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JC

Un llamado a la humildad

1 Peter 5:5-7
Joel Coyoc November, 5 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 5 2023
Estudio de 1 de Pedro

El sermón "Un llamado a la humildad" del predicador Joel Coyoc aborda la enseñanza de 1 Pedro 5:5-7, centrándose en la importancia de la humildad cristiana. Coyoc argumenta que la humildad debe ser un distintivo de los creyentes, presentada como el antídoto contra el orgullo—aquello que se opone a la fe y la sumisión a Dios. Utiliza ejemplos bíblicos, tanto de personajes como Nabucodonosor y el rey Usías, para evidenciar cómo Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes, resaltando que la verdadera humildad es un regalo de la gracia divina. La implicación práctica del sermón radica en que la humildad no solo es necesaria para la correcta relación con Dios, sino que también genera paz interior, pues los creyentes deben "echar toda su ansiedad sobre Él", quien cuida de ellos, destacando la necesidad de ser humildes para experimentar el descanso prometido por el Señor.

Key Quotes

“Si hay algo que debe identificar a los cristianos, aquellos que han sido rescatados de su vana manera de vivir, es la humildad.”

“Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes; ser humilde es un acto de la gracia de Dios.”

“Un llamado a la humildad es un llamado al descanso verdadero. Cristo es nuestro descanso. Cristo es nuestra paz.”

“Nunca ha habido un lugar para la jactancia, porque si nuestra salvación es por gracia, no es por obras.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta del apóstol Pedro. Primera de Pedro capítulo
5. Dice la Palabra de Dios, ruego
a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también
con ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante
de la gloria que será revelada. Apacentad la Grey de Dios que
está entre vosotros, cuidando de ella no por fuerza, sino voluntariamente,
no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto, no como teniendo
señoríos sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo
ejemplos de la Grey. Y cuando aparezca el príncipe
de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente jóvenes, estad sujetos
a los ancianos, y todos sumisos unos a otros, revestidos de humildad,
porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa
mano de Dios, para que os los exalte cuando fuere tiempo, echando
toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león
rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar, al cual resistid
firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van
cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios
de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo,
Después que hayáis padecido un poco de tiempo, el mismo os perfeccione,
afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio,
por los siglos de los siglos. Amén. Por conducto de Silbano,
a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos
y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios en la
cual estáis. la iglesia que está en Babilonia
elegida juntamente con vosotros y Marcos, mi hijo, os saludan. Saludaos unos a otros con ósculo
de amor. Paz sea con todos vosotros los
que estáis en Jesucristo. Amén. Cada vez nos vamos acercando
más al final de la primera carta del apóstol Pedro. El miércoles estuvimos meditando
los versículos cinco y seis y vamos a meditar hoy parte de los versículos
siempre cinco, seis, hasta el versículo siete. No se puede entender el versículo
siete de manera aislada, está dentro del contexto que está
conectado juntamente con lo que es nuestro nuestro tema esta
noche que es un llamado, un llamado a la humildad, un llamado a la
humildad. Para que nosotros podamos entender
la la humildad pues tendríamos que mirar al Señor Jesucristo. Filipenses capítulo dos dice
nos llama a la humildad dice que haya en nosotros el mismo
sentir que hubo en Cristo Jesús el cual siendo en forma de Dios
no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse. El Señor
Jesucristo dijo aprende de mí que soy manso y humilde de corazón
y ahí eres descanso y paz para vuestras almas. humildad, el
versículo, el miércoles el tema fue revestidos de humildad. y
podemos pensar que si hay algo que debe identificar a los cristianos,
aquellos que han sido rescatados de su vana manera de vivir, que
recibieron de sus padres y que fueron rescatados no con cosas
corruptibles como oro o plata, aquellos que han renacido para
una esperanza viva, si algo los debe distinguir es justamente
la humildad, la humildad, revestidos de humildad. Decía el miércoles
que es como nosotros vamos por cualquier lugar y de pronto pronto
identificamos si alguien es enfermera o si es médico ¿por qué? porque
lleva un uniforme identificamos si alguien es un militar y el
creyente debería ser identificado porque está vestido y revestido
de humildad para poder entender la humildad tendremos que analizar
lo que es el pecado contrario a la virtud de la humildad y
el pecado contrario es justamente el orgullo y tenemos que asumir
algo y es que nacemos con corazones orgullosos, nacemos con el puño
levantado contra Dios, recuerde que Pedro ha dedicado el capítulo
cuatro para hablar de la sumisión a las autoridades. El apóstol
Pablo dice que el que resiste la autoridad a lo establecido
por Dios resiste y es una actitud de soberbia y de orgullo contra
Dios el no querer que él reine sobre nosotros, el querer ser
cada quien el que dice cómo tiene que vivir. Recuerde que lo hemos
mencionado otras veces, es parte de nuestra cultura popular, la
gente cree y dice cada quien es arquitecto de su propio destino.
Las canciones populares dicen con dinero y sin dinero hago
siempre lo que quiero y eso es orgullo. ¿Y qué es el orgullo?
El orgullo es una evaluación inadecuada, incorrecta de nosotros
mismos. Recuerde el apóstol Pablo en
Romanos capítulo doce. Él dice que ninguno tenga más
alto concepto de sí que el que debe de tener, evaluación de
uno mismo. Y el orgullo es una falsa, incorrecta
evaluación de uno mismo que es consecuencia de una falta de
conocimiento de Dios. Nadie puede conocerse a sí mismo
si no conoce a Dios. ¿Por qué? Porque nosotros fuimos
creados a imagen de Dios y ahora, después de haber caído en Adán,
el hombre es una imagen distorsionada de Dios. Y no se puede conocer
a uno mismo a menos que conozca a Dios. Recuerde que el Dios
de la Escritura dice con claridad, dice, engañoso y perverso es
el corazón del hombre más que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá?
Y dice, Jehová es el que conoce el corazón, él es el que conoce
al hombre. La única manera que nosotros
tenemos de conocer y de poder evaluarnos correctamente es conociendo
a Dios. Por un lado es una falsa evaluación,
una incorrecta evaluación por falta de conocimiento de Dios
y por otro lado al no conocer a Dios, pues tenemos una falsa
evaluación de nuestra verdadera condición, que nos lleva a nosotros
a valorarnos de una manera distinta a lo que realmente tenemos como
valor, y nos lleva a exigir a otras personas ser tratados conforme
a lo que nosotros percibimos de nuestra valoración. Alguien
dijo que hay personas, dice alguien escribió, hay personas que si
usted pudiera comprarlas por lo que realmente valen y las
pudiera vender por lo que ellos creen que valen, usted sería
millonario. O sea, el orgullo nos lleva a
tener una falsa percepción, a demandar un trato que pensamos que merecemos. Algunas veces se escucha aún
en oraciones decir cosas como, señor, tú siempre nos das más
de lo que merecemos. Y en verdad es que si algo merecemos
es condenación. Todo lo demás es gracia de Dios. Todo lo demás es gracia de Dios.
Romanos 12, 3, dije hace un rato, ninguno tenga más alto concepto
de sí que el que debe de tener, sino piense de sí con cordura.
Y cerrando la carta, el apóstolo está llamando, después de haber
hablado a los ancianos que se dediquen a pastorear, a apacentar
la grey de Dios, está llamando a la humildad. un llamado a la
humildad lo primero que dice el apóstolo en el capítulo versículo
cinco es igualmente jóvenes este llamado está dividido en dos
en dos este digamos dos sectores de la iglesia sin embargo abarca
a todos si bien él se refiere específicamente a los jóvenes
jóvenes dice igualmente jóvenes están sujetos a los ancianos
por el contexto sabemos que se está refiriendo a los ancianos
que son los líderes en la iglesia sin embargo por el contexto general
de la escritura nosotros leemos en Levítico 19.32 no olvide primariamente
es al liderazgo dentro de la iglesia se está llamando a los
jóvenes a estar sujetos a los ancianos pero Levíticos capítulo
diecinueve versículo treinta y dos Habla acerca de la actitud de
los jóvenes hacia los ancianos, dice delante de las canas, te
pondrás en pie. Dice, delante de las canas te
levantarás y honrarás el rostro del anciano y de tu Dios tendrás
temor, yo Jehová. Delante de las canas te levantarás
y honrarás el rostro del anciano y de tu Dios tendrás temor, yo
Jehová. Y evidentemente aquí abarca pues
el hecho del respeto hacia personas que ser anciano no es garantía
de sabiduría, pero dentro del pueblo de Dios los creyentes
que están en Cristo pues están creciendo cada vez a la imagen
del Señor Jesucristo. En el contexto bíblico, los jóvenes,
nosotros solemos pensar en jóvenes quizá 18, 20 años. En el contexto
bíblico es probablemente hasta los 30 y algunas veces un poco
más de años. ¿Por qué el apóstol está refiriéndose
primeramente a los jóvenes? Hay ciertas cosas que son características
de los jóvenes. Alguien escribió una frase que
dice de la siguiente manera, dice, la juventud de hoy ama
el lujo, dice, es maleducada, desprecia la autoridad, no respeta
a sus mayores y chismea mientras debería trabajar, dice, los jóvenes ya no se ponen de
pie cuando los mayores entran al cuarto, contradicen a sus
padres, fanfarronean en la sociedad, devoran en la mesa los postres,
cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros. Y uno pensaría
que esto se escribió no hace mucho tiempo, en realidad la
persona que escribió esto vivió 800 años antes de Cristo. ¿Y
qué es lo que puede ser que hace que a los jóvenes, por qué Pedro
está haciendo referencia, si bien está hablando a toda la
iglesia, se toma el tiempo para mencionar a los jóvenes, y es
que quizá cuando somos jóvenes, los que somos mayores sabemos,
sabemos que hemos pasado por ese tiempo en el cual nos costaba
mucho más ser sujetos a las personas en liderazgo. Podemos recordar tiempos en los
que pues estábamos descubriendo y aprendiendo y había momentos
en que pensábamos saber todo. Sentíamos, bueno, pues es un
tiempo en el cual uno está con toda la energía, con toda la
fuerza aprendiendo cosas, teniendo habilidades nuevas y pensando
que tenemos el control en nuestras manos. los jóvenes les puede
costar más la sujeción y por eso el apóstol está refiriéndose
de manera directa a los jóvenes y si bien alguien fuera de la
escritura escribió acerca de los jóvenes y pareciera que se
está describiendo a los jóvenes de ahora sabemos por la misma
escritura que suele ser así con los jóvenes si nosotros vamos
a Bueno, el versículo que nosotros leímos en Levíticos 19 habla
de que si Dios está diciendo que hay que levantarse delante
de las canas y hay que honrar a los ancianos, pues sin duda
ese mandato, los mandatos están porque justamente son situaciones
de conflicto, cuestiones que nos cuestan. Y nosotros podemos
mirar en Juan capítulo 8 una situación que lo ilustra. normalmente
pues los jóvenes son rápidos en hacer juicios, los jóvenes
son muy diestros para la tecnología, a veces tienden a menospreciar
a sus mayores que no logran entender la tecnología, muchos jóvenes
ahora hablan con facilidad algún idioma extranjero que sus padres
pues si acaso entienden un poco y esas cosas pueden hacer que
de pronto perdamos el el piso y tener una falsa valoración
de nosotros mismos. La situación es una situación
cuando fue hallada una mujer en adulterio y la trajeron a
Jesús porque se debía pedrear según la ley, pero algo interesante
sucedió ahí y es que dice el versículo 9 del capítulo 8 Bueno,
vamos a leer desde el versículo siete, dice, como insistieran
en preguntar, les enderezó y les dijo, el que de vosotros esté
sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella,
e inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo
en tierra, pero ellos al oír esto, acusados de su conciencia,
saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los
postreros, quedó solo Jesús y la mujer que estaba en medio. El
Señor Jesús dijo, el que esté libre de pecado, que tire la
primera piedra. y los mayores fueron acusados
más rápido por su conciencia. Y a veces los jóvenes tienden
a ser duros en su juicio, muy rápidos en hablar, rápidos en
exhibir lo que hay en su corazón, y note que los últimos que se
fueron fueron los jóvenes. tenían una mala percepción de
sí mismos por falta de conocimiento de Dios. El único que en verdad
podía tirar la piedra era el Señor Jesucristo. Nadie más. Sin embargo, a los jóvenes les
costó llegar a la conclusión de que no estaban libres de pecado.
Es una tendencia y se llama a los jóvenes En particular, yo quisiera
recordar, no solo a los jóvenes, porque si bien uno es más propenso
cuando es joven, nadie de nosotros está vacunado contra este problema,
aún batallamos con la vieja naturaleza. Y algunas cosas que recordar,
jóvenes, no olviden, no hay nada que ustedes tienen que no hayan
recibido. Si ustedes han tenido la posibilidad de una educación
mejor que la de sus padres, es la gracia de Dios. Si usted tiene
un intelecto brillante, pues por su edad, recuerde que toda
buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, del padre de
las luces. Es Dios quien le quiso dar ese coeficiente intelectual,
así que, ¿qué tienes que no hayas recibido? Si puedes tener dominio
de habilidades, es Dios quien lo quiso dar. Sin embargo, recordar
algo importante también, La juventud es vanidad. Pronto se pasa. Y yo creo que los hermanos que
somos mayores aquí sabemos que de pronto ya no somos jóvenes
y no nos dimos cuenta cómo fue. Qué bendición de verles y ver
que empiezan a tomar sus decisiones propias. Eso es bueno. Tomen
sus propias decisiones. Busquen la sabiduría de Dios,
pero nunca olviden, mi juventud es un don de Dios. Y es un don
que pasa en poco tiempo. Es un don que no va a durar por
siempre. Hoy ves a los mayores como los
ves y en poco tiempo estarás allí. Nada, ni siquiera la apariencia
física es algo que nosotros tenemos porque merecemos. Todo es de
la gracia de Dios. buscar siempre el temor de Dios
pero esto es importante para recordar aún por los que somos
mayores que tienes que no hayas recibido todo lo que tenemos
absolutamente todo es don es don de Dios ni nuestra estatura
es algo que nosotros tenemos porque merecemos ni el color
de la piel ni la nacionalidad ni nada Dios ha querido hacer
soberanamente lo que ha hecho y todo es un regalo de su gracia
ahora Dicho esto, miremos que el versículo no se queda con
los jóvenes, sino después dice, igualmente está todos. Si bien es dificultad para los
jóvenes y hermanos mayores, ¿qué tenemos que hacer? Orar por nuestros
jóvenes, amar a nuestros jóvenes, orar por nuestros jóvenes, jóvenes
verdad nosotros fuimos igual, no somos mejor que ustedes, tuvimos
los mismos conflictos en nuestro tiempo, pero después se están
sujetos y todos sumisos unos a otros, todos, el llamado es
para todos, pero algo que es necesario es es revestirse de
humildad. Después el el apóstol nos va
a mostrar cuál es la razón por la cual él está llamando, dice
que la razón es Dios resiste a los soberbios y da gracia a
los humildes Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes
hermanos nosotros podríamos recorrer toda la escritura y nos vamos
a encontrar esta palabra de resistir es es la idea de de entrar en
batalla la idea es el señor se planta el señor se enfrenta a
los soberbios y nosotros podemos recorrer toda la escritura escritura
y darnos cuenta de que nunca ha sido de una manera distinta
nunca el señor siempre ha resistido a los soberbios podemos empezar
con Adán y Eva creyeron la mentira de Satanás que los incitó a la
soberbia. Recuerde que Satanás, la raíz
del pecado es el orgullo, y Satanás quiso sentarse en el trono de
Dios. Y después él vino a tentar a Dan y a Eva para ser como Dios,
de tener una gloria independiente de Dios. Y ellos cayeron en pecado. ¿Y
el Señor qué hizo? El Señor los echó del huerto
del Edén. nosotros pudiéramos seguir y podemos ver a Caín por
consiguiente un hombre en su soberbia que sabiendo que sin
derramamiento de sangre no hay remisión de pecado el quiso traer
una ofrenda en su propio concepto ser sabio en su propia opinión
y Dios le resistió podemos recordar a todo el mundo antiguo que murió
en el diluvio soberbia y Dios resiste a los soberbios podemos
pasar por el El peregrinaje del pueblo de
Israel, la tribu de Corea, que se levantó de manera soberbia. El miércoles estábamos viendo
a Arón y María. A pesar de que ellos eran creyentes,
hubo un momento que su corazón se llenó de soberbia y empezaron
a cuestionar el liderazgo de Moisés. Moisés se menciona ahí
como un varón manso, que sin embargo Dios les resistió y María
quedó leprosa. Y Moisés estaba allí intercediendo
a Dios por ellos. La tribu de Coré que empezó a
reclamar el liderazgo y se abrió la tierra y los tragó porque
Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Podemos
ver casos en los cuales, pues si Dios no ha elegido para salvación,
pues la gente encuentra la condenación. Podemos ver a Nabucodonosor,
un hombre soberbio, léalo en su casa. Al final Dios misericordiosamente
pues salvó a Nabucodonosor. Dios lo resistió y Dios lo volvió
de su locura. Porque buscar la propia gloria
no es gloria, es locura. Porque ya vimos en Primera de
Pedro que a Dios pertenece la gloria. Y hoy vamos a ver solo
un pasaje, segundo de crónicas. Podríamos recorrer hechos, por
ejemplo, habla de Herodes que en una ocasión se sentó y arengó
al pueblo y el pueblo dijo voz de Dios y no de hombre. Dios
resiste a los soberbios. ¿Qué le pasó a Herodes? Expiró, comido de gusanos. Segundo
de crónicas, capítulo veintiséis, Dice, entonces todo el pueblo
de Judá tomó a Husías, el cual tenía 16 años de edad, y lo pusieron
por rey en lugar de Amasías su padre. Husías edificó a Elot
y la restituyó, y Judá después que el rey Amasías durmió con
sus padres. De dieciséis años era Hucías
cuando comenzó a reinar, y cincuenta y dos años reinó en Jerusalén.
El nombre de su madre fue Jecolías de Jerusalén, e hizo lo recto
ante los ojos de Jehová conforme a todas las cosas que había hecho
a Macías su padre. Y persistió en buscar a Dios
en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios, y en estos
días en que buscó a Jehová, él le prosperó. ¿Quién le prosperó?
El Señor le prosperó y salió y peleó contra los filisteos
y rompió el muro de Gat y el muro de Habnia y el muro de Asdot
y edificó ciudades en Asdot y en la tierra de los filisteos. Dios
le dio ayuda contra los filisteos. ¿Quién le dio ayuda? Dios le
dio ayuda contra los filisteos y contra los árabes que habitaban
en Gur Baal y contra los amonitas. y dieron los amonitas presente
a Usías y se divulgó su fama hasta la frontera de Egipto porque
se había hecho altamente poderoso. Edificó también usías torres
en Jerusalén, junto a la Puerta del Ángulo, y junto a la Puerta
del Valle, y junto a las esquinas, y las fortificó. Asimismo, edificó
torres en el desierto, y abrió muchas cisternas, porque tuvo
muchos ganados, así en la Céfala, como en Las Vegas, y viñas, y
labranza, así en los montes, como en los llanos fértiles,
porque era amigo de la agricultura. Tuvo también Usías un ejército
de guerreros, los cuales salían a la guerra en divisiones, de
acuerdo con la lista hecha por mano de Geyel Escriba y de Macías
Gobernador y de Ananías, uno de los jefes del rey. Todo el
número de los jefes de familia, valientes y esforzados, eran
2,600. Y bajo la mano de estos estaba
el ejército de guerra de 307,500 guerreros poderosos y fuertes
para ayudar al rey contra los enemigos. Yusías preparó para
todo el ejército escudos, lanzas, yelmos, coseletes, arcos, ondas
para tirar piedras, e hizo en Jerusalén máquinas inventadas
por ingenieros para que estuviesen en las torres y en los baluartes
para arrojar saetas y grandes piedras, y su fama se extendió
lejos porque fue ayudado maravillosamente, fue ayudado maravillosamente,
ok, y no dice por el señor, está implícito, hasta hacerse poderoso
Más cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su
ruina. Dios resiste a los soberbios.
La palabra que está en el pasaje es uno que mira a los demás,
mira por encima de otros, uno que mira por encima a los otros. eso es un soberbio, Dios resiste
a los soberbios. Dice, cuando yo era fuerte, su
corazón se enalteció para su ruina, porque se rebeló contra
Jehová, su Dios, entrando en el templo de Jehová, para quemar
incienso en el altar del incienso. Una mala valoración de sí mismo,
por falta de conocer a Dios, él se estimó que él podía ofrecer
el incienso, él quería que los demás lo trataran así, que lo
dejaran hacer, porque él pensaba que él debía hacer eso. Una mala valoración por falta de conocer
a Dios y dice Entrando en el templo de Jehová
para quemar incienso en el altar del incienso, y entró tras él
el sacerdote Hazarías y con él ochenta sacerdotes de Jehová,
varones valientes. Y se pusieron contra el rey Usías
y le dijeron, no te corresponde a ti, oh Usías, el quemar incienso
a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Harón, que son consagrados
para quemarlo. Sal del santuario, porque has
prevaricado y no te será para gloria delante de Jehová, Dios.
Entonces, Susías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer
incienso, se llenó de ira, y en su ira contra los sacerdotes,
la lepra le brotó en la frente delante de los sacerdotes, en
la casa de Jehová, junto al altar del incienso. Y le miró el sacerdote
a Sarías y todos los sacerdotes, y aquí la lepra estaba en su
frente, y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar, y él también
se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido. Dios
resiste a los soberbios. Así el rey Usías fue leproso
hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada,
por lo cual fue excluido de la casa de Jehová, y Jotán su hijo
tuvo a cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra.
Los demás hechos de Usías, primeros y postreros, fueron escritos
por el profeta Isaías, hijo de Amoz. Y durmió hacías con sus
padres y los sepultaron con sus padres en el campo de los sepulcros
reales porque dijeron leproso es y reinojo tam su hijo en lugar
suyo. Dios resiste a los soberbios
dice. Pedro, inspirado por el Espíritu
Santo, Dios resiste a los soberbios, Dios da gracia a los humildes. Hermanos, ser humilde es un acto
de la gracia de Dios. Nadie es humilde por sí mismo.
Recuerde que el apóstol Pedro va a cerrar y va a decir el Dios
de toda gracia. Y si alguien es humilde es porque
Dios ha tenido misericordia. El Señor dice, tendré misericordia
del que tenga misericordia y me compadeceré del que yo me compadezca. Note que hay dos reyes que son
parecidos, Faraón, Dios, Faraón se plantó y el Señor se plantó,
le resistió y Faraón pereció. Nabucodonosor fue idéntico, pero
Dios de gracia, humilló, humilló a Nabucodonosor, ese Dios de
gracia que humilló al salmista cuando escribe en el Salmo 119
y dice, bueno mes haber sido humillado, antes que fuera humillado,
descarriado, andaba. Dios de gracia. Y hermanos, la
tendencia es la arrogancia, pero es una obra de gracia de Dios
el ser humillado y que nuestra oración a Dios sea que él nos
haga humildes, que él nos humille y hablábamos hace un rato a los
jóvenes, pero cuidado que no es solo de los jóvenes. Usías
empezó de dieciséis años y reinó cincuenta años, cincuenta y dos
años y dieciséis, ¿cuántos años son? No era, ya no era precisamente
un chamacón cuando cuando él actuó en soberbia, cuando él
olvidó la que él llegó a donde llegó porque Dios lo ayudó a
llegar, Dios lo hizo llegar ahí, él se valoró de una manera equivocada,
él pensó que él pues él podía hacer y los sacerdotes tenían
que haberlo dejado porque él él estaba teniendo una valoración
falsa de sí mismo. Ahora vamos a mirar Lucas capítulo
13, Y la soberbia se muestra de muchas
formas. Hermanos, hay gente que camina con soberbia y se siente
la soberbia. Hay otros que ponen la soberbia
así como una falsa humildad, como el pobrecito, pero realmente
es también un orgullo disfrazado. Y aquí hay una cara de la soberbia,
dice, en ese mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban
acerca de los galileos cuya sangre pilato había mezclado con los
sacrificios de ellos. respondiendo a Jesús les dijo
pensáis que estos galileos porque padecieron tales cosas eran más
pecadores que todos los galileos ¿Por qué ellos estaban contando
esto y el Señor está descubriendo qué es lo que había en su corazón?
Recuerde que soberbio es mirar como por encima a los demás y
en verdad ellos estaban mirando como por encima a los demás galileos
y Jesús les dice no os digo no antes si no os arrepentís todos
pereceréis igualmente. Si no miras la depravación de
tu alma, si tú crees que algo que le pasó a una persona es
porque es peor que tú, estás teniendo una vana inadecuada
valoración por una falta de conocimiento de Dios, es que te estás comparando
con otros en lugar de compararte con el varón perfecto. Dice,
Después dice, versículo cuatro, o aquellos dieciocho sobre los
cuales cayó la torre en Siloé y los mató, ¿pensáis que eran
más culpables que todos los hombres que habitaban en Jerusalén? Os
digo no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Que Dios nos guarde de pensar
que algunas personas les pasan algunas cosas porque porque ellos
se lo merecen, nosotros somos mejores. Lucas capítulo dieciocho, versículo nueve y aquí está otra
vez la soberbia dice a unos que confiaban en sí mismos como justos
y menospreciaban a los otros dijo también esta parábola dos
hombres subieron al templo a orar uno era fariseo y el otro publicano
el fariseo puesto en pie oraba consigo mismo de esta manera
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones,
injustos, adúlteros, ni aún como este publicano. Ayuno dos veces
a la semana, doy diezmo de todo lo que gano. Mas el publicano,
estando lejos, no quería ni aún alzar los ojos al cielo, sino
que se golpeaba el pecho diciendo, Dios, sé propicio a mi pecador.
Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el
otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el
que se humilla será enaltecido. Y hermanos, no hay manera de
humildad sino es que Dios nos humilla. No hay duda de que el
apóstol Pablo, antes de ser el apóstol Pablo, estaba, estaba
enaltecido, enaltecido. Él respiraba amenazas, estaba
como un toro de casta. Y él, pues, no estaba contento
con perseguir a los cristianos, sino aún hasta más allá de las
fronteras. ¿Y cuándo se acabó eso? ¿Cuándo
es que Pablo aprendió a decir, por gracia soy lo que soy, y
su gracia no ha sido en vano conmigo? El señor se apareció
y lo tiró del caballo y comió polvo. Y ya en el polvo dijo,
¿Quién eres, señor? Soy yo Jesús a quien tú persigues.
Bueno me es haber sido humillado. Antes que fuera humillado, descarreado
andaba. Hop, dijo de oídas, te había
oído. Ahora mis ojos te ven. O sea,
antes no podía tener una valoración correcta. Pensaba que merecía
más. Porque de oídas te había oído,
ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco y me arrepiento
en polvo y ceniza. Eso es ser humillado, es gracia,
es obra de la gracia del Señor. Dice, regresamos a primera de Pedro. y el llamado es humillaos pues
bajo la poderosa mano de Dios para que los exalte cuando fuere
tiempo humillaos bajo la poderosa mano de Dios para que los exalte
cuando fuere tiempo hermanos la mano del señor es poderosa
y si hemos venido a él él ya nos ha humillado pero podemos
como en el caso de María María era una hija de Dios, la hermana
de Arón y de Moisés. Arón era un hijo de Dios. Sin
embargo, se deslizaron y Dios, en su gracia, los hizo volver
a la humildad. Coré, Faraón, pues ellos no eran
del pueblo del Señor y ellos perecieron de esa manera. Pero
el llamado es a los que estamos escuchando, humillaos pues bajo
la poderosa mano de Dios para que los exalte cuando fuere tiempo.
Humillaos bajo la poderosa mano de Dios. Obedecer, estar sujetos
a los ancianos, pero humillarse bajo la poderosa mano de Dios.
Y hermano, Dios, si tiene algo que va a darte, te va a dar a
su tiempo. No intentes arrebatar. Recuerda claramente algo. A su debido tiempo, el Señor
Jesús, en el pasaje que leímos, dice exactamente lo mismo para
que los exalte cuando fuere tiempo. ahora versículo siete un llamado
a la humildad es un llamado al descanso un llamado a la humildad
es un llamado al descanso dice echando toda vuestra ansiedad
sobre él porque él tiene cuidado de vosotros no hay duda que las
situaciones que la iglesia enfrentaba de persecución traían ansiedad
pero el contexto inmediato no es exactamente la ansiedad que
puede traer la persecución el contexto inmediato es Hermano,
la falta de humildad, la falta de sumisión, el querer exaltarte,
el querer tener algo antes de tiempo, trae ansiedad. Trae ansiedad. y el llamado es el llamado a
la humildad, es un llamado al descanso, no hay descanso para
aquellos que no confían en el Señor, no hay descanso para aquellos
que están tranquilos y quietos, sabiendo que si hay algo que
Dios me va a dar, me lo va a dar cuando fuere tiempo, sabiendo
que al final de cuentas lo que importa no es si como Hucías,
pues Hucías llegó a ser famoso, Pero lo importante no es la fama
que uno puede tener, sino la fama del Señor, la gloria del
Señor, el saber que esta vida no se trata de mí, sino se trata
del Señor. Y esto es un llamado al descanso,
que Dios nos guarde de estar sufriendo de ansiedad, porque
estoy anhelando tanto algo con tanta intensidad que no puedo
esperar a que Dios me dé. Recuerde, Dios había hecho que
ungieran como rey a David. Y David ya estaba ungido como
rey. Sin embargo, Saúl aún estaba vivo. Y un día, Saúl entró a
la cueva donde estaba escondido David. Y la gente empezó a decirle
a David, Dios lo puso en tu mano. Mátalo. Hermanos, sabiendo que
él iba a ser el rey, pues era una tentación. Pero yo digo gracias
a Dios porque sé que David conocía al Señor. Y era un hombre que
se mantuvo en humildad. un hombre que se humilló bajo
la poderosa mano del Señor, y Dios lo exaltó cuando fue tiempo.
Él dijo, no se levante mi mano contra el ungido del Señor. Dios
me ha hecho rey, pero yo no lo voy a arrebatar. Yo no quiero
tener ansiedad. Él pudo estar reposado y tranquilo,
echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado
de vosotros. Note que dice Mateo capítulo
once, vamos a leer desde el versículo
veinticinco dicen aquel tiempo respondió Jesús respondiendo
Jesús dijo te alabo padre señor del cielo y de la tierra porque
escondiste estas cosas a los sabios y de los entendidos y
las revelas de los niños sí padre porque así te agradó todas las
cosas fueron entregadas por mi padre y nadie conoce al hijo
sino al padre y note que aquí está la humildad Dios no reveló
esas cosas a aquellos que eran arrogantes soberbios Dios se
lo reveló a los niños. Dice, sí, padre, porque así te
agradó. Todas las cosas se fueron entregadas por mi padre y nadie
conoce al hijo, sino el padre, ni al padre conoce alguno, sino
el hijo y aquel a quien el hijo lo quiere revelar aquel. Y note
que está aquí el conocimiento de Dios, el conocimiento de Dios
en Jesucristo. Y dice, venid a mí todos los
que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar. Llevad
mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde
de corazón, y hayeréis descanso y paz para vuestras almas. Porque
mi yugo es fácil y ligera mi carga, echando toda vuestra ansiedad
sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Venid a mí, todos
los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hayeréis
descanso y paz para vuestras almas. El descanso y la paz para
nuestras almas está en ser humillados bajo la poderosa mano del Señor.
Allí empieza la humildad. No hay lugar para la jactancia
porque Recuerde, nuestra salvación es por gracia, no es por obras,
y si es por obras, si es por gracia, entonces no hay lugar
para la jactancia. Dice, porque por gracia sois
salvos por medio de la fe, y esto no es de vosotros, pues es don
de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe. Y hermanos,
al final, todo es un don de la gracia de Dios, echando toda
vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.
Toda. Si bien la del contexto inmediato
es la ansiedad que puede despertar en el corazón cuando no hay humildad,
la ansiedad que se puede despertar en el corazón cuando hay deseo
de una posición y no se puede esperar porque no confiamos que
Dios tiene cuidado de nosotros. Hermanos, los temores que los
hijos pueden tener, pueden hablar mal de los padres. Quiera Dios
que nosotros hemos sido humillados bajo la poderosa mano de Dios
y nuestro corazón está en paz y estamos dando un correcto testimonio
de nuestro Padre. Él tiene cuidado de mí. Nada
puede robarme la paz. Yo estoy en paz con Dios porque
he sido justificado por medio de la fe en el Señor Jesucristo.
Yo disfruto de paz de Dios porque Él gobierna todas las cosas y
nada escapa de Su mano. Y yo estoy confiado de que Él
me va a llevar a donde Él quiera, me va a dar lo que Él quiera
para Su gloria y no para mi gloria. Y yo puedo estar descansado y
aprendiendo cada vez la humildad no es una ropa que está de moda.
Para gente de este mundo eso ha pasado hace mucho de moda.
La gente tiende a animarnos, no precisamente a ser humildes.
Se escriben demasiados libros para que nos hablan de cuánto
valemos. En realidad, es bueno ser humillado. Antes
que fuera humillado, descarriado andaba. Y el llamado es Si estás
aún en guerra con Dios, sométete bajo la poderosa mano del Señor.
El Señor manda a los hombres que se arrepientan. Si tú estás
teniendo una mala valoración de ti mismo, arrepiéntete. Tú
no eres alguien a quien Dios le debe algo. Tú eres alguien
a quien Dios lo único que le debe es condenarlo por toda la
eternidad al infierno. Eso es lo que en verdad merecemos.
Si tú crees que Dios te debe algo, arrepiéntete. Si tú crees
que en ti hay alguna bondad que puede impresionar a Dios, arrepiéntete. Si tu oración es, yo no soy como
los otros hombres, yo doy diezmo de todo lo que gano. Si tu oración
es, yo nunca falto al culto a la iglesia, yo hago esto, esto,
esto y aquello, entonces yo merezco, arrepiéntete. Arrepiéntete, la
oración debe ser Dios se propicio a mí el pecador. Yo sé que soy
un miserable, que Cristo es digno y que a pesar de ser digno, él
dejó su gloria y vino a vivir la vida que no puedo vivir y
vino a morir la muerte que debería de morir. Quiera el Señor que
todos que estamos aquí podamos ver la gloria del Señor, que
estas palabras puedan ser una realidad para nosotros, te alabo
Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste esas
cosas de los sabios y de los entendidos y le revelaste a los
niños, esos niños que dice el Señor Jesús bienaventurados,
los pobres en espíritu, aquellos que han visto su miseria. Quiera
Dios que esa bienaventuranza de ver la pobreza de nuestro
espíritu nos lleve a clamar por la provisión que el Padre ha
hecho en Jesucristo, dando al Señor Jesucristo como propiciación
por nuestros pecados, que podamos clamar al Señor para que la sangre
del Señor Jesucristo nos limpie de todo pecado, clamar al Señor
para que nos haga renacer para una esperanza viva, que dejemos
nuestra vana manera de vivir, esa de vivir buscando la propia
gloria, no es gloria, y es una manera vana de vivir, porque
la gloria pertenece a Dios por medio de Jesucristo, y que sea
una realidad que podamos conocer. Como dice el versículo diecisiete,
todas las cosas me fueron entregadas por mi padre y nadie conoce al
hijo sino el padre, ni al padre conoce alguno sino el hijo, y
aquel a quien el hijo lo quiera revelar. Que Dios quiera revelarnos
a cada uno, al padre, y podamos ver nuestra verdadera condición. Y en lugar de venir corriendo,
queriendo quemar el incienso, pensando que en él había alguna
dignidad, venir corriendo esperando que el señor sea propicio a mí
el pecador a mí el indigno que lo único que Dios debe hacer
conmigo es darme su condenación pero que por gracia ha provisto
para librarme de la condenación y podamos escuchar las palabras
de Jesús venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados
hermanos cansa el orgullo el pariseísmo cansa ¿Cuánta gente
hay que está sufriendo de esperar que otros vivan como él quiere
que vivan? De querer controlar la vida de
otros, arrepiéntate. Ven al Señor Jesucristo. Dice,
llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso
y humilde de corazón. Hermanos, si has visto a Cristo,
sigue aprendiendo de Cristo. Aprende de Cristo que Él es manso
y humilde de corazón, y hallarás descanso y paz para tu alma,
un descanso que nadie puede quitar, una paz que sobrepasa todo entendimiento. y podamos cantar con gozo, estoy
bien con mi Dios, que ese gozo pueda ser desbordante en nosotros,
tener paz, paz, porque no hay paz para los impíos, dice mi
Dios, pero tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en
ti persevera, porque en ti ha confiado. echando toda vuestra
ansiedad sobre él porque él tiene cuidado de vosotros. Un llamado
a la humildad es un llamado al descanso verdadero. Cristo es
nuestro descanso. Cristo es nuestra paz. Él es
el soberano. A él pertenece toda la gloria. Vamos a orar.

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Joshua

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