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JC

1''parte) Confiemos en el Señor

Psalm 32:10
Joel Coyoc November, 27 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 27 2022
El pacificador

El sermón titulado "Confiemos en el Señor" por Joel Coyoc aborda la doctrina de la confianza en Dios, que se manifiesta a través de la fe activa y la aceptación de Su soberanía. Coyoc argumenta que no basta con creer en la existencia de Dios, sino que es crucial confiar en Su carácter y promesas, como se refleja en Salmo 32:10, donde se afirma que la misericordia del Señor rodea a aquellos que esperan en Él. El predicador utiliza varios pasajes bíblicos, incluida la vida de Jesús y el apóstol Pablo, para evidenciar que tanto la obediencia como la paz resultan de una confianza profunda en Dios. Esta confianza práctica y vital es esencial para vivir de acuerdo con la voluntad divina, especialmente en tiempos de conflicto. La enseñanza subraya la necesidad de conocer a Dios no sólo conceptualmente, sino de formar una relación íntima y activa con Él, lo que es un fundamento clave de las creencias reformadas.

Key Quotes

“El asunto no es creer en Dios, sino es creer a Dios. Cuando nosotros creemos a Dios es que estamos confiando en Él.”

“Cuanto más confiamos en Dios, mucho más fácil resulta ser Su voluntad.”

“La verdadera ciencia nunca está en contradicción con la palabra de Dios, porque toda verdad es verdad de Dios.”

“Nuestra necesidad más apremiante... es crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Salmo treinta y dos. Versículo diez. El versículo 10 dice, muchos
dolores habrá para el impío, más al que espera en Jehová le
rodea la misericordia. Más al que espera en Jehová le
rodea la misericordia. Otra traducción del versículo
dice, la segunda parte, pero la misericordia del Señor acompaña
a todos los que confían en Él. Y otra traducción dice, pero
al que confía en el Señor, la misericordia lo rodea. Estamos, hemos estado estudiando
los domingos por la mañana sobre la pacificación y el tema de
hoy es confiemos, confiemos en el Señor. Nuestra traducción
1960 dice, más al que espera en más al que espera en Jehová
le rodea la misericordia. Confiemos en el Señor. Culturalmente
se suele hablar mucho acerca de creer en Dios, y creo que
es un asunto que no es nuevo. Por esa razón, Santiago dice,
tú crees que Dios es uno, pues haces bien en creer que Dios
es uno. El asunto es, ¿en quién confías? ¿Confías en el Señor? El asunto
no es creer en Dios, sino es creer a Dios. Cuando nosotros
creemos a Dios es que estamos confiando en Él. Confiar en el
Señor. Confiar en el Señor, de hecho,
creer en Dios es es necesario según la biblia
porque la biblia no habla de como se suele hablar ahora y
la gente suele enorgullecerse de ser ateos esta categoría no
existe en la escritura la biblia dice que la categoría es necio
dice el necio en su corazón no hay dios hay tanta evidencia
a favor de la existencia de dios los cielos cuentan la gloria
de dios el firmamento anuncia la obra de sus manos nosotros
pensamos el asunto es básico y es el hecho de creer en Dios
no obstante la relación con Dios está basada en la cuestión de
confiar confiar en Dios no simplemente creer en Dios como algo alguien
y antes de entrar a tema quisiera decirles que Algunas personas intentan decir
que los creyentes, por ejemplo, en algunos países intentan influir
en la ciencia. E intentan influir en la ciencia
porque cuestionan todas las cuestiones de la teoría de evolución. La
verdad es que esa no es ciencia. De hecho, siguen siendo teorías
que no ha sido posible probarlas. La verdad es que quienes creen
la evolución y niegan la existencia de Dios, no lo hacen sobre bases
científicas. Nadie puede probar científicamente
que Dios existe, pero nadie puede probar científicamente que Dios
no existe. Nosotros creemos por fe que Dios
es, y los ateos creen por fe que Dios no existe, porque no
hay manera que ellos lo puedan probar. Ambos sostenemos por
fe. No obstante, es probable que
se necesita más fe para negar la existencia de Dios ante la
evidencia abundante de que Dios existe. así que tanto negar al señor como creer
que el mundo se originó por una evolución es un asunto de fe
hay un hermano que dice a los niños dice cuando tu profesor
te vuelva a enseñar acerca de la evolución pregúntale a él
si él estuvo allí y el profesor pues te va a decir que no estuvo
allí entonces la respuesta es Nosotros, usted confía en la
palabra de hombres que, como usted, no estuvieron allí. Pero
nosotros confiamos en la palabra de alguien que estuvo allí. El Señor nos ha hablado por Su
palabra y Él estuvo allí. Y Él es fiel y verdadero. Su palabra, la suma de Su palabra
es verdad. Así que es muy necio confiar
en hombres que no estuvieron allí, que tienen un corazón engañoso
y perverso, que Dios mismo dice, maldito el varón que confía en
el hombre y pone carne por su brazo y su corazón se aparta
del Señor. Y qué bienaventurados somos aquellos que por la gracia
de Dios podemos no sólo creer en Dios, sino creer a Dios, confiar,
confiar en Dios. Hay gente que está intentando
con su vida en la iglesia y en la palabra, intentando conciliar
asuntos que no son ciencia. La verdadera ciencia nunca está
en contradicción con la palabra de Dios, porque toda verdad es
verdad de Dios. Toda verdad procede de Dios.
Nunca la ciencia está en contradicción, la verdadera ciencia. Esa que
se dice ciencia, pero está en conflicto con la palabra de Dios,
no es. No es ciencia. Y confiar en Dios, confiar en
Dios, cuando hablamos de la pacificación es Cuanto más confiamos en Dios,
mucho más fácil resulta ser Su voluntad. Esto es fundamental. Cuanto más confiamos en Dios,
mucho más fácil nos resultará hacer Su voluntad. El mayor ejemplo de esto es el
Señor Jesucristo. Él es quien ha confiado siempre
en su Padre, sin lugar a ninguna duda. Él jamás dudó de ninguna
de las promesas de su Padre. Muchos de los Salmos que son
mesiánicos muestran esa dependencia del Señor Jesucristo, esa relación
de amor y de confianza. Y la verdad es que usted no puede
confiar en Dios si usted no es hijo de Dios. Recuerde que, bienaventurados
los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Son llamados hijos de Dios porque ellos son hijos de Dios que confían
en Dios. Normalmente los hijos confían
en sus padres. Cuando confiamos en Dios, nos
va a resultar mucho más fácil hacer su voluntad. Porque un
hijo sabe que al final de cuentas, su padre es digno de confianza.
El Señor Jesucristo se deleitaba en hacer la voluntad de su padre.
¿Por qué? Porque confiaba en su padre. la gente se burló de
él en cumplimiento del salmo, de los salmos mesiánicos, cuando
le decían, se encomendó a Dios, librele él, y meneaban la cabeza,
y hacían todo lo que los salmos decían, y él confió en él, él
mostró su total confianza, él fue obediente hasta la muerte
y muerte de cruz, él hizo siempre el propósito por el cual vino
esta tierra, y esto es especialmente cierto cuando estamos en medio
de conflictos, ¿Qué convicción tiene que reinar en nuestro corazón
cuando estamos en medio de conflictos? Es creer que Dios nos está mirando
con perfecto amor. En medio del conflicto es creer
que Dios le está mirando con perfecto amor. Cuando su vecino
quiere quedarse con tres o cuatro metros de su terreno y lo quiere
hacer, pues, de una manera mal con ventaja lo primero que tenemos
que recordar es dios me está mirando con perfecto amor y no
sólo con perfecto amor sino me está mirando con ilimitado poder
dios mira a su pueblo con perfecto amor con ilimitado poder podremos
servirle mejor como pacificadores cuando nosotros podemos recordar
Él me mira con perfecto amor y con el limitado poder. Y lo
que vamos a mirar es un asunto que es muy importante de poder
creer si es que vamos a confiar en el Señor. De hecho es algo
que se supone que si estamos en Cristo ya creemos, porque
dice la Escritura que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor
y creyeras en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,
serás salvo. Pablo salió camino a Emmaus,
y él no iba con la convicción de que Cristo es el Señor. Él
iba con la convicción de que Cristo era alguien que estaba
destruyendo el judaísmo, y era alguien que había que acabar
a sus seguidores. Sin embargo, el Señor se reveló
a él camino a Damasco, y la pregunta fue, ¿Quién eres, Señor? Ahí, humillado, ¿Quién eres,
Señor? Y la respuesta, Soy yo, Jesús,
a quien tú persigues. Cristo es Señor, y esto teológicamente
se conoce como la soberanía. de Dios, Dios es soberano. Nosotros
cantamos algunos himnos, por ejemplo, cantamos Jesús es mi
rey soberano, mi gozo es cantar su lor, es rey y me ve cual hermano,
es rey y me imparte su amor, dejando su trono de gloria me
vino a sacar de la escoria y yo soy feliz en él. También cantamos,
soberano señor de los mundos, este imperio, un imperio eternal,
tus mandatos, mandatos profundos, que deseamos con gusto acatar. Cristo es Señor. Normalmente
en algunas reuniones de creyentes, cuando se dice Cristo es Señor,
normalmente la congregación asiente y dice amén, porque Cristo es
Señor y esa es una verdad absoluta. Cristo es Señor. Él está sentado
en el trono. Dios es Señor soberano. cuando nosotros estudiamos la
biblia nos vamos a dar cuenta que en su palabra el señor nos
provee de muchos ejemplos de personas que confiaron en él
aún en medio de terribles pruebas y sufrimientos yo creo que el
ejemplo más sobresaliente el ejemplo número uno es justamente
el ejemplo del señor jesucristo el señor jesucristo sabía que
vino a esta tierra sin embargo él tenía una naturaleza humana
que tenía pues fue tentado en todos según nuestra semejanza.
Quiere decir, imagínese, si usted supiera que entre 24 horas lo
van a crucificar, pues evidentemente sería una situación terrible
que en verdad el Señor Jesucristo enfrentó porque Él se identificó
con nosotros como personas. cuando él se enfrentó al horror
de la cruz, ¿cómo es que el Señor Jesucristo respondió? Y él respondió
confiando en su padre, él confió en su padre, confió en el amor
de su padre, confió en el poder de su padre para cumplir todas
sus promesas. En Mateo veintiséis, versículo
cuarenta y dos, podemos ver cómo es que el Señor Jesucristo muestra
su confianza en el padre, a través de una oración en la cual él
clama al Padre y dice, Padre mío, si no puede pasar de mí
esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Él expresó
lo que él deseaba en su condición humana, pero él expresó su total
confianza en el Padre, sabiendo que su voluntad es buena, es
agradable, es perfecta. Él se sometió gustosamente porque
Él confiaba en Su Padre. En Lucas capítulo 23 versículo
46 vemos nuevamente la confianza
al final en la obra de la cruz el señor jesucristo dice padre
en tus manos encomiendo mi espíritu y él como dice la escritura encomendó
la causa aquel que juzga justamente primera de pedro capítulo 2 versículo
23 el apóstol pedro hace una explicación de lo que significa
padre en tus manos encomiendo mi espíritu Dice, quien cuando le maldecían
no respondía con maldición, cuando padecía no amenazaba, sino encomendaba
la causa al que juzga justamente. Hermanos, este es el mayor ejemplo
de alguien que es un pacificador. Él vino para hacer paz entre
Dios y el hombre. Él es nuestra paz que de ambos
pueblos hizo uno. Él es por quien somos justificados. Cuando confiamos en Él, justificados
pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. Y aquí vemos cómo fue su actuar,
porque él estaba confiando plenamente en su Padre. Dice, cuando le
maldecían, Él no respondía con maldición. ¿Por qué? Porque Él
confiaba en Su Padre. Él sabía que Su Padre le estaba
mirando con amor ilimitado. Él sabía que Su Padre decía de
Él, este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia. Él
estaba mostrando el carácter del Padre. Dios es amor y consistentemente
Él mostró amor. No maldecía, no respondía con
maldición. Cuando padecía, no amenazaba.
Él podía no sólo amenazar, sino podía cumplir sus amenazas. El
apóstol Pedro sacó una espada y le cortó una oreja a uno de
los siervos del centurión, y el Señor le dijo, guarda tu espada,
tú no crees que puedo pedir doce legiones de ángeles. Y el Señor
Dice la Biblia que toda la creación subsiste por su poder. Él mantiene
nuestras células y nuestros átomos en su lugar. Y si Él quisiera
que nos tuvieran en su lugar y nos desintegráramos, es cuestión
que Él quiera. Pero Él estaba confiando plenamente
en su Padre y la respuesta era porque Él confiaba. Y lo que
quiere decir, en tus manos encomiendo mi espíritu, dice Pedro al final,
sino encomendaba la causa al que juzga justamente. Otro ejemplo es el apóstol Pablo. Él respondió de manera similar
al Señor Jesucristo ante las veces que él enfrentó prisión,
sufrimiento, y aún más él estuvo en una situación similar. Alguna
vez él estuvo en la prisión y él sabía que la hora de su ejecución,
de su partida, él escribe la segunda carta a Timoteo y le
dice, el tiempo de mi partida está cerca. y Pablo está dando
las últimas recomendaciones a Timoteo porque él sabe que pronto va
a ser ejecutado y no obstante él pues él él había confesado
algo ¿Quién eres Señor? Yo soy Jesús a quien tú persigues
y él confesó que Jesús es el Señor y él no sólo quien confiesa
verdaderamente por la obra del Espíritu Santo que Jesús es el
Señor y lo cree en su corazón en toda su vida se va a notar
que él confía en el Señor. El apóstol Pablo fue consistente.
No era simplemente decir amén en el culto cuando se dice Jesús
es el Señor, o Cristo es el Señor, o Dios es soberano, sino es algo
que marca toda la vida. Dice el apóstol Pablo, dice,
por lo cual asimismo, segunda de Timoteo, capítulo uno, versículo
doce, dice, por lo cual asimismo padezco esto Pero no me avergüenzo
porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso
para guardar mi depósito para aquel día. Confianza en que Cristo
es el Señor. No es simplemente en el culto
decir amén a las verdades. Eso es bueno hacerlo y hay que
hacerlo. cuando se proclama que Cristo es Señor o que Dios es
soberano, el pueblo de Dios dice amén, pero cuando se está fuera
del culto, el pueblo de Dios es consistente, y el apóstol
Pablo no estaba en el culto, estaba en la cárcel, atado en
un cepo, y sin embargo él podía decir por lo cual asimismo padezco
esto, pero no me avergüenzo porque yo así sé a quien he creído y
estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para
aquel día. ¿Cuál es la razón de que Cristo y Pablo confiaron
tan plenamente en Dios? La razón era que ellos conocían
a Dios. Por supuesto que Cristo conocía
a su Padre. Él habitó desde la eternidad
con su padre, en una íntima relación de amor, él conocía a su padre
y para él era un deleite en esta tierra el hacer la voluntad de
su padre, el hacer tu voluntad, Dios mío me ha agradado y tu
ley está en medio de mi corazón, y no hay duda de que el apóstol
Pablo vio al Señor Jesucristo camino a Damasco, Cristo se le
reveló resucitado, Y después de eso, eso fue el inicio de
algo que marcó su corazón con un deseo tan grande, que debe
ser el deseo de todo creyente. El apóstol Pablo dice, todo lo
tengo por basura, por el inestimable valor de conocer a Cristo Jesús
mi Señor. Y el apóstol Pablo estaba cada
día conociendo a Cristo. Por eso él decía, sed imitadores
de mí como yo de Cristo. ¿Cómo podemos imitar a alguien
que no conocemos? Los hijos normalmente imitan
a sus padres, consciente o inconscientemente, pero les imitan porque les conocen. No podemos imitar a quien no
conocemos. Si el apóstol Pablo estaba conociendo y su deseo
era Él llamaba a los hermanos set imitadores de mí, así como
yo de Cristo. Hermano, nunca imites a ni un
hermano si no estás seguro que lo que estás haciendo es imitar
a Cristo. Nunca pongas a ni un hermano
como la norma. La norma no es ningún hermano. No justifiques ni vivas por las
convicciones de otra persona. Podemos fracasar cuando hacemos
eso. La norma es sola escritura. La
norma es sola escritura que revela a solo Cristo. Nuestra necesidad
es conocer a Cristo. La vida eterna es que te conozcan
a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo tu Hijo a quien
has enviado. nosotros no podemos crecer en confiar en dios y decir
siempre amén a que dios es soberano en cualquier situación que vivamos
a menos que estemos haciendo lo que el apóstol pablo dijo
antes bien crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro
gran dios y salvador jesucristo nuestra necesidad más apremiante
a veces nosotros pensamos necesitar tantas cosas La verdad es que
dice la Escritura, el Señor es mi pastor, nada me faltará. Hay cosas que sería bueno tener,
pero si no las tienes, no las necesitas, no te falta nada,
no nos falta nada como muchas veces creemos. Lo único que en
verdad nos hace falta es crecer en la gracia y el conocimiento
de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Y note que la Escritura
no habla de crecer en la gracia y el conocimiento acerca de Dios,
sino de Dios mismo. Que Dios nos guarde de crecer
en el conocimiento acerca de Dios. Necesitamos no conocer
acerca de Dios, sino conocer a Dios, que es distinto. Hubo
un tiempo en que Job conocía acerca de Dios, pero hubo un
tiempo en que fue distinto. Él conoció a Dios y Él dijo,
de oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven, por tanto
me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Ellos podían
confiar porque ellos conocían, conocían al Señor. confiaban
plenamente por el conocimiento que tenían del Señor. Conocían
que el Señor tenía dominio sobre cada experiencia personal en
su vida. Dios a quien conozco es poderoso. No me avergüenzo
porque Él es poderoso, dice el apóstol Pablo. Estoy seguro de
que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. Dice,
ellos tenían Tenían la convicción de que Dios
tenía el dominio sobre cada experiencia personal en su vida. Este perfecto
gobierno del Señor es lo que conocemos como la soberanía de
Dios. Dado que es importante Hermano,
clame al Señor y pídale que Él enseñe acerca de su soberanía
en la Escritura. Y si quiere alguna herramienta
para complementar, la biblioteca tiene varios libros de Arthur
Pink que hablan de la soberanía de Dios. La soberanía de Dios
es una doctrina cuya comprensión es fundamental y de inestimable
valor a quien quiera servir como pacificador. ¿Qué significa ser soberano? Ser soberano significa que se
es supremo, sin límites, y del todo independiente de cualquier
influencia. Lo voy a repetir. Ser soberano
significa que se es supremo, sin límites, y del todo independiente
de cualquier influencia. Eso es lo que significa ser soberano. Y eso sólo es aplicable a Dios
y nada más que a Dios. Él es supremo. Él no tiene límites. Él es del todo independiente
de cualquier influencia. Él es suficiente en sí mismo.
Él no necesita nada fuera de sí mismo. Él no necesita nada
de sus criaturas. En contraste, sus criaturas necesitan
todo de Él. Vamos a mirar en Isaías, capítulo
cuarenta y seis. Isaías cuarenta y seis, versículo
diez. dice que anuncio lo porvenir
desde el versículo nueve dice acordados en las cosas pasadas
desde los tiempos antiguos porque yo soy dios y no hay otro dios
y nada hay semejante a mí que anuncio lo porvenir desde el
principio y desde la antigüedad lo que aún no era hecho que digo
mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero haré todo
lo que quiero Nosotros hacemos y el hombre hace lo que puede,
pero Dios hace todo lo que quiere. La Biblia enseña que el Señorío
de Dios es tan grande que Él domina en lo absoluto todas las
cosas. Esta es enseñanza de toda la
Escritura, que el Señorío de Dios es tan grande que Él domina
en lo absoluto todas, todas las cosas. Su soberanía abarca tanto la
creación como la preservación. Su soberanía abarca tanto la
creación como la preservación. Vamos a mirar algunos pasajes,
el Salmo 135. Versículos 6 y 7 dice, todo lo
que Jehová quiere, lo hace. todo lo que Jehová quiere, lo
hace. En los cielos y en la tierra,
en los mares, y en todos los abismos. Hace subir las nubes
de los extremos de la tierra, hace los relámpagos para la lluvia,
saca de sus depósitos los vientos. La soberanía de Dios abarca no
solo la creación, sino la preservación de la Dice, todas las cosas por Él
fueron hechas, y sin Él, nada de lo que ha sido hecho, fue
hecho. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él, nada
de lo que ha sido hecho, fue hecho. Colosenses capítulo 1
versículo 16. Dice, porque en Él, hablando
del Señor Jesucristo, que es uno con su Padre, dice, porque
en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos
y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean
dominios, sean principados, sean potestades, todo fue creado por
medio de Él y para Él. Apocalipsis capítulo 4, versículo
11. Señor, digno eres de recibir
la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas,
y por tu voluntad existen y fueron creadas. Por tu voluntad existen
y fueron creadas. Dios rige sobre toda autoridad.
No sólo estamos viendo ahorita, aunque ya hay algunos pasajes
que empiezan a hablar de autoridades, sean principados, sean potestades.
No obstante, la Biblia es específica en hablar cómo el Señor rige
sobre toda autoridad que está establecida en esta tierra, Proverbios
veintiuno uno. Dice, como los repartimientos
de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová,
a todo lo que quiere A todo lo que quiere, lo inclina. Augusto César no era creyente,
pero hizo un edicto donde todos tenían que ser empadronados en
la ciudad de donde eran originarios. Y de esa manera, ¿quién lo puso
en el corazón de Augusto César? El corazón del Rey está en la
mano de Jehová. A todo lo que quiere, le inclina.
Augusto César no se puso a ser su devocional y Dios le dijo
que hiciera eso. Él actuó en libertad, pero él
hizo la voluntad de Dios y por eso Cristo nació donde se había
dicho en la profecía. Por eso él nació en Belén de
Judea. Pilato le dijo al Señor Jesús,
yo tengo autoridad para soltarte. Jesús le dijo, ninguna autoridad
tendrías sobre mí si no te fuera dada de arriba. Daniel 2, 20. Dice, y Daniel habló y dijo, sea bendito
el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder
y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades,
quita reyes y pone reyes, da la sabiduría a los sabios y la
ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido,
conoce lo que está en tinieblas y con él mora la luz. A ti, oh
Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado
sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos,
pues nos has dado a conocer el asunto del Rey. Él muda los tiempos
y las edades, quita reyes y pone reyes. Algunos creen que la revolución
quitó a Porfirio Díaz, o que la revolución bolchevique quitó
al zar Nicolás II. La Biblia dice, ¿quién lo quitó?
Dios quita y pone reyes. El que es presidente de nuestro
país es hoy presidente, y eso no quiere decir que está haciendo
todo bien, pero él está allí porque Dios lo puso allí, y Dios
es quien quita y pone reyes. capítulo 4 de Daniel, versículo
35. dice todos los habitantes de
la tierra son considerados como nada y él hace según su voluntad
en el ejército del cielo y en los habitantes de la tierra y
no hay quien detenga su mano y le diga qué haces no hay nadie
ni el presidente de la nación más poderosa de esta tierra puede
decir qué haces El presidente de la nación más poderosa de
esta tierra está empeñado en hacer leyes que son contra Dios.
Y eso no le quita el sueño a Dios. El Señor se reirá de ellos. El
Señor le da risa a las cosas que el hombre hace. Dice, el
Señor no sólo gobierna la vida y destino de cada individuo,
el Señor también gobierna la vida y destino de cada individuo. Un poeta, que no sé quién es,
escribió que cada uno es arquitecto de su propio destino. No sé si
ha escuchado alguna vez esa poesía. Y hay canciones que creo que
hablan de eso. Una canción mexicana que dice,
sin dinero o con dinero hago siempre lo que quiero. Eso es
mentira de toda mentira. Y dice, mi palabra es la ley.
La verdad es que el único que hace siempre lo que quiere es
Dios. El hombre hace siempre lo que
puede. Y la Biblia muestra que Dios gobierna la vida y destino
de cada individuo. Jeremías 18, 6 dice ¿No podré yo hacer de vosotros
como es de alfarero o casa de Israel? Dice Jehová. He aquí
que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros
en mi mano, oh casa de Israel. ¿Cómo es? Está hablando a un
pueblo, pero eso es aplicable a toda la humanidad. Es como
el barro en la mano del alfarero. Dice Juan 6, versículo 39. Y esa es la voluntad del Padre
el que me envió, que de todo lo que me diere, no pierda yo
nada, sino que lo resucite en el día postrero. El destino de
su pueblo, de sus escogidos, está en sus manos. Dice, esa
es la voluntad del Padre el que me envió, que de todo lo que
me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día
postrero. Romanos capítulo 9, versículo
15 y 16. dice, pues a Moisés dice, tendré
misericordia del que yo tenga misericordia y me compadeceré
del que yo me compadezca, así que no depende del que quiere
ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. ¿De quién
depende? De Dios que tiene misericordia. Romanos quince versículo treinta
y dos, Dice, para que con gozo llegue
a vosotros por la voluntad de Dios y que sea recreado juntamente
con vosotros. Para que con gozo llegue a vosotros
por la voluntad de ¿quién? De Dios. No es porque Pablo se
propuso ir. Varias veces él se había propuesto
ir a Roma y no había llegado. ¿Por qué? Porque aún no era la
voluntad de Dios. Efesios 1, 11 y 12. Dice, en el mismo tuvimos herencia
habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas
las cosas según el designio de su voluntad a fin de que seamos,
para la alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente
esperábamos en Cristo. Aquí es evidente su soberanía
sobre sus escogidos. dice que hace las cosas según
el designio de su voluntad. El apóstol Pablo es uno de los
más claros ejemplos de esto. O sea, no era la voluntad de
Pablo, no era el propósito de Pablo creer en el Señor Jesucristo,
pero era el propósito de Dios. Y Dios, Dios lo salvó. Santiago capítulo 4, versículo
15. Si leemos desde el versículo
13 nos vamos a dar cuenta que el hombre constantemente está
batallando contra el señorío de Dios. El hombre es rebelde,
está con el puño levantado, quiere ser autónomo, quiere ser el arquitecto
de su propio destino. Por eso hay canciones como con
dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero dice vamos ahora
los que decís hoy y mañana iremos a tal ciudad y estaremos allá
un año y traficaremos y ganaremos cuando no sabéis lo que será
mañana porque que es vuestra vida ciertamente es neblina que
se aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece en lugar
de lo cual deberíais decir si el señor quiere viviremos y haremos
esto o aquello Pero ahora jactáis en vuestras soberbias toda jactancia
semejante es mala, y al que sabe hacerlo bueno y no lo hace, le
es pecado. Deberíamos decir, si el Señor
quiere, viviremos, y haremos esto o aquello. Dios está atento
a sucesos tan insignificantes, no sólo de todas las cuestiones
de geopolítica y de la vida de las personas, sino aún con cosas
que parecieran insignificantes. Mateo 10, 29. Dice, ¿no se venden dos pajarillos
por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae
a tierra sin vuestro padre. Dios aún está en control de ello. Como muestran esos pasajes y
muchos otros, Dios tiene dominio final sobre todo lo que sucede
en este mundo. Sin embargo, Él no ejerce ese
poder a distancia, ni nos trata como una masa anónima. Por el contrario, Dios se interesa
personalmente por los individuos y sabe los más pequeños detalles
de nuestra vida en particular. Eso lo podemos ver en el Salmo
capítulo 8, versículo 3 y 4. Él trata a cada uno. Él llama
por nombre. Salmo 8, versículo 3 y 4 dice,
Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas
que tú formaste, digo, ¿qué es el hombre para que tengas de
él memoria y el hijo del hombre para que lo visites? Dios tiene
memoria de cada uno en particular. El Salmo 139, versículo 1 al
18. Dice, O Jehová, tú me has examinado
y conocido. Tú has conocido mi sentarme y
mi levantarme. O sea, Dios mira a cada uno en particular a un
nivel de detalle. Dice, has conocido mi sentarme
y mi levantarme. Has escudriñado mi andar y mi
reposo. Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en
mi lengua. Y aquí, O Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante
me rodeaste. Y sobre mí pusiste tu mano. Tal
conocimiento es demasiado maravilloso para mí, alto es, no lo puedo
comprender. ¿A dónde me iré de tu espíritu
y a dónde huiré de tu presencia? Si subiera a los cielos, allí
estás tú, y si en el Seol hiciera mi estrado, he aquí, allí tú
estás. Si tomara las alas del Alba y
habitara en el extremo del mar, aún allí me guiará tu mano y
me asirá tu diestra. Si dijeres ciertamente las tinieblas
me encubrirán, aún la noche resplandece alrededor de mí. Aún las tinieblas
no encubren de ti y la noche resplandece como el día. Lo mismo
te son las tinieblas que la luz. Porque tú formaste mis entrañas,
tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré porque formidables,
maravillosas son tus obras. Estoy maravillado y mi alma lo
sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo,
bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo
de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y
en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron
luego formadas, sin faltar una de ellas. ¿Cuán preciosos me
son, oh Dios, tus pensamientos? ¿Cuán grande es la suma de ellos?
Si los enumero, se multiplican más que la arena. Despierto y
aún estoy contigo. Uno de los versículos, todos
esos versículos son asombrosos, maravillosos. nos deben despertar
hacia la admiración y la adoración a Dios pero un versículo impresionante
es el versículo dieciséis que dice mi embrión vieron tus ojos
y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron
luego formadas sin faltar una de ellas hay otras traducciones
de la escritura que traducen este versículo de una manera
que dice tus ojos vieron mi cuerpo en gestación Dice, todo estaba ya escrito
en tu libro. Todos mis días se estaban diseñando,
aunque no existía uno solo de ellos. Todos mis días ya se estaban
diseñando, aunque no existían ni uno solo de ellos. Hermanos,
nada que ocurre en nuestros días es casualidad. Nuestro día de
ayer, con las cosas que salieron como las planeamos o con las
cosas que nos frustraron, Dios lo diseñó así y no pudo suceder
de otra manera. Otra traducción dice, tus ojos
vieron mi embrión y en tu libro se escribieron todos los días
que me fueron dados cuando no existía ni uno solo de ellos.
Hermanos, los creyentes, por ejemplo, procuramos cuidar la
alimentación, procuramos hacer ejercicio porque hay que glorificar
a Dios con el cuerpo y con el espíritu. pero no para alargar
la vida. Nuestra vida no la vamos a alargar.
Dios ha diseñado los días de nuestra vida y los días que Dios
diseñó que vamos a vivir no vamos a aumentar ni por mucho cuidado
que tenga. Eso no quiere decir que no hay
que cuidar. Somos responsables de administrar y de glorificar
a Dios. Hermanos, no solo con el espíritu. Dice la Biblia,
glorificar pues a Dios con vuestro cuerpo y con vuestro espíritu,
los cuales son de Dios a No vamos a añadir días a nuestra vida.
Dice el Proverbios 16, 19 al 33. perdón, Proverbios dieciséis,
versículo uno, dice, del hombre son las disposiciones del corazón,
más de Jehová es la respuesta de la lengua, del hombre son
las disposiciones del corazón, el hombre hace planes, pero al
final se hace lo que Dios ha determinado. Versículo nueve,
dice, el corazón del hombre piensa su camino, más Jehová endereza
sus pasos. Versículo treinta y tres, dice,
La suerte se echa en el regazo, más de Jehová es la decisión
de ella. Aún cuando los niños gritones
de la lotería van sacando, Dios tiene que ver con eso. No sale
el número premiado. El número premiado que sale es
porque Dios así lo decretó desde la eternidad. Dice, Proverios diecinueve, versículo
veintiuno, dice, muchos pensamientos hay en el corazón del hombre,
más el consejo de Jehová permanecerá. Y San Mateo, capítulo diez, versículo
treinta, treinta y uno. Pues aún vuestros cabellos están
todos contados. Así que no temáis, más valéis
vosotros que muchos pajarillos. Dios está aún en los detalles
que pareciera más insignificante. Tal poder y atención están más
allá de nuestra inteligencia. Cuando el Rey David trató de
entender las maravillas del íntimo involucramiento de Dios en su
vida, no pudo menos que exclamar en adoración, tal conocimiento
es demasiado maravilloso para mí, alto es, no lo puedo comprender. Versículo 6 del Salmo 139. La
soberanía de Dios es tan completa que Él ejerce absoluto control
aún sobre sucesos penosos e injustos. éxodo 4 10 al 12 algunas veces
los creyentes tratan de disculpar a dios limitando su soberanía
pero dios no se disculpa por ejemplo cuando nace un hijo tartamudo
algunos hermanos dicen dios solo lo permitió pero que dice la
biblia dice la biblia versículo 10 12 dice Entonces dijo Moisés
a Jehová, ¡Ay, Señor, nunca he sido hombre de fácil palabra,
ni antes ni desde que Tú hablas a Tu siervo, porque soy tardo
en el habla y torpe de lengua! Y Jehová le respondió, ¿Quién
dio la boca al hombre? O, ¿Quién hizo al mudo y al sordo,
al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Pero algunos
creyentes dicen, el Señor sólo lo permitió. Pero, ¿qué dice
la Biblia? ¿Quién lo hizo? ¿Quién hizo al
sordo? ¿Quién hizo al tartamudo? ¿Quién
hizo al ciego? El Señor no se disculpa. Él es
soberano sobre todas las cosas. Y dice, dice, ¿Quién dio la boca
al hombre o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego?
¿No soy yo, Jehová? Job capítulo 1, versículo 6 al
12. Dice, un día vinieron a presentarse
delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también
Satanás. Y dijo Jehová a Satanás, ¿de dónde vienes? Respondiendo,
Satanás a Jehová dijo, de rodear la tierra y de andar por ella.
Y Jehová dijo a Satanás, ¿no has considerado a mi siervo Job,
que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto, recto,
temeroso de Dios y apartado del mal? Respondió Satanás a Jehová
diciendo, ¿acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado
alrededor de él y su casa de todo lo que tiene? Al trabajo
de sus manos le has dado bendición, por tanto sus bienes han aumentado
sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y
toca todo lo que tiene y verás si no te blasfema, si no blasfema
contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás, y aquí
todo lo que tiene está en tu mano, solamente no pongas tu
mano sobre él, y salió Satanás de delante de Jehová. Aquí había
algo penoso que iba a ocurrir en la vida de Job. Y no obstante,
Dios está soberanamente sobre ello. Satanás no hizo lo que
le dio la gana. Satanás hizo lo que Dios le dejó
hacer y le marcó límite. Y Dios obró eso para el bien
de Job. Antes de eso, Job sabía acerca
de Dios. Después de eso, Job conocía a
Dios. Antes decía, él dijo, de oídas
te había oído, pero ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco
y me arrepiento en polvo y ceniza. Vamos a orar. confiar. Y la pregunta es, ¿en
quién estás confiando? Una de las preguntas al final
es, ¿en quién confías? ¿Has confiado en Cristo una vez
para tu salvación? El llamado es, si has confiado
en Cristo una vez para tu salvación, tú tienes que seguir confiando.
Nuestra salvación no está basada en un hecho que realizamos hace
10 o 12 años. Si un día veniste al Señor Jesucristo,
la prueba de que has venido es que sigues viniendo al Señor
Jesucristo. Si has confiado en Cristo, la
prueba es que estás creciendo cada día en confiar en Cristo.
El apóstol Pablo un día confió en Cristo y cada día seguía creciendo
en confiar en Cristo porque el anhelo de su corazón era conocer
a Cristo Jesús. Mi Señor, dice el apóstol Pablo,
oramos.

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Joshua

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