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Jose Dzul

Jesùs el buen pastor

John 10:1-6
Jose Dzul September, 8 2024 Video & Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul September, 8 2024

En el sermón titulado "Jesùs el buen pastor," el predicador Jose Dzul expone la doctrina de la autoridad y el verdadero llamado del pastor en contraste con los falsos líderes. Utilizando Juan 10:1-6, Dzul argumenta que Jesucristo es el verdadero pastor que guía y protege a sus ovejas, mientras que los fariseos representan a los ladrones y salteadores que no han sido enviados por Dios. Él subraya que los ministros auténticos son llamados por el Espíritu Santo, no por instituciones humanas, y alerta sobre los falsos profetas que tergiversan la verdad del evangelio. Este mensaje resalta la santidad del llamado pastoral cristiano y la importancia de discernir entre la verdad y la falsedad en la enseñanza de la iglesia, indicativa de la rica tradición de la teología reformada que enfatiza la soberanía de Dios en la salvación y el ministerio.

Key Quotes

“El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador.”

“No fue una iglesia, no fue un hombre, sino Dios quien hace a un ministro de Cristo.”

“El creyente sigue a Cristo no para ser salvado, sino porque ya es salvado.”

“Las ovejas de Cristo saben discernir, distinguir entre la voz de los extraños y la voz de los verdaderos predicadores que son enviados por Dios.”

Sermon Transcript

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en esta mañana vamos a a ver
en el libro de Juan capítulo 10 Jesús el buen pastor muchas
veces hemos oído hemos escuchado hemos leído de este asunto pero
hoy en esta mañana que quiero que volvamos a verlo a oírlo
Dios tiene muchas bendiciones Dios tiene muchas bendiciones
para nosotros. Cada vez que leemos su palabra,
él tiene bendiciones para nosotros. Las bendiciones no faltan con
Dios. Las bendiciones no faltan con su palabra. La fuente de
bendición es Dios mismo y la fuente está en su palabra también. En esta mañana quiero que leamos
en versículo uno hasta seis. Nos dice así esta palabra. Jesús
está hablando diciendo, de cierto, de cierto, os digo. El que no
entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube
por la por otra parte, ese es ladrón y salteador. Más el que
entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A este abre
el portero y las ovejas oyen su voz. Y a sus ovejas llama
por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas
las propias, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque
conocen su voz. más al extraño no seguirán, sino
que huirá de él porque no conocen la voz de los extraños. Esta
alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era
lo que les decía. Jesús estaba hablando con los
fariseos, aquellos hombres que habían expulsado al hombre que
nació ciego, pero que ahora estaba viendo, porque Jesús le había
devuelto la visión. Y esos hombres, ellos estaban
obligando a ese joven que blasfeme a Jesús, pero este hombre no
lo hizo. no lo hizo y por esta causa este
joven fue expulsado de la sinagoga fue sacado entonces Jesús estaba
hablando con estos hombres los fariseos los fariseos eran hombres
muy religiosos muy religiosos Y hablando con ellos, con estos
fariseos, Jesús les habló esta alegoría, este ejemplo. Y dice que ellos no lo entendieron. Los fariseos siempre decían que
eran hombres intelectuales, eran sabios, inteligentes. Fuera de ellos no había otro.
Ellos eran los únicos sabios de la religión judía. Pero aquí
vemos la ignorancia de esta gente. No entendieron lo que Jesús les
habló. ¿Por qué? Porque el entendimiento
de estas personas estaba cegado espiritualmente. Estaba cegado. intelectualmente podían entender
muchas cosas, pero no pudieron entender lo que Jesús les había
hablado. Ahora, vamos a ver esto. Hay que recordar que cuando Jesús
estaba aquí en la tierra, Él enseñaba usando figuras terrenales,
cosas de esta tierra. para enseñar verdades espirituales. ¡Qué lindo! ¡Qué precioso! Y aún así, los fariseos lo entendieron. Pero Jesús usaba esto para enseñar
la verdad, para enseñar la verdad. Dice, Jesús dijo, de cierto,
de cierto digo, Cuando Jesús usa la palabra de cierto, de
cierto, eso significa que Él va a exponer, Él va a decir algo
muy importante, va a hablar de algo muy importante. De cierto,
de cierto, os digo que Él va a decir, va a hablar de un asunto
muy importante. Él dice Desierto, desierto, oh,
digo, el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas,
sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. Ahora, ¿de quién está hablando
el Señor Jesucristo aquí? Está hablando de los fariseos. Jesús estaba hablando de los
fariseos. que no entraron por la puerta del redil, no entraron por la
puerta del redil de las ovejas sino que ellos subieron por otra
parte y Jesús los llama ladrones y salteadores. Estos fariseos, estos fariseos. Ellos. Ellos se creían y ellos
se decían a sí mismo que eran maestros. Que eran enviados de Dios, que
eran mensajeros de Dios. que eran ministros de Dios Jesús
está diciéndonos aquí el que no entra por la puerta
en el redir de las ovejas la puerta del redir de las ovejas
es el Señor Jesucristo y estos fariseos no entraron por esta
puerta sino que sube por otra parte,
ese es ladrón y salteador. Eso quiere decirnos que estos
fariseos no entraron por la puerta del llamamiento
del Espíritu Santo para ocupar el lugar del ministerio que ellos estaban
desempeñando. no entraron por la puerta del
llamamiento del Espíritu Santo, no entraron por la puerta del
Nuevo Nacimiento, no entraron por la puerta de la fe en el
Señor Jesucristo. Estos hombres fariseos, escribas,
ellos menospreciaban al Señor Jesucristo, ellos lo rechazaban,
Ellos lo blasfemaban, lo insultaban. Ellos no reconocían que Jesús
es el Mesías. Y esta gente que se decía ser
maestros, pastores, guías espirituales del pueblo de Israel, El Señor
los llama ladrones y salteadores, porque ellos pasaron por otro
lado para ocupar el lugar de la predicación. Estos hombres, puede ser que
por sí mismos, ellos entraron, ocuparon el lugar para enseñar. Puede ser por algún hombre los
haya ordenado o señalado para ese trabajo. Pero estos hombres, el Señor
está diciendo que no entraron por la puerta de las ovejas,
sino que pasaron por otra parte. Y son llamados por el Señor ladrones
y salteadores. Eso quiere decir eran falsos
maestros. Aunque ellos se decían ser enviados
de Dios, el Señor no los reconocía como enviados de Dios. Porque
no pasaron por donde debían de pasar. No pasaron por donde debían
de pasar. Vamos a leer lo que dicen las
Escrituras. En el Antiguo Testamento muchas
personas tomaron ese lugar de ir y predicar a la gente. Vamos a leer en el libro de Jeremías
capítulo 23 versículo veintiuno capítulo veintitrés
capítulo veintitrés versículo veintiuno dice así no envié yo aquellos profetas
Dios está diciendo yo no los envié Por ellos, por la cuenta misma
de ellos, corrían, iban, y no les hablé, dice Dios, mas ellos
profetizaban. No eran enviados de Dios. Ellos mismos, o algún hombre,
los había empleado para tomar el lugar de profetizar. Pero estas personas no eran aprobados
por Dios, porque Dios no los mandó, no los envió para hacer
esa tarea de predicar al pueblo de Dios. Capítulo catorce, versículo
catorce de Jeremías. Capítulo catorce, versículo catorce. Me dijo entonces Jehová, Falsamente
profetizan los profetas en mi nombre. No los envié, ni les
mandé, ni les hablé. Visión mentirosa, adivinación,
vanidad y engaño de su corazón, os profetizan. Hoy en día hay muchos de estos
que han salido por el mundo, ¿verdad? que no son enviados
de Dios. Ellos han tomado ellos mismos
o una escuela los mandó. Pero no fueron llamados por el
Espíritu Santo. En otras palabras, hermanos,
quiero decir esto. El ministro del Señor Jesucristo
es hecho por Dios. El ministro de Cristo del Evangelio
es hecho por Dios. No lo hace una iglesia. No lo hace una escuela. No lo hace un hombre. Dios es
quien lo hace. Si Dios es quien lo hace, Dios
te va a sostener. Dios te va a enviar. Si Dios te hace ministro, Él
te va a dar los dones para esa tarea, para ese trabajo. ¿Pero qué? Si una iglesia piensa
que ella está haciendo a un hombre ministro, ¿qué dones le va a
dar? Si un hombre hace de otro hombre
un ministro. ¿Qué dones le va a dar? Los dones
que necesitamos, hermanos, no son dones humanos, dones del
cielo, dones del Espíritu Santo. Es lo que un ministro necesita
para ministrar las ovejas del Señor Jesucristo. Y estos hombres
estaban tomando ese lugar para ser guías del pueblo de Israel. Pero en realidad el Señor no
los reconoce como guías espirituales porque no pasaron por la puerta
del llamamiento del Espíritu Santo. Estos hombres no eran
llamados a ser ministros, no eran nacidos de nuevo, no estaban
creyendo en el Señor Jesucristo. Por tanto, Cristo no los aprueba,
no los aplaude. Él les dice, son, ustedes son
ladrones, están robando la gloria de Dios para sí mismos, está
diciendo el Señor. Ahora, seguimos leyendo. Dice,
más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. Ahora, aquí nos está hablando
del pastor verdadero. ¿Quién ese es el pastor verdadero? ¿Quién es el gran pastor verdadero
y fiel? Es el Señor Jesucristo. El Señor
Jesucristo es el gran pastor y fiel pastor de sus ovejas. Está diciendo, más el que entra por la puerta,
el pastor de las ovejas es. El Señor Jesucristo, Él entró
por la puerta. para comenzar su ministerio. Cristo entró por la puerta de
las Escrituras. Entró por la puerta de las Escrituras. Entró por la puerta del cumplimiento
de las Escrituras. Entró por la puerta del cumplimiento de toda justicia. De toda justicia. Y él es llamado. El pastor verdadero. Y los que son llamados por Dios
para pastorear la soberbia del Señor Jesucristo tienen que pasar
por la puerta. del llamamiento del Espíritu
Santo, la puerta del nuevo nacimiento, la puerta de la salvación. Dice, sigue diciendo, versículo
tres, a este, a este pastor verdadero, abre el portero y las ovejas
oyen su voz. Y a sus ovejas llama por nombre
y las saca. Ahora, el portero. Algunos, algunos dicen que el
portero está hablando de los profetas
del Antiguo Testamento que profetizaron de la primera venida de Jesús
a este mundo. Otros dicen que el portero se
está refiriendo a Juan el Bautista, quien nació en este mundo para
preparar el camino del Señor. Otros creen que el portero es
el Espíritu Santo, quien abre la puerta del corazón de las
ovejas para que Cristo habite allí. No está mal, ¿verdad? Pero muchos
estamos inclinados a creer que el portero es Juan el Bautista. el vino para preparar el camino
del Señor Jesucristo ahora vamos a continuar a este abre el portero
y las ovejas oyen su voz en aquel tiempo esas ovejas purieron
pudieron conocer la voz de su pastor que los acaba de heredir
para llevarlos al campo a comer, llevarlos donde hay agua, cuidarlos
y volverlos a traer. alrededor dice las ovejas oyen
su voz y a sus ovejas llaman por nombre los pastores en aquel
tiempo ponían nombre a sus ovejas a los animales y los llamaba
por nombre pero recordemos que esto es una figura que el Señor
nos está hablando ahora está diciéndonos Y las ovejas oyen
su voz. ¿Quiénes son las ovejas del Señor
Jesucristo que oyen la voz de Cristo? ¿Quiénes son? Los creyentes
verdaderos en el Señor Jesucristo son comparados a ovejas, a ovejas. Y los creyentes verdaderos en
Cristo Jesús oyen la voz del Señor Jesucristo. Y dice, a sus
ovejas llama por nombre. Llama por nombre. El Señor Jesucristo
conoce todos los nombres de los escogidos de Dios. Cristo conoce
todos los nombres de los escogidos de Dios. Los escogidos del Antiguo
Testamento y los escogidos del Nuevo Testamento. El Señor lo
tiene en sus manos. Él puede leer en sus manos los
nombres de todos sus escogidos. Y Él dice que lo llama por nombre. Cuando Jesús pasaba por el mar,
él vio a Juan y le dijo, Juan, ven, sígueme. Lo llamó por su
nombre. Cuando vio a Pedro, le dijo,
Pedro, ven, sígueme. Cuando vio a Mateo sentado junto
a los bancos de los tributos, le habló y le dijo, Mateo, ven,
sígueme. Cuando Jesús vio al saqueo en
ese árbol, le habló y le dijo, saqueo desciende, porque hoy
es necesario que poseyo en tu casa. Los llama por nombre. Los llama por nombre. Hay aquí un Juan presente. El Señor está llamando por su
palabra y por su espíritu. Él está diciendo, Juan, ven. Ven a mí, está diciendo Jesús. Hay algún Andrés aquí. El Señor
dice, Andrés, ven. Ven a mí. Yo soy el pan vivo. Yo soy el agua de vida. Ven. El Señor llama a sus ovejas por
nombre y dice así, y las saca. Y las saca. El Señor no solamente
llama a sus ovejas y los deja allá donde están. Él los libera. Él los saca de
la maldición de la ley. El Señor los saca del paganismo. El Señor los saca de la mentira. Lo saca de las
tinieblas a su luz admirable. Lo saca del mundo para que las
ovejas ya no sigan siendo amigos del mundo, sino ovejas obedientes
al Señor Jesucristo, al Señor Jesucristo. Cristo saca sus ovejas de la
condenación de sus pecados, saca del poder del pecado, saca de la esclavitud de Satanás
y del mundo. Dice, las ovejas oyen su voz
y ama a sus ovejas por nombre y los saca y los libera versículo 4 y cuando ha sacado
fuera a todas las propias mira lo que dice el señor va a sacar
a todas sus ovejas de la inmundicia El Señor no va a dejar ninguna
de sus ovejas a morir en la inmundicia, en las garras del mundo, en las
garras del diablo, Él no los va a dejar. A todas aquellas
que le pertenecen a Cristo, Él los saca, Él lo va a sacar, lo
va a liberar. lo va a liberar. Cuando ha sacado
fuera todas las propias, las suyas, Él va delante de ellas,
no atrás de las ovejas. Cristo no está yendo atrás de
las ovejas, sino Él va hacia delante de las ovejas. va abriendo paso, abriendo camino
para que sus oveas puedan pasar. Él va adelante para guiar a sus
oveas. Él va adelante para proteger
y cuidar a sus ovejas. Sigue diciéndonos. Va adelante de ellas y las ovejas
le siguen. Las ovejas le siguen. Las ovejas
le siguen. El creyente sigue a Cristo. No para ser creyente. Sino porque
es creyente. La persona sigue a Cristo. No
para ser creyente, sino porque es creyente. El creyente sigue
a Cristo, no para ser oveja, sino porque es oveja del Señor. El creyente sigue a Cristo, no
para ser salvo, sino porque ya es salvo. ¿Verdad? Nosotros no ganamos la salvación. Nadie de nosotros gana la salvación. Toda la salvación es por gracia
de Dios. Toda la salvación es por el don,
por el regalo de Dios. Todo esto es una bendición de
Dios. Nosotros solamente lo recibimos
por fe en el Señor Jesucristo, pero no lo ganamos, no lo trabajamos. No damos algo a cambio de nuestra
salvación, a cambio de nuestra justificación, a cambio de nuestra
santificación, a cambio de nuestro perdón. No, todo es don de Dios. Todo es por gracia y todo lo
recibimos por fe en el Señor Jesucristo. Ahora vamos a continuar. Va adelante de ellas y las ovejas
le siguen porque conocen su voz. El creyente verdadero conoce
la voz del Señor Jesucristo. Versículo 5. Más al extraño,
al extraño no seguirán. huirán de él porque no conocen
la voz de los extraños. ¿Quiénes son estos extraños? Jesús está hablando de extraños. Esos extraños de quien Cristo
está hablando aquí eran los fariseos. Eran los fariseos. Y dice, al extraño la oveja,
al extraño no lo sigue. En este mundo hay muchos hombres extraños. Esos hombres
extraños son falsos ministros. falsos pastores, falsos profetas
que no son enviados de Dios, que no son mensajeros de Dios,
son hechos por el hombre, hechos por el hombre, hechos por sí
mismo, pero el Señor dice yo no los mandé, yo no los envié. Aquel que Dios envía, hermano,
tenga por seguridad, tenga por seguridad aquel que
Dios envía. Él lo guardará. Él lo cuidará. Él lo protegerá. Él lo sustentará. Él proveerá por aquel que él
ha escogido para su servicio de predicar y enseñar el Evangelio
de la gracia de Dios. Si Dios, si Dios te escoge, te
hace suministro, no temas. El Señor está contigo. El Señor
va a estar contigo. Él no te va a dejar. Él no te
va a dejar. Siempre te ayudará el Señor. Dice, las ovejas le siguen porque conocen
su voz, conocen la voz del pastor verdadero. Los creyentes verdaderos
no siguen a los extraños. Ahora aquí hay algo muy importante
que nosotros debemos entender. No todas las veces. No todas
las veces cuando escuchemos algo y digamos, amén. Hay gentes así, ¿verdad? Cualquier
cosa que oya, amén. No, no. No debe ser así. Los creyentes en el Señor Jesucristo
debemos tener, debemos tener saber. discernir, discernir,
escudriñar, examinar la voz de la verdad y la voz de la mentira. Hay una voz de la verdad y hay
muchas voces extrañas de hombres extraños. Y los verdaderos creyentes
debemos tener, Dios es quien lo da, pero debemos crecer en
este discernimiento para saber, distinguir entre la verdad y
la falsedad. Los que no saben distinguir qué
es lo que piensan, qué es lo que creen. Bueno, yo he escuchado
esto muchas veces. Todas las religiones es uno. Todas las religiones es lo mismo. ¿Por qué lo dice? Porque no sabe
distinguir, discernir entre la verdad y la mentira. no lo sabe distinguir. Pero la
persona que sabe discernir la verdad y la mentira, entonces,
cuando suena una palabra extraña en su oído, ah, dirá, esto no
es. Esto no es la verdad que yo siempre
escucho. Esta es una voz extraña. Una
cosa, los extraños vienen también con doctrinas extrañas. Los mentirosos, los falsantes,
vienen con doctrinas extrañas. Vienen con doctrinas extrañas. Los extraños, los falsos predicadores
vienen vestidos de ovejas. Vienen vestidos de una piedad. La piedad de los falsos, de los
falsos que no son verdaderos creyentes en Cristo La piedad
de los falsos es una piedad por fuera nada más. Una piedad por
fuera. Una religión por fuera. Pero
por dentro están vacíos de la verdad. Están vacíos del Señor Jesucristo. Estos extraños vienen vestidos
como ministros del Señor Jesucristo. Estos extraños vienen predicando
otro Jesús. Ese Jesús que predican es un
Jesús que no pudo completar lo que vino a hacer. Él ya hizo
su parte, ahora tú tienes que hacer tu parte. ese hombre está
predicando otro Jesús un Jesús diferente no es el Jesús de las
Santas Escrituras no es el Jesús el Cristo de Dios no es vienen
predicando otro espíritu ese otro espíritu que vienen predicando
es Ellos dicen, si tú no abres la puerta de tu corazón, Dios
no lo puede hacer, porque tú tienes la llave de tu corazón. Ese hombre está predicando otro
espíritu, un espíritu extraño. No está hablando del Espíritu
Santo de Dios. El Espíritu Santo de Dios es
soberano. Él tiene las llaves del corazón
de la soberanía del Señor Jesucristo. Él es quien abre la puerta de
nuestro corazón. Pero estos hombres también vienen
predicando otro evangelio. Un evangelio lleno de horas. Ah, crees en la gracia, crees
en Cristo, pero tienes que cumplir ciertas reglas. Tienes que guardar
el sábado. No debes de comer toda clase
de comida. Te ponen bajo la ley, bajo las
horas. Ese es otro evangelio. ¿Quiénes
lo anuncian? Son los extraños. Y las ovejas
de Cristo saben discernir, distinguir entre la voz de los extraños
y la voz de los verdaderos predicadores que son enviados por Dios. El que no sabe distinguir, cualquier
doctrina lo va a llevar, lo va a arrastrar, porque no sabe distinguirlo. Cualquier palabra va a decir,
amén. aunque es mentira, pero no debe
ser. No debe ser. Estos hombres extraños vienen
vestidos de una piedad religiosa por fuera. Vienen con una Biblia. Hablan de Cristo. Hablan del
Evangelio. Hablan de la salvación. Hablan
del amor de Dios, hablan de la misericordia de Dios, hablan
de la soberanía de Dios, pero a la hora de predicar lo niegan. Esta clase de gente son gentes
extrañas que Dios dice yo no los mandé, estos no son mis mensajeros. Son mensajeros de hombres. Yo
no los envié. No los mandé. No los hablé. Lo que ellos están diciendo es
de ellos mismos. Es el sueño de ellos. El sueño
del corazón de ellos. Es invento de ellos lo que ellos
están enseñando y diciendo. Es por esta razón, hermanos.
Pidamos a Dios que Él nos conceda entendimiento espiritual y crezcamos
en el conocimiento y en la gracia de Dios para que podamos distinguir
entre la verdad y lo que no es verdad. y lo que no es verdad. Al extraño no seguirán sino que
huirá de él porque no conocen la voz de los extraños. Las ovejas, los verdaderos creyentes
no siguen a los falsos ministros, no siguen la mentira, no siguen
un evangelio diferente. Ellos han oído la verdad, el
evangelio de Dios, el evangelio de la gracia de Dios y los creyentes
siguen, están firmes y quieren seguir, aman este evangelio de
la gloria de Dios y no quieren. no quieren alejarse de este Evangelio
del Señor, del Señor. Bueno en esta mañana hermanos
que Dios les bendiga.

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