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JC

No te ahogues

2 Peter 2:5
Joel Coyoc January, 3 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc January, 3 2024
Estudio de 2 Pedro

The sermon "No te ahogues" by Joel Coyoc focuses on the theological doctrine of judgment and salvation, primarily addressing the danger of false teachings within the church as warned by the Apostle Peter in 2 Peter 2:5. Coyoc argues that, much like in ancient times, false prophets and teachers can lead believers away from the truth of the Gospel, emphasizing that these individuals will face divine judgment, just as the angels who sinned and the world prior to the flood did. He illustrates God's justice and mercy using historical examples, particularly the saving grace extended to Noah and his family, symbolizing Christ as the ultimate ark of salvation for believers. The practical significance of this message is a reminder that while God judges sin, He also provides a means of escape through faith in Jesus Christ, urging listeners to remain steadfast and avoid spiritual shipwreck.

Key Quotes

“Dios no perdona a todos, el Señor aborrece a los que hacen iniquidad.”

“El evangelio es un mensaje que habla de justicia. Una de las cosas que tenemos que resaltar acerca del Señor es que el Señor no perdona a todos porque el Señor es justo y su justicia tiene que ser satisfecha.”

“El Señor Jesucristo se sumergió en el océano de la ira de su padre para rescatar a su esposa de morir ahogado en ese mar de ira.”

“En el Señor Jesucristo hay perdón. Confiar en el Señor Jesucristo y en su obra es el único camino a la salvación.”

Sermon Transcript

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segunda de Pedro capítulo dos dice la palabra del señor pero
hubo también falsos profetas entre el pueblo como habrá entre
vosotros falsos maestros que introducirán encubiertamente
herejías destructoras y aún negarán al Señor que los rescató, atrayendo
sobre sí mismos destrucción repentina. y muchos seguirán sus disoluciones
por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado. Y por avaricia harán mercadería
de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo
la condenación no se tarda y su perdición no se duerme. Porque si Dios no perdonó a los
ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno, los
entregó a prisiones de oscuridad para ser reservados al juicio. Y si no perdonó al mundo antiguo,
sino que guardó a Noé pregonero de justicia, con otras siete
personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos.
y se condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de
Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los
que habían de vivir impiamente. Y libró al justo Lot abrumado
por la nefanda conducta de los malvados, porque este justo que
moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo
los hechos iniquos de ellos. Sabe el Señor librar de tentación
a los piadosos y reservar a los injustos para ser castigados
en el día del juicio. Y mayormente aquellos que siguiendo
la carne andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el
señorío. Atrevidos y contumaces, no temen
decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles que
son mayores en fuerza y en potencia no pronuncian juicio de maldición
contra ellas delante del Señor. Pero éstos, hablando mal de cosas
que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa
y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo
el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el
gozar de deleites cada día, Estos son inmundicias y manchas, quienes
aún mientras comen con vosotros se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio
y no cesasen de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen
el corazón habituado a la codicia y son hijos de maldición. Han
dejado el camino recto y se han extraviado siguiendo el camino
de Balam, hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad y
fue reprendido por su iniquidad, pues una muda bestia de carga,
hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. Estos
son fuentes sin agua y nubes empujadas por la tormenta, para
los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre,
pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias
de la carne y disoluciones, a los que verdaderamente habían huido
de los que viven en error. Les prometen libertad y son ellos
mismos esclavos de corrupción, porque el que es vencido por
alguno es hecho esclavo del que lo venció. Ciertamente, si habiéndose
ellos escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento
del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas,
son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de
la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del
santo mandamiento que les fue dado, pero les ha acontecido
lo del verdadero proverbio, el perro vuelve a su vómito y la
puerca lavada a revolcarse en el sieno. Vamos a meditar el versículo
cinco. Estamos meditando el capítulo
2, ya hace algunas semanas, y el apóstol Pedro está recordándonos
que la misma iglesia es un lugar donde hay peligro, porque si
está dando por hecho que a lo largo de toda la historia de
la redención y ahora también en el nuevo pacto, Así como en
el antiguo pacto hubo dentro del pueblo falsos, falsos profetas,
así también va a haber entre nosotros, dice, falsos maestros.
Y primero estábamos dedicando que son personas que son falsos
maestros, que tienen falsas doctrinas y tienen una falsa redención,
aparenta que son como los creyentes, hablan como creyentes, incluso
pueden ser correctos. en su hablar. Estábamos mirando
que en esencia la maldad es que ellos dicen con su boca Señor,
pero con sus actos ellos niegan el señorío. También estábamos
mirando que el motivo es pues ellos tienen interés económico
por avaricia, eran mercadería de vosotros. También mirábamos
que lo que ellos hacen es que hacen que el camino del Señor,
que el Evangelio sea blasfemado. Y lo que el apóstol Pedro empieza
a hacer en el versículo cuatro es dejar en claro que el Señor
va a traer juicio. Estábamos mirando en el versículo
cuatro cuando hablaba el primer ejemplo de juicio que el apóstol
Pedro menciona es de los ángeles que pecaron. Y cuando nosotros
pensamos en El apóstol está procurando animar a los creyentes, exhortar
a aquellos que no son creyentes, que pueden ser falsos maestros
o falsos hermanos, pero animar a los creyentes, recordándoles
que cuando Dios juzga, Dios está guardando a los suyos. Mencioné
cuando Dios juzgó a Faraón, al abrir el mar y él entró detrás
del pueblo de Israel Dios estaba juzgando a Faraón pero estaba
protegiendo a su pueblo y Dios juzga y protege a su pueblo y
él está dejando por sentado la certeza de juicio el Señor es
un Dios que va a traer juicio sobre aquellos que aquellos que
no están en el Señor Jesucristo y que tienen una motivación falsa
al estar dentro del pueblo de Dios y Cuando pensamos en que Dios trajo
juicios sobre los ángeles, pues es el apóstol Pedro está tomando
el ejemplo de seres espirituales que son mucho más poderosos que
seres humanos. y si ellos no quedaron sin juicio
pues seguramente aquellos falsos profetas, falsos maestros también
van a ser juzgados por el Señor y en el versículo cinco que vamos
a meditar hoy viene el segundo ejemplo que está dejando claro
que Dios no deja sin juicio y es el mundo antiguo y nuestro tema
hoy es no, no te ahogues Lo primero que el apóstol Pedro
va a repetir es la frase que ha dejado en el versículo cuatro
para con los ángeles y es nuestro primer punto, el Dios, el Dios
que no perdona a todos, el Dios que no perdona a todos, y es
una verdad que el apóstol ha dicho con respecto a los ángeles
que pecaron, pero es una verdad que ya está hablando acerca del
ser humano, Y es importante que nosotros podamos prestar atención
porque en estos tiempos se suele hacer mucho énfasis en que Dios
es un Dios de amor y es verdad, Dios es un Dios de amor. Pero
hay gente que pretende que como Dios es un Dios de amor pues
Dios no castiga a nadie y Dios perdona a todos y perdona a todo.
Esa es la tendencia del día de hoy y es muy probable que Si
el apóstol Pedro estuviera escribiendo esta carta en este siglo presente,
pues muy probablemente esta carta estaría censurada y excluida
del Nuevo Testamento, porque nuestra cultura hoy quiera un
Dios que todo lo perdona, que todo lo tolera. Pero el primer
punto de nuestro mensaje es Dios que no perdona a todos. Dios
que no perdona a todos. Él no perdonó al mundo antiguo
dice el apóstol Pedro y si Dios no perdonó al mundo antiguo y
si Dios no perdonó al mundo antiguo y una de las cosas importantes
que nosotros tenemos que prestar atención es Pedro con esta expresión
nos está llamando llamando a no confundir la paciencia del señor
con el perdón del señor. Dios es paciente. Hay gente que
piensa que está pasando el tiempo y está en su pecado y no pasa
nada, y gente que piensa que pues no va a pasar nada. Sin
embargo, una de las cosas que olvidamos es que Dios no tiene
prisa. Dios tiene toda la eternidad, Dios no tiene prisa, Dios es
paciente, sin embargo, no confundamos la paciencia del Señor con el
perdón del Señor. Una de las cosas que nosotros
tenemos que recordar es que si bien hablamos del amor de Dios,
y eso es cierto, Dios es amor, pero también por causa de que
Dios es amor, Dios hay ciertas cosas que él tiene que odiar
porque son contrarias a su naturaleza. Capítulo es Salmo número cinco,
dice versículo cinco, los insensatos no estarán delante de tus ojos,
aborreces a todos los que hacen iniquidad, destruirás a los que
hablan mentira, al hombre sanguinario y engañador abominará Kiobá. El Señor aborrece a los que hacen
iniquidad. Dios no perdona a todos. Dios no perdonó al mundo antiguo.
Algunas veces las personas piensan pues que la mayoría y se consuela
porque la mayoría está en bajo la ira del Señor. Pero una de
las cosas importantes es no importa cuánto sean. En verdad, cuando
miramos el pasaje, Pedro dice que Dios no perdonó al mundo
antiguo. Dios no perdonó a la mayoría
porque eran la mayoría. El Señor dice nuestro pasaje
simplemente no perdonó al mundo antiguo y el Salmo cincuenta
versículos veintiuno y veintidós dice, estas cosas hiciste y yo
he callado, pensabas que de cierto sería yo como tú, pero te reprenderé
y las pondré delante de tus ojos. Entendete ahora esto, los que
os olvidáis de Dios, no sea que os despedace y no haya quien
os libre. Estas cosas hiciste y yo he callado,
y pensabas que de cierto sería yo como tú. Si estás viviendo
y estás malinterpretando el silencio del Señor, no lo hagas. El Señor dice, yo no soy como
tú, pero te reprenderé y las pondré delante de tus ojos. Entended
ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace
y no haya quien os, quien os libre. Eclesiastes 8, 11. Por cuanto no se ejecuta luego
sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los
hombres está en ellos dispuesto a hacer el mal. Por cuanto no
se ejecuta luego la sentencia sobre la mala obra, el corazón
de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto a hacer el
mal. Y el corazón de los hijos de los hombres como no hay una
respuesta inmediata confunde la paciencia del señor con el
perdón del señor pero el señor no no perdona a todos ahora después
de mirar el primer punto que el apóstol Pedro está destacando
tenemos algo agradable y es Y si no perdonó al mundo antiguo,
sino que guardó a Noé pregonero de justicia con otras siete personas. El Dios que sí perdona. El Dios que sí perdona. El Dios
que no perdona a todos, pero el Dios que sí perdona. Cuando
nosotros pensamos en la cantidad de personas que Dios perdonó,
pues fueron sencillamente siete personas y Noé, ocho personas. Recuerde, una de las cosas importantes
es, dice, sino que guardó a Noé pregonero de justicia con otras
siete personas. Y Noé estaba pregunando la justicia. La justicia. El Evangelio es
un mensaje que habla de justicia. Una de las cosas que tenemos
que resaltar acerca del Señor es que el Señor no perdona a
todos porque el Señor es justo y su justicia tiene que ser satisfecha. Cristo ha venido a ser la justicia
de Dios para todo aquel que cree. Cuando pensamos en aquellos que
Dios, el Dios que sí perdona y pensamos en aquellos que Él
perdonó, aquellos que Él perdonó, los perdonó porque estaban en
el arca que Dios mandó a Noé a construir. Y una de las cosas
importantes que nosotros tenemos que mirar de Noé es que Noé creyó
al Señor. Noé creyó al Señor y sabemos
que él creyó al Señor porque él hizo lo que Dios le pidió
que él hiciera, él estaba confiando en la palabra del Señor a pesar
de no saber qué era la lluvia, a pesar de de todas las cosas
que él desconocía, él creyó la voz del Señor y él Durante 120
años estuvo pregonando, proclamando la justicia, la justicia de Dios,
la justicia de Dios que es por la fe, por la fe en la palabra
del Señor y la obra que Dios hizo a través de Noé es una figura
de la obra en realidad el arca de la salvación es el Señor Jesucristo,
el Señor Jesucristo es el arca de la salvación y por eso nuestro
tema es no te ahogues, el Señor no perdona a todos pero el Señor
perdona a unos que nosotros podemos ver en aquel tiempo fueron ocho
pero a lo largo de toda la historia de la redención esas pocas personas
que el Señor ha tenido misericordia, esas personas
que por misericordia el Señor les ha concedido que hay en gracia
ante sus ojos como a Noé, Noé halló gracia ante los ojos de
Dios, Noé no era distinto al resto de las personas que estaban
en su tiempo, pero Dios dio a Noé el don de la fe por su gracia,
Y Noé creyó a Dios y Noé preparó diligentemente el arca en que
él y su familia se salvasen. Y era necesario estar en el arca. Una de las cosas que tenemos
que entender es que fuera del Señor Jesucristo, Dios no es
tu amigo. Dios es tu adversario si estás
fuera del Señor Jesucristo. Si estás fuera del Señor Jesucristo
es mejor no encontrarte con Dios porque fuera del Señor Jesucristo
Dios es fuego consumidor. Es necesario creer el Evangelio
eterno. Creer ese evangelio eterno donde
si algo es necesario es estar en el Señor Jesucristo, estar
confiando en su justicia y no en nuestra propia justicia. En
el arca no podía entrar el agua, no podías ser afectado por el
diluvio, porque el diluvio estaba recibiendo todo el juicio. Y
esa es la figura del Señor Jesucristo, él es nuestra arca de salvación. El Señor a lo largo de la historia,
nosotros podemos mirar al final en Apocalipsis, que él hay una,
si bien no perdona a todos, si hay en el libro de Apocalipsis,
delante del trono del Cordero, una multitud que nadie puede
contar de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo, de toda
nación. El Dios que sí perdona, y perdona
en el Señor Jesucristo. Y el mismo Salmo que estábamos
mirando, el Salmo 5, después de decir Los insensatos no estarán
delante de tus ojos. Aborreces a todos los que hacen
iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira.
Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová. Mas yo, por
la abundancia de tu misericordia, entraré en tu casa. Adoraré hacia
tu santo templo en tu temor. más yo por la abundancia de tu
misericordia. ¿Y dónde está la abundancia de
su misericordia? El apóstol Pablo nos dice en
Efesios capítulo dos ¿A dónde está esa abundancia
de misericordia? Dice Efesios capítulo dos versículo
uno dice y él os dio vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros
delitos y pecados en los cuales anduvisteis en otro tiempo siguiendo
la corriente de este mundo conforme al príncipe de la potestad del
aire el espíritu que ahora operan los hijos de desobediencia entre
los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los
deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de
los pensamientos y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo
que los demás. donde está la abundancia de su
misericordia que nos permite entrar a su presencia pero Dios
que es rico en misericordia por su gran amor con que nos amó
aún estando nosotros muertos en pecado nos dio vida juntamente
con Cristo por gracias hoy salvos y juntamente con él nos resucitó
y asimismo nos hizo sentar en los lugares para mostrar en los siglos venideros
las abundantes riquezas de su gracia y su bondad para con nosotros
en Cristo Jesús, nuestra arca de salvación. Cristo Jesús, porque
por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros,
pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe. porque
somos hechuras suyas, creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Mas yo, por la abundancia de tu misericordia, el Salmo está
contrastando los dos puntos. Dios que no perdona a todos,
destruirás a los que hablan mentira. Al hombre sanguinario y engañador
abominará Jehová. mas yo por la abundancia de tu
misericordia entraré en tu casa, adoraré hacia tu santo templo
en tu temor. No tienes que ahogarte, ven al
Señor Jesucristo, clama al Señor Jesucristo, la abundancia de
su misericordia está en el Señor Jesucristo. fuera del Señor Jesucristo
pues Dios es fuego consumidor. Recuerde que todas las promesas
para el pueblo del Señor son en el Señor Jesucristo. Justificados
pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. Ahora pues ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús. Aquellos que no andan
conforme a la carne sino conforme al espíritu. Recuerde cada una
de sus promesas. No, el creyente no puede ahogarse
en el juicio del Señor. Recuerde que el Señor Jesucristo
es el segundo Adán. El primer Adán es aquel que culpa
a su esposa, pero el segundo Adán es aquel que dice, cúlpame,
yo soy, yo, échame la culpa a mí, yo voy a cargar la culpa. Acuerde
como Isaías presenta al Señor y dice, llevó el mismo nuestras
iniquidades, fue molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra
paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados. Dios
no perdona a todos, pero no tienes que ahogarte. Clama al Señor
Jesucristo porque Dios perdona en el Señor Jesucristo. En el
Señor Jesucristo hay perdón. El apóstol Juan escribe y dice
estas cosas les escribo para que no pequen, pero si alguno
hubiere pecado abogado tenemos para con el Padre Jesucristo
el justo y él es la propiciación por nuestros pecados. y no solo
por los nuestros, sino por los de todo el mundo. En Jesucristo
hay perdón, confiando en su obra. Y repito, todas sus promesas
son en el Señor Jesucristo, el Dios que sí perdona. Y pues tristemente en este tiempo
es popular pues personas que están proclamando un evangelio
pues que presenta a un Dios como un Dios que todo lo tolera, un
Dios que no va a castigar a nadie. Pero la verdad de la escritura
es que ni un solo pecado quedará sin castigo. Aquellos que confíen
en el Señor Jesucristo, pues sus pecados no quedaron sin castigo.
Los pecados del pueblo del Señor ya han sido castigados en el
Señor Jesucristo, dice la escritura, llamará su nombre Jesús, porque
porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Y aquellos que
persistan en no confiar en el Señor Jesucristo, también la
Escritura dice, el que cree en el Hijo tiene la vida, pero el
que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la vida, sino que
la ira del Señor, la ira de Dios está sobre él. Y cuando pensamos
en sus promesas, en el hecho de que los que creen y confían
en el Señor, pues no se ahogarán en el juicio. podemos mirar algunas
promesas que confortan y consuelan el corazón del creyente. Aquí
el apóstol está siendo claro y remarcando para aquellos que
tienen una falsa redención, para aquellos que no están, no han
creído verdaderamente en la persona y en la obra del Señor Jesucristo
y no han reconocido en su corazón que Cristo es Señor y no sólo
Salvador, sino Señor y Salvador, ellos está trayendo esta advertencia
de seguro juicio pero en la medida que el señor juzga está confortando
a sus ovejas y Juan capítulo seis versículo treinta y nueve
dice y esa es la voluntad del padre el que me envió que todo
lo que me diere no pierda yo nada sino que lo resucite en
el día postrero para la oveja del señor para aquel que ha recibido
la bienaventuranza de perdón para él es esta esta palabra
que dice que la voluntad del padre es que no pierda nada dice
que todo lo que me diere no pierda yo nada sino que lo resucite
en el día postrero y esa es una bendita un bendito consuelo para
para el creyente para aquel que está en el señor Jesucristo Juan capítulo diez versículo
veintisiete dice el Señor Jesucristo a esas
ovejas, a aquellos que él les ha dado vida por su palabra,
a mis ovejas, oyen mi voz, yo las conozco y me siguen. Dice,
y yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las
arrebatará de mi mano, mi padre que me las dio es mayor que todos,
y nadie las puede arrebatar de la mano de mi padre, yo y el
padre uno somos, así como aquellas todas las personas que estaban
fuera del arca, Génesis capítulo siete dice versículo veintiuno y murió
toda carne que se mueve sobre la tierra así de aves como de
ganado y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre
la tierra y todo hombre todo lo que tenía aliento de espíritu
todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices,
todo lo que había en la tierra murió. Así fue destruido todo
ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde los hombres
hasta las bestias, los reptiles y las aves del cielo, y fueron
raídos de la tierra, y quedó solamente Noé y los que con él
estaban en el arca, y prevalecieron las aguas sobre la tierra 150
días. y dice y quedó solamente Noé y los que con él estaban
en el arca porque estaban en el arca y las promesas que estamos
leyendo son para aquellos que están en el Señor Jesucristo
dice mis ovejas oyen mi voz yo las conozco y me siguen y yo
les doy vida eterna y no perecerán jamás ni nadie las arrebatará
de mi mano mi padre que me las dio es mayor que todos y nadie
las puede arrebatar de la mano de mi padre El pasaje que leímos
dice que la voluntad del padre es que el señor no pierda nada
de lo que se le dio y tal vez alguien diga bueno Judas se perdió
bueno Judas no lo perdió el señor Jesús él era ya un hijo de perdición
era un falso dentro de los verdaderos creyentes recuerde que no todo
Israel es Israel Juan capítulo dieciocho versículo diecinueve versículo nueve para que se cumpliese
aquello que había dicho de los que me diste no perdí ninguno
de los que me diste no perdí ninguno y el Señor Jesús no perderá
a ninguno qué bendito consuelo y qué bendita esperanza y al
final El apóstol Pedro va a cerrar con el Dios que juzga, pero no
tienes que ahogarte en su juicio. Recuerde una frase que hemos
dicho es el Señor Jesucristo se sumergió en el océano de la
ira de su padre para rescatar a su esposa de morir ahogado
en ese mar de ira. y dice el final del versículo
cinco dice trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos
trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos Dios castiga
a los malhechores trayendo juicio y el apóstol está dejando claro
para aquellos que están en medio del pueblo de Dios y que no han
confiado y que tienen otras intenciones al estar en medio del pueblo
de Dios, la certeza del juicio. Dios es un Dios que juzga. Dios es un Dios que de ningún
modo tendrá por inocente al culpable. Ningún pecado quedará sin castigo. Cuando el Señor nos perdonó,
lo hizo, no porque se hizo al desentendido de nuestros pecados,
sino porque Cristo sufrió el castigo por nuestros pecados.
Estábamos meditando el pasaje donde dice, quien conoce el poder
de tu ira y tu indignación, según que debe ser temido. Y el Señor Jesucristo, él, él
sabe cuál es el poder de la ira del Padre. Y todos aquellos que
persistan en rechazar Ahora que es tiempo de salvación, pues
van a tener que estar bajo la justa ira de Dios por toda la
eternidad. El el salmo que leímos, salmo
cincuenta, Dice, entended esto ahora, entended
ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace
y no haya quien os libre. El Señor trae juicio. El Señor Jesucristo viene otra
vez y él viene ya no para nacer en un pesebre y para ser crucificado,
él viene para ejecutar venganza sobre sus enemigos. Y el Salmo
dos dice, yo publiqué, publicaré el decreto Jehová me ha dicho,
mi hijo eres tú, yo te engendré hoy. Pídeme y te daré por herencia
las naciones y como posesión tuya los confines de la tierra.
Los quebrantarás con vara de hierro, como vasijas de alfarero
los desmenuzarás. está hablando del juicio, del
tiempo cuando el Señor Jesucristo ejecute venganza sobre sus enemigos. Ahora pues, oh reyes, sed prudentes,
admitid amonestación juez de la tierra, servid aqueová con
temor, y alegraos con temblor. Idéntico al Salmo cincuenta,
el versículo doce dice, honrad al hijo, para que no se enoje
y perezcáis en el camino, pues se inflama de pronto su ira. se inflama de pronto su ira,
el señor es paciente, el señor es perdonador, pero no confundamos
su paciencia con su perdón, el señor no retarda su promesa,
va a decir el apóstol Pedro en el capítulo tres, según algunos
la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros,
no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento,
y el señor trae juicio porque tiene indignación contra el pecado
y dice honrad al hijo para que no se enoje y perezcais en el
camino pues se inflama de pronto su ira pero qué bendición el
final del versículo doce bienaventurados todos los que en él confían. Confiar en el Señor Jesucristo
y en su obra. Confiar que en el Señor Jesucristo
Dios ha provisto todo lo que Él demanda. Dios no va a recibir
nada que no haya provisto Él mismo. En el Señor Jesucristo
Él provee de justicia para nosotros. En el Señor Jesucristo Él provee
un corazón limpio, bienaventurado, los de limpio corazón, ¿y con
qué se puede limpiar el corazón sino con la sangre del Señor
Jesucristo? El Salmo El Señor, el Señor es justo y
va a ejecutar justicia. En la cruz del Señor Jesucristo
se hizo justicia. En la cruz del Señor Jesucristo
la misericordia y la justicia se besaron. no se violentó la
justicia al mostrar misericordia, él cargó nuestros pecados y vamos
a a leerlo allá en en Pedro porque él cita a Isaías cuando él nos
habla en su primera carta dice segunda primera de Pedro
uno veintidós dice desde el veintiuno pues para eso fuisteis llamados,
porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo
para que sigáis sus pisadas, el cual no hizo pecado ni selló
engaño en su boca, quien cuando le maldecían no respondía con
maldición, cuando padecía no amenazaba, sino encomendaba la
causa al que juzga justamente, quien llevó el mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando
muertos, los pecados vivamos a la justicia y por cuya herida
fuisteis sanados porque vosotros erais como ovejas descarriadas
pero ahora habéis vuelto al pastor y obispo de vuestras almas una
de las cosas que no que no entendíamos y que la gente
no entiende y por su gracia hoy podemos entender es la ira de
Dios, su juicio, el Dios que juzga, ejecuta juicio y su juicio
es terrible. Y la mayor prueba de ello es
que la Biblia dice sino el que no es catimónia a su propio hijo,
sino que le entregó por todos nosotros. Él no importó que era
su hijo en el momento que él cargó nuestros pecados, él descargó
toda su indignación sobre él por causa de nuestros pecados.
Y hay cosas que la gente dice que son totalmente erradas. Hay
gente que dice aquí lo haces, aquí lo pagas, aquí lo haces
y aquí no lo pagas. Así como el pueblo del Señor
tiene el consuelo de saber que las aflicciones del tiempo presente
no se comparan a las glorias venideras, los sufrimientos presentes
de los impíos no se comparan para nada con lo que será la
ejecución del justo juicio de Dios por toda la eternidad. el
tener que enfrentar a Dios fuera del Señor Jesucristo, el estar
en aquel lugar donde vas a experimentar la presencia desfavorable del
Señor por toda la eternidad. El Señor es paciente, pero hoy
es día de salvación. mañana no sabemos y la advertencia
para los falsos es Dios va a traer a juicio Dios no perdonó a los
ángeles que pecaron Dios no perdonó al mundo antiguo pero no tienes
que ahogarte clama al Señor Jesucristo porque en él hay perdón y hay
salvación vamos a orar

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