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JC

Vivir en espera del fin

1 Peter 4:7
Joel Coyoc October, 11 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 11 2023
Estudio de 1 de Pedro

En el sermón "Vivir en espera del fin," el predicador Joel Coyoc centra su mensaje en la importancia de vivir con una perspectiva eterna, registrando la urgencia que el apóstol Pedro menciona en 1 Pedro 4:7 sobre el final de todas las cosas. Coyoc argumenta que la cercanía del fin debe llevar a los creyentes a una vida de sobriedad y vigilia en oración, sustentando esto con referencias a las instrucciones de Pedro y otros pasajes como 1 Corintios 7:29-30. A través de estos textos, se reitera que el tiempo es breve y que los cristianos deben enfocarse en agradar a Dios en lugar de participar en los placeres del mundo, pues su vida es transitoria. La doctrinalidad del sermón subraya la Reformed doctrine de la soberanía de Dios y la esperanza en la redención final, animando a los creyentes a no perder la visión del fin, que resulta en vivir para la gloria de Dios.

Key Quotes

“El fin de todas las cosas se acerca, sed pues sobrios y velad en oración.”

“Pensar sobriamente es recordar que el tiempo es corto; no podemos vivir como si la vida fuera larga.”

“La oración no es como mucha gente dice: la oración tiene poder. El Dios a quien oramos es quien tiene poder.”

“Vivir en espera del fin es vivir velando en oración.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia
en la carta primera carta del apóstol Pedro primera de Pedro
capítulo cuatro dice la palabra de Dios puesto
que Vosotros también, aramaos del
mismo pensamiento, pues quien ha padecido en la carne terminó
con el pecado. Para no vivir el tiempo que resta
en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme
a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para
haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias,
concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables
idolatrías. A éstos les parece cosa extraña
que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución
y os ultrajan. Pero ellos darán cuenta al que
está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Porque
por esto también ha sido predicado el Evangelio a los muertos, para
que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu
según Dios. Mas el fin de todas las cosas
se acerca. Sed pues sobrios y velad en oración. Y ante todo, tened entre vosotros
ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados.
hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno,
según el don que ha recibido, minístrelo a los otros como buenos
administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla,
hable conforme a las palabras de Dios. Si alguno ministra,
ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea
Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria
y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. Amados, no
os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si
alguna cosa extraña os aconteciese. sino gozaos, porque sois participantes
de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación
de su gloria, os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados
por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso
Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente de parte
de ellos él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. Así que ninguno de vosotros padezca
como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entrometerse en lo ajeno.
Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique
a Dios por ello. Porque es tiempo de que el juicio
comience por la casa de Dios. Y si primero comienza por nosotros,
¿cuál es el fin de aquellos que no obedecen al Evangelio de Dios?
Y si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá
el impío y el pecador? De modo que los que padecen según
la voluntad de Dios encomienden sus almas al fiel Creador y hagan
el bien. Amén. Vamos a meditar el versículo
siete que dice, más el fin de todas las cosas se acerca, sed
pues sobrios y velad en oración, más el fin de todas las cosas
se acerca, sed pues sobrios y velad en oración. Y nuestro tema es
vivir en espera del fin, vivir en espera del fin. La palabra que se menciona ahí
como fin es una palabra que puede ser entendida como la consumación
y nosotros sabemos que la consumación de las cosas como nosotros conocemos
vendrá con la venida gloriosa de nuestro Señor Jesucristo.
y hemos de vivir justamente en la perspectiva de la bendita
esperanza, es la esperanza del creyente el vivir con una perspectiva
de esperar el fin y el fin es justamente la consumación que
se va a realizar cuando el Señor Jesucristo venga y es pues es
el anhelo del creyente es la esperanza bienaventurada es aquello
que mantiene motivado al creyente recuerde en nuestra vida cristiana
somos llamados permanecer con los ojos puestos en Jesús el
autor y consumador de la fe y es el anhelo del creyente pues ahora
le vemos con los ojos de la fe pero esperamos aquel tiempo glorioso
cuando pues ya no será más por fe dice el apóstol Juan ahora
somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos
de ser pero sabemos que cuando él se manifieste seremos semejantes
a él ¿por qué? porque le veremos tal como él
es. Ver al Señor glorificado y lejos
de pensar simplemente en el fin como algo catastrófico. Mucha
gente cuando piensa en el fin piensa en catástrofe. Muchas
veces la gente piensa en el tiempo del fin y es típico que de pronto
salgan titulares aún de personas que son que tienen conocimiento
de la escritura. Cuando de pronto escuchan de
guerras como lo que se está dando ahora en estos días, hablar de
la inminencia del fin. Pero la inminencia del fin siempre
ha sido eminente. Desde que el apóstol Juan, el
apóstol Pedro escribieron, estábamos ya en los últimos tiempos Y lejos
de nosotros de ser algo con desesperanza, es con esperanza, es esperar
la consumación final, aquel tiempo glorioso cuando la creación será
libertada de la vanidad a que fue sujeta por causa del pecado.
Es esperar, como dice el mismo apóstol Pedro, que nosotros esperamos
según su promesa, cielo nuevo y tierra nueva en los cuales
mora la justicia. ahora en base a la perspectiva
de que el tiempo en este en este capítulo el el apóstol Pedro
está hablando varias veces en cuanto al tiempo y dice versículo
dos dice para no vivir el tiempo que resta versículo tres dice
baste ya el tiempo pasado y Aquí, aunque no se menciona la
palabra tiempo, está implícito más el fin de todas las cosas
se acerca. Y nosotros sabemos que hay un
evento que se acerca y es la consumación, la consumación del
presente siglo malo, el momento de nuestra redención. En diferentes
lugares de la escritura se nos recuerda que el tiempo es breve,
dice el apóstol Pablo, por ejemplo, que la noche está avanzada y
se acerca el día. Nuestra salvación está más cerca
ahora que cuando primero creímos. No obstante, también tenemos
que entender de esta expresión que En lo personal, a cada uno
de nosotros se nos está acercando cada vez más el fin de nuestra
vida. Nadie de nosotros sabe exactamente
cuántos días más nosotros vamos a vivir acá. Dice, la Biblia
nos recuerda que los días de nuestra edad son 70 años y en
los más robustos son 80. Con todos fortaleces, molestia
y trabajo. ¿Por qué? Porque pronto pasan y volamos.
Pronto. La vida es realmente corta. Quizá
cuando éramos niños veíamos que iba muy lento, pero de pronto
empezó a ir demasiado rápido. Yo no sé si ustedes se dieron
cuenta cómo es que de pronto ya estamos en octubre. Y es sorprendente
cómo va rápido. Y en vista de que el evento,
la consumación de este siglo, que se va a dar junto con la
venida de nuestro Señor Jesucristo o el fin de nuestra vida en esta
tierra, vivir en espera del fin, es el llamado a los creyentes,
somos llamados a vivir esperando el fin y esperar ese fin con
expectativa, con esperanza. Y dos cosas se nos se nos llama
en este versículo en cuanto a vivir bueno hay más cosas que están
en otros versículos pero en vista de que el fin está cerca en vista
de que el tiempo es corto se nos llama en primer lugar a vivir
siendo sobrios dice más el fin de todas las cosas se acerca
sed pues sobrios sed pues sobrios Ser sobrio es estar en sano juicio,
es pensar bien, es pensar de manera correcta, es estar en
plena posición de nuestras facultades de razonamiento. Algunos, esta
palabra que está traducida como ser sobrios, Es la misma palabra
que se usa en San Marcos y creo que nos va a ayudar a entender
el sentido de la palabra. San Marcos capítulo 5. Versículo 15. hablando del del endemoniado
Gadareno que estaba pues totalmente fuera de sí y no se le podía
sujetar ni con ni con cadenas. Sin embargo, dice el versículo quince, vienen a
Jesús y ven al que había sido atormentado del demonio y que
había tenido una legión sentado, vestido, y en su juicio cabal. esa es la palabra sobrio y creo
que el contraste nos hace ver qué significa ser sobrio antes
él no estaba sobrio no estaba no podía hacer un uso correcto
de sus facultades ni pensar con claridad esa esa palabra también la usa
el apóstol Pablo en Hechos capítulo veintiséis versículo veinticinco dice Festo dice más él dijo no
estoy loco excelentísimo Festo sino que hablo palabras de verdad
y de cordura no estoy loco es lo contrario a estar loco ahora Damos gracias a Dios porque sólo
cuando Dios se revela a su pueblo se nos devuelve una capacidad
de tener una manera correcta de pensar. Antes no pensábamos
con sobriedad, antes de ser antes de que el Señor nos trajera a
la vida, pues pensábamos de una manera que es locura. En verdad,
pensar que uno tiene bondad en sí mismo es una locura. El pensar
que uno puede agradar por sí mismo a Dios, que uno puede alcanzar
a satisfacer la justicia divina es locura. No obstante, pues
nosotros vivimos en un mundo donde las cosas están al revés,
porque dice la escritura que el hombre natural no percibe
las cosas del espíritu, porque para él son locura, aunque verdaderamente
la locura es la que vivíamos antes. Cuando estábamos sin esperanza
y sin Dios en el mundo, estábamos viviendo en verdad una locura. Mantenerse en guerra con Dios,
mantenerse en enemistad contra Dios, cuando en verdad pues no
hay lugar de comparación de enfrentarnos a Dios, es locura. Recuerde que
el Señor Jesús dijo que pues un hombre que va a una guerra
primero evalua sus fuerzas y si no puede pues manda a una embajada
de paz para pues pedir la paz porque está pensando con cordura
pero cuando nos mantenemos en guerra contra Dios es locura
pensar con cordura sed sobrios sed sobrios y el llamado es a
que podamos pensar pensar con un juicio, teniendo un juicio
claro y una perspectiva correcta acerca del fin, acerca del tiempo
y de la eternidad. Y damos gracias a Dios porque
nosotros podemos tener una perspectiva correcta acerca del tiempo y
de la eternidad. La gente en el mundo dice pues
esta vida se vive una sola vez, así que hay que disfrutar de
ella aquí y ahora. ¿Por qué? Porque no tienen claridad
y no tienen una perspectiva correcta del tiempo ni de la eternidad. Es interesante que el apóstol
Pedro, no es la primera vez que llama a los creyentes a la sobriedad,
lo hace en el versículo 13 del capítulo 1, dice, por tanto,
ceñid los lomos de vuestro entendimiento, y todo está en función de nuestra
mente que tiene que ser transformada por la verdad de la palabra de
Dios. Dice, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios.
y esperad por completo en la gracia que Dios se os traerá
cuando Jesucristo sea manifestado. Ser sobrios. Ahora, dos cosas son necesarias
para que nosotros podamos obedecer este llamado, para que podamos
vivir en espera del fin, y uno es Para poder pensar correctamente
necesitamos tener un conocimiento de la verdad, de lo que es verdadero,
tener un conocimiento de lo que es verdadero y nosotros damos gracias a Dios porque estamos
en el verdadero. en el verdadero Dios y en su
hijo Jesucristo. De hecho, el mismo apóstol Pedro,
en capítulo cinco, versículo doce, dice, por conducto de Silbano,
a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente amonestandos
y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios en la
cual estáis. estamos en el verdadero y podemos
tener un conocimiento verdadero, un conocimiento verdadero del
Dios verdadero, un conocimiento verdadero de la historia. La
historia no es, no son ciclos interminables de vida sin esperanza. Hoy es triste que muchos de nuestros
jóvenes viven sin esperanza y los jóvenes pues debe ser muy triste vivir una
vida sin esperanza, quizá en otros tiempos teníamos esperanzas
temporales, sin embargo es triste vivir solo con esperanza temporal
y sin embargo damos gracias a Dios porque nosotros podemos tener
una perspectiva correcta de saber que el fin de todas las cosas
se acerca, de que la historia que se está desarrollando tiene
una consumación que es la gloria de Dios, es la Biblia empieza
con el paraíso perdido y leímos justo Apocalipsis que es contemplar
que el clímax de la historia es con el paraíso recuperado,
es la gloria de Dios y hermanos podemos pensar bien porque tenemos
un correcto conocimiento de lo que es verdadero y somos llamados a seguir creciendo
en la gracia, a seguir creciendo en el conocimiento de la verdad,
porque la verdad es el Señor Jesucristo, su verdad que está
revelada en la palabra. Y la otra cosa, bueno, vamos
a ver Primera de Corintios, capítulo siete, versículo veintinueve
al treinta. El apóstol Pablo dice, pero esto
digo hermanos, que el tiempo es corto, reza pues que los que
tienen esposa sean como si no la tuviesen, y los que lloran
como si no llorasen, y los que se alegran como si no se alegrasen,
y los que compran como si no poseyesen, y los que disfrutan
de este mundo como si no lo disfrutasen, porque la apariencia de este
mundo se pasa. Y esos son pasajes que nos ayudan
a tener una, a pensar con sobriedad, recordar que el tiempo es corto.
Bueno, lo que el apóstolo está diciendo aquí no es que vivamos
como vivían aquellos que se iban a los monasterios. Y vamos a mirar un pasaje más en
primera de Timoteo, capítulo seis, versículo diecisiete. Dice, a los ricos de este siglo
manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas
las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo. ¿Y por qué hay
que mandar? Aquí está hablando a los ricos
de este siglo, aquellos creyentes que Dios les había dado riqueza,
a no vivir sobriamente exponiendo la esperanza en ellas. Dice,
las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas
las cosas en abundancia, ¿para qué? para que las disfrutemos.
O sea, si Dios te da una cama, no duermas en el piso pensando
que así estás mortificando tu carne. Si Dios te da una cama,
pues disfruta de la cama que Dios te da. Y el día que Dios
quiera que te quiten la cama, pues disfruta dormir en el piso
sin quejarte, con contentamiento. Pero el punto es a vivir pensando
sobriamente y no dejarnos atrapar por aquellas cosas que no son
de valor eterno, sino simplemente de valor temporal. Vivir sobriamente
es como dice en Colosenses capítulo tres, los primeros versículos. Dice, si pues habéis resucitado
con Cristo, buscad las cosas de arriba donde está Cristo sentado
a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de
arriba, no en las de la tierra, porque habéis muerto y vuestra
vida está escondida con Cristo en Dios. Y nuevamente la esperanza,
la consumación, el fin de las cosas. Cuando Cristo vuestra
vida se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados
con él en gloria. Damos gracias a Dios porque nosotros
sabemos cuál es el fin de la historia. Nadie puede pensar
sabiamente si no sabe el fin de la historia. Nadie puede pensar
sabiamente si no sabe hacia dónde está dirigiendo su vida. Damos
gracias a Dios porque aquellos que hemos sido traídos al Señor
Jesucristo estamos en el verdadero. Sabemos que estamos en aquel
que es el camino, la verdad y la vida. Sabemos cuál es el fin
de nuestra vida y cuál es el fin de la historia. Sabemos que
El morir es Cristo y el vivir es Cristo y el morir es ganancia.
Tenemos claridad al respecto y nosotros sabemos el fin de
la historia es nuevo cielo y nueva tierra, es vivir sin ninguna
relación más con el pecado, poder vivir para aquello que Dios nos
creó que es su gloria y disfrutando de él para siempre. vivir solo para el presente no
es pensar con lucidez, no es pensar de una manera sobria y
alguna de las cosas que tenemos que recordar al respecto, bueno
vamos a mirar un pasaje en Lucas capítulo 12 Dice, versículo trece, le dijo
uno de la multitud, maestro, di a mi hermano que parta conmigo
la herencia. Mas él le dijo, hombre, ¿quién me ha puesto sobre
vosotros como cueso partidor? Y les dijo, mirad, guardaos de
toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la
abundancia de los bienes que posee. También les refirió a
una parábola diciendo, la heredad de un hombre rico había producido
mucho, y él pensaba dentro de sí diciendo, ¿qué haré porque
no tengo dónde guardar mis frutos? Y otra vez está lo que él pensaba,
su mente, sus pensamientos, dice, y esto dijo haré, y dijo esto
haré, derribaré mis graneros y los edificaré mayores, y allí
guardaré todos mis frutos y mis bienes, y diré a mi alma, alma
muchos bienes tienes guardados para muchos años, repósate, come,
bebe, regocíjate, pero dios le dijo necio esta noche vienen
a pedir tu alma y lo que has provisto de quien será necio
en lugar de sobrio dice así es el que hace para sí tesoros y
no es rico para con dios en resumidas cuentas es no solo tener un conocimiento
verdadero sino también ser dominado por ese conocimiento verdadero
y podemos resumir pensar sobriamente es recordar el tiempo es corto
o sea no podemos vivir como si la vida fuera larga no podemos
ni debemos vivir recuerden el capítulo en el mismo capítulo
que estamos estudiando el apóstol Pedro ya usó referencia al tiempo
dos veces dice no vivir el tiempo que resta y después dice baste
ya el tiempo, el tiempo es corto, la otra es el tiempo es incierto
y la otra es el tiempo no se recupera, el tiempo que ha pasado
si no lo hemos ocupado para lo eterno y simplemente para lo
temporal pues no se va a volver a repetir, el tiempo el tiempo
que no aprovechamos sabiamente. Recuerde en el Salmo noventa
dice enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al
corazón sabiduría. Vivir en espera del fin es vivir
velando en oración, vivir velando en oración. Dice y velad en oración,
y velad en oración. Hermanos, ¿qué es lo que nos
va a llevar a velar en la oración? Pues el que podamos nosotros
pensar correctamente, porque cuando no velamos en oración,
no estamos pensando bien, es que ¿por qué solemos de pronto
no velar en oración? Porque pensamos que nosotros
somos capaces en nosotros mismos, porque de pronto pensamos que
nosotros podemos hacer las cosas o es porque de pronto tenemos
nuestra esperanza en aquello que no es el lugar donde poner
nuestra esperanza entonces que Dios por su palabra y por su
espíritu nos lleve en primer lugar a pensar bien porque como
consecuencia de pensar bien vamos a poder vivir velando en la oración la oración es es Quizá, bueno, estudiar no
es tan difícil como la oración, pero orar es difícil porque nos
humilla, nos lleva a reconocer incapacidad. Orar es también... Es el medio que Dios ha provisto
para que se cumplan sus decretos. que Dios nos guarde de caer en
actitudes tristes. Hay gente que de pronto dice,
¿para qué orar? Si Dios ha decretado todo lo que va a suceder, pues
ore o yo no ore, Dios va a hacer lo que ha decretado hacer. Bueno,
Dios ha decretado lo que va a hacer, pero también ha decretado que
un medio a través del cual el obra lo que ha decretado es la
oración y es necesario que nosotros podamos orar además además para
el creyente es es un deleite el poder de estar en comunión
con el señor es la manera en que Dios obra para alinear nuestro
corazón a su voluntad y que Dios nos guarde uno de no ser pesimistas
el pesimista es el que dice bueno Dios va a hacer todo lo que va
a hacer para qué para qué vamos a orar el otro es el presuntuoso,
el que agarra y lee algunos versículos fuera de contexto y él cree que
tiene una llave y para él no hay nada imposible y entonces
todo lo que él pida se va a hacer y de pronto pues quizá él puede
leer Santiago 4.3 que dice pedís y no recibís Entonces se pone
a pedir, pero se le olvida que Santiago no dice que solo hay
que pedir. Dice, dice, pedís y no recibís
porque pedís mal para gastar en vuestros deleites. Y la Escritura
nos enseña que tenemos que orar conforme a su voluntad. La Escritura
nos enseña que debemos, nuestra oración debe ser que la voluntad
de Dios se haga como en el cielo, así también en la tierra. O sea,
la oración no es como mucha gente dice, la oración tiene poder.
El Dios a quien oramos es quien tiene poder. El Dios a quien
oramos es el Dios que tiene el poder. Y orar es reconocer nuestra
necesidad de él, orar es pensar bíblicamente, orar es recordar
cuando Jesús dice separados de mí, nada podéis hacer. A veces
creemos Es triste que a veces creemos que nosotros sí podemos
hacer muchas cosas, pero el Señor dice, separados de mí, nada podéis
hacer. Pensar bien, ser sobrios, nos
va a hacer velar en oración. Hermanos, somos llamados a orar
y a orar por todo, porque dice la Biblia, por nada estéis afanosos. No obstante que nosotros hemos
de orar por todo. De hecho, en la oración modelo
el Señor, el Señor a que oremos por nuestras necesidades diarias,
el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Sin embargo, que nuestras
oraciones no sean simplemente oraciones que reflejen que no
estamos pensando bien en pedir solamente para las cosas temporales,
sino orar y pedir por el avance del reino. Si el fin de todas
las cosas se acerca, que nuestra oración pueda ser una oración
donde estemos orando por los pastores, orar para que Dios
los guarde en fidelidad, para que Dios provea sus necesidades,
orar por la obra misionera, orar por nuestra ciudad, nuestra ciudad
necesita obra misionera, orar para que Dios nos use Y desde
el momento en que estemos orando, Dios ya nos está utilizando. Y si Dios nos quiere utilizar
de otras maneras para que el Evangelio corra en esta ciudad,
para que el Evangelio corra en el estado de Yucatán, donde pues
es necesario que haya iglesias que estén predicando con fidelidad
la verdad del Evangelio como ha sido revelado. Orar para que
el evangelio avance en nuestro país y para que avance hasta
lo último de la tierra. Es quizá nosotros no podemos
ir personalmente, quizá la voluntad de Dios no es que vayamos personalmente,
pero nosotros podemos interceder y clamar para que el reino de
Dios avance. Orar por la obra misionera, orar
para que Dios obre en nosotros de tal forma que nuestras oraciones
no estén centradas simplemente en las cosas temporales, orar
para que Dios nos siga trayendo hacia sí con lazos de amor, orar
para que nuestro corazón haga un creciente deseo como el que
había en el del apóstol Pablo de conocer a Cristo cada vez
más y más, orar para que para que venga su reino. Hermanos,
el fin está cerca, el fin está cerca. Quisiera concluir con,
pues si hay personas que pueden estarnos escuchando y que no,
no están pensando bien en especial, quisiera regresar el versículo
13 del capítulo 1, donde también
somos llamados a ser sobrios y esperar por completo en la
gracia que se ostrará cuando Jesucristo sea manifestado. Aquellos
que ya hemos venido al Señor Jesucristo sigamos viniendo,
es la sobriedad, es esperar por completo en la gracia. Y si no
has venido al Señor Jesucristo, la pregunta es ¿qué es lo que
te está impidiendo venir al Señor Jesucristo? ¿Estás pensando sobriamente,
estás pensando con una manera sana de pensar acerca del Señor
Jesucristo? ¿Quién es Él? él es el eterno
hijo de Dios, él es cien por ciento hombre y cien por ciento
Dios que vino a esta tierra y que es el único que ha nacido sobre
esta tierra sin pecado y es el único que ha cumplido perfectamente
la voluntad de Dios, es el único que ha hecho justicia, justicia
perfecta, es el único que después de haber vivido en justicia perfecta
ha muerto bajo maldición en una cruz y es el único que ha dado
perfectas satisfacciones, el único que complace al padre.
El padre dice ese es mi hijo amado en quien tengo complacencia.
Si tú estás pensando que puedes hacer algo para complacer a Dios,
estás pensando mal, no estás siendo sobrio. Y el llamado es
arrepiéntete. Tú tienes que mirar que el único
que puede complacer al Padre es el Señor Jesucristo. Tienes
que mirar que en ti no existe ninguna, ninguna bondad, ninguna
justicia, que lo único que Dios debe darte es condenación. y
venir y confiar en el Señor Jesucristo para que tú puedas saber cuál
va a ser el fin de tu vida. Hay gente que está viviendo con
falta de sobriedad porque no saben que va a terminar su vida
y dice, bueno, Dios sabrá qué hacer conmigo. Claro que Dios
va a saber qué hacer contigo. Pero la verdad es que si el Señor
Jesús está hablando por su espíritu a tu corazón, clama a él que
te salve. no es después de que termine
esta vida ya no hay más que hacer, está establecido para los hombres
que mueran una sola vez y después de esto el juicio. Pensar sobriamente
es pensar que hoy es el día de salvación, que mañana no sabemos,
mañana tal vez no habrá otra oportunidad, pero si hoy estás
escuchando que el Señor vino a salvar a su pueblo de sus pecados
y Él está hablando a tu corazón, clama a Él que te salve, clama
que te dé el don de la fe y del arrepentimiento. Ven al Señor
Jesucristo y que viniendo a Él puedas esperar por completo en
la gracia, no en tus obras. en absolutamente ninguna de nuestras
obras y que Dios nos guarde, a que en todo tiempo nosotros
estemos esperando por completo en la gracia que se nos traerá
cuando Jesucristo sea manifestado, en la gracia que se nos traerá
cuando llegue el fin de todas las cosas. El fin de todas las
cosas está cerca. Pensar bien es pensar que todo
depende de la obra y la persona del Señor Jesucristo. Confiar
en Él y solamente en Él. Vamos a orar.

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