Bootstrap
JC

El amor de Dios

1 John 4:16
Joel Coyoc October, 27 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc October, 27 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón de Joel Coyoc se centra en la naturaleza del amor de Dios, basado en 1 Juan 4:16, donde se explica que "Dios es amor". El predicador argumenta que el amor de Dios es esencialmente eterno, inmutable y santo, sirviendo como la base de la relación entre Dios y sus creyentes, quienes pueden tener certeza de su amor a través de la revelación divina. A través de narrativas bíblicas, incluidos momentos clave como el sacrificio de Cristo, Coyoc enfatiza que este amor no es solo un sentimiento, sino una acción concreta hacia la humanidad, evidenciada por la obra redentora del Hijo de Dios. La importancia práctica de este amor es que proporciona una base sólida para la confianza del creyente en Dios, especialmente en tiempos de duda y dificultad, fomentando una vida transformada que refleja este amor hacia otros.

Key Quotes

“Dios es amor, y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.”

“El amor de Dios da certeza a su pueblo; es un amor que el pueblo de Dios puede saberse, amado.”

“La permanencia en el amor es la señal de permanencia en Dios y es la señal de permanencia de Dios en el creyente.”

“Clamemos al Señor, no somos capaces de amar. Necesito que el Espíritu Santo que has hecho morar en mí me enseñe.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
vamos a buscar primera de Juan
primera carta del apóstol Juan en su capítulo cuatro dice la palabra de Dios amados
no creáis a todo espíritu sino probad los espíritus si son de
Dios porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto
conoced el Espíritu de Dios. Todo espíritu que confiesa que
Jesucristo ha venido en carne es de Dios. Y todo espíritu que
no confiesa que Jesucristo ha venido en carne no es de Dios. Y ese es el espíritu del anticristo,
el cual vosotros habéis oído que viene y que ahora ya está
en el mundo. Hijitos, vosotros sois de Dios
y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros
que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, por eso
hablan del mundo y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios,
el que conoce a Dios nos oye, el que no es de Dios no nos oye. En esto conocemos el espíritu
de verdad y el espíritu de error. Amados, amémonos unos a otros,
porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido
de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido
a Dios, porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de
Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito
al mundo para que vivamos por él. En esto consiste el amor,
no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó
a nosotros y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros
pecados. Amados, si Dios nos ha amado
así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha
visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios
permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros. En esto conocemos que permanecemos
en él y él en nosotros, en que nos ha dado de su espíritu. Y
nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo,
el Salvador del mundo. Todo aquel que confiese que Jesús
es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios. Nosotros
hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.
Dios es amor, y el que permanece en amor, permanece en Dios, y
Dios en él. En esto se ha perfeccionado el
amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio.
Pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no
hay temor. sino que el perfecto amor echa
fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo, de donde
el que teme no ha sido perfeccionado en el amor. nosotros le amamos
a él porque él nos amó primero si alguno dice yo amo a Dios
y aborrece a su hermano es mentiroso pues el que no ama a su hermano
a quien ha visto cómo puede amar a Dios a quien no ha visto y
nosotros tenemos este mandamiento de él el que ama a Dios ame también
a su hermano vamos a meditar el versículo dieciséis le voy
a leer en dos traducciones más la nuestra que dice y nosotros
hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros
Dios es amor y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios
en él otra traducción que dice así sabemos que Dios nos ama
y confiamos en el amor que él nos tiene Dios es amor el que
permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él Y nosotros
hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama, Dios es amor,
el que permanece en amor permanece en Dios y Dios en él. Y el tema es el amor de Dios,
el amor de Dios. En otra ocasión hemos meditado
sobre el amor de Dios. Y yo creo que van a haber muchas
ocasiones y muchas otras personas van a predicar acerca del amor
de Dios, así como hay tantos himnos que hablan del amor de
Dios. Muchos, muchos, muchos himnos
que hablan acerca del amor de Dios. Poesías y tantas cosas
que se han escrito del amor de Dios. Y es probable, como dije
la otra vez, que el amor de Dios es la perfección del carácter
de Dios de la cual la gente más habla, pero probablemente la
que menos se entiende. Y cuando pensamos en el amor
de Dios, tenemos que pensar que Dios es santo, santo, santo. Y eso quiere decir que su amor
también es un amor santo. Si nosotros vemos a través de
la escritura que Dios es un Dios eterno, es infinito, entonces
su amor es así también, es un amor eterno, es un amor infinito,
es un amor perseverante, Dios es inmutable y eso quiere decir
que su amor nunca cambia, nada en el Señor cambia, ni para mejor,
ni para peor, Él no puede mejorarse porque Él es perfecto, entonces
su amor es también inmutable, su amor es eterno, su amor es
santo, su amor es paciente y El versículo que vamos a meditar
nos muestra algunas cosas, por lo menos cuatro cosas acerca
de lo que el amor de Dios hace en la vida de los creyentes.
Dice ahí... el versículo dice y nosotros
y nosotros y evidentemente está hablando Juan está hablando de
los creyentes desde que él empezó a escribir dice lo que hemos
visto y oído esos anunciamos para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros y qué es lo que hace el amor de Dios a
los creyentes El amor de Dios a los creyentes les da certeza.
Es interesante que el versículo empieza y dice, y nosotros hemos
conocido. No dice primero creído, sino
primero dice conocido. Nosotros hemos conocido. La otra
traducción que leí dice, así sabemos. Y la tercera traducción
que leí también usa el verbo saber saber conocer saber es
algo que es seguro algo que llegamos a conocer y tenemos varias maneras
de conocer conocemos en base a la observación
conocemos en base a la experimentación y vamos experimentando hasta
que llegamos a conocer y tener seguridad de algunas cosas Hay
ciertas cosas que son observables sobre las cuales el ser humano
ha desarrollado un conocimiento y una certeza. Por ejemplo, todos
nosotros sabemos que si soltamos algo, pues nunca se va a ir para
arriba, siempre va a caer hacia el piso. Y observando, las personas
han llegado a saber incluso con qué fuerza es que la Tierra trae
un objeto que cae. y en base a la observación se
tiene la certeza y se puede hacer un cálculo de en cuánto tiempo
va a caer porque hay ciertas cosas que son así que son la
realidad y Dios ha manifestado estas cosas y el hombre las puede
ir observando y puede ir conociendo la naturaleza pero cuando hablamos
del amor de Dios el amor de Dios está por encima de cualquier
otra cosa que nosotros podemos estudiar porque Dios es un ser
infinito, Dios es un ser que está por encima de su creación,
y la única posibilidad que tenemos acerca del conocer el amor de
Dios es la revelación general que Dios hace de su amor, y en
el caso de su amor del que está hablando aquí, que es ese amor
con el cual ha amado a sus hijos, que dice la escritura que es
amor eterno, En ese caso es una revelación especial que Él hace
para Sus hijos. Y Él ha revelado, y el amor de
Dios da certeza, es un amor que nosotros sabemos, es un amor
que nosotros conocemos. ¿Y por qué es que lo sabemos
y lo conocemos? nosotros sabemos que él nos ha
amado, nosotros conocemos que él nos ha amado, no simplemente
lo creemos, después vamos a mirar acerca del el creer que dice
allí, pero en primer lugar es certeza, el amor de Dios es un
amor que da certeza a su pueblo, es un amor que el pueblo de Dios
puede saberse, amado, puede conocer que es amado, no simplemente
es algo que nos imaginamos, tampoco es algo que simplemente creemos,
porque podemos creer cosas que estén equivocadas. Hubo un tiempo en que la gente
pensaba que la tierra era plana, y creían que era plana. Y un
día ellos descubrieron que no era. Los marineros tenían miedo
de llegar hasta la rayita que veían, porque ellos imaginaban
que cuando llegaran allí se iban a caer. Bueno, un día, en base
a la experimentación, ellos tuvieron un conocimiento. Y ahora los
marinos ya no se preocupan por llegar a la rayita que se ve
allí cuando estás en la playa. Primero, Dios ha dado una base
cierta y sólida en la cual nosotros estamos seguros de su amor. No
es algo que simplemente creemos. Si no es una creencia, sí lo
creemos. Pero es una creencia sólida y
firme porque a lo largo de la historia Dios ha demostrado su
amor para con nosotros. Desde la eternidad el Señor dijo
a su pueblo, con amor eterno te he amado. No es algo que estamos
suponiendo o que nosotros nos estamos imaginando. Desde el
mismo momento que Adán y Eva pecaron, Dios reveló en su plan
que él había amado un pueblo. Dios en ese momento sacrificó
un cordero que era una figura del cordero sustituto. Desde
ese momento, él proclamó el hecho de que Satanás iba a ser derrotado
por la simiente de la mujer, y eso habla del amor de Dios. Estando ellos avergonzados, sin
poder cubrirse, Dios, en amor, proveyó una ropa adecuada para
que cubriera su desnudez, que era una figura de aquella justicia
adecuada para cubrirnos delante de Él. Y a lo largo del tiempo,
Dios ha ido manifestando su amor a pecadores indignos. Dios mostró
gracia a Noé. Noé halló gracia ante los ojos
de Dios. Y no es que Noé era alguien distinto a las otras
personas, sino es el amor de Dios. Y Dios ha mostrado continuamente
su amor. Dios elige después bueno revela
su plan a Noé y muestra acerca de su amor y cómo le hace construir
un arca y ese arca es una figura de aquel arca que es nuestra
arca Cristo Jesús es nuestro arca de salvación Cristo Jesús
es el propiciatorio el juicio de las aguas no llegó a ellos
porque eran objetos de su amor y ahí estaba él mostrando su
amor su amor perseverante con pecadores que pecaban y morían. Noé, pues, fue un justo, y no
obstante, la Biblia tampoco oculta las cosas que hizo mal. Pero
el amor de Dios está por encima de nosotros. Él nos ama a pesar
de nosotros. Y podemos pensar, Dios llama
a Abraham y la Biblia allá en los profetas dice que hablando
al pueblo de Israel tu padre era un pagano, era un adorador
de ídolos igual que la demás gente que vivía en su tiempo.
No fue por causa de Abraham que Dios lo amó sino porque Dios
lo amó por causa de ese amor cierto y Dios ha ido mostrando
amor constantemente al pueblo. Dios los sacó por amor de la
esclavitud en Egipto. Dios por amor les mostró sus
maravillas. Dios por amor los soportó 40
años en el desierto. Por amor Dios los alimentó, les
dio agua de la peña, que también es una, esa peña, esa roca, es
una figura del Señor Jesucristo. Y a lo largo de todo el tiempo
Dios está mostrando su amor perseverante para con un pueblo que es ingrato,
que Abraham era un idólatra y así lo escogieron igual que nosotros
un pueblo que de pronto muy pronto se olvidaba de las maravillas
de Dios y otra vez y otra vez y Dios haciendo una figura Moisés
es una figura del Señor Jesucristo alguna vez el Señor le dice a
Moisés sabes que voy a destruir ese pueblo y Moisés intercedía
porque era una figura del Señor Jesucristo Y podemos ir recorriendo
toda la escritura y poder mirar el amor perseverante de Dios,
pero mismo en primera de Juan, nosotros vimos en el capítulo
tres, ¿Cómo es que tenemos certeza? ¿Por qué es que sabemos y conocemos
del amor de Dios? Dice en esto, versículo 16 del
capítulo 3, en esto hemos conocido, y está ahí ese verbo que da certeza,
de un conocimiento seguro porque Dios lo ha mostrado, en esto
hemos conocido el amor en que Él puso su vida por nosotros,
también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
Es un amor cierto, hermanos. Podemos saberlo porque Cristo
dejó su gloria y vino a este mundo. Él mostró su amor. Él no solamente se pasó mandando
profetas a decir cosas. Él prometió y Él cumplió. Los
políticos prometen, pero no siempre, rara vez cumplen. Y muchas veces
no cumplen, no porque no quieren, sino porque sencillamente prometen
cosas que no pueden. Pero damos gracias a Dios porque
nuestro Dios algo que soporta su amor es también el hecho de
que él es todo poderoso y todo lo que en amor él promete todo
él lo cumple y a su debido tiempo él envió a su hijo que nació
de mujer y nació bajo la ley y en esto hemos conocido el amor
y Pablo nos recuerda y dice que haya en nosotros ese sentir que
hubo en Cristo Jesús y nos muestra esa figura de cómo se mostró
que dice no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse
sino que se despojó y vino por amor a nosotros, a personas que,
¿qué le podemos dar? Si nosotros mismos somos de él. Ni siquiera nuestra vida es nuestra. Nosotros vivimos porque él nos
da vida. Nosotros respiramos porque él
nos da oxígeno. Él le dice al pueblo israelí,
si tuviera yo hambre, ¿tú crees que te voy a pedir a ti de comer?
O si tuviera yo sed, si míos son todos los animales del campo.
del señor es la tierra y su plenitud. El señor no gana absolutamente
amando a gente como nosotros nada, pero él es amor y él quiso
mostrar su amor, su gracia, su misericordia, con personas indignas
como nosotros, y es un amor ciertísimo. Y si nos ubicamos en el mismo
capítulo cuatro, versículos antes, ha vuelto a decir acerca de cómo
es que conocemos. Dice en el versículo diez en
versículo nueve dice en esto se mostró el amor de Dios para
con nosotros se mostró se reveló se dio a conocer para que lo
sepamos con certeza que el señor dio a su hijo unigénito lo más
valioso lo más preciado que él tenía lo que él había prometido
él lo cumplió él prometió enviar a su hijo y él envió a su hijo
y después el versículo diez dice En esto consiste el amor y nos
sigue enseñando de un conocimiento cierto, no en que nosotros hayamos
amado a Dios, sino en que nos amó a nosotros y envió a su Hijo
en propiciación por nuestros pecados. ¿Y qué muestras grandes
de amor? El poder pensar como es el amor
de Dios que ama a su hijo lo más entrañable que él tenía y
sin embargo él sacrificó a su hijo quien era digno de todo
su amor. El hijo era digno del amor del
padre y el padre digno del amor del hijo y a pesar de lo digno
que era el hijo, tanto el hijo voluntariamente se sometió a
la voluntad del padre como el padre por amor a su pueblo, sacrificó
a su hijo para que nosotros podamos tener vida y podamos vivir por
medio de él. El amor de Dios es un amor cierto.
Si nosotros vamos después de la resurrección del Señor Jesucristo,
el Señor Jesús les dice que se queden en Jerusalén y que estén
allí hasta que reciban el Espíritu Santo. Y por amor el Hijo les
prometió el Espíritu Santo y el Señor cumplió. ellos recibieron
la unción del Espíritu Santo. Y ahora cuando se predica el
Evangelio, los que creen siguen recibiendo el cumplimiento de
sus promesas. Nosotros, estando en Cristo, creo que muchas veces
hemos podido experimentar también acerca de ese amor. El amor de
Dios es un amor cierto, es un amor que nos da certeza. Y puse
algunas frases tomadas de cada una de las traducciones. La certeza,
el amor de Dios da certeza a sus hijos. La sesenta lo dice, nosotros
hemos conocido el amor que Dios tiene para con nosotros. una
que se llama la palabra de Dios para todos dice así sabemos que
Dios nos ama y nosotros hemos llegado a saber que Dios nos
ama y cómo lo hemos llevado a saber porque él envió a su hijo en
propiciación por nuestros pecados porque él mandó a su hijo para
que vivamos por él porque el hijo se sacrificó por nosotros
porque dejó su gloria porque vino y caminó en el polvo de
este mundo por amor de nosotros porque él se levantó al tercer
día de entre los muertos, él nos ha vestido de su justicia,
porque él nos prometió el Espíritu Santo y él ha cumplido, él nos
ha dado el Espíritu Santo, porque él está cumpliendo su promesa
de no dejarnos huérfanos ni solos, sino de estar con nosotros todos
los días hasta el fin del mundo. Su amor es un amor que nos da
confianza y todo el amor es una de sus perfecciones,
pero yo decía al principio que su amor es santo, santo, santo,
porque él es santo, no hay nada que temer en su amor, su amor
es perfecto porque él es perfecto, su amor es inmutable, no cambia,
y todas esas cosas nos dan certeza, todo lo que Dios es tiene que
ver con su amor, así como su amor tiene que ver con todos
los otros aspectos de su gloria, y cuando pensamos en el hecho
de que él es verdadero, Mucho más sabemos que tenemos la certeza. Dice Hebreo 6, 18 al 20, porque
por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios
mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido
para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. la
cual tenemos como segura y firme ancla del alma, que penetra hasta
dentro del velo donde Jesús entró por nosotros como precursor,
hecho sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. evidentemente está hablando de
su amor, de ese amor que nos da certeza y que sabemos y que
es imposible que Dios mienta. Dios no mintió en el pasado,
Dios no va a mentir nunca porque Él es Dios verdadero, en Él no
hay ninguna mentira. La Biblia habla de la veracidad
de Dios y su amor es un amor verdadero, su amor es un amor
seguro, su amor es el amor de un Dios que siempre siempre ha
cumplido. Él cuando miramos todo el cumplimiento
de las profecías tienen que ver con ese amor que conocemos. Ese
amor que profetizó que dónde iba a nacer y ahí nació. Ese
amor que profetizó que iba a nacer de una virgen y nació así como
fue dicho. Ese amor que profetizó que iba
a morir en una cruz y murió así en una cruz. Ese amor que profetizó
que todos nosotros nos descarriamos como ovejas y cada quien hizo
lo que le dio la gana, pero el Señor cargó en él nuestro pecado
y así se hizo, así sucedió. Y él fue levantado al tercer
día conforme a las escrituras. y cómo sabemos que el amor de
Dios se ha manifestado y podemos tener certeza. Y la más grande
prueba de ello es que las promesas que Él hizo a Su Hijo, el Señor
Jesucristo, las cumplió. En burla, en burla los judíos
le dijeron a Jesús se encomendó a Dios, librele él y ellos estaban
burlando pero estaban diciendo toda la verdad, él le libró,
él no permitió que su santo vea corrupción y él lo hizo así por
amor de su hijo, él había dicho este es mi hijo amado en quien
tengo complacencia y el hijo se complacía en hacer su voluntad
y esa era una relación perfecta de amor porque el hijo también
conocía el amor que nosotros ahora conocemos porque Dios lo
ha mostrado y él hizo la voluntad de Dios de su Padre con placer.
Hubo dolor, hubo angustia. Él dijo, si es posible que pase
de mí esta copa, pero no se haga lo que yo quiero, sino hagas
tu voluntad. Y se hizo su voluntad, pero al tercer día el Padre le
levantó de los muertos. Es un amor digno de confianza,
digno de certeza. Ahora, en base a ese conocimiento que
ya tenemos, hemos de clamar al Señor para que podamos comportarnos
para con ese amor como un amor digno de confianza dado que es
un amor cierto y lo sabemos es sólido no es algo que simplemente
lo creemos porque es así porque Dios lo ha mostrado entonces
el versículo dice y nosotros hemos conocido y después dice
y creído Y ahí está hablando mucho más de simplemente, esa
creer implica más que simplemente aceptar un hecho como verdadero,
sino esa expresión de creer, como dice la otra traducción,
dice, y sabemos que Dios nos ama y confiamos en el amor que
nos tiene. Confiamos en el amor que nos
tiene. No simplemente aceptamos que
todas las cosas Dios las ha hecho como lo ha prometido, sino va
más allá que eso. Confiamos en ese amor. Confiamos
en ese amor que el Padre tiene para con nosotros. y podemos
confiar porque es un amor que en primer lugar no cambia y damos
gracias a Dios que no cambia, damos gracias a Dios que el Padre
Celestial no es como nosotros, nosotros de pronto pues tenemos
que admitir que a veces hemos dicho cosas a nuestros hijos
y de pronto hemos cambiado de opinión y a veces o podemos recordar
que nuestros padres han hecho así y de pronto se siente, pues
un hijo siente tristeza, a veces desilusión, pero gracias a Dios
que nuestro padre es inmutable y su amor es perseverante y es
un amor digno de confianza. Es un amor que es digno de confianza
no importa en la situación que estemos atravesando con él. es
un amor que es digno de confianza aunque no podemos entender sabemos
que él nos ama sabemos que su amor es perseverante y su amor
él nos ha amado para hacernos bien y para conformarnos a la
imagen del señor jesucristo él nos ha amado para darnos una
herencia y es interesante que esa expresión de su amor es cristo
y es el evangelio Pablo dice, palabra fiel es esta y digna
de ser recibida, es digna de confianza. Fiel ahí está hablando
de que es algo en que podemos confiar. La palabra de Dios respecto
al amor con que nos ha amado es digna de confianza. Y clamemos
al Señor para que cada día recordemos a aquel hombre que le pregunta
al Señor Jesús si cree y él dice, Señor creo, ayuda mi credulidad. Y creo que es nuestra realidad.
Y clamemos al Señor para que cada vez nuestra incredulidad
sea vencida y nuestra confianza crezca en el amor con que Dios
nos ama. Es un amor que está cada día
obrando para nuestro bien. Es un amor que ha provisto todo
lo que necesitamos. Es un amor que el apóstol Pablo
dice, y aquel que no es catimón y a su propio hijo, sino que
lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con
él todas las cosas? Y tenemos que admitir que a veces
estamos de pronto dudando. Y a veces estamos gozando de
la bendición que Dios ya dio, pero estamos pensando De pronto
quitamos la vista de allí y estamos pensando qué va a pasar en el
siguiente mes. Ya lo que tenemos que recordar es basta cada día
su propio afán. ¿Por qué nos afanamos? Y tenemos
que reconocer que nos afanamos. Proclamemos al Señor que cada
día crezca en nuestro corazón confianza en su amor. Su amor
no sólo lo creemos, no sólo lo sabemos, sino que confiemos plenamente
en ese amor que dice, no te voy a desamparar, no te voy a dejar,
no temas porque yo estoy contigo, no desmayes porque yo soy tu
Dios. Hermanos, cuando quitamos la mirada ya de pronto sentimos
que todo se mueve. Y la verdad es que la situación
del mundo es para asustarse. Pero si vemos al Señor, podemos
estar firmes como Pedro estuvo, firme aunque el agua se estaba
moviendo. Y que el Señor nos ayude a poder
estar firmes y confiados. Ya lo sabemos, ya lo conocemos. Su amor es perseverante, su amor,
Él es un Dios que cumple, que tiene el poder para cumplir.
Confiemos en ese amor, en ese amor que dice que va a dar todo
lo que nos falte. Si Él ha dado lo más grande,
la salvación es lo más no hay cosa más grande que el
hecho de que nos haya salvado cualquier otra cosa comparado
con eso pues diríamos es papita sin embargo a veces estamos asustados
por la papita que el señor obre y nos lleve a confiar en ese
amor ese amor que dice ese amor que enseñó a Pablo y no quiere
decir no quiere decir que siempre vamos a estar sentados en abundancia.
Puede ser que no, pero el Señor va a proveer lo que nos falta.
El apóstol Pablo escribió y dijo, en todo y para todo estoy enseñado,
así para tener abundancia como para padecer necesidad, todo
lo puedo en Cristo que me fortalece. Y haya lo que es una verdad Y
la realidad siempre es verdad. El Señor es mi pastor, nada me
faltará. Aunque tengamos la sensación
de que nos falta algo, no es verdad porque la Biblia dice,
nada me faltará. Y si hay algo que yo creo que
debo de tener y ahora no lo tengo, Yo tengo que clamar al Señor
y decirle Señor enséñeme a ser agradecido porque si no me lo
has dado es que no me falta porque Dios no va a permitir que falte
y probablemente lo que Dios está dándome en este momento es la
gracia para vivir sin eso que yo creo que debo necesitar o
que debo de tener. el amor de Dios es de confiar.
Ese amor que a veces nos disciplina. Hebreos dice que no nos fatiguemos
de la disciplina del Señor porque el Señor azota a todo aquel que
recibe por hijo. Hermanos, qué interesante es
poder pensar acerca del amor de Dios. Damos gracias a Dios
porque ya no hay condenación para los que están en Cristo.
Ya no hay castigo para los que están en Cristo. Y hay una distinción
grande entre lo que el padre hace por amor con sus hijos es
disciplina. Y esa disciplina tiene que ver
con el amor digno de confianza. Y cuando sintamos los barazos
del Señor, confiemos. Porque Él sabe lo que está haciendo
para nuestro bien. Y a veces duele. Él dijo que
el que lleva fruto lo va a limpiar para que lleve más fruto. Y esa
limpieza a veces duele. Pero una de las cosas que jamás... clamemos al Señor para que jamás
el diablo nos engañe. Y que nosotros no nos engañemos
al replicarlo hacia nuestros hijos, porque nuestro modelo
de amor y de padre es Dios. Y es la cuestión de la disciplina.
Hermanos, no es lo mismo disciplina que castigo. Nuestros pecados
han sido castigados en la cruz de Cristo. Y cuando se disciplina
a un hijo, no le estamos haciendo pagar por lo que hizo. si lo
que el hijo hizo es pecado pues unos barazos en su nalga no es
lo que no es lo que se le debe pagar la paga del pecado es muerte
la disciplina tiene un propósito y el propósito es hacerlo crecer
en carácter la disciplina piadosa con los hijos tiene el propósito
también de oportunidades para presentar el evangelio y la disciplina
piadosa es tal que confrontamos al Hijo y lo llamamos a la obediencia,
lo llamamos al sometimiento y le mostramos, te voy a disciplinar porque has
desobedecido a Dios y la idea es después de disciplinarlo y
le va a doler y después es mostrarle hijo sólo Cristo te puede ayudar
a obedecer no lo vamos a invitar a repetir en ninguna oración
pero es una oportunidad para el evangelio y decirle sólo Cristo
sólo en Cristo puedes obedecer como Dios manda y un asunto importante
es En esta escena del amor en que se puede confiar es que el Señor ayude a los que
son padres a comunicar a sus hijos que les disciplinamos por
amor y es abrazarlos después de disciplinarlos. Porque a veces
los padres equivocamos y pensamos que estamos dándoles de pagar
y los dejamos llorar solos en lugar de abrazar. El padre nos
disciplina para acercarnos a él, para que podamos confiar en su
amor. Algo que podemos estar seguros como hijos de Dios en
ese amor que podemos confiar es que los padres humanos cometemos
demasiados errores. de pronto hay padres que han
hecho mal de usar su mano para lo que no es y de pronto el padre
se va a peinar y el hijo casi se cae porque cree que el padre
cada que mueve su mano es para el amor de dios es de confiar
hermanos cuando dios mueva la mano el hijo no va a tirarse
al piso el hijo de dios porque sabe que aunque sea disciplina
es amorosa y es para nuestro bien es para acercarnos a él
para hacernos volver a él Ahora, el amor es la naturaleza de Dios. Dice el versículo... Dice el amor que... Y nosotros
hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.
Dios es amor. Dios es amor. Y hermanos, esa
es la naturaleza de Dios. Dios es amor. Y todo lo que Él
hace, lo hace por amor. Es por amor que Dios hizo una
creación y es interesante que en qué momento Dios hizo a Adán
y a Eva. Dios no hizo a Adán y a Eva cuando el mundo estaba
en desorden, en caos, sin luz. Dios hizo a Adán y Eva cuando
ya estaba todo hecho. Y los hizo no para que estuvieran
de flojos, les dio un trabajo para hacer. El trabajo no es
maldición. Ellos tenían que fructificar
y tenían que ejercer dominio sobre la creación. Tenían que
mantener el orden que Dios había puesto. Pero desde ahí Dios está
mostrando amor. Y Dios muestra amor en general
para toda su creación, pero muestra un amor especial y único para
sus hijos. Un amor que dicen que para sus
hijos es ese amor eterno, es ese amor que motivó a que enviara
a su hijo, quien vino a dar su vida por los pecados de su pueblo,
que vino a salvar a su pueblo de sus pecados. El amor de Dios
es un amor que Él no está esperando que le demos algo, porque no
tenemos nada que darle. Es un amor que incluso lo que
nosotros le damos, Él lo produce en nosotros. Él nos da la gracia
para vivir, Él nos da el fruto del Espíritu, Él pone en nosotros
la actitud correcta. Su amor no está esperando a que
nosotros merezcamos. Y clamemos a Dios para que nos
guarde de vivir en función del desempeño. Vivimos en un mundo
donde somos desde chicos tristemente somos enseñados a vivir en desempeño
y a veces suele sucedernos en la vida cristiana que olvidamos
que todo es en función de la gracia y la misericordia de Dios
que son aspectos de su amor. Su amor es, Dios es amor y su
amor, su gracia, su misericordia son necesarios para todos los
días de mi vida. Yo no sé si solo a mí me pasa
Pero hay días que logramos todo lo que nos proponemos. Hay días
que uno se levanta y logra leer su Biblia a la hora que quería
y ora y desayunas con calma y sales y te despides con mucha paz de
tu esposa y todo está así y de pronto llega la oportunidad de
predicar el Evangelio y predicas el Evangelio y la noche te sientes
como como flotando. Pero de repente hay un día que
Todo se complicó, no lograste leer, discutes con tu esposa,
te vas no muy contento y de pronto llega la hora, otra oportunidad
de predicar el Evangelio y a veces como que uno lo piensa. ¿Y por
qué lo pensamos? Porque estamos tristemente acostumbrados
a vivir por el desempeño y se nos olvida que la naturaleza
de Dios es amor. Y se nos olvida que ese amor
que se manifiesta en gracia y misericordia es necesario para mis mejores
días. Pero es también necesario. Mis
mejores días no son tan buenos que no necesiten el amor de Dios. Y los malos no son tan malos
que queden fuera del alcance del amor de Dios. Que Dios nos
ayude, porque a veces eso lo traemos y a veces inconscientemente
hacemos cosas, o estamos en función de eso, o a veces comunicamos
incluso a nuestros hijos cosas como esas. Que el Señor nos ayude
a amar a nuestros hijos. Hay padres que, por ejemplo,
ven su trabajo como padres, como una siembra, y piensan que ellos
están sembrando porque están esperando un día que van a cosechar.
Que Dios nos guarde de eso, porque hay muchos padres que después
sufren y están frustrados, porque resulta que no hay Y la idea
es que Dios nos ayude a hacer todo lo que hacemos por nuestros
hijos por amor. Hijo, te amo. Y escuchaba a un
hombre que compartía algo, que él dice que un día su hija le
preguntó, papá, ¿qué puedo hacer para que me ames más? Y dice
que él sintió así como una puñalada porque empezó a pensar cuando
escuchó a la niña. Y él pensó, algo estoy haciendo
mal. Porque esta niña está captando
que hay algo que debe hacer para que yo la ame más y eso quiere
decir que estoy haciendo algo mal. Y dice, después de reflexionarlo,
hablé con mi hija y le dije, hija, no hay nada que tú puedas
hacer para que yo te ame más o para que yo te ame menos. Te
amo porque eres un regalo de Dios. Y, hermanos, que Dios nos
ayude. Que Dios nos ayude. Dios es amor. Esa es su naturaleza. Él nos
ama porque Él es amor. Nuestros días de éxito, nuestros
días de buen desempeño necesitan de ese amor. Y nuestros días
que humanamente vemos malos están dentro del alcance de ese amor.
Dios es amor. Su amor es tal que no hay nada
que nos pueda separar de su amor. dice la Biblia, ni lo alto, ni
lo profundo, ni lo presente, ni lo porvenir, ninguna cosa
creada, ni siquiera nosotros mismos podemos saltar y escaparnos
de su amor. Si Él nos ha amado, gracias a
Dios, porque nos ha amado y que Dios nos ayude a disfrutar de
ese amor, de esa naturaleza de Dios que es amor. Ahora, la última
cosa es la permanencia en el amor, es la señal de permanencia
en Dios. La permanencia en el amor es
la señal de permanencia en Dios y es la señal de permanencia
de Dios en el creyente. Hermanos, clamar al Señor para
que cada día nosotros ya sabemos y ya conocemos, pero no nos podemos
contentar porque si Dios es infinito, su amor es infinito y que el
Señor nos ayude y ponga hambre en nuestro corazón de cada día
conocer más de su amor. Conocer y que Él nos asombre
cada día de la manera en que Él nos ama. Poder reflexionar
cada día en la obra que Él ha hecho y reflexionar cada día
en cuán inmerecedor soy de ese amor. En verdad que merezco su
condenación, pero Él me ha amado. Debiendo haberme aplastado y
descargado su ira, hoy estamos sentados en los lugares celestiales
con Cristo. pensar en su amor nos va a hacer
crecer en amor reflexionar cada vez en cómo él me ha amado reflexionar
cada vez en cómo él me ha amado y en cómo nosotros estamos amando
en el caso de los que somos padres pues es un desafío y la verdad
es que nadie de nosotros es suficiente para ello pero que Dios en su
gracia él dice el versículo El que permanece en amor permanece
en Dios y Dios en él. Y él permanece en nosotros por
el espíritu que nos ha dado. Y no olvidemos, hermanos, el
constantemente venir sin temor y decirle, Señor, la verdad es
que yo no soy capaz de amar. No sé amar. Necesito que el Espíritu
Santo que has hecho morar en mí me enseñe. necesito que el
Espíritu Santo que has hecho morar en mí me recuerde constantemente
la manera en que tú me has amado, que me traiga mis pensamientos,
que me recuerde el sacrificio de Cristo, que me confronte,
que en cada momento, en cada situación de la vida, a este
hombre que compartía esa escena con su hija, pues que Dios usa
situaciones como esas y nos haga reflexionar y pensar y clamar
al Señor y no olvidar, se va a ser evidente que estamos permaneciendo
en Él porque se está reflejando el amor, pero Él permanece en
nosotros por su Espíritu Santo y el fruto del Espíritu es en
primer lugar, amor. No olvidemos, no es algo natural
que nosotros podemos producir. Lo que nosotros podemos producir
es todo lo contrario, eso sale solito. O sea, nosotros no le
enseñamos a los hijos a no compartir, pero saben no compartir. Alguien
dijo que lo primero que ellos dicen es no y mío, y posiblemente
antes de decir papá y mamá. y es lo que normal y natural
va a salir en nosotros es todo lo contrario de amor pero si
Él nos ha amado clamemos para que su vida fluya en nosotros
clamemos y seamos conscientes de nuestra necesidad de vivir
por el Espíritu clamando por el poder del Espíritu Santo confiando
confiando Él mostró su amor el versículo me gusta mucho el versículo
cuando dice En el versículo 9, en eso se
mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a
su Hijo enigénito al mundo para que vivamos por él. Me encanta
para que vivamos por él y me encanta que después dice lo mismo
pero habla con respecto a la propiciación. Pero para vivir
por Él no sólo está hablando de la vida en la eternidad futura,
sino su amor se ha manifestado en que Cristo vino para que vivamos
por Él. Y Cristo vino y podemos vivir
por Él porque Él fue al Padre para darnos el Espíritu Santo.
Vivir por Cristo es confiar en el amor con que Él nos ha amado,
desconfiar de nuestra capacidad, pero confiar en Su amor, confiar
en lo que Él nos ha dado en el Señor Jesucristo, confiar en
el Espíritu Santo, clamar al Espíritu Santo. Me encantan...
No hay muchos himnos, pero hay algunos. Uno de ellos lo cantamos
ahorita y es... Uno de los himnos que cantamos
ahorita canta de gratitud al Padre. y de adoración al Padre,
canta de adoración y gratitud al Hijo y canta también del Espíritu
Santo y después a la Trinidad. Hermanos, clamemos al Padre por medio del
Hijo, pidiéndole por el obrar del Espíritu en nuestra vida.
Dios, el Espíritu Santo, mora en nosotros. Él nos ha dado de
su Espíritu. Hermanos, qué amor que nos ha
sido dado. Por eso Juan dice, mirad cuál
amor nos ha dado el Padre. Un amor que podemos estar seguros,
no estamos imaginando. Miles de testigos nos han antecedido.
Tenemos una gran multitud de testigos que han sido testigos
de ese amor en su vida. Algunos de ellos hicieron cosas
impresionantes, como tapar la boca de los leones. Otros apagaron
fuegos, bebieron cosas mortíferas. Pero otros tuvieron que andar
escondiéndose como vagabundos. Otros murieron aserrados porque
el mundo no era digno de ellos. pero todos ellos pudieron hacer
lo que hicieron por causa de ese amor que ellos habían visto,
ese amor que se les había manifestado. Muchos de ellos murieron en el
circo romano cantando al que nos amó y nos lavó de nuestros
pecados con su sangre. Y a pesar de que muchos eran
jovencitos, y a pesar de que se podía ver quizá un poco de
temor por el león que saltaba, dicen personas que fueron testigos
que hay algo que se veía en sus rostros y era confianza y paz. Y morir cantando al que nos amó
y nos lavó de nuestros pecados con su sangre. Podemos confiar
en ese amor. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.