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Jose Dzul

La Paz de Cristo

John 14:27
Jose Dzul October, 6 2024 Video & Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul October, 6 2024

En el sermón titulado "La Paz de Cristo", el predicador Jose Dzul expone la promesa de Jesucristo en Juan 14:27, en la que Él ofrece su paz a sus discípulos. Dzul analiza la naturaleza de esta paz como un regalo divino que contrasta con la paz que el mundo ofrece, enfatizando que esta paz es espiritual y eterna. A lo largo del sermón, se discuten pasajes como Isaías 9:6, donde Jesús es llamado "Príncipe de Paz", y se argumenta que la paz de Cristo se experimenta a través de la fe y la reconciliación con Dios, no por obras humanas. La importancia de este mensaje radica en su capacidad para fortalecer a los creyentes en medio de tribulaciones, al recordarles que Cristo está siempre presente, y que su paz trae calma a sus corazones en tiempos de angustia.

Key Quotes

“La paz os dejo, mi paz os doy, yo no os la doy como el mundo la da.”

“Esta paz que Cristo nos da es una paz interna, paz en nuestro corazón, paz en nuestra alma, paz en nuestra conciencia, creyendo que hemos sido reconciliados con Dios por medio de la muerte del Señor Jesucristo.”

“El remedio para nuestra aflicción... es tener confianza en Dios. No confíes en ti mismo, en tu habilidad o en tu poder.”

“No hay paz para los impíos. [...] Esta reconciliación es por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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en el libro de Juan en el Evangelio
de San Juan capítulo catorce es un texto que ustedes han leído
muchas veces y han escuchado muchas veces es la palabra de Dios que muchas
veces los ha bendecido. Ha recibido de esta palabra fortaleza,
ánimo, para continuar en la vida de fe que Dios nos ha puesto
a seguirle. En el versículo 27, es un versículo
que vamos a ver en esta mañana, Dice Jesús a sus discípulos y
a todos aquellos que están creyendo en el Señor Jesucristo en este
momento. Dice la paz os dejo, mi paz os
doy, yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro
corazón ni tenga miedo, ni tenga miedo. Encontramos aquí a Jesús
hablando con sus discípulos. Él había dicho que el tiempo
de su partida al Padre estaba cerca. Su muerte estaba cerca. Y los discípulos habían oído
esta palabra de Jesús y ellos se angustiaron, se preocuparon,
diciendo, ¿qué será de nosotros cuando tú no estés con nosotros? Cuando tú te vayas al Padre,
Regreses a donde viniste, ¿qué será de nosotros? ¿Qué va a ser
de nosotros? El Señor Jesucristo, el gran pastor de sus ovejas,
Él, quiso dejar este regalo a sus discípulos y a todos aquellos
que les estamos siguiendo hoy en día. Este es uno de los regalos
de nuestro Dios Jesucristo a todo su pueblo. Él no dijo, bueno,
yo les voy a dejar, yo les voy a dar alguna propiedad, alguna
riqueza. Algún dinero, algún poder, no. El Señor les está diciendo a
sus discípulos, mi paz os dejo, mi paz os doy. ¡Qué riqueza tan grande! ¡Qué
riqueza tan grande es esta riqueza espiritual! La paz del Señor
Jesucristo. la paz de Cristo Jesús en nosotros,
en nosotros. Y en esta mañana quiero que pensemos
sobre la paz de Cristo, la paz de Cristo. Esta palabra paz. Los judíos, los judíos siempre
usaban esta palabra paz. para pronunciar un saludo y también
para pronunciar bendición o bendiciones. Es el vocablo que ellos usaban
y este vocablo hebreo quiere decir Shalom, que quiere decir
paz, que quiere decir saludo o bendiciones. bendiciones hay que recordar en el antiguo
testamento el profeta isaías él nos habla de jesús como el
príncipe de paz jesús es nuestro príncipe de paz es nuestro príncipe
de paz Cuando Jesús nació en este mundo, cuando Jesús nació
en este mundo, los ángeles cantaron una canción, cantaron un himno. Este canto fue dirigido a Dios
porque Dios es el único que merece el canto de sus redimidos. Dios es el único que merece el
culto espiritual de todas las personas que están creyendo en
él. Los ángeles cantaron esta canción
diciendo gloria a Dios. en las alturas y en la tierra
paz buena voluntad para con los hombres No está diciendo, no está hablando
de la buena voluntad del hombre, sino de la buena voluntad de
Dios para con los hombres. No es la buena voluntad del hombre
para con Dios, sino la buena voluntad de Dios para con el
hombre. Y nosotros debemos saber que
es por esta buena voluntad de Dios o la voluntad soberana de
Dios, somos bendecidos. los creyentes en Cristo Jesús,
todos los redimidos del Señor, somos bendecidos por la buena
voluntad de Dios con toda bendición espiritual y eterna en el Señor
Jesucristo. No es por nuestra buena voluntad,
sino por la buena voluntad de Dios, nuestro Salvador. Es por esta buena voluntad de
Dios que Dios el Padre quiso escoger las personas que Él quiso
escoger para salvar. Es por esta buena voluntad de
Dios que Dios el Padre envió a su Hijo a este mundo para redimir
a todos aquellos que Dios el Padre escogió en la eternidad. Es por esta buena voluntad de
Dios que el Espíritu Santo llama y trae a Cristo a todos aquellos
que Él redimió en la Cruz del Calvario. Es por la buena voluntad
de Dios que los redimidos del Señor son nacidos de nuevo, nacidos
por la Palabra y por el Espíritu Santo de Dios. Es por esta buena
voluntad de Dios que somos justificados en la justicia del Señor Jesucristo. Es por esta buena voluntad de
Dios que somos santificados en la muerte sustitutiva de nuestro
Señor Jesucristo. Es por esta buena voluntad de
Dios que somos limpiados por la sangre del Señor Jesucristo. Es por esta buena voluntad de
Dios que somos perdonados para siempre, perdonados de todos
nuestros pecados, pecados pasados, pecados presentes y pecados futuros. En Cristo Jesús, en su redención,
somos perdonados eternamente. por la buena voluntad de Dios
por la buena voluntad de Dios es por esta buena voluntad de
Dios que somos preservados para perseverar en la fe del Señor
Jesucristo ahora vamos a ver lo que nos
dice el versículo 1 de capítulo 14 del libro de Juan allá siempre dice Jesús a sus discípulos a
sus seguidores si somos seguidores de Cristo seguimos a Cristo por
fe en él seguimos a Cristo ya lo conocemos quién es él nuestro
Dios y Salvador esta palabra es también para nosotros es para
nosotros y el Señor está diciendo no se turbe vuestro corazón creéis
en Dios creed también en mí hay dos mandatos aquí en este versículo
el primer mandato es no se turbe vuestro corazón los discípulos estaban tan preocupados
porque Jesús se iba a la gloria. Cristo les dice no estén preocupados,
no estén afligidos, no estéis tristes, deprimidos, no. Muchas veces hermanos, muchas
veces parece que estamos solos en medio de las tribulaciones
muchas veces parece que Dios nos ha dejado nos ha desamparado
en medio de las tribulaciones pero nunca debemos pensar de
esa manera porque Dios nunca va a dejar Nunca va a desamparar
aquellos que él amó, escogió, redimió y llamó a la fe del Señor
Jesucristo. Él nunca los va a dejar. ¿Crees
esto? ¿Lo crees de todo corazón? Qué bueno. Dios no miente. Y lo que nos dice es verdad. Jesús el mismo dijo a sus discípulos,
en el mundo tendréis aflicción. En este mundo, este mundo donde
estamos viviendo, este mundo no es nuestro mundo. No pertenecemos
a este mundo. Este mundo no es nuestra ciudadanía. Estamos de paso en este mundo. Pero mientras estamos de paso
en este mundo, vamos a sufrir tribulaciones, angustias, aflicciones,
tristezas, enfermedades, soledad. perdida vamos a sufrir estas
cosas porque Jesús lo está diciendo en el mundo ustedes van a ser
afligidos él dice confiar porque yo he vencido al mundo y la palabra
de Dios nos dice que es necesario que pasemos por las aflicciones
o por las tribulaciones para entrar en el reino de Dios. El camino hacia el reino de Dios
es un camino de aflicción, es un camino de tribulación, es
un camino de pruebas. algunos piensan bueno mis problemas
se termina cuando yo acudo a cristo cuando yo creo en cristo todos
mis problemas se acabaron hermanos no es así el señor está diciendo
en este mundo ustedes van a ser atribulados perseguidos por este
mundo que desprecia a dios Estamos en un mundo que es enemigo de
Dios, que odia a Dios y también odia a los hijos de Dios. Los verdaderos creyentes no somos
bien vistos por este mundo, aún el mundo religioso. Somos perseguidos,
atribulados. por este mundo, pero nosotros
estamos de paso en este mundo. Nuestras aflicciones en este
mundo es temporal y la gloria que espera cada creyente en Cristo
Jesús es una gloria para siempre, es una gloria eterna. Vamos a
ver un ejemplo en el libro de Marcos capítulo seis. luego vamos
a volver a este texto Marcos capítulo 6 Vamos a comenzar a ver en versículo
cuarenta y cinco. Dice, enseguida hizo a sus discípulos
entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra
ribera, entre tanto que él, Jesús, despedía a la multitud. Después que los hubo despedido,
se fue al monte a orar. Al venir la noche, la barca estaba
en medio del mar, donde estaban viajando los discípulos. Y él
solo en tierra, Jesús solo en tierra. Y viéndoles remar, él
pudo ver cómo estaban remando los discípulos. con gran fatiga,
porque el viento les era contrario. Cerca de la cuarta vigilia de
la noche vino a ellos andando sobre el mar y quería adelantárseles. Viéndole a ellos andar sobre
el mar, pensaron que era un fantasma y gritaron. porque todos le veían
y se turbaron, por eso enseguida habló con ellos y les dijo, tened
ánimo, yo soy y no temáis. Estaban en problema los discípulos
cuando estaban en medio del mar. Estaban en problemas, pero mira
que Jesús llega a tiempo cuando ellos están en problema. Jesús
no llegó antes ni después, sino en el momento cuando ellos estaban
en problema. Hermanos, Jesús viene a nosotros. no antes ni después, sino en
medio de las tribulaciones en que nosotros estamos andando,
pasando, el Señor viene a nosotros. ¿Qué quiere decir? Que el Señor
no nos deja, el Señor no nos abandona y nunca lo va a hacer. Él siempre ha prometido estar
con nosotros todos los días hasta el fin del mundo, hasta el fin
del mundo. Hay que recordar, hay que recordar
que los santos del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, ellos
pasaron por estas tribulaciones, por estas aflicciones, por estas
pruebas, ellos pasaron. Y nosotros también tenemos que
pasar por estas tribulaciones en esta vida. Ahora, en este
versículo el Señor nos está mandando dos cosas. Primero dice, no se
turbe vuestro corazón, creéis en Dios, creed también en mí. El Señor nos está diciendo Cuando
nosotros nos encontremos en tribulaciones, que no nos preocupemos, que no
estemos afligidos, tristes. Él dice, no se turbe tu corazón
cuando estéis pasando por las tribulaciones, dice el Señor,
dice el Señor. El Señor está con nosotros para
soportarnos, para aguantarnos, para ayudarnos, para fortalecernos,
para pasar por esta angustia. Hay que recordar que el Señor
dijo a sus discípulos cuando ellos escucharon que Jesús se
va, Ellos dijeron, nosotros nos quedamos solos, desamparados. Y el Señor dijo a ellos, no os
dejaré huérfanos. Yo voy a estar con ustedes a
través de mi espíritu. Voy a estar con ustedes y en
ustedes. para que tengan paz, para que
ustedes no estén viviendo atribulados, atribulados. Y otra cosa que vemos es, es
que el Señor dice, creéis en Dios, creed también en mí. Jesús dijo, yo y el Padre uno
somos. Creéis en Dios, también estás
creyendo en mí. Cuando creemos de todo corazón
en Dios el Padre, estamos creyendo en Dios el Hijo. Cuando creemos
en Dios el Hijo, estamos creyendo en Dios el Padre. Jesús es Jehová el Hijo. Y nosotros cuando creemos en
él, estamos creyendo en el único Dios vivo y verdadero. Ahora, Jesús está diciendo, creéis
en Dios, creed también en mí. El remedio, la medicina, el medicamento
para nuestra aflicción, para nuestra aflicción. Para nuestra
preocupación, cuando estemos pasando por las pruebas, es tener
confianza en Dios. No confíes en ti mismo, en tu
habilidad o en tu poder. No confíes en los hombres. No
confíes en la religión. Ten confianza en Dios solamente. David el Rey dijo en paz me acostaré
a sí mismo me levantaré porque sólo tú Jehová me sostienes. ¿Ves? ¿Cómo puede un hombre en
medio de este mundo vivir en paz? Es posible hermanos. Nosotros sabemos que tantas preocupaciones
que una persona puede tener, eso es el rumbo de la enfermedad. Tantas preocupaciones, tantas
aflicciones, tanta depresión, eso es el camino
de las enfermedades. es necesario que vivamos en paz,
primero en paz con Dios y luego paz en nuestra conciencia
de con la muerte de Cristo, Él hizo
la paz con Dios o nosotros. y por su muerte tenemos paz en
nuestra conciencia porque creemos que por la muerte de Cristo hemos
sido reconciliados y perdonados de todos nuestros pecados de
todos nuestros pecados ahora el Señor nos manda a tener confianza
en Dios ese remedio para nuestro desánimo, nuestro desaliento. El apóstol Pedro dijo, echando
sobre Cristo toda vuestra ansiedad, toda vuestra preocupación, todo
vuestro problema, toda la carga de problema que tienes, ven y
ponlo sobre Cristo. porque Él tiene cuidado de nosotros
Él tiene cuidado de nosotros veamos un ejemplo otro ejemplo
en el libro de Juan capítulo 4 en el libro de Juan capítulo
4 comienzo a leer el versículo
46 vino pues Jesús otra vez a Cana de Galilea donde había convertido
el agua en vino y había en Capernaum un oficial del rey mira quien
es un oficial del rey cuyo hijo estaba enfermo este hombre tenía
un hijo muy enfermo, muy grave este, este oficial cuando oyó
que Jesús había llegado de Judea a Galilea vino a él y le rogó
que descendiese y sanase a su hijo que estaba a punto de morir
estaba muy grave el muchacho muy grave tenía una fiebre la
fiebre lo estaba matando el artículo 48 entonces Jesús
le dijo si no vieres señales y prodigios no creeréis el oficial
del rey le dijo señor desciende antes que mi hijo muera Este
hombre estaba intercediendo por su hijo. Él tenía mucho amor
por su hijo. Y estaba buscando el bien, la
bendición para su hijo. Jesús le dijo, Jesús le dijo,
ve, anda, tu hijo vive. y el hombre creyó la palabra
que Jesús le dijo y se fue él no no quedó allá él no quedó
para preguntar bueno señor me dices que va a quedar bien como
a qué hora va a quedar bien o qué día va a quedar bien él no no
quedó allá para preguntar él se fue estaba contento y se fue y dice
cuando ya él descendía sus siervos salieron a recibirle y le dieron
nuevas diciendo tu hijo vive entonces él les preguntó a qué
hora había comenzado a estar mejor y le dijeron ayer a las
siete le dejó la fiebre el padre entonces entendió que aquel aquella
era la hora en que Jesús le había dicho tu hijo vive y creyó y
creyó él con toda su casa cuando este hombre escuchó a Jesús decir
ve tu hijo vive imagínate imagínate esa paz que vino en este hombre esa paz que escuchó de Jesús
este hombre él se fue seguro que había hecho unas compras
en la ciudad o quien sabe Pero Él se fue contento y tranquilo. ¿Por qué? Jesús nos está diciendo,
creéis en Dios, creed también en Él. Debemos tener confianza
solamente en Dios. Nuestro Dios, el Señor Jesucristo,
es quien te ama, es quien nos ama. Él quiere lo mejor para
todo su pueblo. Él no quiere lo malo para nosotros. Él quiere lo bueno para cada
uno de nosotros. Y debemos adorar en espíritu
y en verdad. Para todos los eventos, que afecta
nuestra vida de fe nosotros debemos saberlo está bajo el control
de nuestro Dios las cosas que nos vienen hermanos las pruebas
que nos vienen nos viene porque Dios así lo quiere Dios lo permite
y saben para qué lo permite ¿Saben por qué Dios trae estas
pruebas a nuestra vida? Dice sabemos que a los que aman
a Dios todas las cosas les ayuda para bien ¿Ves? Para bien Nuestro Dios es bueno
con nosotros y Él quiere lo bueno para nosotros
cualquier cosa que nos ocurra mira la mano misericordiosa de
Dios que Él quiere el bien para nosotros ahora regresamos en el versículo 27
de Juan capítulo 14 Dice, la paz os dejo, mi paz
os doy, yo no os la doy como el mundo la da, no se tuve vuestro
corazón, ni tengan miedo, ni tengan miedo. Que precioso, que precioso regalo,
es lo que Cristo nos ha dado, nos ha dejado y dado. un regalo
que no se puede comprar no se puede adquirir a través de obras
el mismo está diciendo la paz o dejo mi paz os doy yo la doy
a ustedes como un regalo lo doy por gracia lo doy porque los
amo los amo con amor eterno está diciendo el Señor Esta paz que Cristo nos da es
una paz interna, paz en nuestro corazón, paz en nuestra alma,
paz en nuestra conciencia, creyendo que hemos sido reconciliados
con Dios por medio de la muerte del Señor Jesucristo. Cristo
mismo es nuestra paz. El mismo es nuestra paz. No la gente, la gente muchas
veces cuando está pasando por algo desagradable en su vida,
ellos buscan tranquilidad en cosas, en vicios. Buscan tranquilidad
en el alcohol, en las drogas, en cosas que en realidad no se
encuentra la paz. No se encuentra la paz. Nuestra
paz es nuestro Señor Jesucristo en nuestra paz. Esta paz es un
regalo y esta paz es una paz completa. Ustedes están completos
en el Señor Jesucristo. Tenemos paz con Dios y tenemos
paz en nuestra conciencia y también paz en nuestra alma. La pregunta es, ¿cómo podemos
recibir o tener la paz de Cristo en nosotros? Usted, para que pueda vivir En
este mundo, en medio de las aflicciones, necesitas tener la paz del Señor
Jesucristo en ti. En ti, en tu interior, en tu
alma, debes tener esta paz. ¿Y cómo podemos tener esta paz
interna de Cristo en nosotros? necesitamos estar unidos al Señor
Jesucristo si estamos desunidos de Cristo no vamos a tener no
vamos a gozar no vamos a disfrutar no vamos a vivir en un mundo
malo en paz porque no estamos unidos al Señor Jesucristo necesitamos estar unidos a Cristo como la vid unido al Pámpano
separado de Cristo no podemos hacer nada y no tenemos nada
no tenemos nada separado del Señor Jesucristo Cristo es nuestra
sabiduría, Cristo nuestra justificación, Cristo nuestra santificación
y nuestra redención. Debemos estar unidos a Él por
medio de la fe en Él solamente, Cristo en nosotros y su paz en
nosotros. Cristo tiene que estar en nosotros,
para que su paz, para que el mismo, que es la paz, esté en
nosotros mismos. Esta paz es una paz permanente
en el corazón. paz que nos puede dar consuelo
en medio de la tormenta, en medio de las tribulaciones, en medio
de la tristeza. Esta paz nos da consuelo, nos
consuela, nos fortalece, nos ayuda, nos protege y nos guía
en medio de las tribulaciones. Jesús nos dice no tengas miedo
no tengas miedo yo estoy contigo no te dejaré ni te voy a desamparar
voy a cumplir contigo todo lo que te he dicho dice el Señor
dice el Señor esta paz es la paz es la paz que sobrepasa todo
entendimiento humano. Esta clase de paz espiritual,
esta clase de paz de Cristo en nosotros, este mundo no lo puede
entender. El hombre carnal, natural, no
puede entender nada de esta paz, porque no es la paz de este mundo,
es la paz del Cielo. es la paz de Dios, es la paz
del Señor Jesucristo. ¿Qué tiene que hacer un creyente?
Mirar fijamente al Señor Jesucristo, porque Él es la fuente de nuestra
paz eterna. La palabra de Dios nos dice que
no hay paz para los impíos, No hay paz para los impíos. ¿Quiénes son estos impíos? Son
los rebeldes. Son las personas que luchan contra
Dios. Son las personas que son enemigos
de Dios en su mente y en su corazón. Esta clase de gente nunca van
a tener paz no hay paz para el impío dijo Jehová si quieres tener esta paz primero
debes reconciliarte con Dios Cristo murió en la cruz para
reconciliarnos con Dios su padre tú eres responsable de reconciliarte
con Dios baja tu orgullo baja las armas en que tú confías,
uníate a Dios, búscale como un pecador necesitado de
misericordia, búscale para reconciliarte con Dios, reconcíliate con Dios,
Eso es nuestra oración. Eso es nuestro deseo para cada
hombre que no se ha reconciliado con Dios. Os rogamos, reconciliaos
con Dios. Esta reconciliación es por medio
de nuestro Señor Jesucristo. Y tendremos esa paz interna,
esa paz en nuestro corazón, en nuestro corazón, la paz de Cristo,
tienes la paz de Cristo en ti, vives en paz en medio de las
tribulaciones, vives en paz Cuando pasas por enfermedades,
por pruebas, hermanos, cuando ocurran estas cosas, el Señor
nos dice, no se turbe vuestro corazón, cree en Dios, confía
solamente en Dios. Él hará lo que yo no puedo hacer. Él hará lo que tú no puedes hacer. Nuestro Dios, Él nos dará la
salida de todas nuestras pruebas en esta vida. Confía en el Señor
Jesucristo, el Príncipe de Paz que Dios les bendiga.

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