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JC

Revestíos de humildad

1 Peter 5:5-6
Joel Coyoc November, 1 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 1 2023
Estudio de 1 de Pedro

La predicación de Joel Coyoc, titulada "Revestíos de humildad", se centra en la importancia de la humildad en la vida cristiana, tomando como base el pasaje de 1 Pedro 5:5-6. El predicador argumenta que la humildad es esencial para la vida de la iglesia, destacando que Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. A través de una serie de ejemplos bíblicos, como el trato de Dios con Moisés y Nabucodonosor, Coyoc ilustra cómo la soberbia se manifiesta en la falta de conocimiento de Dios y de uno mismo. La exhortación a humillarse bajo la mano de Dios es presentada no solo como una necesidad espiritual, sino también como la vía para recibir la exaltación divina en su tiempo. La predicación enfatiza que la humildad no es solo virtud personal, sino un llamado colectivo a la obediencia mutua dentro de la comunidad cristiana.

Key Quotes

“La idea de la frase que dice, revestidos de humildad, es la idea de la ropa que se ponía el siervo más bajo para poder hacer su trabajo.”

“Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. La razón de revestirse de humildad es porque Dios resiste a los soberbios.”

“Aquellos que conocen a Dios serán humildes. Aquellos que se conocen a sí mismos, no pueden ser orgullosos.”

“La única manera de mantenernos en humildad es conociendo, conociendo a Dios.”

Sermon Transcript

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en la Biblia en primera la primera
carta del apóstol Pedro capítulo cinco dice la palabra de Dios, yo anciano también con ellos
y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante
de la gloria que será revelada. Apacientad la grey de Dios que
está entre vosotros, cuidando de ella no por fuerza, sino voluntariamente,
no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto, no como teniendo
señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos
de la grey. Y cuando aparezca el príncipe
de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente jóvenes, están sujetos
a los ancianos, y todos sumisos unos a otros, revestidos de humildad,
porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Humillaos,
pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él los exalte
cuando fuere tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre Él,
porque Él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios y velad, porque vuestro
adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando
a quien devorar. al cual resistid firmes en la
fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros
hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que
nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis
padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme,
fortalezca y establezca. a él sea la gloria y el imperio
por los siglos de los siglos. Amén. Por conducto de Silbano,
a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos
y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios en la
cual estáis. La iglesia que está en Babilonia
elegida juntamente con vosotros y Marcos, mi hijo, os saluda. saludados unos a otros con ósculo
de amor paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo
amén vamos a meditar los versículos cinco hasta el versículo seis
igualmente jóvenes están sujetos a los ancianos y todos sumisos
unos a otros revestidos de humildad porque Dios resiste a los soberbios
y da gracia a los humildes. Humillados pues bajo la poderosa
mano de Dios para que él los exalte cuando fuere tiempo. Estábamos meditando el miércoles
pasado y el domingo los primeros cuatro versículos donde Pablo
Pedro está haciendo referencia y ocupándose del trabajo de pastoral
del trabajo de los ancianos y ha dejado de manera clara cómo es
la manera en que se tiene que apacentar la grey del señor y
en el versículo cinco y seis va a hacer referencia a la iglesia
y de manera particular va a apuntar hacia hacia los jóvenes. Nuestro tema hoy es La idea de la frase que dice,
revestidos de humildad, es la idea de la ropa que se ponía
el siervo más bajo para poder hacer su trabajo. Es la misma
idea que encontramos en el Evangelio de Juan, cuando el Señor Jesús
se ciñó una toalla para lavar los pies de los discípulos, revestidos
de humildad. Cuando nosotros pensamos en la
virtud de la humildad, pues una manera de poder entender la virtud
de la humildad es recordar algunos pasajes que nos hablan directamente
de la humildad. El Señor Jesús, por ejemplo,
dijo, venid a mí los que seáis trabajados y cargados y yo los
haré descansar, aprended de mí que soy manso y humilde de corazón
y ahí haréis descanso y paz para vuestras almas. Podemos pensar
en en la humildad, cuando pensamos en el capítulo dos de Filipenses,
donde se nos describe el carácter del Señor Jesucristo, Filipenses
capítulo dos, que ya hemos leído varias veces,
dice, haya pues en vosotros ese sentir que hubo también en Cristo
Jesús el cual siendo en forma de Dios no estimó el ser igual
a Dios como cosa a qué aferrarse sino que se despojó a sí mismo
tomando forma de siervo hecho semejante a los hombres y estando
en la condición de hombre se humilló a sí mismo haciéndose
obediente hasta la muerte y muerte de cruz y cuando pensamos en
esa virtud de la humildad tendríamos que pensar para ser pues qué es el orgullo, qué es
un pecado, qué es lo contrario a la virtud, al fruto del espíritu,
qué es la humildad y qué es en sí el orgullo. Bueno, el orgullo
es una evaluación inadecuada que una persona hace de sí mismo
como consecuencia de falta de conocimiento de Dios. El no conocer
a Dios nos lleva a hacer una evaluación inadecuada de nosotros
mismos y el no conocer a Dios también hace que nosotros tengamos
falta de conocimiento de nosotros mismos. Eso nos hace creer lo
que no somos y nos hace creer que las personas nos traten como
lo que no somos. Alguien dijo, hay un dicho que
dice, hay personas, hay personas que se que si los compraras por
lo que valen y los vendieras por lo que ellos creen que valen,
te harías millonario. Eso es el orgullo. Ahora, si
ustedes recuerdan, estábamos mirando cuando el apóstol Pedro
nos llama a combatir con aquellas pasiones de nuestra alma y una
de ellas es justamente que está precedida todo lo que él ha escrito
acerca de acerca de la sumisión. los deseos carnales que batallan
contra el alma en capítulo dos versículo once dice amados yo
os ruego como extranjeros y peregrinos que os abstengáis de los deseos
carnales que batallan contra el alma y uno es justamente el
esencial el primero el que es la esencia del pecado es justamente
el orgullo el orgullo y por qué es que Bueno, el apóstol dice revestidos
de humildad. El revestido de humildad, si nos fijamos en lo que él dice
en el versículo cinco, dice, después de hablar primero de
los jóvenes, después menciona a todos, todos sumisos unos a
otros, revestidos de humildad. Y podemos pensar en el revestido
de humildad, si es joven, y por qué él hace una referencia directa
hacia los jóvenes, muy probablemente porque probablemente los jóvenes tienen
fuerza, tienen entusiasmo, los jóvenes tienen vitalidad y tenemos
pasajes en la escritura donde muestra que es El orgullo no
es un asunto solo de los jóvenes, pero quizá es uno de los tiempos
en los cuales la batalla con el orgullo puede ser fácilmente
perdida. Si nosotros vamos al Evangelio
de Juan en su capítulo ocho, dice capítulo ocho, versículo Tres dice entonces los escribas
y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio
y poniéndola en medio le dijeron maestro esta mujer ha sido sorprendida
en el acto mismo de adulterio y en la ley nos mandó Moisés
a pedrear a tales mujeres tú pues ¿qué dices? Mas esto decían
tentándole para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado al suelo,
escribía en tierra con el dedo. Y como insistían en preguntarle,
se enderezó y les dijo, El que de vosotros esté sin pecado,
sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose
de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos
al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno,
comenzando desde los más viejos. hasta los postreros, o sea, se
empezaron a ir los mayores y se quedaron hasta el final los más
jóvenes, o sea, los más jóvenes pues estaban reflejando justamente
una falta de conocimiento de Dios, por lo tanto una falta
de conocimiento de sí mismos, por lo tanto se estaba haciendo
evidente una falta de misericordia que es la consecuencia de una
falta de humildad por no conocerse a sí mismo, el poder sentir que
eran mejores que la mujer y que pues probablemente podían tirar
una piedra, el orgullo, el libro de proverbios se exhorta constantemente
hacia los jóvenes y sin embargo el apóstol está apuntando
justo por por esa situación primeramente a los jóvenes llamándoles a quizá
a los jóvenes y los que son padres de jóvenes saben que a los jóvenes
les cuesta escuchar y obedecer a veces Pues los jóvenes tienen,
por ejemplo, mucha más facilidad para utilizar, por ejemplo, ciertos
equipos y pueden llegar a menospreciar a sus padres porque son muchos
más lentos en captar ciertas cosas. Sin embargo, el apóstol
Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, llama a los jóvenes a
estar sujetos a los ancianos. Tenemos que entender que está
hablando siempre en el contexto de los ancianos o el liderazgo
de la iglesia, pero también de las personas mayores, porque
la escritura llama constantemente a los jóvenes y dice que te vas
a inclinar delante de las canas, el honrar a las personas de mayor
edad por causa de su, en primer lugar, de su conocimiento
del Señor. sabemos que aquel que conoce al señor pues tiene
temor de Dios y si tiene temor de Dios pues tiene sabiduría
de Dios y el llamado es para los jóvenes y se les llama a
someterse a los ancianos someterse a los ancianos, pero después
el apóstol Pedro apunta a toda la iglesia, así que el revestido
de humildad puede ser joven que escucha y se somete a los ancianos,
pero puede ser cualquier otro miembro de la iglesia. Todos,
sin importar si es joven o no, se nos llama a estar sumisos
los unos a los otros. Dice, y todos sumisos unos a
otros, revestidos de humildad. Cuando pensamos en el asunto
de revestirse de humildad, tenemos que pensar en cuando usted ve
a una persona andando con un gorrito blanco y ropa blanca,
automáticamente nosotros sabemos que es una enfermera. Cuando
nosotros vemos, por ejemplo, sabemos identificar por los uniformes
a las personas, Y una de las cosas importantes es el pueblo
del señor, es llamado a ponerse un uniforme, y ese uniforme es
vestirse, revestirse de humildad, es lo mismo que está hablando
el apóstol Pablo en el capítulo que leímos de Filipenses capítulo
dos. Y hermanos, y es que es la batalla de nuestro corazón,
el orgullo, es la esencia del pecado, es La resistencia a querer
que el Señor reine sobre el corazón, el apóstol ha dejado claro quién
es el principal de los pastores. ¿Por qué es que podemos estar
todos sumisos unos a otros? Porque uno es el Señor, reconocer
el señorío del Señor Jesucristo. La razón, la segunda cosa que
el apóstol Pedro nos enseña es cuál es la razón para revestirse
de humildad. Y la razón es, dice, porque Dios
resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Dios resiste
a los soberbios. Y la idea de este pasaje es,
pues, una idea de batalla. Dios se enfrenta a los soberbios. Dios resiste a los soberbios.
Y nosotros podemos encontrar esto en diferentes pasajes. y
ciertamente el inicio de la humildad es cuando el señor hace una obra
humillándonos para poder venir a él, es una obra que empieza
cuando el señor se revela a aquellos que él ha escogido para salvación
y ven su santidad y sin embargo sabemos que a pesar de eso podemos
ser tentados y vamos a encontrar algunos ejemplos de cómo el señor
resiste a los soberbios que podemos encontrar ejemplos múltiples
en la escritura. Vamos a mirar el libro de números. Note que a pesar de que Aarón
y María eran creyentes, pues Dios los resistió. es es un peligro aún para los
creyentes por eso somos llamados a revestirnos de humildad dice
María y Arón hablaron contra Moisés a causa de la mujer Cusita
que había tomado porque él había tomado mujer Cusita y números
doce y en realidad la cuestión de la mujer Cusita era una cuestión
de un pretexto para un problema del corazón de Arón y de María
un problema de orgullo dice y dijeron solamente por Moisés ha hablado
Jehová Cuestionando la posición de liderazgo que Dios había dado
a Moisés, no ha hablado tan bien por nosotros. Y lo oyó Jehová,
y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres
que había sobre la tierra. Luego dijo Jehová a Moisés y
a Arón y a María, salid vosotros tres al tabernáculo de reunión,
y salieron ellos tres. Entonces Jehová descendió en
la columna de la nube, y se puso a la puerta del tabernáculo,
y llamó a Arón y a María, y salieron ambos. Y él les dijo, oíd ahora
mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta
de Jehová, le apareceré en visión En sueño hablaré con él, no así
a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara
hablaré con él, y claramente, y no por figuras. Y verá la apariencia
de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis
temor de hablar contra mi siervo Moisés? Entonces la ira de Jehová
se encendió contra ellos, y se fue. Y la nube se apartó del
tabernáculo, y aquí quemaría estaba leprosa como la nieve.
Y miró a Arón a María, y he aquí que estaba leprosa. Y dijo Arón
a Moisés, ¡ah, Señor mío! No pongas ahora sobre nosotros
este pecado, porque locamente hemos actuado. Y dijo Arón a Moisés, ¡ah, Señor
mío! No pongas ahora sobre nosotros
este pecado, porque locamente hemos actuado y hemos pecado. No quede ella ahora como el que
nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya
medio consumida su carne. Entonces, Moisés clamó a Jehová
diciendo, y una de las cosas que no tenemos que olvidar es,
Moisés es un tipo del Señor Jesucristo, un varón manso, ya mencionó el
principio del capítulo, Dios, Moisés, un varón manso y un tipo
del Señor Jesucristo, y aunque ellos habían pecado contra él,
primeramente pecaron contra Dios, el que resiste a la autoridad
a lo establecido por Dios resiste, Y Moisés está intercediendo en
favor de María. Dice, entonces Moisés clamó a
Jehová diciendo, te ruego Dios que la sanes ahora. Respondió
Jehová a Moisés, pues si su padre hubiera escupido en su rostro,
¿no se avergonzaría por siete días? sea echada fuera del campamento
por siete días y después volverá a la congregación. Así María
fue echada del campamento siete días y el pueblo no pasó adelante
hasta que se reunió María con ellos. Después el pueblo partió
de Acerot y acamparon en el desierto de Parán. Bueno, la escritura
dice el que crea estar firme mire que no caiga y es algo en
lo que pues un creyente puede, puede caer. Números 16. Corea, hijo de Isar, hijo de
Coat, hijo de Levi, Idatán y Abiram, hijos de Eliab y un hijo de Peled,
de los hijos de Rubén, tomaron gente y se levantaron contra
Moisés con 250 varones de los hijos de Israel, príncipes de
la congregación, de los del consejo, varones de renombre, y se juntaron
contra Moisés y Arón y le dijeron, basta ya de vosotros, porque
toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos
está Jehová. ¿Por qué, pues, os levantáis
vosotros sobre la congregación de Jehová, cuando Yoesto Moisés
se postró sobre su rostro? Otra vez, la mansedumbre de Moisés,
la obra del Espíritu Santo. Dice, habló a Coré y a todo su
séquito diciendo, mañana mostrará a Jehová quien es suyo y quien
es santo, y hará que se acerquen a él, al que él escogiere, él
lo acercará. Así, haced esto, tomad incensarios,
Coré y, tomaos incensarios, Coré y todo su séquito, y poned fuego
en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová, Mañana, y
el varón a quien Jehová escogiera, que le será el santo, estos baste
hijos de Leví. Dijo Mas Moiseas a Coré, Oíd
ahora, hijos de Leví, ¿os es poco que el Dios de Israel os
haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos a él para
que ministraseis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y
estéis delante de la congregación para ministrarles? Recuerde que
el orgullo es una falsa evaluación de sí mismo. Creer que uno es
más de lo que es por una falta de conocimiento de Dios. Ellos
pensaban que merecían más porque estaban evaluándose mal. En lugar
de evaluarse comparados con la santidad de Dios y la perfección
del carácter de Dios, estaban comparándose a sí mismos. Pero
Dios resiste a los soberbios y dice, Y estéis delante de la
congregación para ministrarles, y que te hizo acercar a ti y
a todos tus hermanos, los hijos de Leví contigo, procuráis ahora
también el sacerdocio. Por tanto, tú y todos tus séquitos
sois los que os juntáis contra Jehová. Pues, Harón, ¿qué es
para que contra él murmuréis? Y envió Moisés a llamar a Datán
y a Biram, hijos de Liab, mas ellos respondieron, no iremos
allá. ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que
destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que
también te enseñorés de nosotros imperiosamente? ni tampoco nos
has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado
heredad de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos. Entonces Moisés
se enojó en gran manera y dijo a Jehová, no mires a su ofrenda,
ni a un as no he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho
mal. Después dijo Moisés a Coré, tú y todo tu séquito poneos mañana
delante de Jehová, Tú y ellos, y Harón. Y tomad cada uno su
incensario, y poned incienso en ellos, y acercaos delante
de Jehová cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios.
Tú también, y Harón, cada uno con su incensario. Y tomó cada
uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en
ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo de
reunión con Moisés y Harón. Ya Corea había hecho juntar contra
ellos toda la congregación a la puerta del Tabernáculo de Reunión.
Entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación.
Y Jehová habló a Moisés y a Arón diciendo, apartados de entre
esta congregación y los consumiré en un momento. Y ellos se postraron
sobre sus rostros y dijeron, Dios, Dios de los espíritus de
toda carne, no es un solo hombre el que pecó. ¿Por qué ahirarte
contra toda la congregación? Entonces Jehová habló a Moisés
diciendo, abra la congregación y diles, apartaos de enredor
de la tienda de Coré, Datán y Abiram. Entonces Moisés se levantó y
fue a Datán y Abiram y a los ancianos de Israel, y los ancianos
de Israel fueron en pos de él. Y él habló a la congregación
diciendo, apartaos ahora de la tienda de estos hombres impíos,
y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos
sus pecados. Y se apartaron de la tienda de
Coré, de Datán y de Abiram en deredor, y Datán y Abiram salieron
y se pusieron a las puertas de sus tiendas con sus mujeres,
sus hijos y sus pequeñuelos. Y dijo Moisés, en esto conoceréis
que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas
y que no las hice de mi propia voluntad. Si como mueren todos
los hombres, murieren éstos, o si ellos, al ser visitados,
siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió.
Mas si Jehová hiciera algo nuevo, y la tierra abriere su boca y
los tragare con todas sus cosas, y descendieran vivos al Seol,
entonces conoceréis que éstos hombres irritaron a Jehová. Y
aconteció que cuando cesó el de hablar todas estas palabras,
se abrió la tierra que estaba debajo de ellos, abrió la tierra
a su boca y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres
de Coréa y a todos sus bienes. Y ellos con todo lo que tenían
descendieron vivos al Seol y los cubrió la tierra y perecieron
de en medio de la congregación. Y todo Israel, los que estaban
en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos porque decían,
no nos trague también la tierra. También salió fuego de delante
de Jehová y consumió a los 250 hombres que ofrecían el incienso.
Entonces Jehová habló a Moisés diciendo, Día Eleazar, hijo del
sacerdote Aarón, que tome los incensarios de en medio del incendio
y derrame más allá el fuego porque son santificados. puede terminar
de leer en su casa, pero Dios resiste a los soberbios, da gracia
a los humildes. Dice, luego capítulo diecisiete,
luego habló que va a Moisés diciendo, habla a los hijos de Israel y
toma de ellos una vara, una vara por cada uno de los padres de
todos los príncipes de ellos doce varas conforme a la casa
de sus padres y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara
y en su casa puede terminar de leer el pasaje y es otra vez
los versículos finales del versículo del capítulo dieciséis era otra
vez el asunto de cuestionar a los que Dios había puesto y el evaluar
mal y pensar que se merecía más Dios resiste a los soberbios,
da gracia a los humildes. Hechos capítulo 12, versículo
20 al 25. Y Herodes estaba enojado contra
los de Tiro y de Sidón, pero ellos vinieron de acuerdo ante
él, y sobornando Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían
paz porque su territorio era abastecido por el del rey. Y
un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en
el tribunal y les arengó. Y el pueblo aclamaba gritando
voz de Dios y no de hombre. Al momento un ángel del Señor
le hirió por cuanto no dio la gloria a Dios y expiró comido
de gusanos. Dios resiste a los soberbios,
da gracia a los humildes. Dios resiste a los soberbios. En el libro de Daniel, Lo que
hemos visto es aquellos que son sus hijos, aquellos que son su
pueblo y se desvían, Dios los resiste y los restaura, como
a María. Aquellos que no son su pueblo, pues Dios los va a
destruir. Y en Daniel, que ya hemos leído
otras veces, está en Nabucodonosor, también cómo Dios se enfrenta,
Dios se enfrenta a aquellos que son arrogantes. y al final pues
un día Dios va a pisotear a todos sus enemigos. Bueno, puede leer en su casa
el libro de Daniel, pero algo que que refleja el libro de Daniel
es la arrogancia del rey hasta que Dios le resiste y Dios lo restaura porque él por la
obra del señor él él se humilla delante del señor dice capítulos cuatro versículo Vamos a leer versículo treinta
y cuatro, dice más, al fin del tiempo yo, Nabucodonosor, alcé
mis ojos al cielo y mi razón me fue de vuelta, y bendije al
Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo
dominio es sempiternio y su reino por todas las edades. Todos los
habitantes de la tierra son considerados como nada, pero Nabucodonosor
se creía alguien, él se creía que nadie podía librar de su
mano, él creía que todo lo que había hecho lo había hecho por
su poder, estaba teniendo un una falsa evaluación de sí mismo
¿por qué? por falta de conocimiento de
Dios hasta que Dios le resistió Dios se reveló a él no vamos
a leer el pasaje pero en hechos cuando narra el testimonio del
apóstol Pablo Dios le resistió, Dios lo había elegido para salvación,
él en el polvo de la tierra reconoció el señorío a quien pertenece
la gloria. La razón de revestirse de humildad
es porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los
humildes. Después de decirnos eso, el apóstol
Pedro dice, humillados pues bajo la poderosa
mano de Dios para que los exalte cuando fuere tiempo humillados
pues bajo la poderosa mano de Dios para que los exalte cuando
fuere tiempo esa esa humillación damos gracias
a Dios porque viene por la misericordia de Dios nadie se humilla ante
Dios si Dios no lo quebranta. Nadie se humilla ante Dios si
no es porque Dios misericordiosamente se revela ante él. Damos gracias
a Dios porque en el caso de María, pues ella se había humillado
antes ante el Señor, se desvió, el Señor le hizo volver, recuerde,
su vara y su callado, me infundirán aliento. Dios tiene una vara
y un callado y es para hacer volver a las ovejas que se desvían.
Algunas veces, algunas veces tiene que ser doloroso, pero
es por el amor que Dios tiene a sus hijos. pero nadie que se
ha exaltado, nadie que se ha mantenido en su orgullo, porque
dice la escritura en Proverbios capítulo seis versículo dieciséis dice seis
cosas aborrece Jehová y aún siete abomina su alma y la primera
dice los ojos altivos los ojos altivos es interesante que Dios obra en el corazón de su pueblo
para hacerlo ir a la humildad salmo ciento diecinueve Versículo sesenta y siete dice
antes que fuera yo humillado, descarriado andaba, mas ahora
guardo tu palabra. Versículo setenta y uno, bueno
me es haber sido humillado para que aprenda tus estatutos. damos
gracias a Dios porque el pueblo de Dios sabe que es bueno ser
humillado porque el pueblo de Dios ha aprendido que buscar
la propia gloria no es gloria el pueblo de Dios ha aprendido
que la gloria pertenece a Dios y que solo se puede glorificar
a Dios por medio de Jesucristo y el llamado la exhortación es
a revestirse de humildad y que eso sólo es posible humillándose
bajo la poderosa mano de Dios para que Él los exalte cuando
fuere tiempo. Mateo capítulo 6 capítulo 5 de Mateo dice, bienaventurados los pobres
en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados
los pobres en espíritu. ¿Quién es pobre de espíritu?
Aquel que mira su miseria, aquel que empieza por la gracia de
Dios a ver la gloria de Dios y mira su pecado, mira la pobreza
de su espíritu, mira que pues no hay tal bondad que aparece,
no hay tal merecimiento delante de Dios, sino simplemente el
merecimiento de su ira. eso lo lleva a llorar, dice,
bienaventurados los que lloran porque ellos recibirán consolación,
bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por
heredad, bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia
porque ellos serán saciados, bienaventurados los misericordiosos
porque ellos alcanzarán misericordia, aquellos jóvenes fueron los últimos
en irse, querían apedrear a la mujer, pero bienaventurados los
misericordiosos porque ellos han mirado que han sido objeto
de misericordia, bienaventurados los del limpio corazón porque
ellos verán a Dios. Toda el Señor Jesús resumió toda
la bienaventuranza alrededor de la cuestión de humillarse
bajo la poderosa mano de Dios, pero sabemos que nadie puede
por sí mismo. Nabucodonosor a pesar de que
fue advertido, no pudo, pero Dios tenía un propósito y Dios
lo hizo. En el Salmo 119, los versículos
que leímos sabemos que fue Dios quien obró, por eso el salmista
dice, bueno, me es haber sido humillado. El Salmo 73 es otro
ejemplo de alguien que siendo ya creyente, probablemente
similar a María, pasó por el conflicto de la tentación de pensar equivocadamente de
sí mismo, pensar que él merecía ser tratado de otra manera mejor
de la que estaba siendo tratado. el Salmo setenta y tres dice
ciertamente es bueno Dios para con Israel para que los limpios
de corazón en cuanto a mí casi se deslizaron mis pies por poco
resbalaron mis pasos porque tuve envidia de los arrogantes viendo
la prosperidad de los impíos y él miraba y pensaba yo debo
ser tratado distinto esta gente que no teme al Señor mira cómo
les va dice porque no tienen congojas por su muerte pues su
vigor está entero no pasan trabajos como los otros mortales ni son
azotados como los demás hombres Y miraba la soberbia de otros,
pero él estaba batallando en su corazón. Dice, por tanto,
la soberbia los corona, se cubren de vestido de violencia, los
ojos se le saltan de gordura, logran con creces los antojos
del corazón, se mofan y hablan con maldad de hacer violencia,
hablan con altanería, ponen su boca contra el cielo, su lengua
pasea la tierra. Por eso Dios hará volver a su
pueblo aquí, y aguas en abundancia serán extraídas para ellos. Y
dicen, cómo sabe Dios, y hay conocimiento en el Altísimo,
he aquí estos impíos sin ser turbados del mundo alcanzaron
riquezas, verdaderamente en vano he limpiado mi corazón y lavado
mis manos en inocencia, pues he sido azotado todo el día y
castigado todas las mañanas. y él estaba mirando pues todo
lo que yo hago es en vano y él estaba en la tentación de pensar
de que nuestra relación con Dios es en función a nuestro desempeño
y no por su gracia pero dice él y dije yo hablaré como ellos
he aquí si dijera yo hablaré como ellos he aquí a la generación
de tus hijos engañaría Cuando pensé para saber esto, fue duro
trabajo para mí. Hasta que entraron en el santuario
de Dios comprendí el fin de ellos. Ciertamente los has puesto en
deslizadero. En asolamiento los harás caer. Como han sido asolados de repente,
perecieron, se consumieron de terrores. Como sueño del que
despierta, así, Señor, cuando despertares, menospreciará su
apariencia. Se llenó de amargura mi alma
y en mi corazón sentía punzadas. Tan torpe era yo que no entendía.
Era como una bestia delante de ti, con todo, yo siempre estuve
contigo, me tomaste de la mano derecha, me has guiado según
tu consejo y después me recibirás en gloria. Y Dios lo hizo volver,
qué bendición que Dios lo hizo volver en sí. Estaba torpe, que
no entendía, pero dice, dice al final a quien tengo yo en
los cielos sino a ti y fuera de ti nada deseo en la tierra
mi corazón y mi carne desfallecen más la roca de mi corazón y mi
porción es Dios para siempre porque aquí los que se alejan
de ti perecerán tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta
y apartarse del señor es justamente orgullo es pensar que nosotros
podemos por nosotros mismos es no reconocer que separados de
él nada podemos hacer Revestirse de humildad es necesario, pero
es necesario clamar al Señor, clamar al Señor para que Él nos
revele quién es Él, clamar al Señor para que se dé a conocer
a nosotros a través del Señor Jesucristo. No se puede conocer
a Dios aparte del Señor Jesucristo. Y cuando Él se revela, inevitablemente
tiene que haber humildad. podemos recorrer la escritura
y vamos a notar es la constante, vemos a Job, Job a pesar de ser
un hombre temeroso de Dios también tuvo su batalla con el orgullo
y al final cuando Dios se revela más ampliamente a él, él tiene
que concluir y decir de oídas te había oído pero ahora mis
ojos te ven por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza,
a Job A pesar de todo él estaba intentando reclamar a Dios porque
él estaba haciendo una falsa evaluación, él creía que Dios
lo estaba tratando de una manera que no correspondía y él debía
ser tratado mejor. A veces oramos y decimos no merecemos
nada, somos gusanos, pero cuidado con el que me trate como gusano,
entonces ¿en dónde estamos? Dios puede obrar para que nosotros
podamos en verdad ser consistentes, coherentes, obrar el carácter
del Señor Jesucristo. Y el llamado es, estás en Cristo,
has confiado en el Señor Jesucristo. No, no te mantengas en una actitud
así porque vimos algunos ejemplos. Pero en toda la historia, en
toda la escritura, nadie que se ha mantenido así ante Dios
ha podido. Es una necedad mantenerse en
guerra con Dios. Dios resiste, Dios enfrenta los
soberbios. y qué mejor que clamar al señor
para que él nos muestre en verdad quién es él, él es el todopoderoso,
someteos bajo la poderosa mano del señor, esa poderosa mano
del señor que nadie ha podido resistir, siempre ha sido una
necedad aquellos que intentaron enfrentarse contra Dios, en el
libro de Daniel que no leímos los pasajes porque son largos,
pero Nabucodonosor fue un hombre que se puso delante de Dios, él a
los siervos del Señor los confrontó diciéndoles que nadie podía liberar
de su mano, él habló de sí mismo pensando grandezas y sin embargo
Dios en su amor lo humilló y lo salvó, pero hubo otros como Faraón
que se mantuvo en su actitud y de todos modos nadie que se
mantiene en esa actitud podrá en verdad ganar esa batalla. El hombre está en guerra con
Dios, pero es una guerra tan desigual que es una necesidad
mantenerse en ese tipo de guerra. Por eso el llamado es humillaos
bajo la poderosa mano de Dios. Humillarse bajo la poderosa mano
de Dios. Mirar en mí no hay absolutamente
ninguna bondad. Mirar lo que yo merezco de parte
de Dios es únicamente ser pisoteado. Es únicamente la condenación,
su ira. Yo necesito todo del Señor. Yo necesito la redención que
ha hecho el Señor Jesucristo. En mí no hay justicia alguna.
Yo necesito la justicia del Señor Jesucristo. Y es algo que nosotros
tenemos que recordar constantemente. La única manera de mantenernos
en humildad es conociendo, conociendo a Dios. Alguien lo expresó de
esta manera y dijo, aquellos que conocen a Dios serán humildes.
Aquellos que se conocen a sí mismos, no pueden ser orgullosos. Aquellos que conocen a Dios serán
humildes. Una de las cosas que sabemos
que era una realidad en la vida de Moisés es que era un hombre
humilde porque conocía a Dios. Dios se le reveló en la zarza
y él fue creciendo en el conocimiento de Dios hasta que él hizo una
petición que en verdad refleja lo que era el deseo del apóstol
Pablo. Un día él le dijo al Señor, muéstrame tu rostro. muéstrame
tu rostro y el apóstol Pablo era el anhelo de su corazón conocer
a Cristo Jesús lo único que hacía de este hombre un hombre manso
era su conocimiento del Señor y no olvidemos algo aún él no
entró a la tierra prometida ni metió al pueblo de Israel porque
hubo un momento de orgullo en que no dio la gloria a Dios Necesitamos el Evangelio, necesitamos
mirar al Señor Jesucristo, necesitamos clamar al Señor que nos muestre
su rostro, que nosotros podamos verle a través de la proclamación
del Evangelio, que nosotros podamos mirar que esta vida se trata
de aquel que es digno, de aquel que es santo, santo, santo, de
aquel que nos creó y nos creó para hacer algo para lo cual
hemos fracasado. nos creó para mostrar cómo es
Él. Y en verdad hemos fracasado. Y recordar que eso merece que
Él descargue su ira, eso merece lo que dice el Salmo 2, que Él
nos pisotee. Pero Él, porque es rico en misericordia,
ha salvado a un pueblo. Aquellos que podemos experimentar
en alguna medida la humildad que Dios nos guarde de estar
orgullosos de nuestra humildad, porque es obra de él. Si Dios
no obra en sus corazones, jamás podremos empezar a ser humildes. Si Dios no se revela a nosotros,
nosotros nunca le vamos a conocer. Si no conocemos a Dios, nunca
nos vamos a conocer a nosotros mismos. Y si no nos conocemos
a nosotros mismos, no hay esperanza de ser humildes. Aprender de
mí, dijo el Señor Jesús, que soy manso y humilde de corazón
y hallaréis descanso y paz para vuestras almas. Vamos a orar.

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Joshua

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