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Pablo apóstol de Jesucristo

2 Timothy 1:1
Joel Coyoc February, 2 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc February, 2 2025
Estudio de 2 Timoteo

El sermón de Joel Coyoc titulado "Pablo apóstol de Jesucristo" se centra en la identidad de Pablo como apóstol y el trasfondo teológico de su llamado. Se argumenta que el apóstol Pablo fue llamado por la voluntad soberana de Dios, enfatizando su papel único en la historia de la redención como testigo de Cristo. Se citan pasajes de 2 Timoteo 1, donde Pablo se presenta como apóstol por la voluntad de Dios y describe su sufrimiento por el Evangelio. El predicador subraya la importancia de la fe auténtica y el propósito de Dios en la salvación, conectando estas verdades con la promesa de vida en Cristo. Esta enseñanza es significativa para los creyentes en su comprensión del sufrimiento, la perseverancia en la fe y el llamado a testificar, reflejando la gracia de Dios en la vida de los creyentes.

Key Quotes

“Pablo, apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús.”

“Hermanos, es necesario recordar que solo Dios puede hacer personas humildes.”

“El fundamento se puso por el Señor Jesucristo y está puesto, y no hay necesidad de poner nuevamente el fundamento.”

“Estamos cada vez más rodeados de una cultura de muerte porque el enemigo que odia la imagen de Dios... está apuntando constantemente a la destrucción de la vida.”

What does the Bible say about the promise of life in Christ?

The Bible declares that the promise of life in Christ is a gift from God, emphasizing that He saves us not by our works but according to His purpose and grace.

The promise of life in Christ is a central theme in the Scriptures, particularly highlighted in 2 Timothy 1:1. The apostle Paul affirms that he is an apostle of Jesus Christ according to the will of God and according to the promise of life which is in Christ Jesus. This assurance reminds believers that eternal life is a gift rooted not in human effort but in divine grace, manifested before the ages began. Our salvation is anchored in God's eternal purpose, demonstrating His sovereignty and mercy in choosing to save a multitude from all nations, as foretold in Scripture.

2 Timothy 1:1, Ephesians 1:4-5

How do we know that Paul's apostleship is valid?

Paul's apostleship is valid because it was established by God's will, not by human authority, and he was appointed directly by Jesus Christ after his dramatic conversion.

The validity of the apostle Paul's apostleship is affirmed through his clear declaration that he is an apostle by the will of God. Unlike the original twelve apostles who were witnesses to Jesus' earthly ministry, Paul was called by Christ in a unique encounter on the road to Damascus. His conversion and subsequent appointment were not a result of personal ambition but were sovereignly orchestrated by God’s divine plan. This demonstrates that true apostleship is rooted in God’s will and purpose, emphasizing the importance of divine calling over human qualifications.

Acts 9:1-6, 2 Timothy 1:1

Why is it important for Christians to understand their identity in Christ?

Understanding our identity in Christ is vital for Christians because it shapes how we live and serve, reminding us of our secure place in God's family and the mission we are called to fulfill.

For Christians, recognizing their identity in Christ is crucial for living a life that honors God. In 1 Peter 2:9, believers are described as a chosen people, a royal priesthood, and a holy nation. This identity not only affirms our status as children of God but also commissions us to declare His praises. Understanding who we are in Christ influences our behavior, purpose, and priorities, guiding us to engage in the mission of spreading the Gospel. It inspires humility and a desire to serve, reflecting the character of Christ who is our ultimate model.

1 Peter 2:9, Ephesians 2:10

Sermon Transcript

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Hermanos, vamos a abrir nuestras
Biblias en la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo. Segunda de Timoteo, capítulo
uno. Dice la palabra del señor Pablo,
apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios, según la promesa
de la vida que es en Cristo Jesús. A Timoteo, amado hijo, gracia,
misericordia, y paz de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor. Doy gracias a Dios al cual sirvo
desde mis mayores con limpia conciencia. de que sin cesar
me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día, deseando verte al
acordarme de tus lágrimas para llenarme de gozo, trayendo a
la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero
en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en
ti también. Por lo cual, te aconsejo que
avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición
de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu
de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Por
tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor,
ni de mí preso suyo, sino participa de las aflicciones por el Evangelio,
según el poder de Dios. quien nos salvó y llamó con llamamiento
santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito
suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada
por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio,
del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles. Por lo cual asimismo padezco
esto, pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído
y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para
aquel día. Retén la forma de las sanas palabras
que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda
el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros. Ya
sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia,
de los cuales son figelo y ermógenes. Tenga el Señor misericordia de
la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó y no
se avergonzó de mis cadenas, sino que cuando estuvo en Roma
me buscó solicitamente y me halló. Concédale al Señor que haya misericordia
cerca del Señor en aquel día. Y cuánto nos ayudó en Éfeso,
tú lo sabes mejor. Damos gracias a Dios por su palabra. Su palabra es una lámpara que
alumbra. Y damos gracias a Dios porque
en cada etapa de nuestra vida la palabra del Señor es pertinente,
siempre es adecuada para cualquier situación que los llamados del
Señor tengan que enfrentar en su vida. Esta es una carta, la
segunda carta que el apóstol Pablo escribió a Timoteo y es
una carta muy intensa porque es pues la última carta que el
apóstol Pablo escribió no solo a Timoteo sino la última de su
vida cuando era eminente que él iba ya a enfrentar la muerte
y hermanos una realidad es que todos nosotros un día vamos a
enfrentar también la muerte y qué bendición que podemos tener esta
carta Y esta carta fue escrita en tiempos de severa persecución
de la iglesia. Y el apóstol Pablo estaba visualizando
ya el hecho de que pronto él terminaría sus días en esta tierra.
Él dice, porque yo ya estoy para ser sacrificado, dice al finalizar
la carta, y el tiempo de mi partida está cerca. He peleado la buena
batalla, he guardado la fe. y él estaba mirando hacia el
futuro y qué bendición que podemos tener de que pues probablemente
tiempos como aquellos estén próximos para el pueblo del Señor y no
obstante que sea o no sea, una realidad es que En algún momento,
si el Señor no viene antes, nosotros vamos a enfrentar también la
muerte. Pero qué bendición que podamos
encontrar gran consuelo, como el apóstol Pablo tenía cuando
se acercaba el fin de su vida en esta tierra. Y él sabía que
su muerte iba a ser, pues, no una muerte natural, no una muerte
en una cama, sino iba a ser una muerte violenta por causa del
Evangelio. Y cuando miramos esta carta,
que es, por decir, la última voluntad del apóstol para su
amado hijo Timoteo, en primer lugar nos vamos a encontrar que
la carta nos declara quién escribió. Empezamos y vemos que dice Pablo,
apóstol de Jesucristo. Y nuestro tema esta noche es
justamente Pablo, apóstol de Jesucristo. Pablo, apóstol de
Jesucristo. la palabra apóstol significa
enviado y en un sentido en un sentido estricto de la palabra
los apóstoles fueron aquellos que fueron llamados directamente
por el Señor Jesucristo y estuvieron con él fueron testigos presenciales
del Señor Jesucristo les vieron no sólo con sus ojos de fe sino
con sus ojos físicos sabemos esto por el libro de Hechos cuando
había que elegir a alguien que ocupara el lugar de Judas, una
de las cosas era que fuera alguien que hubiera estado desde el principio
y fuera testigo del ministerio del Señor Jesucristo. Sabemos
por la escritura que el apóstol Pablo fue llamado después conforme
al propósito de Dios, y él no fue, estuvo dentro de ese círculo
de los doce apóstoles, pero el Señor le había llamado y le había
apartado desde antes, no solo desde antes de nacer, sino desde
antes de la fundación del mundo. Le había llamado en Cristo, y
Pablo está dejando claro y diciendo, Pablo, apóstol de Jesucristo. hermanos, es importante que nosotros
podamos recordar todos nosotros nacimos en un estado de arrogancia,
de rebeldía contra Dios, y damos gracias a Dios porque solamente
Dios puede hacer personas humildes. Es el testimonio de cada uno
de los que estamos en Cristo. Podemos recordar la arrogancia
de nuestra vida, manifestada de diversas formas. Una de las
formas es que de pronto yo puedo recordarme cuestionando el Evangelio
y pensando, no es justo que el Señor escoja a unos y a otros
no, y un injusto arrogante tratando de definir lo que es justo. ¡Qué
arrogancia! Pero El Señor nos hace humildes. Un día en su misericordia él
me mostró que la pregunta correcta no es por qué Dios salva a uno
y a otros no. La pregunta correcta es por qué
Dios debiendo condenar a todo mundo está salvando a una multitud
de todo linaje, de toda lengua, de toda nación. Esa es la pregunta
correcta. Hermanos, el apóstol Pablo también
pasó por este proceso y el Señor lo hizo humilde. Pero estoy hablando
de la humildad porque algo que es necesario, hermanos, es necesario
recordar que solo Dios puede hacer personas humildes. Y vivimos
en tiempos peligrosos donde hay personas que tienen sueños de grandeza,
que tienen apariencia de piedad pero niegan la eficacia de ella.
Personas que hoy están buscando títulos y no les basta Tristemente
no deberían ser pastores si están buscando títulos, pero no les
basta de ser pastor si nos están autoproclamando apóstoles. Y
en ese sentido estricto, pues no hay más apóstoles, porque
ninguno de los autoproclamados apóstoles fue testigo presencial
del Señor Jesucristo con sus ojos físicos. Otra de las cosas
importantes que la Escritura nos enseña en Efesios capítulo
2, versículo 20, Dice la Escritura. Edificados sobre el fundamento
de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del
ángulo Jesucristo mismo. Edificados sobre el fundamento
de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del
ángulo Jesucristo mismo. Hermanos, la iglesia es la casa
espiritual que Dios está edificando. Y aquí se nos deja claro, no
hay más apóstol en ese sentido estricto, porque hermano, ¿cuántas
veces pone usted el cimiento de una casa? El cimiento de una
casa se pone una sola vez y está puesto. El Señor deja claro aquí
que debemos procurar edificarnos sobre el fundamento de los apóstoles
y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo
mismo. Hermanos, el fundamento se puso
por el Señor Jesucristo y está puesto, y no hay necesidad de
poner nuevamente el fundamento, sino edificar sobre el fundamento
que ya está puesto. En ese sentido, no hay más apóstol,
pero qué bendición que este hombre fue un apóstol del Señor Jesucristo
en el sentido amplio de la palabra. Ahora, hermanos, también es verdad
que si se es un enviado, también es verdad que todos los creyentes
somos enviados, no como un título de grandeza, pero también es
de grandeza cuando es entendido correctamente. Cuando es entendido
correctamente, entendemos que somos grandemente privilegiados
por el Señor y que no somos apóstoles en ese sentido del fundamento.
pero somos enviados. La escritura nos dice claramente
a la iglesia, al pueblo del señor, aquellos que han sido renacidos
por la palabra de verdad, aquellos que han sido renacidos para una
esperanza viva, la escritura les dice, vosotros sois real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis
las virtudes del que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Hermanos, qué bendición que tenemos
de que pues en ese sentido todos nosotros hemos sido enviados
para anunciar las virtudes del que nos llamó de las tinieblas
a luz admirable. Ahora dice después el apóstol, después de decir
que es apóstol de Cristo Jesús y es importante que miremos apóstol
de quién, de Cristo Jesús, Cristo el ungido de Dios, el Mesías,
Pablo no es apóstol ni embajador de cualquier persona, sino del
Mesías Prometido, de aquel que es el cumplimiento de todas las
profecías del Antiguo Testamento, desde aquella primera profecía
hecha en Génesis capítulo 3, versículo 15, donde se anunció
la simiente de la mujer, aquel que aplastaría la cabeza de Satanás,
Cristo. Pablo es el apóstol del Señor
Jesucristo. Cristo el Mesías. Cristo. Y después dice Cristo Jesús.
Recuerde que Jesús es Jehová Salva o Jehová el Salvador. Pablo
es el apóstol de aquel que llamará su nombre Jesús. ¿Por qué? Porque
él salvará a su pueblo de sus pecados. Este hombre es apóstol. de de Jehová el que salva a su
pueblo de sus pecados de aquel que es el cordero de Dios que
quita el pecado del mundo y qué bendición que además nosotros
sabemos aunque no se menciona aquí que él es pero sí lo menciona
en la carta apóstol a los gentiles y hermanos somos nosotros los
gentiles Dios Había pensado en los gentiles desde antes de la
fundación del mundo. Desde antes de la fundación del
mundo, su propósito era salvar gente de todo linaje, de toda
lengua, de toda tribu, de toda nación. Y se lo dijo a Abraham,
le dijo en tus simientes serán benditas todas las familias de
la tierra. El apóstol Pablo nos dice que
no dice simiente, sino simiente, la cual es Cristo. Y en Cristo
tenemos toda bendición espiritual. Y Pablo no es nada más ni nada
menos que apóstol de Cristo Jesús. Lo siguiente que expresa es que
no lo es por su voluntad dice Pablo Apóstol de Jesucristo por
la voluntad de Dios, la voluntad de Dios Y la expresión ahí es
refiriéndose al nombre del Dios Todopoderoso, del Yo Soy, por
la voluntad de Él. Él es apóstol. Hermanos, qué
bendición. Es triste, les decía, de gente
que ahora anda autoproclamándose apóstol. Pero, como escuchábamos
en la mañana, ni los apóstoles en ese tiempo, ni los pastores,
ni los maestros de este tiempo son autoproclamados. es Dios
quien llama a sus siervos en este caso al apóstol Pablo y
nosotros sabemos con mucha claridad por la escritura que es totalmente
cierto que es por la voluntad de Dios es parte del testimonio
de los creyentes saben que son parte del pueblo de Dios y sabemos
que es por la voluntad de Dios. Cuando pensamos en la vida del
apóstol Pablo está bien claro que es la voluntad de Dios y
no es la voluntad del apóstol Pablo. El apóstol Pablo no estaba
pensando una noche y de pronto dijo, bueno, mañana yo voy a
ir a encontrarme con Cristo y voy a creer en Él como el Señor y
me voy a volver apóstol. Él estaba pensando y estaba pensando
en cómo borrar el nombre de Cristo de la faz de la tierra. Su propósito
era no descansar hasta que fuera erradicada la iglesia del Señor
Jesucristo. Él no estaba contento con hacerlo
cerca. Él tenía cartas para ir hasta
donde fuera necesario, porque su intención y la voluntad del
apóstol Pablo era acabar con la iglesia del Señor Jesucristo.
Pero Dios el gran yo soy, aquel que hace su voluntad en los cielos
y en la tierra, aquel que ha decretado todas las cosas que
ocurren y que sabemos por su palabra que nada ocurre fuera
de su voluntad. Dice la escritura que no cae
ni siquiera un cabello de nuestra cabeza, ni un pajarito cae si
no es la voluntad del Señor. la Iglesia del Señor ora y dice
Padre nuestro que estás en los cielos santificado sea tu nombre
venga a tu reino sea hecha tu voluntad como en el cielo también
en la tierra y él hizo toda su voluntad en el apóstol Pablo
él se levantó con muchas ganas de destruir a la Iglesia del
Señor y sabemos por el libro de hechos que él iba caminando
a Damasco cuando de pronto le resplandeció el sol de justicia,
una luz mayor que la del sol cuando resplandece en su fuerza,
y ahí el caído escuchó una voz que le estaba hablando en lengua
hebrea, Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa antes
de dar coces contra el aguijón, y el apóstol en ese momento ¿Quién
eres, Señor? Y la respuesta fue, soy yo Jesús
a quien tú persigues. Y hermanos, él fue constituido
apóstol y había sido apartado por el Señor. Y aunque su voluntad
de él era destruir la iglesia, el Señor lo venció. El Señor lo hizo humilde. En el polvo de la tierra, él
dijo, ¿Quién eres, Señor? Dios quiso abrir sus ojos y mostrarle
su gloria en el Señor Jesucristo. Y este hombre nunca volvió a
ser el mismo. Y ninguno de quienes tenga un
encuentro con el Señor Jesucristo puede seguir siendo jamás el
mismo. Si esta noche yo hubiera llegado
tarde, y cuando usted me preguntara por qué llegué tarde, yo le hubiera
dicho es que se le cayó un tornillo a la camioneta ahí en el periférico.
Y cuando crucé para recoger el tornillo, me atropelló un tráiler
y por eso llegué tarde. Ustedes no me creerían, porque
no es posible tener un encuentro con un tráiler y llegar como
si nada. De la misma manera, no es posible
tener un encuentro con el Señor Jesucristo y seguir como si nada
hubiera pasado. hermano el apóstol es apóstol
de Jesucristo por la voluntad de Dios es apóstol de Jesucristo
por la voluntad de Dios y en tercer lugar bueno eso es real
también para nosotros hermano No todos precisamente somos apóstoles
en ese sentido de apóstol del Nuevo Testamento, pero en el
sentido amplio de ser ese pueblo enviado para anunciar las virtudes
del que lo llamó de las tinieblas, en el sentido de que Dios levanta
hombres para que le sirvan, es por su voluntad. Dice la escritura
que él repartió dones a la iglesia y lo hizo según su voluntad. No es el que no es que yo quiero
ser maestro y tengo que ser maestro. Probablemente el don que Dios
me dio es de servicio. Y damos gracias a Dios porque
con gozo el pueblo del Señor tiene una sumisión gozosa porque
se alinea su voluntad con la voluntad del Señor, porque confiesa
con su boca que Jesús es el Señor y cree en su corazón que le levantó
de los muertos. Y si él es el Señor, yo estoy
gozoso con el don que él me haya dado y lo quiero usar para que
él sea exaltado, para que él sea engrandecido, para que él
sea reconocido, para que él sea magnificado. Ahora, después el
apóstol va a decir que es apóstol de Jesucristo por la voluntad
de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús,
según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús. hermanos hay una promesa de vida nosotros estamos cada vez más
rodeados de una cultura de muerte porque el enemigo que odia la
imagen de dios que viene sino para matar hurtar y destruir
está apuntando constantemente a la destrucción de la vida pero
damos gracias a dios porque el señor El Señor que es la vida
misma, el Señor que dijo, yo soy la resurrección y la vida,
tiene una promesa de vida para su pueblo. Recuerde que toda
la humanidad caímos en Adán. Dice la Escritura, por tanto
todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. La paga
del pecado es muerte. Y Pablo está aquí ante la realidad
de su próxima muerte. su saludo a su amado hijo Timoteo
recordándole que no simplemente es apóstol de Jesucristo por
la voluntad de Dios, sino que él lo es según la promesa de
la vida. Hermanos, qué bendición podemos
tener los creyentes de saber que un día la muerte va a llegar.
pero que hay una promesa de vida en Cristo Jesús, que por esa
promesa de vida el Señor dio en su tiempo los apóstoles que
fueron el fundamento, que en este tiempo por esa promesa de
vida Dios está proveyendo a su iglesia de Pastores, evangelistas,
pastores y maestros a fin de perfeccionar a los santos para
la obra del ministerio. Pero todo es según la promesa
de la vida que es en Cristo Jesús. Y hermano, no hay vida aparte
del Señor Jesucristo. La Biblia dice claramente, el
Señor Jesús dijo, yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. La promesa de la vida es nada más en el Señor Jesucristo. Aparte del Señor Jesucristo,
no hay vida. Él es aquel que a través de quien
el padre quiso darnos vida y nos dio vida. Dice la escritura,
él nos dio vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros
delitos y pecados. Y sabemos que él lo hizo por
su rica misericordia. El apóstol Pablo es apóstol de
Jesucristo según la promesa de la vida, porque hay una promesa
de vida fue que hubo apostolado, porque hay promesa de la vida
es que hay una iglesia del Señor Jesucristo. hermano quiera el
señor que cada uno de nosotros pueda siempre pensar en que una
realidad para una realidad para seres humanos de una raza caída
es la muerte nosotros nacimos y desde el momento que nacimos
hemos estado muriendo lentamente algunos vamos un poco más rápido
que otros pero al final La muerte va a venir, va a llegar, a menos
que el Señor Jesucristo venga en este momento. Pero la pregunta
es, ¿has recibido esa promesa de la vida que es en Cristo Jesús?
¿Estás en Cristo Jesús? ¿Es Cristo tu confianza? Dios
ha abierto tus ojos para que puedas mirar quién es el Señor
Jesucristo, que el Señor Jesucristo no es un simple maestro ni es
un simple ejemplo, el Señor Jesucristo es el Dios hombre, es el eterno
Hijo de Dios, aquel que es de la misma substancia que el Padre,
aquel que Tomás Felipe viene y le dice, muéstranos al Padre
y nos basta. Y el Señor le dice, hace tanto
tiempo que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto
a mí, ha visto al Padre. Aquel del cual la Escritura dice
que es el resplandor de su gloria, que es la imagen misma de su
substancia. que el que es Dios eterno, creador de todas las
cosas, dador de la vida, pero que se despojó y tomó forma de
hombre, y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz para
dar vida a su pueblo. Porque su pueblo, al igual que
toda la raza caída, merece una sola cosa, ira y condenación. Es todo lo que el ser humano
merece de parte de Dios, Pero Él quiso mostrar su rica misericordia
en su Hijo, el Señor Jesucristo. Y en Él es que hay vida, porque
Él, Él cumplió todas las demandas de la santa ley de Dios. Él hizo lo que toda la raza caída
no hemos sido capaces de hacer, mostrar cómo es Dios. Fuimos
creados para mostrar cómo es Dios. y no hemos podido, hemos
fracasado rotundamente, nos proponemos hacerlo y en la misma proposición
de hacerlo fracasamos, nos proponemos hacer pacientes y rápidamente
somos impacientes, nos proponemos muchas veces aliviar con la ira
y de pronto ya estamos enojados y lo que hemos hecho todos los
días de nuestra vida no es como dijo ese joven rico que él había
guardado toda la ley desde su juventud, él estaba pensando
eso es pan comido y hermanos eso es parte de la arrogancia
del ser humano pensar que ha cumplido toda la ley que Dios
nos guarde de pensar que hemos cumplido la ley porque eso es
menospreciar al Señor Jesucristo El único que ha cumplido toda
la ley es el Señor Jesucristo. Él se deleitaba. Dice la Biblia
que dice, tu ley está en medio de mi corazón. Y él decía que
su comida, o sea, algo que le deleitaba era hacer la voluntad
de su padre. Él estaba todo el tiempo deleitándose
y siempre mostró de manera perfecta cómo es el padre. A nosotros
nos miran feo y respondemos mal. Al Señor no lo miraron feo, lo
escupieron, lo azotaron, pero siempre salió amor porque Dios
es amor. Siempre salió paciencia porque
Él es paciente. Él no consumió a la raza humana
en ese momento y podía hacerlo porque Él es lento para la ira
y grande en misericordia. Él mostró siempre cómo es Dios
el Padre. Y después de haber cumplido toda
la ley, absolutamente sin dejar nada por cumplir, murió en una
cruz. Y murió por causa de nuestro
fracaso. Porque usted y yo no podemos
cumplir, él cumplió y asumió la responsabilidad. Dice la Escritura
con claridad, todos nosotros nos descarriamos como ovejas,
cada cual se apartó por su camino, pero Jehová cargó en él, en el
Señor Jesucristo, el pecado de todos nosotros. Y una de las
cosas que tenemos que prestar atención, hermano, no somos salvos
como muchas personas creen, que somos salvos por lo que hicieron
los romanos y los judíos al Señor Jesucristo. Somos salvos por
lo que el Padre hizo al Señor Jesucristo. Descargó toda su
ira sobre el Señor Jesucristo. Allá en esa cruz, olas de ira
pasaron sobre Él por causa de mis pecados. Yo soy el culpable
de que Cristo haya ido a esa cruz. Él ocupó mi lugar. ganó justicia para su pueblo.
Él me ha vestido de su justicia. Soy indigno, pero él me invita
a su mesa porque en Cristo soy digno. En Cristo hay promesa
de vida. Hermanos, vida eterna, que no
es simplemente una vida después de morirse, una vida que empieza
aquí y ahora. Dice, yo he venido para que tengan
vida y para que la tengan en abundancia. Hermano, bendición
que en el saludo del apóstol podemos encontrar consuelo y
confort para cuando lleguen momentos en especial el momento de la
muerte que nos va a llegar sin lugar a dudas pero qué bendición
es encontrar al pueblo de Dios y verlos sufrir en sus últimos
momentos y venir y estar con ellos y ser bendecidos porque
a pesar de su dolor ellos están siempre gozándose en la promesa
de la vida. Y no simplemente gozando de la
promesa de la vida, sino preguntando a los que le visitan, ¿en quién
estás confiando? Estás confiando en Cristo, porque
sólo ahí hay promesa de vida. Fuera del Señor Jesucristo, más
vale que no nos encontremos con Dios, porque Él es lento para
la ira, grande en misericordia. Pero fuera del Señor Jesucristo,
Él es fuego consumidor. Hermano y amigo, Una verdad es
que ningún solo pecado quedará sin castigo. Los pecados del
pueblo del Señor han sido castigados ya en la cruz de Cristo. La Biblia
dice, el que cree en el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa
creer en el Hijo de Dios no verá la vida, sino la ira de Dios
está sobre él. Y en verdad, en verdad es terrible. Si solo miras lo que el Padre
hizo al Señor Jesucristo, pues la ira de Dios es terrible y
será por toda la eternidad porque toda la eternidad jamás podrá
ser suficiente para pagar la grave afrenta que hemos hecho
al Señor de la Gloria. Y mi responsabilidad y mi deber
es llamarte a confiar en el Señor Jesucristo, a clamar al Señor
que te dé arrepentimiento para vida, clamar al Señor que te
salve, clamar al Señor que quiera darte el don de la fe. Y si has
clamado al Señor Jesucristo y has venido te animo a seguir viniendo
al Señor Jesucristo necesitamos si has confiado necesitamos seguir
confiando en el Señor Jesucristo y nada más en el Señor Jesucristo
vamos a orar

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Joshua

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