El sermón titulado "Dios Justifica al impío" por Joel Coyoc se centra en la doctrina de la justificación, enfatizando que Dios, en Su gracia, justifica a los pecadores a través de la fe y no por obras. Coyoc expone que Abraham es un ejemplo clave en la Escritura, mostrando que fue justificado no por sus propios esfuerzos, sino por su fe en Dios, como se ilustra en Romanos 4:1-8 y Génesis 15:6. Asimismo, el predicador utiliza el Salmo 32, donde David proclama la felicidad de aquellos cuya transgresión es perdonada, para reforzar su argumento de que la justificación es un don gratuito de Dios y no una amnistía. La importancia de esta enseñanza radica en que resalta la necesidad central del evangelio en la vida del creyente, que debe recordar constantemente que es Dios quien justifica al impío, garantizando la gloria de Dios en todo el proceso de salvación.
“Dios justifica al impío, y lo hace no como se está poniendo de moda últimamente... no es una amnistía lo que el Señor hace al declarar justo al impío.”
“Abraham no fue justificado por las obras. Ni Moisés, ni nadie. Nunca nadie ha sido justificado por las obras.”
“La justificación es un regalo, es gratuitamente, siendo justificados gratuitamente por su gracia.”
“La única manera de ser declarado justo delante de Dios es creyéndole a Dios, es confiando en Dios.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!