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JC

Quien es Barrabas

John 19:16
Joel Coyoc May, 16 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 16 2021
Estudio del Evangelio de Juan

La prédica titulada "Quien es Barrabás" por Joel Coyoc aborda la figura de Barrabás en el contexto del juicio de Jesús, centrándose en la elección que hizo la multitud de liberar a un criminal en lugar de a Cristo. Coyoc argumenta que Barrabás representa la naturaleza caída y rebelde de la humanidad, indicando que la elección de Barrabás sobre Jesús ilustra una elección por un falso salvador que satisface los deseos políticos y sociales de la multitud. A lo largo del discurso, el predicador utiliza textos de Juan (19:16), Mateo (27:17), Marcos (15:7) y Lucas (23:19) para enfatizar cómo la decisión de liberar a Barrabás refleja la tendencia humana a rechazar la verdad en favor de la falsedad. La prédica destaca la doctrina de la sustitución, donde Jesús muere en lugar de Barrabás, simbolizando el sacrificio que Cristo realiza por todos los creyentes, subrayando así la centralidad de esta doctrina en la fe cristiana reformada.

Key Quotes

“Barrabás es una figura nuestra. Somos merecedores de tu justa ira.”

“Cristo ocupó nuestro lugar. Él llevó nuestra culpa y Él nos ha vestido de su justicia.”

“La razón por la cual nuestra gente es fácilmente engañable, fácilmente manipulable, es porque amamos más la verdad, nos es mucho más fácil creer la mentira y rechazamos la verdad.”

“Vengo a ti otra vez en busca del perdón, en busca de la limpieza de la sangre de Cristo, dándote gracias por haberme vestido de tu justicia.”

Sermon Transcript

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el evangelio es según San Juan
y vamos a buscar el capítulo dieciocho San Juan dieciocho vamos a leer los versículos treinta y nueve y cuarenta Dice, pero vosotros tenéis la
costumbre de que os suelte uno en la Pascua. ¿Queréis, pues,
que os suelte al rey de los judíos? Entonces todos dieron voces de
nuevo diciendo, no a este, sino a Barrabás, y Barrabás era ladrón. Nuestro tema esta tarde es una
pregunta y la pregunta es ¿Quién es Barrabás? ¿Quién es Barrabás? El pasaje menciona que había
una una costumbre que era más bien una costumbre de los judíos,
no se sabe mucho acerca de cómo se estableció esta costumbre,
pero la costumbre era de que alguno que estaba condenado a
muerte. Y estamos estudiando este pasaje y nos hemos dado
cuenta de que Pilato estaba en verdad en apuros, porque a pesar
de que él era el gobernador, él había tenido un comportamiento
que lo había llevado al punto en que los líderes religiosos
judíos lo tenían atrapado. Y él estaba haciendo un esfuerzo
para libertar al Señor Jesucristo, estaba haciendo un esfuerzo para
hacerlo correcto, siempre y cuando eso no afectara sus intereses. Y él tenía la expectativa de
que haciendo uso de este recurso, de esta costumbre, pues él tenía
la esperanza de que, pues, eso pudiera hacer que cambiara la
actitud de los judíos y Jesús pudiera ser libertado. Pero,
gran sorpresa, se llevó una gran sorpresa. Y la sorpresa que él
se llevó fue que, pues, la respuesta de los judíos fue totalmente
lo contrario a lo que él había supuesto. Él había pensado que
pues iban a pedir a Jesús, sin embargo, no ocurrió de esa manera.
Y en este pasaje vamos a estudiar
acerca de quién es este hombre que escasamente es mencionado
en la Escritura. Es muy poquito lo que se habla
de él, sin embargo, se habla de él en cada uno de los Evangelios.
Mateo, Marcos, Lucas y Juan hacen mención de quién es Barrabás. Y evidentemente Barrabás era
un hombre judío, probablemente muy patriota. Es muy probable
que Barrabás era parte de una corriente que esperaban ser libres
de la operación romana, y ellos estaban dispuestos a utilizar
cualquier medio para poder lograrlo. probablemente algunos que simpatizaban
con las ideas de Barrabás fueron aquellos que después de que el
Señor Jesús multiplicó los panes y los peces vinieron a buscarlo
para hacerlo rey y el Señor rechazó eso, el Señor dice la Biblia
en Juan capítulo 6 que sabía que ellos venían para hacerlo
rey y él les exhortó y les dijo que trabajaran no por la comida
que perece sino por aquella que a vida eterna permanece y Ellos estaban buscando a Jesús
no porque habían visto la señal y creyeron, sino porque comieron
pan y se saciaron. Y ellos tenían la idea de que
su problema era un problema externo a ellos. Ellos tenían la idea
de que su problema era una cuestión política. Podían ver su mayor
necesidad como una necesidad política, ser libres de una opresión
imperialista. Evidentemente Barrabás era parte
de esta corriente política, él era un líder revolucionario,
él era quizá pudiéramos pensar en nuestros tiempos alguien como
el Che Guevara o como Fidel Castro, más o menos esa clase de personas
o como algo más cercano al subcomandante Marcos, que están dispuestos
a tomar las armas con tal de derrocar el poder imperial y
este era este era Barrabás, era un enemigo del imperio. Y Barrabás,
en medio de esto, muestra Dios, el Espíritu Santo, guió a cada
uno de los escritores bíblicos para poner breve, pero muy significativo. ¿Quién es Barrabás? En realidad
él es un personaje histórico. Es un personaje histórico que
vivió en el tiempo del Señor Jesucristo. Es un personaje histórico
que se identificaba y se conocía su movimiento político como los
cananistas o celotes, que pues estaban dispuestos a tomar las
armas antes que el Señor Jesucristo naciera. Ellos se habían levantado
en una rebelión contra el Imperio Romano. Y bueno, el Imperio Romano
aplastó la rebelión y crucificó a más de 2,000 judíos. y de esa
forma aplacó momentáneamente la rebelión, pero esa rebelión
se mantenía. Evidentemente, algunas de las
cosas que menciona la Biblia, en alguno de los pasajes, es
que Barrabás era alguien famoso, y era alguien famoso porque seguramente
era líder. aquellas personas que toman estas
banderas de lucha pues son famosas, todos ustedes cuando dije el
Che Guevara por ejemplo pues saben que él fue un famoso, eso
lo hizo famoso y la gente sabe en el mundo fuera de México,
del subcomandante Marcos, por ejemplo. Y bueno, el mundo siempre
ha sido idéntico. Y esta gente, mucha gente, simpatiza
con ideas como las de Barrabás. Así que la Biblia dice allá en
Mateo 27, 16, 17, dice, y tenían un preso famoso llamado Barrabás.
Reunidos pues ellos, les dijo Pilato, ¿a quién queréis que
suelte? ¿A Barrabás o a Jesús llamado el Cristo? lo mismo que
Juan menciona, con la esperanza de que él fuera libre de responsabilidad. Sin embargo, el asunto se fue
enredando cada vez más, porque en todo esto hay un propósito
de Dios de mostrar en verdad la naturaleza humana. Y Barrabás
fue un instrumento de Dios para mostrar la naturaleza humana. La otra cosa que nos muestra
es que, pues, en realidad él era un líder revolucionario.
Marcos 15, 7 dice, había uno llamado, que se llamaba Barrabás,
preso con sus compañeros de Motín, que habían cometido homicidio
en una revuelta. Probablemente los otros dos que
estaban, que fueron crucificados con Jesús, eran sus compañeros
de Motín. Y es evidente que él era, tenía
una posición de liderazgo dentro de estas ideas revolucionarias.
La otra cosa que la Biblia nos dice claramente en Lucas es que
era, además de líder revolucionario, de insurrecto, de rebelde, era
también, dice Lucas en versículo 23, capítulo 23, versículo 18,
19, más toda la multitud dio voces
a una diciendo, fuera con este y suéltanos a Barrabás. Este
había sido echado en la cárcel por sedición en la ciudad y por
un homicidio, por un homicidio. Estos hombres eran hombres que
podían, que estaban dispuestos a asesinar, asesinaban, eran
guerrilleros revolucionarios. Y bueno, era famoso, era líder,
era una persona insumisa, en en rebelión contra el imperio
era un homicida, era un ladrón, el apóstol Juan dice que era
ladrón, Juan dice en en el versículo cuarenta que leímos entonces
todos dieron voces de nuevo diciendo no a este sino a Barrabás y Juan
dice y Barrabás era ladrón. Ahora, viendo quién era, de acuerdo
a lo que la Biblia nos va diciendo y mirando qué es ¿A quién les voy a soltar? Y
aquí vemos lo que hemos dicho varias veces, la naturaleza humana
en toda su expresión. No había nada externo que los
obligara a elegir de la manera que lo estaban haciendo, pero
estaban eligiendo de acuerdo a su naturaleza. Algo que no
había mencionado es que el nombre de Barrabás significa hijo del
padre, hijo del padre. y evidentemente este era un falso
hijo del padre y estaba el verdadero hijo del padre aquel que el Espíritu
Santo guió a Juan a escribir todo un evangelio, que dice,
hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos,
las cuales no están escritas en este libro, pero las que se
han escrito, se han escrito para que sepáis que Jesús es el Cristo,
el hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre. Todo
un evangelio escrito para que puedas saber que aquí está el
verdadero hijo del padre y aquí está un falso hijo del que es ladrón, que es un insumiso,
y el verdadero hijo del padre. ¿Y qué es lo que la gente elige? Sabemos también que no fue precisamente algo que hubiera nacido precisamente
del corazón de la gente. Fue incitado, la Biblia menciona,
por los líderes religiosos. No obstante, no fue muy trabajoso
incitarlos. porque la verdad es que, habiendo
caído en Adán, somos fáciles de engañar. Habiendo caído en
Adán, dice la Biblia, vosotros de vuestro padre el diablo sois,
los deseos de vuestro padre queréis hacer, porque él es mentiroso
y padre de mentira. Y si el padre es mentiroso, pues
los hijos son mentirosos. La razón por la cual nuestra
gente es fácilmente engañable, fácilmente manipulable, es porque
amamos más la verdad, nos es mucho más fácil creer la mentira
y rechazamos la verdad, amamos la mentira y no le costó tanto
trabajo a los líderes religiosos incitar a la muchedumbre y tenían
a toda la muchedumbre gritando exactamente lo que ellos querían
que se gritara. Es interesante que quizá muchos
de los que estaban allí fueron aquellos, había gente de la que
Jesús había confrontado diciéndoles ustedes no están aquí porque
vieron la señal y están creyendo que yo soy el hijo de Dios, sino
simplemente porque comieron pan y se saciaron. Y es interesante
que tanto los líderes religiosos, como los líderes judíos, como
el resto del pueblo judío, habían dicho a Jesús, si tú eres el
Cristo, dínoslo abiertamente, ¿hasta cuándo nos vas a turbar
el alma? Y en realidad ellos tenían destellos que les indicaban
que en realidad Jesús era el cumplimiento de la profecía,
sólo que había algo que no les cuadraba. Ellos no querían creer
en Cristo como se está revelado en la Escritura. sino ellos querían
un Cristo que hiciera lo que ellos querían. Ellos querían
en verdad un Cristo que simpatizara con las ideas de Barrabás. Ellos
querían un Cristo que cuando lo fueron a buscar para hacerlo
rey, él lo hubiera aceptado en ese momento y hubiera echado
a los romanos de ahí y ellos habrían estado felices porque
ellos querían a un Cristo como ellos lo habían hecho en su mente,
en su imaginación. eran idólatras, y si bien usaban
la Escritura, no obstante, ellos no adoraban al Dios del Cielo,
por lo tanto, rechazaban también al Señor Jesucristo, que era
la imagen misma de la substancia del Dios verdadero, del Dios
de Israel, de Aquel que ellos decían adorar. Y ellos rechazaban
a Cristo porque ellos creían en un ídolo que habían hecho
en su imaginación. Y cuando pensamos en quién es
Barrabás, pues Barrabás, número uno, es alguien que es un instrumento
de Dios para probarnos y mostrarnos que el ser humano, en realidad,
es un aborrecedor de Dios. Estaba el Señor Jesucristo allá
y ellos dijeron, fuera con él, crucifícale, no a éste, a éste
no lo sueltes, suéltanos a Barrabás. Y Barrabás era ladrón, era un
revolucionario, era un homicida. Y la otra cosa que nos ilustra
esto es cómo esa naturaleza que aborrece a Dios está en peligro
de caer en el engaño de los anticristos. Y los anticristos no son precisamente
aquellos que dicen Dios no existe o que niegan abiertamente al
Señor Jesucristo. los anticristos, el peligro de
los anticristos es que vienen hablando de un Cristo, pero no
el Cristo de la Escritura. Vienen hablando de un falso hijo
del Padre, de uno que en algunos casos Juan tiene que escribir
primera de Juan, porque había unos que venían y el peligro
estaba en que no es que venían hablando abiertamente y negando
a Cristo, sino negaban, por ejemplo, la encarnación del Señor Jesucristo.
Y decían, Cristo no pudo haber venido en carne porque el cuerpo
es malo. entonces estaban hablando de otro Cristo que no es el Cristo.
Por eso cuando Juan termina de escribir la primera epístola
dice a los hermanos y hijitos, guardaos de los ídolos, porque
el Cristo de los gnósticos era un falso Cristo, era un ídolo. Y el peligro, el peligro es que
nuestro corazón engañoso es fácilmente arrastrado amando la mentira
y creyendo en Cristos falsos, en Cristos de acuerdo a nuestra
imaginación. Ahora, el tercer lugar... Bueno, cuando pensamos en los
falsos cristos, son los que hacen violencia al evangelio, violentos
como Barrabás. falsos hijos del padre y violentos
y la primera violencia que hacen es con el evangelio verdadero
mutilan, distorsionan, cambian el evangelio verdadero y también
son ladrones muchos de ellos detrás de todo ese cambio le
dicen a la gente lo que quiere oír y le roban a los a las personas,
le roban sus bienes materiales, mucha de esa gente que está predicando
de un falso cristo, de un cristo que vino para que tú vengas y
toques la televisión pero mandas tu donativo y entonces vas a
ser sano, es un falso cristo y están haciendo mercadería de
las personas, ladrones como Barrabás. La otra cosa que nos muestra
muy claramente Barrabás, Dios utiliza este hecho histórico
para ilustrar una doctrina que es motivo de gozo para el pueblo
de Dios, y es la preciosa doctrina de la sustitución. ¡Qué bendita
doctrina, la doctrina de la sustitución! Y el Señor está ilustrando esa
doctrina que no es nueva, es una doctrina que recorre las
páginas de la Escritura, es una doctrina preciosa que está desde
el Génesis, y es la doctrina bendita de la sustitución. lo
que leyó el hermano Eduardo en Génesis, es esa bendita doctrina
de la sustitución. Ahí está Isaac. Isaac merece morir, porque Isaac
es de la simiente de Adán. Si bien es hijo de la promesa,
pero Isaac es un pecador. A Isaac se aplica, y aquí en
maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre. Isaac queda
dentro de la categoría de, por cuanto todos pecaron, están destituidos
de la gloria de Dios. Isaac queda dentro de la categoría
de no hay justo ni alguno, no hay quien busque a Dios, no hay
quien haga lo bueno. Y en verdad que Dios llama a
Abraham y le pide que lleve a su hijo. Uno podría pensar, qué bonita
historia, que terminó, pues no murió el hijo. Bueno, esa historia
empezó allí y no terminó allí. Esa historia terminó el día que
Jesús ocupó el lugar de Barabás, pero el día que Jesús ocupó el
lugar de Isaac. Se ilustró débilmente la figura. En verdad, Isaac debía de morir. Y alabamos a Dios porque dice
la Biblia que creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia.
Prueba de que él creyó es que él le dijo a sus siervos, yo
y el muchacho iremos y adoraremos y volveremos. Y sin embargo,
él sabía que debía degollarlo sobre el altar. Y en fe, el muchacho
pregunta y dice, padre, dice, está la leña, el fuego, todo
para el sacrificio, pero ¿y el cordero? Y en fe, el padre dice,
Dios se proveerá de cordero, hijo mío. Y cuando llegan al
lugar, pues Abraham ata a su hijo, Y sin duda había una obra de
Dios dándose a conocer a Isaac, porque imagínense a un viejo
de 115 años batallando con un muchacho como de 15 años aproximadamente. Pues no era muy difícil que él
saliera corriendo. Pero esta es una figura de la
obra sustitutoria que el Señor Jesucristo iba a hacer. Como
cordero fue llevado al matadero. Isaac es puesto sobre el altar,
pero cuando el padre alza el cuchillo para degollar a su único,
al que ama, el Señor lo detiene y hay allí un cordero, que ese
cordero es una figura del Señor Jesucristo. Y ese cordero toma
el lugar de Isaac como una figura, como una figura de la descendencia
de Abraham, que esas descendencias son los que están en Cristo,
son los que son de la fe del Señor Jesús. y ahí está esa bendita
figura y no termina la historia, la historia termina ahí donde
el padre que ama a su único hijo, ahí no detuvo el cuchillo, ahí
el padre clava el cuchillo en el corazón del hijo amado, descarga
toda su ira sobre su hijo amado, ahí es donde termina la historia,
no terminó en Génesis 22. Y ese hecho histórico es utilizado
para ilustrar esta bendita doctrina de la sustitución. Otro lugar donde se nos cuenta
esta historia es allá en Egipto. Éxodo 12, 12 al 13, en todo el capítulo 12 se nos
narra cuando fue instituida la Pascua. cuando Dios trajo el
juicio sobre los primogénitos, y Egipto es un tipo del mundo,
y ahí dentro del mundo estaban los elegidos de Dios, y el Señor
les pide que escogieran un cordero sin defecto, sin mancha, porque
era una figura del Señor Jesucristo, y ese cordero iba a sustituir
a los primogénitos. Y cada primogénito, y no solo
primogénito, sino cada uno de los israelitas debía de morir.
Porque todos aplican dentro de, he aquí en maldad he sido formado
y en pecado me consiguió mi madre. No hay justo ni alguno, no hay
quien busque a Dios. Y sin embargo, un cordero moría
y se marcó la casa. Y cuando el heridor pasó toda
casa que estaba marcada con la sangre del sustituto, el primogénito
vivió. En la casa de los egipcios, los
primogénitos murieron. En realidad, no había distinción,
sino una sola, la misericordia de Dios. ¿Debían de morir los
primogénitos de los egipcios? Sí. ¿Debían morir los primogénitos
de Israel? Por supuesto que también debían
de morir. Israel no es mejor que los egipcios. La diferencia
es la elección soberana del padre. La diferencia es que se proveyó
un sustituto que ocupó el lugar, que derramó su sangre. y por
causa de ello el primogénito podía vivir, y por causa de ello
el primogénito podía ser libre de la esclavitud del pecado. Cuando nosotros podemos pensar
en la sustitución, y nos podemos pensar en lo que la Biblia enseña
al principio, que estaba, bueno, no al principio, sino lo que
yo estaba comentando, que la Biblia enseña respecto de Barrabás,
Recuerde que Barrabás estaba acusado de por lo menos tres
crímenes. Era un ladrón, era un rebelde, un insurrecto y era
un homicida. Y en verdad es que, hermanos,
cada ser humano en esta tierra pesa sobre nosotros las mismas
tres acusaciones. Somos ladrones que hemos robado
la gloria de Dios. Nos hemos buscado nuestra propia
gloria y buscar la propia gloria no es gloria. Hemos amado más
la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Hemos robado
la gloria de Dios. Rebeldes. También hemos levantado
nuestro puño contra el cielo. No siempre creímos el evangelio
verdadero. Hubo tiempos que nos enojó el evangelio verdadero.
Hubo tiempos que escuchábamos hablar de la gracia soberana
y pensábamos, ¡no es justo! Injustos tratando de decir que
es justo. Enojados porque no nos parecía
justo. Pero, ¿cómo puede un injusto
intentar definir lo que es justo? En realidad, si hay alguien que
sabe lo que es justo y que hace siempre lo que es justo, es justamente
Dios, porque Él es justo. y su justicia es no cualquier
justicia dado que él es santo, santo, santo, su justicia es
tres veces santa igual y él define lo que es justo y el problema
es que estamos con argumentos totalmente equivocados. La pregunta
no es por qué Dios salva a unos y pasa por alto a otros. La pregunta
correcta es, ¿por qué Dios, debiendo condenar a todos, por qué Dios,
debiendo descargar su ira sobre todos, por qué Dios, debiendo
fulminar a toda la humanidad y pisotearla en el infierno,
está salvando a muchos? Esa es la pregunta. La pregunta
es, ¿por qué me elegiste a mí entre millones, sabiendo el mal
que hice yo? ¿Y cómo pudiste perdonar toda
mi maldad y darme en Jesús salvación? Esa es la gran pregunta, la pregunta
humilde, debiendo ser condenado. ¿Por qué es que soy salvo en
Cristo? ¿Por qué es que mereciendo su
ira, hoy estoy sentado en los lugares celestiales con Cristo?
Esa es la pregunta. Teníamos preguntas de rebeldes,
de rebeldes que estábamos acusando al gran rey soberano de injusto. Así que pesa sobre nosotros también
esa acusación. No hay quien busque a Dios. El
hombre, en su estado natural, no quiere que Dios reine sobre
él. Es la razón por la que la gente se afana en negar y en
decir que no hay Dios, porque no está dispuesto, no quiere
aceptar el hecho de que un día tiene que dar cuenta de sus actos
ante Dios y por esa causa prefiere la necesidad de decir, no hay
Dios. Homicida. dice la Biblia que
todo aquel que aborrece a su hermano es homicida. Y entonces
yo creo que todos nosotros alguna vez hemos hecho eso. Y entonces
también pesa esa acusación. Somos culpables. La triple acusación
que pesaba sobre Barrabás pesa sobre cada uno de nosotros. La otra cosa que tenemos que
pensar es si alguien supo lo que significaba que Jesús muriera
en su lugar, Yo no sé si espiritualmente él fue salvo. No se sabe con certeza. Algunas
gentes han hecho algunos cuentos por ahí que no podemos afirmar
que sean ciertos. Pero por lo menos físicamente
él sabía que Jesús había muerto en su lugar y lo tenía sumamente
claro. Él era merecedor de morir en
esa cruz y eso él lo tenía claro. No sabemos si él comprendió la
dimensión espiritual. Gracias a Dios, uno de los ladrones
de sus compañeros, de él, lo entendió y aunque murió ahí en
la cruz, Jesús ocupó su lugar. Pero físicamente hablando, él
tenía claridad de que esa cruz era su cruz. Muy probablemente,
originalmente, esa cruz estaba destinada para este hombre. Y
sin embargo, él fue libre. Él tenía claro que Jesús había
ocupado su lugar. Jesús murió en su lugar. Ahora,
nosotros vemos la escritura nos damos cuenta de que en realidad
él tomó nuestro lugar yo soy culpable y lo podemos ver en
Isaías cincuenta y tres versículo tres al doce dice la escritura
así despreciado y desechado entre los hombres hablando del señor
Jesucristo varón de dolores experimentado en quebranto y como que escondimos
de él el rostro Fue menospreciado y no le estimamos. Y escuche
bien esta frase. Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades y sufrió nuestros dolores. Ciertamente llevó él
nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Y nosotros
le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Y aquí es
claro que está hablando de sustitución. Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades y sufrió nuestros dolores. Y nosotros le tuvimos
por azotado, por herido de Dios y abatido. Y vuelve a hablar
de la sustitución el profeta. Mas él, herido fue por nuestras
rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra
paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos
nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino. La sustitución otra vez, dice,
Masiobá cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado
él y afligido no abrió su boca. Como cordero fue llevado al matadero,
y como oveja delante de sus trasguiladores, enmudeció y no abrió su boca,
por cárcel y por juicio fue quitado, y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra
de los vivientes, la sustitución, dice, y por la rebelión de mi
pueblo fue herido, y se dispuso con los impíos su sepultura,
más con los ricos fue en su muerte, aunque nunca hizo maldad, ni
hubo engaño en su boca, con todo eso que quiso quebrantarlo, sujetándolo
a padecimiento, cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado,
verá el Inaque, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová
será en su mano prosperada. Dice Verá el fruto de la aflicción
de su alma y quedará satisfecho. Por su conocimiento justificará
mi siervo justo a muchos. Substitución llevará las iniquidades
de ellos. Por tanto, yo le daré parte con
los grandes, y con los fuertes repartirá despojos. Por cuanto
derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores
y habiendo llevado el pecado de muchos, la sustitución, y
orado por los transgresores. El profeta describiendo la bendita
doctrina de la sustitución. Y alguien escribió un himno que
dice, glorioso intercambio, glorioso intercambio, mi maldad fue sobre
él, y su justicia fue sobre mí. Qué glorioso intercambio. Dice,
Primera de Pedro dos, veinticuatro, veinticinco, el apóstol está
hablando, y está haciendo referencia a lo que acabamos de leer en
el Antiguo Testamento, y dice, quien llevó él mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando
muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida
fuisteis sanados, porque vosotros erais como ovejas descarriadas,
pero ahora habéis vuelto al pastor y obispo de vuestras almas. En
el capítulo tres, versículo dieciocho, el apóstol Pedro vuelve a hacer
alusión a la bendita doctrina de la sustitución, porque también
Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los
injustos, para llevarnos a Dios siendo la verdad muerto en la
carne, pero vivificado en espíritu. Primera de Pedro 4, 1, de nuevo
el apóstol vuelve a hacerlo y dice, puesto que Cristo ha padecido
por nosotros en la carne, Cristo padeció por nosotros. Él había
cumplido toda la ley y él pudo haber ido al Padre habiendo cumplido,
pero iba a ir solo. puso su vida voluntariamente,
él ocupó el lugar de Barrabás, pero él ocupó Barrabás, es una
figura de su pueblo, Barrabás, en Barrabás estaba representado
el pueblo de Dios, en Barrabás estaba representado Isaac, ahí
estaba terminando la historia del monte Moria, y dice el versículo
uno del capítulo cuatro puesto que Cristo ha padecido por nosotros
en la carne vosotros también armados del mismo pensamiento
pues quien ha padecido en la carne terminó con el pecado qué bendiciones poder saber él
tomó mi lugar él ocupó mi cruz esa cruz era mi cruz ese lugar
era mi lugar me desvié Pequé contra Dios, robé su gloria,
he sido un rebelde contra Dios, he aborrecido a mi hermano. Todas
las acusaciones que pesaban sobre él, por la cual el imperio romano
le iba a crucificar, son las acusaciones que pesan sobre el
ser humano, no de parte de ningún imperio, sino de parte del rey
de reyes y señor de señores, de parte del soberano de los
reyes de la tierra, del único Dios vivo y verdadero, Esa acusación
pesa sobre cada ser nacido de Adán. Pero el Señor Jesucristo
ha ocupado el lugar de su pueblo. Llamará su nombre Jesús porque
Él salvará a su pueblo de sus pecados. Y Él voluntariamente
ocupó el lugar. Allí concluyó la historia de
por qué fue salvo Isaac, el descendiente de Abraham. y la descendencia
de Abraham es salva en el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo
es el Cordero Perfecto, es aquel que cuando empieza el Evangelio
de Juan se está proclamando, he aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Es el que, aquel cordero del
que Juan sigue escribiendo, dice, si decimos que no tenemos pecado,
hacemos a Dios mentiroso y la verdad no está en nosotros. Si
confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Hermanos, Él
ocupó nuestro lugar. En un sentido, Barrabás es un
falso Cristo. Pero Barrabás hace sentido demostrar
la naturaleza de hombres que aborrecen a Dios. Pero Barrabás
es una figura también de la sustitución. Cristo ocupó nuestro lugar. En un sentido, ¿quién es Barrabás?
Y podemos responder el pueblo de Dios, yo soy Barrabás. Yo
soy Barrabás. Cristo ocupó mi lugar. Él murió
en mi lugar. Él llevó mi culpa y Él me ha
vestido de su justicia. Un glorioso intercambio se ha
hecho. ¡Oh, cuán gran misterio! El hecho
de que Cristo dio su vida voluntariamente, que Cristo cargó mis pecados
en su cuerpo sobre el madero, que fue el justo por los injustos,
que el castigo que merecía yo fue sobre él. Hermanos, cuando
pensamos en ese castigo, no pensemos en lo que vemos en películas.
Las películas pasan cosas. terribles y probablemente cercanas
a la realidad. Pero eso no fue lo más terrible
que enfrentó el Señor Jesucristo. Lo más terrible que enfrentó
el Señor Jesucristo no fue lo que le hicieron los romanos,
fue lo que el Padre le hizo por causa de mi pecado. Eso fue lo
más terrible. Olas de ira fueron pasando sobre
él y él estaba ahí solo nadie más lo podía acompañar en ese
momento, solo y desamparado del padre, en la presencia desfavorable
de su padre, porque su padre es tres veces santo y estaba
descargando toda su ira por causa de mi pecado sobre su hijo. Y eso es necesario para poder
tener vida eterna, creer lo que Cristo ha hecho en favor de mí,
es venir sin temor y reconocer, Él murió por mí, y clamar al
Señor que me conceda arrepentimiento para vida, y confiar plenamente
en su obra, pero es lo mismo que necesitamos para crecer en
gracia, es el mismo evangelio, el seguir viniendo y poder decir
sin temor, yo soy Barrabás, yo soy culpable, pero oh bendito
intercambio, Cristo ha sido castigado por mis pecados y poder venir
con confianza y decir, yo soy un fracaso. Yo soy un rebelde
contra Dios. Yo soy alguien que roba su gloria. Yo soy alguien que de pronto
me desvío y aborrezco a mi hermano. Pero vengo a ti otra vez. Vengo
a ti otra vez en busca del perdón, en busca de la limpieza de la
sangre de Cristo, dándote gracias por haberme vestido de tu justicia. Vamos a orar. Señor, gracias por mostrarnos
que Barrabás es una figura nuestra. Señor, que somos merecedores
de tu justa ira, que somos merecedores de tu condenación, de tu aborrecimiento,
y Señor, tu Hijo es aquel que hizo siempre tu voluntad, aquel
que vivió de una manera perfecta, pero Señor que voluntariamente
ocupó nuestro lugar en la cruz. Tu hijo es aquel que dijo que
así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así era necesario
que él fuera levantado, para que todo aquel que en él creyera
no se pierda más tenga vida eterna. Señor, te alabamos porque, pensando
sobre nosotros de tu parte, la misma acusación que el imperio
tenía sobre Barrabás Oh Señor, no se puede comparar la ira del
imperio romano a tu ira. Pero te alabamos porque Cristo
ocupó nuestro lugar y porque ganó justicia para nosotros.
Señor, danos fe para poder creer siempre en ello. Señor, concede
a tu pueblo siempre arrepentimiento para vida. Y Señor, sigue salvando
a los tuyos. Señor, sigue nos mostrando quién
es Cristo para poder mirar quién eres tú. Señor, sigue haciendo
tal obra que podamos amar la verdad y aborrecer la mentira.
Que podamos amarte a ti, señor Jesucristo, que eres el camino,
eres la verdad, eres la vida. Y alabarte, señor, porque el
glorioso intercambio, porque tú sufriste por nuestras maldades,
fuiste molido por nuestros sentado contigo en los lugares
celestiales. Te alabamos y te bendecimos por
ello. En el nombre del Señor Jesús. Amén. Cantamos Solamente en Cristo.

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Joshua

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