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JC

Un buen ministro de Jesucristo

1 Timothy 4:6
Joel Coyoc October, 6 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 6 2024
Estudio de 1 Timoteo

En el sermón "Un buen ministro de Jesucristo," el predicador Joel Coyoc aborda la importancia de ser un buen ministro en el contexto de la advertencia sobre la apostasía en la iglesia. Utilizando 1 Timoteo 4:6, Coyoc enfatiza que un buen ministro debe enseñar la sana doctrina y advertir sobre los peligros de los falsos maestros que llevan a algunos a apartarse de la fe. Las enseñanzas se sustentan en las Escrituras, destacando la responsabilidad del ministro de nutrirse en la Palabra de Dios, lo que se relaciona estrechamente con la piedad personal. Finalmente, el sermón exhorta a los creyentes a ejercitarse en la piedad y cultivar una fe genuina que sea reflejo de la gracia de Dios, enfatizando la soberanía y bondad de Dios como fundamentos para una vida piadosa.

Key Quotes

“Un buen ministro debe enseñar lo que el Espíritu dice claramente... tiene que enseñar acerca de los peligros en la iglesia.”

“El apóstata no pierde su salvación, simplemente nunca fue salvo.”

“Un buen ministro no le va a hacer creer a la gente que el tiempo en la iglesia es sinónimo de madurez espiritual.”

“Dios es soberano y bueno para con su pueblo.”

Sermon Transcript

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primera de Timoteo capítulo cuatro dice la palabra del señor pero
el espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos
apostatarán de la fe escuchando a espíritus por la hipocresía de mentirosos
que teniendo cauterizada la conciencia prohibirán casarse y mandarán
abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias
participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó
es bueno y nada es de desecharse si se toma con acción de gracias,
porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado. Si esto enseñas a los hermanos,
serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la
fe y de la buena doctrina que has seguido. Desecha las fábulas
profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad, porque
el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad
para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente
y de la venidera. Palabra fiel, es esta, y digna
de ser recibida por todos, que por esto mismo trabajamos y sufrimos
oprobio, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador
de todos los hombres, mayormente de los que creen. Esto manda
y enseña. Ninguno tenga en poco tu juventud,
sino sea ejemplo de los creyentes, en palabra, conducta, amor, espíritu,
fe y pureza. Entre tanto que voy, ocúpate
en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides
el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía por
la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas
cosas. Permanece en ellas, para que
tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo
y de la doctrina. Persiste en ello, pues haciendo
esto te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. Bueno hermanos, hemos estado
estudiando ya por algún tiempo esta carta. Es importante que
recordemos la razón por la que Pablo escribe esta carta a Timoteo,
recordar que él era un joven pastor que había sido dejado
en la iglesia de Éfeso. Y si bien era una carta dirigida
a Timoteo, pues no era una carta exclusivamente para Timoteo.
y él había sido dejado con un propósito ya que algo que Pablo había advertido a la iglesia
en el capítulo veinte del libro de los hechos a los ancianos
de aquella iglesia pues estaba haciendo una realidad de falsos
maestros y el apóstol Pablo ha dejado instrucción
para Timoteo es probable que Timoteo pues era joven es probable
que su carácter era un carácter pues que requería de ser empujado,
de ser animado, porque el apóstol le recuerda la razón por la cual
lo había dejado en Éfeso. Y en verdad que pues no es precisamente
lo que un hombre quiere hacer, el tener que enfrentar situaciones
en la iglesia. Sin embargo, es necesario es
necesario y estábamos mirando que el apóstol le escribe en
el versículo catorce donde le da la razón por la cual escribió
la carta donde le dice versículo catorce de capítulo tres eso
te escribo aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte para que
si tardo sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios que es la
iglesia del Dios viviente columna y valuarte de la verdad. Y ya
él ha dado requisitos de quiénes deberían de ser los ancianos
o pastores de la iglesia, de cómo hay ciertos requerimientos
bíblicos para los ancianos y también para los obispos, los diáconos
en la iglesia. Estábamos mirando que el título
de anciano, de obispo, de pastor son términos intercambiables,
no se refiere a diferentes personas o diferentes oficios dentro de
la iglesia. cuando empezamos el capítulo
cuatro que les yo les recordaba que pues originalmente no se
escribió dividido en capítulos y versículos empezamos a estudiar
lo que el espíritu dice con claridad acerca de los postreros tiempos
estuvimos mirando que hermanos los postreros tiempos llevamos
veinticuatro siglos perdón llevamos dos mil veinticuatro años en
los últimos tiempos. Hay gente que de pronto escucha
una explosión en Medio Oriente y piensa que por eso empezaron
los últimos tiempos. Pero los últimos tiempos están
desde que el apóstol Juan, el apóstol Pablo, el apóstol Pedro
estaban escribiendo las cartas, estamos en los últimos tiempos. Y en los postreros tiempos, algunos
apostatarán de la fe. Y alentando a este joven pastor,
a este joven ministro del evangelio, apóstol Pablo le escribe en el
versículo seis y le dice si esto enseñas a los hermanos serás
buen ministro de Jesucristo. Y nuestro tema es un buen ministro
de Jesucristo. Un buen ministro de Jesucristo. ¿Cómo se ve un buen ministro
de Jesucristo? Una de las cosas que es esencial
de un buen ministro del señor Jesucristo es que enseñando a la iglesia. ¿Y qué es lo que tiene que enseñar
a la iglesia? Dice el apóstol Pablo, si esto
enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo.
¿Y qué es lo que tenía que enseñar para ser un buen ministro de
Jesucristo? Pues lo que un buen ministro de Jesucristo debe de
enseñar es lo que el Espíritu dice claramente lo que está del
versículo uno hasta el versículo cinco es lo que un buen ministro
debe enseñar un buen ministro debe enseñar lo que el espíritu
dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de
la fe tiene que enseñar acerca de los peligros en la iglesia
tiene que enseñar aquello que fue repetido no solo por Pablo
en diferentes cartas que él escribió no solamente cuando habló con
los ancianos de la iglesia de Éfeso en capítulo veinte del
libro de los hechos, sino algo que también fue escrito claramente
por el apóstol Juan en su primera carta, que fue escrito con toda
claridad por el apóstol Pedro en sus cartas, y es falsos maestros,
es recordar, hermanos, la iglesia es un lugar donde hay peligro. ¿Por qué es que algunos apostatarán
de la fe? ¿Por qué habrá un apartamiento
de la fe verdadera? Una de las cosas que explicamos
la otra vez, hermanos, tenemos que asumir algo. Siempre habrá
en la iglesia trigo y habrá cizaña, siempre. El Señor Jesús lo dijo
así y no le toca a nadie en este tiempo estar tratando de arrancar
la cizaña y dejar el trigo. Por eso es que va a haber apostasía.
El apóstata no es que perdió su salvación, es que el apóstata
tuvo una fe que no era una fe sincera. El apóstata tuvo una
fe que era simplemente un asentimiento intelectual a verdades. Dice
un pastor que fue pastor en Londres en el siglo pasado, Él sostiene una convicción y
la convicción de que siempre se tiene que asumir que no toda
la gente que está en la iglesia es creyente y tristemente a veces
se predica y no se es un buen ministro de Jesucristo porque
no se advierte de los peligros pero se pasa por alto el predicar
el evangelio. Él tenía una convicción y su
convicción es que él predicaba todas las mañanas para edificar
y en todas las noches de los domingos él predicaba evangelísticamente. En lo personal yo tengo una convicción,
mi convicción es que dado que predicar es exaltar a Cristo
y es levantar a Cristo y que sea visto Dios y su gloria, presentar
la gloria de Dios a la congregación, mi convicción es que toda predicación
debe ser evangelística. Absolutamente toda, hasta la
edificación, debe de ser evangelística, porque si tú presentas la gloria
de Dios sin presentar el evangelio, es cruel. Cuando Isaías vio la
gloria de Dios dijo, hay de mí que soy muerto. presentar la
gloria de dios sin presentar el evangelio es dejar a las personas
en desesperación es necesario que se presente la gloria de
dios y se presente siempre el evangelio porque la gloria de
dios cuando vemos la hermosura de la santidad de aquel dios
que es no solo santo sino santo santo santo inmediatamente aquel
hombre que mira la gloria de Dios va a mirar su propia pecaminosidad
y cuando miramos nuestra propia pecaminosidad en la visión que
tuvo Isaías en capítulo seis del profeta Isaías hay una figura
del evangelio él dijo ay de mí que soy muerto y uno de los querubines
tomó un carbón encendido de en medio del fuego y es una figura
del evangelio y le dijo ha sido quitada tu culpa y limpio tu
pecado y hermanos La predicación debe advertir acerca de peligros,
pero la predicación debe ser siempre evangelística. Dice este
pastor que obtuvo la bendición de ser invitado para predicar
en una iglesia de Toronto, porque el pastor se iba a ir de vacaciones
nueve semanas. Pero el primer domingo que él
predicó, el pastor no se había ido y se quedó para presentarlo
a la congregación. Y él predicó y él explicó que
en las mañanas él iba a predicar asumiendo que todos eran creyentes,
y en las noches él iba a predicar asumiendo que no todos eran creyentes. Y después que él terminó de predicar,
el pastor de la iglesia le dijo, ¿quieres acompañarme a la salida
para saludar a los hermanos? Y el hermano dijo que estaba
bien, y de pronto vio a lo lejos que venía una anciana. Y el pastor
de la iglesia le dijo, hermano, le dice, esa hermana, dice, es
la hermana que más ofrenda para esta iglesia, es la que más generosamente,
es más generosa hacia esta obra. Y la anciana se acercó y dice,
el hermano, que la anciana dijo, la anciana nunca asistía a los
dos cultos, siempre asistía solamente al de la mañana. Y la anciana
le dijo, pastor, Escuché que usted predicó esta
mañana asumiendo que somos creyentes, y en la tarde va a predicar asumiendo
que no todos somos creyentes. Y por lo que yo escuché en la
mañana, yo voy a venir en la tarde. El pastor dice que por
un momento se sintió un poco mal porque pensaba, bueno, este
hombre me invitó y pensara que estoy destruyendo su ministerio. Pero gracias a Dios, La mujer
era una mujer generosa, muy amable, muy refinada, muy educada. Sin
embargo, en cuarenta y tantos años que había asistido a la
iglesia, ella no era creyente. Y en esas nueve semanas, el Señor
le salvó por la predicación de un pastor que tenía la convicción
bíblica de que en la iglesia no todos los que están son creyentes. siempre hemos de predicar el
evangelio porque una gran verdad es que el evangelio no solo es
la necesidad del que no es creyente el evangelio es la necesidad
diaria también del creyente es por el evangelio que crecemos
en la gracia sin el evangelio no hay crecimiento en la gracia
y un fiel ministro es alguien que va a enseñar lo que el Espíritu
dice claramente, va a advertir a la iglesia acerca de los peligros
de la apostasía, va a animar a la iglesia constantemente a
examinarse si estás en la fe del Señor Jesucristo, va a llamar
constantemente a la iglesia a que no se equivoque. Después de cuarenta
años de estar escuchando predicaciones, uno queda educado teológicamente,
uno puede repetir cosas ortodoxas y correctas, pero eso no significa
que Dios te ha dado el don de la fe. Una de las cosas necesarias,
hermanos, es no nos conformemos con simplemente venir y venir
y venir. Clamemos al Señor para que él
haga un milagro, de darnos vida por su espíritu, de darnos el
ser renacidos para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
entre los muertos. Clamemos al Señor porque la fe,
el apóstol le dice a Timoteo, en esta misma carta que estamos
estudiando, le dice en el versículo cinco, pues el propósito de este
mandamiento es el amor nacido de corazón limpio y de buena
conciencia y de fe no fingida. Y el apóstol Pablo le dice a
Timoteo también, trayendo a la memoria la fe no fingida, la
cual habitó primero en tu abuela Loida, en tu madre Eunice, y
estoy seguro que también en ti. La fe no fingida, hermano, es
un milagro, es don de Dios. La fe intelectual es fe fingida
y no es fe salvadora. La fe salvadora es donde Dios,
por gracia, soy salvos por medio de la fe. Y va más allá de simplemente
dar un asentimiento espiritual, intelectual hacia las verdades.
Si no es aquella fe que abre tus ojos y concede ver hermosura
en el Señor Jesucristo. Es aquella fe que te hace ver
que todo lo que Dios te ha dado en Cristo, que estás bendito
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo. Es aquella fe que produce tal transformación. Es triste
cuando piensas en iglesias donde hay pastores que están frustrados
y que de pronto están dando cursos y cursos a la iglesia y después
de dar un curso le dan hojas a los hermanos para que firmen,
para que se comprometan y están buscando que la gente se comprometa
y se comprometa se firman hojas y algunas personas se comprometen
porque el pastor está insistiendo en el compromiso, pero no dura
tres semanas el ánimo y se acaba el compromiso. Hermano, es muy
probable que lo que se está haciendo es intentar hacer que cabras
se comporten como ovejas. Una característica de aquel que
no es creyente es, dice la Biblia, a una se hicieron inútiles. El
que no es un creyente es inútil y nunca se va a comprometer.
Pero cuando predicamos el evangelio y Dios hace un milagro, no hace
falta que te den cursos y hojas para afirmar. Cuando Dios hace
un milagro, el hermano va a venir y va a decir, ¿en qué puedo servir?
Veo esta necesidad, ¿puedo ser parte de esa necesidad. Y qué
distinto es cuando el creyente está con la convicción de que
servir a Dios es su privilegio. Cuando el creyente entiende que
él no tiene derechos. En muchas iglesias donde parece
que son partidos políticos, porque la gente habla demasiado de derechos,
cuando la gente entiende que su único derecho es que Dios
lo consuma en el infierno, pero que todo lo demás es gracia y
misericordia. Cuando miramos que todo es privilegio
de su rica misericordia, participamos de su mesa aunque somos indignos,
pero Él nos hace dignos. Cuando vamos entendiendo que
no es obligaciones ni derechos, sino son privilegios privilegios
que el Señor nos da, es nuestro deleite el servir al Señor, no
es mi obligación asistir a la iglesia, es mi privilegio. Una
cosa he demandado que va a estar, buscaré que esté todos los días
en la casa del Señor. Yo no veo al salmista viendo
que congregarse era una obligación, para él congregarse era un privilegio. Hermanos, el apóstol Pablo presenta
el ofrendar como una obra de gracia, pero muchas personas
entienden que ofrendar es una obligación del creyente. Hermanos,
que Dios haga un milagro, una fe auténtica, una fe no fingida,
una fe verdadera, una fe que imparte vida, vida espiritual,
la misma vida del Señor Jesucristo, y enseñar claramente, hermano,
hay un peligro, Y si mañana resultas apostatar de la fe verdadera,
no es que perdiste la fe, es que nunca tuviste la fe. El apóstata
no pierde su salvación, simplemente nunca fue salvo. El Señor Jesucristo dice a mis
ovejas oí mi voz y yo las conozco y me siguen y yo les doy vida
eterna y no perecerán jamás ni nadie las arrebatará de mi mano.
Mi padre que me las dio es mayor que todos y nadie las puede arrebatar
de la mano de mi padre. Y un buen ministro va a estar
siempre proclamando el evangelio. Y un buen ministro de Jesucristo
no le va a hacer creer a la gente. Algo que es lamentable. Hay gente,
hay ministros que le hacen creer a la gente que porque tienen
50 años viniendo a una iglesia y sentándose en una banca son
maduros. Hermano, la madurez espiritual
no tiene nada que ver con el tiempo. Puedes tener 100 años
si Dios te da 100 años y simplemente estar escuchando a un hombre
y simplemente estar aprendiendo cosas intelectualmente y eso
no significa absolutamente nada. Asegurémonos, examinemos nuestro
corazón, clamemos al Señor por arrepentimiento para vida, clamemos
al Señor porque nos conceda lo que concedió a Timoteo, una fe
no fingida, una fe que es sobrenatural, una fe que es don de Dios, una
fe que es fruto del Espíritu Santo. Dice después, Si eso enseña,
serás buen ministro de Jesucristo. Y después dice, nutrido con las
palabras de la fe. Es verdad que aquí Pablo se está
dirigiendo específicamente a este joven pastor. Sin embargo, tanto
el joven pastor o el no tan joven pastor o el pastor que sea. Para
ser buen ministro de Jesucristo también necesita estar nutrido
con la palabra de la fe y de la buena doctrina. Nutrido con
la palabra, las palabras de la fe y de la buena doctrina. ¿Con qué nos estamos nutriendo? Nutrido con las palabras de la
fe y de la buena doctrina. Hay una traducción del versículo
que dice, Si presentas esto a los hermanos, estarás sirviendo bien
a Jesucristo, demostrando que has digerido las palabras de
la fe y de la buena enseñanza que has seguido, demostrando
que has digerido las palabras de la fe. Nutrido. Nuestra traducción dice nutrido.
Hermanos, simplemente comer no nos nutre. Porque podemos comer
comida que no es nutritiva, pero simplemente comer comida nutritiva comida que tenga un valor alimenticio,
no necesariamente nos va a nutrir, hay algo que tiene que suceder
y es digerir, digerir y la digestión empieza desde la manera en que
masticamos y después pasa por el estómago donde el cuerpo absorbe
los nutrientes, para que puedas estar no simplemente estar expuesto
a la exposición de la palabra, una de las cosas que estábamos
mirando es los que van a escuchar doctrinas, espíritus engañadores
y doctrinas de demonios, una de las cosas importantes es qué
es lo que estás escuchando, uno puede venir y puede sentarse
y terminar escuchando simplemente a un hombre, uno puede venir
y estar escuchando y qué importante que es la actitud con la que
escuchamos, estás escuchando, estás, dice Santiago, que recibamos
con mansedumbre la palabra implantada, qué importante que es para ser
nutrido venir y venir con una actitud mansa, con mansedumbre,
qué diferente es sentarse y uno puede venir y escuchar y simplemente
estar escuchando, vamos a ver qué dice mal, vamos a ver en
qué se va a equivocar, hermano no te vas a nutrir de esa manera
si vienes como un erudito para hacer el análisis y por supuesto
debe haber un análisis por supuesto la congregación debe escuchar
y debe ver si lo que se está diciendo es como está en la palabra
del señor Sin embargo, una de las cosas es un espíritu de mansedumbre,
recibir con mansedumbre, nutrido con las palabras de la fe, nutridos
con la palabra de la fe y de la buena doctrina. ¿Qué estamos
escuchando y con qué estamos nutriendo nuestra alma? Un buen
ministro tiene que estar nutrido con las palabras de la fe. Cuando
se refiere la escritura aquí a la fe, está hablando de la
enseñanza aquello que es el fundamento de nuestra fe con respecto a
la salvación y la buena doctrina o buena enseñanza que sea conforme
a lo que el Señor ha dejado para su iglesia que está en la escritura. Una de las cosas que nosotros
creemos es esta es nuestra regla de fe y práctica, esta es la
autoridad para la iglesia, esta es la palabra de verdad que tiene
poder para sobre edificaros y daros herencia entre los santificados.
El apóstol Pablo dice a la iglesia de Éfeso ahora hermanos os encomiendo
a Dios y a la palabra de su gracia que tienen poder para sobre edificaros.
Hermanos, ajustar y evaluar toda enseñanza a la luz de la escritura
y escuchar y nutrirnos de la palabra de la fe, de la fe en
el Señor Jesucristo. Escuchar acerca del Señor Jesucristo. Escuchar acerca de quién es Dios
en la Escritura. Estar aprendiendo constantemente
acerca de quién es el Dios en quien nosotros creemos. Él es
el Dios que es sobre todas las cosas. Él es el Dios omnipotente,
omnipresente, el Dios eterno. Aquel que no tiene principio
ni fin de días. Aquel que es suficiente en sí
mismo para existir. Saber que Él se ha manifestado
en el Señor Jesucristo, que es su eterno Hijo. Aquel que tomó
forma humana, que vino y habitó entre nosotros. Aquel que es
la imagen misma de su substancia, que es el resplandor de su gloria. Ser nutrido con la palabra de
la fe, entender la razón por la cual Él vino a este mundo.
Él vino a este mundo porque el centro de nuestra fe es la doctrina
de la sustitución. Él vino a este mundo porque no
había otra manera en que nosotros pudiéramos ser salvos. Nuestra
maldad, nuestro pecado es una afrenta infinita contra la santidad
de Dios y siendo culpables delante de Dios había una pena que pagar
y el Señor Jesucristo El Señor Jesucristo se ofreció voluntariamente
por amor a su padre. Sí, por amor a nosotros, pero
primeramente por amor a su padre. Y él vino para salvar un pueblo
que su y el padre había elegido para entregárselo a su hijo.
Él vino para vivir la vida que nosotros no somos capaces de
vivir y para morir la muerte que nosotros habríamos de morir
y la buena doctrina, la enseñanza. Jesús dijo, Toda potestad me
está en el cielo y en la tierra, por tanto, ir y hacer discípulos
a todas las naciones, enseñándoles todas las cosas que yo os he
mandado. Y hermanos, nutrirse con la palabra
del Señor. Una de las cosas que tenemos
como meta es predicar toda la escritura. Hemos predicado Efesios,
hemos predicado Filipenses, hemos predicado primera, segunda, y
tercera de Juan, Judas, primera y segunda de Pedro, estamos estudiando
ahora primera de Timoteo, nos hace falta mucho, pero la idea
es nutrirse con la palabra del Señor, con la palabra, la importancia
de la palabra de Dios, porque toda la escritura, y hermanos,
que Dios nos ayude, tenemos como plan en un futuro, después de
terminar Tito, poder predicar Neemías, ¿Por qué anemías? Porque toda la escritura es inspirada
por Dios y es útil para enseñar, para redarguir, para corregir,
para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto, lo que está diciendo en otras palabras, en esta carta
lo dice, nutrido, perfecto, para que el hombre de Dios sea perfecto,
enteramente preparado para toda buena obra, un hombre que está
nutrido con la palabra del Señor. Hermanos, yo les animo también
en su tiempo de lectura personal que usted lea la escritura y
la lea también completa propóngase a leerla puede ser de Génesis
Apocalipsis o puede ser algún plan pero procure leer toda la
Biblia porque toda la Biblia es inspirada por Dios y es útil
para enseñar, nutrido con las palabras, la importancia de la
palabra de Dios y en un sentido positivo él está diciendo un
buen ministro va a estar nutrido con las palabras pero en un sentido
negativo le está dando primero la primacía, la necesidad de
ser nutrido con la palabra del Señor, porque no sólo de pan
vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca del
Señor. Y después le dice en sentido negativo algo que tiene que desechar,
le dice desecha las fábulas profanas y de, bueno, la versión, la traducción
1960 dice y de viejas. La idea es las abuelas cuentan fábulas y
las abuelas a veces cuentan fábulas para muchas veces para infundir
un poco de temor a los nietos. Hay una que se canta que dice
que el niño se debe de dormir porque si no viene el coco y
qué va a hacer y se lo va a comer y esa es una fábula. ¿Y de cuáles
fábulas está hablando aquí el apóstol Pablo? El apóstol Pablo
le está hablando de las fábulas a las cuales él repetidas veces
habla, ya habló en el primer capítulo, le dice, primer capítulo
de primera de Timoteo, versículo uno, tres y cuatro, le dice,
como te rogué que te quedases en Éfeso cuando fui a Macedonia,
para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina,
ni presten atención a fábulas y genealogías interminables,
ni presten atención a fábulas y aquellos judaizantes, aquellos
que querían ser reconocidos como gente grande en la iglesia, aquellos
que querían que la gente los viera como grandes maestros,
como doctores de la ley, y les gustaba hablar de fábulas inventadas,
y en algunas ocasiones fábulas añadidas tradiciones que los
hacían personas interesantes, a ellos les gustaba hablar de
las cosas que tienen que ver con el simbolismo de los números
y cosas de ese tipo que hacían pensar a la gente, este señor
sí que sabe. Alguna intención de esas fábulas
era sembrar temor y poner peso en la ley, pero desecha las fábulas
profanas y de viejas, desecha las fábulas, Hermanos, una de
las cosas importantes, Pablo ha dicho, oye, la voz de Dios,
nútrete con la palabra de Dios, que estés nutrido con las palabras
de la fe, todo lo que es conforme al evangelio. Dice, de hecho
en el capítulo uno le dice pues el propósito de este mandamiento
es el amor nacido de corazón limpio y de buena conciencia
y de fe no fingida de las cuales cosas desviándose algunos se
apartaron a vana palabrería queriendo ser doctores de la ley sin entender
ni lo que hablan ni lo que afirman. él va a decir, pero sabemos que
la ley es buena si se usa legítimamente y va a cerrar en el versículo
diez, pero los para los fornicarios, para los sodomitas, para los
secuestradores, para los mentirosos y pérjulos, y para cuantos se
opongan a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios
bendito que a mí me ha sido encomendado. Fábulas gente que uno conoce y escucharles
decir que pagaron dos mil pesos para entrar a ver a Dante Gebel
y cuando uno mira vídeos y uno se encuentra un hombre parado
con una multitud de gente aplaudiendo y entusiasmada y un hombre que
simplemente está diciendo fábulas profanas y de viejas. que no
tienen nada que ver con la verdad de Dios, un hombre que simplemente
está hablándole a la gente y diciéndoles que son campeones, pero no se
conforma al evangelio, el evangelio no nos está llamando campeones,
el evangelio nos está llamando a mirar quiénes en verdad somos,
personas depravadas totalmente, personas necesitadas de la misericordia
de Dios, personas que no tienen nada que ofrecer, sino todo que
recibir del Señor Jesucristo. Desecha las fábulas profanas.
Y una de las cosas, hermanos, sea que sea ministro o no sea
ministro, dentro de la categoría de fábulas está el hecho de prestar
atención a murmuraciones. Un buen ministro no debe prestar
atención a murmuraciones, no debe prestar sus oídos para oír
lo que no se tiene que oír, desecha las fábulas profanas y de viejas.
Y después el apóstol Pablo va a cerrar diciéndole, ejércitate
para la piedad, ejércitate para la piedad. ¿Qué es la piedad hermanos? El apóstol Pablo ya dijo grande
e indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad. Dios
fue e indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad.
Dios fue manifestado en la carne, justificado en el espíritu visto
de los ángeles. Ejercítate para la piedad. ¿Pero
qué es la piedad? El gran misterio de la piedad,
que indiscutiblemente es grande, es la manifestación de Dios hecho
carne. Emmanuel, Dios con nosotros,
el que habitó en medio de nosotros. Él es la manifestación de la
piedad. La piedad tiene que ver con devoción.
Y si hay algo que el Señor Jesucristo tiene hacia su Padre es devoción. Él nunca hizo nada que no fuera
de acuerdo a la voluntad de su Padre. ¿Por qué? Porque Él tiene
un gran afecto, una gran devoción por su Padre. Y Él siempre tiene
la actitud de agradar al Padre. se dice del Señor Jesucristo
en el Salmo cuarenta ocho el hacer tu voluntad Dios mío me
ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón el Señor
Jesucristo dijo pues yo tengo una comida que ustedes no conocen
mi comida es hacer la voluntad del que me envió y todo el tiempo
el Señor Jesucristo estuvo mostrando una gran devoción él es la piedad
una vida piadosa de devoción hacia su padre ahora ejercítate
para la piedad Cristo es el resplandor de la gloria del Padre. Cristo
es la imagen misma de su substancia. Y para nosotros, Cristo es nuestro
hermano mayor, que es Dios hecho hombre. Cristo es el resplandor
de su gloria. Nuestra única posibilidad de
conocer a Dios es en el Señor Jesucristo. Hermanos, la piedad
es crecer a la imagen del Señor Jesucristo. Piedad no es simplemente
hacer muchas oraciones. Orar nos hace crecer en piedad.
Pero uno puede ser un hombre que está orando y no precisamente
ser piadoso. El fariseo se paraba y oraba,
Señor, yo te doy gracias porque yo no soy como esos otros hombres,
ni como este publicano. Yo doy diezmo de todo lo que
gano. Ese era un hombre piadoso. Ese estaba creciendo a la imagen
del Señor Jesucristo. Por supuesto que no. pero aquel
que el Señor ha salvado aquel ministro, buen ministro de Jesucristo
está ejercitándose para la piedad y viene y ora al Señor pidiéndole
Señor, sígueme abriendo los ojos para que cada vez vea al Señor
Jesucristo, para que yo vea en él hermosura, para que yo conozca
su carácter, su corazón, para que yo vea al Señor Jesucristo
y pueda verte en él, para que yo vea la rica misericordia,
para que yo anhele ser como el Señor Jesucristo, para que yo
anhele responder ante las situaciones de mi vida como el Señor Jesucristo,
para que yo anhele sobre todas las cosas amar al Señor Jesucristo.
Recuerde que el mayor bien que se le puede hacer a un creyente
es ser conformado a la imagen del Señor Jesucristo. Piedad
es, yo quiero conocer a Cristo porque quiero ser como Cristo.
Recuerde una figura, el Señor no se avergüenza de considerarse
nuestro hermano mayor. Y los que tienen hermanos mayores, admiran a sus hermanos mayores.
¿Qué bonito es cuando tu hermano mayor te defiende en la escuela
porque alguien te burla? Y admiras que tu hermano gana
carreras, que tu hermano es más fuerte. Bueno, crecer en conocer
a Cristo para admirarle, ejercitarse para la piedad es La piedad,
la lectura de la escritura, no necesariamente significa piedad,
pero leer la escritura para conocer a Cristo es ejercitarse para
la piedad. Piedad es devoción hacia una
persona, es crecer en amor hacia la persona del Señor Jesucristo
y clamar al Señor por el poder del Espíritu Santo para poder
crecer a la imagen del Señor Jesucristo. el poder en todo
momento, en toda circunstancia, preguntarme quién es Dios, quién
es Cristo en esta circunstancia, quién es Cristo cuando mi esposa
tiene alguna necesidad y yo estoy muy cansado, preguntarme dónde
está el descanso cuando yo estoy muy cansado, porque a veces pensamos
que el descanso está en una buena limonada, en un buen libro y
en una hamaca muy cómoda. Pero la Biblia dice que el descanso
está en el Señor Jesucristo. Venid a mí, los que estáis trabajados
y cargados, y yo os haré descansar. Quien es Cristo con mi esposa
tiene una necesidad y yo estoy muy cansado. Cristo es aquel
que ama a su esposa, no hasta que se cansa, sino ama a su esposa
hasta la muerte y muerte de cruz. Y para que yo pueda amar así,
necesito el Evangelio. Necesito el poder del Espíritu
Santo. Y saber que cuando miro al señor
Jesucristo así, yo voy a mirar algo, voy a mirar que he fracasado
como esposo, pero voy a aclamar a él y me voy a aferrar a él
y voy a levantarme agradecido porque él murió por mi fracaso,
pero él vive para que yo pueda crecer a su imagen y cuando yo
aprenda a hallar el descanso donde está el descanso, voy a
crecer a la imagen del señor Jesucristo. ¿Quién es Cristo
cuando cuando hay un embotellamiento
de tránsito y estoy en el centro de la ciudad de Mérida y a punto
de perder quizá una venta importante si es que soy vendedor. Bueno,
Cristo es mi proveedor. Recordar que Él provee a través
de mis ventas, pero que al final mis ventas son las cosas que
Él usa para sustentarme, pero en realidad Él es mi sustentador. Él es el que nunca me va a abandonar.
Él es el que va a suplir todo lo que nos falta conforme a sus
riquezas en gloria en Cristo Jesús. Y poder decir en medio
de ese embotellamiento de tránsito, Cristo es Señor. el señor me
trajo por esta calle sesenta a la hora que iban a chocar esos
dos que chocaron adelante porque él sabía que él quiere mostrarme
a mí qué es lo que hay en mi corazón, él quiere mostrarme
en quién estoy confiando y poder recordar en esos momentos y crecer
en devoción y hermanos aferrarnos a la verdad y saber Dios, una
de las cosas que nos va a ayudar a ejercitarnos en la piedad es
esta verdad. Hermanos, Dios es bueno, absolutamente
bueno. Y que Dios nos haga creerlo con
fe no fingida. Porque hay gente que dice, Dios
es bueno. Amén, Dios es bueno. Pero de
pronto, cuando viene la prueba, olvidamos que Dios es bueno.
Hermano, una de las cosas que no debemos de olvidar es el Señor
es soberano sobre todas las cosas, pero el Señor no simplemente
es soberano sobre todas las cosas, el Señor es bueno, alabata keová,
porque Él es bueno para siempre su misericordia. Recordar, hermanos,
yo no entiendo lo que el Señor está haciendo, pero Él es bueno
y lo está haciendo todo para conformarme a la imagen de su
Hijo. No simplemente es soberano, es
soberano y bueno para con su pueblo. Hermanos, oremos para
que Dios haga que esa verdad se afirme en nuestro corazón.
Si vamos a crecer en piedad, si vamos a ejercitarnos en la
piedad, es necesario que el Señor nos dé una fe no fingida en el
hecho de que él es bueno para siempre, es su misericordia.
poder ver y recordar la bondad de Dios y la bondad de Dios está
en que, hermano, las cosas podrían ser mucho peor de la que son.
En verdad, Dios está obrando para que las cosas no sean tal
y como deberían ser para nosotros. Para nosotros las cosas deberían
ser ira y condenación, pero hoy Aunque nos duela quizá las piernas
o la cabeza, estamos bendecidos con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en Cristo. Hoy el Señor está a través
de quizá un dolor de cabeza, a través quizá de una venta perdida,
Dios está quitándonos nuestros ídolos para que aprendamos que
Él es la perla de gran precio, para que aprendamos que en verdad
Él es nuestro proveedor, nuestro sustentador, nuestro defensor,
para que aprendamos que Él es mi gloria y el que levanta mi
cabeza, porque a veces somos tentados a querer levantar nuestra
propia cabeza, somos tentados a querer defendernos cuando nos
difaman, pero confiar en que el Señor es el que levanta nuestra
cabeza. Hermanos, ejercitarse en la piedad
y que Dios nos ayude a recordar por lo menos esto, Él es bueno
y su gran bondad es en el hecho de que debiendo ser condenados,
hoy somos salvos. Su bondad está en que siendo
aún pecadores, Cristo murió por nosotros. que podamos recordar
y pensar qué significa que Cristo murió por mí significa que él
es bueno para siempre su misericordia nosotros éramos exactamente lo
mismo que los demás y quisiera que pudiéramos terminar leyendo
Efesios capítulo dos versículo uno al cuatro que nos recuerda la absoluta
bondad de Dios. Y Dios dio vida a vosotros cuando
estabas muertos en vuestros delitos y pecados. Hermanos, estábamos
muertos en delitos y pecados, pero él es bueno, en los cuales
anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme
al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera
en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos
nosotros. ¿Quiénes? Todos nosotros vivimos
en otro tiempo, en los deseos de nuestra carne, haciendo la
voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza
hijos de ira, lo mismo que los demás. hermano, no somos de una
raza superior, hermano, no se te olvide y empieza a mirar a
los demás por debajo del hombro, pensando que tú eres de otra
categoría o que eres más inteligente, somos exactamente lo mismo que
los demás, y la única diferencia es la bondad de Dios. Versículo
cuatro, pero Dios es rico en misericordia por su gran amor
con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecado, nos
dio vida juntamente con Cristo. Él es bueno, y que esa bondad
nos lleve a las disciplinas que nos pueden ejercitar para la
piedad. Si usted lee la Biblia, pero no ha probado que Dios es
bueno, usted no va a crecer en la piedad, ni se va a ejercitar
en la piedad. Lo que le puede pasar es que
se vuelva como cualquiera de los fariseos que vemos en los
relatos del Evangelio. Dice el apóstol Pedro, desead
como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada
para que por ella crezcáis para salvación si es que si es que
habéis probado la benignidad del señor si has probado que
Dios es bueno te vas a ejercitar cuando leas la escritura va a
ser un ejercicio para la piedad para parecerte más y más y más
a Cristo pero El problema no está en la escritura, sino está
en el corazón. Si no has probado que Dios es
bueno, vas a terminar como el fariseo, cumpliendo un montón
de reglas y después viniendo a presumir y decir yo te doy
gracias porque no soy como esos otros hombres. Mira que yo doy
diezmo de todo lo que gano. ¿Y cuál es el problema? El fariseo
no ha probado que Dios es bueno. pero el que prueba que Dios es
bueno va a ir a la escritura y va a encontrarse con el Señor
Jesucristo, va a disfrutar del Señor Jesucristo y va a crecer
en la gracia. Hermanos, si bien hay pastores, recuerde
que el término, la palabra que está traducida en nuestra Biblia,
buen ministro, Es una palabra que puede ser,
aunque no se está refiriendo al oficio de diácono, es la palabra
diácono, que es ministrar, en el sentido de ministrar. Y en
un sentido, Dios nos conceda que cada uno de nosotros, en
nuestro rol, seamos buenos ministros de Jesucristo. los esposos como
esposos que seamos buenos ministros de Jesucristo, nutridos con la
palabra de verdad, ejercitándonos para la piedad, desechando las
fábulas profanas, las esposas igual, los padres, las madres
igual que Dios nos conceda ser buenos ministros del Señor Jesucristo
y que clamemos porque algo fundamental para crecer, ejercitarse en la
piedad es tener claro en nuestro corazón que Dios es bueno. Vamos ahora.

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Joshua

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