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JC

Seguridad de la Salvación

2 Peter 1:10-11
Joel Coyoc December, 6 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc December, 6 2023
Estudio de 2 Pedro

En el sermón "Seguridad de la Salvación", Joel Coyoc aborda la doctrina de la seguridad de la salvación mediante 2 Pedro 1:10-11. El predicador resalta la importancia de hacer firme la vocación y elección del creyente, afirmando que el verdadero conocimiento de Cristo y la vivencia de la fe permitirá a los creyentes evitar caer en falsas enseñanzas y mantener la seguridad en su salvación. A través de la obra del Espíritu Santo, los cristianos pueden crecer en virtud, conocimiento y amor, cumpliendo así con la exhortación de Pedro. Este crecimiento y dependencia de Cristo no solo asegura la salvación, sino que también promete una entrada generosa en el reino eterno de Dios. La sermón enfatiza que nuestra salvación es obra de Dios de principio a fin, y quien está en Cristo no debe temer, sino regocijarse en la certeza de su salvación.

Key Quotes

“La salvación es obra de Dios de principio a fin y Él ha dado todo lo que se requiere.”

“Haciendo estas cosas no caeréis jamás, porque nuestra seguridad está solo en Cristo.”

“La fe que tenemos es igualmente preciosa porque es don de Dios.”

“Cuando Dios infunde esa vida y hay ese fuego, la oración empieza a ser algo natural.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la segunda carta del apóstol Pedro. Capítulo uno dice, Simón Pedro,
siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado por
la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente
preciosa que la nuestra, gracia y paz os sean multiplicadas en
el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. como todas
las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, nos han sido
dadas por su divino poder mediante el conocimiento de Aquel que
nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha
dado preciosas y grandísimas promesas para que por ellas llegases
a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la
corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia,
por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas
promesas para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza
divina. habiendo huido de la corrupción
que hay en el mundo a causa de las concupiscencias. Vosotros
también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra
fe virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio,
al dominio propio paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad
afecto fraternal y al afecto fraternal amor. Porque si estas
cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni
sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta, es
ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por
lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra
vocación y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás. Porque de esta manera os será
otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo. Por esto yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados
en la verdad presente. Pues tengo por justo en tanto
que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación,
sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor
Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia
que después de mi partida, vosotros podáis en todo momento tener
memoria de estas cosas. Porque no os hemos dado a conocer
el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas
artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos
su majestad, pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria,
le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía este
es mi hijo amado en el cual tengo complacencia y nosotros oímos
esta voz enviada del cielo cuando estábamos con él en el monte
santo tenemos también la palabra profética más segura en la cual
hacéis bien en estar atentos como una antorcha que alumbra
en lugar oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de
la mañana salga en vuestros corazones, entendiendo primero esto, que
ninguna profecía de las Escrituras es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron, siendo inspirados por
el Espíritu Santo. Vamos a meditar los versículos
diez y once y con estos versículos vamos a cerrar la primera sección
de la carta dice por lo cual hermanos tanto más procurad hacer
firme vuestra vocación y elección porque haciendo estas cosas no
caeréis jamás porque de esa manera os será otorgada amplia y generosa
entrada en el reino eterno de nuestro señor y salvador Jesucristo una de las cosas que está el
apóstol Pedro está procurando transmitir es lo que el señor
ha pues le ha hecho a él experimentar el apóstol está hablando de algo
que quizá nosotros pocas veces meditamos en la siguiente sección
que vamos a estudiar él está mencionando y está pensando en
que el tiempo de su partida está cerca y una de las cosas que
nosotros deberíamos de pensar Y uno de los propósitos de la
predicación es preparar a los santos para cuando llegue el
momento de nuestra muerte. Uno de los propósitos del apóstol
en esta sección es comunicar seguridad de la salvación y nuestro
tema es seguridad de la salvación. Una de las cosas que no tenemos
que olvidar es que los versículos no están aislados sino están
en un contexto y para quienes está hablando acerca
de la seguridad de la salvación el apóstol Pedro y él está hablando
de la seguridad de la salvación para los hermanos dice por lo
cual hermanos por lo cual hermanos tanto en su primera carta como
en su segunda carta el apóstol hace referencia directa si bien
las cartas fueron escritas para leer pues a toda la gente que Las cinco iglesias que mencionan
en su primera carta dice en el punto Galacia capa docea asibitinia. Sin embargo, en ambas cartas
él hace referencia exacta de para quiénes específicamente
es que él está escribiendo. está escribiendo en la gente
que está dentro de la gente que está en esas iglesias para aquellos
que han sido elegidos según la presencia de Dios Padre en santificación
del espíritu para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo
está en términos de su primera carta está escribiendo para aquellos
que han sido renacidos para una esperanza viva por la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos está escribiendo para aquellos
que han sido rescatados de su vana manera de vivir que recibieron
de sus padres no con cosas corruptibles como oro y plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo. Está escribiendo para aquellos
que han purificado sus almas por la obediencia a la verdad
mediante el espíritu para el amor fraternal no fingido. Y en términos de su segunda carta,
él está escribiendo a esos que son hermanos. ¿Y por qué son
hermanos? Está escribiendo a aquellos que son hermanos porque han alcanzado
una fe igualmente preciosa que la nuestra y una de las cosas
que tenemos que recordar es había personas que estaban En
algún tiempo el apóstol mismo, el mismo apóstol Pedro batalló
con el hecho de pensar que los gentiles podían tener una fe
igualmente preciosa que de los judíos. Y bueno, esas son cosas
que siguen ocurriendo. Hoy nos estamos cada día llenando
de más gente que está diciendo que tenemos que creer en Cristo,
pero hay que circuncidarse, hay que guardar la ley y los judaizantes.
pero un judío de pura cepa está diciendo que sus hermanos gentiles
tienen una fe igualmente preciosa. Los hermanos son aquellos que
tienen una fe igualmente preciosa. Esa fe es una fe que no es una
fe de asentimiento intelectual, sino es una fe preciosa porque
es don de Dios, una fe que es preciosa porque la tenemos solamente
por causa de la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo. es
Cristo compró para nosotros una fe igualmente preciosa es el
don de Dios aquellos el apóstol está escribiendo entonces aquellos
hermanos para hablarles acerca de la seguridad de la salvación
algo que estuvimos estudiando el domingo es que alguna de las
cosas que pueden hacernos tener dudas acerca de la salvación
es el escuchar maestros engañadores, a maestros que viven pensando
que hay que añadir algo más a la obra del señor Jesucristo, a
otros que dicen, bueno, estamos bajo la gracia, entonces, los
libertinos, ellos decían, pues, estamos bajo la gracia, pues,
nosotros podemos vivir como se nos venga en gana, y bueno, la
presencia del pecado, el coquetear con el pecado, el estar bajo
el dominio del pecado, también aparta el gozo de la salvación,
y el apóstol está llamando a sus hermanos y los está llamando
a esos hermanos que que han creído en la suficiencia
del Señor Jesucristo. A lo largo de los primeros versículos,
el apóstol está hablando de la suficiencia del Señor Jesucristo
para nuestra fe, la suficiencia del Señor Jesucristo para que
nosotros podamos tener gracia y paz que son multiplicadas en
el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesucristo. Recuerde
que nosotros podemos conocer a Dios el Padre solamente través
de que conozcamos al Señor Jesucristo y podemos conocer al Señor Jesucristo
por la obra del Espíritu Santo revelando en nuestro corazón cuando pensamos en la suficiencia
del Señor Jesucristo en el versículo tres dice que
justamente por la obra del Señor Jesucristo se nos ha dado todas
las cosas que pertenecen a la vida los hermanos son aquellos
que por la por causa del conocimiento de aquel que nos llamó a su gloria
y excelencia se les ha dado todas las cosas que pertenecen a la
vida específicamente a la vida espiritual o sea nuestra salvación
es obra de dios de principio a fin Es obra de Dios de principio
a fin y él ha dado todo lo que se requiere. Nosotros tenemos
vida espiritual porque él es rico en misericordia y por el
gran amor con que nos amó, nos dio vida juntamente con Cristo.
A esos hermanos que creen en la suficiencia de Cristo para
y que por la suficiencia de Cristo ellos tienen grandes y preciosas
promesas para que lleguen a ser participantes de la naturaleza
divina. y el el apóstol ha usado una
palabra que va a repetir aunque está traducida en nuestra Biblia
distinto en el versículo cinco él ha hablado de una palabra
que es poniendo toda diligencia por esto mismo y la palabra diligencia
está en el versículo como tanto más procurad hacer firme vuestra
vocación y elección tanto más procurad hacer firme vuestra
vocación y elección hermanos después dice él porque haciendo estas cosas no caeréis
jamás porque haciendo estas cosas no caeréis jamás y cuáles son las cosas que tenemos
que hacer hacer firme nuestra vocación y elección y cómo podemos
hacer firme nuestra vocación y elección bueno esforzándonos
en la gracia, haciendo uso de los medios de gracia, poniendo
diligencia en añadir a la fe virtud, a la virtud conocimiento,
lo que hemos estudiado, ser diligentes en primer lugar en clamar al
Señor. Aquel que tiene una fe igualmente preciosa que la nuestra,
la respuesta y la evidencia de que tiene esa fe es que lo que
sucede no es que sale a decir bueno yo tengo una fe mejor que
la tuya el que tiene realmente esa fe lo que hace es alabar
al señor como hace el apóstol Pedro y el apóstol Pablo el que
tiene una fe preciosa dice bendito el dios y padre de nuestro señor
Jesucristo que según su grande misericordia nos hizo renacer
para una esperanza viva el que tiene una fe igualmente preciosa
responde en adoración al señor porque sabe que su fe no es producto
de su inteligencia, la fe es don de Dios, es obra del Espíritu
Santo, es porque él nos eligió en Cristo, porque así le plació
a él para alabanza de la gloria de su gracia y Cuando eso sucede, empieza a
haber hambre en el corazón por la palabra del Señor, el desear
como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada
para crecer para salvación. Cuando eso sucede, cuando el
Señor nos está siendo revelado, cuando estamos creciendo en el
conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, confiamos cada vez
menos en nosotros mismos, y por tanto estamos más dependientes
en oración, valoramos más la oración porque sabemos que separados
de él no podemos hacer nada sino solo solo pecar, y no es empezamos
a orar porque es un deber religioso, sino empezamos a orar porque
es como una necesidad respirar. Nadie nos obliga a respirar,
pero todos nosotros sabemos que si queremos seguir viviendo,
hay que respirar. Y cuando Dios infunde esa vida
y hay ese fuego, esa obra del Espíritu Santo, la oración empieza
a ser algo que es natural porque sabes, más que un deber religioso,
sabes que es una necesidad, la necesidad de clamar al señor,
la necesidad de ser sostenido por el señor, porque estás cada
vez más consciente de que tú eres peligroso para ti mismo.
Y es en esas cosas dice. Vuelve a exhortarnos a llamarnos
a la diligencia, porque eso nos va a guardar de caer, porque
haciendo estas cosas no caeréis jamás. Y aquí se está refiriendo
el apóstol con caer jamás. Hay algunas otras traducciones
de la escritura que traducen como la palabra tropezar y evidentemente
sabemos que alguien que Dios ha salvado no puede nunca perderse
así que no está hablando ahí de caer de un estado de gracia
sino lo que está hablando ahí es de caer bajo las enseñanzas
de los falsos y hermanos recuerde una de las cosas que tenemos
que recordar cerramos el domingo recordando la importancia de
una meditación profunda en el evangelio declamar al señor para
que cada vez nos haga tener una mejor visión de qué es lo que
ocurrió en la cruz del calvario no olvidar la purificación de
nuestros antiguos pecados. Y una de las cosas que nosotros
tenemos que recordar, hablé hace un momento acerca de cómo el
Señor, cuando vamos conociendo a Cristo, nos hace conscientes
de cuán peligrosos somos para nosotros mismos, cuán peligrosos
somos cuando confiamos en nosotros mismos. Y cuidado que Dios nos
guarde de confiar en nuestro celo, como veíamos el domingo,
o en tener una autojusticia. pero también el peligro porque
el predicador que más escuchamos es a nosotros mismos. Quizá escucha
una, dos, tres predicaciones de la iglesia en la semana, quizá
alguien escucha en internet algunas más, pero al final de cuentas
la mayor parte del tiempo usted ya no está escuchando otro predicador
que usted mismo predicándose. Hermanos, la necesidad de predicarnos
el evangelio verdadero, el evangelio donde Cristo es suficiente, donde
no hay nada más que añadir, donde la fe que tenemos es igualmente
preciosa que la que tenían los apóstoles, que el apóstol Pedro
Al final nosotros vimos la otra vez que él en algunos momentos
batalló, el apóstol Pablo lo tuvo que reprender porque alguna
vez pues pensó que los hermanos gentiles tenían una fe de segunda
y Pedro tuvo que reprenderlo, pero ya en sus años y en el crecimiento
en la gracia Creciendo en el conocimiento de Jesucristo, Él
puede declarar al final de sus días, hermanos gentiles, ustedes
tienen una fe igualmente preciosa que la nuestra, y no hace falta
que ustedes guarden la ley, no hace falta que ustedes circunciden,
ustedes tienen solamente que confiar en Jesucristo, y Cristo
es suficiente. En Cristo está todo lo que necesitas
para la vida y para la piedad y la necesidad, hermanos, de
recordarnos constantemente y asegurarnos que nos estamos recordando constantemente
el evangelio verdadero y el clamor al Señor para que su Espíritu
Santo nos guíe a toda la verdad, a poder recordar y reflexionar
y meditar en quiénes somos y qué es lo que verdaderamente nosotros
merecíamos del Señor. poder regocijarnos de saber que
en lugar de tener lo que merecíamos, nosotros estamos siendo objetos
de su gracia y misericordia, que en lugar de que él ejecutara
su venganza sobre nosotros y nos pisoteara, como dice en el Salmo
doce en Apocalipsis, nos ha sentado en los lugares celestiales con
Cristo Jesús, y no por nada en nosotros mismos, sino por el
puro afecto de su gracia. Hay gente que de pronto piensa
que no puede entender cómo es que Dios amó a Jacob y aborreció
pensar cómo es que aborreció a Esaú lo que no podemos entender
y que nos debe dejar maravillados es cómo es que amó a Jacob cómo
es que nos amó a nosotros eso es lo que verdaderamente debería
maravillarnos y dejarnos sin entendimiento porque no tiene
nada que ver con nosotros no había absolutamente nada que
amar y el Señor nos amó y está hablando recordarnos. De hecho, el apóstol va después
a decir, yo ya estoy para para irme, ya estoy para dejar este
cuerpo. Y él quiere que cuando llegue el momento de que los
hermanos vayan a dejar este cuerpo, los hermanos puedan tener una
seguridad en el Señor Jesucristo. No estar afligidos por caer en
el engaño de ningún falso maestro. Y que nosotros mismos no nos
autoengañemos, ni predicándonos el evangelio de los judaizantes,
ni predicándonos el evangelio de los libertinos. sino predicándonos
el evangelio de la gracia verdadera en la cual estamos, como dijo
en su primera carta. El no caer jamás, entonces, no
es para nada una referencia con respecto a la salvación, sino
caer en estados de aflicción y de falta de seguridad por estar
arrastrado por error de falsos maestros que pueden quitar el
gozo de la salvación y después dice el apóstol porque de esta
manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino
eterno de nuestro Dios primera de Corintios capítulo tres el apóstol está Hablando y hablando
acerca de cómo se va construyendo encima del fundamento, del fundamento
que está puesto, que es el Señor Jesucristo. Y en capítulo 3 de
1 Corintios. versículo doce el apóstol Pablo
dice y sobre este fundamento alguno si y si sobre este fundamento
algún edificare oro vamos a leer desde el versículo diez dice
conforma la gracia de Dios que me ha sido dada yo como perito
arquitecto puse el fundamento y otro edifica encima pero cada
uno mire cómo sobre edifica Porque nadie puede poner otro fundamento
que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Cristo y su suficiencia. Cristo y su obra completa de
salvación. Ese es el fundamento. Cristo
que por su justicia ganó una fe igualmente preciosa que la
nuestra. Y sobre ese fundamento dice, y sobre este fundamento,
y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedra
preciosa, madera, heno o jarasca, La obra de cada uno será manifiesta,
porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada, y
la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará. Si permaneciera
la obra de alguno que sobredificó, recibirá recompensa. Si la obra
de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será
salvo, aunque así como por fuego. Y una de las cosas que hay un
contraste entre cómo cierra este párrafo el apóstol Pablo en su
versículo quince cuando dice y si la obra de algunos se quemare
él sufrirá pérdida si bien él mismo será salvo aunque así como
por fuego y en contraste el apóstol Pedro está diciendo porque de
esta manera porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa
entrada en el reino eterno de nuestro señor y salvador Jesucristo. Y el apóstol nos ha llamado a
hacer firme nuestra vocación. Y antes de mirar lo de la entrada
generosa, amplia y generosa, una de las cosas que tenemos
que mirar es la vocación y elección. nuestra
hacer firme nuestra vocación y elección. ¿Cuál es la vocación? La vocación es el apóstol Pedro
la ha dicho en su primera carta desde la introducción. primera de Pedro capítulo uno
el versículo dos dice elegidos según la presencia de Dios Padre
en santificación del espíritu para obedecer y ser rociados
con la sangre de Jesucristo y ahí es una manera de describir la
vocación somos elegidos otra manera de definir la la nuestra
vocación está en el capítulo uno versículo quince de la primera
carta dice sino como aquel que Dios llamó es santo, sed también
vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito
está sed santos porque yo soy santo. En términos del apóstol Pablo,
el apóstol Pablo lo define en Romanos capítulo 8, Versículo veintiocho dice y sabemos
que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien esto
es a los que conforme a su propósito son llamados porque a los que
antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo la vocación ¿para qué fuimos llamados? ¿Para
qué fuimos elegidos? Para ser hechos conforme a la
imagen de su hijo. La vocación del creyente es ser
hecho conforme a la imagen de su hijo. O el apóstol Pablo diría,
por eso dice él, cuando pensamos en ser como Cristo, Cristo siempre
hizo la voluntad del padre. Cristo siempre manifestó el carácter
de su padre. O sea, Cristo glorificó al padre. Y por eso el apóstol escribe,
si comes o bebes o haces cualquier otra cosa, hazlo todo, ¿para
qué? Para la gloria de Dios. Esa es la vocación. Por eso dice
el el señor Jesús, no me elegiste vosotros a mí, sino yo les elegí
a vosotros y les he puesto para que vayan y lleven mucho fruto.
Dice, en esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tú
eres amor, los unos por los otros. ¿Por qué? Porque Ser luz es el carácter del Señor. nosotros venimos, Dios nos ha
elegido en Cristo para hacernos conforme a la imagen de su Hijo.
La vocación es ser como Cristo, no solo es la vocación, es nuestra
esperanza, es nuestro anhelo. Dice el apóstol, el apóstol Juan
lo dice de otra manera, cuando él dice, amados, ahora somos
hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado lo que hemos de
ser, pero sabemos que cuando él se manifieste seremos semejantes
a él, ¿por qué? porque le veremos tal como él
es. Y ahora, ¿cómo hacemos firme nuestra vocación y elección?
Bueno, nuestra vocación y elección el Señor nos eligió en Cristo,
y lo que nos está llamando el apóstol Pedro es cuando creces
en la gracia, cuando estás haciendo uso de los medios de gracia,
entendiendo quién eres delante de Dios y no confiando en ti
mismo, y hambriento de Dios y de su palabra, Dios poniendo un
celo por él mismo en tu corazón entonces se produce el fruto
del Espíritu Santo y va siendo evidente no es afirmar para con
Dios sino es mostrar la evidencia de que en verdad pues tienes
una vocación y no de manera perfecta pero estás cada vez con el anhelo
de mostrar el carácter que es la gloria de Dios es el fruto
del Espíritu Santo amor, gozo, paz, paciencia, benignidad o
según la lista del apóstol Pedro conocimiento al conocimiento
dominio propio al dominio propio paciencia a la paciencia piedad
a la piedad afecto fraternal y al afecto fraternal amor el
fruto cuando ese fruto está allí entonces nosotros estamos haciendo
firme o para testimonio de la de las personas el hecho de que
estamos hemos sido elegidos por dios de hecho la prueba de que
dios nos ha salvado es que Dios nos está enseñando a decir no
a la impiedad, por el contrario aquel que los libertinos que
decían pues estamos bajo la gracia y podemos vivir como se nos dé
la gana, en realidad no estaban abusando de la gracia sino no
habían entendido absolutamente nada de la gracia. porque la
gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos a que renunciando a la impiedad y a los deseos
pecaminosos, vivamos sobria y piadosamente. Si el Señor nos ha salvado, el
Señor nos está enseñando a vivir como él. No solo nos está enseñando,
sino nos está también capacitando para vivir como él. Su espíritu
mora en nosotros. hacer firme nuestra vocación
y elección dice también pero el fundamento del señor está
firme teniendo este sello conoce el señor a los que son suyos
y apartense de iniquidad todo aquel que invoca el nombre del
señor ahora dice porque de esta manera os será otorgada amplia
y generosa entrada en el reino eterno de nuestro señor y salvador
Jesucristo de esta manera o será otorgada amplia y generosa, en
contraste de aquel que su obra se quema y es salvo, pero así
como alguien que se escapa de un edificio en llamas. La figura
que está usando aquí el apóstol Pedro es la figura que se usaba
para cuando se hacían los Juegos Olímpicos en la antigua Grecia
y algunos de los atletas ganaban sus coronas cuando ellos regresaban
a su ciudad. Algunas veces se hacían boquetes
en el muro de la ciudad para que ellos tuvieran una espectacular
recepción, para una amplia y generosa entrada. Hermanos, cantamos un
himno que dice, en presencia de estar de Cristo, ver su rostro,
¿qué será? hermano que una de las cosas
que el el apóstol Pedro está bien tranquilo sabiendo que en
breve va a abandonar el cuerpo y él quiere que sus hermanos
se queden y sigan recordando la verdad presente para que cuando
ellos les llegue el momento ellos también puedan estar bien tranquilos
en lugar de estar con temores y aflicciones tranquilos y seguros
porque saben que su confianza está toda en la obra del señor
Jesucristo hecho de de estar gozoso esperando aquel momento
hermanos uno puede escuchar ha habido pastores en la antigüedad
que han tenido la convicción de que parte importante de su
trabajo es ayudar a los santos a prepararse para la hora de
su muerte y y el apóstol está en este en este los versículos
adelante pues él está pensando en que pronto va a morir y que
era Dios que nosotros también pudiéramos pensar en una realidad,
en una realidad que podemos ver que el apóstol Pablo pensó en
ella. En muchas de sus cartas él expresa
y él dice para mí el vivir es Cristo, el morir es ganancia.
Él dice pues yo no sé qué escoger porque yo quisiera quedarme porque
es bueno para la causa de la obra de Cristo, pero es mucho
mejor partir y estar con Cristo. sin aflicciones, sin luchas,
con una seguridad. A mí en lo personal me emociona
el versículo cuando dice ahora somos hijos de Dios, aún no se
ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando
Él se manifieste seremos semejantes a Él. Y hermanos, que Dios nos
ayude a estar recordándonos constantemente el Evangelio, a estar haciendo
uso de los medios que Él nos ha dado, a valorar. A mí me causa
temor cuando leo el ejemplo que vimos de David cuando el señor
le dice me menospreciaste y hermanos que nosotros podamos tener amplia
y generosa entrada porque no estamos menospreciando orar hermanos
a veces pensamos que no cuesta nada costó la sangre del señor
Jesucristo costó el que Cristo dejara su gloria de otra manera
lo que haríamos nosotros serían vanas repeticiones sin ningún
sentido. Nosotros podemos tener acceso al trono de la gracia,
¿por qué? Porque Cristo es nuestro sumo sacerdote, porque él quitó
la barrera de separación, porque él es nuestra paz, él nos hizo
ser un pueblo especial por su obra. Hermanos, que Dios quiera
que cada uno de nosotros podamos estar hoy conscientes. Mi vocación
es hacer como Cristo y clamar al Señor para que haciendo uso
de esos medios de gracia, la oración, la palabra, para que
encienda un fuego en nuestro corazón. Y no quiero cansarme
de recalcar algo, porque viendo la historia de la iglesia, Leyendo el Antiguo Testamento,
que es una sombra de lo que Dios está haciendo ahora, es muy fácil para nuestro corazón
engañoso y perverso perder el hecho del fuego por el Señor,
de la diligencia. Es muy fácil caer en la pereza.
De hecho, recuerde, David era un hombre conforme al corazón
de Dios, y si David pasó lo que pasó, pues yo tengo temor yo
si si David pasó lo que doy gracias a Dios porque pues David David
no perdió su salvación porque ninguna oveja del Señor se puede
perder pero el Señor dice yo azoto y disciplino a todo aquel
que recibo por hijo y en verdad Dios quiera que ninguno de nosotros
tenga que pasar lo que David tuvo que pasar. Eso pasó por
nuestra instrucción y nosotros tenemos los medios de los cuales
se nos llama a ser diligentes en hacer uso, en hacer uso de
esos medios, de venir y escuchar la predicación y clamar al Señor
para escucharlo con la mejor disposición del corazón, de en
verdad clamando al Señor para que nos conceda más que escuchar
a una persona, en verdad escuchar la voz de Dios. para venir y
clamar al señor y asegurarnos hermanos a lo largo del tiempo
ha pasado algo que es un peligro y por eso los el apóstol está
escribiendo y él quiere recordar la verdad presente porque una
de las cosas que puede pasar es lo que sucedió los a los fariseos
y lo que ha pasado a tantas denominaciones que un día fueron fieles en predicar
el evangelio y hoy están siendo cualquier cosa menos iglesias
del señor uno porque se falla en creer que el evangelio hay
que predicarlo como está en la escritura La otra es porque se
falla en creer que el evangelio es poder de Dios para salvación.
Empezamos algunos a esperar que nos regulen la vida y otros a
querer regular y controlar la vida de la gente. En lugar de
confiar de que se predica el evangelio y el evangelio, cuando
Dios obra y da vida, transforma en nuevas criaturas. La otra
de las cosas es Hermanos, que ninguno de nosotros se conforme
porque nos hemos acostumbrado a estar en un lugar donde nos
sentimos bien, donde nos muestran aprecio y que nuestra fe sea
simplemente intelectual. Que en verdad clamemos al Señor
para que haya en verdad una obra de gracia en nuestro corazón,
de haber tenido el testimonio interno del Espíritu Santo de
que somos hijos de Dios. Por lo tanto, nosotros vamos
a llegar a ese momento preparados, a ese momento de saber que pues
no podemos obedecer de este lado de la eternidad de manera perfecta,
pero sí de un deseo sincero y una vida de lucha contra el pecado
en lugar de una vida entregada al pecado o esclavizada por el
pecado. de poder recordar siempre la
verdad de Dios y estar confiando y poder cantar con gozo el himno
que cantamos en presencia, estar de Cristo, ver su rostro que
será. Algunas veces Algunas veces cantamos triste
ese himno, pero ese no es un himno triste. Ese es un himno
glorioso. De hecho dice, ver su rostro
que será cuando al fin en pleno gozo. Y la pregunta es, estamos
siendo, escuchando el llamamiento del Señor de ser diligentes.
El llamamiento del versículo cinco, vosotros también poniendo
toda diligencia por esto mismo. Y el llamado del versículo 10,
por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra
vocación y lección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás,
porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada
en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
amplia y generosa entrada, una gran bienvenida. Algunas traducciones
dicen que las puertas se abrirán de par en par, y que sea algo
lleno de gozo y que estemos esperando, y que demos un buen testimonio
del Señor en la hora de nuestra muerte, en lugar de estar con
temor, con lamentos, estar gozosos sabiendo que el morir es ganancia
al morir en Cristo, sabiendo que es cosa estimada a los ojos
del Señor la muerte de sus santos, sabiendo que todo está bien con
el Señor porque estoy en paz con él porque he sido justificado
por la fe en el Señor Jesucristo, sabiendo que mi seguridad de
salvación está en que él me rescató de mi vana manera de vivir con
su preciosa sangre, que yo no contribuí absolutamente nada,
que todo lo recibí de él, para tener amplia y generosa entrada
en el reino eterno, en lugar de ser salvo, pero como alguien
que sale de un edificio en llamas. El contraste. Y hermanos, cuando
pensamos en el reino eterno de nuestro Señor, tenemos que hacer
mención de que El reino es el reino eterno y en contraste hay
una condenación eterna, así como el reino es eterno. Y quiero
hacer énfasis en esto porque surgen personas, hay gente que
ya sabemos de entrada, que afirman que no existe tal cosa como el
infierno. Y hay gente que tiende a negar
y incluso con la misma escritura. Pero el Señor Jesucristo enseñó
de la realidad del infierno y del tormento eterno. Y si hay una
vida eterna, hay un tormento eterno. Y hermanos, lo único
que puede otorgarnos la amplia entrada en el reino eterno es
la justicia de nuestro Señor Jesucristo, el haber confiado
en su obra, el estar descansando en que lo que él hizo es suficiente,
y que yo no hago absolutamente nada de lo que hago para obtener
salvación, sino hago lo que hago porque ya soy salvo y porque
deseo usar lo que Él ha ganado para mí. No oro para ser salvo,
oro porque Él ya me salvó y cuando me salvó me hizo consciente de
cuán necesitado estoy de comunión con Él. No leo la palabra para
ser salvo, sino porque soy salvo y tengo vida, tengo hambre de
su palabra. No vengo a la iglesia para ser salvo, sino porque soy
salvo. Yo vengo a la iglesia porque
necesito tener comunión con los hermanos, necesito alimentarme
de la palabra. No ofrendamos para ser salvos.
Si ofrendas para ser salvos, mejor compra una buena comida
o algo que te sea más provechoso. Ofrendamos porque estamos agradecidos,
porque Dios está formando su carácter en nosotros. Y hermanos,
es solo por Cristo que se puede tener entrada en el reino eterno
y si no estamos en Cristo pues algo que es real hay una condenación
eterna y el apóstol está bastante tiempo desde el principio haciendo
énfasis también en la deidad del Señor Jesucristo. Él se ha
referido a Cristo como Señor y al cerrar este versículo dicen
nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Una de las cosas que es necesario
que nosotros pensemos, nosotros solemos decir señor a cualquier
persona mayor o casada, pero en términos de la escritura y
en términos de la gente a la que se escribió la carta, ellos
no usaban señor para cualquier, o sea, no cualquiera era señores,
señor, y aquí está haciendo referencia al señor de señores, nuestro
señor y salvador Jesucristo. En el libro del profeta Isaías
dice yo soy Jehová y fuera de mí no hay quien salve. Y Jesucristo
puede salvar porque él es uno con su padre. Él es uno con su
padre. Él es Dios, nuestro Señor y Salvador
Jesucristo. Una doctrina fundamental es Cristo
es el eterno hijo de Dios que es uno con el padre. Él es el
eterno hijo de Dios que se hizo hombre, pero él es hombre y es
cien por ciento Dios y sólo él puede salvar y con nosotros estamos
descansando en la enseñanza fiel de su palabra. Podemos tener
un gozo de la salvación y podemos tener una expectativa de si la
muerte llega, estoy bien. Por eso el himno dice estoy bien
con mi Dios, tengo paz, Tengo paz con mi Dios, el poder saber
que todo está bien, que no hay más condenación para los que
están en Cristo Jesús, que nadie pueda arrebatarnos de la mano
de su Padre, que no hace falta añadir absolutamente nada a lo
que el Señor Jesucristo hizo en la cruz. Que estemos, que seamos más intencionales
en pensar en que un día va a llegar nuestro tiempo de morir y cómo
estamos preparando para ese tiempo. Si ya estamos en Cristo, estamos
siendo diligentes en hacer uso de todo lo que se nos ha dado
por la obra de Cristo para que sea un momento de gozo. Hay testimonio
de personas que, estando en su lecho de muerte, han sido visitadas
por personas para ser consoladas. y salen diciendo que en lugar
de consolar, salieron consolados. Dios quiera que pueda ser la
experiencia de cada uno, que cuando, no sé cómo Dios nos va
a llevar, pero si tiene que ser a través de algún sufrimiento,
que cuando personas vengan para querer consolarnos, que podamos
dar un buen testimonio de que estamos en paz y que la gracia
y la paz están siendo multiplicadas y solo por una cosa, solo hay
una cosa que puede multiplicarnos la gracia y la paz y está en
el versículo dos. Gracia y paz o sean multiplicadas
en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesucristo. Hermanos,
que sea el anhelo de nuestro corazón y una forma de prepararnos
para ese momento es Cada cierto tiempo preguntarme, ¿estoy creciendo
en gracia y paz? ¿Estoy disfrutando de esa paz?
¿Estoy creciendo en gracia y comunicando gracia? Si es así, cuando llegue
ese momento, va a ser un gran testimonio de poder estar listo
por la obra del Señor Jesucristo y esperar con ansias ese momento
y poder decir, yo no sé qué escoger. Yo quisiera quedarme porque es
bueno para la obra, pero quisiera partir para estar con Cristo.
Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Vamos a orar.

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Joshua

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