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El Dios de toda Gracia

1 Peter 5:10-11
Joel Coyoc November, 12 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc November, 12 2023
Estudio de 1 de Pedro

La predicación de Joel Coyoc sobre "El Dios de toda Gracia", basada en 1 Pedro 5:10-11, profundiza en la naturaleza y relevancia de la gracia divina en el contexto del sufrimiento. Coyoc argumenta que la gracia es la bondad de Dios hacia aquellos que no la merecen, un concepto que se manifiesta en el trato de Dios con la humanidad a lo largo de la historia bíblica. El pasaje se refiere a las promesas de Dios, que después de que sus fieles hayan padecido por un tiempo, Él mismo los perfeccionará, fortalecerá y establecerá (1 Pedro 5:10). Coyoc menciona ejemplos bíblicos para ilustrar cómo el sufrimiento es parte del plan soberano de Dios para refinar la fe de los creyentes, resaltando que la relación entre gracia y sufrimiento es fundamental para entender la vida cristiana. Por lo tanto, la importancia doctrinal radica en que reconocer a Dios como el "Dios de toda gracia" es esencial para el consuelo y la esperanza de la iglesia, especialmente en tiempos de aflicción.

Key Quotes

“La gracia es la bondad de Dios hacia los que no merecen; es su decisión de bendecirnos y favorecernos en lugar de condenarnos, tal como lo merece nuestro pecado.”

“Este pasaje no es un deseo de Pedro, esto es una promesa del Señor.”

“Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”

“La gracia es incompatible con el mérito humano, pero el creyente está llamado a esforzarse en la gracia.”

Sermon Transcript

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la primera carta del apóstol
Pedro en su capítulo cinco primera de Pedro capítulo cinco dice la Palabra de Dios. Ruego
a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también
con ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante
de la gloria que será revelada. Apacentad la grey de Dios que
está entre vosotros, cuidando de ella no por fuerza, sino voluntariamente,
no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto. no como teniendo
señoríos sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo
ejemplos de la Grecia. Y cuando aparezca el príncipe
de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.
Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos, y todos sumisos
unos a otros, revestidos de humildad, porque Dios resiste a los soberbios
y da gracia a los humildes. Humillaos pues bajo la poderosa
mano de Dios, para que los exalte cuando fuere tiempo, echando
toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león
rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. al cual resistid
firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van
cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios
de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo,
Después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione,
afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio
por los siglos de los siglos. Amén. Por conducto de Silbano,
a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos
y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios en la
cual estáis. La iglesia que está en Babilonia,
elegida juntamente con vosotros, y Marcos, mi hijo, os saludan. Saludaos unos a otros con ósculo
de amor. Paz sea con todos vosotros los
que estáis en Jesucristo. Amén. Versículo diez y versículo once
dice, mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna
en Jesucristo, Después que hayáis padecido un poco de tiempo, él
mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él
sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. Llevamos ya algún tiempo estudiando
la carta y nos vamos acercando al final de esta carta. el apóstol
Pedro está escribiendo a la iglesia que está padeciendo persecución,
él ha estado tratando el tema del sufrimiento desde la primera,
el primer capítulo, cuando él habla, aunque ahora por un poco
de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas
pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa
que el oro, el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego, sea hallada
en alabanza, gloria, y honra, cuando sea manifestado Jesucristo.
Él ha hablado acerca de padecer constantemente, el tema recurrente
es el sufrimiento y cerrando la carta el apóstol está retomando
el tema, está esta carta se escribió alrededor del año sesenta y cuatro
y probablemente unos meses después de que esta carta se escribió
el emperador romano Nerón incendió la ciudad de Roma y después culpó
a los cristianos del incendio y hubo una persecución donde
los cristianos eran puestos como antorchas humanas para alumbrar
la ciudad y el apóstol está está dando algunas palabras de ánimo final. Y nuestro
tema esta tarde es, esta mañana es el Dios de toda gracia, el
Dios de toda gracia. Si bien la palabra sirve para
consolarnos, Pero el consuelo viene de conocer a Dios. No podemos
ser consolados por la presencia de Dios. Tenemos un Dios que
no conocemos. No podemos confiar en Dios si
tenemos un Dios que no conocemos. La medida de nuestra confianza,
la medida de nuestro gozo en Dios, la medida de nuestra paz
en Dios, toda depende del conocimiento que nosotros tenemos de Dios.
El Dios de toda gracia. solemos hablar muchas veces de
Dios todopoderoso y eso es verdad. Podemos hablar y ver en la escritura
que Dios es santo, santo, santo, y ese es verdad. Podemos mirar
que Dios es rico en misericordia, pero el apóstol está llamando
nuestra atención al Dios de toda gracia, el Dios de toda gracia. Una de las cosas que nosotros
podemos observar a lo largo de la historia desarrollada en la
Biblia es que todo el trato de Dios con la humanidad y en especial
con su pueblo, con la humanidad en general es gracia común, con
su pueblo es una gracia especial y todo ha sido de gracia. La
gracia es la bondad de Dios hacia los que no merecen, gracia es
la bondad de Dios hacia los que no merecen, es su decisión de
bendecirnos y favorecernos en lugar de condenarnos, tal como
lo merece nuestro pecado. La gracia es su decisión de bendecirnos
y favorecernos en lugar de condenarnos tal como lo merece nuestro pecado. La idea de la gracia es alguien
superior inclinándose para favorecer a alguien de categoría sumamente
inferior. El pasaje que leímos en Filipenses
es una ilustración sumamente clara de lo que es la gracia,
el Señor siendo el Dios de la gloria, el siendo igual a Dios
no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino
que se despojó, se inclinó, vino a este mundo, se hizo obediente
hasta la muerte y muerte de cruz. La gracia, Dios había dado un
mandato y el mandato es el árbol que está en medio del huerto
no lo comeréis ni lo tocaréis porque el día que de él comieres
ciertamente morirás. Dios pudo haber fulminado a Adán
y Eva en ese mismo momento y eso no afectaba en absoluto su carácter. Él es, él había hecho una advertencia
y el Señor es fiel en cumplir sus promesas, tanto sus promesas
de bendición como sus promesas de maldición, Dios las cumple
con fidelidad. Sin embargo, Dios tenía un plan
desde la eternidad y Dios no los fulminó en el momento, porque
su plan desde la eternidad era mostrar la gloria de su gracia,
porque Él es el Dios de toda gracia. Y vemos que su trato
siempre fue de gracia. El hecho de que después de que
Adán y Eva pecaran y empezaran a esconderse, fue un acto de
gracia el que el Señor, en lugar de fulminarlos, en lugar de ocultarse
de ellos, El Señor fue buscando a Adán y Eva. Hablarles fue un
acto de gracia. Después, ellos habían tratado
de cubrirse con pieles, con hojas de higuera, que era algo inapropiado.
Nuevamente una figura de la gracia de Dios, proveyendo de un cordero
para hacerles vestiduras adecuadas a su vergüenza, que era una figura
del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y nos cubre,
nos viste de su justicia. gracia, siempre está presente
la gracia, aún, aún a veces, aún el hecho de que Dios diera
la ley es un acto de gracia, Dios no tenía ni una obligación
de darnos la ley, no merecíamos que él diera la ley, el pueblo
de Israel no merecía tener su ley, el hecho de que Dios llamara
a Abraham es un acto de gracia, Abraham no era precisamente alguien
piadoso, en el antiguo testamento se nos describe tu padre era
un pagano, estaba detrás de su adoración de ídolos, pero Dios
actuó en gracia para con él, no porque él era distinto que
los demás, No había ni un mérito en Abraham, sino el mérito está
en Dios, que es Dios de toda gracia. Y cuando pensamos en
el Dios de toda gracia, nosotros tenemos que pensar qué es lo
que nosotros merecemos. Merecemos su condenación. Adán
y Eva morir, lo que ellos merecían era morir en ese mismo momento,
pero Dios tenía la intención de mostrar su gracia, de revelar
su gracia. Una de las cosas que nosotros
tenemos que recordar es la gracia es para todo y todo es por gracia. Todo es por gracia. No hay nada
que nosotros hemos recibido que nosotros merecemos. No merecemos
absolutamente nada, ni la capacidad intelectual que tenemos, ni el
trabajo que tenemos, la vida menos y la salvación mucho menos.
Todo es por gracia. Ahora cuando nosotros vamos mirando
a Dios a través de la Escritura y mirarle como el Dios de toda
gracia, y nosotros tenemos que recordar que nuestro Dios es
un Dios trino, Dios en tres personas. No lo podemos entender, no lo
podemos explicar, no intentamos explicarlo. Tal vez no podemos
captarlo con nuestra mente finita porque Dios es infinito, pero
Dios se ha revelado en tres personas que son iguales en substancia,
iguales en poder, iguales en gloria, diferente en sus funciones,
pero son tres personas que son el Dios de toda gracia. El Padre
es Dios de toda gracia. Es interesante que quizá no podamos
ver abundante información en la escritura acerca de que Dios
el Padre es Dios de toda gracia. Sin embargo, nosotros vamos a
Hebreos capítulo cuatro, versículo dieciséis y dice acerquémonos
pues confiadamente al trono de la gracia para alcanzar misericordia
y hallar gracia para el oportuno socorro. ¿Quién está en el trono
de la gracia? Apocalipsis dice al que está
sentado en el trono y al cordero. Y ahí podemos deducir que Dios
el Padre, Dios el Padre es Dios de toda gracia. Él está sentado
en el trono y el cordero. Una de las cosas que tenemos
que recordar es el Padre es espíritu. único Dios que nosotros vamos
a ver en la gloria es al Señor Jesucristo porque al espíritu
al padre que es espíritu no le podemos ver pero yo y el padre
uno somos así que el padre es Dios de toda gracia nosotros
podemos recordar en Isaías capítulo seis un acto tremendo de gracia
Dios revelándose a un hombre que no merecía que Dios se le
revelara Isaías Isaías ante la demostración de la sublime gracia
de Dios, el hecho de que Dios quisiera mostrar su gloria a
un hombre pecador, que le quedó claro algo. Él sabía que lo único
que merecía era muerte. Él dijo, ay de mí que soy muerto.
pero Dios le dijo no vas a morir y un ángel tomó un un carbón
encendido del altar y tocó sus labios y es una figura del evangelio
una figura de la gracia en verdad él merecía morir pero él no murió
él fue transformado por la gracia de Dios él sufrió un cambio totalmente
radical quizá antes él se veía mejor que otras personas moralmente
hablando quizá era mejor que muchos otros en aquel tiempo
en el pueblo de Israel Pero cuando él miró la gloria de Dios, cuando
él miró a los querubines que decían el uno al otro, santo,
santo, santo, toda la tierra está llena de su gloria, él dijo,
ay de mí que soy muerto. Y después, cuando el Señor dijo,
¿a quién enviaré y quién irá por nosotros? Él dejó de ser
un inútil y él dijo, eme aquí, envíame a mí. todos, no hay quien
busque a Dios aún así hicieron inútiles, pero él fue alguien
útil porque Dios lo había hecho renacer para una esperanza viva
por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. A pesar
de que el sacrificio de Cristo no se había realizado aún, en
la mente de Dios estaba hecho desde la eternidad. Ahora, eso
es un acto de gracia. Cuando Manoa y su esposa vieron
al ángel de Jehová también era un acto de gracia. Cada ocasión
Dios está mostrando que es Dios de toda gracia. El Padre es Dios
de toda gracia. El Hijo es Dios de toda gracia. Dice Juan capítulo uno, versículo catorce dice y aquel
verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria
recuerde el versículo uno dice en el principio era el verbo
y el verbo era con Dios y el verbo era Dios yo y el padre
uno somos dijo el Señor Jesús y dice aquel verbo fue hecho
carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria gloria como
del uniquénito del padre y dice lleno de qué lleno de gracia
lleno de gracia y de verdad lleno de gracia y de verdad. Juan dio
testimonio de él y clamó diciendo, este es de quien yo decía, el
que viene después de mí es antes de mí porque era primero que
yo, porque de su plenitud tomamos todos y gracia sobre gracia porque
el hijo, Dios el hijo es Dios de toda gracia. Vimos su gloria,
gloria como del ingénito del padre. Dice, y de su plenitud
tomamos todos gracia y gracia sobre gracia, pues la ley por
medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron
por medio de Jesucristo. A Dios nadie le vio jamás. unigénito
hijo que está en el seno del padre él le ha dado a conocer
y si el hijo le da a conocer al padre al que nadie vio jamás
como lleno de gracia es porque el padre es sin duda lleno de
gracia dice hebreos capítulo uno versículo dos tres Dios habiendo hablado muchas
veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por
los profetas, en estos posteriores días nos ha hablado por el Hijo,
a quien constituyó heredero de todos y por quien así mismo hizo
el universo, el cual siendo el resplandor de su gloria, la imagen
misma de su substancia, y quien sustenta todas las cosas con
la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de
nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra
de la majestad en las alturas, la imagen misma de su substancia. Dios el Padre es lleno de gracia.
Por eso vemos al Hijo lleno de gracia. Dios el Hijo es Dios
de toda gracia. Es por gracia que Él dejó su
trono de gloria. Su pueblo no merecíamos que Él
viniera a este mundo. Él se humilló hasta lo sumo.
Él se hizo obediente hasta la muerte de cruz. Nosotros merecíamos
una sola cosa. Merecíamos lo que dice el Salmo
capítulo 2 que Él va a hacer al final de los tiempos y es
porque nosotros éramos lo mismo que los demás. lo que merecíamos
era que él nos pisoteara, que él nos rigiera con vara de hierro,
que él nos pisoteara como se pisa el lagar y salpicara con
nuestra sangre sus vestidos. Merecíamos su presencia desfavorable
por toda la eternidad, una eternidad separados del Señor, sin embargo
él dice llamará su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo
de sus pecados. Cristo es Dios de toda gracia,
Dios el Hijo es Dios de toda gracia. Hebreos capítulo diez
versículo veintinueve. ¿Cuánto mayor castigo pensáis
que merece el que pisoteare al Hijo de Dios y tuviere inmunda
la sangre del pacto en la cual fue santificado e hiciere afrenta
al Espíritu de gracia? Dios el Espíritu Santo es Dios
de toda gracia. Dios el Espíritu Santo es Dios
de toda gracia. Nadie de nosotros es digno de
que el Espíritu Santo le enseñe. Nadie de nosotros es digno de
que el Espíritu Santo trate con nosotros porque nacimos en depravación
total. Nacimos en pecado. He aquí en
maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre. Nadie de
nosotros es perfecto y Dios demanda perfección, pero por un acto
de gracia, porque el Espíritu de gracia obra en nuestras vidas
para darnos vida. El espíritu de gracia aplica
esa palabra que es predicada al corazón del pecador y le imparte
vida. Es el espíritu de gracia que
le da el don de gracia que es la fe. Por gracia soy salvos. Y eso no es de vosotros, pues
es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe. gracia,
el Espíritu Santo, Dios el Espíritu Santo es Dios de toda gracia,
ese es nuestro gran Dios, Dios el Padre, Dios de toda gracia,
Dios el Hijo, Dios de toda gracia, la encarnación misma de la gracia,
vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre lleno
de gracia y de verdad, lleno de gracia y de verdad. en diferentes
momentos de su vida, él estuvo siempre, siempre haciendo la
voluntad de su padre y una de las cosas que era la voluntad
de su padre era que estuviera siempre mostrando gracia, gracia. Vemos hombres que traen a una
mujer sorprendida en el acto del adulterio para condenarla,
para apedrearla y vemos gracia. el Dios, el Hijo de toda gracia,
que dice, ¿dónde están los que te condenaban? Ninguno te condenó,
pues ni yo te condeno. Vete y no peques más. Vemos al
Dios de toda gracia, que pudiendo pedir una legión de ángeles para
defenderse y que no fuera sacrificado, mostrando gracia, entregándose
como un cordero, como cordero fue llevado al matadero, ¿por
qué? Por gracia, por gracia, por el gran amor con que nos
amó, nos dio vida juntamente con Cristo, por gracia. Hermanos,
gracia especial para su pueblo. El dios de toda gracia tiene
una gracia común para los que no son su pueblo. Él hace salir
su sol sobre justos e injustos. La gente que no es creyente no
está en la Dios da de comer a los creyentes
y también a los que no son creyentes. Dios restaura la salud de los
creyentes y también de los que no son creyentes y sin embargo
pues están ciegos para que no les resplandezca la luz de la
gloria de Dios en la paz de Jesucristo. Dios de toda gracia, el Dios
de toda gracia es Ese Dios de toda gracia es el
que nos llamó. Dice, más el Dios de toda gracia. Después que hayáis padecido,
ese Dios de toda gracia nos ha llamado. Es un acto de gracia
el que Dios te llame. Es un acto de gracia que Dios
te llame. No tiene nada que ver con nosotros. Hay personas que piensan, no
toda mi vida yo busqué al Señor. Eso es mentira. Toda tu vida
buscaste un ídolo, hasta que Dios quiso revelarte, hasta que
Dios, por gracia, te trajo al Señor Jesucristo. Nadie viene
a mí si el Padre no le trae. El hombre no busca a Dios, es
un acto de gracia soberana de Dios el que hombres puedan ser
salvos y lejos de enojarnos. Cuando Dios nos ha revelado su
gracia soberana, ese Dios de toda gracia, le alabamos porque
sabemos que si él no nos hubiera elegido en Cristo y nos hubiera
llamado, jamás habríamos venido a él. El hombre elige de acuerdo
a su naturaleza y la naturaleza del hombre es aborrecer a Dios.
nosotros le amamos a él ¿por qué? porque él nos amó primero
nosotros venimos a él y le buscamos porque él nos buscó primero Dios
de toda gracia nos llamó él nos ha llamado él llama a sus ovejas
hay un llamado que es un llamado general hay un llamado general
que es el llamado del predicador una de las cosas fundamental
es asegurarnos para poder gozar de la promesa que está en este
pasaje de que en verdad el Dios de toda gracia nos ha llamado. Hay un llamado general que pueden
escucharlo todas las personas, pero hay un llamado particular
que escuchan solamente las ovejas del Señor Jesús. Mis ovejas oyen
mi voz y yo las conozco y me siguen. Yo les doy vida eterna
y no perecerán jamás. Mis ovejas oyen mi voz. hermanos,
ese llamado que es la obra del Dios Espíritu Santo de toda gracia,
que aplica esa palabra al corazón del pecador, esa gracia que no
puede ser resistida, que cuando Dios ha ordenado el momento de
tu salvación, por rebelde que seas, vas a venir al señor Jesucristo. Podemos verlo en el llamamiento
del apóstol Pablo y ver al Dios de toda gracia obrando. El apóstol
Pablo era enemigo empedernido del Señor Jesucristo. Él se levantó
un día para destruir a la iglesia del Señor y no estaba contento
con hacerlo en su país y no tenía cartas para hacerlo en el extranjero.
Y apresurado en destruir a la iglesia, tomó su caballo y salió
con un grupo de gente. ¿Y qué es lo que él merecía? Dios resiste a los soberbios,
da gracia a los humildes. ¿Quién lo hizo humilde? Por gracia
Dios lo hizo humilde. Hasta la humildad es algo que
nosotros no podemos hacer. Dios tiene que humillarnos por
gracia. Y vemos al Dios de toda gracia,
el Hijo, que se le aparece con una luz mayor que la luz del
sol. Y él cayó ahí y dijo, ¿Quién eres, Señor? Dios el hijo de
toda gracia, obrando, soy yo Jesús a quien tú persigues. Dura
cosa te es dar coces contra el aguijón. Y el Espíritu Santo
aplicando aquel llamamiento eficaz. Él no estaba, no se levantó para
buscar al Señor y ser salvo. Él no dijo hoy voy a tomar mi
decisión de abrir mi corazón a Cristo. Señor lo salvó por
pura gracia, el Dios de toda gracia lo llamó y así a cada
uno de sus ovejas del Señor llama por su nombre con esa gracia
irresistible y esa gracia transformadora como sucedió con Pablo, con Isaías
y con cada uno de aquellos que Dios ha llamado y los ha llamado
a qué, los ha llamado a nos ha llamado a su gloria eterna, llamados
a su gloria eterna. Una de las cosas que no tenemos
que olvidar, hermanos, es un tema sumamente central es Dios nos creó a su imagen, somos
imagen de Dios. Y Dios, al hacernos su imagen,
nos hizo para su gloria, para mostrar cómo es Él. Ese es el
propósito por el cual nosotros existimos en esta tierra. Sin
embargo, con la entrada del pecado el hombre fracasó. El hombre
no está mostrando cómo es Dios. Si somos creados para la gloria
de Dios, Entonces, en todo lugar donde haya hombres, y sobre todo
en la iglesia, se debería respirar un ambiente de amor. ¿Por qué? Porque somos imagen de Dios y
Dios es amor. En cualquier lugar donde estemos
debería respirarse un ambiente de paz. Sin embargo, vivimos
en un mundo lleno de conflicto. ¿Por qué? Por cuanto todos pecaron,
están destituidos de la gloria de Dios. Imágenes distorsionadas,
incapaces de vivir para lo que fueron creados. Es como tener
un reloj que no da la hora. ¿Qué va a hacer usted con un
reloj que no da la hora? Puede estar muy bonito, muy elegante,
pero es inútil. Un reloj fue hecho para dar la
hora y si no da la hora, pues no sirve. Bueno, Caídos en Adán,
no servimos para lo que Dios nos creó, pero el Dios de toda
gracia nos llamó a su gloria eterna. hacer restaurados los
himnos que cantamos, cantamos cara a cara, espero verle, el
anhelo del creyente, de ver al señor Jesucristo, porque cuando
el veamos, seremos semejantes a él. ¿Cómo era él? Lleno de
gracia y de verdad, lleno de gracia y de verdad, seremos semejantes
a él porque le veremos tal como él es. ¿Cómo era él? Él fue tentado
en todos según nuestra semejanza, pero sin pecado. Recuerde, Adán
podía pecar o no pecar. caídos en Adán, lo único que
podemos hacer es pecar, aún las buenas obras, entre comillas,
de aquellos que no son creyentes, son pecado, porque no se hacen
con el poder correcto que es del Espíritu Santo, ni se hacen
con el motivo correcto que es la gloria de Dios, y todo lo
que no se hace para la gloria de Dios es, es pecado. Él nos
llamó a su gloria eterna, a ser restaurados a la imagen del Señor,
a estar ahora vemos oscuramente como a través de un velo y estamos
siendo transformados de gloria en gloria. El creyente está creciendo
a la imagen del Señor Jesucristo. Él nos llamó a su gloria eterna. Su gloria no es simplemente pensar
en estar en un paraíso descansando, sino es vivir mostrando su carácter,
vivir y participar de aquel tiempo maravilloso y emocionante que
la Biblia describe cuando dice que será la tierra llena de su
gloria y cubrirá como las aguas cubren la mar y nadie va a decir
a su hermano conoce a Dios porque todos me conocerán aquel tiempo
cuando Dios haya terminado de excluir sus leyes no en tablas
de piedras sino en nuestros corazones Ese tiempo maravilloso cuando
la escritura dice que la creación será redimida porque ahora está
sujeta a maldición. Ese tiempo que se describe cuando
dice la escritura morará el lobo con el cordero y el tigre con
el cabrito se acostarán, el becerro, el león y la bestia doméstica
andarán juntos y un niño los pastoreará y nada hará daño en
todo mi santo monte. y estar gozando plenamente de
la presencia del Señor, sin poder pecar nunca más, mostrando perfecto
amor, mostrando y viviendo en perfecta paz, hallando perfectamente
nuestro gozo en el Dios de toda gracia. Ahora nos llamó a su
gloria eterna y un asunto importante es nos llamó a su gloria eterna
no en la religión, no en la iglesia, nos llamó a su gloria eterna
en Jesucristo. Nos llamó a su gloria eterna
en Jesucristo. Es en Jesucristo y solo en Jesucristo. Él llama y trae a las ovejas
del Señor Jesucristo. dice, nadie viene a mí si el
padre no le trae. En Jesucristo, asegurarnos de
estar en Jesucristo, no en la iglesia bautista, ni en cualquier
otra iglesia. La iglesia es el instrumento
que Dios ha dejado, pero es estar en Jesucristo. Fuera del Señor
Jesucristo no hay sino una horrenda expectación de fuego que devorará
a los enemigos. Fuera del Señor Jesucristo no
hay esperanza porque él es el Dios de toda gracia y es en el
Señor Jesucristo. Es estar en el Señor Jesucristo. De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es. Dice bendito el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo que nos hizo renacer para una esperanza
viva. ¿Por qué? por la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos, para una herencia incorruptible,
incontaminada e inmarcesible. Dice que fuimos rescatados de
nuestra vana manera de vivir, la cual recibimos de nuestros
padres, no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin
contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo,
pero manifestado en los posteriores tiempos por amor de vosotros.
En Jesucristo somos llamados. El Dios de toda gracia ha llamado
un pueblo, un pueblo que es un verdadero milagro, un pueblo
de todo linaje, de toda lengua, de toda nación, una multitud
que vio el apóstol Juan que nadie podía contar. Y todo es porque
el Dios de toda gracia los ha llamado a su gloria eterna en
Jesucristo. en Jesucristo. Asegurémonos de
que estamos en Jesucristo. Dice el Salmo, me mostrarás la
senda de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Estás experimentando
ese gozo de la presencia del Señor porque te han mostrado
la senda de la vida. ¿Y cuál es la senda de la vida?
Yo soy el camino. Yo soy la verdad. Yo soy la vida.
Nadie viene al padre si no es por mí. Porque no hay otro nombre
dado a los hombres sin que podamos ser salvos, sino solamente a
través del Señor Jesucristo. Estás en Cristo. Estás confiando
en Cristo y solamente en Cristo. Estás confiando en Cristo. Cristo
no solamente es tu ejemplo, sino Cristo es aquel que te ha sustituido. aquel que por nosotros fue hecho
pecado, aquel que llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el
madero, estás seguro de que Cristo murió por tus pecados, has confiado
en él y solamente en él, por gracias, sois salvos por medio
de la fe, y esto no es de vosotros, pues es don de Dios. Y una cosa
que quisiera decirles de importancia es, hermanos, El hecho de que el Dios de toda
gracia está haciendo una obra y que es en Jesucristo, el que todo sea por gracia, no
es incompatible con el esfuerzo humano. La gracia es incompatible
con el mérito humano. De otra forma, el apóstol Pablo
nunca hubiera escrito a Timoteo en su segunda carta, capítulo
dos, versículo uno, tú pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia
que es en Cristo Jesús. Hay gente que piensa todo es
por gracia, entonces yo no tengo que hacer absolutamente nada. El pasaje que leímos dice que
Dios produce en nosotros el querer como el hacer por su buena voluntad.
El creyente hace algo. No es incompatible el hecho del
esfuerzo, lo que es incompatible es pensar que en el esfuerzo
hay mérito, es olvidar que Dios por su gracia produce en nosotros
el querer como el hacer por su buena voluntad. Nadie de nosotros
es merecedor de nada porque lee la escritura. Pero el creyente
lee la escritura porque es como un bebé espiritual recién nacido
que desea y anhela y Dios está produciendo el querer como el
hacer por su buena voluntad. El creyente persevera y actúa
velando en oración. ¿Por qué? Porque Dios lo llama
a ser sobrio. y le da su gracia para hacerlo.
Y no soy más digno ni tengo mérito porque asisto, porque leo, porque
oro. El problema está cuando yo pienso
que hay mérito porque yo leo, porque yo asisto, porque yo ofrendo,
porque yo oro. Ahí, cuidado. Ahí estás poniendo
tu confianza. No hay compatibilidad entre el
mérito y la gracia. Pero somos llamados a esforzarnos
en la gracia que es en Cristo Jesús. el Dios de toda gracia
que es Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo nos ha
llamado a su gloria eterna en Jesucristo en segundo lugar el Dios de toda
gracia hay algo que va a hacer y es nos meterá por corto tiempo
en el horno nos meterá por corto tiempo en el horno dice el apóstol
Pablo lo ha dicho desde iniciando la carta si es necesario tengáis
que ser afligidos en diversas pruebas y aquí el apóstol está
diciendo que nos llamó a su gloria eterna
en Jesucristo y dice después que hayáis padecido un poco de
tiempo hay una hay una canción cristiana en lo personal me gusta
mucho, lo único que lamento es que está casi escritural porque
la letra dice el dios de toda gracia más el dios de toda gracia
que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo y de ahí salta
y dice él mismo os perfeccione y salta
una frase importante después que hayáis padecido un poco de
tiempo sería bueno que algún músico pudiera poner esa frase
también y que se adapte a la música, porque es importante
después que hayáis padecido, quizá muchos quisiéramos que
el Señor nos fortalezca, nos establezca, pero que no se padezca,
pero el Señor en todo tiempo ha hablado acerca de que en primera
de Pedro dice si es necesario tengáis que ser afligidos en
diversas pruebas para que sometida prueba vuestra fe mucho más preciosa
que el oro el cual aunque perecedero la fe del creyente verdadero
es más que oro. La fe del creyente verdadero
es don de Dios. Y Dios va a obrar como un maestro
joyero, como un maestro alfarero. Y Dios va a obrar para hacer
tal obra en nuestro corazón que él mismo nos va a poner en el
horno de la aflicción. ¿Por qué? Porque él va a obrar
de tal forma que nosotros podamos ver lo que hay en nuestro corazón. para que él lo vea, él ya sabe
lo que hay en nuestro corazón, él lo hizo con el pueblo de Israel
en Deuteronomio, le dijo que Dios lo tuvo ahí para probarte,
para mostrar lo que hay en tu corazón, y el Señor lo va a hacer
otra vez, el Dios de toda gracia nos mostrará por nos pondrá por
corto tiempo en el horno, pero damos gracias a Dios porque nosotros
sabemos que él es bueno, los creyentes saben que él es bueno
dice desead como niños recién nacidos la leche espiritual no
alterada para que por ella crezcáis para salvación si es que qué
si es que habéis gustado que Dios es bueno y los que están
en Cristo seguramente han gustado que Dios es bueno los que están
en Cristo saben que y sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan a bien el horno de la aflicción ayuda a
bien porque es para que nuestra fe sea dice capítulo uno versículo seis en
el cual vosotros os alegráis aunque ahora por un poco de tiempo
si es necesario tengáis que ser afligidos en diversas pruebas
para que sometida a prueba vuestra fe mucho más preciosa que el
oro el cual aunque perecedero se prueba con fuego sea hallada
en alabanza gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo a
quien amáis sin haberle visto en quien creyendo aunque ahora
no lo veáis Y el gozo no está en que todo vaya bien. El gozo
está en el Señor. Os alegráis con gozo inefable
y glorioso. En tu presencia hay plenitud
de gozo. Delicias a tu diestra para siempre. Aunque la higuera no florezca
ni en las vides haya fruto, aunque las vacas sean quitadas de los
corrales y las ovejas de la majada, con todo Yo me alegraré en Jehová
y me gozaré en el Dios de mi salvación. Y cuando David confiesa
su pecado, dice, vuélveme el gozo de la salvación, el gozo
de la salvación. Hermanos, el creyente sabe que
Dios está obrando y es interesante que él nos llamó, el Dios de
toda gracia nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo. y él nos
va a poner en ese horno porque él está haciendo una obra y Romanos
capítulo ocho va exactamente en el mismo sentido dice y sabemos que a los que
aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien esto es a los que
conforman a su propósito son que llamados el dios de toda
gracia que nos llamó a su gloria eterna los que aman a dios todas
las cosas les ayudan a bien esto es a los que conforme a su propósito
son llamados porque a los que antes conoció también los predestinó
para que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo para que
él sea el primogénito entre muchos hermanos y a los que predestinó
a estos también llamó, a los que predestinó los llamó, y a
los que llamó a estos también justificó, y a los que justificó
a estos también glorificó. ¿Qué pues diremos a esto? Si
Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no descatimó
ni a su propio Hijo, sino que le entregó por todos nosotros,
¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará
a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica, ¿quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó. Ahora, ¿qué es lo que Dios está
haciendo al meternos al horno? Él mismo nos perfeccionará. Cuando miramos este pasaje, nos
debe llenar de aliento y de gozo el saber, el saber que esto no es un deseo
de Pedro, Esto es más que un deseo de Pedro, esto es una promesa
del Señor. Algunas traducciones de la Biblia
traducen un poco distinto los verbos. Y pudiéramos leer, más
el Dios de toda gracia que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo,
después de que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os
perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá. Una promesa de
algo cierto que será hecho. Igual como el apóstol Pablo cuando
escribe, estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros
la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. No
obstante, hermano, implica muchas veces aflicción. Dios va a perfeccionarnos. ¿Y qué es perfeccionarnos? Implica
el hecho de cortar, quitar, de estar dejando de una mejor forma,
de quizá a veces hacer recortes, y nosotros todos sabemos que
necesitamos ser transformados, que Dios está haciendo una obra,
el creyente que Dios ha salvado. Él no le va en su cabeza esa
idea que la gente dice, yo soy así y no me parezco a nadie,
yo soy así, nadie me va a cambiar. Si tú piensas de esa manera,
es triste, pero no tiene nada que ver con alguien que ha sido
llamado por el Dios de toda gracia. Dios de toda gracia, y aún si
piensas así y Él te ha llamado, déjame decirte que Él se va a
encargar de quitar esas cosas, quizá algunas veces con dolor,
Él va a perfeccionar, Él va a afirmar Él mismo, y note que algo importante
que se va repitiendo, Él mismo, si estás siendo transformado
es por gracia, Él mismo lo está haciendo, Él lo está haciendo
aún a pesar de mí y a pesar de ti. Si en verdad eres un llamado
por el Dios de toda gracia, Dios va a obrar lo que él se ha propuesto
obrar en ti muy a pesar de ti y de mí. Él hace lo que se ha
propuesto hacer, él va a terminar su obra, él nos va a afirmar,
afirmar La idea es cuando somos sacudidos por situaciones fuertes,
que puede ser la persecución, pero el Señor nos va a afirmar
en él a que nuestra seguridad y nuestra confianza está en el
Señor. Habla del hecho de ir creciendo cada vez más en la
confianza en el Señor. Dice el predicador Spurgeon que
había un hombre que tenía un esclavo.
Y el esclavo era creyente y también el patrón era creyente. Y el
esclavo decía, yo no puedo, yo no puedo estar, no entiendo cómo
tú puedes estar tan tranquilo en la tormenta. Y el esclavo
le decía, Señor, le dice, yo lo que hago, dice, yo no me mantengo
en pie. Usted intenta mantenerse en pie,
pero yo me tiendo sobre la promesa y descanso totalmente en la promesa. el Señor nos afirmará, nos va
a afirmar haciendo, haciéndonos pasar por la aflicción. Hermanos,
aquí es fácil decir Cristo es el Señor, pero mañana cuando
se caiga algún negocio o mañana cuando te reclamen una garantía
de trabajo o mañana cuando estés en un auto, imagínate que fuera
el mes de mayo en tu auto con el aire acondicionado roto, en
medio de un embotellamiento de tránsito y en la calle 59 con
todo el calor y con tres niños gritando que tienen hambre y
no se mueve. Dios usa eso para que ahí es
cuando hay que decir Cristo es el Señor. Aquí Cristo es el Señor
y es fácil decir amén, Cristo es el Señor. Pero Dios nos lleva
a circunstancias. Dios deliberadamente muchas veces
agarra nuestra agenda y la echa a la basura y de él hace que
las cosas no salgan como nosotros queremos que salgan. Porque él
quiere que veamos en dónde está nuestra firmeza. en donde en
verdad confiamos, él nos fortalecerá, él nos fortalecerá. Hermanos,
quiera el Señor que estamos hallando en verdad nuestro gozo en el
Señor, porque el profeta dice el gozo del Señor es mi fortaleza,
el gozo del Señor es mi fortaleza, él mismo nos fortalecerá, él
mismo nos fortalecerá con su espíritu, El espíritu dice, no
nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor
y de dominio propio. Y él mismo nos establecerá. Y establecer es algo que queda
con firmeza. Algo que queda con firmeza. Por
eso dice la escritura en primera de Juan, Capítulo dos. ahora hijitos permanecerte en
él para que cuando se manifieste tengamos confianza para que en
su venida no nos alejemos de él avergonzados si sabéis que
él es justo sabe también que todo el que hace justicia es
nacido de él y hermanos él puede establecernos él puede hacer
que alguien que está no avergonzado es alguien que está firme en
él fuerte en él establecido en él su seguridad y su confianza
es el señor ahora Hermanos, todo es por gracia. Si estás creciendo
espiritualmente, el mérito no es tuyo, es la gracia, el Dios
de toda gracia. Si estás cada vez más firme en
el Señor, es del Dios de toda gracia. Por eso, si alguno de
vosotros es sorprendido en una falta, vosotros que sois espirituales,
restauradle con espíritu de mansedumbre. ¿Por qué? porque no soy yo sino
la gracia de Dios conmigo porque es por la gracia de Dios que
soy lo que soy he hecho más dice pero no yo sino la gracia de
Dios conmigo el apóstol Pablo hablando siempre de la gracia
de Dios teníamos este tesoro en vasos de barro para que la
excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros su gracia y
el apóstol termina diciéndonos que el Dios de toda gracia es
digno de nuestra adoración. Dice, a él sea gloria y el imperio
por los siglos de los siglos. Amén. Esta es una doxología y
doxología es palabras de adoración. El Dios de toda gracia es digno
de nuestra adoración. A él sea la gloria. Estoy salvo. He tenido entendimiento. A él sea la gloria. No hay nada
que yo entiendo que no es porque Él quiso darme el entendimiento.
Dice un himno, dice, ¿qué verdad hablé sin antes venir de ti?
Dice, ¿qué obra buena realicé que no ordenaste tú? Dice, Si
algo bueno hay es por causa de tu vida en mí, todo lo que soy
y todo lo que haga aquí lo debo solo a ti. Desde el obedecer
al oír tu palabra o al expresar mi amor, todo es un don del Espíritu
Santo que nos da el Señor. Hermano, toda la salvación, todo
el crecimiento en la gracia, hasta llegar a la consumación
de su obra, es obra del Señor de principio a fin. Somos llamados
a esforzarnos en la gracia. Pero es obra del Señor. Él produce
en nosotros el querer como el hacer por su buena voluntad.
Y Él es quien merece la gloria. A Él sea la gloria. Pero una
cosa importante es, no solo es que descansamos en el cumplimiento
de su promesa por su gracia. Antes de ver lo de la adoración
es la palabra imperio. esa palabra imperio es una palabra
que habla de poder es la palabra de la cual la palabra original
es la palabra de la cual viene la palabra democracia que quiere
decir el poder del pueblo y aquí está hablando de poder tiene
que ver con lo que dijo el señor Jesús cuando dijo toda potestad
me es dada en el cielo y en la tierra y hermanos el creyente
puede estar firme no solo por la gracia, sino también porque
el Dios de toda gracia es Dios todopoderoso, Dios todopoderoso,
Dios que es poderoso para rescatarnos del horno de fuego, sea que nos
puedan quemar físicamente o que él decida no hacerlo, no dejar,
no permitirlo. Porque estando en Cristo, para
mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Y regresando a Romanos
capítulo 8, cuando pensamos en el imperio,
en el poder del Señor, dice de versículo treinta y tres dice,
¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica,
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? Tribulación, o angustia, o persecución,
o hambre, o desnudez, o peligro, o espada. Como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo, somos contados
como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. ¿Y
quién es el que nos amó? El que tiene el imperio, el Señor
Jesucristo. Dice, por lo cual estoy seguro
de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni
potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo
profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del
amor de Dios que es en Cristo Jesús. El Señor de toda gracia
es digno de adoración. A él sea la gloria y el imperio
por los siglos de los siglos. Amén. Hermanos, estamos capacitados
si somos creyentes. por su espíritu, para mostrar
su gloria. Él está obrando para perfeccionarnos.
Y hermanos, los cultos deben ser cultos en que nosotros vengamos
a expresar nuestra admiración al Señor de la gloria, aquel
que no escatimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse,
aquel que se hizo obediente hasta la muerte de cruz, aquel que
se humilló hasta lo sumo, por lo cual Dios le dio un nombre
que es sobre todo nombre para que en el nombre de Jesús se
doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra
y debajo de la tierra y toda lengua confiese que Jesucristo
es el Señor para gloria de Dios Padre y no simplemente decirlo
con su boca, sino y entrar a aquel estado eterno en el cual será
la llena la tierra llena de su gloria y donde los redimidos
habitarán a la luz del señor y el señor habitará en medio
de ellos y donde no podremos más pecar y donde la eternidad
será un gozo sin fin y nuestro gozo perfecto será en el señor
y no pecaremos porque porque Dios será nuestro deleite a Dios
sea toda la gloria al que nos lavó y nos limpió de nuestros
pecados con su sangre, a Dios la gloria y es la razón de vivir
y decir no sólo cantar y expresar nuestra adoración a Dios sino
si comes o bebes o lavas platos o lo que hagas, si eres enfermero,
si eres doctor, si eres lo que sea, ama de casa, si comes o
bebes o haces cualquier otra cosa, hazlo todo para la gloria
de Dios. Hace todo para la gloria de Dios. Hermanos, estamos en Cristo.
Caímos y fuimos destituidos de la gloria de Dios. Pero si estamos
en Cristo, estamos siendo restaurados a la imagen de Dios. Y Dios garantiza
que eso va a ocurrir. Es nuestra certeza, es nuestra
confianza. Él va a terminar su buena obra. Aquellos que han en verdad sido
renacidos no se apartarán. Porque su salvación no depende
de ellos. Dios va a hacer su obra. Y si alguien ha estado
y de pronto uno piensa se apartó del Señor. No se apartó del Señor. Quizá se apartó de la iglesia.
Pero si se aparta y muere en esa condición es que nunca estuvo
en Cristo. Es que nunca fue llamado a la
gloria eterna en Jesucristo. porque mis ovejas oyen mi voz
y yo las conozco y me siguen y no perecerán jamás ni nadie
las arrebatará de mi mano porque nadie nos puede separar del amor
de Dios que es en Cristo Jesús es que sencillamente nunca experimentó
el ser renacido por la palabra de verdad es que nunca recibió
un llamado especial y resistible del espíritu santo que es espíritu
de toda gracia hermanos asegurémonos y si alguien está aquí y no ha
confiado en el señor Jesucristo te llamo a confiar en el señor
Jesucristo y solamente en el señor Jesucristo aclamar al señor
para que en su misericordia quiera mostrarte al señor Jesucristo
pueda darte ojos de fe para verle y ver cuán precioso es él y cuán
digno de confianza el poder mirarle como el cordero de Dios que quita
el pecado del mundo el poder clamar a él que es el único que
puede hacernos humildes, el único que puede hacernos nuevas criaturas,
al único que puede darnos corazones nuevos, poder mirarle a él como
el único que es digno, el único que es la propiciación por nuestros
pecados, nada que nosotros podamos dar va a ser acepto, el padre
nunca va a aceptar nada que él no haya provisto en su único
hijo y quiera Dios que todos que me escuchan un día podamos
experimentar que todo esto se ha cumplido, porque fuimos llamados
por el Dios de toda gracia. clama al Señor que te salve,
clama al Señor que te haga confiar en Cristo y solo en Cristo y
en nada que nosotros podamos aportar. Clama al Señor que no
tengas nada de confianza en algo que haces, sino solamente en
Cristo y en su obra, en Cristo y en su sacrificio. Ese es el
tema del apóstol que está constantemente hablándonos que es por la obra
del Señor Jesucristo, es por la sangre del Señor Jesucristo,
es por el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Vamos
a orar.

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Joshua

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