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Vivir en lo que es esencial

1 Peter 4:9-11
Joel Coyoc October, 15 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc October, 15 2023
Estudio de 1 de Pedro

El sermón predicado por Joel Coyoc, titulado "Vivir en lo que es esencial," aborda la importancia del amor y la hospitalidad en la vida cristiana, a la luz de la inminente venida de Cristo según 1 Pedro 4:9-11. Coyoc argumenta que, dado que el final de todas las cosas se acerca, los creyentes deben enfocarse en lo esencial, que es el amor fraternal, y ejercerlo a través de la hospitalidad y el servicio a los demás utilizando los dones que Dios ha dado. Utiliza textos como Romanos 12:1-2 y Filipenses 2:3-5 para enfatizar que el amor debe ser sincero y que el servicio a otros se debe ejercer con humildad y poder divino. El predicador concluye que todo debe realizarse para la gloria de Dios, resaltando que sólo en Cristo y a través del Espíritu Santo los creyentes pueden cumplir su llamado.

Key Quotes

“El amor es esencial, el amor no es algo periférico... El que no ama no ha conocido a Dios porque Dios es amor.”

“Vivir en lo esencial es vivir una vida de hospitalidad... sin murmurar.”

“Si alguno habla, hable conforme a la palabra de Dios... No hay duda alguna, aquí podemos hablar de el don de Dios.”

“Nada es nuestro, todo es de Dios... somos solamente buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”

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Primera de Pedro, capítulo cuatro,
dice la palabra de Dios. Puesto que Cristo ha padecido
por nosotros en la carne, vosotros también armados del mismo pensamiento,
pues quien ha padecido en la carne terminó con el pecado,
para no vivir el tiempo que resta en la carne conforme a las concupiscencias
de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Baste
ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles,
andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación
y abominables idolatrías. A éstos les parece cosa extraña
que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución
y os ultrajan. Pero ellos darán cuenta al que
está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Porque
por esto también ha sido predicado el Evangelio a los muertos, para
que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu
según Dios. Mas el fin de todas las cosas
se acerca. Sed pues sobrios y velad en oración. Y ante todo, tened entre vosotros
ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados.
Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno según
el don que ha recibido, minístrelo a los otros como buenos administradores
de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme
a las palabras de Dios. Si alguno ministra, ministre
conforme al poder que Dios da para que en todo sea Dios glorificado
por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los
siglos de los siglos. Amén. Amados, no os sorprendáis
del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa
extraña os aconteciese, sino gozaos, por cuanto sois participantes
de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación
de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados
por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso
Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente de parte
de ellos Él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
Así que ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor,
o por entremeterse en lo ajeno. Pero si alguno padece como cristiano,
no se avergüence, sino glorifica a Dios por ello. Porque es tiempo
de que el juicio comience por la casa de Dios. Y si primero
comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no
obedecen al evangelio de Dios? Y si el justo con dificultad
se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo
que los que padecen según la voluntad de Dios encomienden
sus almas al fiel creador y hagan el bien. vamos a meditar los versículos
del ocho al versículo versículo nueve hasta el versículo once
hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones cada uno según
el don que ha recibido minístrelo a los otros como buenos administradores
de la multiforme gracia de Dios si alguno habla hable conforme
a las palabras de Dios Si alguno ministra, ministre conforme al
poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por
Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los
siglos de los siglos. Amén. Voy a leer el pasaje en otra
traducción de la escritura que dice bríndense mutuo hospedaje.
Pero no lo hagan a regañadientes, ponga cada uno al servicio de
los demás el don que haya recibido, y sea un buen administrador de
la gracia de Dios en sus diferentes manifestaciones. Cuando hable
alguno, hágalo ciñéndose a las palabras de Dios. Cuando alguno
sirva, hágalo según el poder que Dios le ha dado, para que
Dios sea glorificado en todo por medio de Jesucristo, de quien
son la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
empezamos a a estudiar la la sección que va del versículo
siete al versículo once desde el miércoles y el miércoles estamos
mirando que el llamado es a vivir con la perspectiva de del fin
vivir siendo conscientes de que la conclusión de todas las cosas
se acerca vivir con la la la realidad de que el tiempo es
es corto, el tiempo es apremiante, mencionaba en la mañana, como
mencioné también el miércoles, como el apóstol Pedro va haciendo
bastante referencia al tiempo en el versículo dos, para no
vivir el tiempo que resta en la carne. Versículo tres, baste
ya el tiempo pasado, y el versículo siete, aunque no se menciona
la palabra tiempo, está implícito, más el fin de todas las cosas
se acerca. Estábamos recordando que el énfasis
no es para el creyente, no es simplemente mirar como el fin,
como terminación, sino la consumación de las cosas y sobre todas las
cosas la manifestación de la esperanza bienaventurada, la
venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. En la mañana estuvimos mirando
que vivir con el sentido de de que el fin de todas las cosas
está cerca. Bueno, el miércoles estábamos
viendo que el llamado es a ser sobrios, a pensar con sobriedad,
a estar con un sano juicio, y eso solo lo da el evangelio. Y justamente
pensar con sano juicio nos va a hacer mantenernos velando en
oración. Y en la mañana estábamos mirando
que siempre en ese sentido de vivir con la perspectiva de que
el fin está cerca, se nos llama a vivir en lo lo esencial, recuerde
la frase, y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor,
porque el amor cubrirá multitud de pecados. En la mañana estuvimos
mirando que lo esencial es el amor, el amor no es algo periférico,
hay cosas que podemos hacer que pueden ser periféricas, pero
el amor es esencial, el amor es el carácter de Dios, el que
no ama no ha conocido a Dios porque Dios es amor, tan esencial
es que miramos que no solo el apóstol Pedro en cada uno de
los capítulos ha estado hablando acerca del amor estuvimos mirando
los versículos veintidós del capítulo uno donde dice habiendo
purificado nuestras almas por la obediencia a la verdad mediante
el amor mediante el espíritu para el amor fraternal no fingido
y él en ese versículo usa la palabra
entrañablemente en el versículo que estudiamos en la mañana dice
la palabra que utiliza allí es fervientemente fervientemente
que en algunas otras traducciones se ha hecho la traducción como
profundamente o amarnos intensamente es esencial mirábamos en la mañana
al punto de que el señor Jesucristo dijo en esto conocerán todos
que sois mis discípulos no cuantos versículos sabemos. No por si
podemos hacer citas de verdades teológicas de manera correcta.
En esto conocerán todos que sois mis discípulos si tuvieres amor
los unos por los otros. El amor es esencial. El apóstol
Pedro en capítulo uno estábamos mirando que nos llama al amor
fraternal no fingido porque se pueden hacer cosas que parecen
amor y y resultar no ser amor. El apóstol Pablo en primera de
Corintios capítulo trece dice pues puedes dar tu cuerpo para
ser quemado, puedes repartir tus bienes para dar de comer
a los pobres y si no tienes amor pues sencillamente es fingido. Lo único que puede darnos amor
es el evangelio. De hecho, el versículo veintidós
implica el evangelio, habiendo purificado nuestras almas por
la obediencia a la verdad. ¿Y cuál es la verdad? La verdad
es el evangelio de quien es Dios, un Dios tres veces santo. ¿Quién
es el hombre? Un hombre que es pecador, que
lo único que merece es la condenación de su alma. La verdad es que
Cristo es el único hombre que ha venido a esta tierra y ha
cumplido perfectamente la ley, la voluntad del padre. que ha
vivido la vida que su pueblo no puede vivir y ha muerto como
sustituto en lugar de su pueblo. El apóstol Pedro lo ha manifestado
varias veces en la epístola, hablando de que él llevó nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero. Y ese evangelio, esa
verdad solo puede ser obedecida mediante el Espíritu Santo. Estábamos
mirando en la mañana que se predica y la gente escucha, pero solamente
cuando el Espíritu Santo aplica en el corazón de aquellos que
Él ha ordenado para salvación, entonces viene un llamamiento
eficaz y eso produce un corazón puro. Y todo eso es para una
sola cosa, para el amor fraternal, no fingido, amados unos a otros
entrañablemente de corazón puro. También estuvimos viendo que
vuelve a mencionar el asunto en el capítulo dieciséis, porque
es perdón, capítulo dos, versículo diecisiete, porque es esencial,
es esencial, no es periférico. Honrad a todos, amad a los hermanos,
temed a Dios, honrad al rey. Nadie puede temer a Dios si no
conoce a Dios. ¿Y dónde es que conocemos a Dios?
Conocemos a Dios cuando él quiere revelarse a nosotros en el evangelio,
en la persona de Jesucristo. Y solamente conociendo a Dios
podemos temerle correctamente y solo cuando temes a Dios correctamente
puedes amar a los hermanos. De lo contrario, no hay manera
de amar. En capítulo cuatro, que empieza
con recuerde, perdón, capítulo tres, capítulo tres el el apóstol va a hacer un un llamado
a la sujeción antes no se ha llamado a huir de las pasiones
que que batallan contra el alma en esencia el pecado es la pasión
o la el el hecho de vivir en rebelión y de querer hacer nuestra
propia voluntad de no someternos absolutamente a nadie conflictos
con la solamente porque hemos sido renacidos
para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de
los muertos. Por eso él resumen, resumen, resume eso en el versículo
ocho cuando dice finalmente sé todos un mismo sentir compasivos,
amandos fraternalmente, misericordiosos y amigables. Y llega al capítulo
ocho donde pone toda el énfasis cuando dice y ante todo, antes
que cualquier otra cosa, ante todo, antes que el congregarnos
antes que todas esas cosas son buenas, pero antes que todo,
dice, tened entre vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá
multitud de pecados. En la mañana estuvimos explicando
el hecho en toda la escritura de que el amor es esencial, de
que el amor solo es posible para aquellos que el Señor ha hecho
renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de entre los muertos, que no hay posibilidad de tener un amor
que no sea fingido, sino solamente por el evangelio. Estuvimos mirando
en diferentes pasajes, tanto en San Juan, en primera de Corintios,
en primera de Juan, Y ahora lo que vamos a mirar en esta parte
es cómo vivir en aquello que es esencial, vivir lo esencial. Lo que nosotros vamos a encontrar
ahora y que encontramos en el evangelio y lleno e impregnado
del evangelio es que a diferencia de la ley, la ley tiene mandamientos,
el evangelio tiene mandamientos, pero la diferencia es que el
Evangelio da el poder para vivir los mandamientos y la ley no
da el poder para vivir esos mandamientos. La manera de vivir lo que es
esencial, versículo nueve dice, hospedados los unos a los otros
sin murmuraciones. Vivir lo esencial es vivir una
vida de hospitalidad. La hospitalidad es es un asunto que constantemente
se nos llama en la escritura. Dice la Biblia en la carta a
los hebreos que algunos por causa de la hospitalidad, algunos sin
saberlo, hospedaron ángeles. Y la hospitalidad dice, nuestra
traducción dice hospedados los unos a los otros sin murmuraciones.
la otra traducción que estaba leyéndose bríndese mutuo hospedaje
pero no lo hagan a regañadientes y la idea de murmurar es la idea
de hablar bajito y esto implica el hecho de que la hospitalidad
implica pues no es algo no es algo precisamente fácil para
el ser humano en su propia naturaleza. Es algo que implica un precio,
es algo que implica la negación de la privacidad, el abrir las
puertas a otros. Sin embargo, pues es una manera
en la cual podemos mostrar lo que es esencial. Es una manera
en la cual nosotros podemos mostrar el amor y la Biblia nos llama
a hacerlo sin murmuraciones. Esto implica que puede haber
queja. Yo creo que por la gracia de Dios, cuando nosotros practicamos
la hospitalidad, lo que debe suceder es que después de ir,
que Dios nos guarde de que haya comentarios como viste cómo comió,
o viste cuánto comió, o en lugar de eso deberíamos pensar los
atendimos bien, mostramos el amor de Dios, Eso hace una gran
diferencia, el otro tipo de comentarios serían los que implican el hecho
de que hay murmuraciones, hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. ¿Cómo más podemos vivir nosotros
en lo que es esencial? Dice, cada uno según el don que ha
recibido, ministró a los otros como buenos administradores de
la multiforme gracia de Dios. vivir en lo esencial es vivir
una vida de servicio a los otros con los dones que Dios nos ha
dado vivir en lo esencial es vivir una vida de servicio a
los otros cuando nosotros pensamos en venir al culto debemos por
supuesto pensar en glorificar a Dios pero una de las cosas
que debe haber en nuestra mente y debemos orar al Señor es cómo
puedo servir a mis hermanos ¿Cómo puedo servir a mis hermanos cuando
venimos al tiempo de la comunión? ¿Cómo note que dice cada uno
según el don que ha recibido minístrelo? Y esa palabra ministrar
puede ser traducida como servir de hecho la otra traducción que
leí en lugar de usar la palabra ministrar dice ponga cada uno
el servicio de los demás Ponga cada uno al servicio de los demás
el don que haya recibido. Ponga cada uno al servicio de
los demás. Hay algo que caracteriza la vida
del ser humano sin Cristo y es la gente la gente que juega por
posiciones de autoridad, por posiciones de gobierno en el
mundo. Muchas veces dicen que lo hacen para servir al pueblo.
La realidad triste, pero realidad al fin y al cabo, porque el mismo
Señor Jesucristo dijo que es así, es que en realidad eso de
que vamos a servir al pueblo es mentira. Ellos lo hacen para
servirse del pueblo. El Señor dijo, pero entre vosotros
no será así. Y la palabra ministrar es servir
y servir tiene que ser algo que es producido por la obra de la
gracia de Dios en la vida del creyente, producido porque ha
recibido un nuevo nacimiento, producido porque ha sido rescatado
de su vana manera de vivir, y eso lo rescata para vivir una vida
de servicio. Recuerde, dice el apóstol Pablo,
en el capítulo dos de la carta a los filipenses, Cuando pensemos
en dones, hermanos, cada persona que es creyente en el Señor Jesucristo
tiene por lo menos un don que se le ha dado. Y lo que tiene
que haber en nuestra mente es servicio. No importa cuál sea
ese don, es para servir al cuerpo de Cristo. nunca para enseñorearse,
nunca para tener dominio, siempre es para servicio. Capítulo dos
de Filipenses dice, por tanto, si hay alguna consolación en
Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del
espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad
mi gozo sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo
una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por Recuerde, humildad es algo que
produce el Evangelio. Humildad es algo que produce
el Espíritu Santo. Antes de que Dios nos diera vida
por su Espíritu, estábamos arrogantes, hasta que Él nos humilla y se
nos recuerda a antes bien con humildad, estimando cada uno
de los demás como superiores a Él mismo, no mirando cada uno
por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
haya pues en vosotros ese sentir que hubo también en Cristo Jesús
el cual siendo en forma de Dios no estimó el ser igual a Dios
como cosa que aferrarse sino que se despojó a sí mismo tomando
forma de qué de siervo tomando forma de siervo y ese sentir
tiene que haber en nosotros esa palabra quizá ministrar que traduce
la escritura es simplemente servir servir dice haya pues en vosotros
ese sentir que hubo también en Cristo Jesús El cual siendo en
forma de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo hecho
semejante a los hombres, y estando en la condición de hombre se
humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y muerte
de cruz. Recuerde que El Señor Jesús no
vino para ser servido, sino para servir. Y Él ha dado dones a
su pueblo. Si usted ha creído en el Señor
Jesucristo, usted ha sido sellado con el Espíritu Santo y también
ha recibido dones espirituales, pero también ha recibido no solo
dones espirituales, también ha recibido talentos o habilidades
naturales. Y el llamado es, sea que sea
un don espiritual, que seguramente si es creyente en Cristo tiene
por lo menos un don espiritual. también sus habilidades, porque
al final ¿qué tienes que no hayas recibido? Algunos tienen facilidad
para captar cosas cuando leen, otros tienen habilidades artísticas,
pero hay dones espirituales como la enseñanza y algunos dones
que vamos a mirar adelante, pero al final de cuentas que tienes
que no hayas recibido. Todo lo que nosotros tenemos
lo hemos recibido del Señor. Absolutamente todo. Estábamos
sin esperanza y sin Dios en el mundo. Estábamos muertos en delitos
y pecados y Él nos dio vida juntamente con Cristo. Por gracia nos ha
dado la salvación. Por gracia es que algunos tenemos
ciertas habilidades de diferente tipo, algunas habilidades manuales,
otras habilidades intelectuales y diferentes tipos de de de habilidad,
pero todo es dado por el Señor. Dice la escritura toda buena
dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, del padre de las
luces en que no hay mudanza ni sombra de variación. y todo se
nos ha dado con el propósito de presentarlo para servir a
Dios sirviendo a su cuerpo, sirviendo a la iglesia local, sirviendo
a los hermanos, cada uno según el don que ha recibido, minístrelo
a los otros, cada uno vivir lo esencial, vivir una vida de amor
es clamando al señor para que en primer lugar pueda tener claridad
cuál es el don espiritual que Dios me ha dado. ¿Está usted
orando para que Dios le muestre cuál es su don espiritual? No
hay duda que si usted es creyente, pues Dios le ha dado por lo menos
un don espiritual. Después, si Dios le ha mostrado
cuál es ese don espiritual, clamar y orar al Señor para que él le
muestre de qué maneras usted puede usar ese don espiritual
cada vez que esté relación al cuerpo de Cristo, con relación
a la iglesia. Venir de nuestras casas pensando, ¿cómo puedo servir
a mis hermanos en Cristo? es algo que debe dominar nuestra
mente, porque eso es lo que nos va a hacer que entre nosotros
haya ferviente amor, y ferviente amor es el venir pensando con
el don espiritual, con las capacidades que Dios me ha dado, con todo
lo que Dios me ha dado, cómo yo puedo servir y administrar,
porque al final de cuentas somos administradores, y Nada es nuestro, no es mi inteligencia,
es la inteligencia que Dios ha querido darme. Nos gusta decir
cosas como mi carro, mi casa. Y aunque nos dieron un papel
y dice nuestro nombre allá, la verdad es que nada es nuestro. Todo es del Señor, dice la escritura
de Jehová, es la tierra y su plenitud, el mundo y los que
en él habitan. Y a veces nos gusta creer mentiras
y nos sentimos bien de creer que tenemos muchas cosas. Como
creyentes debemos recordar nada es nuestro, todo es de Dios. Soy simplemente un administrador,
un administrador y dice Todo eso es necesario, pensar en la
verdad para poder vivir lo esencial, para vivir una vida de amor.
Cuando yo pienso que las cosas son mías, entonces estoy pensando
en que las puedo usar como quiera usarlo. Hay personas que creen
que de sus ingresos, algunos creen que de sus ingresos el
10% es del Señor y lo demás es mío. la verdad es que de nuestros
ingresos el cien por ciento es del Señor y el cien por ciento
hemos de usarlo de una manera sabia que dé gloria al Señor
y dice después de decir que es vivir una vida de servicio a
los otros con los dones que Dios nos ha dado y recordar para vivir
así vivir así por la gracia de Dios y por el poder del Espíritu
Santo nos hace ser buenos administradores, ministro de los otros como buenos
administradores de la multiforme gracia de Dios. Hermanos, Dios ha dado dones, no todos
tenemos los mismos dones. Sin embargo, no hay dones que
sean más grandes que otros, aunque desde una perspectiva humana
y por influencia de nuestro residuo de maldad, a veces pensamos que
sí, pero hermanos, cada don es necesario dentro de la iglesia.
No hay dones que sean más espectaculares que otros. Esos son prejuicios
que nosotros tenemos. Cada don es necesario y por lo
tanto clama al Señor para que te muestre cuál es tu don y puedas
presentarlo al servicio de Dios sirviendo a tus hermanos para
que seas un buen administrador. Primera de Corintios capítulo
cuatro dice el apóstol Pablo así pues
pues tengannos los hombres por servidores de Cristo y administradores
de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los
administradores que cada uno sea hallado fiel. Se requiere
de los administradores que cada uno sea hallado fiel. Hermanos vamos a rendir cuenta de y que recordemos constantemente
son de Dios, me los ha dado para servir a mis hermanos. Una de
las cosas que no debemos olvidar es nadie tiene todos los dones
y necesitamos los unos de los otros. Otra de las cosas que
tenemos que recordar es la multiforme gracia de Dios. La mejor manera
en que nosotros podemos mostrar la gloria de Dios es de manera
corporativa, como cuerpo de Cristo. Nadie aislado puede manifestar
plenamente la gracia de Dios porque es multiforme y Dios ha
querido repartir a cada uno dones como él ha querido. Ser buenos
administradores de la multiforme gracia de Dios es vivir para
lo esencial dado que el fin de los tiempos de todas las cosas
está cerca. Ahora dice el versículo once, si alguno
habla, hable conforme a la palabra de Dios. Si alguno habla, hable
conforme a la palabra de Dios. Hermanos, no hay duda alguna,
aquí podemos hablar de el don, los algunos dones que tienen
que ver con hablar, como la enseñanza o la predicación pastores y maestros,
misioneros, evangelistas, pero De antemano, vamos a considerar
algo que es un don de Dios, hablar. Hablar es un don de Dios, que nunca, nunca hemos sido, gracias
a Dios, nunca hemos sido mudos, pero debe ser desesperante ser
mudo. y tener que recurrir a otras maneras de comunicar. Pero yo
creo que muchos hemos tenido la experiencia de estar en un
país, en un lugar con gente que no habla el idioma que hablamos.
Y de pronto uno puede entrar en desesperación, imagínate perderte
en un aeropuerto internacional y resulta que no puedes hablar
con nadie. Pero Dios nos ha dado, el don
del habla es un don de Dios. De hecho, cuando pensamos en
ser imagen de Dios, Una de las cosas que debemos recordar es
el hombre habla porque Dios habla. El hombre habla porque Dios habla.
Nosotros tenemos la comunicación verbal porque Dios habla y somos
imagen de Dios. Es cierto que hay algunos animalitos
que hablan, pero nosotros no hablamos como esos animalitos.
Esos animalitos repiten simplemente cosas que pueden retener, pero
no entienden ni saben qué es lo que están diciendo. Pero nosotros
tenemos, hablar es un don de Dios. Hablar es el hecho de que
somos imágenes aún los que no son creyentes son imágenes distorsionadas,
destituidas de la gloria de Dios, pero aún queda el recuerdo de
que fueron hechos a la imagen y semejanza de Dios y es un don
Sin embargo, es un don que implica responsabilidad. Una de las cosas
que tenemos que recordar, hermanos, nuestras palabras no son nuestras. Las palabras son prestadas. Las
palabras son de Dios. Él es el autor de las palabras.
Y hay una gran responsabilidad, pero damos gracias a Dios por
algo. Cuando somos rescatados de nuestra vana manera de vivir,
la que recibimos de nuestros padres, no con cosas corruptibles
como oro y plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, eso
redime también nuestra manera de hablar, redime nuestra comunicación. Y aquí una de las formas en que
nosotros somos llamados a vivir en lo esencial es hablando conforme
a la palabra de Dios. ¿Qué forma tiene nuestro hablar?
Podemos hablar como el gran orador, aquel que en sí mismo es la verdad,
o podemos hablar como el gran engañador, como aquel que es
padre de mentira. Pero si estamos en Cristo, si
somos hijos de Dios por causa de haber confiado en la obra
del Señor Jesucristo, si hemos renacido para una esperanza viva
por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, una gran
noticia es usted puede hablar conforme a las palabras de Dios. Ahora, por eso es que el apóstol
Pedro habla de cómo es la palabra de
Dios que nos da vida. En capítulo 1 dice, siendo renacidos
no de simiente corruptible, sino de incorruptible por la palabra
de Dios que vive y permanece para siempre. Porque toda carne
es como hierba y toda gloria del hombre como flor de la hierba.
La hierba se seca y la flor se cae, mas la palabra del Señor
permanece para siempre. Y esta es la palabra que por
el Evangelio os ha sido anunciada. desechando pues toda malicia,
todo engaño, toda hipocresía, todo lo que es contrario a lo
esencial, todo lo que es contrario al amor. Desead como niños recién
nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella
crezcáis para salvación si es que habéis gustado la benignidad
del Señor. El creyente la palabra le ha
dado vida y dado que la palabra le ha dado vida anhela esa palabra,
esa palabra por la cual fue engendrada es su alimento que él desea y
dado que desea ese alimento como un niño recién nacido, él está
lleno de la palabra de Dios y él puede hablar, pensar hermano
cuando venimos a la iglesia, yo voy a hablar con los hermanos,
¿qué es lo que voy a hablar? Dice la Biblia, por ejemplo,
ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que
sea buena para la necesaria edificación. Cuando dicen ninguna palabra
corrompida no es precisamente que nos pongamos a decir malas
palabras. pero aunque hablemos palabras de diccionario, pregúntate,
lo que estoy hablando con el hermano es para su edificación,
¿qué es lo que me está motivando a hablar al hermano? ¿Es servir
al hermano? ¿Es hablar al hermano con el
don del hable y hacerlo conforme a las palabras de Dios? Sean
vuestras palabras sazonadas con sal a fin de dar gracia a los
oyentes. ¿Estás hablando al hermano porque eso va a edificar su vida?
¿O estás hablando al hermano porque sabes que le vas a decir
algo que le va a herir en su corazón? Si alguno habla, hable
conforme a las palabras de Dios. La traducción que, la otra traducción
de la escritura que leí dice, cuando hable alguno hágalo ciñéndose
a la palabra de Dios. Cuando alguno habla, hágalo ciñéndose
a la palabra de Dios. Y podemos mirar el Salmo 112,
versículo 1. Si usted lee todo ese Salmo,
se va a dar cuenta que es parecido a Proverbios 31, nada más que
para el hombre. Dice, Bienaventurado el hombre
que teme a Jehová y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Bienaventurado
el hombre que teme a Jehová y en sus mandamientos se deleita en
gran manera. Y si usted lo lee en casa, se
va a dar cuenta cuánto se parece al Proverbios 31. Pero hay algo
que, aunque no lo expresa explícitamente como el Proverbios 31, sí dice
que en la palabra de Dios se deleita en gran manera. Hermanos,
si nos deleitamos en gran manera, así como el bebé recién nacido
se deleita en la leche materna. solo así podremos hablar conforme
a la palabra de Dios. No es que cuando usted hable
tiene que estar citando todo el tiempo versículos bíblicos.
Sin embargo, su comunicación debe estar forjada por los principios
de la palabra de Dios. Hablar lo que es de acuerdo a
la palabra de Dios es necesario, dado que no solo Dios habla,
sino hay multitud de voces e imágenes de consejo falso. porque aparte
de la voz de Dios, del gran orador que habla verdad, está la voz
del gran mentiroso. hermanos por eso romanos capítulo
doce versículo uno y dos dice así que hermanos os ruego por
las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en
sacrificio vivo, santo, agradable a Dios que es vuestro culto racional
y dice no os conforméis este siglo sino transformados por
medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis
cuál sea la buena voluntad de Dios. Lo único que puede renovar
nuestro entendimiento es la palabra de Dios. Estamos, venimos contaminados,
llenos de ideas equivocadas. No todos los niños del mundo
saben la canción mexicana de sigo siendo el rey, de sin dinero.
Pero aunque no sepan la canción, lo traen impreso en su corazón.
Y los niños nacen en cualquier país del mundo pensando que ellos
son el rey. cuando el señor nos salva a través
de su palabra, él va limpiando esas cosas, dice, ya vosotros
estáis limpios por la palabra que os he hablado, la necesidad
de la palabra de Dios para poder hablar conforme a la palabra
de Dios, no que necesariamente siempre estés diciendo versículos
bíblicos, pero que se note que tu manera de hablar está forjada
por el temor al señor dice treinta y uno, veintiséis, ya
vimos para los varones, ahora para las hermanas, Proverios
treinta y uno versículo veintiséis la mujer sabia, la mujer de Proverios
treinta y uno, abre su boca con qué? Con sabiduría y la ley de
clemencia está en su lengua, abre su boca con sabiduría, y
la ley de clemencia está en su boca. ¿Qué es lo que moldea nuestra
práctica, nuestra plática, nuestro hablar? No solamente cuando salen
las palabras, sino desde el motivo de las palabras. La ley de clemencia
abre su boca con sabiduría y la ley de clemencia está en su boca. Hermanos, siguiendo las redes
sociales, la ley de clemencia no va a estar en nuestra boca.
No nos conformemos a este siglo. Es sorprendente la manera en
que tantas veces nos hemos aprendido a repetir frases que son conformarse
a este siglo. Hace algunos años se puso de
moda frases como familia pequeña vive mejor. muchos creyentes
hemos repetido esa frase cuando eso es conforme a este siglo,
es una mentira que personas con maldad en su corazón tramaron
para enseñar a los países subdesarrollados para que sigan siendo subdesarrollados,
pero muchos creyentes repetimos y creímos que esa era verdad
de Dios y como esas muchas otras frases que sutilmente llegan
y no tienen que ver nada que ver con hablar conforme a a la
palabra de Dios. Colosenses capítulo tres versículo dieciséis La palabra de Cristo more en
abundancia en vosotros. La palabra de Cristo more en
abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en
toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones
al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. y todo
lo que hacéis sea de palabra o de hecho, hacedlo todo, todo
lo que hacéis sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el
nombre del señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio
de él. Y hermanos, eso es simplemente
para los hombres, para las mujeres que están en Cristo. Hablar y
cuando hablemos que sea conforme a la palabra de Dios, conforme
a la palabra de Dios. Y la palabra de Dios nos llama
a que para ello es necesario que la palabra abunda en nuestro
corazón, que nuestro pensamiento esté siendo renovado. Recuerde
cuál es su pensamiento, su corazón, tal es él. Hermanos, qué importante
que es que siempre estemos pensando que nuestras palabras sean para
edificar. Podemos hablar para destruir,
podemos hablar para herir, podemos hablar, somos llamados a hablar
conforme a la palabra de Dios, para dar consuelo al afligido,
para confortar al que está entristecido, para motivar el crecimiento espiritual,
para proclamar el evangelio. Recuerde que somos real sacerdocio,
nación santa, pueblo adquirido por Dios, Nuestro hablar conforme
a la palabra de Dios es para anunciar las virtudes del que
os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Dice después Bueno,
por supuesto, aquellos que tienen dones en cuanto a la enseñanza,
dones en cuanto a la predicación, en cuanto a ser evangelistas,
pastores y maestros a fin de edificar a los santos para la
obra del ministerio, por supuesto tienen la enorme responsabilidad
de hacerlo por sobre todas las cosas conforme a la palabra de
Dios. Este no es lugar para pararse a exponer las ideas de una persona.
No importa cuán brillantes sean las ideas de una persona, al
final no necesitamos escuchar más ideas de personas. Si hay
algo que necesitamos es la palabra de Dios. Porque su palabra es
viva y eficaz y es más cortante que toda espada de dos filos.
Porque sus palabras son palabras de vida eterna. Porque sus palabras
son alimento para el alma. porque sus palabras son palabras
que nunca pasarán porque por sus palabras es que él da vida
y hermanos asegurarnos de que cada uno está alimentándose de
la palabra de Dios de que cada persona que se para en este lugar
o que enseña niños o lo que haga sea conforme a la palabra de
Dios y no conforme a nuestras ideas y que Dios nos guarde de
algo hermanos porque Con la Biblia se puede
probar casi lo que uno quiera. Que Dios nos guarde de exponer
la verdad como está aquí y no de traer nuestras ideas aquí
y después ponerle versículos para que apoyen nuestras ideas.
Recuerde, desead como niños recién nacidos la leche espiritual no
adulterada. Que Dios nos guarde de adulterar
la palabra de Dios. Que Dios nos guarde de traer
ideas preconcebidas de nuestra cultura. nosotros estemos acomodando
versículos que respalden prejuicios porque muchos prejuicios se pueden
respaldar con la palabra de Dios pero cuidado porque eso es torcer
la escritura. Recuerde algo muy importante
ninguna dice el apóstol Pedro en su segunda carta dice capítulo uno versículo diecinueve tenemos
también la palabra profética más segura La palabra profética
más segura es la palabra de Dios en la cual hacéis bien en estar
atentos como una torcha que alumbra en un lugar oscuro hasta que
el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros
corazones. Entendiendo primero esto que ninguna profecía de
la escritura es de interpretación privada. Hermanos, siempre asegurarnos,
en verdad esta es la interpretación de la escritura. El mejor intérprete
de la escritura es la escritura misma. Que Dios nos guarde de
que yo esté interpretando algo porque sea justa a un prejuicio
que yo tengo. Uno puede tomar versículo, como
dice, por cuanto oíste la voz de su mujer y decir, bueno, como
yo creo que mi mujer no tiene nada que decirme, pues buscar
un soporte bíblico, porque Adán hizo mal al oír la voz de su
mujer. Eso es darle una interpretación privada a la escritura. la escritura
no fue traída por voluntad humana, eso es adulterar la escritura,
orar al Señor para que el Espíritu Santo me guíe a toda la verdad
y yo pueda tener, no una interpretación privada, sino la interpretación
que trae la escritura, que es la intención del Espíritu Santo
al darnos la palabra. entendiendo primero esto que
ninguna profecía de la escritura es interpretación privada porque
nunca la profecía fue traída por voluntad humana sino que
los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo. Hermanos después dice regresamos a a nuestro versículo
dice Después de hablar, otra vez,
ministrar, que es servir. Si alguno sirve, sirva conforme
al poder que Dios da. Si alguno sirve vivir para el
esencial que es el amor, solo pueden los redimidos del Señor,
los que han sido redimidos por la sangre preciosa del Señor
Jesucristo, porque alguien que no ha sido redimido, redimido
con la sangre preciosa de Cristo, no puede servir con el poder
que Dios da. Dios Hablaba yo de la diferencia
entre el evangelio y la ley, es que Dios da el poder. Dice, si alguno sirve, si alguno
sirve, si alguno ministra, hágalo conforme al poder que Dios da.
¿Y cuál es el poder que Dios da? El poder que Dios da es el
poder de su santo espíritu. Y ese poder está a disposición
de todo aquel que ha creído en el Señor Jesucristo, de todo
aquel que ha sido renacido para una esperanza viva por la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos. Él nos ha dado de su espíritu. en él, también vosotros, habiendo
oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación,
y habiendo creído en él, fuiste sellados con el espíritu santo
de la promesa, que es las arras de nuestra herencia. Hay poder
para vivir en todo aquello que el evangelio nos llama, y ese
poder es el poder que Dios da. Recuerde que hacer las cosas
para la gloria de Dios es hacerlas con el poder correcto. todo lo
que no se hace con el poder correcto no puede ser para la gloria de
Dios. Las cosas, las obras supuestamente
buenas que los no creyentes hacen son pecado porque no se hacen
con el motivo correcto ni se hacen con el poder correcto que
es el poder del Espíritu Santo y somos llamados dice a servir
y hacerlo conforme al poder que Dios da y esto tiene directa
relación con velat en oración, con pensar bien, porque estoy
pensando bien es que estoy pensando que yo soy completamente incapaz,
porque estoy pensando bien estoy pensando que separado de él nada
puedo hacer, absolutamente nada. hermanos venir y por ejemplo
si lo que es el servicio que Dios me ha dado para hacer es
acomodar sillas aún en eso hacerlo en el poder del Espíritu Santo
aún en eso hacerlo en oración hacerlo en el poder del Espíritu
Santo si es cada cosa que tenga que hacer, cuando venga y vengo
pensando, ¿Cómo voy a servir a mis hermanos? ¿Cómo que mis
palabras sean conforme a la palabra de Dios? Y recuerde algo, va
a haber una lucha entre la carne y el espíritu, pero tienes el
poder. Recuerde el himno que cantamos,
¿Quieres ser salvo de toda maldad? Tan solo hay poder, hay poder
en Jesús. ¿Quieres vivir y gozar santidad? Hay poder sin igual
poder en la sangre que él vertió. dice después dice vivir para lo esencial es vivir
para que Dios sea glorificado cuando no hacemos las cosas con
el poder que Dios da la gloria no la damos al Señor no obstante
Dios se glorifica pero se los creyentes tienen el poder del
Espíritu Santo para vivir para la gloria de Dios. Cada vez que
nosotros hacemos las cosas con el poder equivocado y con el
motivo equivocado, de todos modos Dios se glorifica, pero qué bendición
que tenemos de que somos capacitados para vivir para la gloria de
Dios. Yo digo se glorifica y cómo se glorifica. Bueno, pues si
hiciste las cosas con el poder no correcto, con el motivo no
correcto, y no eres consumido, Dios se está glorificando porque
está extendiendo su misericordia. Y si Dios te llega a fulminar
en el momento, pues también se va, también se va a glorificar
de cualquier forma. Ahora, no tengamos prisa de que
Dios nos fulmine en el momento. Él no tiene prisa. Él tiene toda
la eternidad. Él tiene toda la eternidad, pero
vivir para lo esencial es vivir para la gloria de Dios para que
él sea glorificado dice conforme al poder que Dios da para que
en todo sea Dios glorificado por Jesucristo para que en todo
sea Dios glorificado por Jesucristo y hermanos aquí está el evangelio
sin el evangelio no es posible glorificar a Dios sin el evangelio
puedes hacer cosas que pueden apantallar a la mitad del mundo
Puede haber gente que escriba un montón de notas y el día que
te mueras gente hable bien de ti, diga muchas cosas bonitas
de ti. Sin embargo, si no obraste con
el poder, porque una de las cosas es que hay cosas que son muy
parecidas a lo real y solo Dios, Dios hace la evaluación final
y uno mismo. pero asegurarnos de que en verdad
estamos en la verdadera gracia, que en verdad estamos en el evangelio
que nos ha redimido, nos ha rescatado de nuestra vana manera de vivir,
porque sólo se puede glorificar a Dios por medio de Jesucristo.
Quien no está en Cristo, no importa cuán espectacular sea lo que
haga, no importa cuántos podamos ser engañados, No olvide que
Dios no mira lo que mira el hombre, porque el hombre mira lo que
está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón. Recuerde, dice, la escritura habla de Abraham
que tuvo dos hijos, y aunque los dos fueron de un mismo padre
y vivieron en el mismo campamento, pues al final, al final hay uno
que glorificó a Dios en Jesucristo, y ese fue Isaac. Más aún, más
aún recuerde que en el mismo vientre estuvieron Jacob y Esaú,
pero a Jacob amé y a Esaú aborrecí. Y aunque estuvieron en el mismo
vientre y llamaron padre y madre a las mismas personas, hay uno
que glorificó a Dios por el poder que Dios da por medio de Jesucristo. asegurarnos porque podemos estar
en la misma iglesia, en el mismo grupo de creyentes, en la misma
matriz, en la misma casa, llamar al mismo padre y sin embargo
asegurarse de que estamos viviendo por el evangelio, que estamos
viviendo por el poder que Dios da para que en todo sea Dios
glorificado por Jesucristo. Si no es por Jesucristo, no podemos
glorificar a Dios. Recuerde claramente, dice la
escritura, por cuanto todos pecaron, cuantos todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios, incapaces de glorificar a Dios,
hasta que él nos da vida por su espíritu, hasta que Dios,
que es rico en misericordia por el gran amor con que nos amó,
nos dio vida juntamente con Cristo. Sin esa vida, juntamente con
Cristo, no es posible glorificar a Dios. Podemos glorificarnos
a nosotros mismos, podemos engañar y autoengañarnos. Dios nos guarde
del autoengaño, que en verdad estamos, hemos confiado en el
Señor Jesucristo, que en verdad hemos renacido para una esperanza
viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, que en
verdad hemos sido rescatados de nuestra vana manera de vivir,
la cual recibimos de nuestros padres. Parte de esa vana manera
de vivir es buscar la propia gloria. Dice Proverbios, buscar
la propia gloria no es gloria. ¿Por qué? porque aquí dice con
toda claridad a quien pertenecen la gloria y el imperio por los
siglos de los siglos y a quien pertenecen a cristo a cristo
solo por medio de jesucristo podemos glorificar a dios solamente
si has nacido de nuevo solamente si te ha quitado tu corazón de
piedra y te ha dado un corazón de carne Dios está escribiendo,
no en tablas de piedras, sino en la tabla de tu corazón, escribiendo
su ley y dándote el poder para vivir en sus mandamientos, porque
confías en la obra del Señor Jesucristo, porque tienes un
concepto claro de ti mismo y cada vez estás más consciente de cuán
peligroso eres para ti mismo, de cuán peligroso eres somos
para los hermanos. Nosotros necesitamos vestirnos
cada vez del Señor Jesucristo, necesitamos venir cada día al
Señor Jesucristo, necesitamos el evangelio. Antes de venir
a la iglesia, predícate el evangelio. Recuerda que tienes aún un corazón
engañoso y perverso más que todas las cosas y que necesito del
Señor Jesucristo y confiar en el Señor Jesucristo y solamente
en el Señor Jesucristo. El apóstol Pedro es un ejemplo
de alguien que por la gracia de Dios aprendió. Él tuvo días
en que confió en Pedro. Él dijo, Señor, si es necesario
morir, yo voy a morir contigo. Él estaba confiando en Pedro. Él se había olvidado, separados
de mí, nada podéis hacer. Él estaba perdiendo de vista
el pensar con sobriedad, el vivir en oración. Damos gracias a Dios
porque el Señor que intercede le dijo yo he rogado por ti para
que tu fe no falte. Hermanos, él aprendió a no confiar
más en Pedro. Él aprendió al final de sus días
a confiar solamente en Cristo. Y el creyente está aprendiendo
cada día. Si nos volvemos santurrones es
que no hemos experimentado en verdad salvación. El creyente
que se le ha manifestado la gloria de Dios no se vuelve un santurrón
insoportable, se vuelve una persona consciente de cuán peligroso
es, no importa cuán viejos seamos. He contado otras veces de un
hombre anciano que había aprendido a temer al Señor y estuvo compartiendo
con un grupo de jóvenes durante una semana. Y al final se reunieron
para pedir motivos de oración y el anciano dijo, yo quiero
que ustedes oren para que termine bien la carrera. Y los jóvenes,
como siempre los jóvenes, pensaban, pues qué pecado puede
hacer este viejito. O sea, damos gracias a Dios porque
ese viejito había y estaba viendo al Señor Jesucristo y sabía que
a pesar de lo viejo no había nada bueno en él sino solamente
Jesucristo y que necesitaba seguir confiando en el Señor Jesucristo
como el primer día y no estaba confiando en su propia justicia.
Él era consciente que lo que él era era por la gracia de Dios
y que lo que había en él y que era propio de él es su pecado.
pero que la justicia es la del Señor Jesucristo. Y hermanos,
necesitamos confiar en Cristo y solamente en Cristo, venir
al Señor Jesucristo, clamar al Señor Jesucristo. Hermano, no
hay manera de amar si no es conociendo a Dios. El que no ama no ha conocido
a Dios porque Dios es amor. ¿Y cómo puedes conocer a Dios
solamente en el Señor Jesucristo? Clamando al Señor que se te rebele. en el Señor Jesucristo, clamando
al Señor que cuando se te rebele, te suceda lo que le sucedió a
Isaías. Ay de mí que soy muerto porque
siendo hombre inmundo de labios, mirar cuando veo a Cristo mi
propia pecaminosidad y venir corriendo al Señor Jesucristo
para que él me salve. Y si has venido una vez, Dios
quiera que sigamos viniendo al Señor Jesucristo. El que ha venido
una vez sigue viniendo. porque el llamado para el creyente
hermanos es puesto los ojos en Jesús el autor y consumador de
la fe que sigamos viendo al señor Jesucristo para que sigamos viendo
su santidad y siga mostrando nuestra imperfección y sigamos
viniendo a él porque necesitamos constantemente de su gracia necesitamos
constantemente del poder de su santo espíritu vamos a ahora

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Joshua

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