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JC

(1''parte) El anciano Pedro

1 Peter 5:1-4
Joel Coyoc October, 25 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 25 2023
Estudio de 1 de Pedro

El sermón de Joel Coyoc, titulado "El anciano Pedro," se centra en 1 Pedro 5:1-4, tratando la función y la actitud de los ancianos en la iglesia desde una perspectiva reformada. El predicador argumenta que Pedro, al describirse a sí mismo como anciano, rechaza títulos y jerarquías eclesiásticas, enfatizando que su papel es de servicio y humildad, en lugar de dominio. Utiliza las Escrituras, especialmente el pasaje de 1 Pedro 5, para resaltar la importancia del liderazgo pastoral que ejemplifica la humildad de Cristo y llama a los ancianos a cuidar de la grey de Dios de manera voluntaria y amorosa. La significancia doctrinal de este mensaje radica en que desafía las nociones contemporáneas de liderazgo en la iglesia, promoviendo un enfoque centrado en el servicio y en la dependencia de la gracia de Dios.

Key Quotes

“El apóstol Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, escribió que él es un anciano y por eso nuestro tema es el anciano Pedro.”

“Cuidar las ovejas, que no son de los ancianos, son del buen pastor, son del Señor, son la iglesia que él rescató con su propia sangre.”

“La corona incorruptible de gloria... es ser coronado de la gloria de Dios, ser hecho conforme a la imagen de su hijo.”

“Su motivación era esperar aquel momento porque en ese momento él iba y los otros pastores iban a recibir la corona incorruptible de gloria.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta del apóstol Pedro. Primera de Pedro capítulo 5. Dice la palabra de Dios, ruego
a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también
con ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante
de la gloria que será revelada. Apacientad la grey de Dios que
está entre vosotros, cuidando de ella no por fuerza, sino voluntariamente,
no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto. no como teniendo
señoríos sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo
ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el príncipe
de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes están sujetos
a los ancianos y todos sumisos unos a otros, revestidos de humildad
porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Humillados
pues bajo la poderosa mano de Dios, para que los exalte cuando
fuere tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él
tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios y velad, porque vuestro
adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando
a quien devorar. al cual resistid firmes en la
fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros
hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que
nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis
padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme,
fortalezca y establezca. a él sea la gloria y el imperio,
por los siglos de los siglos. Amén. Por conducto de Silbano,
a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos
y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios en la
cual estáis. La iglesia que está en Babilonia,
elegida juntamente con vosotros, marcos mi hijo os saludan saludados
unos a otros con ósculo de amor paz sea con todos vosotros los
que estáis en Jesucristo amén vamos a meditar los primeros
cuatro versículos dice Ruego a los ancianos que están entre
vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos
de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada.
Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando
de ella no por fuerza, sino voluntariamente, no por ganancia deshonesta, sino
con ánimo pronto. no como teniendo señorío sobre
los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la Grey.
Y cuando aparezca el príncipe de los pastores, vosotros recibiréis
la corona incorruptible de gloria. Nuestro tema esta noche es el
anciano Pedro. Se ha, se ha hablado mucho acerca
de Pedro. dentro de del mundo se le ha
hecho se ha hablado mucho de él de maneras que no son propias
de maneras que si la la escritura es la palabra de Dios pues esas
maneras en que se ha hablado de él son todas contradictorias
a la palabra de Dios el apóstolo cuando empieza a
escribir se presenta como apóstol de Jesucristo al inicio de la carta dice Pedro
apóstol de Jesucristo a los expatriados de la dispersión en el punto
Galacia Capadocia Asia y Bitinia apóstol de Jesucristo sin embargo
en el capítulo cinco él se presenta como un anciano y en verdad él
era un apóstol del señor Jesucristo una de las cosas que nosotros
sabemos es que el apóstol Pedro no fue siempre la persona que
nosotros miramos su carácter transformado a través de esta
carta sabemos que él fue un hombre temeroso y ahora él nos llama
a no temer él ha crecido en la confianza en el conocimiento
del señor él sabe ahora por experiencia propia que el señor es grande
y los hombres son son pequeños Otra de las cosas que nosotros
podemos recordar acerca de Pedro es que un día el Señor Jesús
cenó con sus discípulos y todos se acomodaron a la mesa y había
un trabajo que debía hacer el siervo de menor rango y nadie
había pues tenido la iniciativa de hacer ese trabajo cuando de
pronto el señor Jesús tomó una toalla y un lebrillo y empezó
a lavar los pies de los discípulos y sin duda ellos estaban mirando
unos a otros y casi siempre uno que solía hablar por los demás
era el apóstol Pedro y cuando llegó al apóstol Pedro él le
dijo señor no me lavarás los pies jamás El señor le dijo,
si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Él dijo, bueno, señor,
pues no solo los pies, sino báñame. Y el señor le dijo, el que está
ya ha sido lavado, está limpio y no necesita más que lavarse
los pies. Y sabemos que pues no era la
respuesta del apóstol Pedro y la falta de de acción fue porque
no era como el apóstol Pedro que estamos viendo concluir esta
carta. dos compañeros dentro del grupo de los discípulos
tenían aspiraciones de ser sobresalientes dentro del grupo de los apóstoles
y ellos pues lo platicaron con su mamá y su mamá hizo el favor
de ir a decirle al Señor que en su reino pues sus dos hijitos
se sentaran uno a su derecha y el otro a su izquierda evidentemente causó malestar
entre los demás porque pues sin duda todos querían algo parecido
ahí estaba Pedro dentro de ellos y el señor les dijo que entre
ellos no iba a ser así sino que él quisiera ser grande tendría
que ser el siervo y recordemos el mismo señor Jesús dice que
él no vino para ser servido sino para servir y dar su vida en
rescate por muchos en los últimos tiempos se ha puesto de moda
de pronto que hay personas que se hacen se autoproclaman a sí
mismo apóstoles ellos no pues no están contentos
de ser considerados ancianos o de ser considerados pastores
y mayormente se apela a ser apóstol porque consideran que hay un
rango más elevado una de las cosas que es segura es que fue
un privilegio de gracia y de misericordia fue un privilegio
que no tenía nada que ver con ninguno de ellos. El apóstol
Pablo, él se miraba como el más pequeño de todos y él sabía que
no era por él mismo, porque él fue blasfemo y no era digno de
ser llamado apóstol como ninguno de los otros y ningún ser humano. Sin embargo, hoy día hay gente
que apela a la cuestión de ser apóstol porque creen que justamente
conceptos equivocados La verdad es que dos cosas se requerían
para un apóstol, y lo sabemos por el libro de los hechos, donde
cuando se eligió el que ocuparía el lugar de Judas, era que hubiera
sido testigo ocular del ministerio del Señor Jesucristo. Y nadie
de los que se autoproclama ahora apóstol lo es realmente, porque
ninguno de ellos ha visto con sus ojos físicos al Señor Jesucristo. La otra de las cosas que nosotros
sabemos es el fundamento es el fundamento de los apóstoles,
pero el fundamento se pone una sola vez y se ha puesto. Cuando
pensamos en el apóstol Pedro, alguna de las cosas que se han
dicho es que él fue el primer papa. Si es así, esta era la
oportunidad de que él hubiera escrito acá y hubiera dicho pues
justamente ese título de ser el papa. Hubiera dicho la Biblia,
ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo papa o yo
arzobispo, pero el apóstol Pedro, inspirado por el Espíritu Santo,
escribió que él es un anciano y por eso nuestro tema es el
anciano Pedro. Sin duda era un anciano ya en
cuestión de edad, escribiendo su segunda carta, él él nos refiere que no hubo no
hubo mucha distancia entre la escritura de la primera carta
y la segunda carta simplemente un año y él sabía que pues él
ya era un hombre mayor de edad de hecho cuando estudiamos la
segunda carta vamos a mirar un momento en el cual él considera
que ya incluso el señor Jesús le había revelado que él pronto
iba a decar este cuerpo capítulo uno versículo catorce de la segunda Versículo doce, por eso yo no
dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros
las sepáis y estéis confirmados en la verdad presente, pues tengo
por justo en tanto que estoy en este cuerpo el despertaros
con amonestación, sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo
como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. Sin embargo,
el término anciano no se refiere a su edad, sino era un tema tomado
de un título tomado del Antiguo Testamento. que se refería a
personas que tenían una posición de liderazgo dentro de la iglesia. Sin embargo, una de las cosas
notables que nosotros podemos considerar, y en primer lugar
vamos a considerar, a mirar cuál es la consideración que el apóstol
Pedro hace de sí mismo, cómo se considera a sí mismo. El apóstol
Pedro no se considera como como un sucesor del Señor Jesucristo.
No se considera un vicario o un sustituto del Señor Jesucristo.
Tampoco se considera un papa o un arzobispo. En la escritura
tenemos el término obispo, que es un término sinónimo de anciano. Lo que sí hace el apóstol Pablo
es, dice, ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo,
anciano. Y la consideración que él está
haciendo de sí mismo, si bien él es un apóstol del Señor Jesucristo,
que en realidad lo que significa apóstol es ser enviado. Sin embargo, él, lejos de apelar
a la posición como apóstol, se refiere a sí mismo como un anciano,
como un pastor Y note que algo interesante es
que él no se considera por encima de los ancianos, sino él se considera
como uno más entre los ancianos. Dice, ruego a los ancianos que
están entre vosotros, yo anciano también con ellos. Él se considera
a sí mismo uno entre los demás. se considera un anciano y se
considera un anciano más entre entre los ancianos. Recuerde
que está escribiendo a varias iglesias que estaban en lo que
actualmente es Turquía, dice la Biblia una lista de las iglesias,
dice Galacia, Cappadocia, Asia y Bitinia. Y bueno, si consideramos
había pastores en las iglesias y él se está considerando no
alguien por encima de los pastores, sino uno más entre los pastores. La otra de las cosas que nos
muestra la consideración que él hace de sí mismo es la forma
de hablar. El apóstol Pedro tiene una forma
de hablar que refleja amabilidad, refleja humildad, una forma de
hablar que es interesante. La primera palabra que él utiliza,
él no dice, mando a los ancianos, Él utiliza una expresión que
es ruego, ruego a los ancianos. Y esta manera de hablar es la
manera de hablar que refleja humildad, es una manera de hablar
que refleja el hecho de que él no es señor sino él es igual
que sus consiervos de ministerio, una manera de hablar que refleja
que él se considera del mismo, en la misma categoría. pero no
es la manera de hablar únicamente de de Pedro. Si nosotros miramos
al apóstol Pablo que también es un apóstol y vamos a mirar
en la carta del apóstol Pablo a Filemón Filemón tiene un solo capítulo
en el versículo ocho dice por lo cual aunque tengo
mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene más
bien te ruego por amor siendo como soy Pablo ya anciano y ahora
además prisionero de Jesucristo dice aunque tengo libertad en
Cristo para mandarte lo que conviene, más bien te ruego por amor, siendo
como soy, Pablo ya anciano, en ningún momento los apóstoles
se agarraron de su posición de apóstol
para mandar y tratar a la gente con órdenes como si ellos fueran
señores, te ruego, te ruego, y el apóstol Pedro está rogando
a los otros ancianos. Esta manera de hablar la vemos
también en el apóstol Pablo en Romanos capítulo doce. Así que hermanos, os ruego, versículo
uno, por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro
culto racional. Algunas personas que se han atribuido
el ser los sucesores de Pedro, han hablado de una manera muy
distinta, arropándose la el mandar a las personas, no simplemente
mandar, sino exigir a las personas e incluso hacer pagar a las personas
con su propia vida, quitándoles la vida si no obedecían lo que
ellos consideraban. Pero Pedro no tiene absolutamente
nada que ver con ellos, ni ellos son sus sucesores, ni él tiene
sucesores. Él es, él es un anciano, él es
un anciano que ha crecido en el conocimiento, en la gracia
y el conocimiento del Señor Jesucristo. Él es un anciano que ha pasado
en diversas pruebas, su fe ha sido sometida a diversas pruebas
y él ha crecido a la imagen del Señor Jesucristo. Él es un anciano
que ha sido renacido para una esperanza viva por la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos. Él es un anciano que ya no tiene
más problema de lavar los pies, es un anciano que ya no se considera
por encima de otros, no tiene problema de escuchar que otro
se quiere sentar a la izquierda o a la derecha porque ha sido
rescatado de su vana manera de vivir que recibió de sus padres
y lo ha sido no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la
sangre preciosa del Señor Jesucristo. Lo que estamos viendo es un crecimiento
a la imagen del Señor Jesucristo, un anciano de edad, pero un anciano,
un líder de iglesia, que se siente igual que sus consiervos, que
él sabe quién es el que está por encima de ellos, y eso le
lleva a hablar con humildad, un anciano que ha puesto los
ojos en el Señor Jesucristo, un anciano que una vez saltó
al agua y miraba al Señor Jesucristo y podía caminar sobre el agua,
pero cuando dejó de mirar a Cristo se hundió y el Señor Jesucristo
lo salvó de ahogarse en el agua. Un anciano que ha escuchado el
llamado de mantenernos con los ojos fijos en el Señor Jesucristo. Un anciano que viendo al Señor
Jesucristo ha sido revestido de humildad como después él va
a pedir a los jóvenes. Un anciano que como dice Filipenses
capítulo dos Versículo 5, haya pues en vosotros
ese sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo
en forma de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa que
aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo
hecho semejante a los hombres, y estando en la condición de
hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la
muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios también lo exaltó
hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre para
que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que
están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señor para la gloria de
Dios. Un anciano que ha visto la gloria
de Dios en la faz de Jesucristo. Por lo tanto, él puede tener
una ubicación correcta. Su gozo no está en una posición,
su gozo está en conocer a Cristo. El todo de su vida es como la
del anciano Pablo, que dice, todo lo demás es basura. Todo
lo tengo por basura con tal de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. El deseo de ellos es seguir mirando
al Señor Jesucristo, seguir viendo a aquel que es como le preguntó
Manoa su nombre y él dijo ¿Por qué preguntas por mi nombre que
es admirable? Admirable recuerde admirable
consejero Dios fuerte padre eterno príncipe de paz él se está considerando
a sí mismo porque Dios que es rico en su misericordia lo ha
alcanzado Dios que en rico en misericordia lo ha elegido según
la presencia de Dios Padre en santificación del espíritu para
obedecer y ser rociado con la sangre de Jesucristo él eso es
lo que ha hecho que su consideración sea justamente como dice el apóstol
Pablo cuando dice ninguno tenga más alto concepto de sí que el
que debe de tener sino piense de sí con cordura conforme a
la medida de fe que Dios repartió a cada uno después cuando nosotros
miramos al anciano Pedro tenemos que mirar cuáles son sus credenciales
cuáles son qué es lo que lo acredita él y dice testigo de los padecimientos
de Cristo. Su primera credencial, o como
diría el apóstol Pedro, Pablo, en el lenguaje del apóstol Pablo,
lejos esté de mí gloriarme, sino solamente en Cristo y en este
crucificado. Su credencial es, yo soy testigo
de los padecimientos del Señor Jesucristo. Y no es simplemente
alguien que vio lo que sucedió en la cruz, Nosotros sabemos
que él es un testigo de los padecimientos del Señor Jesucristo y lo sabemos
porque él constantemente está testificando de ello. El versículo
2 está hablando del sacrificio del Señor Jesucristo y los beneficios
para aquellos que han sido elegidos por la presencia de Dios Padre.
Versículo 2 dice, y ser rociados con la sangre de Jesucristo,
gracia y paso sean multiplicadas. Bendito el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo
renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de los muertos. testigo de los padecimientos del señor Jesucristo,
mi credencial está en haber visto, no simplemente que él murió en
la cruz como alguno más que hubiera muerto, sino como alguien alguien
cuya sangre por cuya sangre hemos sido renacidos para una esperanza
viva. Sufrimientos que nos han rescatado
de nuestra vana manera de vivir que recibimos de nuestros padres.
No simplemente saber la las implicaciones de los padecimientos del señor
Jesucristo dice versículo siete versículo diez dice los profetas
que profetizaron de la gracia destinada a vosotros inquirieron
y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando
qué persona y qué tiempo indicaba el espíritu de Cristo que estaba
en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de
Cristo y las glorias que vendrían tras ellos. Ser testigo, esa
era su credencial, testigo de los padecimientos del Señor Jesucristo.
De hecho, él va a decir presentar al señor Jesucristo como el el
cordero de Dios que quita nuestro pecado. Dice versículo dieciocho sabiendo que fuiste
rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis
de vuestros padres, no con cosas corruptibles como oro o plata,
sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin
mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación
del mundo, pero manifestado en los posteriores tiempos por amor
de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios quien resucitó
de los muertos y le ha dado gloria para que vuestra fe y esperanza
sean en Dios. habiendo purificado vuestras
almas por la obediencia a la verdad mediante el espíritu,
mediante el espíritu para el amor fraternal no fingido, amados
unos a otros entrañablemente de corazón puro, y él va a hablar
constantemente acerca de lo que ha hecho el sacrificio y los
padecimientos del señor Jesucristo porque él es testigo de primera
mano, él sabe no solo que Cristo murió en la cruz, él es testigo
de su resurrección y recuerde como el apóstol Pablo también
dice, primeramente les he enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo
murió por nuestros pecados conforme a las escrituras y que fue sepultado
y que resucitó al tercer día conforme a las escrituras. Si nosotros seguimos avanzando,
nos vamos a dar cuenta que él tiene bien claro, y él está testificando
constantemente de los padecimientos del Señor Jesucristo. Él en todo
momento está animando a los creyentes a cómo es que nosotros tenemos
que padecer, no sólo porque tenemos el ejemplo de los padecimientos
del Señor Jesucristo, sino que él padeció como un sustituto.
No necesitamos solamente un ejemplo. simplemente teniendo un ejemplo
no podríamos seguir el ejemplo pero él ocupó nuestro lugar y
él resucitó y por eso es que podemos tener su espíritu para
poder tener poder para seguir ese ejemplo él sigue testificando
mostrando lo que él está hablando como sus credenciales testigo
de los padecimientos de cristo capítulo 2 dice Versículo veintiuno,
pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció
por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas,
el cual no hizo pecado ni se dio engaño en su boca, quien
cuando le maldecían no respondía con maldición, cuando padecía
no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente,
quien llevó el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el
madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos
a la justicia y por cuya herida fuisteis sanados. porque vosotros
erais como ovejas descarriadas pero ahora habéis vuelto al pastor
y obispo de vuestras almas y en todo momento él está en toda
la carta hablando de los padecimientos de Cristo porque él él sabía
que él podía tener ese concepto de sí porque Dios había obrado
por medio de los padecimientos del Señor Jesucristo para hacer
de él la clase de persona que era, un hombre que ya no temía
más al hombre, un hombre que no tenía más problema con estar
buscando posición como es lo más común en el mundo. El Señor
Jesucristo dijo, en el mundo los que gobiernan es para enseñorearse,
pero entre ustedes no va a ser así. La diferencia entre el reino
del Señor y él está presentando sus credenciales. Si hay algo
en que él podía gloriarse es Cristo murió por mí. Esa es mi
gloria, mi causa de gloria, donde yo puedo estar Gloriándome es
en que Cristo murió por mis pecados. Ese era el tema de su de su predicación. Cristo murió por mis pecados. Capítulo tres, versículo diecisiete. Dice, porque mejor es que padezcáis
haciendo el bien si la voluntad de Dios así lo quiere que haciendo
el mal, porque también Cristo padeció una sola vez por los
pecados. sus credenciales, soy testigo de los padecimientos
de Cristo, no solo vi que Cristo murió, sino tengo claro algo,
él murió por mis pecados, dice el justo por los injustos, para
llevarnos a Dios, siendo la verdad, muertos en la carne, pero vivificado,
muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu. Y si seguimos
mirando, lo sigue haciendo cuando habla del bautismo, dice el bautismo
que corresponde ahora esto ahora nos salva, no quitándole las
inmundices de la carne, sino como la aspiración de una buena
conciencia hacia Dios, por la resurrección de Jesucristo, quien
habido subido al cielo, está a la diestra de Dios, y a él
están sujetos ángeles, autoridades, y potestades, y en todo momento
él está dando testimonio, no solamente le vi morir, le vi
resucitar, Dios me ha hecho entender porque es que Cristo padeció
así, lo hizo por mis pecados, él es la propiciación por mis
pecados, él es mi abogado, él está intercediendo por mí ante
el padre, mis sus credenciales es nada más y nada menos, no
donde él estudió, no es donde él nació, no es de qué nacionalidad
era o si era descendiente de Abraham, Lo único que él tenía
como una credencial válida es ser testigo de los padecimientos
del Señor Jesucristo y en consecuencia lo siguiente es ser participante
de la gloria que será revelada, ser participante de la gloria
que será revelada. aquel que ha testificado, que
ha sido testigo, aquel que Dios le ha querido revelar el sufrimiento
del Señor Jesucristo, aquel que está confiando en Cristo y solamente
en Cristo, aquel que sabe que lo único que puede transformar
su vida es que sea limpiado con la sangre del Señor Jesucristo,
es lo único que puede darle un corazón puro, él por ese hecho
de que es un testigo porque Dios ha abierto sus ojos y ha entendido
el alcance del sacrificio del señor Jesucristo, en consecuencia
él tiene una seguridad eterna, una seguridad en participar de
la gloria que será revelada. El apóstol Pedro está está seguro
como el apóstol Pablo. Yo sé en quién he creído y que
es poderoso para guardar mi depósito para aquel día y lo único es
yo confío en Cristo y yo sé que confiando en Cristo como dice
primera de Juan capítulo cinco versículo once y doce dice y
este es el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna y esta
vida está en su hijo el que tiene al hijo tiene la vida el que
no tiene al hijo de Dios no tiene la vida y el que tiene al hijo
de Dios tiene una bendita seguridad ser parte de la gloria que será
revelada. ¿Y cuál es la gloria que será
revelada? La gloria que será revelada es
la gloria de Dios. Recuerde que un día Un día, nos
dice el profeta Isaías, morará el lobo con el cordero, el tigre
con el cabrito se acostarán, el becerro, el león y la bestia
doméstica andarán juntos y un niño los pastoreará. Un día,
ese día, nada hará daño en todo su santo monte. Dice ese día,
nadie le va a decir a su hermano, conoce a Dios, porque todos me
conocerán, porque será la tierra llena de su gloria, así como
las aguas cubren la mar. Y ser parte esa gloria que será
revelada, la misma gloria de Dios, estar en estado glorioso,
y como dice el apóstol Juan, cuando dice dice el apóstol Juan, amados,
dice, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo
que hemos de ser, pero sabemos que cuando él se manifieste,
seremos semejantes a él, ¿por qué? porque le veremos tal como
él es ahora soy testigo de sus padecimientos se me ha revelado
al Cristo no solo en sus padecimientos y sus sufrimientos por causa
de mis pecados se me ha revelado como el Cristo resucitado glorioso
que está en la presencia del padre y su presencia intercede
por mí y nuestra esperanza es manifestación gloriosa de nuestro
gran Dios y Salvador Jesucristo y cuando eso suceda dice seremos
semejantes a él porque le veremos tal como él es. Hermanos sus
credenciales están en Cristo y solo en Cristo, solo confiar
porque es un testigo de los padecimientos de Cristo. Y recuerde que aquellos
que han sido renacidos para una esperanza viva, aquellos que
han sido rescatados de su vana manera de vivir, pues justamente
pueden decir con Pedro, somos testigos. Capítulo dos, versículo
nueve, el apóstol Pedro está diciendo, mas vosotros sois linaje
escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios,
¿para qué? para que des testimonio de lo que hicieron los padecimientos
de Cristo, para que anuncies las virtudes de aquel que os
llamó de las tinieblas a su luz admirable. Vosotros que en otro
tiempo no erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios, que
en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis
alcanzado misericordia, y por esa gracia y misericordia, nosotros
podemos decir con Pedro, mis credenciales es en Cristo y solo
Cristo. ¿Quién soy? Un testigo de los
padecimientos de Cristo. Porque soy un testigo de los
padecimientos de Cristo y he entendido lo que significó que
Cristo murió por mí. Por eso puedo tener una consideración
correcta como tenía Pedro acerca de mí mismo. Ahora, ¿qué es lo
que ruega el anciano Pedro? Dice, le está rogando a los otros
ancianos y uno pudiera pensar Bueno, pues no todos somos ancianos. Recuerde, si bien hay posiciones de liderazgo que Dios llama,
no obstante, el ruego es para todos. No hay diferentes categorías
de creyentes. lo que la Biblia describe en
Timoteo, en Tito, acerca de los ancianos, los diáconos, es para
todo aquel que está en el Señor Jesucristo. Todo aquel que está
en el Señor Jesucristo es real sacerdocio, es nación santa,
y todo aquel que está en el Señor Jesucristo, pues tiene un ministerio
pastoral, algunos en la iglesia, otros como pastores de su casa,
como pastores de su familia. Entonces es para todos nosotros.
¿Y qué es lo que él está pidiendo? Dice, apacentad la Grey de Dios,
apacentad la Grey de Dios que está entre vosotros. Y todos
tenemos cierta responsabilidad en cuanto a la Grey de Dios y
apacentar es llevar a donde están los verdes pastos. ¿Y cómo vamos
a llevarlos a los verdes pastos? pues siendo llenos de la palabra
de Dios el alimento es la palabra de Dios el apóstol Pedro ha hablado
también de eso por eso él llama que si hemos gustado que Dios
es bueno dice que debemos desear como niños recién nacidos la
leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para
salvación si es que habéis gustado la benignidad del señor recuerde
que es en la palabra escrita y en la palabra viva que es el
Señor Jesucristo donde podemos ser apacentados y cada uno tiene
una responsabilidad de apacentar, apacentar la grey de Dios que
está entre vosotros, por supuesto, principalmente aquellos que tienen
algún ministerio de la palabra, implica el hecho de recordar
cuando dice en el capítulo cuatro, versículo once, dice, versículo
diez, cada uno según el don que ha recibido, mínistrelo a los
otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios,
Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios. Si alguno
ministra, ministre conforme al poder que Dios da para que en
todo sea Dios glorificado por Jesucristo a quien pertenece
en la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. El apóstol Pedro está llamando
a que apacentemos a llevar a la congregación, a llevar a nuestros
hermanos, en el caso de los padres, a llevar a nuestros hijos, en
el caso de las hermanas que enseñan niños, a enseñar a los niños,
pero no enseñar simplemente historia, sino llevarlos a aquel que dice,
el que por mí entrare, entrará y hallará pastos. Señor Jesucristo
que es la puerta, que es el buen pastor, apacentar. Recuerde que
como dice el Salmo veintitrés, cuando dice Jehová es mi pastor, dice, nada
me faltará, en lugares de delicados pastos me hará descansar. junto
a aguas de reposo me pastoreará y eso es llevando a los que están
a nuestro cuidado, a las verdes, a los verdes pastos de la palabra
del Señor, a llevarlos a mirar al Señor Jesucristo, a exaltar
delante de ellos al Señor Jesucristo, a presentar al Señor Jesucristo
como aquel Salvador glorioso y victorioso, aquel Señor Jesucristo
omnipresente, omnisciente, aquel Señor Jesucristo que ama a su
padre, que se deleita en hacer la voluntad de su padre, aquel
Señor Jesucristo que se humilló tomando forma de hombre y se
hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, a llevarlos
a ese Señor Jesucristo que se sumergió en el mar de la ira
de su padre para que su esposa no muriera ahogada en la ira.
aquel Señor Jesucristo que vivió la vida que somos incapaces de
vivir, aquel Señor Jesucristo que es el único digno de confianza,
aquel mismo es la verdad, aquel Señor Jesucristo que es el mismo
camino a través del cual nosotros podemos entrar a la presencia
del Padre y experimentar, como dice el Salmo, me mostrarás la
senda de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo y delicias
a tu diestra para siempre, presentar al Señor Jesucristo, trazando
bien la palabra de verdad, presentar en cualquier lugar de la escritura,
no simplemente un llamado a vivir una vida moral, sino a mostrar
la gloria del Señor Jesucristo, la gloria de sus padecimientos
en la cruz por causa de nuestros pecados, cuidar de la grey de Dios, cuidar
de la grey de Dios Y la manera de hacerlo, no por fuerza, sino
voluntariamente, tener cuidado, tener cuidado de las ovejas del
Señor y recordar siempre algo, la Grey es de Dios. El hecho
de que haya ancianos apóstolo Pablo, Pedro, ya nos dijo en
el versículo veinticinco del capítulo dos, porque vosotros
erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al pastor
y obispo de vuestras almas. Cuidar las ovejas, que no son
de los ancianos, son del buen pastor, son del señor, son la
iglesia que él rescató con su propia sangre. ¿Cómo cuidarlos? Cuidarlos en cuidarlos, exhortándolos, enseñándolos,
aconsejándolos, no por fuerza, no por obligación, no hacerlo
porque, bueno, hay que hacerlo, sino un deleite. El Señor Jesucristo
se deleitaba en hacer la voluntad de su Padre, hacerlo porque Dios
en verdad te ha llamado. Y es que en el lugar que Dios
te haya puesto, él te ha puesto y te ha llamado. Y pensar en
cómo estamos haciendo nuestro trabajo pastoral en las áreas
donde Dios nos ha llamado. Lo estamos disfrutando, haciéndolo
no por fuerza, sino haciéndolo voluntariamente. Haciéndolo no
como una obligación, sino haciéndolo como un deleite. Segunda de Timoteo. Antes que leamos el pasaje dice
no por fuerza sino voluntariamente, no por ganancia deshonesta sino
con ánimo pronto, no como teniendo señorío sobre los que están a
vuestro cuidado sino siendo ejemplos de la grey y el mismo apóstol
está mostrando esto con su ejemplo cuando él habla a los otros ancianos,
en ni un momento él se está presentando como un señor, como alguien que
es por encima al cual se le tiene que obedecer, él está hablando
con ruegos, él está poniendo de intermedio en su ruego, su
credencial que es mi confianza en el Señor Jesucristo, en medio
de eso, de ese llamado a los pastores está recordando el evangelio
y segunda de Timoteo dos veinticuatro dice Porque el siervo del Señor
no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para
enseñar sufrido, que con mansedumbre corrija a los que se oponen,
porque si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer
la verdad y escapen de los lazos del diablo en que están cautivos
a voluntad de él. No somos dueños de las almas.
y que Dios nos guarde de hacer lo que algunas personas que dicen
ser sucesores de Pedro hicieron. Ellos, además de que enseñaban
el error, consideraban que algunas personas estaban en el error
cuando en realidad estaban en la verdad, y como no aceptaban
su amonestación, pues ellos prendían una hoguera y quemaban a las
personas. No somos dueños de la Grey, somos llamados a proclamar,
Dios va a obrar para que la gente que él ha elegido para salvación
obedezca al evangelio no tenemos nosotros que forzar no tenemos
que perder la amabilidad sino con regirles con mansedumbre
y Dios sabrá qué es lo que él va a hacer con cada una de las
almas Tito capítulo dos versículos siete y ocho el apóstol
Pablo dice versículo seis exhorta a sí mismo
a los jóvenes a que sean prudentes presentándote tú en todo como
ejemplo de buenas obras en la enseñanza mostrarán integridad,
seriedad, palabra sana e irreprochable de modo que el adversario se
avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros. Hebreos capítulo trece versículo
siete dice acordados de vuestros pastores que os hablaron la palabra
de Dios, considerad cuál haya sido el resultado de su conducta
e imitad su fe. presentándote como ejemplo, no
como teniendo señorío, sino siendo ejemplos, proclamando el evangelio,
acordados de vuestros pastores que os hablaron la palabra de
Dios, considerad cuál haya sido el resultado de su conducta e
imitad su fe. Versículo diecisiete, obedeced
a vuestros pastores y sujetados a ellos, porque ellos velan por
vuestras almas como quienes han de dar cuenta, para que lo hagan
con alegría y no quejándose, porque esto no es provechoso. Ahora, regresamos al pasaje,
vamos a encontrar cuál era la motivación del anciano Pedro.
Su motivación dice, versículo cuatro, y cuando aparezca el
príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible
de gloria. su esperanza, su motivación,
lo que mantenía con fuego su corazón, no, él no necesitaba
irse de campamento cada cierto tiempo o ir a algún lugar donde
le inflaran el ánimo, él tenía motivación y su motivación es
cuando aparezca el príncipe de los pastores, aguardar la esperanza
bienaventurada, él no estaba esperando, su motivación no estaba
en que todos los demás lo reconocieran a él como el principal de los
ancianos, su motivación era que venga el principal de los pastores
y el principal de los pastores es el señor Jesucristo, que venga
el buen pastor, esa era su motivación, era su esperanza, era su gozo,
recuerde, eso es lo que tiene que motivar nuestra vida, recuerde,
dice el salmista ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti y
fuera de ti? Nada deseo en la tierra, mi corazón y mi carne
desfallecen, más la roca de mi corazón y mi porción es Dios
para siempre. Dice, en cuanto a mí, el acercarme
a Dios es el bien. Hermanos, lo que motivaba a Pedro
era esperar aquel momento cuando él pudiera estar tan cerca de
aquel que es su bien, tan cerca del buen pastor, de aquel buen
pastor que su vida da por las ovejas, estar tan cerca de aquel
que le lavó de su vana manera de vivir que lo limpió no con
cosas corruptibles como oro y plata. Esa era su motivación. Su motivación
era aguardar la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de
nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Su motivación era
esperar ese momento porque en ese momento él iba y los otros
pastores iban a recibir la corona incorruptible de gloria. nosotros
vivimos en este llamado, porque hemos sido testigos de los sufrimientos
de Cristo, porque hemos entendido qué significa Cristo murió por
mí, vamos a recibir la corona incorruptible de gloria. ¿Y cuál
es la corona incorruptible de gloria? En las olimpiadas los griegos
daban una corona de hojas de de laurelo de olivo y esas coronas
se marchitaban pero en realidad lo que el apóstol está diciendo
aquí él no está hablando como algunas personas creen de una
corona que se nos va a poner en la cabeza recibir la corona
incorruptible de gloria mi hermano La corona incorruptible de gloria
es lo que dice el apóstolo Juan cuando dice, amados, ahora somos
hijos de Dios, aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, ¿por
qué? Porque le veremos tal como él es. Esa es la corona incorruptible
de gloria, ser coronado de la gloria de Dios, ser hecho conforme
a la imagen de su hijo. Esa es la corona incorruptible
de condición en la cual no podremos
ser nunca más corrompidos por el pecado, cuando estemos por
fin disfrutando plenamente de nuestra salvación, siendo como
Él es. Recuerde, Adán podía pecar o
no pecar. Después de Adán, lo único que
podemos hacer es pecar. pero salvos por la gracia del
Señor, renacidos para una esperanza viva, rescatados de nuestra vana
manera de vivir, no con cosas corruptibles como oro o plata,
sino con la sangre preciosa de Cristo, siendo testigos, si Cristo
nos ha manifestado sus padecimientos y hemos entendido para qué y
por qué padeció, entonces, vas a recibir la corona incorruptible
de gloria vas a no poder pecar sin ninguna relación más con
el pecado y esa es la esperanza del creyente ese es el mayor
bien que se le puede hacer a un creyente recuerde y sabemos que
a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien esto
es a los que conforman su propósito son llamados porque a los que
antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo en diversas pruebas. estamos siendo sometidos,
¿para qué? Para que crezcamos a la imagen
del Señor Jesucristo. Él está obrando, está purificando
nuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero,
se prueba con fuego, para que sea hallada en alabanza, gloria
y honra cuando sea manifestado Jesucristo. No olvidemos algo. En Adán, dice Romanos 3, 23,
por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios.
Pedro que estamos viendo aquí es un Pedro que está creciendo
a la imagen del Señor Jesucristo, que está reflejando la gloria
de Dios, que sabe que buscar la propia gloria no es gloria,
y él está constantemente hablando de su esperanza de participar
de la verdadera gloria que es ser hecho a la imagen del Señor
Jesucristo. Que Dios nos conceda en verdad
el poder decir con el apóstol Pedro, Soy testigo de los padecimientos
del Señor Jesucristo y también participante de la gloria que
será revelada. Y cuando aparezca el Príncipe
de los Pastores y nuestra motivación diaria sea esperar al Príncipe
de los Pastores y recibir la corona incorruptible de gloria. ese momento cuando podamos en
verdad, en todo tiempo, si comemos, bebemos, o hacemos otras cosas,
hacerlo todo para la gloria de Dios. Vamos a orar.

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Joshua

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