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JC

La justicia De Dios

Romans 3:21-31
Joel Coyoc August, 2 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 2 2023
Estudios en Romanos

La predicación de Joel Coyoc se centra en la justicia de Dios tal como se revela en Romanos 3:21-31. Coyoc argumenta que esta justicia se manifiesta independientemente de la ley y se realiza a través de la fe en Jesucristo, quienes todos pueden beneficiarse al creer en Él, ya sean judíos o gentiles. Utiliza pasajes clave como Romanos 3:22 ("la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen en él") y Romanos 3:28 ("concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe, sin las obras de la ley") para subrayar la necesidad de reconocer que la justificación es un regalo gratuito y no el resultado de las obras. La predicación subraya la importancia de confiar en Cristo para ser declarado justo ante Dios, destacando que la verdadera justicia solo se encuentra en Él, lo cual tiene un impacto profundo en la vida del creyente, asegurándole la paz en su relación con Dios y preservándolo del orgullo espiritual.

Key Quotes

“La justicia de Dios se ha manifestado por medio de la fe en Jesucristo. ¿Y para quién es la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo? Para todos los que creen en él.”

“Alcanzar la justicia de Dios o ser hallado justo delante de Dios no es una recompensa, no es un premio, no es algo que el hombre puede alcanzar por sus obras.”

“La obra del Señor Jesucristo es perfecta, es completa. Él consumó la obra de salvación y lo único que resta hacer es clamar al Señor que te conceda arrepentimiento para vida.”

“No hay obras que sean buenas si no estás confiando en Cristo y solo en Cristo.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras Biblias
en Romanos capítulo tres y vamos a dar lectura a los versículos
veintiuno hasta el versículo treinta y uno dice pero ahora
aparte de la ley se ha manifestado la justicia de Dios testificada
por la ley y por los profetas, la justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo para todos los que creen en Él. Porque no
hay diferencia por cuanto todos pecaron y están destituidos de
la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia,
mediante la redención que es en Cristo Jesús. a quien Dios
puso como propiciación por medio de la fe en su sangre para manifestar
su justicia a causa de haber pasado por alto en su paciencia
los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo
su justicia, a fin de que él sea el justo y el que justifica
al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia?
queda excluida, ¿por cuál ley? ¿por la de las obras? No, sino
por la ley de la fe. Concluimos pues que el hombre
es justificado por fe, sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente
Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles?
Ciertamente también de los gentiles, porque Dios es uno. y él justificará
por la fe a los de la circuncisión y por medio de la fe a los de
la incircuncisión. Luego por la fe invalidamos la
ley en ninguna manera, sino que confirmamos la ley. Vamos a meditar
los versículos, estos versículos y nuestro tema es la justicia
de Dios, la justicia de Dios. Si hay algo que en general la gente sabe que
es necesario es que haya justicia. La gente clama por justicia y con frustración muchas veces
la gente suele expresar que en este mundo no hay justicia. Sin embargo, para los creyentes
es importante recordar acerca de la justicia de Dios, recordar
que hay justicia. El apóstol Pablo usa algunos
tiempos en este pasaje, en el versículo veintiuno dice, pero
ahora, hablando de la justicia de Dios que se ha manifestado,
dice, pero ahora, y después dice en el versículo veintiséis, con
la mira de manifestar en este tiempo su justicia. Para los
creyentes, a pesar de que enfrentamos situaciones de injusticia, se
nos recuerda encomendar la causa al que juzga justamente. Sobre
todo, nos es importante recordar acerca de la justicia de Dios. Uno, porque nos consuela, sabiendo
que la justicia hay, la justicia se ha manifestado. Ahora, La
otra es para guardarnos, dice el versículo 27, ¿dónde pues
está la jactancia? Queda excluida, ¿por cuál ley?
Por la de las obras, no sino por la ley de la fe. Concluimos
pues que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Cuando pensamos en la justicia
de Dios, esa justicia que fue expresada en la ley, la ley dio
testimonio acerca de esa justicia. Sin embargo, el apóstol Pablo
antes nos explica el propósito de la ley. Versículos 19 dice,
pero sabemos que todo lo que la ley dice lo dice a los que
están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo
quede bajo el juicio de Dios, ya que por las obras de la ley
ningún ser humano será justificado delante de él, porque por medio
de la ley es el conocimiento del pecado. En realidad, la ley
tiene el propósito de encerrar, el propósito de mostrar la incapacidad
del hombre y una de las primeras cosas que el pasaje nos muestra
es la justicia de Dios ya se ha manifestado, dice ahora se
ha manifestado, dice ahora aparte de la ley se ha manifestado,
la justicia de Dios se ha hecho manifiesta, Una de las cosas
importantes que nosotros tenemos que observar es que dice el apóstol
Pablo, aparte de la ley, aparte de la ley, la justicia de Dios
fue testificada por la ley y por los profetas, pero se manifestó
aparte de la ley y esa la ley daba testimonio acerca de la
justicia de Dios, los profetas también, nosotros podemos leer
algunos salmos, podemos leer al profeta Isaías que daban testimonio
acerca de la justicia de Dios y la justicia de Dios se manifestó
no en la ley, la ley tenía una demanda de justicia, sin embargo
nadie, nadie cumplió la ley hasta que el Señor Jesucristo vino. Dice después, dice, pero aparte
de la ley se ha manifestado la justicia de Dios testificada
por la ley y por los profetas. El propósito de la ley era dar
testimonio a través de la ley, las leyes ceremoniales, las leyes
de los sacrificios, todas daban testimonio acerca de esa justicia
que era el Señor Jesucristo. todas las fiestas, todo apuntaba
hacia el Señor Jesucristo y el testimonio de los profetas también.
Dice la justicia, versículo 22, la justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo. La justicia de Dios se ha manifestado
por medio de la fe en Jesucristo. ¿Y para quién es la justicia
de Dios por medio de la fe en Jesucristo? Dice para todos los
que creen en él, para todos los que creen en él. La justicia
de Dios se ha hecho manifiesto por medio de la fe en Jesucristo. La justicia de Dios es el mismo
Señor Jesucristo. Él vino y dio cumplimiento a
la ley. Él vivió conforme al carácter
de su Padre. Él dio cumplimiento total a todas
las exigencias de la ley, tanto ceremonial Como la ley moral,
el Señor Jesucristo la cumplió perfectamente y Él manifestó
la justicia de Dios. También la justicia de Dios se
manifestó en él porque dando él satisfacción y cumplimiento
a toda la ley, él murió como si no hubiera cumplido la ley
a fin de dar satisfacción a la demanda de la ley en contra de
su pueblo, en contra de aquellos que el Padre le había dado desde
antes de la fundación del mundo. Y esos son todos los que creen
en él. Pablo está dejando claro que
es para todos los que creen en él. Si nosotros vemos el contexto
del pasaje, el apóstol Pablo ha hablado acerca de los gentiles
paganos y de los judíos religiosos. Y después Él nos dice, es para
todos los que creen en Él, ¿por qué? Porque no hay ninguna diferencia,
pues todos han pecado, sea que seamos personas religiosas, sea
que seamos personas que hablamos del Dios de la Biblia, que tenemos
cierto conocimiento del Dios de la Biblia, hemos todos pecado,
o sea que seamos paganos que no conocemos absolutamente nada
del Dios de la Biblia, no hay diferencia, todos hemos pecado
y no importa cuál sea la condición, la justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo se ha manifestado para todos porque
no hay diferencia, todos hemos pecado. dice todos hemos pecado y dice
por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios,
destituidos de la gloria de Dios, incapaces de cumplir la ley,
recordemos que la ley es la manifestación del carácter de Dios, justicia
es conformarse al carácter de Dios y todos hemos pecado, El
Señor Jesucristo vino y Él, en cambio, Él mostró la gloria de
Dios. Dice San Juan, dice aquel verbo
fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria
como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.
También la Escritura nos dice en Hebreos que Dios, dice, habló
muchas veces a los padres por los profetas y en esos posteriores
días ha hablado por el Hijo, dice, quien es el resplandor
de su gloria, la imagen misma de su substancia. Aparte del
Señor Jesucristo, sea que seamos religiosos o paganos, todos hemos
fracasado en mostrar la gloria de Dios. Por eso la justicia
de Dios se ha manifestado por medio de la fe en Jesucristo
para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, porque
todos han pecado. Ahora, ¿cómo se alcanza la justicia
de Dios? Dice, siendo justificados gratuitamente
por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús. se alcanza de manera gratuita,
es don de Dios. No es por las obras de la ley,
el apóstol Pablo va a decir en los últimos versículos, dice,
¿dónde pues está la jactancia que da excluida? ¿Por cuál ley?
¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.
Concluimos pues que el hombre es justificado por fe sin las
obras de la ley. alcanzar la justicia de Dios
o ser hallado justo delante de Dios no es una recompensa, no
es un premio, no es algo que el hombre puede alcanzar por
sus obras, porque nuestras obras son imperfectas, nuestras obras
delante de Dios sin estar en el Señor Jesucristo dice la escritura
que son como trapos de inmundicia, nuestras mejores obras son como
un trapo de inmundicia. no es una recompensa es un don
y el apóstol Pablo escribe dice con toda claridad dice siendo
justificados gratuitamente por su gracia alcanzar la justicia
de Dios es ser visto justo delante de Dios es ser declarado justo
y Dios lo hace cuando confiamos en la obra del Señor Jesucristo.
Y Dios lo hace totalmente porque Él es el que nos da aún la capacidad
de creer que somos incapaces. Él nos da la fe para confiar
en la persona y en la obra del Señor Jesucristo. confiando de
que esa justicia de Dios es la que el Señor Jesús dijo, si no
tienen una justicia mayor que la de los escribas y fariseos,
pues no tienen esperanza y esa justicia mayor es la del Señor
Jesucristo, es confiar que él vivió una vida de perfección,
una vida de justicia y lo hizo en favor de su pueblo, es confiar
en que él nos redimió de la maldición del pecado. La ley demandaba
maldición, muerte del pecador, pero Cristo nos redimió por su
sangre, dice, gratuitamente, dice, siendo justificados gratuitamente
por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús. a quien
Dios dice puso como propiciación por medio de la fe en su sangre
para manifestar su justicia a causa de haber pasado por alto en su
paciencia los pecados pasados. ¿Cómo es que Dios pasa por alto
en su paciencia los pecados pasados? No es que se hace el desentendido,
es que la justicia fue satisfecha. nuestros pecados no fueron simplemente
pasados por alto sino fueron pagados por el Señor Jesucristo
porque Él realizó una obra de redención y cuando creemos en
que su sangre nos limpia de todo pecado somos declarados justos
delante de Dios y es gratuitamente solamente por la fe en su sangre
no por nada que nosotros podamos hacer Algo que debemos recordar
es que Dios no demanda nuestras mejores obras, Dios demanda perfección
y la perfección solamente está en el Señor Jesucristo. Dios
manifestó su justicia en el Señor Jesucristo, Él es la justicia
de Dios, Él es quien dio satisfacción a esa justicia, Él es el que
pagó la deuda que nosotros teníamos por causa de haber pecado y de
haber sido destituidos de la gloria de Dios. Dice, la justicia
de Dios se ha manifestado en este tiempo, dice el apóstol
Pablo. ¿Cuál es el propósito? Dice, a fin de manifestar, a
fin de que él sea el justo y el que justifica al que es de la
fe de Jesús. Él es justo. Todo ningún pecado
quedará sin castigo. Alguien dijo una vez que si usted
llegara a su casa y usted encontrara a su familia muerta, pero usted
lograra ver salir por la puerta de atrás a la persona que lo
hizo y lograra que lo atraparan y lo llevaran a la justicia,
Y si el juez en el juicio dijera, bueno, yo soy un juez de amor,
así que yo voy a perdonar a esta persona. Usted no estaría satisfecho
con eso, usted gritaría, iría a los periódicos y usted estaría
muy enojado porque hay un juez que está diciendo que es un juez
de amor y está perdonando Pues a alguien que es culpable. Bueno,
eso no es lo que hizo el Señor cuando nos declaró justos. No
simplemente dijo que es un juez de amor. Hubo satisfacción para
su justicia. Los pecados nuestros han sido
cargados en el Señor Jesucristo. El profeta Isaías dice que todos
nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino, pero que Oba cargó en él el pecado de todos nosotros. Dice la Biblia, el castigo de
nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados. Él cargó nuestra culpabilidad,
él derramó su sangre para pagar nuestros pecados, para limpiarnos
de todo pecado. Y Dios se ha manifestado como
justo. Cuando Él salva a un pecador,
Él está mostrando su justicia. Cuando Él le da el don de la
fe, pues se ha hecho justicia. En la cruz de Cristo se hizo
justicia. Damos gracias a Dios porque aquellos
que Dios nos ha dado el don de la fe, nuestros pecados han sido
castigados en la cruz, en la carne, en el cuerpo del Señor
Jesucristo. Oramos para que las personas
que cometen injusticias contra nosotros, pues Dios quiera extenderles
su misericordia y si ellos creen, pues esas injusticias habrán
sido castigadas también en el Señor Jesucristo, pero aquellos
que resisten, dice el evangelio de Juan en su capítulo tres. Versículo 16 dice Porque de tal
manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga
vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo
al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo
por él. El que en él cree no es condenado, pero el que no
cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del
unigénito Hijo de Dios. Y esa es la condenación, que
la luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que
la luz porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que
hace lo malo aborrece la luz y no viene a la luz para que
sus obras no sean reprendidas. Versículo treinta y uno dice
el que de arriba viene es sobre todos, el que es de la tierra
es terrenal y cosas terrenales habla, el que viene del cielo
es sobre todos y lo que vio y oyó eso testifica y nadie recibe
su testimonio, el que recibe su testimonio es de atestigua
que Dios es veraz, porque el que Dios envió las palabras de
Dios habla, pues Dios No da el Espíritu por medida. El Padre
ama al Hijo y todas las cosas ha entregado en su mano. El que
cree en el Hijo tiene vida eterna, pero el que rehúsa creer en el
Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Justicia hay y se ha manifestado. En la cruz de Cristo se manifestó
justicia. Y aquellos que rehúsen creer
en el Hijo de Dios, pues van a experimentar también toda la
ira, no sólo del Padre, sino también del Señor Jesucristo.
Dice la Biblia que el Padre ha dado todo juicio al Hijo. y la única manera de alcanzar
la justicia y que Dios es manifestado justo es por medio de la fe en
el Señor Jesucristo, es gratuitamente, no intentando ganarse el favor
de Dios, no intentando hacer algo para pagar, eso es ofensa
al Señor Jesucristo, eso es pensar que hay algo que tú puedes contribuir,
es menospreciar la obra del Señor Jesucristo. La obra del Señor
Jesucristo es perfecta, es completa. Él consumó la obra de salvación
y lo único que resta hacer es clamar al Señor que te conceda
arrepentimiento para vida, clamar al Señor que te conceda el don
de la fe. Cuando Él obra de esa manera,
pues Él va a mostrarte cuál es el propósito de la ley. Si quizá
tú piensas que cumples la ley, clama al Señor Jesús, sólo Él
puede mostrarte y cumplir el propósito de la ley que es mostrar
que realmente no cumples la ley, que lo que has hecho y lo que
hemos hecho todos los nacidos de Adán es justamente quebrantar
todos los mandamientos de Dios todos los días de nuestra vida
y que lo que Dios demanda que es justicia perfecta, justicia
mayor que de las personas más rectas de esta tierra y esa justicia
es la del Señor Jesucristo, clamar a Él para que seas traído al
Señor Jesucristo para que puedas confiar totalmente, porque el
que en él cree, dice, el que cree en el hijo tiene vida eterna.
¿Por qué tiene vida eterna? Porque ha sido declarado justo,
por causa de confiar en la fe del Señor Jesucristo, porque
gratuitamente ha sido justificado por la redención del Señor Jesucristo. Pero el que rehúsa creer en el
Hijo de Dios no verá la vida, sino va a experimentar la ira
de Dios. por toda la eternidad va a enfrentar
justicia, va a enfrentar la justicia de Dios, la demanda de su justicia.
Esto consuela al creyente, pero esto también nos guarda del orgullo. Nosotros no somos mejores que
nadie. Nosotros, por misericordia, es
que el Señor ha querido darnos el don de la fe, no son nuestras
obras. El creyente tiene obras, pero
esas obras son solamente porque está en el Señor Jesucristo,
sin el Señor Jesucristo las obras del hombre no son buenas obras,
son simplemente obras. Efesios capítulo 2 dice la palabra
de Dios Versículo ocho del capítulo doce
dice porque por gracias soy salvos por medio de la fe y esto no
de vosotros pues es don de Dios. Y es interesante que el versículo
nueve dice no por obras y no dice buenas, solo dice no por
obras para que nadie se gloríe. ¿Cuándo habla de buenas obras?
Dice, porque somos hechura suya creados en Cristo Jesús para
buenas obras. El único que puede tener buenas
obras es el que ha sido justificado por la fe en el Señor Jesucristo. Sin ser justificado, simplemente
son obras y no sirven en absoluto para la salvación. las buenas
obras del creyente tampoco son para su salvación, son porque
él ya es salvo, porque él ya es justificado, porque él ya
está en Cristo, porque él tiene el poder del Espíritu Santo y
es que él puede tener buenas obras las cuales Dios preparó
de antemano para que anduviésemos en ellas. Y sí quisiera hacer
énfasis en esto, no hay obras que sean buenas si no estás confiando
en Cristo y sólo en Cristo. Si confías en tus obras no son
buenas porque son una ofensa al Señor el estar pensando que
con tus obras tú puedes alcanzar el favor de Dios que Dios ofrece
gratuitamente por su gracia, solamente por la redención que
el Señor Jesucristo hizo porque Dios lo puso para que sea la
propiciación por nuestros pecados. Entonces confiemos en el Señor
Jesucristo y no olvidemos que es por la obra del Señor Jesucristo
y no por nuestras obras. Vamos a orar.

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