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Jose Dzul

La señal del cordón en la ventana de Rahab

Joshua 2:18-21
Jose Dzul October, 29 2023 Video & Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul October, 29 2023

La predicación de Jose Dzul se centra en el relato de Raab, una mujer gentil y considerada pecadora, destacando la gracia soberana de Dios en su salvación, en la que se encuentran profundas verdades teológicas. A través del simbolismo del cordón de grana colgado en su ventana (Josué 2:18-21), se argumenta que este acto manifiesta la expiación de Cristo, la misericordia divina, la seguridad de los creyentes y el establecimiento de un pacto de vida. Dzul enfatiza que la elección de Raab por Dios para salvarla, a pesar de su condición, ilustra la doctrina de la gracia irresistible y la soberanía divina en la salvación, complementando su enfoque con pasajes de Hebreos, Santiago y el Nuevo Testamento que subrayan la fe salvadora como un don otorgado por Dios. La importancia de esta narrativa afecta directamente la comprensión de la justificación, la seguridad eterna del creyente y la naturaleza del pacto de redención entre el Padre y el Hijo, afianzando la esperanza de aquellos elegidos por Dios.

Key Quotes

“Dios escoge a quien él quiere escoger y deja a otros a sus caminos.”

“La fe salvadora no es producto de la mentalidad del hombre. La fe que salva no es producto de la sabiduría humana. La fe que salva es don de Dios.”

“La misericordia de Dios está únicamente en su Hijo, el Señor Jesucristo.”

“Todos aquellos que me distes, Padre, ninguno se perderá.”

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Es un gusto estar con ustedes
hoy en esta mañana. Esta mañana quiero que meditemos
sobre este mensaje, la señal del cordón en la ventana de rap. Hace un tiempo yo les prediqué
sobre la salvación de Raab y ahora vamos a tocar nuevamente unas
verdades que encontramos en esta historia de la salvación de esta
mujer, Ramera. La señal del cordón en la ventana
de Raab. Raab quiere decir violencia. violencia. Esta mujer Raab, la Ramera, se
menciona tres veces en el Nuevo Testamento, en el libro de Hebreos,
en Santiago y en Mateo, se menciona esta mujer Raab. era una mujer gentil ella no
es judía ella no pertenecía al pueblo de Israel ella era una
mujer gentil y era una pagana era una pagana cuando esta mujer
fue salva cuando Dios lo salvó y fue salva también de la destrucción
de Jericó esta mujer vivió entre el pueblo de los judíos, vivió
con los israelitas. Y esta mujer, Rab, la ramera,
ella se casó con un hombre de Israel, cuyo nombre es Salmón,
que era de la tribu de Judá. Salmón era de la tribu de Judá. Y esta mujer Rab se casó con
este hombre. Y de este linaje de Salmón de
la tribu de Judá vino el rey David y vino también Jesús llamado
el Cristo. Imagínate estas maravillas que
Dios hace. Estas maravillas que Dios hace.
Nosotros no podemos comprender cuán grande es la sabiduría,
cuán grande es la maravilla que Dios hace con criaturas de este
mundo. que él ha decidido en sí mismo
salvarlo. Ahora vamos a pensar sobre este
asunto. Voy a hablar sobre cuatro cosas
sobre estas verdades. Primero, la salvación de Raab. El segundo punto es Raab haya
misericordia de Dios. Y el tercer punto es, la señal
del cordón en la ventana de RAB era una señal de seguridad. Y
la cuarta cosa es, la señal del cordón en la ventana de RAB era
una señal de un pacto de vida. Son cuatro verdades, cuatro cosas. Pero vamos a pensar primeramente
sobre el asunto. El cordón de grana, el cordón
de grana es un símbolo, es simbólico, es simbólico. de la muerte expiatoria del Señor
Jesucristo. Es simbólico de la sangre preciosa
del Señor Jesucristo, ese cordón de grana que esta mujer colgó
en la ventana de su casa. Pero primero vamos a pensar sobre
el cordón de grana que esta mujer colgó en la ventana de su casa. La casa de Rap estaba junto al
muro de Jericó, estaba junto al muro de Jericó y este cordón
ella lo colgó en la ventana de su casa para hacer una señal. La gente de Jericó ellos no entendieron
por qué esta mujer había puesto esto ellos no lo entendieron
no comprendieron por qué pero la mujer sabía la razón por qué
vamos a leer en Josué capítulo 2 versículo 18 hasta 21 En el libro de Josué, en capítulo
dos, versículo dieciocho hasta veintiuno, nos dice así. He aquí cuando nosotros entremos
en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana
por la cual nos descolgaste y reunirás en tu casa a tu padre, a tu madre,
a tus hermanos y a toda la a toda la familia de tu padre. Cualquiera
que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre será sobre
su cabeza, y nosotros sin culpa. Más cualquiera que se estuviere
en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza si mano
le tocare. Y si tú denunciares este nuestro
asunto, nosotros quedaremos libres de este juramento con que nos
has jurado. Ella respondió, sea así como
habéis dicho. Luego los despidió y se fueron
y ella ató el cordón de grana en la ventana. ella hizo como
los espías se lo dijeron. Ahora qué es lo que qué es lo
que estaba hablando este cordón de grana colgado en la ventana
de esta mujer ramera que vivía allá en engérico, una ciudad
ya destinada a la condenación, a la destrucción. Esta, este cordón de grana colgado
en la ventana de esta mujer estaba hablando, estaba declarando que
esa mujer Ra, que esa mujer Ramera que vivía junto al muro de Jerico,
era una mujer que Dios había conocido, había amado y había
escogido de antemano para la vida eterna. ¿Quién es esta mujer? Una mujer
ramera, una prostituta. una mujer caída a lo más bajo. Pero pensemos, hermanos, cómo
es que Dios no escogió al rey de Jerico. Cómo es que Dios no escogió a
los aliados del rey de Jerico. ¿Cómo es que Dios escogió a esta
mujer? Ramera, una prostituta, una basura,
por decirlo así. ¿Cómo es que Dios no escogió
a personas, por decirlo, mejores que esta mujer? ¿Por qué Dios escogió a esta
mujer y no escogió a otros? La respuesta es porque Dios así
lo quiso. Dios así lo quiso. Dios escoge
a quien él quiere escoger y deja a otros a sus caminos. Dios es quien decide escoger
a quien él quiere escoger. y abandona a los que él quiere
abandonar. La Biblia nos dice que lo vil
de este mundo, lo vil de este mundo, lo menospreciado de este
mundo, Dios escogió. para hacer lo que no es. ¿Cómo es que Dios hace esto?
Entre los seres humanos, el ser humano escoge la persona mejor,
con sabiduría, con talento. Escoge la persona que tiene gran
preparación en este mundo para un trabajo, para un negocio, Pero en el asunto de la salvación,
qué maravilla. Es lo que Dios hace. Es lo que
Dios hace. Nosotros debemos saber que los
escogidos de Dios no son mejores que los demás. Los escogidos de Dios. Aquellos
que Dios ha escogido en la eternidad. Aquellos que Dios ha salvado
por su gracia. Esas personas no son mejores
que los demás que están en el mundo. Todos somos iguales. Todos somos hijos de Adán por
naturaleza. Todos caímos en el pecado cuando
nuestro padre Adán cayó en el pecado. En la caída en el pecado caímos,
toda la raza humana cayó en el lugar más bajo. En Adán caímos en el lugar más
bajo. La Biblia dice que caímos en
el muladar. Un sitio, un lugar donde se tira
la basura, en el basurero. Lugar donde se tira toda clase
de suciedad. Un lugar sucio, podrido. Dios en su gracia, Él nos miró. Nos amó y nos escogió estando
en ese lugar sucio. Dios no nos miró en un palacio. Dios no nos miró en una casa
de oro. Él nos miró en ese lugar sucio
y nos miró sucios. Nos miró muertos en nuestros
delitos y pecados. estando en esa condición, Dios
nos miró en amor, nos amó con amor eterno, nos escogió para
la vida eterna. ¿No te parece maravilloso esto?
¿No te parece como la gracia de Dios es tan abundante, tan
rico para pecadores como nosotros? Qué precioso, ¿verdad? Qué precioso. La gracia de Dios es el que nos
levanta y nos saca de la suciedad, del lugar sucio donde estamos
por naturaleza. No es que nosotros queramos salir,
no es que nosotros tengamos poder para salir. Estamos en ese lugar
y la gracia de Dios nos saca para hacernos sentar en el lugar
más alto. En el lugar más alto con los
príncipes de su pueblo. Nosotros en Cristo Jesús estamos
sentados en el lugar más alto con Cristo en lugares celestiales. Estamos ahora mismo, aunque nuestra
persona está aquí, pero nuestra posición en Cristo estamos allá
con Cristo en lugares celestiales viviendo con él, viviendo con
él. Por tanto, cada creyente verdadero
nacido de Dios es hijo, es un hijo del rey. Es una familia del rey. Esta mujer, Ramera, era una hija
del rey de reyes y señor de señores. ¿Qué hizo esto? La gracia de
Dios. El amor de Dios, la misericordia
de Dios hizo este gran milagro en la vida de esta mujer. Ahora, cada escogido de Dios
que está en este mundo es iluminado tiene que ser iluminado
por el Espíritu Santo para conocer por fe al verdadero Dios al verdadero
Dios vamos a leer lo que dice Josué capítulo 2 versículo 8
hasta 11 capítulo 2 versículo 8 hasta 11 veamos ¿Qué dice las
escrituras? Antes que ellos se durmiesen,
antes de que los espías durmieran, Rab subió al terrado y habló
con estos espías. Ella dijo, sé que Jehová os ha
dado esta tierra porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros
Y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de
vosotros, porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del
mar rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto y
lo que habéis hecho. a los dos reyes de los amorreos
que estaban al otro lado del Jordán, a Zeón y a Gok, a los
cuales habéis destruido. Oyendo esto, ha desmayado nuestro
corazón, ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de
vosotros, porque Jehová, vuestro Dios, es Dios arriba en los cielos
y abajo en la tierra. Ella está reconociendo que el
Dios de los hebreos es Dios soberano. gobierna en el cielo y gobierna
en la tierra. Él es soberano. Ahora, esta mujer
había escuchado los hechos de Dios para liberar a su pueblo. Esta mujer no solamente escuchó,
esta mujer creyó los hechos que Dios había hecho para salvar
a su pueblo. Esta mujer creyó a Dios, no solamente
creyó en Dios, sino creyó a Dios esta mujer. La pregunta es ¿Quiénes
son los que creen en el Señor Jesucristo? ¿Quiénes son? Dice las escrituras, creyeron
todos los que estaban ordenados para la vida eterna. Creyó el número completo, ni
uno menos, ni uno más. Creyeron todos los que estaban
ordenados para la vida eterna. ¿Quiénes son los que creen a
Dios? Aquellos que Dios ha ordenado,
ha decretado, ha escogido para que ellos crean en el Señor Jesucristo. Ellos van a creer. Ellos creerán. Jesús dijo, tengo otras ovejas
que no son de este redil. Ellos oirán mi voz. Ellos creerán, dijo el Señor
Jesucristo. La fe salvadora no es producto,
no es producto de la mentalidad del hombre. La fe que salva no
es producto de la sabiduría humana. La fe que salva es don de Dios. Porque por gracia ustedes han
sido salvados. Esto no es de vosotros, pues
es don de Dios. La fe salvadora es don de Dios. Es un regalo que Dios te da para
que tú creas en su Hijo, el Señor Jesucristo. La segunda cosa,
la segunda lección es que el cordón de grana colgado en la
ventana de la casa de RAB la ramera era una señal de que RAB
había hallado misericordia de Dios. Josué capítulo 2 versículos
12 y 13 dice así capítulo 2 versículos 12 y 13 os ruego pues ahora que
me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros,
así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual
me daréis una señal segura y que salvaréis la vida a mi padre,
a mi madre, a mis hermanos, hermanas y todo lo que es suyo y que libraréis
nuestras vidas de la muerte. Así como hice misericordia con
ustedes, ustedes también harán misericordia de mí. Entonces
el cordón de grana colgado en la ventana de la casa de RAB
era una señal de que RAB había hallado misericordia de Dios. El Dios de las Escrituras El
Dios vivo y verdadero. El Dios. El Dios de las Escrituras. Él es soberano. Él es soberano. Y él es misericordioso nada más
cuando mira la sangre de su hijo el Señor Jesucristo. Dios no
va a ser misericordioso contigo pensando Dios va a ver cuántas
cosas estoy haciendo por él. Dios va a ver cuántas cosas estoy
dando por él. Dios no va a ser misericordioso
con alguien de esa manera. Dios es y será misericordioso
cuando él mira la sangre de su hijo, el Señor Jesucristo. Dios dice cuando yo vea, cuando
yo mire la sangre de mi hijo, aplicado en tu alma por mi espíritu
pasaré de ti y mi ira de condenación no va a llegar a ti porque veo
la sangre de mi hijo aplicado en tu alma allá en Egipto Dios dijo a los
judíos, cuando ustedes maten al cordero, la sangre de ese
cordero lo van a untar en la puerta. Y cuando venga el ángel
de la muerte, cuando vea esa sangre en la puerta, pasará de
ustedes y no llegará muerte a vuestros primogénitos. Dios no dijo, cuando
yo pase voy a ver qué bonitos son ustedes. Dios no dijo, cuando
yo pase voy a ver qué limpios son ustedes. No. Dios no dijo,
cuando yo pase voy a ver qué amorosos son ustedes. No. Dios dijo, cuando yo pase y vea
la sangre untada en la puerta, entonces la muerte no llegará
a ustedes. Hermanos, Dios es misericordioso
solamente cuando mira la sangre de su propio hijo derramada en
la cruz del Calvario. Dios se deleita en mostrar misericordia
a pecadores como nosotros. Dios se deleita, se goza en dar
misericordia a pecadores como nosotros. Miren a este hombre que vino
al templo. Él no quiso entrar en el templo
porque no se consideraba digno de entrar en el templo. Él no
miró al cielo. porque él no se consideraba digno
de mirar el cielo. Él solamente estaba afuera del
templo y se golpeaba el pecho. Este es el publicano. Este hombre
solamente se golpeaba el pecho diciendo, oh Dios, sé propicio
a mi pecador. Oh Señor, ten misericordia de
mí porque soy un gran pecador. Dios miró la sangre de su hijo. Aplicado en el alma de este publicano
y dice que este hombre volvió a su casa justificado. Salvado, perdonado. ¿Por qué causa? Porque Dios miró
en este hombre pecador la sangre de su hijo. la sangre preciosa
de su Hijo, el Señor Jesucristo. La misericordia de Dios solamente
está en el Señor Jesucristo, no está en la religión, no está
en los ritos, no está en las ceremonias, no está en la ley,
no está en reglas humanas. La misericordia de Dios está
únicamente en su Hijo, el Señor Jesucristo, el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo ha hecho
todo para salvar a cada pecador que cree en el Señor Jesucristo. Cristo ha hecho todo, todo para
salvar a cada pecador que cree en él. Él dijo en la cruz, consumado
es. consumado es, terminado es, acabado
es, está diciendo el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo ha pagado
el precio de la redención de cada pecador que cree en su nombre
precioso. El pago que Jesús ha hecho es
un pago suficiente. Él no dejó nada para nosotros
para que paguemos. Él no dejó nada para nosotros
para cumplir, para que nosotros recibamos la salvación. Él lo
hizo todo en la cruz del Calvario. De tal manera, Pablo dice, ustedes
que están en Cristo están completos en él. están completos en él. El pago que Jesús hizo por nuestra
redención es un pago completo, es un pago completo que ha hecho
satisfacción a la santa justicia de Dios. De tal modo, él se levantó
de entre los muertos para probar que la ofrenda que él ofreció
a su padre ha sido recibida y ha sido satisfactoria a la santa
justicia de Dios. Hombre, mujer, pecador, pecadora,
si necesitas misericordia de Dios, ven con fe al Señor Jesucristo. No vayas a la religión, No vayas
a los ídolos, ven únicamente al Señor Jesucristo donde está
la misericordia de Dios. La tercera cosa, el cordón de
grana colgado en la ventana de la casa de Raab, la ramera, era
una señal de seguridad Ese cordón colgado allá en la ventana estaba
diciendo, esta mujer y su familia van a estar seguros. La destrucción
no va a llegar a ellos. No va a llegar. Ese cordón de grana está hablando
de una seguridad. De una seguridad. Leemos en Josué
capítulo dos versículo dieciocho hasta veintiuno. Y aquí cuando nosotros entremos
en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana
por la cual nos descolgaste y reunirás en tu casa a tu padre, a tu madre
y a tus hermanos, a toda la familia de tu padre. Cualquiera que saliera
fuera de las puertas de tu casa, su sangre será sobre su cabeza,
y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviera
en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano
le tocara. Si mano le tocare, y si tú denunciares
este nuestro asunto, nosotros quedaremos libres de este tu
juramento con que nos has jurado. Ella respondió, sí, así como
habéis dicho. Luego los espías, luego los despidió
y se fueron, y ella ató el cordón de grana en la ventana. Ese cordón
está hablando de una seguridad, de una seguridad. donde está donde está la sangre de Jesús aplicada por
el Espíritu Santo de Dios allí hay seguridad la gente que
está confiando en ídolos en religión, en ritos y ceremonia, en estas
cosas no hay seguridad, son vanidades, son vanidades, esas cosas son
vanidades y no se debe confiar en esas cosas para tener una
seguridad eterna, para tener una seguridad eterna. Ahora,
¿qué nos da seguridad? de que la ira de Dios no nos
tocará. ¿Qué nos da seguridad de que
la ley, la ley santa de Dios no nos va a tocar? ¿Qué nos da seguridad de que
en el día del juicio final no seremos llevados a ese juicio? ¿Qué nos da esa seguridad? la sangre preciosa del Señor
Jesucristo donde el pecado ha sido limpiado
por la sangre preciosa del Señor Jesucristo allí hay seguridad
eterna ninguna mano te tocará la mano de la ley no puede tocar
La mano de la justicia de Dios no puede tocarte. La mano de
Satanás no puede tocarte. Ninguna mano te tocará si estás
limpio por la sangre preciosa del Señor Jesucristo. Nuestro pariente cercano, el
Señor Jesucristo, ha sido juzgado y condenado por nosotros, por
toda persona que está creyendo en Cristo. Ha sido juzgado y
condenado. Y Dios, Él no puede condenar
dos veces al culpable. Nosotros los pecadores hemos
sido juzgados y condenados en nuestro representante el Señor
Jesucristo. Dios se ha cobrado en la persona
de su Hijo. Dios nos ha castigado, ha castigado
todos nuestros pecados en la persona de su Hijo el Señor Jesucristo. Ahora Todo aquel que está en
Cristo, ahora no hay ninguna condenación para él. No hay ninguna
condenación para todo aquel que está creyendo en el Señor Jesucristo. Ninguna mano le tocará. ¿Quién
acusará a los escogidos de Dios? ¿Quién podrá levantar una mano,
un dedo, para acusar a un escogido de Dios? Dice, Dios es quien
lo justifica. Dios ya lo justificó. Dios ya lo declaró justo, inocente,
sin pecado. Los que son condenados son los
culpables. Una persona que está en Cristo
Jesús, sus pecados han sido quitados, borrados. Ya no tiene culpa porque
Dios dice tú eres justo en la justicia de mi hijo. ¿Quién es
el que condenará? Cristo es el que murió. Cristo
pagó el precio de la liberación de todo aquel que está confiando
en el Señor Jesucristo. Si tú estás en Cristo confiando
en Él de todo corazón, hermano, ten la seguridad. Ninguna mano
te tocará para condenarte en el infierno. Ninguna mano. No hay ninguna mano. en este
mundo, bajo la tierra, en el cielo, que te pueda condenar. Porque tu cabeza, tu mediador,
tu representante, ha sido condenado en tu lugar. Al que no conoció
pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos
en él, la justicia de Dios. En Cristo tenemos la justicia
de Dios. En Cristo somos justos delante
de Dios en la justicia del Señor Jesucristo. En Cristo Jesús tenemos una seguridad
eterna. ¿Cuál es esta seguridad eterna?
Una justificación eterna. justificado eternamente en la
justicia del Señor Jesucristo. Dios no justifica por un tiempo. Él te justifica para siempre,
para toda la eternidad. Tienes una santificación eterna. Dios no santifica por un tiempo
y que en un tiempo puedas perder tu santificación. Él te ha santificado
en Cristo con una santificación eterna. Él te ha perdonado con
un perdón eterno, no con un perdón temporal, sino con un perdón
eterno. El Señor te ha limpiado con una
limpieza eterna. El Señor te ha hecho acepto en
su amado Hijo para siempre. vamos a leer este texto en el
salmo capítulo 32 capítulo 32 las escrituras hablan del hombre
bienaventurado del hombre dichoso del hombre feliz y quién es El
mundo siempre habla del hombre bienaventurado, el que tiene
mucho dinero, mucha fama, mucho nombre, mucha salud. La Biblia no es así. Dios habla
en una manera muy diferente y nos dice quién es el hombre bienaventurado. Capítulo treinta y dos de Salmos,
versículo uno. David dice, bienaventurado aquel
cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado. ¿Ves? El dinero no puede comprar el
perdón de pecados. El dinero no puede comprar el
cielo. El dinero no puede comprar el
amor de Dios. la misericordia de Dios, la gracia
de Dios. Todos estos dones es dado gratuitamente
por la gracia de Dios, no por dinero, no por algo. Dice, bienaventurado
aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado. Hoy en Cristo Jesús nuestros
pecados no son cubiertos, no son tapados, son borrados, son
limpiados por la sangre del Señor Jesucristo. Versículo 2. Bienaventurado es el hombre a
quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño. Aquí está el hombre más dichoso
del mundo. este es el hombre más feliz más
dichoso en este mundo creyendo sabiendo por revelación de Dios
que el Señor ha quitado todos sus pecados que el Señor lo ha
perdonado eternamente lo ha perdonado eternamente El apóstol Juan dice,
pues como Cristo es, así somos nosotros en este mundo. No son mis palabras, yo solo
estoy repitiendo lo que dice la palabra de Dios, pero es Dios
quien lo dice, que así como Cristo es, así somos nosotros en este
mundo, si estamos unidos por fe con el Señor Jesucristo. Ahora, la última cosa. La última cosa es el cordón de
grana en la ventana de la casa de la ramera era una señal de
un pacto de vida. Era una señal de un pacto de
vida. vamos a leer capítulo 2 de Josué
versículos 12 y 14 capítulo 2 versículos 12 y 14 os ruego pues ahora me
juréis por Jehová este no es cualquier juramento me juréis
por Jehová que como He hecho misericordia de vosotros, así
la haréis con vosotros con la casa de mi padre, de lo cual
me daréis una señal segura. Y que salvaréis la vida a mi
padre, a mi madre, a mis hermanos, hermanas, y todo lo que es suyo. Y que libraréis nuestra vida
de la muerte. Ellos le respondieron, nuestra
vida responderá por la vuestra, si no denunciar es este asunto
nuestro. Y cuando Jehová nos haya dado
la tierra, nosotros haremos contigo misericordia de Dios. Ese cordón de grana en la ventana
de Rap estaba anunciando, estaba diciendo, hablando de un pacto
de vida. Eso quiere decir que RAB y los
espías de Josué entraron en un acuerdo, en un convenio, en un
compromiso. De que RAB sería salvada. Sería salvada. Vamos a leer el
capítulo. Capítulo seis de Josué, versículos
veintidós y veintitrés, veintidós, veintitrés. Mas Josué dijo a los dos hombres
que habían reconocido la tierra, entrar en casa de la mujer ramera,
hacer salir de ahí a la mujer y todo lo que fuera suyo, como
lo jurasteis. Y los espías entraron y sacaron
a Rab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que
era suyo. Y también sacaron toda su parentela
y los pusieron fuera del campamento de Israel. Versículo 25 Mas Josué
salvó la vida a Rab, la ramera, y a la casa de su padre y todo
lo que ella tenía. y habitó entre los israelitas
hasta hoy. Josué es un tipo del Señor Jesucristo. Josué es un tipo del Señor Jesucristo. Y Josué quiere decir Jehová salva. Jehová salva. Josué salvó la
vida de Ra. el Señor Jesucristo, él vino
a este mundo para salvar a su pueblo de sus pecados, de sus
pecados. Pero veamos, así como esta mujer
y los espías tuvieron un acuerdo de vida para salvar la vida de
Raab, así también en la eternidad, antes de los tiempos, que nosotros
sabemos. En la eternidad Dios el Padre
y Dios el Hijo entraron en un pacto eterno en la presencia
del Espíritu Santo. Este es un pacto entre Dios mismo. Este es un pacto de redención,
de liberación, de salvación eterna. Y Dios el Padre juró, este pacto
fue hecho con juramento entre Dios mismo. Y Dios el Padre juró
dar a su Hijo, juró dar a su Hijo para expiar los pecados
de todos aquellos que él había amado y escogido para salvar. Dios el Hijo también él juró
juró venir a este mundo y dar su vida en rescate por todos
aquellos que Dios el Padre le había dado en la eternidad. Por eso Jesús dijo Padre he aquí
vengo para hacer tu voluntad. Y la voluntad del Hijo es salvar
a todos aquellos que Dios el Padre le había dado. Este pacto eterno ha sido cumplido. Ya se cumplió con la muerte del
Señor Jesucristo. La resurrección del Señor Jesucristo
es la prueba de que su sacrificio ha sido aceptado por Dios el
Padre. un pago suficiente para la redención
de todo el pueblo de Dios. Todos, todos los objetos de este
pacto, los objetos de este pacto eterno son los escogidos de Dios
y todos los objetos de este pacto están seguros, están asegurados. Ninguno de ellos se perderá. Escucha lo que Jesús dijo en
su oración. Padre, aquellos que me has dado,
ninguno he perdido. Todos aquellos que me distes,
Padre, ninguno se perderá. Se perdió el hijo de la perdición. Pero aquellos que tú me distes
para que yo lo salvara, ninguno se perderá. Ninguno. Ninguna oveja de Cristo se ha
de perder en el infierno. Aún el más débil no se perderá. No se perderá. Entonces, ¿cuál
es el ministerio del Espíritu Santo en este tiempo? El ministerio
del Espíritu Santo en este tiempo es dar vida. a los escogidos,
a los redimidos del Señor Jesucristo. Si tienes vida espiritual, es
una señal de que eres del Señor. Perteneces al pueblo escogido
de Dios. El ministerio del Espíritu Santo
es, es levantar, sacar aquellos escogidos de Dios que están en
el lugar sucio. podrido. Él los los levanta,
él los saca con su llamamiento eficaz. El ministerio del Espíritu
Santo en este tiempo es regenerar a todos aquellos que son escogido
de Dios, dar fe, arrepentimiento, y traer a Jesucristo a todos
aquellos que Dios ha elegido para salvar. Si has venido a
Cristo, esa es una señal. Si estás creyendo en Cristo,
esa es una señal que eres un escogido del Señor. Y si estás
creyendo en Cristo, no has confesado tu fe, debes confesar tu fe. Confesar tu fe en el bautismo
de agua. Habla con uno de los hermanos
y diles, hermano, yo creo en el Señor Jesucristo como mi Señor
y Dios, y quiero confesarlo en las aguas del bautismo. Hágalo,
no tengas pena, no tengas vergüenza. Todo aquel que cree en el Señor
Jesucristo no será avergonzado. Que Dios les bendiga, hermanos.

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