Bootstrap
JC

4 parte Los pacificadores

Romans 16:20
Joel Coyoc June, 26 2022 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc June, 26 2022
El pacificador

El sermón "Los pacificadores" de Joel Coyoc se centra en el concepto de la pacificación en la vida cristiana, fundamentándose en Romanos 16:20, que proclama que el Dios de paz aplastará a Satanás. Coyoc hace hincapié en que, como justificados por la fe, los creyentes son llamados a vivir en paz con Dios y a ejercer el ministerio de la reconciliación en sus relaciones diarias. Se discuten ejemplos de conflictos, incluyendo el uso de litigios en el ámbito civil y la respuesta a ataques interpersonales, enfatizando que tales respuestas suelen dañar las relaciones y que el pueblo de Dios debería resolver disputas en el ámbito de la iglesia. Coyoc apela a la necesidad de recordar el evangelio como fuente de verdadera paz —una paz que no es superficial o ficticia, sino genuina, resultante de una relación restaurada con Dios a través de Cristo.

Key Quotes

“La cosa más importante en los conflictos es a los intereses del Señor, es poner la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”

“Hermanos, no habrá paz duradera en nuestra casa mientras yo esté pensando que toda la culpa de lo que yo siento es de mi esposa.”

“El evangelio es el que nos va a evitar estar en ninguno de los extremos, ni huyendo del conflicto, ni agarrando ataque y control.”

“Mientras no haya humildad, solo se finge la paz, y hermanos, tarde o temprano, eso va a relucir.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Hermanos, vamos a abrir nuestras
Biblias en Romanos capítulo dieciséis. Romanos dieciséis y vamos a leer
el versículo veinte. Dice, y el Dios de paz aplastará
en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor
Jesucristo sea con vosotros. Y el Dios de paz aplastará en
breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor
Jesucristo sea con vosotros. El Dios de paz. Uno de los títulos
del Señor Jesucristo en Isaías es que Él es el Príncipe, el
Príncipe de Paz, y Él es el que nos ha llevado a estar en paz
con Dios. Justificados, pues, por la fe
tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. al pueblo elegido por Dios, a
los salvos por la gracia de Dios, por la obra del Señor Jesucristo,
se les ha encomendado un ministerio, que es el Ministerio de la Reconciliación,
y la Escritura también nos recuerda y dice, bienaventurados los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de Dios. Y estamos estudiando
el pacificador, Cuando comenzamos, estuvimos hablando acerca de...
Hay versículos que hoy quisiera recordar constantemente. Uno
es... Dice... La Escritura ahí en 1 Corintios
6, 19 y 20 dice que si comemos o bebemos o hacemos cualquier
otra cosa, hacer todo para la gloria de Dios. El llamado al
pueblo de Dios es hacer todo para la gloria de Dios. Voy a
repetir qué significa eso. Eso es hacerlo mostrando el carácter
de Dios. Tenemos que recordar que fuimos
creados a imagen de Dios. Y sin embargo, cuando Adán pecó,
toda la raza humana, dice la Biblia, por cuanto todos pecaron,
están destituidos. Están destituidos, están privados
de la gloria de Dios, incapaces de mostrar la gloria de Dios. Tristemente, no solo incapaces,
sino nos convertimos en ladrones de gloria. Nosotros queremos
ser admirados, ser aplaudidos, queremos la gloria para nosotros.
y fuimos creados para la fama y el honor de Dios fuimos creados
para hacer todo como si él lo estuviera haciendo y cuando pensamos
en la pacificación pues Dios mismo se hace llamar Dios de
paz porque él es el Dios de paz y el Dios de paz aplastará en
breve a Satanás bajo nuestros pies y el otro pasaje que tenemos
que recordar siempre es y sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan a bien Yo no sé si ustedes, como yo, todos
somos distintos. Estuvimos estudiando la semana
pasada las respuestas de escape del conflicto. Y hoy vamos a
estudiar un poco lo que es la parte de las respuestas de ataque.
Les dimos un dibujo la semana pasada donde se muestra de manera
gráfica las posibles respuestas ante el conflicto. Yo tiendo
a hacer de la... yo me identifico con las primeras
tres respuestas y a veces uno inconscientemente uno pues se
da cuenta de que el mundo está lleno de conflictos, no tiene
conflictos de pronto en la casa, tenemos conflictos en el trabajo
y de pronto pues uno pensaría que en la iglesia quizá uno pensaría
no debe haber conflictos. Sin embargo, la Biblia dice y
sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a
bien, o sea, los conflictos también. Los conflictos ayudan para que
seamos conforme, seamos hechos conforme a la imagen del Señor
Jesucristo. Recordando eso, vamos a mirar
respuestas de ataque que están en sus dibujos del lado del lado derecho. Dice, esas
respuestas son usadas por personas que están más interesadas en
ganar el conflicto que en preservar la relación. Cuando pensamos
en el pasaje que dice, si comemos o bebemos o hacemos cualquier
otra cosa, hacerlo todo para la gloria de Dios, una de las
cosas que tenemos que orar para que Dios nos haga recordar es,
esta vida se trata no de nosotros, esta vida se trata de Dios, de
su fama, de su honor. La cosa más importante en los
conflictos es a los intereses del Señor, es poner la mira en
las cosas de arriba, no en las de la tierra. Lo más importante
no son precisamente mis derechos, tampoco es precisamente ganar
el conflicto. Hay personas que por su personalidad
lo que tienden a hacer es a tratar de resolver el conflicto de una
manera rápida, ejercer control, terminar y ganar el conflicto.
No importa si la relación se rompe, eso no es importante.
Esta actitud es vista en quienes consideran el conflicto como
una competencia o una oportunidad para afirmar sus derechos, controlar
a otros y tomar ventaja en su situación. La respuesta de ataque no solo
son usadas por personas fuertes y confiadas, sino también por
quienes se sienten débiles, temerosos, inseguros o vulnerables. No siempre
las personas que tienen un carácter fuerte son las que necesariamente
tienden a a las respuestas de ataque. También las personas
de carácter débil, después de intentar evadir el conflicto,
después de tratar de negar el conflicto, llega un momento en
que, pues, deciden irse para el otro lado, que es ejercer
control, sacar... Sea cual fuera la causa, esta
respuesta contiene el objeto directo de ejercer tanta presión
como sea necesaria para anular su reclamo y eliminar la oposición.
La otra es, bueno, estas respuestas se pueden considerar en tres
grupos. Uno es la litigación, que es
llevar a los tribunales, es el proceso legal. Aunque algunos
conflictos pueden ser legítimamente llevados ante un juez civil con
el fin de buscarle solución. Y vamos a mirar algunos pasajes,
Hechos 24, 1 al 26. largo vamos a leer algunos versículos
que presentan un caso llevado al tribunal y evidentemente las
personas que estaban haciendo esto lo que querían era pues
ganar el conflicto la cosa se trataba de eliminar al apóstol
pablo y resolver el conflicto de una forma rápida y tener control
Dice, cinco días después, descendió el sumo sacerdote Ananías con
alguno de los ancianos y un cierto orador llamado Tértulo, y comparecieron
ante el gobernador contra Pablo, y cuando este fue llamado, Tértulo
comenzó a acusarle diciendo, como debido a ti gozamos de gran
paz y muchas cosas son bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia,
oh excelentísimo Félix, lo recibimos en todo tiempo y en todo lugar
con toda gratitud. Pero por no molestarte más largamente,
te ruego que nos oigas brevemente conforme a tu equidad. Porque
hemos hallado a este hombre que es una plaga y promotor de sediciones
entre todos los judíos por todo el mundo, y cabecilla de la secta
de los nazarenos, intentó también profanar el templo y prendiéndole
quisimos juzgarle conforme a nuestra ley, pero intervino el tribuno
Olicias con gran violencia le quitó de nuestras manos, mandando
a sus acusadores que vinieramos, viniesen ante ti. Tú mismo pues,
al juzgarle, podrás informarte de todas estas cosas de que le
acusamos. Los judíos también confirmaban
diciendo ser así todo, y habiendo hecho señal el gobernador a Pablo
para que hablase, éste respondió, Porque sé que desde hace muchos
años eres juez de esta nación, con buen ánimo haré mi defensa,
como tú puedes cerciorarte, no hace más de doce días que subí
a adorar a Jerusalén, y no me hallaron disputando con ninguno,
ni amotinando a la multitud, ni en el templo, ni en la sinagoga,
ni en la ciudad, ni te pueden probar las cosas de que ahora
me acusan. Por eso te confieso que según el camino que ellos
llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo
todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas,
teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de
que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos
como de injustos. Y por esto procuro tener siempre
una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres. Pero
pasados algunos años vine a hacer limosnas a mi nación y presentar
ofrenda. Estaba en ello cuando unos judíos
de Asia me hallaron purificando en el templo, no con multitud
ni con alboroto. Ellos deberían comparecer ante
ti y acusarme si contra mí tienen algo, o digan estos mismos si
hallaron en mí alguna cosa mal hecha cuando comparecí ante el
concilio, a no ser que estando entre ellos, prorrumpí en alta
voz acerca de la resurrección de los muertos. Soy juzgado hoy
por vosotros. Entonces, Félix, oída estas cosas,
Estando bien informado de este camino, les aplazó diciendo,
cuando descendiera el tribuno Lisias, acabaré de conocer de
vuestro asunto. Y mandó al centurión que se custodiase
a Pablo, pero que se le concediese alguna libertad y que no impidiese
a ninguno de los suyos servirle o venir a él. Algunos días después,
viniendo Félix con Drusil a su mujer, que era judía, llamó a
Pablo y le oyó acerca de la fe en Jesucristo. Pero al disertar
Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio
venidero, Félix se espantó y dijo, ahora vete, pero cuando tenga
oportunidad te llamaré. Esperaba también, con esto, que
Pablo le diera dinero para que le soltase, por lo cual muchas
veces lo hacía venir y hablaba con él. Bueno, el pasaje, lo
puede terminar de leer en su casa, es hasta el capítulo 26,
versículo 32, y lo que muestra es un caso de litigación, Y bueno,
la manera en que Pablo se defendió, evidentemente las personas pues
estaban tratando de ganar un conflicto de manera rápida y
legal. Y sin embargo, las demandas legales por lo general dañan
las relaciones y a menudo no prosperan en su objetivo de alcanzar
plena justicia. lo que se estaba haciendo aquí
no era precisamente justicia, aunque estaba ante un juez, había
intentos de soborno y no era precisamente justicia. Ahora,
hay un asunto importante para los creyentes y es, a los creyentes
se nos hace una exhortación de resolver los conflictos antes
que en los tribunales, en la iglesia, dice Primera de Corintios
6, 1 al 8, Dice así, ¿Osa alguno de vosotros,
cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos,
y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han
de juzgar al mundo? ¿Y si el mundo ha de ser juzgado
por vosotros, sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O
no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles, cuánto más las
cosas de esta vida? Si pues tenéis juicios sobre
cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor
estima en la iglesia? Para avergonzaros lo digo, ¿pues
que no hay entre vosotros sabio ni aun uno que pueda juzgar entre
sus hermanos, sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio,
y esto ante los incrédulos? Creo que es clara la exhortación,
el hecho de que en realidad somos hijos del Dios de paz. Nuestro
príncipe es el príncipe de paz. Se nos ha dado el ministerio
de la reconciliación a través, primeramente es la reconciliación
del pecador con Dios a través de proclamar el evangelio. Ese
evangelio que anuncia que la única manera de estar en paz
con Dios es por la fe en el Señor Jesucristo. Pero de manera práctica,
ser pacificadores, porque conocemos al Dios de paz, porque estamos
interesados, sus intereses es nuestra prioridad, su fama, su
gloria y su honor es nuestra prioridad, porque el Señor Jesucristo
dijo, en esto conocerán todos que sois mis discípulos. no por
cuántos versículos sabemos de memoria, sino dice, en esto conocerán
que sois mis discípulos, si tuvierais amor los unos por los otros.
Y es evidente que, bueno, el hecho de que haya amor no quiere
decir necesariamente la ausencia del conflicto. Ahora, en consecuencia,
es importante hacer todo lo posible por resolver una disputa fuera
del tribunal, donde quiera que esto sea posible. Y vamos a mirar
Mateo capítulo cinco, versículo veinticinco al veintiséis, Dice el Señor Jesucristo, dice,
ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás
con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al
juez y el juez al alguacil y seas echado en la cárcel. De cierto,
de cierto te digo, De cierto te digo que no saldrás de allí
hasta que pagues el último cuadrante. Y bueno, el Señor Jesús está
diciendo que pues preferentemente resuelve tu problema pues no
precisamente en el tribunal. Ponte de acuerdo con tu adversario
entre tanto que estás en el camino. No sea que el adversario te entregue
al juez y el juez al guasil y seas echado en la cárcel. Bueno, esa
es una de las primeras maneras de resolver un conflicto mediante
una respuesta de ataque. La otra es la agresión. Algunas
personas tratan de vencer a un oponente mediante el empleo de
varias formas de fuerza o intimidación, como ataques verbales. Los ataques
no necesariamente son golpes, aunque hay gente que llega a
los golpes. Puede ser a través de chisme,
vulgaridad, inclusive violencia física, o esforzándose por perjudicar
económica o profesionalmente a una persona. Vamos a mirar
Hechos 6. versículo 8 al versículo 15. Una de las cosas que notamos
en esos pasajes es que justo en hacer la obra del Señor, en
hacer la obra misionera, por ejemplo, Pablo pues estaba envuelto
en un conflicto con Y hay una respuesta inadecuada del conflicto
de parte de aquellos que se le oponían. Y aquí es el caso de
Esteban, que es una respuesta de agresión. Dice, Esteban, lleno
de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el
pueblo. Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamados
de los libertos y de los de Sirene, de Alejandría, de Cilicia y de
Asia, disputando con Esteban. pero no podían resistir la sabiduría
y al espíritu con que hablaba. Entonces sobornaron a unos para
que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra
Moisés y contra Dios, y solibiantaron al pueblo, a los ancianos y a
los escribas, y arremetiendo le arrebataron y le trajeron
al concilio. y pusieron testigos falsos que decían este hombre
no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar y contra la
ley pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá
este lugar y cambiará las costumbres que nos dio Moisés entonces todos
los que estaban sentados en el concilio al fijar los ojos en
él vieron su rostro su rostro como el rostro de un ángel y
ahí vemos Primero violencia verbal y también violencia física, chisme,
calumnia. Ahora, el caso extremo es el
asesinato. Y justo el caso de Esteban termina
en asesinato. Dice, en casos extremos la gente
puede estar tan desesperada por ganar una disputa que tratará
de matar a aquellos que se le oponen. Y eso está en los versículos
45 hasta el 48. Y capítulo 7. hasta el final del capítulo 7,
donde fue Esteban apedreado. Ahora, quizá alguno de nosotros
pudiera estar pensando, pues, yo no sería capaz de matar. Algo que hemos estado reflexionando,
tanto cuando estamos estudiando hechos como romanos, como ahora
que estamos estudiando acerca de la pacificación bíblica, y
es que Si pensamos que no somos capaces
de matar, es que en verdad no. Es la realidad lo que la Biblia
dice. Dice, engañoso y perverso es
el corazón del hombre más que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá?
cuando uno mira un pecado de esos que uno considera son terribles
pero recuerde que todo pecado es terrible porque es contra
Dios y cuando uno mira y piensa que no es capaz es que no conocemos
la depravación humana es que no estamos creyendo la verdad
de Dios somos capaz de cualquier pecado desde aquellos que pensamos
muchas veces y la gente muchas veces hemos hablado de maneras
que implican que nosotros nos estamos sintiendo mejor pero
no debemos olvidar qué es lo que dijo el señor Jesús en Mateo
5 21 al 22 vamos a buscar el pasaje Dice el Señor Jesús, el Señor
Jesús está explicando la ley de una manera que no era la manera
en que entendían la ley los escribas y los fariseos. Y es que todos
tenemos algo de fariseo, todos tenemos algo de legalista y tendemos
a tener un mal entendido de la ley. Tendemos a tener un entendimiento
de la ley que nos hace pensar pues matar, pues yo no soy capaz
de matar. Tenemos a tener un entendimiento
de la ley en que en que uno pueda agarrar y traer una mujer sorprendida
en adulterio y pensar la vamos a pedrear porque yo no soy capaz
de adulterar, de pensar yo no he adulterado, pensar a la mujer
pues adulteró porque la sorprendimos en el acto mismo del adulterio.
Pero el Señor Jesús explica la ley tal y como es, y muestra
la incapacidad de poder cumplir la ley. Y dice el Señor Jesús,
oísteis que fue dicho a los antiguos, no matarás, y cualquiera que
matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera
que se enoje contra su hermano será culpable de juicio. cualquiera
que diga necio a su hermano será culpable ante el concilio y cualquiera
que le diga fatuo quedará expuesto al infierno de fuego por tanto
si traes tu ofrenda al altar y ahí te acuerdas que tu hermano
tiene algo contra ti deja ahí tu ofrenda delante del altar
y anda reconcílate primero con tu hermano entonces ven y presenta
tu ofrenda y lo que el señor está explicando aquí es cuando
pensamos en matar quizás la mayoría de la gente que pudiéramos pensar
que, pues, nosotros no hacemos esa clase de cosas. Pero el Señor
está explicando el espíritu de la ley. Dice, jamás deberíamos
olvidar que permanecemos culpables a los ojos de Dios cuando obligamos
enojo o desprecio en nuestro corazón hacia otros. No necesitamos
tomar un arma y matar a la persona. Sencillamente, tener enojo y
desprecio hacia una persona es, es haber matado. Esto nos hace, nos regresa a
un asunto importante. Hermanos, el pueblo de Dios se
llamaba a la pacificación porque no puede haber paz sin el evangelio.
Y el pueblo de Dios está llamado a una pacificación verdadera,
no a una pacificación aparente. Mucha gente tiende a vivir en
una paz aparente, una paz ficticia, pero no nos engañemos, sólo por
el Evangelio se puede construir una paz duradera y si estamos
en Cristo, nosotros podemos disfrutar primeramente de paz con Dios
por la fe en el Señor Jesucristo y disfrutar de la paz de Dios
porque dejamos nuestras cargas cada día al Señor, pero podemos
disfrutar de paz en nuestras relaciones y no simplemente fingir
la paz. La gente, el Señor Jesucristo
confrontó siempre a los escribas y fariseos porque ellos creían
entender la ley y ellos fingían un cumplimiento de la ley. Y
fingir vivir en paz es algo tan hipócrita como fingir que uno
cumple la ley. Pero podemos tener verdadera
paz. Y una de las cosas que nos puede llevar a tener verdadera
paz es recordar. Recordar, yo soy capaz de cualquier
pecado. No es que yo no soy capaz de
matar. Yo puedo intentar huir del conflicto por un tiempo.
Yo puedo desesperadamente trasladarme hacia el otro extremo y terminar.
Note que la figura termina en ambos lados en muerte. Pero para
los creyentes esto no tiene que ser de ninguna manera así. ¿Por
qué no tiene que ser de ninguna manera así? Porque nosotros hemos
sido rescatados del reino de las tinieblas y trasladado al
reino de su amado hijo nosotros hemos sido sacados de la potestad
de aquel que es padre de mentira y que es es asesino y nosotros
hemos sido por la fe en el señor jesucristo trasladados al reino
de su amado hijo aquel que vino para dar vida y para darla en
abundancia hermanos es el Evangelio el que nos puede llevar a paz
y a paz genuina, no a una paz aparente, a una paz que es fingida. La paz verdadera está en el hecho
de recordarnos y predicarnos el Evangelio cada día, de recordar
cada día, yo soy capaz de las peores maldades, de recordar,
no le di un golpe, pero tengo desprecio en mi corazón y eso
es exactamente igual, ¿Cuántas veces, incluso puede que no expresemos
de nuestra boca, no salgan las palabras hirientes? Pero el simple
hecho de pensarlas y tenerlas dentro, aunque nos aguantamos,
es exactamente igual que las hubiéramos dicho. Estamos abrigando
odio, desprecio en nuestro corazón y eso es igual que asesinato. ¿Y qué es lo que nos puede hacer
libres de eso y poder trabajar por una paz verdadera? venir
al Señor Jesucristo dejar de fingir que pues pues yo soy mejor
persona que que mi hijo que mi esposa a ese que no soporto y
que siento horrible mi corazón y reconocer delante de Dios que
eso es asesinato igual y venir delante de Dios en busca de arrepentimiento
y fe recordar quién es el más grande pecador Es el Evangelio
que nos va a evitar estar en ninguno de los extremos, ni huyendo
del conflicto, ni agarrando ataque y control. Es el Evangelio el
que nos hace poner en el lugar correcto y empezar a buscar una
pacificación bíblica y verdadera, reconociendo primeramente mi
pecado delante de Dios, predicándome constantemente el Evangelio.
Sea algo que necesitamos recordar cada día, Y justo cuando hay
conflictos es recordar el evangelio, es predicarme el evangelio, es
recordarme yo soy capaz de hacer mal, aunque quizá hay gente que
dice yo no soy capaz de tocar a una mujer ni con el pétalo
de una rosa. Y eso lo repite tanta gente. Y bueno, eso no quiere decir que a los
ojos de Dios no seamos culpables de cometer asesinato. El Señor
Jesucristo dijo, oísteis que fue dicho, no matarás, dice... Y cualquiera que matare será
culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera
que se enoje contra su hermano será culpable de juicio. Y cualquiera
que diga necio a su hermano será culpable ante el concilio. Y
cualquiera que le diga fato quedará expuesto al infierno de fuego. Y hermanos, es el evangelio,
el poder recordar, el evangelio es aquel que nos hace no minimizar
el pecado. El evangelio es el que nos hace
no categorizar el pecado como la gente lo hace en categorías.
De pronto, hay un pastor que dice que tenemos que tener cuidado
porque todos tenemos un católico romano dentro. Porque la iglesia
católica dice que hay pecados veniales y hay mortales. Y a
veces inconscientemente nosotros estamos viviendo, dividiendo
pecados entre veniales y mortales. Hermanos, todo pecado es mortal.
Todo pecado es mortal porque es contra Dios. El hecho de que
no quedó tu esposa con el ojo morado no significa que has pecado
menos que el vecino que sí le deja morado el ojo. El hecho
de que quizá no hayas gritado pero en tu corazón está hirviendo
algo que no es recto delante de Dios y es venir mirándonos
como Pablo aprendió a mirarse. Palabra fiel es esta y digna
de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo a
salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero. Hermano, no habrá paz duradera
en nuestra casa mientras yo esté pensando pues toda la culpa de
lo que yo siento es de mi esposa. Por ella es que yo me siento
así, por ella es que yo siento ese enojo o es de mi esposo.
hasta que yo pueda mirar la maldad de mi corazón y yo pueda venir
ante el Señor buscando en arrepentimiento y fe su perdón, recordando que
la prioridad del Señor es transformarme a mí y no transformar a los otros. Muchos de nuestros conflictos
vienen de que nosotros esperamos ejercer control, hacer valer
nuestros derechos y pensamos que el mundo alrededor de mí
es el que tiene que cambiar. Y Dios dice Dios dice, tú eres
mi prioridad. Yo quiero transformarte a ti.
Muchos de nuestros conflictos están en que equivocamos el orden
de la agenda de Dios. Incluso muchas veces en nuestras
oraciones hacemos oraciones egoístas, pidiendo que Dios cambie a la
gente a nuestro alrededor, no para la gloria de Dios, sino
para mi propia comodidad, para que yo pueda pasar un poco más
confortable la vida. Pero la prioridad de Dios es
transformarme a mí, hacerme conforme a la imagen de su Hijo. Un día,
en el Tribunal de Cristo, no va a funcionar el hecho de decir
las cosas que nos hacían. El Señor va a decir si te hacían
todo eso, pero la pregunta es, ¿cómo respondiste tú? Y hermanos,
si somos salvos por la gracia de Dios, el Señor Jesucristo
ha vivido por nosotros. no sólo murió por nosotros, sino
también vivió por nosotros. Él ha vivido lo que nosotros
no podemos vivir, pero Él vive para darnos la capacidad de poder
venir cada día a Él en arrepentimiento y fe. La manera de crecer en
la gracia es mirándome como el primero de los pecadores. La
única posibilidad de crecer en la gracia es por el Evangelio.
La única posibilidad de hacer la paz es por el Evangelio. Es
que no puede haber una paz genuina cuando solamente finjo estar
arrepentido, y es que a veces fingimos arrepentirnos porque
queremos llevar la fiesta en paz, pero no habrá paz verdadera,
porque la paz empieza cuando estamos en paz con Dios, y estamos
en paz con Dios cuando le llamamos a las cosas como Dios le llama.
Si yo estoy de acuerdo con Dios en que he cometido asesinato
en mi corazón, No importa que la gente me vea respetable, porque
nunca he tocado a una mujer con el pétalo de una rosa. Sin mi
corazón he abrigado desprecio. Es venir delante de Dios en confesión
y diciéndome, diciendo como David, purifícame, lávame y seré más
blanco que la nieve. reconociendo que yo soy pecadora,
reconociendo que yo no tengo que ser visto y respetado, sino
Cristo es el que tiene que ser visto y respetado. Él es el santo,
Él es el esposo perfecto. Yo soy alguien que ha pecado,
que ha quebrantado la ley. Yo soy alguien que necesita de
su perdón, de la limpieza que puede dar la sangre de Cristo.
Y cuando hay un arrepentimiento genuino delante de Dios, se viene
a la persona y se le dice, no discúlpame porque a veces solemos
venir la gente ahora ahora se da de pronto una manera
de hablar un poco extraña la gente de pronto viene y dice
perdón por cosas que son accidentales y por cosas que son adredes la
gente viene y dice discúlpame El orden correcto es, uno se
disculpa cuando hace algo accidental. Pero cuando uno peca contra su
prójimo, lo que tiene que venir es, necesito que me perdones. Yo he pecado contra Dios, y he
pecado contra ti, y necesito que me perdones. Y eso va a ocurrir
hasta que el Evangelio nos haya humillado delante de Dios. Usted
no puede pedir perdón genuino a su prójimo si usted no ha reconocido
por el Evangelio que usted ha pecado primeramente contra Dios.
Ese venir a pedir perdón al prójimo sin haber reconocido delante
de Dios es hipocresía. Y es algo que Dios no tolera. Hay perdón. El Evangelio nos
llama a mirarnos tal cual somos. No necesitamos aparentar, no
necesitamos taparnos de hojas de higuera. El Cordero ha sido
sacrificado. El Cordero provee una vestidura
adecuada. El Cordero provee sangre que
puede limpiarnos de todo pecado. Queremos paz y paz genuina. Cada día necesitamos escuchar
el Evangelio. cada día en medio de nuestros
conflictos prediquemos el evangelio y cuidemos y clamemos al señor
que el espíritu santo nos recuerde el evangelio verdadero no un
evangelio distorsionado el evangelio verdadero es ese que me confronta
y me muestra yo soy capaz del peor pecado yo soy capaz de hacer
yo soy el más terrible pecador de esta familia yo soy el primer
pecador yo soy un miserable que necesito del señor jesucristo
Mientras no sea así, no hay humillación. Recuerde, la gente que experimentó
el evangelio terminó humillada, y cuando hay humildad, hay paz. Mientras no haya humildad, solo
se finge la paz, y hermanos, tarde o temprano, eso va a relucir. Clamemos al Señor que nos haga
recordar constantemente el evangelio verdadero. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.