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El amor en nosotros

1 John 4:16-17
Joel Coyoc October, 31 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 31 2021
Estudio de las Cartas de Juan

En su sermón titulado "El amor en nosotros," Joel Coyoc aborda el tema teológico del amor de Dios como un principio dinámico y transformador en la vida del creyente, basado en 1 Juan 4:16-17. El predicador argumenta que el amor en un cristiano es tanto un don de Dios como un proceso continuo de perfección que se manifiesta a lo largo de la vida del creyente. A través de la exposición de versículos de la Escritura, Coyoc destaca que el conocimiento y la aceptación del amor de Dios en Cristo son preliminares para experimentar y expresar amor genuino hacia los demás. Este amor es esencial para enfrentar el juicio en confianza, ya que el amor perfecto echa fuera el temor (1 Juan 4:18). La relevancia práctica de esta doctrina radica en su imperativo ético de que los creyentes deben manifestar el amor de Dios en sus acciones, revelando así su relación con Él.

Key Quotes

“Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios en él.”

“El amor en nosotros inicia cuando conocemos a Dios en la faz de Jesucristo.”

“El amor se perfectiona, es dinámico; inicia y continúa creciendo a medida que conocemos a aquel que es amor.”

“No vamos a llegar ese día a decirle, Señor, en tu nombre echamos fuera demonios. Vamos a llegar diciendo, Cristo es mi justicia.”

Sermon Transcript

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100%
primera carta del apóstol Juan en su capítulo cuatro dice la palabra de Dios, amados
no creáis a todo espíritu sino probad los espíritus si son de
Dios porque muchos falsos profetas han salido por el mundo En esto
conoced del Espíritu de Dios, todo espíritu que confiesa que
Jesucristo ha venido en carne es de Dios. Y todo espíritu que
no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios. Y este es el espíritu del Anticristo,
el cual vosotros habéis oído que viene y que ahora ya está
en el mundo. Hijitos, vosotros sois de Dios,
y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros
que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, por eso
hablan del mundo y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios,
el que conoce a Dios nos oye, el que no es de Dios no nos oye. En esto conocemos el espíritu
de verdad y el espíritu de error. Amados, Amémonos unos a otros
porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido
de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido
a Dios porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de
Dios para nosotros en que Dios envió a su Hijo Unigénito al
mundo para que vivamos por Él. En esto consiste el amor, no
en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó
a nosotros y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros
pecados. Amados, si Dios nos ha amado
así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha
visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios
permanece en nosotros y Su amor se ha perfeccionado en nosotros.
En esto conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros, en que
nos ha dado de Su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos
que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Todo aquel
que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece
en él y él en Dios. Y nosotros hemos conocido y creído
el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor, y el
que permanece en amor permanece en Dios y Dios en él. En esto
se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza
en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en
este mundo. En el amor no hay temor, sino
que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva
en sí castigo, de donde el que teme no ha sido perfeccionado
en el amor. nosotros le amamos a él, porque
él nos amó primero. Si alguno dice yo amo a Dios
y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano
a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
Y nosotros tenemos este mandamiento de él, el que ama a Dios, ame
también a su hermano. Vamos a meditar los versículos
16 y 17. y quisiera leerlo en algunas
otras traducciones de la escritura. Bueno, en nuestra Biblia dice,
y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con
nosotros. Dios es amor y el que permanece en amor permanece en
Dios y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el
amor en nosotros para que tengamos confianza en el día del juicio,
pues como él es, así somos nosotros en este mundo. Otra traducción
dice, y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene
para con nosotros. Dios es amor, y el que permanece
en amor permanece en Dios y Dios en él. En esto se perfecciona
el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día
del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
Otra traducción dice, sabemos cuánto nos ama Dios porque hemos
sentido ese amor y porque le creemos cuando nos dice que nos
ama profundamente. Dios es amor y el que vive en
amor vive en Dios y Dios en él. Y al vivir en Cristo, nuestro
amor se perfecciona cada vez más. De tal manera que en el
día del juicio no nos sentiremos avergonzados ni apenados, sino
que podremos mirarlo con confianza y gozo, sabiendo que Él nos ama
y que nosotros lo amamos también. Otra traducción dice, y sabemos
que Dios nos ama, y confiamos en el amor que Él nos tiene.
Dios es amor. El que permanece en el amor,
permanece en Dios y Dios en Él. De esta manera, el amor alcanza
su plenitud en nosotros. Y así podremos estar seguros
en el día del juicio. Y así podremos estar seguros
en el día del juicio. Tenemos esa confianza, porque
como Jesús es, así somos nosotros en este mundo. Por nuestra parte hemos conocido
y hemos puesto nuestra confianza en el amor que Dios nos tiene.
Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios
y Dios permanece en Él. Nuestro amor alcanza su más alto
nivel de perfección cuando al compartir nosotros ya en este
mundo la condición de Cristo nos hace esperar confiados el
día del juicio. nuestro tema esta tarde es el
amor en nosotros el amor en nosotros cuando nosotros vamos mirando
la historia de la redención la biblia es la gran historia de
la redención y nosotros vamos a mirar que desde que el pecado
entró hay dos simientes la simiente de la mujer, la simiente piadosa
y la simiente de la serpiente. Dice la Biblia en primera de
Juan también, dice, no como Caín que era del maligno y mató a
su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran
malas y las de su hermano justas. El Señor, Dios, Dios es amor. Y habiendo caído en Adán, todos
nosotros somos arrastrados y hemos sido incapaces. Dice la Biblia,
por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios.
Faltos de la capacidad de poder vivir para aquello que fuimos
creados. Fuimos creados para mostrar la gloria de Dios. Él
nos hizo a su imagen. Dice la Biblia, creó Dios al
hombre, varón y hembra los creó. A imagen de Dios los creó. Y
al ser imagen de Dios, debemos mostrar las perfecciones de Dios.
Y una de las perfecciones sobresalientes de Dios es que Dios es amor. Nacemos en este mundo y nacemos
aborrecedores de Dios, incapaces de poder amar. La gente habla
demasiado del amor de Dios, quizá es del atributo o la perfección
de Dios que la gente más habla. La gente se la pasa diciendo,
y le gusta a la gente hablar que Dios es amor, y es verdad,
Dios es amor. Pero la gente que habla de que
Dios es amor, entiende muy poco acerca de lo que significa el
hecho de que Dios es amor. Dios es amor, es la verdad bíblica. Y no hay amor fuera de Dios,
ni hay quien pueda amar si no conoce a Dios. La Biblia dice,
el que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
Y el amor está en nosotros por causa de la obra misma de Dios. Si no fuera por causa de la obra
misma de Dios, no seríamos capaces de amar. La gente aparentemente
vive y mantiene relaciones que los hacen mantener relaciones.
Y recuerdo que en una ocasión compartía la hermana Betty que
en el mundo, por ejemplo, la gente dice que en el matrimonio
es 50% y 50%, o sea, cada quien tiene que dar su 50. Una de sus
nietas decía, y la hermana le corrigió y le dijo, eso es mentira.
la realidad bíblica es cada quien tiene que dar el 100% pero el
que no conoce a Dios da el 50% porque viven negociando y viven
por conveniencia pero el amor es de Dios y cualquiera que no
conoce a Dios pues no hay amor en él lo que hay en la persona
sin Dios es lo que había en Caín que era del maligno y mató a
su hermano ¿Por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas
y las de su hermano justas. Ahora, el amor en nosotros. El
amor en nosotros es Jesucristo, es la máxima expresión del amor
de Dios. El Evangelio es la anunciación
del amor de Dios. Y el amor en nosotros es por
causa de su obra. Y cuando miramos este pasaje,
vamos a encontrar que En primer lugar, este pasaje nos enseña
que el amor en nosotros es algo dinámico. Y algo dinámico es
algo que está en constante cambio. No es algo estático, no es algo
que se mantiene sin modificarse. Cuando nosotros miramos, por
ejemplo, en nuestras Biblias, el versículo 17 dice, en esto
se ha perfeccionado. En esto se ha perfeccionado el
amor en nosotros. En esto se ha perfeccionado. La traducción Reina Valera contemporánea
dice, en esto se perfecciona el amor en nosotros. Y otra traducción
de las que leí dice, nuestro amor se perfecciona cada vez
más y más. Y otra de las traducciones dice,
Nuestro amor alcanza su más alto nivel de perfección. Todas estas
formas en que es traducido el verbo del griego original, son
formas adecuadas de traducir que implican que hay un dinamismo,
hay un cambio, se ha perfeccionado, que es un evento que ha ocurrido
en el pasado, pero es una forma verbal que mantiene en el tiempo.
y la reina valera contemporánea dice se perfecciona porque se
ha perfeccionado pero se perfecciona y se sigue perfeccionando porque
somos llamados a ser imagen de cristo a crecer en la semejanza
del señor jesucristo la biblia dice allí en romanos 8 28 dice
y sabemos que a los que aman a dios todas las cosas les ayudan
a bien dice esto es a los que conforme a su propósito son llamados
Dice, porque a los que antes conoció, también los predestinó
para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo. Y la
idea es que el cristiano se está perfeccionando a la imagen del
Señor Jesucristo. Se ha perfeccionado, se sigue
perfeccionando, está creciendo, es algo en constante cambio.
Y es un constante cambio que debe ir en crecimiento conforme
nosotros conocemos a nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Cuando tiene su inicio, el versículo
17 dice, en esto se perfecciona el amor en nosotros. En esto
se perfecciona el amor en nosotros. La misma idea de la forma verbal
es de que es en constante cambio. Pero cuando dice en esto se perfecciona,
se está refiriendo a la verdad que está en el versículo anterior.
Y una de las traducciones lo hace claro, porque dice, y al
vivir en Cristo, nuestro amor se perfecciona. y el versículo
anterior está hablando justamente de vivir en Cristo porque el
versículo 16 el versículo 16 dice y nosotros hemos conocido
y creído el amor que Dios tiene para con nosotros Dios es amor
y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios en él y está hablando
de permanecer en Cristo de vivir en Cristo dice versículos anteriores
dice En esto consiste el amor, no en que nosotros se hayamos
amado a Dios, versículo 10, sino en que Él nos amó a nosotros
y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Pero el
versículo 9 dice, en eso se mostró el amor de Dios para con nosotros,
en que Dios envió a Su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por
Él. y aquí no está hablando de simplemente vivir por él después
de la muerte sino de vivir cada día que estamos en la tierra
como el apóstol Pablo aprendió cuando dijo porque para mí el
morir es Cristo y el vivir es ganancia porque es vivir en Cristo
y es vivir en Cristo es permanecer en él es lo que enseña el capítulo
15 del Evangelio de Juan que habla de permanecer en la vid
verdadera y yo soy la vid verdadera mi padre es el labrador Y aquí
nos está hablando del inicio. En ese versículo 16 nos está
hablando de cuándo inicia el amor en nosotros. El amor en
nosotros inicia cuando, dice allí el versículo, y nosotros
hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.
El amor en nosotros inicia cuando conocemos a Dios en la faz de
Jesucristo. El amor inicia cuando Dios nos
revela a su Hijo, cuando abre nuestros ojos y podemos ver verdaderamente
quién es el Señor Jesucristo. cuando empezamos a comprender
que Jesús es el eterno Hijo de Dios, cuando Dios nos da entendimiento
para entender que es el que vino a salvar a su pueblo de sus pecados,
cuando nos abre los ojos para ver que Él es el Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo, cuando abre nuestros ojos y nos
permite mirar que todos nosotros nos descarriamos como ovejas,
mas Jehová cargó en Él el pecado de todos nosotros. Cuando Dios
se revela, dice, y nosotros hemos conocido y creído, cuando Dios
abre nuestros ojos y Dios nos da fe para creer en el Señor
Jesucristo, para creer la obra salvadora del Señor Jesucristo,
para creer que la única posibilidad de salvación es la obra perfecta
y completa del Señor Jesucristo, quien es el camino, es la verdad
y es la vida. En ese momento, el amor viene
a nosotros. Ese es el inicio del amor en
nosotros, cuando Dios nos permite conocer. al Padre en el Señor
Jesucristo. El amor que nos da vida eterna.
Como dice, y esta es la vida eterna que te conocen a ti, el
único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado, a Jesucristo
tu Hijo a quien has enviado. Allí está el inicio. Está hablando
del dinamismo. Inicia. Pero no solo inicia,
sino que es un amor creciente, un amor que se perfecciona. Y
cuando crece, ese amor crece en la medida que lo conocemos
en un inicio lo conocemos y venimos y empezamos como el proceso de
la vida física el niño bebé pequeño confía en sus padres y al principio
hay que alimentarlo y después empieza a dar sus pasos y primero
se va a empezar quizá a caer pero él empieza a afirmarse y
empieza a poder caminar y hacer cosas por sí mismo Y la idea
es, nuestra fe crece en la medida que nosotros conocemos cada día
más al Señor. En esto, cuando empieza la frase
que les dije del versículo 17 es, en esto se perfecciona, o
en esto se ha perfeccionado el amor en nosotros. ¿En qué? en
que permanecemos en Él y permanecemos a Él porque le hemos conocido,
porque Dios nos ha revelado y porque Dios nos sigue revelando y porque
seguimos confiando y creciendo en confianza en el Señor. Es
lo que Pablo pedía para los creyentes. Esto pido en oración que vuestro
amor abunde aún más y más en ciencia y todo conocimiento.
Ciencia de Dios. Conocimiento del Señor Jesucristo.
Conocer al Señor Jesucristo era lo que Pablo oraba para los creyentes,
porque era la pasión del corazón del apóstol Pablo. El apóstol
Pablo estaba apasionado por conocer a Cristo. Dice, todo lo que antes
para mí era ganancia, ahora para mí es basura, con tal de la excelencia
del conocimiento de Cristo Jesús mi Señor. Y hermanos, es de trascendental
importancia el crecer en el conocimiento de Cristo. La necesidad más grande
del hombre es conocer a Dios. El pueblo del Señor sufrió en
el Antiguo Testamento por falta de conocimiento de Dios. Conocer
a Dios es nuestra más grande necesidad. La vida eterna es
conocer a Dios quien se ha revelado en la faz del Señor Jesucristo. La otra cosa que nos muestra
acerca del amor en nosotros es que habiendo conocido a Dios,
habiendo crecido en la confianza en Dios, estamos totalmente,
nuestra confianza está en nada más que en la obra perfecta de
amor del Señor Jesucristo. Está en su sacrificio completo,
está en su justicia plena que ha Él vivió de una manera justa
y cumplió la ley. Él hizo lo que todos nosotros
hemos fracasado. Él glorificó consistentemente
todos los días de su vida a su padre. Él amó todos los días
de su vida con un amor inalterable a su padre. Él confió plenamente
en su padre. A pesar de que él sabía lo que
iba a sufrir, él oró y dijo, padre, si es posible que pases
de mí esta copa, pero no se haga lo que yo quiero, sino hágase
tu voluntad. Y él estaba confiado totalmente, nunca dudó de su
Padre Celestial. Nosotros tenemos una fe que es
preciosa porque es don del Espíritu Santo, pero en cuanto a que es
nuestra, está llena de agujeros. Nuestra oración debe ser como
aquel que le dijeron, crees. Y él dijo, Señor, creo. Ayuda
mi credulidad. En contraste, el Señor Jesucristo
confió plenamente en su Padre. allá en la cruz la gente que
estaba mirándole en burla le decían confío en dios libre le
él pues en él confiaba y él confió y obedeció hasta la muerte y
muerte de cruz y el señor le libró y no permitió que su santo
vea corrupción al tercer día fue levantado de entre los muertos
el dio satisfacción a la justicia del padre ahora ese ese amor
Ese amor es la base de nuestra confianza en el Día del Juicio. Hay un asunto importante, hermanos,
y es el apóstol Juan se toma con seriedad el Día del Juicio.
Y hay algo que todos temen y hay algo que todos quieren. Todos
temen el Día del Juicio y todos quisieran estar confiados en
el Día del Juicio. Y hay muchas cosas que de pronto
hay gente y uno escucha gente Y hay gente que habla y dice
que cree en el Señor Jesucristo y se dicen creyentes. Y qué triste es cuando en verdad
no les ha alumbrado totalmente el Evangelio. Escuchaba a un
hombre que entiende muchas cosas y entiende acerca de Jesucristo
y entiende muchas cosas de la Escritura, pero él dice que él
no cree en Satanás, no cree en el infierno. Pues entonces no
puedes creer en Cristo porque Cristo es el predicador que más
predicó acerca del infierno. Cristo habló y le dijo a los
judíos, ustedes son de su padre el diablo y los deseos de su
padre quieren hacer. El día del juicio es un día real. Dios es amor, pero Dios es justicia. Y habrá un día del juicio. Mucha gente, en falta de entendimiento
de quién es Dios, dicen, bueno, Dios es amor, entonces pues Dios
no va a castigar a nadie. Dios es amor, pero Dios... es amor y Dios es justicia, y
en su amor Él ha salvado un pueblo, y Él ha salvado de sus pecados.
Pero Dios es Dios justo que de ningún modo tendrá por inocente
al culpable, y no habrá nunca un pecado que quede sin castigo.
Los pecados nuestros, de aquellos que estamos en Cristo, no están
sin castigo. Dios ya castigó nuestros pecados
en el Señor Jesucristo. El castigo de nuestra paz fue
sobre Él, dice el pasaje que leyó nuestro hermano, y por su
llaga fuimos nosotros curados. Hay un día del juicio. pero para
el creyente, la base de la confianza, el hecho de que él puede esperar
ese día sin temor, es más, el creyente anhela ese día, y lo
anhela sin temor, es en base al amor de Dios manifestado en
Cristo Jesús, ese amor que ahora está en nosotros. Esa es la base
de nuestra confianza. Dice la Biblia, dice, y nosotros
hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros,
perdón, el versículo 17 dice en esto se ha perfeccionado el
amor en nosotros y dice para que tengamos confianza en el
día del juicio para que tengamos confianza en el día del juicio
y hermanos el día del juicio es un día terrible y en verdad
es algo que nos debe quitar el sueño es triste que a veces nos
quita el sueño cosas como cuando no alcanza la quincena. Nos quitan
el sueño ciertas cosas, pero es triste que de pronto lo que
nos debería quitar el sueño es pensar en el día del juicio.
Pensar que el día del juicio puede llegar y no estar preparado
verdaderamente debería quitarte el sueño. Dice la escritura,
por ejemplo, en Malaquías 4, 1 y 2, dice, ¿por qué aquí viene
¿Por qué aquí viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios
y todos los que hacen maldad serán estopa? Aquel día que vendrá,
los abrazará, ha dicho Jehová, de los ejércitos, y no les dejará
ni raíz ni rama, mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá
el sol de justicia, y este es el amor de Dios. Nacerá el sol
de justicia, Cristo es el sol de justicia, Él es la luz del
mundo, y en sus alas traerá salvación, y saldréis y saltaréis como becerros
de la manada. con expectación, con confianza,
con entusiasmo esperando aquel día, la manifestación gloriosa
de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo, porque estamos seguros
en su amor, en el amor que él ha puesto en nuestros corazones.
Dice Isaías 13, 5 al 11, viene de lejana tierra, de lo postrero
de los cielos, que va y los instrumentos de su ira para destruir toda
la tierra. Aullad, porque cerca está el
día de Jehová, vendrá como asolamiento del Todopoderoso, por tanto toda
mano se debilitará y desfallecerá todo corazón de hombre, y se
llenarán de terror, angustias y dolores se apoderarán de ellos,
tendrán dolores como mujer de parto, se asombrarán cada cual
al mirar a su compañero, sus rostros de llamas, he aquí el
día de que Obá viene terrible y de indignación y ardor de ira,
para convertir la tierra en soledad y raer de ella a sus pecadores. Por lo cual las estrellas de
los cielos y sus luceros no darán su luz, y el sol se oscurecerá
al nacer, y la luna no dará su resplandor, y castigaré al mundo
por su maldad y a los impíos por su inequidad y haré que cese
la arrogancia de los soberbios y abatiré la altivez de los fuertes
porque haré estremecer los cielos y la tierra se moverá de su lugar
en la indignación de Jehová de los ejércitos y en el día del
ardor de su ira. Pero los creyentes, dice la escritura
claramente, dice allí En esto se ha presionado el amor en nosotros
para que tengamos confianza en ese día terrible, el día del
juicio. Apogleisis 6, 15 al 17 dice,
los reyes de la tierra y los grandes, los ricos, los capitanes,
los poderosos y todo siervo y todo libre se escondieron en las cuevas
y entre las peñas de los montes y decían a los montes y a las
peñas, caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquel que está
sentado sobre el trono y de la ira del cordero Porque el gran
día de su ira ha llegado y ¿quién podrá sostenerse en pie ese día? Hay gente que en su necedad y
en su soberbia dice, cuando Dios venga yo tengo muchas cosas que
preguntarle. Nada le vas a preguntar. Cuando Él venga te vas a esconder
y vas a que decir a los montes que caigan sobre ti si tú no
has sido objeto de su amor. Si su amor Si Él no se te ha
manifestado en Cristo, si tú no has creído lo que la Escritura
dice acerca del Señor Jesucristo y lo que dice acerca de tu persona,
entonces no hay amor en ti, y si no hay amor en ti que se ha perfeccionado,
entonces debes de temer. Pero los creyentes podemos estar
expectantes, como dice el pasaje ahí de que como becerros, con
entusiasmo, dice, más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá
el sol de justicia, y en sus alas traerá salvación, y saldréis
y saltaréis como becerros de la manada. Dice la Biblia en
Romanos dos cinco seis, pero por tu dureza y por tu corazón
no ha arrepentido a tesoras para ti mismo, ira para el día de
la ira, y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual
pagará a En contraste, la Escritura nos
habla acerca de de los creyentes, de aquellos
que estamos en el amor y que el amor está en nosotros. Aquellos
que por la gracia de Dios hemos sido atraídos a él con lazos
de amor. Aquellos que por gracia de Dios
nos ha dado oídos para oír la voz del buen pastor y poder seguirle. Aquellos que por gracia hemos
sido atraídos a él, hemos sido salvados por gracia. Dios nos
ha dado entendimiento de quiénes somos y quién es el Señor Jesucristo.
Y la Biblia dice en el mismo Evangelio de Juan, la primera
carta de Juan dice capítulo 3 versículo capítulo
2 versículo 28 y 29 dice y ahora hijitos permanecete en él pero
que cuando se manifieste tengamos confianza Dice el versículo que
estamos meditando justo habla acerca de la confianza. en lugar
del temor que aquellos que no han conocido a Cristo experimentarán.
Dice, en esto se perfecciona el amor en nosotros para que
tengamos confianza en el día del juicio. Y aquí dice, ahora,
hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste tengamos
confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.
Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace
justicia es nacido de él. versículo dos del capítulo tres
dice, amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando él se manifieste,
seremos semejantes a él, y allí alcanzará la perfección plena
y total, el amor en nosotros. Dice, aún no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando él se manifieste,
seremos semejantes a él, ¿por qué? Porque le Y todo aquel que tiene esa esperanza
en él se purifica a sí mismo así como él es puro. Y esa es
nuestra gloriosa y bendita esperanza. Esperar aquel día cuando veamos
a aquel que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.
Aquellos que no confían en el Señor Jesucristo van a sufrir
pena de eterna perdición. van a pedir a los montes que
caigan sobre ellos. Pero qué maravilla es que vamos
a ver a aquel que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con
su sangre. Vamos a ver al Señor Jesucristo,
a nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. La base de esta confianza,
la base de esta seguridad es que hemos conocido a Dios en
Cristo Jesús. Es que Cristo se ha revelado
a nosotros. Es que conocemos a Cristo y hemos
confiado únicamente en la obra del Señor Jesucristo. La base
de esa confianza es ese amor que nos ha dado fe para creerle
a Dios y para confiar plenamente y no ser hallado como decía Pablo,
teniendo mi propia justicia que es por la ley, sino que es la
que es por la fe de Cristo Jesús. Y hermanos, en tercer lugar,
el amor en nosotros se hace evidente, y hay una manera en que se hace
evidente. Dice el pasaje, el versículo
17 dice, Al finalizar dice, pues como
Él es, así somos nosotros en este mundo. Pues como Él es,
así somos nosotros en este mundo. Y está hablando del Señor Jesucristo.
Pues como Él es, así somos nosotros en este mundo. ¿Y cómo es Él? ¿Él es amor? ¿Él es luz? Dice, en el capítulo 1, versículos
5 al 7, dice el apóstolo Juan, este es
el mensaje que hemos oído de él y os anunciamos, Dios es luz
y no hay ninguna tinieblas en él, si decimos que tenemos comunión
con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la
verdad, pero si andamos en luz como él está en luz, tenemos
comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo su Hijo
nos limpia de todo pecado. ¿Cómo es él? el Señor Jesucristo
se puso de pie un día y dijo yo soy la luz del mundo y después
en otra ocasión dijo a sus discípulos vosotros sois la luz del mundo
una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder ni
se enciende una luz y se pone debajo de un almud vosotros sois
la luz del mundo hermanos El Señor Jesucristo es la luz del
mundo. Él es el sol de justicia. Y nos
ha alumbrado el sol de justicia a aquellos que hemos sido objetos
de su amor. Pero, hermanos, somos como Él es en este mundo. Y se
hace evidente el amor en nosotros cuando estamos siendo luz en
este mundo. Él es la luz del mundo y nosotros
somos la luz del mundo. La responsabilidad que tenemos
de mostrar la luz del mundo. Y como mostramos esa luz del
mundo, Dios es amor. Y dice el Señor, Dios, la Divina
Trinidad, es una perfecta comunión de amor. Y el Señor Jesucristo
dice, orando y ora para que, dice, aquellos que han de creer,
dice, todos sean uno, como tú, oh Padre, en mí, yo en ti, que
todos sean uno. Y vamos a hacer luz del mundo
mostrando que Él es amor. Y dicen, esto conocerán todos
que sois mis discípulos. Si tuvieras, ¿qué? La Biblia
memorizada. No está mal si puedes memorizar
la Biblia. Ah, en esto conocerán todos que sois mis discípulos,
si llegan todos puntuales al culto, no está mal llegar puntual,
o si nunca fallas al culto, tampoco está mal, pero no es eso lo que
dice el Señor Jesús, si tuvieres amor los unos por los otros. En esto conocerán todos que son
mis discípulos, si tuvieres amor los unos por los otros. somos
llamados y se manifiesta el amor en nosotros en que somos como
cristo el apóstol pablo dice a los creyentes e imitadores
de mí como quien como yo del señor jesucristo somos llamados
a ser como el señor jesucristo es interesante hermanos aquellos
que somos esposos dice la escritura que somos llamados a ser como
cristo es en este mundo y que hizo cristo en este mundo dice
maridos Amad a vuestras mujeres así como Cristo amó a la iglesia
y se entregó a sí mismo por ella. En la medida que amamos a nuestras
esposas como Cristo, estamos siendo como Cristo en este mundo,
ese es el llamado de la Escritura y es la manera en que se manifiesta
el amor en nosotros. No es simplemente una teoría,
es vida, es vivir por Él, es la vida de Cristo que fluye en
nosotros. Dice la Biblia en Juan 17, 4, el Señor Jesucristo dice
así, Padre dice, yo te he glorificado
en la tierra, he acabado la obra que me diste que hiciese. Yo
te he glorificado en la tierra. Yo te he glorificado en la tierra,
he acabado la obra que me diste que hiciese. Y dice el apóstol
Pablo, si pues coméis, o bebéis, o hacéis cualquier otra cosa,
¿hacerlo para qué? para la gloria de Dios, porque como Él es, así
somos nosotros los que tenemos el amor de Dios en nosotros,
somos como Él es. ¿Y cómo era Él aquí en la tierra?
Él siempre amó la gloria de Dios, no como los líderes religiosos
que amaban más la gloria de los hombres. que la gloria de Dios.
Él buscó siempre glorificar a su Padre. Él siempre halló deleite
en hacer la voluntad de su Padre. Dice, hacer tu voluntad, Dios
mío, me ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón.
Le dijo a los discípulos que yo tengo una comida que ustedes
no conocen y esa comida es hacer la voluntad de mi Padre. Era
un deleite para Él. Hermano, se está haciendo evidente
el amor de Cristo. Si ya el amor de Cristo está
en ti, el amor de Cristo está en nosotros y hemos errado, la
Biblia dice, desescribo para que no pequen, pero si han pecado,
abogado tenemos para con el Padre. Hermanos, si no estamos siendo
como Él es en este mundo, arrepintámonos, vengamos en confesión de pecados.
Hermanos, cada cosa que somos llamados a hacer en la mañana
hablaba de los presidentes, del presidente de la República, el
presidente de la Suprema Corte de Justicia, de los que hacen
leyes, pero no sólo ellos. Hermanos, el hermano que es constructor
no está llamado para construir como él se imagina, o como él
quiere, o sólo para ganar dinero. Hay constructores porque hay
un arquitecto que hizo una ciudad celestial y somos llamados a
construir como él, con excelencia. El que es maestro es maestro
porque hay un verdadero maestro y es llamado a representar a
Dios en el aula de clase. Los que somos padres, hermanos,
tenemos la gran responsabilidad de modelar delante de nuestros
hijos al Padre Celestial. Y no hay posibilidad de modelar
a quien no conocemos. ¿Y cómo podemos conocer al Padre
en la faz del Señor Jesucristo, clamando al Señor que nos revele
quién Él es? Somos llamados a hacer cada cosa
que hacemos para su gloria. Si comes o bebes o haces cualquier
otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. Somos sal,
somos luz, somos llamados a vivir en amor, somos llamados a ser
como Cristo es. Primera de Pedro 4.1 dice, puesto
que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también
armados del mismo pensamiento, pues quien ha padecido en la
carne terminó con el pecado. ¿Y qué es lo que nos está diciendo,
hermanos? Podemos ser perseguidos. Podemos
no ser escuchados. Porque como Cristo fue en este
mundo, así somos nosotros en este mundo. Ellos hablan del
mundo y el mundo los oye. no nos oye y el que nos oye es
el que es de Dios. Y es exactamente el Señor Jesús
le dijo a los judíos, ustedes no entienden mi lenguaje, porque
ustedes no son de mis ovejas. Hermanos, si hemos Si el amor
de Dios está en nosotros, la evidencia se va a hacer, se va
a notar en que somos como Cristo en este mundo. Dice Filipenses
2 5 al 11, haya pues en vosotros ese sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, no estimó el
ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los
hombres. Hermanos, ¿qué contrastes ser
como Cristo? los hombres que quieren posiciones
en la tierra quieren para enseñorearse pero Jesús dijo entre vosotros
no será así entre vosotros el que quiera ser el primero será
vuestro servidor y dice sé como Cristo haya pues en vosotros
este sentir que hubo también en Cristo Jesús el cual siendo
en forma de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa a
que aferrarse sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo
hecho semejante a los hombres y estando en la condición de
hombre se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la
muerte y muerte de cruz por lo cual Dios también le exaltó hasta
lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre para que
en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están
en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios
Padre hermanos el amor se perfecciona si el amor está en nosotros se
perfecciona Es dinámico, el amor inicia cuando Dios se nos revela.
Si Dios se te ha revelado en Cristo, amén, gracias a Dios,
qué bendición que por misericordia y gracia ha abierto nuestros
ojos y hemos podido ver la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
Hemos podido creer en la obra del Señor Jesucristo y confiar
plenamente en Él para nuestra salvación. Y estamos con un constante
cuidado, como Pablo, de decir, lejos esté de mí gloriarme sino
en la cruz de Cristo Jesús. Lejos esté de mí presentarme
con mi propia justicia. No quiero mi justicia sino la
que es la justicia perfecta del Señor Jesucristo. Hermanos, ese
amor debe ir creciendo, perfeccionándose en la medida que conocemos a
aquel que es amor. No hay manera de que nuestro
amor crezca. Nuestro amor no va a crecer leyendo filosofías
de personas. Nuestro amor no va a crecer escuchando
conferencias de superación personal o de esos managers y todas esas
gentes que dicen cosas que a veces suenan bonitas, incluso algunas
veces las salpican de uno que otro versículo, pero que muchas
veces son completamente contrarias al Evangelio. Hermanos, vamos
a conocer a Dios en la palabra escrita y en la palabra viva
que es el Señor Jesucristo. Y si Él nos ha dado ojos para
ver y fe para creer, hemos sido ya puestos en la vid verdadera.
Y el llamado es a permanecer en Él. Y estar en la vid verdadera
se va a hacer evidente porque el que permanece en Dios, permanece
en amor. El que permanece en amor, permanece
en Dios. Y Dios permanece en Él, a través del Espíritu que
nos ha dado. No olvide que el fruto del Espíritu
es, en primer lugar, amor. Hermano, Clamemos que Dios nos
haga como Cristo en la tierra. Proclamando, Cristo fue el predicador
que predicó del infierno y predicó del juicio, de la ira venidera.
Pero aquellos que estamos en Cristo estamos confiados. No
hay nada que hayamos hecho. No vamos a llegar ese día a decirle,
Señor, en tu nombre echamos fuera demonios. Señor, en tu nombre
hicimos milagros. No vamos a llegar diciendo, Cristo
es mi justicia. Cristo es mi confianza. No hay
ninguna justicia en mí, estoy vestido de su justicia. No hay
nada digno en mí sino el Espíritu que Él ha puesto en mí, el Espíritu
Santo que Él me ha dado por la fe en el Señor Jesucristo. No
hay nada que yo pueda ofrecer sino el sacrificio que Cristo
hizo en la cruz En Él está toda mi confianza. Confío solamente
en la obra perfecta del Señor Jesucristo. Nada de lo que yo
pueda hacer significa nada con respecto a la salvación. Con
respecto a la salvación, lo único digno es lo que Cristo ha hecho
al llevar nuestros cuerpos, nuestros pecados en su cuerpo sobre el
madero. Y hermanos, ser como Cristo, proclamando, proclamando
acerca de ese amor. Note que Juan estaba lleno del
amor de Dios. Es tierno cuando escribe, pero
una prioridad del apóstol Juan era predicar el Evangelio. Lo que hemos visto y oído, esos
anunciamos para que también vosotros tengáis comunión con nosotros.
Hermanos, prediquémonos el Evangelio a nosotros mismos. Prediquemos
el Evangelio a nuestras esposas, a nuestros esposos. No importa
si han creído. El evangelio es la necesidad
diaria del creyente. Cada día necesitamos volver a
escuchar el evangelio y el evangelio verdadero de la gracia soberana
de Dios. Aquel evangelio a través del
cual fuimos libres del castigo por el pecado, es el Evangelio
que nos libra del poder del pecado. Y necesitamos oír cada vez ese
Evangelio y necesitamos proclamarlo a toda persona posible, a nuestros
vecinos, hablar, ser como Cristo es en este mundo. Vamos a orar.

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Joshua

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