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Jose Dzul

En Cristo tengo suficiente

Genesis 33:8-9
Jose Dzul November, 5 2023 Video & Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul November, 5 2023

En el sermón titulado "En Cristo tengo suficiente," el predicador José Dzul aborda la doctrina de la suficiencia de Cristo, enfatizando que en Él los creyentes encuentran gracia, provisión y seguridad. Utilizando la narración de la reconciliación entre Jacob y Esaú en Génesis 33:8-9, Dzul expone cómo Esaú, al declarar "suficiente tengo yo," refleja la abundancia que también los creyentes tienen en Cristo. Él articula tres verdades fundamentales: primero, que en Cristo hay suficiente gracia para salvar a los pecadores; segundo, hay provisión espiritual suficiente; y tercero, hay gracia para preservar a los creyentes hasta el final. Las Escrituras utilizadas, incluyendo Romanos 3 y Efesios 1, apoyan la idea de que todos los creyentes están completos en Cristo, subrayando la importancia de depender de Su gracia para la salvación y la vida eterna.

Key Quotes

“En Cristo tenemos suficiente gracia para salvar.”

“Si leemos en Efesios, Pablo dice que Dios nos bendijo con todas las bendiciones del cielo.”

“El Señor es poderoso para guardarnos, para no caer en apostasía.”

“En Cristo estamos sin mancha ante los ojos de Dios por la sangre del Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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100%
El título de nuestro mensaje
es En Cristo Tengo Suficiente. En Cristo Tengo Suficiente. En el Antiguo Testamento Jacob y Esaú eran hermanos, hijos
de Isaac. Jacob era un hombre muy astuto. Era un hombre muy astuto. Y Esaú pues era un hombre también
que pues no tenía la mirada puesta en las bendiciones eternas de
Dios. Él solamente miraba las cosas
temporales, como mucha gente hoy en día. La gente hoy en día
solamente está pensando y viendo las cosas temporales, las cosas
de este mundo, como en el tiempo de nueve. En el tiempo de nueve
las escrituras dicen que esa gente solamente se casaban, comían
y bebían. Mientras Noé les predicaba, mientras
Noé estaba construyendo el arca, a la gente no le importaba. Estaban dedicados solamente a
las cosas de esta vida, a las cosas temporales. Es lo mismo hoy en día con mucha
gente, solo están preocupados a comer, a vestirse, a divertirse,
a estas cosas pasajeras, pero no piensan en lo eterno, no piensan
en lo espiritual, no piensan en el destino de su alma, solo
piensan en cosas de esta vida. Entonces en el Antiguo Testamento
este hombre Jacob y Esaú eran hermanos y Jacob era un hombre
pues muy astuto. Un día este hombre Jacob, él
entró a su padre, él suplantó a su hermano Esaú. tomando una
vestidura como la vestidura de su hermano Esaú y entró a su
padre Isaac, era un anciano que no podía ya ver bien. Y este este hombre Jacob entró
para que sea bendecido por su padre, la bendición de la primogenitura. Y él fue bendecido por su padre. Esaú era la persona indicada. Pero Jacob, él tomó la bendición
suplantando a su hermano Esaú. Cuando Esaú supo esto, él se
molestó mucho. Y él juró vengarse de su hermano. Él juró matar a su hermano Jacob
por lo que había hecho este hombre. Entonces esto causó que Jacob
abandonara su casa y se fuera lejos de sus padres. Él se fue a vivir con Labán y
pasando muchos años, muchos años Dios le habló y le dijo Jacob
regresa a tu tierra. Y él decidió, se levantó, obedeciendo
a Dios para volver a su tierra. Pero en aquel tiempo Esaú también
estaba viniendo. Quería cambiarse de lugar. Y
Esaú venía con tantos animales, ciervos. Era un hombre rico también. Y Jacob también era riquísimo. Y en eso Jacob pensó que su hermano
estaba muy molesto en su contra, cómo podía apaciguar la ira de
su hermano. Y él pensó bueno le voy a regalar
parte de lo que tengo a mi hermano Esaú para apaciguar su ira, su
molestia en contra de mí para que no se vengara de mí. Y es lo que hizo Jacob. Y un
día se encontraron en el camino, en el camino. Y Esaú pudo ver cuántas cosas tenía
Jacob. Tenía siervos, tenía sus hijos,
su familia. Tenía ganado, ovejas, muchas
cosas. Y este hombre, el Saúl, preguntó,
¿esto de quién es? Y Jacob dijo, habló a su hermano
Señor, porque él tenía miedo de su hermano. Lo habló con mucho
respeto, con mucha humildad, porque él le tenía miedo. Y dijo,
todo esto que ves es tuyo, te lo voy a dar. te lo voy a dar
es tuyo y quiero usar esta palabra que este hombre Esaú dijo en
Génesis capítulo 33 en el libro de Génesis capítulo 33 capítulo
33 En versículo ocho y nueve, Esaú
dijo, ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió, el hallar
gracia en los ojos de mi Señor. Está diciendo Jacob. Esaú respondió,
suficiente tengo yo, hermano mío, sea para ti lo que es tuyo. Tengo suficiente, dijo Esaú a
su hermano. Lo que es tuyo, es tuyo. Yo no lo necesito. Tengo suficiente. Tengo suficiente. Tengo abundancia,
está diciendo este hombre Esaú a su hermano Jacob. Tengo abundancia. Tengo muchísimo. Lo que es tuyo,
es tuyo. Y sobre este pensamiento quiero
que pensemos tres cosas, tres verdades. En Cristo Jesús tenemos
suficiente gracia para salvar. Segundo lugar, en Cristo tenemos
suficiente provisión. Número tres, en Cristo tenemos
suficiente gracia para ser guardados. Tres verdades, vamos a meditar
en esta mañana. El primer hombre Adán, el primer
hombre Adán en su estado original, él tenía suficientes bendiciones
cuando fue puesto por Dios en el huerto de Edén. En su origen,
este hombre, Adán, era un hombre con conocimiento, fue creado
originalmente por Dios con un conocimiento. Adán podía entender
a Dios, no como nosotros hoy en día. no como nosotros hoy en día.
En la caída todos nosotros nos quedamos arruinados en un entendimiento. Por naturaleza nadie entiende. No hay ni siquiera uno que pueda
entender a Dios, entender las cosas espirituales de Dios, a
menos que Dios abra su entendimiento y le revele sus verdades. Pero en aquel Tiempo cuando Adán
fue creado por Dios, Dios lo creó con un entendimiento que
él podía entender a Dios, entender la revelación de Dios. También fue creado en su estado
original en justicia. Él podía, podía hacer lo bueno. Podía hacerlo bueno. Después,
cuando él cayó, todos nosotros quedamos en un estado de no poder
hacer el bien. Pablo dice, no hay nadie que
haga lo bueno. No hay ni siquiera uno. También
Adán fue creado en un estado de santidad. Este hombre estaba
consagrado a Dios en su estado original. Él podía servir a Dios
con un corazón. Pero cuando él cayó, todos nosotros
caímos en corrupción. En corrupción. ¿Por qué este
hombre cayó de estas bendiciones? Porque las bendiciones que le
fue prometido en el huerto de Edén, eran condicionales, dependía
de su obediencia, de él. El día que comas del fruto de
este árbol, ciertamente morirás. Vas a perder todas las bendiciones
que yo te doy, le dice el Señor. Todas estas bendiciones dependían
de su obediencia. Estaba bajo un pacto de obras,
de obediencia, de obediencia. Después de que Adán cayó en el
pecado, él quedó en una ruina espiritual. Perdió el conocimiento
espiritual. Perdió la justicia con que fue
creado. Perdió también la santidad con
que fue creado por Dios originalmente. Quedó en una ruina espiritual. Perdió la capacidad de servir
a Dios, de creer a Dios. Perdió la capacidad de entender
a Dios. Es lo que dice Pablo en Romanos
capítulo 3. No hay quien entienda a Dios,
no hay quien busque a Dios, no hay justo en el mundo, ni siquiera
uno. Ahora en Cristo Jesús, el segundo
Adán. El segundo Adán recibimos, en
Cristo recibimos más de lo que Adán perdió en el huerto de Edén. Recibimos en Cristo mucho más,
mucho más. Si leemos en Efesios, Pablo dice
en Efesios que Dios nos bendijo con cuantas bendiciones con todas
verdad con todas las bendiciones del cielo dios nos bendijo en
su amado hijo el señor jesucristo Tenemos todas las bendiciones
del cielo, hermano. Si tú estás en Cristo, tienes
todas las bendiciones del cielo, del cielo. Entonces, en Cristo tenemos abundancia
de bendiciones, no pocas bendiciones, sino bendiciones que sobreabunda,
que sobreabunda. Si usted está unido al Señor
Jesucristo por la fe, puedes decir. Puedes decir suficiente
tengo yo en el Señor Jesucristo. Suficiente tengo yo en el Señor
Jesucristo. Cristo es nuestro todo. En Cristo tenemos todo. sabiduría,
justificación, santificación y redención. Feliz es el alma
que está unido al Señor Jesucristo. Ese pecador ese hombre esa mujer
que está unido al Señor Jesucristo es la persona más feliz de este
mundo porque tiene todo tiene todo ahora vamos a pensar sobre
estos puntos en Cristo Jesús tenemos suficiente gracia para
salvar a pecadores aquí está delante de ustedes el pecador número uno y este
pecador número uno necesita suficiente gracia para salvarlo no poca
gracia No poco favor, sino suficiente favor, suficiente gracia, gracia
abundante necesita este pecador para que fuera salvado. Usted
también. Usted como pecador necesita gracia
abundante para que usted fuera salvado. ¿Dónde está esta gracia
suficiente? Está en el Señor Jesucristo. Miremos lo que Juan dice en el
Evangelio de Juan capítulo 1 versículo 16. El apóstol San Pablo, él dijo
así de sí mismo, palabra fiel y digna de ser recibida por todos
que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores de
los cuales yo soy el primero. Yo soy el primero. El primer
pecador de este mundo necesita suficiente gracia para salvarlo. Y en Cristo tengo suficiente
gracia para que yo fuera salvo. Dice así, Juan capítulo uno,
versículo dieciséis. Porque de su plenitud tomamos
todos, gracia sobre gracia. Cristo está lleno de gracia,
lleno de bondad, lleno de misericordia para pecadores que necesitan
gracia para que fueran salvados. No busques gracia, no busques
misericordia en otro lugar porque nunca lo vas a encontrar. Ven
a Cristo, búscalo en el Señor. Allí está esta gracia que necesitas
para que fueras salvado eternamente. En Cristo hay abundancia de gracia
para salvar a los más malos. hombres y mujeres de este mundo
algunos piensan yo soy tan malo tan malo tan corrompido cómo
es posible que dios me pueda salvar yo soy tan malo usted debe saber
lo que dice la palabra de Dios. Dios dice que en el Señor Jesucristo
hay abundancia de gracia y misericordia para salvar a los peores pecadores
de este mundo. No te desanimes, anímate. Escucha esto. El Señor Jesucristo
salvó a un ladrón. no a un hombre bueno no a un
hombre moral sino a un hombre malo malvado
a un delincuente este hombre quizás haya matado
a alguien para robar y este hombre estando en la cruz, cerca de la muerte, este hombre,
Dios lo tocó con su espíritu, con su poder, y este hombre en
la cruz, la gracia vino a este hombre, la gracia abrió sus ojos
de su entendimiento, La gracia hizo que este hombre mirara a
Jesús como el justo, diciendo a su compañero, nosotros a la
verdad padecemos lo que merecen nuestros hechos, pero este hombre
ningún mal hizo. Ningún mal ha hecho, reconociendo
que Jesús es justo, es bueno. Y este hombre habló y dijo, Señor,
acuérdate de mí cuando vengas de tu reino. Y el Señor Jesús
le dijo, de cierto, de cierto, te digo que hoy vas a estar conmigo
en el paraíso. ¿Ves? Pablo dice, cuando el pecado
abundó, sobreabundó la gracia, para salvar a los pecadores de
este mundo. No te desanimes, amigo. El Señor
Jesucristo murió por pecadores, ¿sabes? Él no murió por personas
buenas, Él murió por personas débiles por personas impías no
por personas buenas morales que piensan yo soy moral yo soy bueno
y no necesito nada de la gracia Cristo no murió por esa clase
de gente Cristo murió por los peores pecadores de este mundo
para que la gloria de su gracia sea para él, para que ninguna
carne se glorifique a sí mismo, que dé toda la gloria al Señor
que lo redimió de sus pecados. de sus pecados. Dios muestra
su amor para con nosotros en que siendo aún que buenos pecadores,
malos, Cristo murió por nosotros para redimirnos de la culpa de
nuestros pecados. Su muerte y su resurrección es
el que nos salva de la condenación de nuestros pecados. En Cristo
Jesús, escuchen esto, en Cristo Jesús hay abundante, abundancia,
hay abundancia, redención. Hay abundancia de
justificación. Hay gracia abundante para santificar. Hay abundante gracia para perdonar. Hay gracia abundante para recibir
a pecadores de este mundo. Entonces, en Cristo Jesús hay
suficiente gracia para salvar a los pecadores. No importa tus
pecados no importa los pecados que hayas cometido no importa
el señor dice a los pecadores todo lo que el padre me da y
viene a mí yo no lo voy a echar fuera yo lo voy a recibir y lo
voy a salvar de la condenación de sus pecados La segunda cosa
que aprendemos en esta palabra es que en Cristo Jesús tenemos
suficiente provisión. Vamos a leer en el libro de Salmos
capítulo 23. En Cristo Jesús tenemos suficiente
provisión. El rey David, él fue un pastor
de ovejas. Él recibió la revelación del
Espíritu Santo y pudo ver, conocer y creer quién es el pastor de
su alma. Cada uno de nosotros Los seres
humanos que estamos aquí y aquellos que nos escuchan, necesitamos
un pastor de nuestras almas. Necesitamos un pastor para que
cuide y alimente nuestra alma. Nuestra alma es inmortal. es inmortal nuestro cuerpo es
mortal pero nuestra alma es inmortal y necesita un buen pastor para
pastorearlo cuidarlo y darle para toda su necesidad espiritual
entonces el rey David dice Jehová es mi pastor nada me faltará
puedes decir esto como el rey David Jehová es mi pastor. Si estás en Cristo, Jehová es
tu pastor. Es tu buen pastor. Dice, en lugares
de delicados pastos me hará descansar. Aquí tenemos la primera provisión. La primera provisión. En Cristo tenemos suficiente
reposo. ¿Dónde estamos reposando? En
su obra consumada en la cruz del Calvario. En su sangre, en
su sacrificio, nuestra alma ahí está descansando. No está descansando
en nuestras obras. No está descansando en la religión. No está descansando en nuestras
ideas y pensamientos. Nuestra alma está reposando,
descansando en Cristo y en su obra consumada en la cruz. Feliz el alma que está descansando
en el Señor Jesucristo. Dice suficiente reposo y alimento
para nuestra alma. Nuestra alma necesita comida
espiritual, así como nuestro cuerpo humano necesita comida
material. Tenemos que darle comida material
a nuestro cuerpo, si no se puede enfermar, se puede debilitar
físicamente. Nuestra alma, algo que no se
ve, que está en nuestro cuerpo, viviendo en nuestro cuerpo, Necesita
provisión espiritual, comida espiritual, alimento espiritual,
no cualquier alimento, sino alimento verdadero, alimento puro. Jesús dijo, el que cree en mí
no va a tener hambre jamás. El que viene a mí no va a tener
sed nunca. Cristo es nuestra provisión. Cristo es nuestra comida, Cristo
es nuestra bebida, Cristo es el alimento de nuestra alma,
debemos alimentar nuestra alma con la predicación de la Palabra
del Evangelio, debemos alimentar nuestra alma con Cristo, Jesús
dijo yo soy el pan de vida, el que el que come de mí no morirá
para siempre Cristo es la vida eterna y si creemos en el Señor
Jesucristo tenemos la vida eterna ahora mismo sigue diciéndonos
confortará mi alma me guiará por sendas de justicia
por amor de su nombre suficiente fortaleza y dirección hacia el
Señor Jesucristo hermanos tenemos que pasar por el camino de las
pruebas ningún cristiano ningún creyente verdadero puede escapar
de no pasar por el camino de las pruebas tenemos que caminar
por el camino de las pruebas y en el camino de las pruebas
necesitamos fortaleza necesitamos fuerza si no tenemos fortaleza
no tenemos fuerza esas pruebas nos va a hacer caer desanimarnos
alejarnos Abandonar la verdad. ¿Pero qué dice? En Cristo tenemos
fortaleza. Él es nuestra fortaleza. Él es nuestra vida. Él es nuestra
fuerza para caminar en los días de pruebas. El Señor dice, cuando
tú camines dentro de las aguas, yo estoy contigo. Estoy caminando contigo dentro
de las aguas. Cuando tú pasas por el juego,
yo también pasaré contigo en el juego. ¡Qué precioso! ¡Qué precioso! ¿Verdad? El Señor
no nos va a dejar. El Señor no nos va a abandonar. Él siempre va a estar contigo. Él siempre va a estar contigo.
va a estar conmigo va a estar con todos nosotros si estamos
confiando plenamente en el Señor Jesucristo y también el Señor
nos va a dirigir nos va a dirigir nos va a guiar a la verdad al
Señor Jesucristo siempre nos va a llevar a su Hijo el Señor
Jesucristo pero seguimos leyendo Versículo 4 Aunque ande en valle
de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás
conmigo. Tu vara y tu callado me infundirán
aliento. El Señor, su presencia va a estar
con su pueblo, con sus ovejas. David está diciendo, cuando yo
pase, cuando yo estoy cruzando el valle de la muerte, mi buen
pastor va a estar conmigo. No temeré a la muerte porque
mi buen pastor está conmigo. el Señor está conmigo su presencia
estará con nosotros nunca nos va a dejar nunca nos va a abandonar
Dios dijo a Jacob voy a estar contigo no te voy a dejar ni
te voy a abandonar voy a cumplir mis promesas contigo. Lo que
le dijo a Jacob nos lo está diciendo a nosotros también, porque estamos
creyendo en el Dios de Jacob. Cristo es el Dios de Jacob. Es
el Dios de Isaac. Es el Dios de Abraham. Y también
es nuestro Dios. El Señor Jesucristo. El Señor
Jesucristo. Y dice su vara y su callado. Su vara y su callado. Me infundirán aliento. La disciplina del Señor no es
para que nos desanimemos. es para animarnos ¿Por qué? Porque la disciplina del Señor
nos está enseñando que Él primeramente nos ama como sus hijos nos ama usted
ama a sus hijos ¿Verdad? porque son su familia son sus
hijos Y porque son sus hijos, usted los disciplina porque los
ama. Esa disciplina sirve para ellos
para bien, no para mal. De igual modo, el Señor nos ama
y nos disciplina. La disciplina no es para nuestro
mal, sino para nuestro bien eterno. eterno por eso el señor nos disciplina
con su vara y con su callado con su callado ahora sigue diciéndonos
versículo 5 aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores
unjes mi cabeza con aceite mi copa está rebosando El Señor
tiene puesto la mesa, la mesa de bendiciones para todo aquel
que está en el Señor Jesucristo. Dios nos bendice en presencia
de nuestros enemigos que nos rodea. No importa los enemigos que nos
odian por la palabra del Evangelio. No importa los enemigos que nos
persiguen por la verdad, no importa, no importa. Delante de ellos
Dios nos bendice, nos da sus bendiciones porque Él nos ama
con amor eterno, con amor incondicional. con amor incondicional y dice unjes mi cabeza con aceite
mi copa está rebozando en el antiguo testamento los que eran
ungidos eran los profetas los sacerdotes y los reyes eran ungidos
con aceite El Señor Jesucristo nos ha hecho reyes y sacerdotes. Que precioso. El Señor nos ha
hecho reyes y sacerdotes, somos sacerdotes. que venimos a ofrecer
a Dios sacrificios espirituales. ¿Qué estamos haciendo en esta
mañana? ¿A qué hemos venido para ofrecer
sacrificios espirituales a Dios que es por medio de nuestro Señor
Jesucristo? Sacerdotes espiritualmente. Somos reyes, hijos del Rey Jesucristo. Somos de la familia del Rey Eterno
y Señor de señores. ¡Qué bendición! Esta bendición
no se puede alcanzar con dinero ni con obras. Es por la gracia
de Dios. Es por la gracia de Dios. Y el
último texto nos dice Ciertamente el bien y la misericordia
me seguirán todos los días de mi vida y en la casa de Jehová
moraré por largos días. Una eternidad feliz. ¿Qué estamos esperando? Una eternidad
feliz. ¿Dónde están? ¿Dónde están nuestros
hermanos que se han adelantado de nosotros están en una eternidad
feliz también nosotros hermanos tenemos
la promesa de una eternidad feliz y mira mira que precioso como
lo dice este hombre de Dios dice el bien y la misericordia Nos
seguirán todos los días de nuestra vida. El bien y la misericordia
siempre nos va a acompañar. Son nuestros acompañantes que
nos están siguiendo hasta llevarnos a la eternidad feliz. A la eternidad feliz. Por naturaleza
somos mendigos. Somos mendigos. No tenemos nada. Pero somos mendigos felices. Somos mendigos felices porque
nos está esperando una eternidad feliz. Una eternidad feliz. La última cosa. En Cristo tenemos
suficiente gracia. para cuidarnos y guardarnos,
cuidarnos y guardarnos en una seguridad eterna, en una seguridad
eterna. Vamos a leer en el Nuevo Testamento,
en el libro de Judas, San Judas, en su versículo veinticuatro
y veinticinco. aquí tenemos la promesa de nuestro
Dios para con todos nosotros si estamos creyendo en el Señor
Jesucristo esta promesa es una promesa eterna es una promesa
eterna y dice que el Señor es poderoso para guardarnos para
no caer en apostasía dice y aquel que es poderoso para guardarnos
sin caída para guardarnos sin caída el señor no solamente nos
escollió para salvación el señor no solamente entregó
a su hijo para redimirnos de la culpa de nuestros pecados
el señor que nos amó y nos escogió y nos compró con su propia sangre
él mismo nos está prometiendo guardarnos hasta el fin guardarnos
para no caer en apostasía Hay muchas personas que han hecho
profesión de fe, muchas personas han sido bautizadas, muchas personas
han participado en la Cena del Señor y estas personas se fueron. Volvieron a su religión antigua. Volvieron a su fe antigua. ¿Qué
significa eso? Apostataron. Negaron la fe que habían confesado. Apostataron en contra del Señor. ¿Quienes son los que Dios guarda? para que ellos no vuelvan atrás,
son aquellos que amó y escogió en la eternidad para salvarlos. El Señor nos está diciendo que
Él es poderoso para guardarnos, para no caer en la fe. Para no caer, para no negar la
fe del Señor Jesucristo. Las personas que volvieron atrás
no perdieron nada. No perdieron la salvación. No,
porque nunca fueron salvados. No perdieron la gracia, porque
nunca tuvieron la gracia. No perdieron la fe porque nunca
tuvieron la fe del Señor Jesucristo. Nunca nacieron de nuevo. Nunca conocieron al Señor de
Gloria. Se fueron. Salieron de nosotros
porque no eran de nosotros. Si hubiesen sido de nosotros,
hubieran permanecido con nosotros. Hubieran seguido con nosotros. pero se fueron para que se manifestase
que no todos son de nosotros. El Señor es poderoso para guardarnos,
para guardarnos, para no caer. Dice y presentarnos y presentarnos
delante de él mismo sin mancha, sin mancha. Por naturaleza, todo pecador
está sucio. Está sucio por el pecado. La sangre del Señor Jesucristo
nos limpia de toda esa mancha, de toda esa llaga podrida. de todo pecado nos limpia la
sangre del Señor Jesucristo y en Cristo Jesús estamos sin mancha
delante de los ojos de Dios hermanos si tú estás en Cristo tu alma
está limpia sin mancha ante los ojos de Dios por la sangre del
Señor Jesucristo. Dice al único al único y sabio
Dios nuestro Salvador sea gloria y majestad imperio y potencia
ahora y por todos los siglos. Amén. al Dios soberano y todopoderoso
sea la gloria de toda nuestra salvación. De último vamos a
leer en primera de Corintios capítulo 1. Hay que recordar también lo que
Pedro dice. Ustedes son guardados por el
poder de Dios mediante la fe para alcanzar la salvación que
ya está preparada. Dios ha preparado la salvación. Cristo dijo consumado está. La salvación ya está lista, ya
está comprada. y los que son herederos de la
salvación son guardados por dios para que ellos lleguen a esa
salvación que cristo compró para ellos para ellos primera de corintios
capítulo 1 versículo 8 y 9 dice el cual también os confirmará
hasta el fin os guardará hasta el fin de nuestra existencia
en este mundo. El Señor nos va a guardar, nos
va a proteger. Hay suficiente gracia para guardarnos,
para guardarnos hasta el fin, para llegar a nuestra salvación
que ha sido comprada con la sangre preciosa del Señor Jesucristo. para que seáis irreprensibles
en el día de nuestro Señor Jesucristo irreprensibles sin culpa sin
culpa un día hermanos un día nadie nos va a culpar de pecado
Porque en Cristo estamos sin culpa. No hay ninguna mano, ningún
poder que nos acuse de culpa. Porque Dios no ve en nosotros
ninguna culpa. Por la sangre preciosa del Señor
Jesucristo. No hay culpa en ti. No hay pecado
en ti, no hay transgresión en ti, Cristo lo pagó con su vida
en la cruz del Calvario. Dice versículo nueve, fiel es
Dios. Por el cual fuisteis llamados
a la comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor, fieles Dios. Eso quiere decir que Dios va
a cumplir con nosotros todas sus promesas. Hermano, Dios es
digno de toda nuestra confianza. depositemos en él toda nuestra
confianza, toda nuestra esperanza, porque él es fiel en todas sus
promesas, él va a cumplir con nosotros, él no nos va a fallar. Los hombres por naturaleza pueden
fallarnos, pero Dios nunca nos va a fallar. Él no es hombre
para que mienta, ni es hombre para que se arrepienta. Él es
Dios inmutable. Él es Dios eterno. Él es fiel
en todas sus promesas. Él es fiel con su pueblo, que
Él ama en su Hijo, el Señor Jesucristo. ¿Tienes todo para la eternidad? ¿Tienes todo para la eternidad?
Quizás tengas todo para esta vida, pero esta vida no es todo,
hay otra vida más allá y cuando la persona muere, muere en este
mundo empieza a vivir otra vida, Quizás tengas todo para esta
vida, pero para la vida futura, ¿tienes todo o no tienes nada? Si no tienes a Cristo, si no
estás confiando en Cristo como tu Señor y Dios, no tienes nada
para el futuro. Puedes que tengas todo aquí en
esta vida, pero si no tienes a Cristo como tu Señor y Dios,
no tienes nada para la otra vida. Puede que en este mundo no tengas
nada, ninguna posición. Pero si estás confiando en Cristo,
Cristo es tu Señor y Dios, estás confiando en Él, tienes todo. para la vida venidera. Tienes
todo. No te preocupes. En Cristo estamos
completos. En Cristo tenemos todo. Feliz
el alma que está confiando en el Señor Jesucristo porque tiene
todo. Puede tener todo para la vida
venidera. Cuando muere, empieza a vivir
lo que Dios tiene preparado para todos los que le ama. Que Dios les bendiga hermanos.

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