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Jose Dzul

Jesús mejor que todos

John 6:66
Jose Dzul January, 12 2025 Video & Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul January, 12 2025

El sermón "Jesús mejor que todos" predicado por José Dzul se centra en la superioridad de Cristo sobre todo lo demás en la vida del creyente. Utilizando Juan 6:66, el predicador explora por qué muchos discípulos abandonaron a Jesús, argumentando que su rechazo se debe a la ofensa del verdadero evangelio, que confronta el orgullo humano. Dzul destaca que aquellos que no creen y se alejan de Cristo no han experimentado la regeneración verdadera del corazón, apoyándose en 1 Juan 2:19 para ilustrar este punto. En su aplicación, el predicador enfatiza que solo Cristo es el camino hacia la salvación y la vida eterna, ofreciendo un pacto incondicional y una justicia que imparte su propia justicia a los creyentes, destacando la importancia de confiar en Él por gracia.

Key Quotes

“El evangelio que no ofende el orgullo del hombre no es el evangelio verdadero.”

“Toda persona que ha recibido esta revelación espiritual jamás, nunca, se apartará de Cristo.”

“Cristo es el fin de la ley para todo aquel que está confiando en él.”

“Este vestido que Dios nos ha dado, que es la justicia de Cristo, es un vestido que nunca va a envejecer.”

What does the Bible say about why some stop following Jesus?

The Bible indicates that some stop following Jesus because they do not truly believe in Him (John 6:64).

According to John 6:64, Jesus knew from the beginning who did not believe, which explains why many disciples turned away from Him. They were offended by His teachings, particularly regarding eating His flesh and drinking His blood, which points to the challenge of accepting the gospel that offends human pride. True faith involves more than emotional or intellectual assent; it requires a heart that has been regenerated by the Holy Spirit to genuinely believe.

John 6:64, 1 John 2:19

How do we know Jesus is the only way to God?

Jesus asserted that He is the way, the truth, and the life, confirming that no one comes to the Father except through Him (John 14:6).

In John 14:6, Jesus unequivocally states His divine exclusivity as the only pathway to God, reinforcing that no religious rites, moral efforts, or other figures can mediate our relationship with the Father. This assertion is central to sovereign grace theology: salvation is not through works or tradition but solely through faith in Christ as the Savior. This belief aligns with the doctrine of TULIP, emphasizing that it is God's grace, given freely, that brings us to salvation.

John 14:6

Why is it important to be clothed in Christ's righteousness?

Being clothed in Christ's righteousness is essential for salvation, as it signifies our acceptance and standing before God (Luke 15:22).

In the parable of the prodigal son, highlighted in Luke 15:22, the father orders the best robe to be put on his son, symbolizing the righteousness of Christ that is bestowed upon believers. This righteousness is not something we can earn or purchase; it is given freely by grace through faith in Christ. Being clothed in His righteousness means that when God looks at us, He sees the perfection of His Son, allowing us to stand justified before Him, free from condemnation.

Luke 15:22

What does it mean that Jesus is our eternal covenant mediator?

Jesus is our eternal covenant mediator, securing a better covenant through His perfect obedience and sacrificial death (Hebrews 7:22).

Hebrews 7:22 declares Jesus as the mediator of a better covenant, which signifies that He fulfills the requirements of God’s law on behalf of His people. Unlike the old covenant based on conditional obedience, this new covenant is rooted in grace and unconditional promise, entirely dependent on Christ’s mediating work. His sacrificial death addresses our inability to keep the law, freeing us from condemnation and granting us eternal life, a core tenet of Reformed theology emphasizing God's sovereign grace.

Hebrews 7:22

Why is Jesus called the Good Shepherd?

Jesus is called the Good Shepherd because He knows His sheep and lays down His life for them (John 10:14-15).

In John 10:14-15, Jesus identifies Himself as the Good Shepherd, highlighting His intimate relationship with His followers. He knows His sheep with a personal connection that transcends mere acquaintance; He cares for them deeply and even sacrifices His life for their well-being. This pastoral role emphasizes His commitment to guide, protect, and provide for believers, assuring them of their eternal safety in Him. This concept reinforces the sovereign grace belief that true believers will never be lost, as they are eternally held by Christ’s love and power.

John 10:14-15

Sermon Transcript

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en esta mañana vamos a meditar
sobre Jesús mejor que todos es el título Jesús mejor que todos
quiero que leamos en el libro de Juan capítulo 6 en el libro de en el evangelio
de Juan capítulo seis vamos a leer unos versículos comenzando viendo el versículo
sesenta y seis nos dice así el apóstol Juan desde entonces desde
en aquel día muchos de sus discípulos de los que estaban siguiendo
a Jesús, volvieron atrás y ya no andaban con él. Desde entonces, muchos de sus
discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él. La pregunta
es, ¿por qué dejaron de andar con Jesús? ¿Por qué esta multitud
dejó de andar, dejó de seguir a Jesús? ¿Por qué? ¿Por qué no siguieron a Jesús?
¿Por qué hay muchas personas que dejan de andar con Jesús?
¿Dejan de oír a Jesús, su palabra? ¿Dejan de seguir a Jesús? ¿Por
qué? Jesús los trató mal. Él los había alimentado con pan
y pez. Él había hecho milagros ante
sus ojos sanando enfermos. Pero desde entonces muchos de
sus discípulos lo abandonaron. La pregunta es ¿por qué? ¿Jesús
los trató mal? ¿Los regañó? No. ¿Dónde está el mal en que
esta gente dejó a Jesús? ¿Dónde está el mal cuando una
persona o personas dejan de oír el evangelio? ¿Dónde está lo
malo? ¿Dónde está lo malo? Esta gente
dejó de seguir a Jesús porque escucharon a Jesús decir que
debían de comer su carne, beber su sangre. Y esta gente se ofendió. Con las palabras de Jesús se
ofendieron. Hermanos, ciertamente. El evangelio
que no ofende el orgullo del hombre no es el evangelio verdadero. no es. El Evangelio verdadero
hiere al hombre, tiene que herir al hombre, pecador. Y luego el Evangelio verdadero
también lo sana, sana las heridas, cura las heridas. Pero primero
el Evangelio tiene que herir al pecador, herir su orgullo,
su altivez, su ignorancia, su incredulidad. ¿Por qué estas
personas dejaron de seguir a Jesús? Mira lo que dice versículo sesenta
y cuatro. ésta es la razón, ésta es la
razón por qué esta gente dejó de seguir a Jesús y ésta es la
razón por qué hay gente, personas que dejan de oír el Evangelio,
aquí está, versículo sesenta y cuatro, dice así, pero hay
algunos de vosotros que no creen, Porque Jesús sabía desde el principio
quienes eran los que no creían y quien le había de entregar. ¿Por qué dejaron a Jesús? ¿Por
qué se fueron? Porque no creían en Él. Esa es
la razón. Esa es la razón por qué Hay personas
que se van del evangelio, dejan la comunión de la iglesia porque
no creyeron a Dios. Tuvieron una fe emocional, una
fe en la cabeza. pero no una fe nacida de un corazón
regenerado. Esa es la razón. Se fueron porque
no habían nacido de nuevo, porque no habían creído a Dios. Y es lo mismo que dice el apóstol
Juan en su carta. Él dice en 1 Juan capítulo 2,
versículo 19. Salieron de nosotros. porque
no eran de nosotros. Si hubiese sido de nosotros,
hubieran permanecido con nosotros, pero se fueron porque no eran
de nosotros. Es lo que declara la palabra
de Dios. Ahora, versículos 67, ahí en
el libro de Juan. La pregunta de Jesús hacia aquellos
que estaban con él. Él preguntó a sus discípulos,
¿queréis acaso iros también vosotros? Ustedes que están conmigo, dice
Jesús, ¿quieren ir también, abandonarme, dejarme? Ustedes lo pueden hacer. Ustedes lo pueden hacer, está
diciendo Jesús. Ciertamente, el Señor Jesucristo
no obliga a nadie para quedarse con Él. Él no fuerza a ninguna persona,
tú tienes que seguirme, tú tienes que amarme, tú tienes que creerme. El Señor está haciendo una prueba
a estas personas, diciéndoles, ustedes quieren ir, abandonarme,
adelante. Ustedes lo pueden hacer. Adelante. Cristo no obliga a nadie para
que esté con Él. Él no obliga a nadie para que
le sigan a Él. Hay que recordar que el Espíritu
Santo nos une. con el Señor Jesucristo. Un creyente
verdadero está unido al Señor Jesucristo. Esta unión que el
Espíritu Santo hace con Cristo es una unión eterna. Es una unión eterna. Y la Biblia
dice que no hay ninguna cosa que nos pueda separar, apartarnos
del amor de Dios que es el Cristo Jesús. No hay ninguna cosa que
nos pueda separar del Señor Jesucristo. Estamos unidos con Él eternamente. El Señor está diciendo a sus
discípulos, ¿queréis acaso iros también vosotros? Ahora, ¿qué
dijo este hombre Pedro? Versículo 68, la respuesta de
Pedro. Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Eso es lo que dijo estos discípulos
del Señor Jesucristo. Esto es lo que dijeron los discípulos
verdaderos de Cristo. ¿A quién iremos, Señor? Tú tienes
palabras de vida eterna. ¿Acaso iremos a los fariseos? ¿Acaso iremos a los escribas? ¿Acaso iremos a los sacerdotes? ¿A los saduceos? ¿Iremos a los
ancianos? ¿A los sacrificios? ¿A la ley? ¿A los ritos y ceremonias? No. Este hombre está diciendo, no
podemos ir a estas cosas. No podemos ir, Señor, porque
Tú eres mejor que los fariseos. Eres mejor que los escribas. Eres mejor que los ancianos. Eres mejor que los saduceos. Eres mejor que los ritos y ceremonias. Eres mejor que los sacrificios,
Señor. Eres mejor porque tú tienes palabras
de vida eterna. Señor, tus palabras nos han dado
vida eterna. Es lo que Jesús dijo. Mis palabras son espíritu y vida,
dijo Jesús. Y este hombre está diciendo a
quien iremos, señor, tú tienes palabras de vida eterna, tus
palabras nos ha dado vida eterna. Mucha gente hoy en día está buscando
el mejor camino. Está buscando el mejor camino.
Todos los que estamos aquí debemos saber, óiganlo, óigan lo que
dice la palabra de Dios. El mejor y único camino para
llegar a Dios, para llegar al cielo es el Señor Jesucristo,
no es la religión, No, no son los ritos ni las ceremonias,
no son los sacrificios religiosos, no son las promesas que el hombre
hace. Jesús es el mejor y único camino
que nos lleva Dios, que nos lleva al cielo. Jesús así lo declara. Él dijo, yo soy el camino, la
verdad y la vida. Jesús no está diciendo, yo soy
un camino. Ah, no, no. Yo soy el camino,
el único camino. María no es el camino hacia el
cielo. La Guadalupana no es el camino
al cielo. Los ídolos no son el camino para
el cielo. No. El Señor Jesucristo es el
único camino para llegar al cielo, llegar al Padre. No hay otro
camino. No hay otro camino. El Señor Jesucristo es el mejor
guía. Es el mejor guía. Es el mejor
pan. El mejor agua. El Señor Jesucristo tiene mejores promesas, tiene
mejores promesas y mejores riquezas, riquezas de fe, riquezas de conocimiento,
riquezas de misericordia, riquezas de perdón, riquezas de gozo,
riquezas de paz, riquezas de bondad, riquezas de alegría,
riquezas de bienestar. Jesús es mejor en su oficio. Él es Rey eterno. Él es profeta
de Dios y también es el gran sumo sacerdote. Ahora versículo
sesenta y nueve. Allá en el Evangelio de Juan.
Pedro está declarando así. Él dijo Señor a quien iremos
tú tienes palabra de vida eterna y nosotros. Hemos creído y conocemos que
tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Nosotros hemos
creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Ahora, creer y conocer. Creer a Dios y conocer a Dios
en la persona del Señor Jesucristo es el resultado de la revelación
del Espíritu Santo en el corazón del pecador. Jesús antes preguntó a sus discípulos
¿Quién dice los hombres que soy? Los discípulos dijeron Señor
la gente está diciendo que tú eres Elías que tú eres Jeremías
que tú eres alguno de los profetas. ¿Y ustedes quién dicen que soy? Y Pedro dijo, Señor, Tú eres
el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y el Señor Jesús le dijo, Bienaventurado
eres, Simón, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino
mi Padre que está en los cielos. Hemos creído y conocido que tú
eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. ¿Por qué habían creído? ¿Por qué lo habían conocido?
Por la revelación del Espíritu Santo. Una persona que ha recibido
esta revelación espiritual jamás, nunca, se apartará de Cristo. Nunca abandonará a Cristo. Nunca lo dejará. Nunca. Nunca. Pedro, él está diciendo Señor
tú eres el Dios verdadero. venido en carne en este mundo. Está diciendo este hombre. Ahora,
Jesús mejor que todos. Primero, Jesús es el mejor fiador
del pacto eterno. Jesucristo, el Hijo de Dios,
el mejor fiador del pacto eterno. En el libro de Hebreos, leemos
en capítulo 7, en su versículo 22. Capítulo 7, versículo 22. Nos
dice. Por tanto, Jesús es hecho fiador
de un mejor pacto. Jesús es hecho fiador de un mejor
pacto. Fiador. Un fiador es una persona
que ocupa el lugar de otro para cumplir las obligaciones que
tal persona no puede cumplir. en la eternidad, en el tiempo
pasado, en la eternidad. El eterno Hijo de Dios, Él mismo
se comprometió, Él mismo se comprometió a cumplir todas las obligaciones
del pacto eterno. ¿Y cuáles son estas obligaciones? Honrar, la santa justicia de Dios, honrar
la santa ley de Dios con su vida de obediencia y con su muerte
en la cruz. Tal cosa nosotros no podemos
hacerlo. No podíamos hacerlo. No. Pero en la eternidad, Él ocupó
nuestro lugar para ser nuestro mediador. nuestro fiador para
responder por nosotros en lo que nosotros no podíamos hacer,
en lo que nosotros no podemos hacer. Con su vida de obediencia
perfecta, él cumplió a nuestro favor la santa ley de Dios. Todos los que estamos creyendo
en Cristo El Señor ha cumplido toda la ley de Dios. Alguien
dijo que hay como ochocientas leyes de Dios que hay que cumplir,
no solamente diez mandamientos, sino ochocientas. Y el Señor
Jesucristo dijo, yo no he venido a este mundo para abrogar la
ley, sino para cumplir la ley. Aún el punto más insignificante
de la ley, lo voy a cumplir, dijo el Señor Jesucristo. Cristo
es el fin de la ley para todo aquel que está confiando en él. Él ha cumplido con su vida perfecta,
con su vida santa, ha honrado la santa ley de Dios a favor
del pecador que está creyendo en él de todo corazón. Cristo
Jesús, con su muerte, nos libró de la maldición de la ley. La
maldición de la ley, la justicia santa de Dios, cayó sobre él. Dios el Padre no tuvo misericordia
de su Hijo. Él lo castigó como uno de los
más grandes pecadores del mundo, porque Dios el Padre vio todos
los pecados de su pueblo en la espalda de su hijo. Por eso Dios
no tuvo misericordia de castigar a su propio hijo. Dios no tuvo
misericordia de su hijo. Dios tiene misericordia para
ti, para mí. Dios tiene misericordia para
nosotros, hermanos. por causa de Cristo, de su muerte
en la cruz del Calvario. Con su muerte en la cruz, con
su muerte en la cruz, pagó toda nuestra deuda de pecado. Todo
pecador que está confiando en Cristo Jesús, sus deudas de pecado
han sido pagadas con el precio de la sangre del Señor Jesucristo. ha sido comprado con la sangre
del Señor Jesucristo. No fuiste comprado con plata
ni oro, sino con la sangre preciosa del Señor Jesucristo. ¿Cómo no lo vas a glorificar? ¿Cómo no vas a seguirlo? ¿Cómo
no vas a amarlo? tú y yo indignos, pecadores indignos
de la gracia, de la misericordia de Dios, indignos del amor de
Dios. Pero Dios de tal manera amó este
mundo, amó a los que él amó y los escogió y envió a su Hijo para
salvarlos de la pena de sus pecados. Y para salvarnos de la pena de
nuestros pecados, el mismo se entregó para salvarnos y con
su resurrección entre los muertos, proclama que su redención está
completa. Ahora, el apóstol está diciendo
que Jesús es el mejor fiador de un nuevo pacto. ahora un nuevo
pacto porque dice un mejor pacto un mejor pacto este pacto de
gracia pacto de redención es mejor que el pacto bajo la ley
es mejor el pacto este pacto es mejor
Primero, porque es incondicional para nosotros. Bajo la ley, era
un pacto condicional. El que haga estas cosas, vivirá. Pero el que no cumpla estas cosas,
dice Dios, cae sobre él la maldición. Bajo este pacto nuevo, este pacto
eterno, es mejor porque es incondicional para nosotros. es de gracia y
misericordia para nosotros. No depende de nosotros el cumplimiento
de este pacto, sino de nuestro fiador, el Señor Jesucristo. En Cristo Jesús, si estamos en
Él, hemos cumplido. Hemos cumplido. la Santa Ley
de Dios. Ahora la Ley de Dios no puede
condenarnos porque lo hemos cumplido por nuestro Fiador, por nuestro
Mediador. Cosa maravillosa. Cosa maravillosa,
¿verdad? En este mundo nadie puede cumplir
una sola ley de Dios, ¿verdad? Imagínate que en el Señor Jesucristo
cuando Él cumplió toda la ley de Dios, lo hizo a favor de todos
sus escogidos, lo hizo a favor de toda persona que está confiando
en Él de todo corazón. Por eso dice Cristo nos redimió
de la maldición de la ley. Ya la maldición de la ley no
está sobre el que cree en el Señor Jesucristo. Este pacto
es mejor porque es eterno, no tiene principio ni fin. Siempre
es nuevo porque tiene mejores promesas, porque tiene un fundamento
firme y seguro, que es Dios mismo. Ahora, la segunda, la segunda
verdad que estamos meditando es que Jesús, el Hijo eterno
de Dios, nos provee de un mejor vestido. Leemos en el libro de
Lucas, capítulo 15, Ustedes se acordarán de la parábola
del hijo pródigo. Es una parábola muy preciosa,
muy hermosa. La parábola nos está diciendo
Un hombre tenía dos hijos, y el menor, el más joven, pidió su
parte de la herencia. Y su padre le dio la herencia
que le pertenecía a este hijo joven. Y este hijo joven se fue
de la casa, abandonó su casa, abandonó su padre, abandonó su
hermano, abandonó todo y se fue lejos de la casa de su padre
con su dinero y dice que no muchos días malgastó su dinero viviendo perdidamente
malgastó su dinero y cuando todo se había acabado Él empezó a
sentir necesidad. Tenía hambre y no tenía con qué
comprar comida. Cosa que los judíos no les es
permitido hacerlo. Pero este hombre, por necesidad,
se fue a buscar trabajo donde en una granja de cerros, y ahí
comenzó a trabajar, y dice que quería alimentarse con la comida
de los cerros. Un hombre que salió de su casa
rico, ahora pobre. Un hombre que salió de su casa
donde había abundancia de pan, de comida, de todo, ahora sufriendo
necesidad. Y este hombre, dice la parábola,
que él empezó a reflexionar y dijo, ¿por qué estoy pasando esta necesidad? En la casa de mi padre hay abundancia
de pan para todos los obreros, todos los trabajadores, y yo
aquí perezco de hambre. Me levantaré, me iré a mi padre. Y cuando yo llegue a mi padre,
le voy a pedir perdón. Le voy a decir, padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Y ya no me hagas un hijo, hazme
con un jornalero. Pero tengo necesidad. Tengo necesidad. Y este hombre
hizo lo que vino en su mente. Ahora vamos a leer unos versículos. versículo 22 de capítulo 15 del
libro de Lucas él llegó a la casa del padre
versículo 21 llegó a la casa del padre y le dijo padre he
pecado contra el cielo y contra ti y ya no soy digno de ser llamado
tu hijo versículo 22 pero el padre dijo a sus siervos sacad
el mejor vestido El Padre está diciendo a sus
siervos, sacar el mejor vestido, no cualquier vestido. Seguramente
había muchos vestidos ahí en la casa del Padre, pero el Padre
está ordenando a sus siervos, saquen el mejor vestido, saquen el mejor vestido y vestirlo, y vestirlo. ¿Acaso este hijo
merece lo que el padre está haciendo con él? No. Él derrochó todos
sus bienes y regresa a su casa pobre, enfermo, con ropa sucia,
rota, desfigurado. Vuelve a su casa enfermo, pero el padre lo recibe con amor, con misericordia, con gracia,
y dice a sus siervos, les ordena a sus siervos, saquen el mejor
vestido y vistan a mi hijo. Qué precioso. ¡Qué precioso! Toda persona, todo pecador, toda
mujer que ha venido al Señor Jesucristo, creyendo con todo
su corazón en el Señor Jesucristo, tiene el mejor vestido. Cada uno de nosotros, hermanos,
tenemos el mejor vestido que es la justicia del Señor Jesucristo. Este vestido no se puede comprar
en ninguno de estos lugares aquí en Mérida, ni en otro lugar. Este vestido no se puede comprar.
No se vende. Este vestido se regala. Este
vestido se da por gracia. No por obras, no por mérito,
sino por gracia. El padre está diciendo a su sierva,
saquen el mejor vestido, vístenlo. Él no está pidiendo, hijo, haz
algo para que yo pueda ayudarte. No. El padre está haciendo esto
por el amor que tiene a su hijo. porque es gracioso, es misericordioso
hacia su hijo. Y esto nos está mostrando que
toda persona, toda persona que está en Cristo, toda persona
que está en Cristo, está vestido de de Cristo con la justicia
del Señor Jesucristo. Dios ha puesto en nosotros el vestido de su Hijo por imputación,
por imputación, por gracia y misericordia el Señor nos ha vestido con un
vestido espléndido. El apóstol Pablo dice, al que
no conoció pecado, al que nunca hizo pecado, hablando del Señor
Jesucristo. Dios lo hizo pecado, poniendo
todo nuestro pecado sobre él, para que nosotros los miserables,
los mendigos, los necesitados, los que no tenemos justicia propia,
fuésemos vestidos con la justicia del Señor Jesucristo. ¿Estás vestido de Cristo? ¿Estás
vestido con la justicia del Señor Jesucristo? Si no tienes el vestido
de Cristo, estás perdido. todavía estás perdido. No confíes en tus obras como
aquel fariseo que estaba confiando en sí mismo en sus obras para
obtener justicia delante de Dios. Toda persona que está confiando
en sus obras nunca va a tener la justicia de Dios. Toda justicia
humana es como trapo de inmundicia delante de los ojos de Dios.
Pero en el Señor Jesucristo, Dios el Padre, nos viste con
el vestido del Señor Jesucristo, que es la justicia de su propio
Hijo. Ahora, otra cosa. Lo que dijo
el padre del hijo pródigo. Dice, sacad el mejor vestido
y vestidle. Poned un anillo en su mano y
calzado en sus pies. Poned anillo en su mano. ¿Cuál
anillo? El mejor anillo. El más costoso. El más brillante. Pónganlo en su mano. Pónganlo en su mano. Eso es señal. El anillo puesto en su mano era
una señal de pertenecer a la familia. Ya es de la familia. Ya es de la familia. Y esto es
típico. Es típico. El anillo es típico de las arras del Espíritu Santo. Las arras del Espíritu Santo
garantizan que el creyente pertenece a la
familia de Dios, que es un hijo de Dios. que es un Hijo de Dios,
porque tiene las arras del Espíritu Santo. Tiene al Espíritu Santo
viviendo en su alma. Y Él dijo, calzado en sus pies,
llega este Hijo sin calzado. Sin calzado. Pero el Padre ordena
a sus siervos Que le pongan calzado en sus
pies. ¿Cuál calzado? El mejor calzado. El más costoso. El mejor. No cualquiera. No cualquiera,
sino el mejor. El que cuesta más. Y esto también nos habla del
calzado celestial. Nos habla del calzado celestial. Cada creyente verdadero está
calzado, tiene las sandalias del Evangelio. Y estas sandalias del Evangelio
están hablando de una vida, de una vida. que es de acuerdo a la vocación
del Evangelio, al llamamiento del Evangelio. También está hablando
de un deseo de ir y anunciar el Evangelio de la Paz a otras
personas. Este calzado celestial puesto
en nuestros pies nos permite andar con gozo por los caminos
duros de aflicción vamos a caminar en caminos duros de aflicción de pruebas en esta vida pero
el señor nos ha dado calzado duro para que podamos andar en
los caminos duros de aflicción de aflicción Estos, estas cosas
simbolizan que este joven, este hijo que
regresa a la casa, había sido aceptado en la familia. Había sido aceptado como un hijo,
como un hijo. Y otra cosa que dijo, y traed el becerro gordo y matarlo
y comamos y hagamos fiesta porque este mi hijo muerto era ya revivido
se había perdido y ensayado y comenzaron a regocijarse no cualquier becerro el hijo el mejor becerro el más
gordo, que estaba reservado para cualquier visita, cualquier fiesta
especial. Pero el padre ordenó, saquen,
mátenlo, hagamos fiesta. Tenemos alegría hoy porque este
mi hijo muerto era y ha revivido. Se había perdido y fue hallado. dice muerto esto es típico hermanos
esto es típico del pecador que regresa a Dios todo pecador por
naturaleza está sin Dios y sin Cristo en este mundo está alejado
de Dios pero el Señor Jesucristo en la eternidad el padre le hizo
una promesa al hijo El Padre le dijo al Hijo, tu pueblo, el
Señor Jesucristo tiene un pueblo. Este pueblo lo ha tenido desde
antes de la fundación del mundo. Y el Padre le dijo al Hijo, tu
pueblo se te ofrecerá a ti voluntariamente en el día de tu poder. Esta es una figura del pecador
alejado de Dios, que es traído por el Espíritu Santo por medio
de la locura de la predicación. El Espíritu Santo es quien está
encargado de traer las ovejas del Señor Jesucristo a él. Y cuando son traídas, ellos son
vivificados espiritualmente. Este amigo muerto era ya revivido. Dios, el Espíritu Santo, usando
la palabra de Dios, da vida espiritual al pecador que está muerto en
sus delitos y pecados. Y también el padre dijo, este
mi hijo estaba perdido y es hallado, fue hallado, fue hallado. El Señor Jesucristo, Él es quien
nos busca, Él es quien nos trae. vamos a leer lo que dice Lucas
capítulo diecinueve este mi hijo estaba perdido y fue hallado
fue encontrado y ha venido a la casa capítulo
diecinueve versículo nueve y diez dice así Jesús le dijo le dijo a este hombre saqueo hoy ha venido
la salvación a esta casa ahora notamos que es lo que Jesús está
diciendo hoy ha venido la salvación a esta casa Jesús él mismo es
la salvación Cristo mismo es la salvación cuando Cristo viene
a ti la salvación viene a ti llega a ti Si alguno no tiene
el Espíritu de Cristo, no es de él. El Señor está diciendo,
hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él, este saqueo,
también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino
a buscar y a salvar lo que se había perdido. El Señor nos busca. No hay quien busque a Dios, no
hay ni siquiera uno. El Señor nos busca y nos trae. Y nos trae a él mismo. Nos halla cuando estábamos perdidos
en el mundo, en los vicios, en contra de Dios. El Señor nos
busca y nos halla y nos trae hacia él. Jesús el Hijo de Dios
nos da un mejor vestido. Este vestido que Dios nos ha
dado, que es la justicia de Cristo, es un vestido que nunca va a
envejecer. Nunca se va a arrugar. Nunca
se va a manchar. Es perfecto. Perfecto para siempre. Ahora, la última cosa. Jesús, el Hijo de Dios, es el
mejor pastor de las ovejas. Cristo es el mejor pastor de
las ovejas. Ahora, quiero que leamos estos
versículos, hermanos. En el libro de Juan, capítulo
10. Me gusta, me encanta. estas palabras del Señor Jesucristo
capítulo 10 versículo 14 mira lo que dice El Señor Jesucristo está declarando,
diciendo, yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas y las mías
me conocen. Yo soy el buen pastor, conozco
mis ovejas. El Señor Jesucristo conoce perfectamente
quiénes son sus ovejas. Ahora, los chivos pueden vestirse
de ovejas, ¿verdad? Los chivos pueden vestirse de
ovejas. Pero, ¿podrán engañar al Buen
Pastor? ¡No! ¡No! Está diciendo, el Buen
Pastor conoce a sus ovejas. El Buen Pastor no será engañado.
Aunque, aunque los chivos se vistan de ovejas. Jesús dijo,
No todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de
los cielos, sino el que hace la voluntad de mi padre. Muchos
me dirán en aquel día, estas gentes que van a decir en el
último día, gentes que se vistieron de ovejas, ¿verdad? Pero que no son ovejas, porque
al final vamos a ver qué dijo Jesús a ellos. Muchos me dirán,
en aquel día, Señor, hicimos milagros en tu nombre, profetizamos
en tu nombre, echamos demonios en tu nombre. Ahora Jesús les dirá, les declararé,
dice Jesús, nunca los conocí. Aunque ustedes se vistieron de
ovejas, Pero ustedes no son mis ovejas, porque yo conozco quiénes
son mis ovejas. Nunca los conocí apartado de
mí, hacedores de maldad. Me gusta lo que el Señor Jesucristo
está diciendo aquí, estas palabras. Yo soy el buen pastor y conozco
mis ovejas y las mías me conocen. Las ovejas del Señor Jesucristo
conocen a Jesús, su buen pastor. Lo conocen con ojos de fe. Lo conocen con ojos del corazón,
con ojos del alma. Lo conocen. El Señor Jesucristo No solo vino
a traernos la vida eterna, pero él mismo vino para dar su propia
vida para que nosotros podamos vivir eternamente. Jesús, el buen pastor, conoce
a sus ovejas. El fundamento de Dios está firme
teniendo este sello. El Señor conoce a los suyos. Los suyos nunca se van a perder
de la vista del Señor. Nunca. Aunque esté muy viejo. Él lo conoce. Él lo conoce. Mis ovejas me conocen. y también eso dice conozco mis ovejas y las mías
me conocen ahora vamos a leer en versículo 11 del libro de
Juan 10 yo soy el buen pastor el buen
pastor su vida da por las ovejas es lo que ya pasamos ahora versículo 27 mis ovejas
que cosa oye mi voz esa es la señal de ser oveja de cristo
esa persona oye la voz de la palabra de dios oye la voz del
evangelio Oye la voz del Señor Jesucristo por medio de su palabra. Tiene oídos para oír porque el
Señor le ha dado esos oídos para oír. Mis ovejas oyen mi voz. Las ovejas del Señor Jesucristo
saben distinguir la voz de Cristo y la voz de los extraños. Él sabe El creyente verdadero
sabe distinguir la voz del verdadero mensajero de Dios y del falso
mensajero porque hay muchos en este mundo hermanos hay muchos
falsos mensajeros que vienen vestidos de ovejas pero que no
son ovejas de Cristo. Por eso Juan dijo, no creáis
a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios. Si hablan la verdad, si hablan
el evangelio antiguo, el evangelio eterno, el evangelio de la gracia,
si no lo hablan, es ese hombre está hablando un evangelio extraño,
un evangelio adulterado, otro evangelio que no es de Dios,
que no es de Cristo y no debe ser recibido, creído ni seguido,
no debe ser. Pero Jesús está diciendo mis
ovejas oye mi voz, oye mi voz. Ellos tienen la capacidad para
discernir entre la verdad y el error. y dice y yo las conozco
y me siguen. Otra señal de las ovejas de Cristo
dice me siguen. Me están siguiendo constantemente. No de vez en cuando se levantan
para venir a oír. Me están siguiendo. Fielmente
me están siguiendo mis ovejas. El Señor llama. al pecador para
que le siga. Cristo dijo sígueme. Sígueme
y es lo que nosotros debemos de seguir. Seguir hermanos seguir
oyendo la voz del Señor Jesucristo no hay mejor voz sino la voz
del Señor Jesucristo. No hay otro mejor, sino sólo
Jesús, el mejor de todos, el mejor de todos. Que Dios les
bendiga.

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Joshua

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