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JC

(2''parte ) El anciano Pedro

1 Peter 5:1-4
Joel Coyoc October, 29 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 29 2023
Estudio de 1 de Pedro

La predicación de Joel Coyoc en base a 1 Pedro 5:1-4 explora significativamente el rol del anciano e investigador dentro de la iglesia, destacando la transformación de Pedro como anciano y testigo de los sufrimientos de Cristo. A través del ministerio de Pedro, se enfatiza que los ancianos deben apacentar el rebaño de Dios de manera voluntaria y como ejemplos, no ejerciendo dominio sobre los creyentes, sino sirviendo en humildad. Coyoc hace referencia a las escrituras que indican que el enfoque principal del anciano debe ser la glorificación de Dios y la preparación de los creyentes para su venida, citando directamente 1 Pedro 5:4 sobre la "corona incorruptible de gloria". La significancia práctica de este mensaje radica en la exhortación a todos los creyentes a vivir como siervos dispuestos a cuidar de aquellos dentro de su esfera de influencia mediante el testimonio genuino del evangelio, reafirmando la centralidad de Cristo en la vida del creyente.

Key Quotes

“El apóstol Pedro ha sido enseñado por el Espíritu Santo y él sabe a quien pertenece la gloria.”

“Apacentad la Grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella no por fuerza sino voluntariamente.”

“La única manera de ser restaurados a esa posición de gloria es confiando en la persona y en la obra del Señor Jesucristo.”

“Si hemos experimentado el gozo de su salvación, desear que otros puedan oír de ese gozo de salvación que hay en el Señor Jesucristo, no por obligación, por deleite.”

Sermon Transcript

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Primera de Pedro, capítulo cinco,
dice la palabra de Dios. Ruego a los ancianos que están
entre vosotros, yo anciano también con ellos y testigo de los padecimientos
de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada.
Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros. cuidando
de ella no por fuerza, sino voluntariamente, no por ganancia deshonesta, sino
con ánimo pronto, no como teniendo señorío sobre los que están a
vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando
aparezca el príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona
incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estad sujetos
a los ancianos y todos sumisos unos a otros. revestidos de humildad,
porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa
mano de Dios, para que Él los exalte cuando fuere tiempo, echando
toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.
Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león
rugiente, anda alrededor buscando a quien devorara. al cual resistid
firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van
cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios
de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo,
después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione,
afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio
por los siglos de los siglos. Amén. Por conducto de Silvano,
a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestandos
y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios en la
cual estáis. La iglesia que está en Babilonia
elegida juntamente con vosotros y Marcos, mi hijo, os saludan. Saludaos unos a otros con ósculo
de amor. Pasea con todos vosotros los
que estáis en Jesucristo. Amén. Vamos a meditar los primeros
cuatro versículos de este capítulo cuatro. Ruego a los ancianos
que están entre vosotros, yo anciano también con ellos y testigo
de los padecimientos de Cristo, que soy participante de la gloria
que será revelada. Apacentad la grey de Dios que
está entre vosotros, cuidando de ella no por fuerza sino voluntariamente,
no por ganancia deshonesta sino con ánimo pronto. no como teniendo
señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos
de la grey. Y cuando aparezca el príncipe
de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Nuestro tema es el anciano Pedro.
El anciano Pedro. El título de anciano es un título
tomado del Antiguo Testamento para personas que Dios escogía
para poder guiar a su pueblo. Y es interesante que estamos
ya por terminar de estudiar esta carta que está llena del Evangelio.
podemos ver a un apóstol Pedro ya aquí no se está refiriendo
a anciano porque ya está mayor de edad sino por su llamado del
señor para guiar la iglesia del señor y sin embargo también ya
era mayor de edad él había crecido ya en edad pero una gran bendición
es que él había crecido en la gracia y el conocimiento de nuestro
gran dios y salvador Jesucristo un anciano Pedro que ya no es
el mismo que nosotros vemos en los evangelios, un hombre que
algunas veces confiaba en sí mismo y un hombre que pues le causaba enojo que otros quisieran
tener un lugar de importancia, un apóstol Pedro que pues no tuvo la actitud de tener
una actitud de servicio cuando se hizo la última cena, hasta
que el Señor llegó con él y dijo pues Señor a mí no me vas a lavar
los pies jamás. Dios ha obrado por el evangelio
en la vida del apóstol Pedro, el apóstol Pedro en los evangelios
lo recordamos a él siendo asustado por una criada del sacerdote. Y en esta carta lo vemos a él
ya hablando de no amedrentarse, dice, por tanto, no os amedrentéis
por temor de ellos ni os contrubéis, porque nadie nos puede hacer
mal. Lo encontramos a él diciendo cosas como sin temer ninguna
amenaza. ¿Y qué es lo que había hecho
la diferencia? Lo que había hecho la diferencia
es la obra del Señor Jesucristo. Lo que había hecho la diferencia
es que él había mantenido sus ojos en el Señor Jesucristo.
Lo que había hecho la diferencia es que él fue renacido para una
esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos.
Lo que había hecho la diferencia es que él había sido rescatado
de su vana manera de vivir que recibió de sus padres, no con
cosas corruptibles como oro y plata, sino con la sangre preciosa del
Señor Jesucristo. Eso es lo que había hecho de
este hombre que vemos en los evangelios a este hombre que
vemos ya anciano, que no simplemente pasaron los años, que él en verdad
fue elegido según la presencia de Dios Padre en santificación
del espíritu para obedecer y ser rociado con la sangre de Jesucristo.
Y por tanto, él ha sido transformado por el poder del evangelio, por
la obra del Señor Jesucristo, por el poder del Espíritu Santo.
Es interesante que se han dicho muchas cosas acerca del apóstol
Pedro, e interesantemente el apóstol Pedro no menciona ningún
título de esos que mucha gente cree que son de grandeza. En
todo el tiempo de la historia de la humanidad y de la historia
también de la iglesia, uno de los problemas frecuentes es los
hombres buscando gloria, El apóstol Pedro ha sido enseñado por el
Espíritu Santo y él sabe a quien pertenece la gloria. Capítulo
cuatro, versículo once dice, si alguno habla, hable conforme
a las palabras de Dios, si alguno ministra, ministre conforme al
poder que Dios da para que en todo sea Dios glorificado por
Jesucristo a quien pertenece la gloria. Él ha sido enseñado
que la gloria pertenece a Dios y que podemos glorificar solo
a Dios por medio de Jesucristo. Él sabe claro lo que la escritura
dice que la propia gloria no es gloria. Note que el apóstol
no se no se menciona a sí mismo como un papa, como algunos dicen
que él era un papa o el primer papa, como alguien que tenía
una preminencia entre otros ancianos. Él está escribiendo, recuerde,
en el capítulo uno estudiamos a las iglesias en Galacia, Cappadocia,
Asia y Bitinia. En esas iglesias se habían establecido
pastores, ancianos, y él, lo primero que podemos notar que
ha hecho el poder del evangelio es, el poder del evangelio ha
transformado las maneras del apóstol, sus formas de ser, su
forma de ser, Una de las cosas que podemos ver en su forma de
ser es que él no se dirige a los demás ancianos como alguien que
está por encima. Él se dirige a los ancianos con un ruego.
Ruego a los ancianos. Él ruega a los ancianos de otras
iglesias, de las otras iglesias. él no está mandando y él está
haciendo ahí un ejemplo de lo que él va a exhortar, como dice,
no como teniendo señorío, él tiene claro quién es el señor,
él tiene claro quién es el principal entre los pastores, porque en
el versículo cuatro dice cuando aparece el príncipe de los pastores,
en ningún momento él se se toma la potestad de pues de pedir
alguna primacía a su favor, esto no es exclusivo del apóstol Pedro,
el apóstol Pablo también vamos a mirar en Filemón uno versículo ocho hoy día como en todo el tiempo
ha habido personas que creen que un título es es importante
y en verdad el apóstol cuando empieza la carta se presenta
como apóstol. Hoy hay gente que cree que no simplemente ser un
pastor sino hay que ser un apóstol, no hay más apóstol porque no
hay nadie más que ha visto con sus ojos físicos al Señor Jesucristo.
Y todo es por primacía, personas que están reclamando un apostolado,
personas que están reclamando una posición de primacía, pero
El apóstol Pablo, también como Pedro y como cada una persona
que en verdad Dios ha llamado, entienden que el llamado es un
llamado de gracia y de misericordia, que por la gracia de Dios ellos
son lo que son. Y note que el apóstol Pablo,
así como Pedro se dirige a los otros ancianos, Pablo escribiendo
a un hermano le dice, por lo cual, aunque tengo mucha libertad
en Cristo para mandarte lo que conviene, más bien te ruego por
amor, siendo como soy, Pablo ya anciano y ahora además prisionero
de Jesucristo. Una humildad un rogar, no un
hablar señoreándose, sino rogar, rogando. El apóstol Pablo hace
lo mismo en Romanos capítulo doce, versículo uno y dos, cuando
dice, así que hermanos, os ruego por las misericordias de Dios
que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo y agradable
a Dios, que es vuestro culto racional. Él no se está considerando
por encima de los de los otros ancianos, Él sabe quién es el principal
de los ancianos y esto es porque él ha visto la gloria de Dios
en la paz de Jesucristo. Él ha visto lo que el apóstol
Pablo describe en Filipenses capítulo dos Versículo 5, cuando dice, haya
pues en vosotros ese sentir, que hubo también en Cristo Jesús,
el cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios
como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando
forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y estando en la
condición de hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente
hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios también lo exaltó
hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre para
que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que
están en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios
Padre. Un pastor o un anciano que ha
sido llamado por el Señor no se enseñorea porque sabe quién
es el Señor, porque él ha visto al Señor Jesucristo. Él entendido la obra del Señor Jesucristo. Si usted nota, él deja claro
que él se considera igual a los otros pastores, él dice, yo también,
yo anciano también con ellos, yo anciano también con ellos. Ahora, ¿cuál es cuál es la puente
de su autoridad, cuál es la podemos decir en lenguaje del apóstol
Pablo, cuál es su motivo de gloria? El apóstol Pedro dice, y testigo
de los padecimientos de Cristo. Testigo de los padecimientos
de Cristo. Hermanos, una de las cosas que
para él es su fuente de autoridad es que Dios lo ha llamado y él
ha sido un testigo de los padecimientos de Cristo. No es simplemente
una persona que vio con sus ojos físicos qué es lo que sucedió
en el monte Calvario. Hubo algunos otros que vieron.
Sin embargo, él ha llegado a ser en verdad un testigo de los padecimientos
del Señor Jesucristo. Y ser testigo de los padecimientos
de Cristo es simplemente, no simplemente ver lo que físicamente
ocurrió ahí. No es alguien que es capaz de
describir que los soldados romanos lo azotaron, que le pusieron
clavos en sus manos, que traspasaron su costado con una lanza. Alguien
que es un testigo como él, que está basando su autoridad en
que él fue testigo y que justamente ese ser testigo es lo que ha
transformado su vida, es el poder mirar lo que no está visible
a los ojos de toda persona. Hay mucho más que simplemente
lo que hicieron los romanos. El ser testigo de los padecimientos
de Cristo es mirar en verdad lo que significa el padecimiento
del Señor Jesucristo. Y sabemos que el apóstol El apóstol
es un testigo porque toda la carta está lleno de la explicación
para entender qué es el sufrimiento del Señor Jesucristo. Desde el
versículo uno, él empieza a hablar de los padecimientos de Cristo.
Versículo dos del capítulo uno, elegidos según la presencia de
Dios Padre en santificación del espíritu para obedecer y ser
rociados con la sangre de Jesucristo. Un testigo de los padecimientos
de Cristo sabe que no es simplemente los padecimientos que sufrió
a manos de sus enemigos humanos, sino que él es, como dice el
mismo capítulo uno, Versículo 18. Sabiendo que fuiste
rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis
de vuestros padres, no con cosas corruptibles como oro o plata,
sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin
mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación
del mundo, pero manifestado en los posteriores tiempos por amor
de vosotros. y mediante el cual creéis en
Dios quien la resucitó de los muertos y le ha dado gloria para
que vuestra fe y esperanza sean en Dios. Habiendo purificado
vuestras almas por la obediencia a la verdad mediante el espíritu
para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente
de corazón puro. Él está, es un testigo de los
padecimientos de Cristo. Él entiende que no es simplemente
que sus enemigos humanos lo clavaron en la cruz, sino que él fue objeto
de la ira de su padre, que él, la cruz derramó su sangre. Él
es el verdadero Cordero Pascual cuya sangre nos limpia de todo
pecado, cuya sangre nos libra de la esclavitud del pecado.
En capítulo dos, él sigue dando testimonio y explicando, explicando
lo que significa en verdad Cristo murió por mí, dice versículo
veintiuno. pues para esto capítulo dos versículo
veintiuno pues para esto fuisteis llamados porque también Cristo
padeció por nosotros dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas
y aquí él está testificando y una parte del sufrimiento de Cristo
es que nos dejó ejemplo pero él va a hablar de que nosotros
necesitamos no sólo el ejemplo necesitamos más que un ejemplo
necesitamos un sustituto y él dice el cual no hizo pecado ni
se halló engaño en su boca Quien cuando le maldecían no respondía
con maldición, cuando padecía no amenazaba, sino encomendaba
la causa al que juzga justamente. Quien llevó el mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando
muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida
fuisteis sanados, porque vosotros erais como ovejas descarriadas,
pero ahora habéis vuelto al pastor y obispo de vuestras almas. Y
en capítulo 4, Capítulo cuatro, el apóstol sigue
haciéndolo, mostrando cómo es que él es testigo de los padecimientos
de Cristo. No solo es su credencial, su
gloriarse, como dice Pablo, lejos esté de mi gloriarme, sino en
Cristo, en la cruz de Cristo, sino es también lo que ha hecho
real su transformación. Él es alguien humilde porque
él ha visto la gloria de Dios. No se puede ser humilde sin ver
la gloria de Dios. cuando una persona a Dios le
revela su gloria en Jesucristo, inevitablemente mira su pecaminosidad,
mira cuán depravado es, cuán necesitado del evangelio. Entiende
que buscar la propia gloria no es gloria, que la gloria pertenece
a Dios. Recuerda que por cuanto todos
pecaron, están destituidos de la gloria de Dios y la única
manera de ser restaurados a esa posición de gloria es confiando
en la persona y en la obra del Señor Jesucristo. Capítulo cuatro,
versículo quince, versículo dieciocho dice y si el justo con dificultad
se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador? De manera
que los que padecen según la voluntad de Dios encomienden
sus almas al fiel creador y hagan el bien. Ser testigo de los padecimientos
de Cristo es comprender por qué es que Cristo murió. Mucha gente
sabe que Cristo murió, mucha gente habla del sacrificio de
Cristo, pero lo que Pedro está diciendo aquí es, él fue el justo
por los injustos. Él, como dice el versículo, los
versículos en capítulo dos, Dice, quien llevó el mismo a nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando
muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida
fuisteis sanados. recordar hermanos lo más terrible
que el Señor Jesucristo padeció en la cruz no es lo que hicieron
los hombres es lo que el padre hizo a su hijo por causa de los
pecados de su pueblo es cuando él descargó la ira sobre su hijo
por causa de estar cargando tu maldad y mi maldad los pecados
de su pueblo. Recuerde llamará su nombre Jesús
porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Lo más terrible
fue que el padre descargó su ira por nosotros le hizo pecado
para que nosotros estando muertos a los pecados vivamos a la justicia
y por cuya herida fuisteis sanados. Sanados principalmente de tener
conceptos equivocados de nosotros mismos. nosotros nacemos con
conceptos equivocados nosotros mismos, nosotros nacemos pensando
que podemos hacer algo por nuestra salvación, pensando que nosotros
hay algún mérito hasta que vemos la gloria de Dios y como Isaías
cuando se le mostró la gloria de Dios dijo hay de mí que lo
único que merezco es morir, soy muerto, testigo de los padecimientos
de Cristo y En consecuencia de ser testigo
de los padecimientos de Cristo, él dice, participante de la gloria
que será revelada, participante de la gloria que será revelada.
Por causa de haber confiado en el Señor Jesucristo, por causa
de que se le reveló el Señor Jesucristo, por causa de que
el Espíritu le dio vida y él dio testimonio del Señor Jesucristo,
él dijo, Señor, tú, tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente,
bien, bienaventurado, eres Simón, hijo de Jonás, porque eso no
te lo reveló carne ni sangre, sino mi padre, que está en los
cielos. Por causa de ello, él confió
en el Señor Jesucristo. Por causa de ello, él pudo tener
una seguridad eterna de su salvación y él sabía que él sería participante
de la gloria que será revelada. Dice, después, ¿Qué es lo que
Él ruega? Ese ruego, ¿qué le ruega a otros
ancianos? Y tal vez podamos pensar, bueno,
no todos los que estamos aquí somos precisamente ancianos.
Hermanos, quisiera que recordemos algo. En la Escritura se habla
de ancianos y de diáconos. lo que produce el evangelio en
los ancianos y los diáconos es lo que Dios quiere producir en
cada creyente. No hay diferentes categorías
de creyentes. Dios en su soberana voluntad
ha llamado a personas a oficios dentro de la iglesia, pero lo
que Dios llama lo llama a todos los creyentes. Y si bien puede
que tú no tengas una posición de anciano o de diácono en la
iglesia, No obstante, si eres padre, tienes ovejas que apacentar,
tienes una esposa que apacentar, tienes hijos que apacentar. Si
eres maestra de los niños, pues también aplica. Y dice él, apacentad
la Grey de Dios que está entre vosotros. apacentar la Grey de
Dios que está entre vosotros y apacentar la Grey es llevarla
a los lugares donde están los pastos, los verdes pastos y los
verdes pastos son los pastos de la palabra escrita pero al
final de cuentas es a través de esos verdes pastos llegar
al pastor, al buen pastor. Dice el Señor Jesús, yo soy la
puerta, el que por mí entrare será salvo y entrará y hallará
pastos. Hermanos, entrar al Señor Jesucristo,
conocer al Señor Jesucristo. Y la función principal, si tú
tienes, si eres padre, si eres esposo, si eres maestro de los
niños o maestra de los niños, es clamar al Señor, para que
habiendo sido testigo de los padecimientos de Cristo, tú puedas
llevar a las ovejas del Señor, ¿a dónde? A los verdes pastos
de la Palabra, y principalmente a que en esos verdes pastos el
Señor te haga ver al Señor Jesucristo y levantar al Señor Jesucristo
delante de sus ojos, para que ellos puedan confiar en el Señor
Jesucristo. eso es apacentar la Grey de Dios,
es lo que el apóstol Juan dice también en su primera carta cuando
él empieza y dice lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos
para que también vosotros tengáis comunión con nosotros y nuestra
comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
apacentar, llevar al señor Jesucristo, presentar al señor Jesucristo,
hablar de Cristo. Recuerde que el apóstol Pedro
ya lo dijo en el capítulo dos, cuando dice, vosotros sois linaje
escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios
para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las
tinieblas a su luz admirable. Sea la la ocupación de todos
quienes por gracia de Dios estamos en alguna posición de enseñar
a otros, apacentar la grey de Dios que está entre vosotros.
Dice después cuidando de ella no por fuerza sino voluntariamente,
o sea, no como una obligación, como un deleite, como un deleite
de alguien que ha hallado un gran tesoro, como alguien que
ha hallado varias figuras ahí en la escritura, el hombre que
va a un campo y haya, que allá hay una perla de gran precio
y va y vende todo lo que tiene y compra ese campo. Hermanos,
Si hemos experimentado el gozo de su salvación, desear que otros
puedan oír de ese gozo de salvación que hay en el Señor Jesucristo,
no por obligación, por deleite. Cuando la iglesia era perseguida,
cuando la iglesia era perseguida en el Nuevo Testamento, ellos
no había nadie que los obligara a hablar de Cristo. pero el espíritu
dentro de sus corazones de hecho fue la forma en que el evangelio
se extendió porque los perseguían y en lugar de que los acabaran
a donde ellos iban, iban dando testimonio de que habían visto
que se les había revelado los padecimientos del Señor Jesucristo,
que habían entendido que Cristo padeció por nuestros pecados,
que Cristo murió y llevó nuestros pecados, que Cristo con su sangre
nos rescata de nuestra vana manera de vivir que recibimos de nuestros
padres, que Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo, que solamente por medio de Jesucristo podemos tener seguridad
de vida eterna. Entonces, cuidar la Grey de Dios
no por fuerza, sino por el deseo de que otros conozcan al Señor
Jesucristo voluntariamente, no por ganancia deshonesta, no por
ningún motivo de ninguna ganancia, sea económica o del tipo que
sea, sino simplemente para que otros puedan conocer al Señor
Jesucristo. Dice, siendo ejemplo de la Grey,
siendo ejemplo de la Grey. Pablo también escribe al pastor Tito. Y Pedro está siendo justamente
ejemplo de los otros pastores en la forma en que él está pidiendo.
dice versículo siete del capítulo dos, presentándote tú en todo,
como ejemplo de buenas obras, en la enseñanza, mostrando integridad,
seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se
avergüence y no tenga malo que decir de vosotros. Y después de mirar qué es lo que
él está rogando, quisiera que pudiéramos mirar cuál es la motivación
¿Y cuál debería ser la motivación de todos los pastores y de todos
los creyentes? Dice el versículo cuatro, ahí
está la motivación, dice, y cuando aparezca el príncipe de los pastores,
vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria, y cuando
aparezca el príncipe de los pastores. Hermanos, Hay personas que piensan
que para estar motivados necesitan ir a algún lugar. No es malo
ir a lugares y estar quizá participando de una conferencia bíblica. Qué
bueno si Dios te concede ese privilegio. Algunas piensan que
lo que hay que hacer es irse de campamento un mes y estar
ahí para que estés motivado. Pero hermano, eso está bien si
Dios te lo permite hacer. Pero si eso necesitas para estar
motivado, mira el motivo del apóstol Pedro. y cuando aparezca
el príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona
incorruptible de gloria. El motivo de este anciano era
esperar la venida del Señor Jesucristo, esperar la venida del Señor Jesucristo,
esperar la venida de aquel que es el pastor con mayúscula, de
aquel que es el que tiene la primacía entre los pastores.
Esa era su motivación y sabemos que era la motivación del apóstol
Pablo, del apóstol Pedro, del apóstol Juan, esperar la manifestación
gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Hermano,
si nosotros hemos sido testigos de los padecimientos de Cristo,
si hemos entendido qué significa que Cristo murió por nuestros
pecados, hemos de poner nuestros ojos en Jesús, ir a la Escritura
y clamar al Señor para que podamos mirarle, como dice el apóstol
Pablo, ahora vemos oscuramente como a través de un espejo. pero
anhelar aquel día en que nosotros ya no vamos a ver oscuramente,
sino vamos a ver cara a cara, ver cara a cara, que la motivación
de nuestra vida sea ahora yo quiero mantenerme como dice la
carta a los hebreos, con los ojos puestos en Jesús, el autor
y consumador de la fe, pero con el anhelo de ver a aquel que
nos lavó de nuestros pecados con su sangre. Este era el motivo
del apóstol y está motivando a los otros ancianos a ese motivo.
Y la segunda parte de ese motivo es recibiréis la corona incorruptible
de gloria. Esta es una figura que el apóstol
está tomando de los atletas, se les daba una corona de guirnaldas
y pues obviamente yo creo que en menos de 15 días estaban totalmente
marchitadas. No está hablando aquí precisamente
de que no va a ser de un árbol y por lo tanto no se va a marchitar,
está hablando de algo mucho más grandioso. Quisiera recordarles,
hermanos, cuando Dios creó al hombre lo creó con la capacidad
de mostrar su gloria, de mostrar su carácter. El hombre era capaz
de tener comunión con Dios y estaba gobernando la creación en representación
de Dios. Hasta que Adán y Eva, nuestros
primeros padres, decidieron escuchar la voz de Satanás. Decidieron
no creer más a Dios y creer al gran mentiroso. Y ellos desobedecieron. Ellos podían pecar o no pecar. cuando ellos desobedecieron,
ellos y todos los que nacimos de ellos solo podemos hacer una
cosa, y lo único que puede hacer el nacido de Adán es pecar. Y la Biblia dice, por cuanto
todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. La explicación
por la cual nosotros de pronto no somos lentos para la ira,
porque una característica de Dios, la gloria de Dios es que
Dios es lento para la ira. Nosotros deberíamos de tener
un mundo lleno de amor, pero dado que fuimos destituidos de
la gloria de Dios, tenemos un mundo lleno de odio. Nos cuesta
amar. Dios es amor. Ese es su carácter. Dios es santo, santo, santo. Y nosotros somos atraídos hacia
el pecado. ¿Por qué? Porque pecamos, porque
caímos en Adán. por cuanto todos pecaron. Dios
es paciente, Dios es misericordioso. Y de pronto nosotros nos encontramos
en un mundo de gente que no somos misericordiosos, que no somos
pacientes, que somos iracundos. Pero la gran bendición que tienen
los que han sido testigos de los padecimientos de Cristo,
la gran bendición que ellos tienen es que han sido rescatados de
esa vana manera de vivir. Y ellos están siendo transformados
cada día a la imagen del Señor Jesucristo. Y algo que los motiva
es el día cuando veamos al Señor Jesús. El creyente, yo decía,
Adán podía pecar o no pecar. Los nacidos de Adán solo pueden
pecar. Pero el creyente, Cristo, no simplemente nos regresó lo
que Adán perdió, sino más allá de lo que Adán perdió. Cristo
nos rescató para no poder pecar. Adán podía pecar o no pecar,
pero en Cristo vamos a ser como él es, a no poder pecar más.
Y esto es recibir la corona incorruptible de gloria, participar de ser
como el Señor Jesucristo. Como dice el apóstol Juan cuando
dice amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos
semejantes a Él porque le veremos tal como Él es. Hermanos, pensar
en ese tiempo glorioso cuando la creación será redimida. y cuando dicen los profetas que
nadie más va a decir a su hermano conoce a Dios porque todos me
conocerán porque estará llena la tierra de su gloria como las
aguas cubren la mar y nosotros recibamos la corona incorruptible
de gloria recuerde romanos capítulo 8 Versículo 28. Y sabemos que
a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Esto
es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que
antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo. Y el mayor bien que se le puede
hacer a un creyente es que sea conformado. Y el deseo del creyente,
lo que motiva su vida es ver cara a cara al Señor Jesucristo,
aquel que nos lavó de nuestros pecados con su sangre y ser transformados
como él es, sin ninguna relación más con el pecado. Hermanos,
quiera Dios que todos los que estamos aquí en verdad hemos
sido testigo de los padecimientos de Cristo, hemos comprendido
por la obra del Espíritu Santo en nuestro corazón qué significa
que fue el justo por los injustos, porque Ellos están siendo transformados
porque ellos anhelan ver a Cristo en contraste a aquellos que no
creen a Cristo. Cuando Cristo venga, ellos van
a decir a los montes, caed sobre nosotros y ocultarnos de la vista
del que está sentado en el trono y del cordero. Quiera Dios que
sea la realidad de cada uno de nosotros. Si Dios está hablando
a tu corazón, clama al Señor que te salve. Clama al Señor
que en verdad te revele quién es el Señor Jesucristo. ¿Qué
significa que Cristo murió en la cruz? Más allá de los sufrimientos
que los humanos le hicieron. Recuerde, el Señor Jesucristo
se sumergió en el océano de la ira de su padre para rescatar
a su novia de morir ahogada en ese océano de ira. Confiar en
el Señor Jesucristo y vivir con esperanza, pero vivir cada día
siendo transformados de gloria en gloria, y es ver al Señor
Jesucristo. Todo gira en torno al Evangelio. No esperemos tener ese carácter que tuvo Pedro
si no es por una obra en verdad del Espíritu Santo. Danos entendimiento
de la obra del Señor Jesucristo para ser testigos de los padecimientos
del Señor Jesucristo y participantes de la gloria que será revelada. Vamos a orar.

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Joshua

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