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Lo que somos en Cristo

Joel Coyoc September, 6 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc September, 6 2023
Estudio de 1 de Pedro

El sermón de Joel Coyoc titulado "Lo que somos en Cristo" aborda la identidad cristiana de los creyentes basada en su relación con Jesucristo, destacando fuertes fundamentos de la doctrina de la elección y el sacerdocio de todos los creyentes. A través de la exégesis de 1 Pedro 2, el predicador argumenta que los cristianos son un "linaje escogido", un "real sacerdocio" y una "nación santa", enfatizando que esta identidad no proviene de méritos individuales, sino de la gracia soberana de Dios. Coyoc hace referencia a Efesios 1:3-5 y Romanos 2:28-29 para subrayar el concepto de que la elección divina es anterior a la fe y no está basada en obras. La importancia práctica de esta enseñanza es que los creyentes deben recordarse a sí mismos su nueva identidad en Cristo, lo que les permite vivir vidas que glorifican a Dios y anuncian sus virtudes, a pesar de las circunstancias difíciles.

Key Quotes

“No somos escogidos por nuestra fe, porque antes que el mundo existiera, nosotros ni siquiera existíamos.”

“La fe es don de Dios y, por ende, nuestra identidad en Cristo no depende de nosotros, sino de Su pura voluntad.”

“Somos pueblo adquirido por Dios, no por ser especiales, sino porque Él, en Su gran misericordia, nos ha rescatado.”

“El propósito de ser un linaje escogido y un real sacerdocio es para anunciar las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas a Su luz admirable.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras biblias
en la primera carta del apóstol Pedro primera de Pedro capítulo
dos dice la palabra de Dios desechando
pues toda malicia todo engaño, hipocresía, Desead como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para
salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Acercándoos
a Él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres,
mas para Dios escogida y preciosa. Vosotros también como piedras
vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo,
para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo, por lo cual también contiene la Escritura. Y aquí
pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa,
y el que creyera en él no será avergonzado. Para vosotros, pues,
los que creéis, él es precioso, pero para los que no creen, la
piedra que los edificadores desecharon ha venido a ser la cabeza del
ángulo, y piedra de tropiezo y roca que hace caer, porque
tropiezan en la palabra, siendo desobedientes, a lo cual fueron
también destinados. Mas vosotros sois linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para
que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas
a su luz admirable. Vosotros que en otro tiempo no
erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios. Que en otro
tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Amados, yo os ruego como extranjeros
y peregrinos que os abstengáis de los deseos carnales que batallan
contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre
los gentiles, para que en lo que murmuran de vosotros como
de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al
considerar vuestras buenas obras, Por causa del Señor, someteos
a toda institución humana, ya sea al Rey como superior, ya
a los gobernadores como por él enviados para castigo de los
malhechores y alabanza de los que hacen bien. Porque esta es
la voluntad de Dios, que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia
de los hombres insensatos. como libres, pero no como los
que tienen la libertad como pretexto para hacerlo malo, sino como
siervos de Dios. Honrad a todos, amad a los hermanos,
temed a Dios, honrad al Rey. Criados, estad sujetos con todo
respeto a vuestros amos, no solamente a los buenos y afables, sino
también a los difíciles de soportar. Porque esto merece aprobación
si alguno a causa de la conciencia delante de Dios sufre molestias,
padeciendo injustamente. Pues qué gloria es si pecando
sois abofeteados y lo soportáis. Mas si haciéndolo bueno sufrís
y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.
Pues para esto fuisteis llamados. Porque también Cristo padeció
por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas.
El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca. Quien
cuando le maldecían no respondía con maldición, cuando padecía
no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente. quien llevó él mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando
muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida
fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas
descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de
vuestras almas. Amén. recordemos que bueno el apóstol
Pedro está escribiendo a las iglesias que padecen persecución
una de las cosas que tenemos que recordar es que La palabra
de Dios es un libro muy realista, no es un libro romántico. El
Señor dijo que íbamos a padecer aflicción y, de hecho, más adelante
el apóstol Pedro hace un recordatorio de que no nos debe parecer cosa
extraña el sufrimiento. Y cuando las situaciones o las
circunstancias de la vida son difíciles, muchas veces nosotros
tendemos a centrarnos en las circunstancias y el apóstol Pedro
está llamando a los hermanos su atención hacia todo lo que
Dios ha hecho en Cristo a favor de su pueblo y específicamente
en estos versículos está llamando nuestra atención a lo que somos
en Cristo y ese es nuestro tema esta tarde, lo que somos en Cristo. lo que somos en Cristo. Es importante
que nosotros recordemos nuestra identidad, lo que somos en el
Señor Jesucristo. Él ya ha mencionado de manera
un tanto indirecta que somos nuevas criaturas, Él ha mencionado
que somos elegidos, pero después de que Él ha hablado algunas
verdades va a ser un énfasis en recordar nuestra identidad,
de hecho es bueno que nosotros cuando nos saludamos nos decimos
hermanos y es un recordatorio de nuestra identidad el recordar
que somos una familia, que somos hermanos de sangre, por la sangre
de Cristo y pues solemos nada más decirnos
hermanos, pero Pablo decía hermanos, decía santos, decía fieles y
bueno el apóstol Pedro va a comenzar a recordarnos y es importante
porque pues a veces centrados en nuestra circunstancia empezamos
a pensar de nosotros mentiras empezamos a pensar o a veces
quizá hasta autocompadecernos cuando en realidad nuestra atención
debe estar fijada en lo que somos por causa de nuestra unión con
Cristo. Y lo primero que el apóstol nos
menciona ahí es somos linaje escogido. Nosotros somos linaje
escogido. qué gran bendición el poder saber
que somos linaje escogido. El Padre nos escogió de toda
nación y sabemos que lo hizo por su voluntad, lo hizo por
su beneplácito soberano y no tenemos que olvidar que no lo
hizo, como algunos dicen, por nuestra fe, porque no debemos
de olvidar que aún la fe es un don de Dios. Recordemos, antes
que viniéramos al Señor Jesucristo, nosotros estábamos muertos en
delitos y pecado. Y un muerto no puede hacer absolutamente
nada por sí mismo, ni siquiera puede creer. Estábamos muertos. Cuando la Biblia nos recuerda
esto, nos dice que somos salvos por gracia, por medio de la fe.
Y esto no es de vosotros, pues es un don de Dios. No olvidemos
que en la lista, cuando se menciona los diferentes aspectos del fruto
del espíritu, ahí está la fe. La fe es fruto del espíritu.
Entonces, somos escogidos no por nuestra fe, somos escogidos
no por nuestra santidad, porque no hay justo ni a un uno, porque
todos hemos pecado, porque todos nos hemos corrompido, nos hemos
hecho inútiles. En realidad, no hay ninguna santidad
en el ser humano por la cual el Señor pudiera escogerlo. ni
siquiera por nuestras obras porque las buenas obras entre comillas
dice la escritura que son como trapo de inmundicia vamos a Efesios
capítulo uno versículo tres el apóstol Pablo guiado por el
Espíritu Santo va a decirnos ¿Por qué es que somos un linaje
escogido? Dice, bendito sea el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió
en él antes de la fundación del mundo, nos escogió en Cristo
desde antes de la fundación del mundo. Y ahí está claro que no
es por nuestra fe, porque antes que el mundo existiera, pues
nosotros ni siquiera existíamos y no podíamos tener fe si no
existíamos. y además de que la fe es don
don de Dios y dice para que fuésemos santos y sin mancha delante de
él dice en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos
por medio de Jesucristo según el puro afecto de su voluntad
¿Por qué nos escogió? en palabras muy comunes es porque
así quiso hacerlo. Eso quiere decir por el puro
afecto de su voluntad. A él le gustó hacerlo así. No tiene nada que ver con nosotros.
Él quiso escoger a los que escogió y los escogió en Cristo. No por
su fe, no por su santidad, no por sus obras. Segunda de Tesalonicenses. capítulo dos versículo trece
el apóstol Pablo y es interesante que esto mueve a la gratitud
el apóstol Pablo dice pero nosotros debemos dar siempre gracias a
Dios respecto a vosotros hermanos amados por el Señor de que Dios
os haya escogido desde el principio para salvación mediante la santificación
por el Él nos escogió y no lo hizo conforme
a obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho. Somos linaje
escogido, linaje de una, una, de una simiente, y eso es solo
por estar en el Señor Jesucristo. Recuerde la promesa que el Señor
hizo a Abraham, y lo vamos a mirar allá en en Gálatas, capítulo
tres, versículo dieciséis, Dice, ahora bien, a Abraham fue
hecha la promesa y a su simiente, no dice a las simientes como
si hablase de muchos, sino como de uno, a tu simiente la cual
es Cristo. En tu simiente serán benditas
todas las familias de la tierra. Dios escogió un linaje, un linaje
espiritual, le hizo esa promesa a Abraham y la simiente es el
Señor Jesucristo y aquellos que fuimos escogidos en Cristo y
somos linaje escogido por causa de nuestra unión con Cristo. Por causa de nuestra unión con
Cristo es que somos linaje escogido. Después el apóstol Pedro va a
recordar que no solo somos linaje escogido, pueblo de Israel pues
era una nación que el señor escogió que era una figura del real Israel
que es el Israel espiritual los verdaderos hijos de Abraham que
son los que tienen la fe de Abraham pero dentro de esa nación había
no cualquiera podía ser sacerdote dentro de esa nación Dios escogió
a la tribu de de Leví y de ahí venían los los sacerdotes que
eran figuras de nuestro gran sumo sacerdote que es el señor
Jesucristo y por causa de nuestra unión con Cristo somos dice real
sacerdocio, real sacerdocio Apocalipsis capítulo cinco versículo
nueve al diez dice y cantan un nuevo cántico
diciendo digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos
porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido para
Dios de todo linaje y lengua pueblo y nación y nos has hecho
para nuestro Dios reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra
qué bendición y esa es la pues uno de los temas de adoración
celestial va a ser decir que el Señor es digno de tomar el
libro y exaltarlo porque Él nos ha redimido de todo linaje. Algunas
personas sienten cierto prestigio y a veces arrogancia por ser
de determinada raza, pero de todo linaje, no hay un linaje
humano que sea inferior, pero de todo linaje él escogió un
pueblo que es linaje escogido, no por causa de nada en nosotros,
sino solamente por el puro afecto de su voluntad para la alabanza
de la gloria de su gracia y nos ha hecho reyes para vestir ropas
reales. y estas ropas reales es estar
vestidos de la justicia del Señor Jesucristo para poder ofrecer
nuestra adoración. Cantamos, damos gracias a Dios
porque la carta del apóstol Pedro tira por tierra muchas cosas
que son enseñadas abundantemente y que son falsas. El apóstol
Pedro, si él fue como dicen algunos el primer el primer papa y la
roca de fundamento de la iglesia pues en esta carta lo pudo haber
escrito pero él dice no dice acérquense a Pedro sino dice
acérquense a él a Cristo roca la piedra viva el apóstol Pedro
también pues era la oportunidad de mostrar que había un obispo
que tenía primacía entre los demás, pero él dice no existe
tal cosa como rangos que se ponen dentro de las iglesias. Si bien Dios llama personas para
hacer un trabajo pastoral, no es precisamente un rango como
algunas personas quieren suponer. que Dios quita de nuestras mentes
porque a veces seguimos arrastrando esas ideas erradas de que a veces
pedimos a los pastores que oren por nosotros porque a veces suponemos
que ellos como que tienen algo distinto es cierto han sido honrados
por el Señor para llamarlos el ministerio pero todo creyente
es real sacerdocio y puede orar y ofrecer su oración al Señor
y no hay diferencia es por causa de nuestra unión con Cristo somos
por causa de nuestra unión con Cristo que es nuestro gran sumo
sacerdote el que entró y no ofreció como hacían los otros sacerdotes
que tenían que ofrecer sangre ajena y sangre que solo era un
símbolo porque no quitaban ni un pecado pero él por su propia
sangre él entró y con un solo sacrificio hizo perfectos para
siempre a los santificados y nos ha hecho reyes y sacerdotes es
nuestro privilegio el poder ofrecer nuestra adoración tanto en el
culto de la congregación de los santos poder hacer nuestras oraciones,
poder cantar al señor y ofrecer como dice en versículos anteriores
del capítulo dos que estamos estudiando versículo cinco del capítulo
dos al final dice y sacerdocio santo para ofrecer sacrificios
espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo, por
medio de Jesucristo. Los pastores son honrados por
el Señor poniéndonos en el ministerio, pero la Biblia enseña el sacerdocio
del creyente. No existe algo jerárquico como
algunas personas han pretendido. el creyente, el que está por
causa de su unión con Cristo, se puede acercar confiadamente
al trono de la gracia. No dice que solo los pastores
o solo los obispos o los ancianos, sino cada creyente que está en
el Señor Jesucristo puede acercarse confiadamente al trono de la
gracia y ofrecer sacrificios espirituales por medio de Jesucristo. Después, de decirnos linaje escogido, real sacerdocio,
nación santa, nación santa. Una de las cosas que no tenemos
que olvidar es que En el Antiguo Testamento, todo
eran sombras de lo que había de venir. De hecho, el apóstol
Pedro está tomando esas sombras. El pueblo de Israel fue librado
de la esclavitud en Egipto, se sacrificaron la Pascua, marcaron
las puertas de la casa y se les dijo que se ciñeran. El apóstol
Pedro ya dijo, ceñid los lomos de vuestro entendimiento. Ellos
salieron y eran extranjeros y peregrinos, y los creyentes son extranjeros
y peregrinos. Ellos estuvieron vagando por
el desierto, que es una figura del mundo. Y así como Israel
era una nación que Dios llamó de entre las demás naciones para
ser un pueblo diferente, un pueblo apartado para el Señor, que en
realidad era una figura del verdadero Israel. No olvidemos, cuando
estudiamos romanos, ahí el apóstol Pablo enseñó quién es el verdadero
Israel. El verdadero Israel no es el
que es circuncidado en la carne, humano o humana, sino el que
es circuncidado en su corazón. Y así como la circuncisión era
una figura para pertenecer a la nación judía, pues el creyente
ha sido circuncidado no en su cuerpo, sino en su corazón. Vamos
a mirar Filipenses capítulo tres. Versículo tres. Dice, porque
nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos
a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza
en la carne. Hermanos, nunca debemos cansarnos
de pensar en nuestra unión con Cristo. De hecho, lo que Pedro
está recordando es lo que somos a causa de nuestra unión con
Cristo. Nadie es nada de lo que se dice
ahí si no está en Cristo, si no ha sido renacido por la palabra
de verdad. sino es porque ha oído el evangelio
de la salvación y ha sido sellado con el sello del Espíritu Santo,
pues no, no es su identidad, pero esta es identidad de aquellos
que están en Cristo, porque nosotros somos la circuncisión, o sea,
somos el verdadero Israel, somos una nación santa, dice, los que
en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús no
teniendo confianza en la carne. Romanos capítulo dos, Versículos 8, 28 y 29. Pablo, guiado por el Espíritu
Santo, dice, pues no es judío el que lo es exteriormente, ni
es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne,
sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión
es la del corazón en espíritu, no en letra, la alabanza del
cual no viene de los hombres, sino de Dios. una nación santa,
el verdadero Israel, circuncidados en el corazón cuando somos traídos
al Señor Jesucristo. 8, 28, 29. Regresamos al pasaje
ahí en primera de Pedro. Entonces, Pedro está recordando
a la iglesia en medio de las circunstancias quiénes son y
lo que va a decir ahora es pueblo adquirido por Dios, pueblo adquirido
por Dios. A veces las circunstancias nos
hacen pensar mentiras acerca de quiénes somos. Y cuando estamos creyendo mentiras,
pues podemos arrastrarnos en autocompasión, pero en verdad
es necesario que podamos recordar somos un pueblo adquirido por
Dios, un pueblo especial a quien Dios confiere un amor especial.
Y un pueblo a quien Dios cuida también de manera especial. algunas veces en los salmos cuando
se habla del pueblo de Dios dice que son como la niña de sus ojos
somos un pueblo adquirido por Dios el apóstol ya nos dijo esto
en el capítulo uno dice versículo dieciocho Dice, sabiendo que
fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual
recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como
oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, un pueblo
adquirido por Dios a precio de la sangre preciosa de Cristo,
como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado
desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los
postreros tiempos por amor de vosotros. Pueblo adquirido por
Dios al precio de la sangre del Señor Jesucristo. Dice apóstol
Pablo también o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del
Espíritu Santo el cual está en vosotros el cual tenéis de Dios
y que no sois vuestros porque habéis sido comprados por precio
glorificar pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu
los cuales son de Dios habéis sido comprados por precio no
con oro y plata con la sangre preciosa de Cristo es por causa
de nuestra unión con Cristo es por causa de la obra del Señor
Jesucristo por causa de la sangre del nuevo pacto que es la sangre
del Señor del Señor Jesucristo somos cuando pensamos en eso
tenemos que pensar en ya el Señor nos creó y somos de él porque
nos creó pero perdidos en Adán el Señor nos compró con la sangre
del Señor Jesucristo ahí una historia de un niño que hizo
un barco y ese barco pues se le fue y se perdió y de pronto
un día él caminando lo encontró en una tienda y él pues juntó
sus ahorros y compró el barco y él dijo es doblemente mío porque
lo hice y lo compré y el Señor nos creó, caímos en Adán y el
Señor nos compró con la sangre del Señor Jesucristo. Pueblo
adquirido por Dios. Deuteronomio 7, 6, 8 Recuerde que aquel Israel terrenal,
aquellos descendientes físicos de Abraham eran sombra. El cumplimiento
de todo es en el nuevo pacto. Y hablando a ese Israel se le
dijo, dice porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios o sea
apartado para el señor Jehová tu Dios te ha escogido para hacerle
un pueblo especial más que todos los pueblos que están sobre la
tierra y algo importante es no olvidar dice no por ser vosotros
más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido
o sea no es por algo en nosotros pues vosotros era erais el más
insignificante de todos los pueblos sino por cuanto Jehová os amó
y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres. Os
ha sacado Jehová con mano poderosa y os ha rescatado de servidumbre
de la mano de Faraón, rey de Egipto. Y recuerde que ellos
salieron cuando fue ofrecida la Pascua y se marcó las puertas
con la sangre, que era una figura justamente del Señor Jesucristo,
que es nuestra Pascua. Después de decirnos que somos
linaje escogido, que somos real sacerdocio, nación santa, pueblo
adquirido por Dios. El apóstol Pablo también habla
de esto y dice vosotros que en otro tiempo no erais pueblo.
Si alguna vez se siente que no es pueblo, eso es del pasado,
si está en Cristo. Somos pueblo. Que en otro tiempo
estábamos sin esperanza y sin Dios en el mundo, pero ahora
hemos sido traídos por causa de la obra del Señor Jesucristo.
Dice, Él es nuestra paz que de ambos pueblos hizo uno, derribando
la pared intermedia de separación. Y después de recordarnos esto,
el apóstol nos recuerda ¿Cuál es el propósito del que somos?
Dios tiene un propósito en lo que ha hecho y tanto Pedro como
Pablo hablan abundantemente del propósito y dice para que anunciéis las virtudes
de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Somos linaje escogido, real,
sacerdoso, en nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis
las virtudes del que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Aquí hay dos dos aspectos importantes. Uno es, somos salvados para la
alabanza de su gloria. El apóstol Pablo dice que es
para la alabanza de la gloria de su gracia. Somos salvados
para la alabanza de su gloria y seremos para siempre trofeos
de su gracia. De manera que todo el universo
alaba, alabe a Dios por su misericordia. Cada, cada pecador salvado es
es un trofeo a la gracia y a la misericordia del Señor. Desde
el momento en que Dios hace esa obra de salvación ya se está
mostrando la la gloria del Señor. Vamos a mirar Efesios capítulo
uno Versículo seis dice para la banza
de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el
amado, para la banza de la gloria de su gracia, con la cual nos
hizo aceptos en el amado. Toda la gloria en la salvación
es a Dios, es a Dios. Dice versículo doce, Bueno, vamos
a leer los versículos que siguen siete, dicen que tenemos redención
por su sangre, está hablando del Señor Jesucristo, el perdón
de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar
para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer
el misterio de su voluntad según su beneplácito, el cual se había
propuesto en sí mismo de reunir todas las cosas en Cristo en
la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están
en los cielos como las que están en la tierra. En él asimismo
tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito
del que hace todas las cosas, según el designio de su voluntad.
Y otra vez está el propósito. ¿Para qué? Dice, a fin de que
seamos para la avanza de su gloria, nosotros los que primeramente
esperamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo
oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación,
y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el espíritu santo
de la promesa, que es las arras de nuestra herencia, hasta la
redención de la posesión adquirida. Y cierra otra vez, para alabanza
de su gloria, para alabanza de su gloria. Cada uno de nosotros
es para alabanza de la gloriosa gracia del Señor, de su gloriosa
misericordia. Todo el la mayor expresión de
la gloria de Dios es la obra del Señor Jesucristo. También
podemos considerar que somos responsables de mostrar mundo
por nuestras vidas, por nuestras palabras, o sea, dar, dando testimonio. Por eso el apóstol Juan dice
lo que hemos visto y oído, esos anunciamos para que también vosotros
tengáis comunión con nosotros y nuestra comunión verdaderamente
es con el padre y con su hijo Jesucristo. Nuestras vidas y
nuestras palabras, el dar testimonio. Recuerde que pues está la gran
comisión del Señor Jesús dijo toda potestad me es dada en el
cielo y en la tierra por tanto y y hacer discípulos a todas
las naciones bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo
y del Espíritu Santo y enseñándoles todas las cosas que yo os he
mandado el poder anunciar y en verdad es el anhelo del corazón
del creyente el que otras personas puedan experimentar el gozo de
conocer al Señor, el gozo de su salvación, de poder saber
que todo está bien con el Señor, de saber que el Señor puede llevarme en cualquier
momento y todo está bien, aunque haya problemas, haya dificultades,
el mayor problema y el verdadero problema que en verdad pues de
pronto hay cosas que nos quitan el sueño, pero solo una debería
quitarnos y damos gracias a Dios porque esa una que debería quitarnos
el sueño está resuelta para los que están en Cristo y es que
estamos bien con Dios por causa de la obra del Señor Jesucristo,
porque estamos unidos al Señor Jesucristo, porque él nos ha
justificado, porque estamos en paz con Dios por medio de la
fe en la obra y la persona del Señor Jesucristo. Y el deseo
es compartirlo para que otros recuerde que el apóstol Pablo
decía que el anhelo de su corazón y su oración a Dios para Israel
es para salvación. Y él quería que sus parientes,
sus familiares conocieran al Señor Jesucristo. Bueno, eso
nos nos llama a que si somos real sacerdocio, pues podemos
orar por la salvación de personas. Al final Dios va a salvar a aquellos
que escogió en Cristo, pero anhelar en nuestro corazón, orar por
nuestros familiares, orar por nuestros vecinos, orar por nuestra
ciudad, orar por nuestro estado, orar por hasta lo último de la
tierra, hasta lo último de la tierra. El Salmo ciento cincuenta, versículo
seis, dice todo lo que respira, alabe a Jehová. es interesante cómo va a cerrar
esta sección el apóstol Pedro. Bueno, el propósito es anunciar
las virtudes del que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable
y es parte del, es el propósito de cuando estamos dando Hay un énfasis, el apóstol está
cerrando un énfasis en lo que somos y para qué somos. Quizá
después de escuchar quiénes somos y para qué somos, uno estuviera
con cara de interrogación y el apóstol está afirmando Sí, vosotros,
vosotros sois linaje escogido, sois real sacerdosos, son nación
santa para anunciar las virtudes del que os llamó de las tinieblas.
Vosotros, vosotros que en otro tiempo no erais pueblo. Cuando
venga esa esa autocompasión, ese pensar mal de nosotros y
no pensar de nuestra posición por causa de nuestra unión con
Cristo. Tenemos que recordar, eso fue del pasado, en otro tiempo
no erais pueblo, pero si estás en Cristo, ahora eres pueblo. Eres pueblo, dicen, pero que
ahora sois pueblo y no cualquier pueblo, pueblo de Dios, que en
otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis
alcanzado misericordia. Y si notamos algo, está haciendo
lo mismo que se hizo en Deuteronomio, recordar no es por causa de nosotros,
no te olvides, por supuesto que somos, somos algo especial, somos
linaje escogido, pero no es por nosotros, es porque Dios es grande
en misericordia, es algo que no tenemos que perder de vista
y yo creo que el Espíritu Santo se encarga de que el verdadero
creyente no lo pierda de vista, porque personas en el pueblo
de Israel perdieron eso de vista y después miraban a las demás
personas por debajo del hombro. Judíos se referían a los gentiles
como perros. Hermanos, yo sé que Dios va a
guardar a su pueblo, a que no olvidemos. Sí, nosotros somos
gente especial, escogida, comprada por la sangre de Cristo, con
un propósito, anunciar las virtudes, pero no es por nada en nosotros.
no nos lamentemos ya somos pueblo y no cualquier pueblo somos pueblo
de Dios en otro tiempo no habíamos alcanzado misericordia pero ahora
hemos alcanzado misericordia y todo lo que somos es porque
Dios es grande en misericordia como dice el en otro lado ya
el el apóstol ya nos dijo dice bendito el dios y padre de nuestro
señor jesucristo que según su grande misericordia nos hizo
renacer para una esperanza viva por la resurrección de jesucristo
de los muertos todo lo que el apóstol está ahora haciendo pedacitos
está aquí en este versículo tres ahí está bendito el dios y padre
de nuestro señor jesucristo que según su grande misericordia
nos hizo renacer para una esperanza viva Y cuando nos hizo renacer,
nos hizo ser linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios, con el propósito de anunciar las
virtudes del que nos llamó de las tinieblas. Hay que creerlo, sí, nosotros,
nosotros, ahora somos pueblo y es por su grande misericordia. El apóstol Pablo lo dice que
éramos lo mismo que los demás, pero Dios que es rico en misericordia,
porque el gran amor con que nos amó, nos dio vida juntamente
con Cristo. Vamos a orar.

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