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JC

Por causa del Señor

1 Peter 2:13-16
Joel Coyoc September, 10 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc September, 10 2023
Estudio de 1 de Pedro

El sermón "Por causa del Señor" predicado por Joel Coyoc se centra en el llamado a la sumisión a las autoridades humanas según 1 Pedro 2:13-16, abordando el concepto de autoridad desde una perspectiva teológica reformada. El predicador argumenta que la falta de sumisión es una manifestación del pecado, que se origina en la rebelión contra la autoridad establecida por Dios. A través de referencias a Daniel y Romanos, muestra que toda autoridad se ha constituido bajo el designio divino, y llama a los creyentes a honrar y someterse a sus líderes mientras mantienen su obligación de obediencia a Dios. La importancia práctica de este mensaje radica en la necesidad de vivir de tal manera que glorifique a Dios y haga callar la ignorancia de quienes critican a los creyentes, lo que se refleja en su manera de actuar en la sociedad.

Key Quotes

“Por causa del Señor, someteos a toda institución humana, ya sea al Rey como a superior, ya a los gobernadores como por él enviados.”

“Uno de los deseos carnales que batalla contra el alma es la falta de sujeción a la autoridad.”

“El creyente no teme al rey, el creyente honra a la autoridad, se somete a la autoridad, el creyente por la gracia de Dios teme al Señor.”

“No somos libres para pecar, somos libres del pecado.”

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Vamos a abrir nuevamente nuestra
Biblia en la primera carta del apóstol Pedro, en su capítulo
2. Dice la palabra de Dios desechando
pues toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias y todas
las detracciones. Desead como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para
salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Acercándoos
a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres,
mas para Dios escogida y preciosa. Vosotros también como piedras
vivas, sed edificadas como casa espiritual y sacerdocio santo,
para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo. por lo cual también contiene
la escritura. He aquí pongo en Sion la principal piedra del
ángulo, escogida, preciosa, y el que creyera en él no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que
creéis, él es precioso, pero para los que no creen, la piedra
que los edificadores desecharon ha venido a ser la cabeza del
ángulo. y piedra de tropiezo y roca que
hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes
a lo cual fueron también destinados. Mas vosotros sois linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para
que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas
a su luz admirable. Vosotros que en otro tiempo no
erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios, que en otro
tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Amados, yo os ruego como extranjeros
y peregrinos que os abstengáis de los deseos carnales que batallan
contra el alma. manteniendo buena vuestra manera
de vivir entre los gentiles, para que en lo que murmuran de
vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día
de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. Por causa
del Señor, someteos a toda institución humana, ya sea al Rey como a
superior, ya a los gobernadores como por él enviados, para castigo
de los malhechores y alabanza de los que hacen bien. Porque
esta es la voluntad de Dios, que haciendo bien, hagáis callar
la ignorancia de los hombres insensatos. como libres, pero
no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo,
sino como siervos de Dios. Honrad a todos, amad a los hermanos,
temed a Dios, honrad al Rey. Criados, estad sujetos con todo
respeto a vuestros amos, no solamente a los buenos y afables, sino
también a los difíciles de soportar. Porque esto merece aprobación
si alguno a causa de la conciencia delante de Dios sufre molestia
padeciendo injustamente. Pues, ¿qué gloria es si pecando
sois abofeteados y los soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís
y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.
Pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció
por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas.
el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca, quien
cuando le maldecían no respondía con maldición, cuando padecía
no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente. Quien llevó él mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando
muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida
fuisteis sanados. porque vosotros erais como ovejas
descarriadas, pero ahora habéis vuelto al pastor y obispo de
vuestras almas. Amén. Vamos a a meditar los versículos
del trece al versículo dieciséis Por causa del Señor someteos
a toda institución humana, ya sea al Rey como a superior, ya
a los gobernadores como por él enviados para castigo de los
malhechores y alabanza de los que hacen bien. Porque esta es
la voluntad de Dios que haciendo bien hagáis callar la ignorancia
de los hombres insensatos, como libres, pero no como los que
tienen la libertad como pretexto para hacerlo malo, sino como
siervos de Dios. estábamos estudiando en la mañana
el ruego de de un pastor y una de las cosas que estaba en
el ruego es el abstenerse de los deseos carnales que batallan
contra el alma y siguiendo en este orden de ideas vamos a meditar
esos versículos y nuestro tema es por causa del señor. por causa
del señor hay una traducción de la escritura que traduce esta
frase como por el honor que le deben al señor por el honor que
le deben al señor por causa del señor y el apóstol Pedro nos
va a llamar ya nos en el ruego nos llamó
a no abstenerse de los deseos carnales
que batallan contra el alma y aquí por el honor que se le debe al
Señor llama a someternos a toda institución humana. Uno de los
deseos carnales que batalla contra el alma es la falta de sujeción
a la autoridad. En esencia, el pecado, la caída
del hombre en el pecado, fue rebelión contra Dios. Dios dijo
claramente al hombre que podía comer de todos los árboles que
estaban en el huerto, excepto del árbol de la ciencia del bien
y del mal, ese no debía comer, porque el día que comiera de
él, ciertamente iba a morir. Satanás vino negando la palabra
de Dios y llamando la atención hacia hacia Adán y hacia Eva
en cuanto a dejar de ser sujetos a Dios, incluso ser ellos mismos,
Dios, seréis como Dios. Cuando en Filipenses el apóstol
Pablo habla del Señor Jesucristo y dice que hay en nosotros el
mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, el cual siendo en forma
de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse.
Aquello a lo cual el Señor Jesucristo no se aferró es a lo que el ser
humano se aferró y vino a la caída en el pecado. En esencia,
el pecado es falta de sujeción. Es uno de los deseos carnales
que batallan contra el alma. Lo podemos ver abundantemente
en la cultura. Recuerde que son muy populares
canciones como con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero. Mi palabra es la ley, el ser
el rey, el ser el que hace lo que quiere, el ser sin autoridad
encima de uno. Cuando uno recuerda a aquellos
que han tenido la bendición de criar hijos, pues Es una batalla
de los padres el enseñar a los hijos a obedecer. Ni un padre
se esfuerza tanto por enseñar a su hijo a ser un desobediente.
Al contrario, es una batalla enseñar obediencia, porque el
bebé así pequeñito como usted lo ve, y a veces los padres dicen,
qué inocente criatura. Resulta que a veces es probable
que los que son más inocentes son los padres, porque no hay
nada de inocencia en la criatura. Es una criatura que en esa corta
edad quiere ser quien se gobierna a sí mismo, quiere ser el rey. Él quisiera que la familia funcione
todo alrededor de él y se haga lo que él quiere. Esa es en sí
la esencia del ser humano. y el apóstolo aquí nos está llamando
por el honor que le deben al Señor y está hablando de uno
de los deseos fuertes que es la falta de sujeción y él dice
por causa del Señor someteos a toda institución humana ya
sea al rey como a superior por causa del Señor podemos entender
y recordar la causa primaria de todas las cosas es Dios no
olvidar que justo acaba de terminar el hablar hablando en el versículo
doce de la gloria de Dios dice para que en lo que murmuran de
vosotros como de malhechores glorifiquen a Dios en el día
de la visitación al considerar vuestras buenas obras por causa
del Señor someteos a toda institución humana ya sea al rey como a superior
una de las cosas que nosotros no tenemos que olvidar como creyentes
tanto Pedro como el apóstol Pablo escribieron cosas similares y
ellos estaban viviendo bajo el imperio romano que en realidad
pues no era precisamente un gobierno entre comillas democrático como
los que nosotros estamos acostumbrados, en realidad era un gobierno hasta
cierto punto dictatorial y era un gobierno que en especial se
empeñaba en perseguir a los cristianos, un gobierno en el cual por razones
políticas pues había un departamento dentro del gobierno que era el
departamento de religión e incluso hay algo que ellos buscaban y
era la unidad del imperio. Ellos podían aceptar a los pueblos
que dominaban que tuvieran los dioses que quisieran siempre
y cuando además añadieran a su lista de dioses al emperador
porque se le consideraba divino y había que rendir adoración
al emperador. Y ahí por qué dice en romanos
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor y creyeras
en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Y no está hablando de una simple profesión de fe sino está hablando
de cosas más serias como el hecho de tener que elegir entre ofrecer
incienso a César y decir César es Señor o Cristo es el Señor
y se nos llama y tenemos que recordar que es por causa del
honor del señor. Hemos sido salvados, hemos sido
rescatados de nuestra vana manera de vivir, para poder vivir en
la manera para la cual Dios nos creó que es para su gloria, y
dentro de los aspectos de su gloria es, recordemos, todos
los roles están definidos por el personas que no tienen luz del
señor, no saben, no conocen, no entienden, quizá es muy probable,
el emperador no entendía nada respecto a la gloria de Dios,
sin embargo, El emperador, el rey, estaba puesto por Dios para
mantener orden. Dios está llevando a cabo su
plan y Dios mantiene orden a través de las autoridades civiles. Y
el Señor, bueno, el Espíritu Santo, a través del apóstol Pedro,
llama a los creyentes a someterse a toda institución humana. Dice
al rey como a superior o a los gobernadores. Nos está hablando
de los diferentes niveles que puedan haber en el gobierno.
Cada uno de ellos, los creyentes, somos llamados a someternos. El creyente ha dejado de tener,
bueno, aún está el deseo en su carne, pero por gracia de Dios
él tiene una visión correcta y él sabe por la revelación del
Espíritu Santo que Dios es la causa primaria de todas las cosas.
porque hay reyes porque dios pone reyes vamos a mirar daniel
libro de daniel capítulo dos, versículo veinte,
dice, y Daniel habló y dijo, sea bendito el nombre de Dios
de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría.
Él muda los tiempos y las edades. ¿Qué hace Dios? Quita reyes y
pone reyes. Dice, da la sabiduría a los sabios
y la ciencia a los entendidos. Él quita reyes y pone reyes. Versículo treinta y siete, Daniel
está hablando con un abucodonosor y le dice, tú o rey, eres rey
de reyes, porque Dios, el Dios del cielo te ha dado reino, poder,
fuerza, y majestad. Versículo cuarenta y siete, dice,
el rey habló a Daniel y dijo, ciertamente el dios vuestro es
dios de dioses y señor de los reyes, el que revela los misterios,
pues pudiste revelar este misterio. Y podríamos seguir mirando pasajes,
pero recordemos algo, Dios pone las autoridades civiles, la escritura
dice en romanos que dice no hay autoridad sino la establecida
por Dios. Pilato le dijo al Señor Jesucristo
no sabes que yo tengo poder para soltarte o para que tú te mantengas
acá y Jesús le dijo no tendrías ningún poder si no te fuese dado
de arriba es probable que tal vez ellos no lo sepan muy probablemente
la gente busca esos lugares de autoridad pues no precisamente
pensando en en mostrar el carácter de Dios al gobernar pero hay
reyes porque hay un verdadero rey, hay presidentes porque Dios
preside y cada uno de ellos tienen una responsabilidad de hacerlo
en representación del señor y muchas veces casi por lo general no
es así pero los creyentes sabemos por la escritura que el señor
es el que pone y quita los reyes algunas veces es posible que
alguien llegue a gobernar posiblemente más de una vez sea pues no por
formas legítimas según nuestros sistemas de gobierno, quizá algunas
veces a través de fraudes o cosas de ese tipo, sin embargo, no
obstante, el Señor pone ese gobierno, no importa cómo llegue el Señor
está gobernando, Él quita y pone reyes. las personas que asumen
poder es porque el Señor así lo ha determinado y el llamado
a los creyentes es someterse a las autoridades superiores. La Biblia aquí también nos define
cuál es el rol por el cual las autoridades están puestas y están
puestas para castigo del que hace el mal y para elogiar o
alabanza dice de aquellos que hacen el bien vamos a mirar el
pasaje en romanos capítulo trece versículo uno al seis dice sométase toda persona a
las autoridades superiores porque no hay autoridad sino de parte
de Dios y las que hay por Dios han sido establecidas las personas
que están gobernándonos hoy Dios las ha establecido quizá no nos
gusten mucho, incluso quizá están haciendo cosas que son contrarias
a la verdad de Dios, pero al final Dios las ha establecido. Dice, de modo que quien se opone
a la autoridad, a lo establecido por Dios, resiste, y los que
resisten acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados
no están para infundir temor al que hace el bien, sino al
malo. Quieres pues no temer la autoridad, haz lo bueno y tendrás
alabanza de ella. Porque es servidor de Dios para
tu bien, pero si haces lo malo teme, porque no en vano lleva
la espada. Pues es servidor de Dios, vengador para castigar
al que hace lo malo. por lo cual es necesario estarles
sujetos no solamente por razón del castigo sino también por
causa de la conciencia y en especial los creyentes nos sometemos por
causa de la conciencia y por el honor del Señor por causa
del Señor no porque tememos el castigo. Dice pues por esto pagáis
también los tributos porque son servidores de Dios que atienden
continuamente a esto mismo. Son servidores de Dios. Hermanos,
hay maneras en las cuales podemos ser tentados por los deseos carnales
que batallan contra el alma. Y quizá una es hablar de nuestras
autoridades de una manera irrespetuosa. y que Dios nos guarde. No estamos
los creyentes precisamente para decir amén a todo lo que nuestras
autoridades digan, pero hemos de referirnos a ellos con respeto.
Podemos hablar lo que la palabra de Dios dice y hacerlo siempre
respetando. y que Dios nos guarde de esos
deseos de no someternos y de murmuración. Muy por el contrario,
la escritura nos llama a la sumisión y nos llama a orar por nuestras
autoridades. Que Dios nos ayude para ser fieles
en orar por aquellas personas que Dios ha puesto en autoridad.
Estamos en tiempos en los cuales por parte de nuestro gobierno
se está avanzando muchas cosas que son contrarios a la moral,
en especial en el tema de la educación. Una de las cosas que
la escritura determina acá es el rol de la autoridad, es infundir
temor al que hace el mal, dar alabanza al que hace el bien.
Y en verdad estamos en un tiempo en que en el mundo en muchos
países la autoridad está haciendo exactamente lo contrario, está
infundiendo temor a los que hacen el bien y alabando a los que
hacen el mal y no obstante tenemos que reconocer que a pesar de
eso están allí porque Dios los ha puesto allí, orar por ellos,
orar por ellos, ellos no saben pero un día van a dar cuenta
de qué es lo que están haciendo porque están puestos por Dios
y nosotros debemos orar orar por su salvación, orar si Dios
los ha elegido alguno de ellos para salvación, no importa cuán
enemigo del evangelio parezca, no importa cuán locas nos parezcan
sus ideas en contra de la de la moral no importa cuán estén, cuánto
estén confrontados con con el evangelio nuestro deber es orar
por ellos y si Dios nos da la oportunidad de predicarles, predicarles
el evangelio. Si Dios los ha elegido para salvación,
Dios los va a salvar, pero que Dios nos guarde y nosotros podamos
vivir en sumisión a la autoridad. Hay un asunto importante en cuanto
a esto y es el apóstol después cuando llega
al versículo diecisiete. Dice, honrat a todos,
amat a los hermanos. Y hay algo interesante que el
el apóstol hace, dice, temet a Dios, honrat al rey. Temet
a Dios, honrat al rey. Recuerde que Dios quita y pone
reyes. Temet a Dios, honrat al rey. El creyente se somete, no por
causa del castigo por causa de la conciencia, por el honor al
señor. Pero el creyente no teme al rey,
el creyente honra a la autoridad, se somete a la autoridad, el
creyente por la gracia de Dios teme al señor. Lo podemos ver
allí en el libro de Daniel cuando el rey hizo una estatua que pidió
que se adorara y hay una ocasión en la cual nosotros tenemos que
mostrar, nosotros tememos al señor, honramos al rey. En casa usted puede leer cómo
pues los fueron a acusar porque ellos no se inclinaban, todos
los demás se inclinaban porque esa era la orden del rey y los
amigos de Daniel no se inclinaron, fueron traídos y el rey muy enojado
les dijo es verdad que ustedes no se postran ante la imagen,
Y el rey dijo, bueno, les vamos a dar un chance más, vamos a
volver a tocar y cuando toquen ustedes se van a inclinar. Y
esos jóvenes, sin insultos, sin faltas de respeto, sin decirle
que estaba loco, le dijeron, vamos a leer la respuesta ahí
en el libro de Daniel. Daniel capítulo tres, versículo
dieciséis, bueno dieciséis dice, Sadrach, Mesach y Abednego respondieron
al rey Nabucodonosor diciendo, no es necesario que te respondamos
sobre este asunto, note que la respuesta hay honra, hay respeto,
dice, he aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del
horno de fuego ardiendo, el rey había dicho, no hay nadie que
les pueda librar de mi mano, pero ellos sabían el temor al
señor y dice que aquí nuestro dios a quien servimos puede librarnos
del horno de fuego ardiendo y de tu mano oh rey nos librará y
si no sepas oh rey que no serviremos a tus dioses ni tampoco adoraremos
la estatua que has levantado y hay algo que por gracia dios
había enseñado a estos jóvenes que eran su pueblo y es que temed
a Dios, honrad al rey. Es que les había enseñado lo
que el señor Jesús enseñó en Lucas capítulo doce Lucas doce versículo cuatro Dice
el Señor Jesús, mas os digo amigos míos, no temáis a los que maten
el cuerpo y después nada más pueden hacer. Nabucodonosor podía
matar el cuerpo y después, no podía hacer absolutamente nada
más. Y ellos temían al que dice el Señor Jesús, pero os enseñaré
a quien debéis temer. Temed aquel que después de haber
quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno, si os
digo a este temed. Y ese que hay que temer es a
Dios. Temed a Dios. Ellos sabían que
Dios podía liberarlos de mano del Rey. Y no importa si Dios
no los libraba de la mano del rey, no importa si Dios los dejaba
quemarse, de todos modos, nosotros vamos a temer a Dios y te vamos
a honrar. Temer a Dios, Hechos capítulo
cinco, versículo veintinueve. Las autoridades habían dicho,
versículo veintiocho dice, desde el veintisiete dice cuando los
trajeron les presentaron en el concilio y el sumo sacerdote
les preguntó diciendo no os mandamos estrictamente que no enseñéis
en este nombre y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra
doctrina y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre
respondiendo Pedro y los apóstoles dijeron es necesario obedecer
a Dios antes que a los hombres hermanos Somos llamados a someternos
solamente cuando se nos llame a hacer algo que es contrario
a lo que Dios ha mandado. Entonces es necesario vivir en
temor a Dios y con respeto decir no vamos a obedecer. y hay alguien
que nos puede librar de tu mano. Tú puedes matar nuestro cuerpo,
pero para nosotros, porque hemos sido renacidos para una esperanza
viva por la resurrección de Jesucristo y de los muertos, para nosotros,
porque hemos sido rescatados de nuestra vana manera de vivir
con la sangre preciosa de Cristo, para nosotros el vivir es Cristo
y el morir es ganancia. Para nosotros, que hemos sido
justificados por la fe en nuestro Señor Jesucristo, No pasa nada
si nos vas a matar. A quien hay que temer, no tememos.
Él nos ha dado un abogado. Él nos ha dado la propiciación
por nuestros pecados. Y estamos listos. Puedes hacer
con nosotros lo que quieras. Pero no te vamos a faltar al
respeto, pero no te vamos a temer. Vamos a temer al Señor. A Él
es a quien hay que temer. Someteos a toda institución humana. por el honor que se le debe al
Señor, somos llamados a vivir en su voluntad, vivir en su voluntad. Regresamos a primera de Pedro. Porque esta es la voluntad de
Dios que haciendo bien hagáis callar la ignorancia de los hombres
insensatos. Porque esa es la voluntad de
Dios que haciendo bien hagáis callar la ignorancia de los hombres
insensatos. Hermanos, la voluntad de Dios
es que nosotros hagamos el bien. ¿Y qué es el bien? Pues el bien
es vivir conforme al llamado que Dios nos ha hecho. Hacer
el bien es mantener buena nuestra manera de vivir. Hacer el bien
es batallar, negarnos, dejar de ser controlados por nuestra
carne. La carne no quiere obedecer,
la carne quiere hacer lo que quiere, la carne quiere darse
satisfacción momentánea, instantánea a sí mismo. pero la voluntad
de Dios es que haciendo el bien hagamos callar la ignorancia
de hombres insensatos, de tal manera que no haya nada que tengan
que decir, de tal modo que haya una perfecta consistencia entre
aquello que nosotros decimos con nuestra boca y aquello que
nosotros vivimos con nuestra vida. El Señor Jesús dijo, hacía lumbre
vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas
obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Vivan en la voluntad del Señor. Cuando pensamos es por el honor
del Señor, es porque nosotros estamos mirando que el Señor
es digno, que todo Él ha hecho para su gloria. Todo ser humano
le debe toda gloria y todo honor al Señor. Lo sepa o no lo sepa
es así. Dios lo creó para su gloria. Dios nos creó para mostrar su
carácter en cada rol de esta vida. Aquellos que son magistrados,
jueces, son jueces porque hay un verdadero juez. Aquellos que
son presidentes porque Dios preside. Aquellos que somos padres es
porque hay un verdadero padre. Y ahí la responsabilidad y la
necesidad del evangelio. Algunos de nosotros estamos en
posición de autoridad en nuestras familias. Y si somos padres es
porque hay un verdadero padre. Si somos esposos es porque hay
un esposo. Y el llamado es, en el caso de
los esposos, es a que nosotros amemos a nuestras esposas como
Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella.
Y cuando nosotros miramos al Señor Jesucristo, los esposos
tenemos que temblar y decir, me quedan grandes los zapatos.
El Señor Jesús amó hasta su esposa, no hasta cansarse, sino hasta
la muerte y muerte de cruz. Nuestra necesidad del evangelio,
vivir haciendo su voluntad y por causa del Señor, por causa de
su obra, por su honor, somos llamados a vivir en su voluntad
porque él nos ha dado una nueva naturaleza, porque él ha puesto
vida nueva en nosotros. Porque estamos creciendo a la
imagen del Señor Jesucristo. Y recuerde cómo el Señor Jesucristo
habla de la voluntad, dice el Salmo 48, que es profecía acerca
del Señor Jesucristo, dice, el hacer tu voluntad Dios mío me
ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón. es por el
honor del Señor y es por causa del Señor que nosotros podemos
vivir en su voluntad, porque nos ha dado de su espíritu, porque
nos ha revelado cuál es su voluntad, y su voluntad es que hagamos
bien para hacer callar la ignorancia de los hombres insensatos. Dice después como libres pero
no como los que tienen la libertad como pretexto para hacerlo malo
sino como siervos de Dios como libres hermano por el honor por
el honor del señor por causa del señor nosotros podemos vivir
como libres y verdaderamente libres una de las cosas que hemos de
clamar al señor es que nos cuando cuando el señor resucitó a Lázaro
y él dijo Lázaro ven fuera y Lázaro se levantó y bueno a pesar de las limitaciones
él él él caminó y llegó fuera del de la tumba pero el señor
dijo que lo desaten porque estaba vivo y hermanos el evangelio
es poderoso y somos llamados a vivir como libres y que nosotros
podamos vivir verdadera libertad. He pensado que siempre tenemos
algo de legalistas y de fariseos, que nos atan, ataduras, que no
nos impongamos cargas. La vida llena de normas del hombre
es una vida que agobia, es una vida que quien vive así no vive
ni deja vivir. pero damos gracias porque en
el evangelio hay libertad. Estábamos viendo en la mañana
los pastores que aman a la iglesia, a pesar de que tienen la libertad
de mandar lo que hay que hacer, ruegan, porque ellos confían
en el poder del evangelio. Ellos no están controlando la
vida de las personas, sino constantemente presentando el evangelio que
es poderoso para que la gente pueda vivir en libertad. Recuerde
que el Señor Jesucristo dijo en Juan capítulo ocho, dice,
si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente
mis discípulos y conoceréis la verdad. ¿Y quién es la verdad?
La verdad es Cristo. Yo soy el camino, soy la verdad,
soy la vida. No, no es, la verdad no es un
conjunto de reglas. conoceréis la verdad y la verdad
os hará libres. Hermanos, vivan por causa del
honor del Señor, honramos al Señor cuando vivimos como libres
y la verdadera libertad es, ¿libres de qué? Libres del poder del
pecado. Dice todo aquel que practica
pecado, dice el Señor Jesús, esclavo es del pecado. Y el esclavo
no permanece en casa para siempre, el hijo sí permanece para siempre.
Así que si elijas libertades, seréis verdaderamente libres
y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Hermanos, clamar
al Señor para que sigamos conociendo la verdad, al Señor Jesucristo
y dejar de vivir con reglas autoimpuestas o queriendo imponerlas a otros
y vivir en verdadera libertad libre. libre del poder del pecado,
vivir libre de la maldición y el castigo de la ley, qué bendición
saber que hemos sido libres de la maldición y el castigo de
la ley porque Cristo llevó nuestra maldición, porque aunque soy
un fracaso en cumplir la ley, Cristo Cumplió la ley por mí. Él vivió la vida que no soy capaz
de vivir. Libres, hermanos, libres. Vivan
como libres por causa del Señor y por el honor del Señor. Libres
para entrar confiadamente al trono de la gracia. Antes no
se podía entrar, sino sólo el sumo sacerdote una vez al año
con sangre de un sacrificio. y si él recuerde que él llevaba
unas campanitas que sonaban mientras estaba ministrando y una cuerda
porque si él fallaba pues había que jalarlo porque nadie lo podía
sacar entrar a sacarlo de allí pero ahora dice que nosotros
podemos entrar confiadamente al trono de la gracia porque
el señor Jesucristo rompió el velo que separaba el lugar santísimo
él nos ha mostrado la senda de la vida. Hoy podemos entrar a
su presencia, libre para entrar en su presencia, a ese lugar
donde hay plenitud de gozo y delicias a tu diestra para siempre, libres, libres, pero no libres para pecar. La persona que cree que ha sido
salvo por gracia, Hay gente que tiene miedo de predicar esto
porque dice que entonces la gente va a abusar de la gracia. No
se puede abusar de la gracia. Quien cree que es salvo, eternamente
salvo, y puede vivir como se le dé la gana, no está abusando
de la gracia. Sencillamente no se le ha revelado
la gracia. Porque la gracia de Dios nos
enseña a renunciar a la impiedad y a los deseos pecaminosos. Y
si crees que la libertad es para hacerlo malo. No te engañes. Clama al Señor que te salve.
Estás auto engañado porque la gracia de Dios se ha manifestado
para salvación a todos los hombres, dice la palabra, enseñándonos
a decir no a la impiedad y a los deseos pecaminosos. Y el apóstol
de aquí está rogando porque sabe que se le ha dado a los creyentes
la posibilidad de responder a ese ruego por la obra del Espíritu
Santo, por la obra del Señor, por la vida del Señor Jesucristo
en el creyente. No somos libres para pecar, somos
libres del pecado. No tenemos libertad para vivir
despreciando las leyes que son obligatorias para todos los hombres.
tanto las leyes de Dios como las leyes de los hombres que
concuerdan con la ley de Dios. No tenemos libertad para despreciar
el gobierno y la autoridad. En ningún rol no tenemos libertad
para eso. Ahora específicamente le está
enseñando aquí en cuanto a nuestra relación con el gobierno civil.
Y es posible que nosotros podamos vivir honrando a la autoridad,
pero temiendo al Señor. Y esa posibilidad es el Evangelio. De alguna manera, Dios para sus
propósitos está manteniendo el orden a través de la autoridad.
Hay tanta gente que se frena de hacer maldad por temor al
castigo, pero el creyente no teme al castigo. El creyente
teme al Señor. El creyente sabe también con
mucha claridad, no hay condenación. Ahora pues, ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús. Y por eso el creyente
puede decir, pues, si lo que estás mandando es contrario a
lo que el Señor manda, te honramos rey, pero vamos a obedecer a
Dios antes que a los hombres. Te honramos rey, pero Dios puede
librarnos de tu mano. Y aun si no nos libra, nosotros
ya somos libres. Hemos sido libertados por el
Señor Jesucristo. Y dado que hemos sido libres
castigo por el pecado y estamos siendo libres del poder del pecado.
Vamos a ser libres, si tú me matas ahora, voy a ser libre
de la presencia del pecado. ¡Qué bendición! que tenemos de
no recuperar lo que perdió Adán, sino ir más allá de lo que perdió
Adán. Recuerde que Adán podía pecar
o no pecar. Caídos en Adán solo podemos pecar,
pero en Cristo vamos a ir a no poder pecar más libre de la presencia
del pecado. Has confiado en el Señor Jesucristo.
Si llegar a ese momento te ha enseñado el Señor Jesucristo
y estás confiando en el Señor Jesucristo porque temer a quien
se debe temer es solamente posible cuando sabes que has sido justificado
por la fe en el Señor Jesucristo, cuando sabes que Cristo es tu
abogado, cuando sabes que Cristo es la propiciación por tus pecados
y sabes que cualquier persona que te quite la vida en realidad
lo que te va a hacer es quedar libre de la presencia del pecado,
que sabes que si el rey, el presidente o el gobernador te quita la vida,
tú puedes estar tranquilo y hablarle con respeto antes que te quite
la vida, porque sabes que todo está bien con Dios, porque Cristo
murió por tus pecados, porque Cristo te rescató. Es esa nuestra
certeza, nuestra seguridad, Si es así, amén. Y si no, clama
al Señor que te salve, que te dé arrepentimiento para vida
y que te dé fe en Cristo y en su obra perfecta de salvación.
Vamos a orar.

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Joshua

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