesto que si usted tiene la intención de consumir alguna droga o algo así, claro que eso es un deseo mundano. Pero primero yo quisiera que usted pudiera pensar en... ¿Es malo desear una iglesia donde los hermanos vengan a todos los cultos, todos los hermanos? Es malo si yo lo deseo más que Dios y su gloria. Si mi gozo lo busco en que este lugar esté lleno de personas cada vez que se abre, pues es malo. Porque esa es una fuente equivocada de gozo. El gozo no está allí. Es más, lo que yo voy a tener no es gozo. Voy a tener una alegría, pero no un gozo.

hermanos, el gozo está en la presencia de Dios, y por la gracia de Dios, por la obra del Señor Jesucristo, yo puedo entrar a su presencia. ¿Y qué quiero decir con esto? Hermanos, yo puedo estar aquí predicando, y muy probablemente sí, lo que controla mi corazón es el deseo de que todos los hermanos vengan a todos los cultos sin excepción, muy probablemente la predicación va a tratarse de indirectas, de presiones, de manipulación emocional, de pedradas a los hermanos. Y hermanos, eso es un deseo mundano. Porque estoy amando más un deseo que no es en sí un mal deseo, pero cuando yo lo deseo con tal intensidad que me dice qué hacer, qué decir y qué sentir, entonces, entonces yo no estoy amando a Dios con toda mi alma, con toda mi mente, con todas mis fuerzas. y yo no puedo amar a mis hermanos como a mí mismo.

Y hermanos, la necesidad que tenemos, cómo Dios nos enseña a renunciar a la impiedad, nos enseña metiéndonos en circunstancias diversas y nos enseña esas circunstancias diversas de tal modo que el pastor pueda decir cuando solo hay un hermano pueda decir con gozo, Cristo es Señor. Están los que Dios quiere que estén, y qué bueno que están los que Dios quiere que estén. Y yo me gozo de saber que hay una, hay dos personas, porque el gozo no está en que esto esté rebosando de gente.

Es malo desear que los hermanos sean personas que predican el Evangelio. Por supuesto que no es malo. pero si yo empiezo a poner y a buscar mi gozo en saber que cada semana yo escuché a un hermano que me diga que compartió el evangelio y ahí está el gozo hermano eso es pecaminoso eso es un deseo mundano estoy estoy amando más estoy buscando el gozo donde no está

y hermanos los deseos que Dios nos ayude a mirar lo que es los deseos mundanos, porque a veces tenemos un concepto muy estrecho y pensamos que el mundo es los que están ahí, nosotros ya estamos aquí, no estamos en el mundo. Hermanos, los deseos, cualquier deseo que va más allá de amar a Dios y empieza a controlar mi mente, empieza a controlar lo que yo siento, estoy enojado porque vinieron pocos, entonces eso es un deseo mundano. Hermanos, Es interesante que el Apóstol Pablo va a hacer lo que ha mencionado. Hay una conexión entre todo lo que ya nos dijo. Y, por ejemplo, hermano, los deseos mundanos es simplemente, por ejemplo, el no estar... Veamos, por ejemplo, algunos... Dice... los ancianos que sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, y en la paciencia. Dice, a las ancianas, las ancianas sí mismos sean reverentes en su porte, no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien, que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus hijos y a sus maridos, a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada,

Y hermanos, allí podemos encontrar que cualquier deseo que vaya contrario a eso, aunque la sociedad no le parezca un escándalo, es un deseo mundano. Y el Señor nos está enseñando a través de cada circunstancia que trae a nuestra vida. Todas las cosas obran para que Dios nos enseñe.

Y hermanos, al final de cuentas, Dios está obrando de tal forma que yo pueda hallar siempre mi gozo en Él, que yo pueda hallar deleite y mi deleite sea siempre a su diestra. Y la diestra de Dios es el Señor Jesucristo, que nuestro deleite esté en Cristo. Y el Señor lo hace a través de que de pronto hace que nuestros planes, pues, no salgan como nosotros los queremos. Porque Dios quiere enseñarnos en quién estamos confiando, en quién estamos esperando.

El Señor está obrando de tal forma que los verbos que nos deben relacionar con Él efectivamente nos relacionen con Él, y algunos verbos que nos deben relacionar con Dios son el verbo confiar, el verbo refugiarse, el verbo esperar, el verbo adorar, son todos verbos que deben relacionarnos con Dios, y hay situaciones donde, por ejemplo, si yo creo que que tengo la cita con un excelente doctor que vino de Europa y es el único que puede atender mi problema y cuando estoy yendo de pronto pues alguien se voló el el semáforo y causó un gran accidente y yo estoy atrapado en medio del tráfico y está llegando la hora de mi cita y entonces pues aquí decimos Cristo es el Señor pero estando allí es el Señor lo hace deliberada humanamente eso es un accidente

Pero desde la perspectiva de Dios, eso que sucedió ahí no es un accidente. Eso que sucedió ahí es algo que Dios está gobernando para nuestro bien. No olvidemos que porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. Lo mejor que podía pasarme es quedar atrapado ahí, no desde mi perspectiva personal. Lo que yo quiero es llegar a la cita y no quiero perder esa cita.

Y note que cuando yo pienso que ahí voy a tener la salud y mi confianza está ahí, puede ser que yo empiece a no amar a los otros conductores. Porque alguien aparte de Dios está controlando mi corazón. Y hermanos, el Señor está disciplinándonos. Y es momento en esos momentos de clamar al Señor y de pensar quién es Cristo en esta circunstancia. Y recordar, Cristo es Señor que está sentado en el trono, que gobierna todas las cosas para el bien de su pueblo.

Hermanos, quisiera terminar con esto. Recuerde que el Señor Jesús sabía que iba a haber una tormenta y mandó a los discípulos a la tormenta. Y ahí, en medio de la tormenta, el Señor Jesús viene a ellos y de pronto ellos dicen, ¿quién es este que los vientos y la mar le obedecen? Ellos crecieron en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo. Pero sentados en la playa, junto a un fogón, ellos no iban a aprender eso.

La gracia de Dios nos está instruyendo, nos está enseñando, nos está disciplinando. y nuestra necesidad es ver a esa gracia, es conocer a esa gracia, y solamente va a haber renuncia a la impiedad cuando se manifiesta cada vez más la gracia de Dios. Cuando Cristo es más atractivo para mí, cuando Cristo es más precioso para mí, cuando el Espíritu Santo me muestra que todo lo que necesito está en Cristo, cuando el Espíritu Santo me recuerda que El médico especialista que vino de Europa puede ser un instrumento en las manos de Dios, pero que el médico que viene de Europa, él no me sana.

El Salmo 103 dice, él es el que sana todas tus dolencias. Lo puede hacer con el doctor que viene de Europa, lo puede hacer con una medicina muy cara, lo puede hacer con una muy barata, lo puede hacer sin ninguna medicina. recordar él está gobernando todas las cosas para mi bien, él es mi sanador, él es mi proveedor, él es la sabiduría, él es mi justificación, él es mi redención, él es todo lo que yo necesito.

Y hermanos, clamemos al Señor que vayamos al punto de que hermano, no es no es el crecimiento en la gracia es un crecimiento que es fortaleciéndote en la gracia y la gracia es el Señor Jesucristo y la manera de fortalecerte en la gracia es que tu oración y nuestra oración sea Señor abre mis ojos para ver cada vez más hermosura y belleza en el Señor Jesucristo al punto de que No es que estoy sufriendo porque ya no tengo los deseos mundanos. El punto es que estoy pleno de gozo, porque en su presencia hay plenitud de gozo. Estoy deleitándome en el Señor Jesucristo.

Hermanos, esa es la manera en que el Señor te va enseñando cada día quién es Él en cada circunstancia. Es la manera en que a través de su palabra viva te va enseñando quién es Cristo, quién es Dios, qué hace y qué dice en cada circunstancia. Y hermanos, no es que estás sufriendo porque te niegas, sino te niegas porque no hace falta, te niegas porque estás satisfecho. El apóstol Pablo podía decir cosas como, yo con el mayor placer gastaré lo mío y aún yo mismo gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amando más sea amado menos.

El apóstol Pablo no necesitaba que la gente le respondiera con amor, porque él estaba satisfecho en el amor de Dios, la gracia de Dios le estaba enseñando que su gracia es suficiente. hermanos, ver a Cristo, la gracia de Dios es Cristo, clamar al Señor que ponga en nuestro corazón cada vez más y más deseo de Cristo, y que Dios nos haga recordar, hermano, no hay deleite fuera del Señor Jesucristo, los deleites Deleites verdaderos con D mayúscula son los que están a la diestra del Señor. En tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre.

Vamos a orar.

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Joshua

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