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JC

Un gran impacto

Romans 8:31-32
Joel Coyoc November, 30 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 30 2022
Estudios en Romanos

La predicación de Joel Coyoc en "Un gran impacto" se centra en la seguridad de los creyentes en Cristo, en relación con la doctrina de la salvación y la justificación al examinar Romanos 8:31-32. El predicador argumenta que al no haber condenación para aquellos que están en Cristo, se resalta la promesa de que Dios está por nosotros, lo que se manifiesta en el sacrificio de Su Hijo. Coyoc utiliza versos como Romanos 8:28 ("y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien") para enfatizar que todas las circunstancias, incluso las adversidades, sirven para el crecimiento y la glorificación del creyente. La importancia de este mensaje radica en ofrecer a los fieles una base firme para confiar en el amor y la providencia de Dios, recordando que la gloria que vendrá supera cualquier sufrimiento presente, conforme a Romanos 8:18.

Key Quotes

“Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”

“El que no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”

“A los que fueron predestinados, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.”

“Bendito el pueblo de Dios que es Dios con nosotros; ¿quién contra nosotros?”

Sermon Transcript

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en su capítulo ocho, romanos
capítulo ocho dice la palabra de Dios ahora
pues ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu. Porque la ley del Espíritu de
vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Porque lo que era imposible para
la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando
a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado,
condenó al pecado en la carne. para que la justicia de la ley
se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne,
sino conforme al espíritu. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu,
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Por cuanto
los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque
no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Y los que
viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros
no vivís según la carne, sino según el Espíritu. Si es que
el Espíritu de Dios mora en vosotros, y si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el Espíritu
vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de Aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó
de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos,
deudores somos no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne. Porque si vivís conforme a la
carne, moriréis. Mas si por el Espíritu hacéis
morir las sobras de la carne, viviréis. Porque todos los que
son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis
recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos Abba Padre. El Espíritu mismo da testimonio
a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. y si hijos, también
herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si
es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él
seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo
ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de
los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada
a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa
de los hijos de Dios. porque sabemos que toda la creación
gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.
Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos
las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros
mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos,
pero la esperanza que se ve no es esperanza. Porque lo que alguno
ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos,
con paciencia lo aguardamos. Y de igual manera el Espíritu
nos ayuda en nuestra debilidad, pues que hemos de pedir como
conviene no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por
nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones
sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que a los
que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Esto es, a
los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que
antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. y a los que predestinó, a éstos
también llamó, y a los que llamó, a éstos también justificó, y
a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues,
diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? el que no escatimó ni a su propio
hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. ¿Cómo no nos
dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos
de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución,
o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito,
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados
como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. por
lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor
nuestro. Amén. Versículo treinta. versículo treinta y uno y treinta
y dos dice que pues diremos a esto si Dios es por nosotros ¿quién
contra nosotros? el que no descatimó ni a su propio
hijo sino que lo entregó por todos nosotros ¿cómo no nos dará
también con él todas las cosas? hemos estado meditando los versículos
veintiocho al treinta que es la gran, una gran promesa,
y estamos usando la figura de un gran edificio que no puede
ser elevado más, y es que todas las cosas ayudan a bien. ¿A quién? A aquellos que aman
a Dios, a aquellos que son llamados conforme a su propósito. A ellos
todas las cosas les ayudan a bien. Y nuestro tema hoy es relacionado
con esa gran promesa. Nuestro tema es un gran impacto,
un gran impacto. Yo no sé si usted puede recordar
algo que haya impactado fuertemente en su vida. puede ser un hecho
yo estoy seguro que a las personas que estaban presentes ahí cerca
de los edificios en el 2001 en Nueva York pues sin duda recibieron
un gran impacto de lo que sucedió en ese lugar que muy probablemente
los va a acompañar por el resto de sus de sus de sus vidas el
recordatorio y yo creo que cada uno de nosotros tiene algo ahí
que ha impactado profundamente en su vida En el caso de nuestra
salvación, Dios obra de diferentes maneras. En algunos puede ser
que Dios va obrando y va trayendo luz a una luz mayor. Y como dice la Biblia, la luz
de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento
hasta que el día es perfecto. En otros puede ser que es en
momentos como el apóstol Pablo, que sin duda fue algo de gran
impacto el hecho de estar camino a Damasco y de pronto al mediodía
ver una luz que es mayor que la luz del sol, al punto que
incluso él quedó cegado y escuchar una voz y responder a esa voz
y eso causó un gran impacto. El hecho de que Cristo se le
haya revelado al apóstol Pablo impactó grandemente su vida.
Y eso lo podemos mirar a lo largo de todos los escritos del apóstol
Pablo. Él nunca más fue Saulo de Tarso.
Él fue transformado en el apóstol Pablo. Eso impactó profundamente
su vida. Ese impacto profundo en su vida
desató un deseo que estuvo siempre presente. que él decía todo lo
tengo por pérdida por el inestimable valor de conocer a Cristo Jesús
mi Señor y ese impacto está presente y mantiene
toda su vida Y cuando pensamos en este capítulo 28, el apóstol
Pablo ha venido repitiendo una verdad. El apóstol Pablo en otra
epístola escribió y dijo, a mí no me es molesto el escribir
las mismas cosas y para vosotros es seguro. Y desde que el apóstol
Pablo empezó el desarrollo de este capítulo 8, empezó con una verdad que va repitiendo,
repitiendo y la va repitiendo cada vez de manera más espectacular
y asombrosa hasta que llega al versículo 28 29 y 30 pero es
la verdad que está desde el versículo 1 cuando dice ahora pues ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús los que
no andan conforme a la carne sino conforme al espíritu Después
va haciendo una descripción. ¿Cómo son estos para los que
no hay condenación? ¿Cómo se ve la vida de aquellos
que están en Cristo Jesús? ¿Cómo se ve la vida de aquellos
que han sido justificados con Dios por medio de la fe en el
Señor Jesucristo? y después va hablando de aquella
esperanza que ellos tienen justo porque no hay condenación van
a ser librados de la vanidad de la condenación a la manifestación
gloriosa de los hijos de Dios y llega un momento en que él
va a hablar y traer al presente y va a decir Eso es espectacular
de saber que no hay condenación y va a decir, y sabemos que a
los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. A esos
para los que no hay condenación, a esos que no andan conforme
a la carne, esos que aman a Dios, esos que son llamados conforme
a su propósito. Él dice, porque a los que antes
conoció, los predestinó para que fuesen hechos conforme a
la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos
hermanos. Y Pablo ha estado siendo redundante, porque aquí habla
que Cristo sea el primogénito entre muchos hermanos, pero antes
ya nos dijo el que tiene su Espíritu, ese es de Él, y si el Espíritu
da testimonio a nuestro Espíritu de que somos hijos de Dios, y
si hijos también herederos y coherederos con Cristo. Y Él está siendo
redundante hasta el punto en que Es el que está obrando para
el bien de que sean hechos conforme a la imagen de su Hijo. Ser conformado
a la imagen de su Hijo es justamente la redención de nuestros cuerpos.
Es la glorificación, es la manifestación gloriosa de los hijos de Dios
cuando sea la tierra llena de su gloria. como las aguas cubren
la mar, cuando no haya más necesidad de que nadie se pare a predicar
y nos llame a conocer a Dios, porque todos me conocerán, dice
la Escritura. El Señor escribirá la ley en
los corazones. Y lo espectacular es que hay
una garantía. aquellos que predestinó a éstos
también llamó, a los que llamó a éstos también justificó, a
los que justificó a éstos también glorificó. Y en la mente del
Señor eso ya está hecho, está consumado. Ya estamos sentados
en los lugares celestiales juntamente con Cristo. Y esto, esta gran
promesa, esta gran seguridad, esta no condenación, esta seguridad
de una manifestación gloriosa de los hijos de Dios, esta gran
seguridad de que Dios está obrando ahora para conformarnos a la
imagen de su Hijo hasta que llegue la consumación final, deja al
apóstol Pablo con un impacto que empezó en el momento en que
el Señor le salvó. Y quiera Dios que sea ese gran
impacto en nosotros. ¿Y cómo podemos ver que hay un
gran impacto? Una de las cosas con que Pablo
empieza el versículo 31, dice, ¿qué pues diremos a esto? Yo no sé si usted puede imaginar los que vimos imágenes de lo
que fue el atentado a las Torres Gemelas. Cosas que impactan nuestra vida
nos pueden dejar sin palabras. Hace algún tiempo convivimos
con un joven que tenía problemas del habla. Y normalmente cuando
él decía que algo estaba lejos, él hacía... y eso era lejos. Y a pesar de que él no podía
hablar, un día fue invitado a un viaje. Y durante todo el viaje
él, de pronto, él nunca había viajado. más de dos horas de
la ciudad de Mérida y después de dos horas se estaba preguntando
cuándo vamos a llegar y pasaron dos horas y no llegábamos. De
pronto había momentos en que se enojaba y con señas reclamaba
porque no llegábamos y ya después de 16 horas de viaje estaba muy
enojado y desesperado. El caso es que por fin llegamos
y estuvo contento y estuvo allí una semana y cuando regresó a
su casa y preguntó a su mamá a dónde fue, pues él ya no hizo...
sino él hizo... y empezó a dar la vuelta. Y eso
a él le había impactado su vida. En su manera de expresar sin
palabras ya no eran suficientes. La expresión normal para decir
lejos no era suficiente. Y el Apóstol Pablo estaba repitiendo
algo y de pronto dice, ya no hay palabras. Dice Pablo, ¿qué
pues diremos a esto? ¿Qué pues diremos a esto? Hermanos,
quiera Dios que el hecho de que Dios ha querido revelarnos al
Señor Jesucristo para hacernos conforme a la imagen de su Hijo.
El hecho de que nos ha mostrado cuán precioso es Cristo en su
santidad. y que nos ha hecho mirar cuán
abominables éramos delante de él, y cuán merecedores de su
condenación, pero, por amor de Dios, él envió a su hijo, y Cristo,
por amor, vino voluntariamente, y se despojó de su gloria, y
tomó nuestra culpabilidad, y que eso nos haga estar sin palabras. El apóstol Pablo dice, ¿qué,
pues, diremos a esto? y que podamos quedarnos extasiados,
sin palabras y con el anhelo de conocer más. Alguien dice,
imagínate, en la petición que Moisés le hizo al Señor, que
le dice, muéstrame tu rostro, imagínate que pues el Señor no
le mostró su rostro. Él le dijo, voy a pasar todo
mi bien delante de ti y después, dice, cuando yo haya pasado todo
mi bien, te voy a poner en la hendidura de la roca y después
te voy a hacer un huequito para que tú puedas ver y vas a ver
en mi espalda. Y eso fue algo que fue impactante para Moisés. Y, hermanos, él hablaba con Dios,
pero él quería más. Y es la idea de poder anhelar
conocer más al Señor. y poder estar impactados por
la verdad del Evangelio al punto de poder llegar a estar como
Pablo. ¿Qué más podemos decir? ¿Qué
pues diremos a esto? ¿Qué pues diremos a esto de que
está en verdad garantizado el hecho de que no hay condenación?
está garantizado el hecho de que todas las cosas están obrando
para nuestro bien y que ese bien no es otra cosa sino ser conformados
a la imagen del Señor Jesucristo y que eso es algo seguro porque
a los que antes conoció también los predestinó y a los que predestinó
a esos también llamó eficazmente por la proclamación del Evangelio
y a los que llamó los glorificó ya su salvación es un hecho seguro
y está hecho por Dios, es obra de Dios de principio a fin. Hermanos,
quiera Dios que eso ocurra en nosotros, que de pronto estemos
sin palabras, pero no hay duda que el apóstol Pablo estaba cada
vez meditando y meditando, y él ha descrito cómo es aquel para
el que no hay condenación, y ha dicho la manifestación gloriosa
de los hijos de Dios, y lo ha dicho de varias maneras, y lo
ha dicho con la promesa más grande. Hermanos,
después de que el gran impacto nos deje sin palabras, no obstante,
vamos a ver que Pablo hace algo. La segunda cosa que nos dice
el versículo es que después de hacer una pausa y estar sin palabras,
dice, se los voy a decir, aunque ya no tenía palabras, pero Dios
ya me ha dado palabras y se los voy a decir de otra forma. Ya
se los he estado diciendo, pero ahora se los voy a decir de otra
forma. hermanos que Dios nos ayude a decir a los hermanos
de una forma y de pronto se nos gaste las palabras y clamemos
al señor para que nos dé palabras para decirlo de otra forma no
otra cosa pero de otra forma y que cuando nosotros proclamamos
el evangelio con vecinos con personas a nuestro alrededor
y se nos gaste las palabras Y clamemos al Señor para que Él nos dé palabras.
Y aunque ya no hay palabras, se las voy a decir con otras
palabras. Y eso es lo que hace el apóstol
Pablo. Y que cuando con nuestra familia,
de pronto estamos impactados con el hecho de que Cristo nos
ha sido revelado. Y anhelamos que nuestras familias,
nuestros hijos le conozcan. Y que Dios nos haga como el apóstol
Pablo, aunque ya no hay palabras. Pero Dios me ha dado nuevas palabras
y una nueva forma de decírselos. el apóstol Pablo lo va a decir
ahora con estas palabras, si Dios es por nosotros, si Dios
es por nosotros, se los voy a volver a decir, si Dios es por nosotros,
pues todas las cosas obran para nuestro bien, si Dios es por
nosotros, entonces no hay condenación, si Dios es por nosotros, entonces
todo lo que él a el Señor Jesucristo ha ganado para nosotros, es en
verdad para nosotros, Note que Él dice, si Dios es por nosotros.
Y el Señor Jesús dice, llamará su nombre, Emanuel, que es Dios
con nosotros. Él es con nosotros y es por nosotros. Y dice Pablo, te lo voy a decir
de otra forma, si Dios es por nosotros. Y hermanos, el poder
tener la seguridad de que en verdad Dios es por nosotros.
Poder tener la seguridad de que en verdad amamos a Dios, porque
Dios es por nosotros, porque Él nos amó primero. Tener esa
bendita seguridad de que todas esas promesas, no condenación,
porque Pablo lo va a seguir repitiendo de diferentes formas. A pesar
de que llega un momento en que él está impactado y no hay más
palabras, no hay más que decir, él vuelve a tomar un nuevo aliento
y lo empieza a decir y hoy vamos a ver sólo dos formas, pero él
no va a parar de decir para lo que ya no había palabras hasta
que cierre el capítulo 39. Él va a ser enfático y va a repetir
y lo va a repetir de diferentes formas. Y el creyente se deleita
de escucharlo y de volver a escucharlo y de volver a saber qué es si
Dios es con nosotros y Dios es con su pueblo en Cristo Jesús.
Él vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Dios es por nosotros. Y qué bendición de poder saber
que Dios es por nosotros. Qué gran bendición y gran consuelo
de saber Dios es por nosotros. Dios es por nosotros. En verdad que tenemos que recordar
quién es, quién es Dios. Dios es aquel Dios que es todopoderoso,
aquel Dios que es justo, aquel Dios que es tres veces santo,
aquel Dios que es lento para la ira, que es grande en misericordia,
aquel Dios que es paciente, que es clemente, aquel Dios que es
fiel, pero aquel Dios que también es fuego consumidor, aquel Dios
que de ningún modo tendrá por inocente al culpable, aquel Dios
que por causa de su carácter tres veces santo jamás va a dejar
un solo pecado sin castigo, Todo pecado, toda maldad será castigada. La gente dice cosas tristes. La gente dice aquí lo haces,
aquí lo pagas. Eso es mentira. Aquí lo haces
y aquí a lo mejor te llevas una pequeña mínima probada. El Apóstol Pablo ha dicho a los
creyentes esta leve tribulación momentánea. El Apóstol Pablo
ha dicho que las aflicciones del tiempo presente no se comparan
a las glorias venideras. Bueno, las aflicciones del tiempo
presente no se comparan a los tormentos del infierno eterno.
No se comparan al hecho de Dios contra nosotros. Pero qué bendición
de los creyentes que es Dios por nosotros. Dios por nosotros. Hermanos, una de las cosas que
nos debe traer este pasaje es la certeza. La certeza de saber
que en verdad Dios es por nosotros. y que nosotros estamos por Dios,
porque dice la Escritura, el que no es conmigo, contra mí
es, y el que conmigo no recoge, desparrama. ¿Y cómo es que puedes
estar en la convicción Dios por nosotros? por el llamamiento
eficaz del Espíritu Santo, aquel que te muestra quién es el Señor
Jesucristo, aquel que por la proclamación de su palabra te
da fe para creer el Evangelio verdadero, para creer toda la
verdad acerca del Señor Jesucristo y toda la verdad acerca de ti
mismo como persona, el de poder saber que necesitas ser salvado,
salvado de la ira de Dios por causa de tu pecado, Y después
el apóstol Pablo no solo lo dice una vez, después debe decir,
si Dios es por nosotros, y él va a hacerlo ahora con una pregunta,
y una pregunta que es, pues si Dios es por nosotros, Eso dice
demasiado, si Dios es por nosotros. Usted puede recordar en algunas
cosas temporales cuando Dios fue por nosotros, porque nosotros
son los elegidos desde el Antiguo Testamento. Usted puede recordar,
Dios usó algunas figuras de cómo Él era. Recuerde, Israel terrenal
es una figura, una figura del verdadero Israel. Y ese verdadero Israel, Dios
era por ellos. Y era por ellos y era con ellos.
Y los iba guiando por el desierto de día con una nube. Dios es
por nosotros. Y Dios los protegía del rigor
del clima en el desierto. Dios por nosotros. Iban marchando,
caminando, y dice la Biblia, no se gastó su calzado, no se
hinchó su pie. Y Dios es por nosotros. Y viene
Faraón y los va a perseguir, y vamos al mar, y se mete Faraón
detrás. Y Dios estaba mostrando, Dios
es por nosotros. Y estos egipcios que estás viendo
hoy, nunca más los volverás a ver. Dios es por nosotros. Los amigos
de Daniel allí son retados por el rey que les dice si tienen
que postrar y ellos dicen no tenemos que hablar de esto. Dios
es por nosotros. ¿Quién contra nosotros? El Dios
que es por nosotros puede salvarnos de tu mano, Rey, si Él quiere
salvarnos. Y si no, de todos modos, Él es
por nosotros. Y cuando Él es por nosotros,
no hay nada que pueda afectar nuestra vida. Aún si Dios no
quiere liberarnos de las llamas, pues, para mí el vivir es cristo
y el morir es ganancia porque dios es por nosotros cuando dios
es por nosotros nada nos puede separar de su amor ni lo alto
ni lo profundo ni la muerte ni ninguna otra cosa creada nos
puede separar del amor de dios que es en cristo jesús si dios
es por nosotros y pudiéramos recorrer la escritura y recordar
tantos eventos en los cuales dios por nosotros y recordar
Dios es por nosotros. Cristo Jesús es Dios con nosotros. Él dio su vida por nosotros. ¿Quién contra nosotros? Y la
respuesta es, si Él es por nosotros, pues nadie, nadie puede ser contra
nosotros. Nadie puede ser contra nosotros.
Y qué gran bendición y qué gran paz saber que nada es contra
nosotros. Pablo lo va a decir una vez más
en el versículo 32 cuando dice el que no es catimónia su propio
hijo y para darnos aliento él va a hacer unas figuras de comparación
lo que va a hacer si él hizo lo que es más difícil si él hizo
aún lo que pareciera ser imposible de hacer cómo no va a hacer las
cosas que son menores Si usted recuerda, a lo largo de la Escritura,
uno tiene que saber que Jesús es el único Hijo del Padre, el
eterno Hijo de Dios engendrado, no creado. Su único Hijo amado,
en quien el Señor expresa, por lo menos en el Nuevo Testamento,
dos veces, este es mi Hijo amado, en quien hallo complacencia,
en que hallo contentamiento. Este es el Hijo en que Él se
regocija. y uno puede pensar cuán imposible
puede ser para un padre el hecho de no escatimar a su propio hijo
el hecho de entregarlo por todos nosotros y cuando está hablando
aquí de todos nosotros está hablando evidentemente no del mundo en
general sino está hablando de aquellos para los que no hay
condenación esos somos nosotros por los cuales no escatimó a
su propio hijo sino que lo entregó por todos nosotros está hablando
de aquellos que fueron predestinados en Cristo desde antes de la fundación
del mundo. Está hablando de aquellos que
fueron conocidos, aquellos que fueron llamados eficazmente por
el Evangelio, aquellos que hoy están vestidos de la justicia
del Señor Jesucristo. Si eso que era imposible de hacer,
porque a nadie le había dicho, mi hijo eres tú, Y Él es Hijo
de una manera distinta. Nosotros lo somos por adopción,
pero el Señor no adoptó al Señor Jesucristo. Es Su Hijo unigénito,
el único engendrado del Padre desde antes de todos los siglos,
con el cual tienen una estrecha relación de amor. Y no es que
el padre se complaciera del padecimiento de su hijo. Dolió en su corazón. Cuando la gente pregunta, la
gente sufre y pregunta, ¿dónde estaba Dios cuando sufría? La
respuesta es en el mismo lugar donde estaba cuando él vio sufrir
a su hijo. Y tú que reclamas y sufres, tú
no eres inocente. Pero Él veía allá en la cruz
sufrir a Su Hijo inocente. Y en este pasaje se está descubriendo
la cosa más terrible. Lo entregó por todos nosotros.
Y el Padre entregó a Su Hijo. Y el Hijo se entregó voluntariamente. Y aquí vengo, dice, como está
escrito en el rollo del libro, el hacer tu voluntad, Dios mío
me ha agradado y me preparaste cuerpo. Él dice, nadie me quita
mi vida, yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo
poder para volverla a tomar este mandamiento recibido de mi padre.
Y es un hecho, Dios el padre entregó a su hijo. El hijo se
entregó voluntariamente. Pero es un hecho también que
los judíos fueron entregadores y matadores del Señor. Y es un
hecho y una realidad que cada uno de nosotros fuimos culpables
también porque no veíamos atractivo en Él para desearle. Él fue desechado,
fue rechazado, aborrecíamos al Señor. Nosotros fuimos los culpables
de que Él muriera en esa cruz también. Nuestros pecados fueron
sobre Él y por eso Él murió en esa cruz. Y Él no escatimó ni
a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. Y
dice el apóstol, ¿cómo no nos dará también con él todas las
cosas? Y este es otro versículo que como los versículos 28, son
versículos que a veces la gente memoriza y las memoriza fuera
del contexto. Y aquí no está diciendo que el
Señor nos va a dar todas las cosas. ¿Cuáles son todas las
cosas? Todas las cosas que el Señor
Jesús ganó para nosotros. Todas las cosas nos va a dar.
Nos va a dar el hecho de la justificación. Nos va a dar el hecho del llamamiento. Nos va a dar el hecho de la glorificación. Nos va a dar todas las cosas
que obran para bien, para que seamos hechos conforme a la imagen
del Señor Jesucristo. Eso quiere decir que nos va a
dar, pues, la provisión necesaria. Eso quiere decir que también
nos va a dar a... persecución, eso quiere decir que también
nos va a dar espada, eso quiere decir que vamos probablemente
si es la voluntad de Dios ser muertos todo el tiempo y contados
como ovejas de matadero, pero nada de esas cosas nos puede
separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro,
el que no es catimonia a su propio hijo, sino que lo entregó por
todos nosotros, y esto nos da también una una gran claridad con respecto
a lo que es el pecado. Cuando pensamos en la obra de
la cruz, cuando pensamos en el hecho de que Cristo murió en
esa cruz abandonado por su Padre, en el hecho de que el Señor descargó
su ira sobre el pecado en su Hijo, el Señor Jesucristo, que
eso nos haga mirar el pecado no es cosa ligera. El pecado
es horrible a los ojos del Señor. Cuando el Hijo de Dios, el Santo,
el Inocente, cargó nuestro pecado y fue hecho pecado por nosotros,
Dios no perdonó a su propio Hijo. Dios no perdonó a su propio Hijo. Dios castigó el pecado de su
pueblo en su Hijo. Algunas personas, hay personas
que niegan la realidad del infierno y dicen que lo que va a suceder
es aniquilación. Eso es una mentira del diablo,
porque en verdad no sería una condenación ni un castigo ser
aniquilado, al contrario, sería una gracia el hecho de que te
aniquilen. Pero la verdad es, si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? Y la verdad de la condenación
es, no vas a ser aniquilado. Si no crees en el Señor Jesucristo,
vas a tener una eternidad con Dios contra ti. Y eso es lo más
terrible que te puedas imaginar. Si alguien te está diciendo que
lo que va a suceder es que Dios va a aniquilar tu espíritu y
vas a dejar de existir, te está mintiendo. Eso sería un acto
de gracia y sería misericordia. Pero la gracia y la misericordia
de Dios están en Cristo y tienen tiempo limitado. Y el Señor está
siendo paciente porque no quiere que ninguno perezca. Pero no
es lo que viene una aniquilación. bendito el pueblo de dios que
es dios con nosotros quien contra nosotros pero qué terrible es
que termine sus días y que termines con dios contra ti dios es fuego
consumidor dios de ningún modo va a tener por inocente al culpable
y si él no perdonó nuestro pecado en su propio hijo ten por seguro
que toda la eternidad dios va a estar descargando su ira. Dice la Biblia que el Salmo 2 Ahora pues, oh reyes, sed prudentes. Versículo diez, admitita amonestación
jueces de la tierra. Servita Jehová con temor y alegrados
con temblor. Honrad al Hijo para que no se
enoje y perezcáis en el camino. Pues inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían, los que en él
confían. Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Dice Versículo 9, versículo 8. Y hay otros pasajes en los profetas
donde dicen que el Señor va a pisar a sus enemigos como se pisa el
lagar, y va a salpicar con la sangre de ellos sus vestidos. El infierno no es el lugar donde
Dios no está. El infierno es el lugar donde
está la presencia desfavorable de Dios. Y la Biblia usa imágenes
muy fuertes para describir como un abismo sin fondo, donde va
a estar cayendo por toda la eternidad sin nunca llegar al fondo, donde
la llama no se apaga, donde el gusano no se muere, donde el
Señor va a descargar su ira. Pero si Dios es con nosotros,
¿quién contra nosotros? Hermanos, el Señor no es catimón
y a su propio Hijo. Y Pablo lo está diciendo de diferentes
maneras, y está poniendo el énfasis donde tiene que estar. Tiene
que estar nuestra confianza en la obra de Dios, de Dios el Padre,
de Dios el Hijo, del Espíritu Santo. Ahí tiene que descansar
nuestra confianza, en la obra que Él ha hecho. Y cuando descansas
en esa obra, entonces todas las cosas están obrando para bien. Y son todas estas cosas que Dios
que dio a su Hijo, si no es catimonia a su propio Hijo, sino que lo
entregó por todos nosotros. ¿Cómo no nos dará también con
Él todas las cosas? Ven al Señor Jesucristo. Confía
en el Señor Jesucristo. Son bienaventurados los que confían
en Él. Honrad al Hijo para que no se
enoje y perezcáis en el camino, pues inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en Él confían. Amén.

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Joshua

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