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JC

(10) Acorde con la sana doctrina

Titus 2:6-8
Joel Coyoc November, 30 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 30 2025
Tito

El sermón titulado "Acorde con la sana doctrina," predicado por Joel Coyoc, aborda la importancia de vivir según la sana doctrina, tal como se instruye en Tito 2:6-8. Coyoc enfatiza que la sana doctrina implica no solo la enseñanza correcta, sino que se traduce en una manera de vivir que honra a Dios y resulta en buenas obras que adornan la doctrina del Salvador. Se citan varias Escrituras, entre ellas Proverbios y Pasajes de Tito, para analizar la prudencia y su relación con la vida cristiana auténtica. La exhortación a la prudencia se extiende a todas las generaciones de creyentes, recordando que es vital recurrir a la gracia de Dios en Cristo, quien es el verdadero modelo de prudencia y sabiduría. La práctica de estas enseñanzas no solo glorifica a Dios, sino que también evita que su Palabra sea blasfemada y se convierte en un testimonio poderoso ante el mundo.

Key Quotes

“Lo único que puede transformar nuestra vida, lo único que nos puede llevar a prudencia, y la mayor expresión de prudencia es que has hallado en Cristo plena salvación por la sangre que Cristo vertió.”

“La prudencia tiene que ver con sabiduría. Hermanos, no hay sabiduría aparte de la única sabiduría que es la sabiduría de Dios.”

“El único que cumplió perfectamente la ley, el único que fue prudente siempre es el Señor Jesucristo.”

“La única posibilidad de amar a tu prójimo es que huyas al lugar correcto, es que sepas dónde está el refugio.”

What does the Bible say about sound doctrine?

The Bible emphasizes the importance of speaking according to sound doctrine as a foundation for godly living.

The significance of sound doctrine is articulated in the New Testament, particularly in the letters of Paul. In Titus 2:1, Paul instructs Titus to teach what accords with sound doctrine, highlighting that sound teaching creates a framework for believers to live wisely and in obedience to God's will. Paul contrasts true doctrine with foolish myths, encouraging the church to adhere to the gospel's truths and the teachings that reflect Christ's character. This adherence not only shapes the moral and spiritual conduct of individuals but also protects the integrity of the church against false teachings and cultural pressures.

Titus 2:1, 1 Timothy 1:10-11

How do we know the grace of God is sufficient for salvation?

The grace of God is revealed through Jesus Christ, who accomplished salvation for all who believe in Him.

The Bible asserts that the grace of God has been manifested in Jesus Christ for the salvation of all mankind (Titus 2:11). This grace is not based on human merit but solely on God's mercy and love. In Ephesians 2:8-9, we learn that salvation is by grace through faith, showcasing that it is a gift from God, not something we can earn. Moreover, the New Testament consistently emphasizes that Jesus' sacrificial death and resurrection are the fulfillment of God's redemptive plan, offering a way for sinners to be reconciled to Him. This assurance lets believers rest in God's grace as they await the glorious return of Christ, reaffirming the sufficiency of His work for their salvation.

Titus 2:11, Ephesians 2:8-9

Why is prudence important for Christians?

Prudence is vital for Christians as it involves making wise decisions that align with God's will.

Prudence, defined as practical wisdom, plays a crucial role in the life of a believer. Proverbs discusses the significance of prudence in guiding one's actions and thoughts, emphasizing that the prudent person sees danger and takes refuge (Proverbs 22:3). In the sermon, the preacher highlights that this biblical concept calls Christians to be mindful of their choices, especially in a world that often promotes foolishness and impulsivity. Following Christ's example of living in obedience to God's will provides the foundation for prudence. Therefore, Christians are urged to seek wisdom from God through Scripture and prayer, allowing them to navigate life's challenges in a manner that glorifies Him.

Proverbs 22:3, Proverbs 3:5-6

How can young people develop a godly character?

Young people can develop a godly character by living according to sound doctrine and seeking God's wisdom.

Developing a godly character is essential for young people, as they are at a formative stage of life. The sermon emphasizes that Paul instructs young individuals to be prudent, which reflects a mind aligned with God’s wisdom. This prudence involves not only discerning right from wrong but actively choosing the path of righteousness (Titus 2:6). Moreover, by immersing themselves in Scripture, engaging with wise mentors, and remaining part of a faithful church community, young Christians can cultivate habits that lead to Christ-like character. The importance of accountability and consistent prayer cannot be overstated; these practices fortify their resolve to embody the fruit of the Spirit as they await the return of Christ.

Titus 2:6, Galatians 5:22-23

Why should we trust in the righteousness of Jesus?

Trusting in Jesus' righteousness is essential as He fulfills the law perfectly on our behalf.

The call to trust in the righteousness of Jesus arises from the acknowledgment of our inability to attain righteousness on our own due to sin. The sermon stresses that our hope lies in Christ, who perfectly fulfilled the law and offers righteousness to believers through faith (Philippians 3:9). This exchange is central to the gospel—by faith, we receive Christ's righteousness and are justified before God. This not only assures our standing before Him but also instills confidence and motivates believers to pursue holiness, empowered by the Holy Spirit. The conviction that we are cloaked in Christ's righteousness provides profound peace and security in our relationship with God.

Philippians 3:9, Romans 3:22-24

Sermon Transcript

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Tito dos dice la palabra de Dios, pero tú habla lo que está de acuerdo a la sana doctrina, que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia,

Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte, no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien, que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

exhorta a sí mismo a los jóvenes a que sean prudentes, presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras, en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros.

exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones, no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos a que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras, esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad, nadie te menosprecie.

Bueno, hemos estado estudiando este capítulo dos de la carta de Pablo a Tito, y el tema general es de acuerdo a la sana doctrina. Cuando el apóstol Pablo inicia, le dice, pero tú habla lo que está de acuerdo a la sana doctrina. Está haciendo un contraste con aquellos que hablaban fábulas judaicas. Y alguien dijo alguna vez que en la escritura siempre que hay un por, hay un para. Y en este capítulo hay tres paras que están en los versículos ¿Por qué tiene que hablar lo que es de acuerdo a la sana doctrina?

Lo que hemos estado desarrollando es qué es lo que es de acuerdo a la sana doctrina. Y en el versículo cinco hay un para, en el versículo ocho hay un para, y en el versículo diez también. Y hemos avanzado en cuanto a los ancianos, los hombres mayores. No está hablando de pastores, sino de hombres ya de mayor edad en la iglesia. de las hermanas mayores, de las hermanas jóvenes, y el domingo en la noche estuvimos hablando un poco en cuanto a los jóvenes.

Y quisiera recalcar un poco en cuanto a lo que es de acuerdo a la sana doctrina, que Pablo le dice a Timoteo, que es de acuerdo a la sana doctrina que exhorte a los jóvenes. Y en cuanto a los jóvenes dice una sola cosa, Pero es importante que notemos que lo único que pide que Pablo exhorte a los jóvenes es algo que ha dicho para los hombres mayores, es algo que ha dicho para las hermanas.

Y después va a decir a los jóvenes, dice, lo único que les dice, exhorta a los jóvenes a que sean, ¿qué? Prudentes, prudentes. Exhorta a los jóvenes a que sean prudentes. Probablemente cuando se es joven, pues uno tiende muchas veces a actuar más por el impulso. Muy probablemente cuando se es joven, pues quizá estamos más bombardeados de voces que nos llevan a decir cosas que son contrarias precisamente a la prudencia.

En el libro de Proverbios, y solo quiero decir algo breve en cuanto a la prudencia, que es claridad mental. Claridad mental. Y hermanos, la verdad es que nacemos no con claridad mental, por eso nacemos rebeldes. porque tenemos, nacemos con el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, dice la escritura. Y lo que hace la diferencia es Dios, pero Dios que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó.

Y dado que nacemos con tinieblas, pero Dios es luz y las tinieblas no pueden prevalecer contra él. Y cuando pensamos en Proverios capítulo tres dice, Bueno, en Proverius hay un padre hablando a su hijo, y llamando a su hijo, aconsejando a su hijo, exhortando a su hijo.

Y en el capítulo tres le dice, la prudencia solo nos puede venir de la mente del señor y por eso él le va a decir dice hijo mío no te olvides de mi ley y tu corazón guarde mis mandamientos porque largura de días y años de vida y paz te aumentará nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad átalas a tu cuello escríbelas en la tabla de tu corazón y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres

Y algo importantísimo en el versículo cinco dice fíate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Fíate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia.

Y Proverios veintidós tres A pesar de que no se menciona la palabra prudencia, está hablando de la necedad del entendimiento entenebrecido y está hablando de la prudencia de aquel que Dios le está haciendo sabio y dice, el avisado ve el mal y se esconde, más los simples pasan y reciben el daño. El avisado ve el mal y se esconde, más los simples pasan y reciben el daño.

Y en general, si bien exhorta a los jóvenes, hermanos, quisiera que cada uno pudiera, dado que esto de la prudencia es para todos, la primera pregunta es, jóvenes y no tan jóvenes, ¿hemos visto el mal? ¿Ya hemos visto el mal? Y la otra pregunta, ¿ya estás escondido? ¿En qué estás fiándote? Dice, fíate de que va de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Fíate de que va de todo tu corazón, no te apoyes en tu propia prudencia.

La prudencia tiene que ver con sabiduría. Hermanos, no hay sabiduría aparte de la única sabiduría que es la sabiduría de Dios y Cristo es la sabiduría de Dios. En el libro de los Proverbios varias veces se nos muestra y se nos habla de la sabiduría como una persona que estaba allí con Dios cuando se iba creando todo.

Y por Juan capítulo uno sabemos que en el principio era el verbo y el verbo era con Dios y el verbo era Dios. Él vino y vivió en esta tierra y siempre vivió con sabiduría, con prudencia, siempre habló con prudencia, siempre caminó con prudencia, siempre actuó con prudencia, siempre, y podemos decir que prudencia es vivir en la voluntad de Dios, Él siempre hizo la voluntad de Dios, era su deleite.

Y preguntando, jóvenes, ¿ustedes han visto el mal? El mal es que dado que el pecado entró al mundo desde el día que nacimos, estamos muriendo. Desde el día que nacimos estamos muriendo, lentamente estamos muriendo.

Y algo que es inevitable para todo ser humano, es que un día, dice la Biblia, está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después de esto, el juicio. Está establecido para los hombres morir una vez y después de esto, el juicio.

Hermanos, el a veces los jóvenes pensamos, solemos pensar, bueno, cuando era más joven, solía pensar que si tenía 15 años y a veces leyendo la escritura dice que los días de nuestra edad son 70 años y los más robustos son 80, con todo su fortaleza es molesto y trabajo porque pronto pasan y volamos y una de las cosas que se tiende a hacer cuando uno es joven es hacer una resta, 70, 80, pues tengo 15, pues entonces todavía falta cuánto, parece que falta mucho, parece que falta bastante,

Y la la verdad es que conforme la edad va avanzando, vamos siendo conscientes de que la vida es corta. Está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después de esto el juicio. Y el Salmo noventa comienza diciendo, dice, bueno, no comienza diciendo, pero dice, comienza diciendo, señor, tú nos has sido refugio de generación en generación. Dice, Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación. Dice, antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo tú eres Dios. Vuelves al hombre hasta ser quebrantado y dices, convertíos, hijos de los hombres, porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer que pasó y como una de las vigilias de la noche. Los arrebatas como contorrentes de aguas son como sueño, como la hierba que crece en la mañana, en la mañana florece y crece, a la tarde es cortada y se seca. Porque con tu furor somos consumidos y con tu ira somos turbados. Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros hierros a la luz de tu rostro. Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira, acabamos nuestros años como un pensamiento. Los días de nuestra edad son 70 años, si en los más robustos son 80, con toda su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan y volamos.

¿Quién conoce el poder de tu ira y tu indignación según que debe ser temido? Y el versículo doce habla de prudencia, dice, enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría, enséñanos de tal modo a contar nuestros días.

De pronto estamos jóvenes, fuertes, pero eso no va a durar mucho tiempo, no va a durar mucho tiempo. Si haces ejercicio, síguelo haciendo, qué bueno que hagas ejercicio, pero eso no va a alargar tu vida. Quizá te va a ayudar a tener una mejor calidad de vida, pero no va a alargar tu vida.

Pero el peligro está que la vida es corta y la indignación del Señor, el poder captar que hay peligro. Dice una persona de edad, decía que pues le sorprendió que un hombre que siempre estaba viendo andar en su camión llevando cerditos y de pronto dice 45 años y se murió. Y bueno hermano no hay edad para morir, la falta de prudencia dice que le restes a 80 la edad que tienes y la falta de prudencia te indica que falta mucho. pero la distancia que nos separa del de la muerte es un latido del corazón si tu corazón dio un latido y el siguiente no llega pues se acabó se acabó y hermanos dice que el avisado ve el mal el prudente ve el mal y se esconde pero dice a ver vamos a leerlo otra vez ahí en Proverbs veintidós El avisado ve el mal y se esconde, más los simples pasan y reciben el daño.

Jóvenes, es una bendición que el Señor les concede estar expuestos a la predicación del Evangelio, y hoy queremos predicarles otra vez el Evangelio, porque el Evangelio expone el mal, pero el evangelio también expone dónde te puedes esconder, dónde puedes esconderte, cuál es, dice, quién conoce el poder de tu ira y tu indignación según que debes ser temido. El pecado es horrible delante de Dios y quiere el Señor que por su espíritu y por su palabra podamos tener cada vez una una visión del pecado como la que Dios tiene. Porque estamos en una cultura que pues ha normalizado el pecado, se celebra el pecado. Incluso a veces inconscientemente padres con niños pequeños, sus hijos actúan pecaminosamente y parece gracioso y se celebra. Pero el pecado provoca la ira y la indignación de Dios. Hermanos, una de las cosas que tenemos que orar y pedir al Señor es que nos haga mucho pensar en qué es lo que sucedió en la cruz del Calvario. A veces estamos centrados en las imágenes que hemos visto de películas, pero hermanos, eso no fue lo más terrible que sucedió en la cruz, fue terrible lo que hicieron los hombres, pero lo terrible fue lo que hizo Dios el Padre al Señor Jesucristo.

En el Salmo veintidós se nos dice que él clamó y dijo, Dios mío, bueno, es es profético, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Y una de las cosas que Clamemos al Señor para que nos haga tener en claridad y nos recuerde por su Espíritu Santo es que el lugar donde Dios ve el pecado, en ese lugar Dios descargará toda su ira. Él vio el pecado de su pueblo en el Señor Jesucristo. Y ese es su Hijo amado en quien tiene toda su complacencia. Él es el resplandor de su gloria, es la imagen misma de su substancia. Él es su Hijo amado que no podemos imaginar la magnitud del amor del padre al hijo y del hijo al padre.

Pero cuando el pecado de su pueblo estaba en el Señor Jesucristo, Dios derramó todo el ardor de su ira. Dice, el que no escatimó ni a su propio hijo, sino el que lo entregó por todos nosotros. Y cuando pensamos en Isaías, sabemos que lo hizo porque todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, pero Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Hermanos, el lugar, jóvenes, no pensemos que hay mucho tiempo. Dice Pablo, exhorta a los jóvenes a ser prudentes. Y, hermanos jóvenes, y dado que es una expresión que está en las otras cosas que hemos visto, no sólo para los jóvenes, es importante que nosotros podamos reflexionar, porque si usted analiza el capítulo 2, el capítulo 2 está hablando abundantemente y diciéndonos, alguien está describiendo carácter del Señor Jesucristo.

Esa es la descripción tanto cuando habla de los requisitos para ancianos y diáconos como ahora que dedica este capítulo 2 para hablar de los creyentes en general en sus diferentes etapas de vida. Los está llamando a ser como Cristo, pero nadie que no ha visto a Cristo puede ser como Cristo. Y una de las cosas que se ha repetido en la historia es que tantas personas que un tiempo tuvieron una revelación, Dios revela su gloria y Dios salva a su pueblo, eso siempre va a ser así.

Y una de las cosas que va a ocurrir es que la vida de aquellos que conocen al Señor se va a conformar la descripción que está ahí, no porque ellos son mejores, es que ellos están, han recibido perdón, es que ellos han recibido limpieza, es que ellos han redimido, han recibido la mente del Señor Jesucristo, es que Cristo ha sido hecho para ellos su sabiduría, es que ellos aman la palabra del Señor, si usted se fija en los paras, todos tienen referencia a la palabra de Dios, dice para para que la palabra del Señor no sea blasfemada, y dice El único que no lo dice directamente es el segundo, cuando dice, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros. Pero si tiene algo malo que decir de vosotros, pues está siendo blasfemada la palabra del Señor. Y en el tercer para dice, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador. Y todo tiene que ver con relación al amor al Señor Jesucristo.

¿Y quiénes aman al Señor Jesucristo? Aman al Señor Jesucristo, no los que nunca fallan al culto. Aman al Señor Jesucristo, no los que siempre están en todos los cultos. Aman al Señor Jesucristo, no precisamente los que ofrendan. Claro que los que aman a Cristo están en los cultos y también ofrendan. Pero dice, fíate de llevar de todo tu corazón, que toda tu confianza esté para nada en tu asistencia al culto. que toda tu confianza esté para nada en que ofrendas, que toda tu confianza esté en absolutamente nada de lo que haces, sino completamente en lo que el Señor Jesucristo ha hecho.

Y hermanos, es tiempo de que constantemente estemos examinando, porque al pueblo de Israel le sucedió y los profetas tuvieron que decir, este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí. De los ingleses, un hindú dijo, esta gente dice, hace tanto ruido lo que hace que no me dejan oír lo que dicen. Y pretendían hablarle del Evangelio y vivir una vida que no tenía nada que ver con el Evangelio.

Pero la cosa no es proponerte a hacer cambios externos, sino la cosa es han sido abiertos tus ojos para ver al Señor Jesucristo y viendo al Señor Jesucristo has visto tu realidad hermano lo que dice primera de Timoteo capítulo dos no puedes vivirlo por ti mismo imposible que lo puedas vivir por ti mismo el versículo que sigue después de hablar de los siervos nos va va va a enfatizar que no lo puedes vivir por ti mismo después de dar el por va a hablar del para y después del para va a decir lo que motiva dice porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres y jóvenes asegurarnos

Lo único que puede transformar nuestra vida, lo único que nos puede llevar a prudencia, y la mayor expresión de prudencia es que has hallado en Cristo plena salvación por la sangre que Cristo vertió. Esa es la mayor expresión de prudencia. Puedes parecerle prudente a toda la gente en las cosas temporales, pero no hay absolutamente nada de prudencia si estás yendo camino a la condenación eterna. No hay nada de prudencia si tú estás confiando en cosas que puedes hacer y que Dios nos guarde de estar en un lugar porque simplemente nos sentimos bien o nos tratan bien o nos gusta lo que dicen. tal vez no nos guste lo que diga.

Pero una cosa importante es, hermano, Dios me llamó no a decirte cosas que te gusta oír, sino a predicarte el evangelio, a predicarte el evangelio de la gracia soberana de Dios, a decirte que necesitas clamar al Señor para que te dé ojos de fe, para ver al Señor Jesucristo. para que te guarde, porque es la única esperanza de ser alguien prudente, alguien que se cerciora de que no somos simplemente personas religiosas.

La iglesia que estaba en Roma, la cual el apóstol Pablo le escribió la primera carta a los romanos, perdió la prudencia. Empezaron a ser sabios en su propia opinión. empezaron a decir que Cristo puso un papa y que él es el vicario de Cristo y que él tiene que estar por encima de todos. Y eso es ser sabio en su propia prudencia. Pero antes de eso dejaron de ver el mal y de esconderse en el Señor Jesucristo. Porque alguien que ve el mal y se esconde en Cristo es sellado por el Espíritu Santo, es guiado por el Espíritu y por la palabra. Es alguien que Dios lo hace sumiso a la palabra.

y esa iglesia pues sigue existiendo y se ha extendido por todo el mundo y tristemente hoy es una sinagoga de satanás y le pasó a Israel, le pasó a la iglesia en Roma y le ha pasado a denominaciones que un día predicaron la verdad, predicaron el evangelio y hoy están haciendo cosas que son totalmente imprudentes hermanos no importa la edad si bien la escritura dice exhorta a los jóvenes hermano la exhortación es todos hemos de ser prudentes y la prudencia es el hecho de de cerciorarnos, de que efectivamente Dios nos ha dado una fe auténtica, una fe que no es asentimiento intelectual de la verdad, sino una fe auténtica, una fe que es don de Dios, una fe que transforma la vida, porque el deleite del creyente es, está en el Señor Jesucristo, la única posibilidad de tener vidas transformadas.

La única posibilidad de amar a tu prójimo es que huyas al lugar correcto, es que sepas dónde está el refugio. Porque cuando te refugias en otro lugar, no podrás amar a tu prójimo. La única posibilidad de amar de manera correcta es que Dios te haya mostrado el camino de la vida. Y el camino de la vida, el camino a su presencia, es el Señor Jesucristo.

es el Señor Jesucristo, y que el Espíritu Santo te haya mostrado que a su diestra hay delicias, delicias a tu diestra para siempre. Y que no olvides que cuando la Biblia habla de la diestra, está hablando de Cristo. ¿Dónde está tu deleite? Mientras el deleite no está en Cristo, lo vas a buscar en tus padres, lo vas a buscar en la comunidad, Y no podrás amar, no podrás, no vas a poder ser sano en el amor, como dice a los mayores. Y la idea es que si de joven no vienes a Cristo, de adulto no vas a poder ser sano en la fe, de mayor no podrás ser sano en la fe.

Hermano, ver a Cristo es necesario. Venimos para ver a Cristo. Si no vienes para ver a Cristo, pues es triste. Pero venimos para ver al Señor Jesucristo.

Hermano, la prudencia está en constantemente examinar qué me motiva a ir a la iglesia. ¿Cuál es mi motivo y mi deleite de ir a la iglesia? No vamos a hacer en esta iglesia muchas cosas porque no hay muchas cosas que hacer. Las iglesias que hacen demasiadas cosas y tienen que inventar cosas es porque tienen que tener motivada a la gente y distraída. pero lo que vamos a hacer es predicar el evangelio, que es el gozo y el motivo de aquel a quien Dios ha dado vida por su espíritu. Tiene suficiente motivación y deleite.

Cuando piensas qué más motivación puede ser que siendo un vil pecador, Cristo murió por mis pecados. ¿Qué más necesito para estar motivado y gozoso? No hay más. Y hermano, que triste es que hay personas que se la están pasando toda motivados porque les han inventado tantas cosas para hacer y después tener que despertar a la realidad de que nunca tuvieron una fe auténtica.

Venimos no para decirte del campeón que tienes dentro sino para decirte que somos Somos, aparte de la gracia de Dios, personas en depravación total, totalmente necesitados de la gracia y la misericordia de Dios. Para decirte que la prudencia es decirte que somos merecedores de una sola cosa, de la justa ira de Dios. que no hay nada que el Señor nos deba sino solamente descargar su ira sobre nosotros porque éramos lo mismo que los demás pero para anunciar que hay misericordia y hay misericordia en el Señor Jesucristo para proclamar que hay un Dios que es tres veces santo y que no puede soportar mirar el pecado y que donde mira el pecado descarga su ira pero que es un Dios que en su sabiduría eligió un pueblo para salvar.

Él quiere mostrar su justicia, pero él quiere mostrar su misericordia a un pueblo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación, y él hizo provisión en el Señor Jesucristo. Para decirte que el único, el único que cumplió perfectamente la ley, el único que fue prudente siempre es el Señor Jesucristo. para decirte que él es el único que siempre hizo la voluntad del padre y una de las cosas que es prudencia es que Romanos capítulo doce versículo uno y dos dice Así que hermanos, dice, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Dice, no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta.

Hermano, Cristo hizo siempre la voluntad de su Padre porque es perfecta. Él fue siempre prudente. Y joven, tu única esperanza de que puedas anhelar la voluntad del Padre es que estés en el Señor Jesucristo. Si no estás anhelando la voluntad del Padre, examínate, porque no te has refugiado del peligro, porque sigues caminando hacia el peligro.

Porque cuando Dios obra salvación en tu corazón, hay algunas cosas que van a ser evidentes. Uno, vas a desear como niño recién nacido la palabra. Y por esa palabra tu mente va a ser renovada. Y por esa palabra vas a comprobar cuál es la buena voluntad de Dios que es agradable y perfecta. Y Cristo hizo siempre esa voluntad.

Si la voluntad del Padre no te es atractiva, examínate si estás en verdad en la fe. Si la palabra de Dios no te es atractiva, examínate si estás en la fe. Si la comunión de los hermanos no te es atractiva. Y cuando digo la comunión, hermanos, puede estar muy bien el pan y el café y todo eso, pero no es esa la comunión. Si te motiva el pan y el café, examínate. Porque aunque no haya pan y café, el creyente está anheloso de la comunión de los hermanos, de la comunión de los santos.

Examinarnos constantemente. Quiera que el Señor nos ayude a tratar con amor a todo aquel que venga. Pero no queremos que quedes contento con que nosotros te amamos. Nuestro anhelo es que experimentes la rica misericordia de Dios. En verdad es nuestra oración que te amemos y te tratemos bien, que te sientas bien, pero Dios quiera que nadie se quede simplemente contento porque lo tratamos bien.

El amor nuestro no es el punto, es la prudencia, es el hacer examen y examinarnos si estamos en la fe. Hermanos, en verdad, si hay prudencia, el amor de Cristo nos constriñe. Pensando esto, que uno murió por todos y por todos murió para que los que viven no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

Hermanos, prudencia. ven al Señor Jesucristo. Si no estás seguro de tu salvación eterna, clama al Señor Jesucristo que te salve. Si tienes dudas acerca de tu salvación, si no hay evidencias de tu salvación, clama al Señor Jesucristo, porque la vida es corta, porque ¿quién conoce el poder de su ira y su indignación según que debe ser temido?

Y en el proverbio 3 que dice, fíate de que va de todos tu corazón, no te apoyes en tu propia prudencia. Y lo que el apóstol Pablo había estado haciendo durante gran parte de su vida, porque nos lo cuenta en Filipenses capítulo 3, gran parte de su vida estuvo falto de prudencia. Él decía, si alguien cree que puede confiar en la carne, yo más, y empieza a leer todo su pedigrí.

Y hermanos, él estaba confiando, él estaba fiándose de todo su corazón, ¿en qué? En sí mismo, en su propia providencia, en su carne. Pero la Escritura dice que la providencia es fíate de Jehová de todo tu corazón. Y dice el Salmo dos, versículo once, servid a Jehová con temor y alegraos con temblor. Honrad al Hijo para que no se enojen y perezcáis en el camino. Hay gente que pretende que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios airado. Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo son un Dios airado contra el pecado. Un Dios que aborrece a los que hacen iniquidad. Pero Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo se deleitan en misericordia. Y en rica misericordia para aquellos con los cuales han querido tener misericordia.

Y el versículo doce dice, honrad al hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino. O sea, Cristo, Cristo es el mismo Dios del Antiguo Testamento. Y dice, pues inflama de pronto su ira, pero qué bendición, fíate de Jehová de todo tu corazón, bienaventurados todos los que en él confían.

Y exactamente Dios transformó a Pablo de una persona que confiaba en sus diezmos en según él guardar la ley y al final el Señor hizo una obra y él decía yo no quiero ser hallado en mi propia justicia, sino quiero ser hallado en la justicia que es por la fe del Señor Jesucristo.

Y hermanos, que nuestro gloriarnos, de verdad que el evangelio verdadero es nuestra esperanza de ser prudentes, el evangelio verdadero es nuestra esperanza de ser humildes. Hermano, las cosas que predicamos acá no las intentes por ti mismo, no las puedes lograr. El único que hace personas humildes es Dios. Dios no rechaza el corazón humilde, contrito y humillado. ¿Por qué? Porque Él lo hace. Dios humilla y Dios humilla cuando nos concede la gracia de ver al Señor Jesucristo.

Hermano joven, que sea tu clamor oración, abre mis ojos y concédeme ver al Señor Jesucristo, que mi motivo al venir a la iglesia sea quiero ver a Cristo, que mi motivo al leer la escritura sea yo quiero ver al Señor Jesucristo, y que nuestra oración sea la misma de Pablo, quiero ver a Cristo, y que nuestra esperanza sea la misma del apóstol Pablo.

De hecho, este capítulo dos va a terminar aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo. Esa es la conclusión del pasaje. Hermano, es el anhelo del creyente. Si estás en Cristo, estás anhelando que Cristo venga. Estás aguardando la esperanza bienaventurada. El creyente anhela que Cristo venga. Y el creyente anhela que Cristo venga.

Y el creyente no anhela Algunas personas dicen, yo quiero que cuando Cristo venga me halle predicando. Otros, que me halle cantando, que nos halle en el culto. Hermano, el creyente anhela que sea hallado en Cristo. Y punto. No importa si estás durmiendo, pero que estés en Cristo. Qué triste que estés predicando y no estés en Cristo. Qué triste que estés orando y no estés en Cristo. Qué triste que estés leyendo la Escritura y no estés en Cristo. creyente, el que está en Cristo, dice, amados, ahora somos hijos de Dios, aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, ¿por qué? Porque le veremos tal como él es, y el anhelo es el motivo del creyente, para eso va a la iglesia, para eso va a la escritura.

Hermanos, en verdad, que Dios nos guarde de ir a la escritura para alguna otra Cosa que no sea conocer a Cristo, conocer a Cristo. Si tú vas para aprender cosas moralmente correctas y las empiezas a practicar, muy probablemente te vas a volver uno que se para y ora, te doy gracias porque yo no soy como esos otros hombres pecadores. Y nunca habrá posibilidad de misericordia. porque solamente puede tener misericordia quien ha sido objeto de misericordia el proverbio tres dice nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad jóvenes nunca se aparte de ti la misericordia y la verdad pero has recibido misericordia porque quien no ha sido objeto de misericordia pues está muy difícil que pueda que la misericordia y la verdad no se aparten de él.

La verdad es el Señor Jesucristo. Jóvenes, has confiado en Cristo y estás aferrándote solo a Cristo y no, si es así, la exhortación es sigue aferrándote y que nunca sea parte de ti la misericordia, en primer lugar la misericordia, la rica misericordia de Dios, el seguir recordando que toda tu vida es por la rica misericordia de Dios, que nada tienes porque mereces sino porque Dios es rico en misericordia. que vienes a la iglesia y vienes y entras, no por la multitud de tus bondades, sino por la multitud de sus misericordias.

La verdad, el Señor Jesucristo, la palabra viviente, la palabra escrita. Nunca sea parte de ti la misericordia y la verdad.

Jóvenes, la prudencia es, estás anhelando. Yo no te digo le quiero orar para que Dios te salve y ponga en tu corazón porque si él te salva vas a leer si él no te ha salvado tú tienes mil razones para no leer la escritura y no es que no hay tiempo es que así es la mente carnal es enemistad contra Dios no quiere y no puede mi oración y mi predicación a ti es Clama a Cristo que te salve. Clama al Señor que te muestre el peligro y te refugies en el refugio correcto, el Señor Jesucristo.

Cuando Él te haya salvado, tú vas a anhelar leer la Escritura. Nadie te va a tener que decir, vas a ser como un niño recién nacido, como dice la Escritura. Cuando Él te haya salvado, vas a anhelar congregarte. No va a haber necesidad que alguien te presione para hacerlo. Va a ser el anhelo de tu corazón. Cada vez que se predique, tu corazón va a tener anhelo de escuchar.

Y hermano, joven, adulto, mi oración a Dios y mi exhortación es ven al Señor Jesucristo. Clama al Señor Jesucristo que se siga revelando a ti, que te dé ojos de fe para verle. Clama al Señor Jesucristo para que en verdad puedas probar que a la diestra del Padre, o sea, en el Señor Jesucristo, hay plenitud de gozo y en él hay deleites que nuestro deleite sea cristo vamos a orar

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Joshua

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