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Walter Groover

Qué diremos a esto

Romans 8:31
Walter Groover July, 23 2017 Video & Audio
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Walter Groover July, 23 2017

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Bueno, hermanos, el título que he escogido para
este mensaje, ¿Qué diremos a esto? Estoy haciendo referencia al
texto que acabo de escuchar en Romanos capítulo 8 y versículo
31. ¿Qué pues diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? ¿Cómo sabemos que Dios es por
nosotros? El Dios, Hijo amado, el unigénito
Hijo de Dios, le dio para sacrificio a Dios para nosotros, para redimirnos
de nuestros pecados. ¿Qué amor tan grande? No, usted
como yo no daría uno de sus hijos por un pecador como nosotros
mismos, ¿verdad? No, pero Dios encomendó su amor
para con nosotros y que siendo aún pecadores nos amó y nos entregó
a su Hijo amado el Eterno. Verbo de Dios fue hecho carne
y cumplió toda la redención. de su pueblo. Él lo hizo como
hombre obediente al Padre. Él glorificó a Dios el Padre
en todo, al favor de los que Él representa. Y en el sacrificio
fue hecho pecado, imagínese, fue hecho pecado y murió como
el culpable. ¿Qué diremos a esto? Si Dios
es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Es lo que dice el apóstol.
En la salvación de pecadores hay una cadena que no puede ser
roto. Una cadena de amor. Comienza
con el propósito de Dios. El propósito de su amor eterno
en Cristo para sus escogidos. Y termina en la glorificación
de los llamados de Dios Todo esto es la obra de Dios. La salvación es de Jehová, ¿verdad? Él que comenzó la buena obra
en nosotros, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. No
está perfeccionado en este cuerpo mortal todavía, pero un día será
cuando tengamos cuerpos glorificados, iguales como el cuerpo del Señor
Jesucristo. El Dios hombre, Jesucristo. Él
va a justicia nuestra. ¿Qué diremos a esto? El que no escatimó a su propio
hijo, sino lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también
en todas las cosas? ¿Quién nos separará del amor
de Cristo? ¿Tribulación? Tenemos tribulación,
¿verdad? En este mundo vamos a tener tribulación,
pero la tribulación no nos separa del amor de Dios. Cuántos sufrió los apóstoles
predicando el Evangelio, pero era la gloria de ellos de sufrir
algo, o la gloria de Él que les amó tanto. ¿Quién no separá del
amor de Cristo, tribulación, angustia o persecución, o hambre
o desnudez, o peligro o espada? Cristianos en toda la historia
han sufrido muchas cosas. Muchas cosas. Y también los que
viven piadosamente en Cristo Jesús, por fe en Él, es la única
manera de vivir piadosamente. es por fe en Cristo. Si está
confiando en sí mismo, en su propio sí mismo, para superar
delante de Dios, nuestras obras de justicia, si confiamos en
ellos, son trapos de mundicia en comparación con las vestiduras
de de Cristo. Justicia es nuestra. Él va a
justicia nuestra. ¿Quiénes son nosotros en este
texto que acaba de leer hermano Pepe? Romanos 8, 28. 8 dice, Los que amen a Dios. Sabemos que los que amen a Dios.
Nosotros le amamos a Él. Porque Él nos amó primero. No nacimos en este mundo con
el amor de Dios en nuestros corazones. Si amamos a Dios es porque él
nos amó primero. Pero Dios, como dice Efesios
2, 4, pero Dios que es rico en misericordia por su gran amor
con que nos amó, aún estando nosotros muertos en pecado. Es lo que somos por naturaleza.
Muertos y pecados. Nos dio vida juntamente con Cristo. Él es justicia nuestra. Él es
nuestra vida. Juntamente con Cristo, por gracia,
sois salvos. Por la gracia que está en Cristo
Jesús. La gracia de Dios. Los que llamó,
los que llamó Dios, ¿quiénes son? En Romanos 8.30 dice, a
los que predestino Dios predestino a los objetos de su
amor. Desde antes de la fundación del
mundo ese amor es eterno. Eterno. No hay nada en este mundo eterno
sino la palabra de Dios. y su amor eterno en Cristo Jesús
para los que Él ha llamado y escogido en Él. A los que predestinó a esto también
llamó, en Romanos 8, 28 dice, los que conforme a su propósito
son llamados. ¿Cuál es el propósito? Que seamos
hechos conforme a su Hijo amado. Tenemos las primicias de esta
obra en el corazón de cada creyente. Cristo es para nosotros la esperanza
de gloria. El Espíritu Santo mora en nuestros
corazones. El que no tiene el Espíritu de
Cristo no es de él. Usted no puede poner al Espíritu
Santo adentro de ti mismo. El Espíritu Santo es el don de
Dios. El don de Dios. Y Él revela Nuestra
condición como somos nos trae a la convicción y revela también
Cristo como nuestro Redentor. Romanos 8, dice, los que conforme
a su propósito son llamados. Ese es el propósito eterno de
Cristo Jesús. Como dice el segundo de Timoteo,
capítulo uno, quien nos salvó con llamamiento santo, no conforme
a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia
que nos fue dada en Cristo, en Cristo Jesús, antes de los tiempos
de los siglos. Es vida eterna. Fue dada antes
de los, antes de los tiempos de los siglos. Es amor eterno
en Cristo Jesús. Es eterno. Estamos hablando de
cosas eternas. No tenemos necesidad de novedades,
pero necesitamos las cosas eternas en la salvación. Los que conoció,
¿quiénes son? Hemos leído los que conoció Dios
y Cristo Jesús en su proporción eterna de Cristo. Los que conoció,
¿quiénes son? Dios dice en Juan 10, yo soy
el buen pastor, dijo Cristo, yo soy el buen pastor y conozco
mis ovejas y las mías me conocen. Sus ovejas fueron dadas a Cristo. Él vino para salvar sus ovejas. Él vino a redir de la ley. Nació bajo el redil de la ley,
vino al redil para sacar sus ovejas del redil, la ley. Porque estaban ya confinados
en el redil, como allá en Jerusalén había muchos pastores, vinieron
a su casa para pasar un día, dos días, pero tuvieron que meter
sus ovejas dentro de un redil público. Y había alguien allá guardando
la puerta. Y los animales estaban mezclados
allá. Había muchos dueños. Estaban
allá tomando un poco de vacación, dos días, tres días. Luego salieron
otra vez. Fueron a reír. Y los pastores llamaron sus ovejas. Tal vez un... Pitando algo con una llamada. Pero salió de este grupo de ovejas
los que son, eran del pastor mismo que les llamó. Y ellos
salieron, salieron del redil, salieron con el pastor en pastos
verdes con agua fluyendo, corriendo, aguas limpias. Yo creo que adentro de un grupo
de ovejas, Ovejas pisando todo, ensuciando todo, era horrible,
¿verdad? Pero cuando salieron, siguieron
al pastor en el campo, verdes, con buena comida y con la protección
del pastor. Como el salmista dijo, herváis
mi pastor, nada me faltará. El pastor verdes me hará descansar,
reposar. Un animal oveja, como oveja,
si tiene hambre, no está acostado. Está comiendo. Comiendo y recostando. Reposarán pastos verdes porque
ya está contento. Junto a aguas de reposo, repasarán. Las ovejas no pueden, no son
buenos nadadores. Creo que la lana se cede. lleno de agua, se une como una
piedra. Es lo que yo que pienso, no sé
mucho. Pero no se meten en agua. Pero él les lleva junto a aguas
de reposo, donde pueden beber, comer y reposar. Son bendecidos con toda bendición
espiritual. en Jesucristo, sus ovejas son
bendecidos. Como dice en Efesios 1, bendito
seas Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo
con toda bendición espiritual. ¿Qué puede ser esto? Toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Esas cosas aquí en
el mundo son temporales. Nuestras casas, bicicletas y
juguetes y coches. Todas las cosas de este mundo,
pero en el Señor vamos a estar en la gloria con Él. En lugares celestiales en Cristo. Los escogidos en Jesucristo,
como dice la fecha, uno, que según nos escogió, En Él nos escogió, Dios nos escogió
en Su Hijo Jesucristo. Dios es un solo Dios. Pero hay un Padre, el Hijo del
Espíritu Santo. Es un solo Dios. No puedo explicar
esto. Pero si conocemos al Señor Jesucristo,
conocemos Dios, el Padre, conocemos el Espíritu Santo y conocemos
el Hijo, el Eterno Hijo. Él es la plenitud de la Deidad
corporalmente y somos completos en Él. Yo no sé, pero estoy,
la Biblia dice que Dios es Eterno, Él es Invisible. Pero un Egénito,
Hijo de Dios, Él fue hecho hombre. para darle a conocer. Y vamos
a ver la gloria de Dios por toda la eternidad en la paz de Jesucristo. Ya la gloria. Ya no sé, esto
es sólo. Pero Dios es uno, ¿verdad? Dios el Padre, el Hijo, el Espíritu
Santo, un solo Dios. No son tres Dioses, un solo Dios. Pero la plenitud del único Dios
verdadero y eterno está en un solo hombre, el Dios hombre Jesucristo. Puede llamarle Señor mío y Dios
mío. Sí, gracias. Hay muchos religiosos que no
pueden decir esto. Bueno, Él no es Dios. Él es un
hijo de Jefe, pero Él no es Dios. no conocen a Dios, sino adoran
al Señor Jesucristo como Señor mío y Dios mío. Es lo que dijo
Pedro, ¿verdad? Creo que era Pedro. ¿Qué dicen
los hombres que soy yo? Dijo Cristo. Dijeron, bueno,
ellos parecen, dices, Juan Bautista, algunas cosas. ¿Pero qué dices
tú a los discípulos? Y Pedro es el que dijo, tú eres
el el Dios eterno. Tú eres el eterno Dios. Y el Señor dijo que, oh, no,
no, no, hay tres de nosotros. No, Él dijo, bienaventurado eres,
Simón, porque no te lo revaluó carne ni sangre, sino mi Padre
que está en los cielos. Ahora, si conocemos a Cristo
como nuestro Señor, nuestro Salvador y nuestro Dios, conocemos el
Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo en Él. Hay la plenitud de la
Deidad en Él. Los escogidos en Jesucristo,
como dicen, según nos escogió en Él antes de la fundación del
mundo para que fuésemos santos sin mancha delante de Él. Fuésemos. Todavía nos falta, ¿verdad? Nos
falta en este cuerpo mortal, fallamos cada rato, pero en Cristo
ya estamos ahora vestidos con la justicia de Cristo. Él es
Jehová, justicia nuestra. Podemos llegar a Dios por fe
en Cristo y llamarle Padre. los que justificó, los que Cristo
Jesús justificó en Romanos 8, versículo 30. A los que llamó,
estamos hablando de llamamiento de Dios. A los que llamó, a esos
también justificó. ¿Quién los justificó? Dios, el
Padre justificó al creer en Cristo. ¿Quién pagó? El Hijo de Dios
cumplió toda la justicia para que fuésemos hechos la justicia
de Dios en Él. ¿Quién está revelando esto en
nuestros corazones? El Espíritu Santo que está revelando
Cristo a nosotros. El cual nos ha sido hecho por
Dios. Está hablando de Cristo Jesús
en 1 Corintios. El cual nos ha sido hecho por
Dios sabiduría Justificación, santificación
y redención. ¿Qué más sabiduría necesitamos? Los que glorificó, los que Dios
el Padre, Jehová, Dios, Padre el Hijo y el Espíritu Santo,
los que justificó, en Jesucristo. Romanos 8. Los que justificó
a éstos también glorificó. Ya no somos glorificados todavía
en ese cuerpo mortal. Gracias a Dios. Gracias a Dios. Como Pablo el apóstol dijo, Hay de mí quien me librará de
este cuerpo de carne y de muerto. Gracias doy a Dios, el Señor
Jesucristo. Tengo la seguridad y la victoria
en Él. Él nos librará, nos dará un cuerpo
glorificado semejante al cuerpo de Cristo. No vamos a ser solamente espíritus
allá en la gloria vamos a tener cuerpos glorificados los santos
allá en la gloria ahora mismo en el antiguo testamento los
creyentes fueron enviados al consuelo de abraham o el paraíso
sus espíritus pero cuando cristo murió fue sepultado y resucitó
Él vació este lugar del antiguo testamento del paraíso. Llevó
con él a Abraham y todos los antepasados. Los espíritus de
ellos fueron con el Señor a la gloria. Él les daba túnicas blancas
allá. Pero todavía no tienen cuerpos
glorificados. Pero un día vendrá Cristo otra
vez, la segunda vez. Y los primeros que van a resucitar Cuando Él viene, Él va a traer
los espíritus de los que vienen con Él. Y el cuerpo de Moisés
va a salir de la tumba, pero su espíritu viene con el Señor
y será vestido de ese cuerpo glorificado, semejante al cuerpo
de Cristo Jesús. Y nosotros, si nosotros estamos
aquí cuando Cristo viene por sus santos, Si somos redimidos
por él, este cuerpo será transformado en un instante, en un abrir y
cerrar de ojos, para ser arrebatido con el Señor en el aire, en la
gloria. Todavía eso no ha pasado. Nuestros
amados que son creyentes, sus cuerpos están en la tumba, pero
sus espíritus no. los que glorificó en Jesucristo,
a los que justificó y a los que también glorificó. Los que glorificó fueron justificados
por la sangre de Cristo Jesús, por la muerte La paga del pecado es la muerte.
Por esa razón, el eterno Hijo de Dios fue hecho hombre para
morir bajo la sentencia de nuestros pecados. Murió bajo la condenación
de la santa ida de Dios sobre los pecados que fueron puestos
sobre Cristo. Murió. Yo no sé cómo pudo haber aguantado
esto. Pero siendo Dios el Hijo, Él dijo. Glorifica su hijo padre. Y el Señor Jesucristo glorificó
su padre en su muerte. En tus manos entregó mi espíritu
y murió bajo la sentencia del pecado, la sentencia de la santidad
de Dios sobre el pecado que fue puesto sobre Cristo Jesús. Pero
él pagó la justicia, lo que demanda la justicia divina y resucitó
el tercer día. Volvió a la gloria, pero volverá. No sé cuántos días más que tenemos
aquí en este mundo, pero esto puede venir en cualquier momento. los que glorificó en Jesucristo. Romanos, los que justificó, a
estos también glorificó. ¿Quién acusará a los escogidos
de Dios? Romanos 8. ¿Quién acusará a los
escogidos de Dios? Dios es el que justifica. Dios
es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo
es el que murió. El Dios hombre de Jesucristo
murió. ¿Quién es el que resucitó? El hombre Jesucristo. Resucitó. ¿Quién es el que está a la dieza
de Dios el Padre en la gloria? El Dios hombre Jesucristo. El
que vive para siempre para interceder por nosotros. Alguien dijo que
él está allá rogando al Padre. Perdónanos, Padre. Perdónanos.
No. Cuando él resistió, ascendió
a la gloria, se sentó allá sobre el trono de Dios, porque ya él
cumplió la redención. Con su mano es, dijo, en la cruz. Y no tiene que pedir nada. Él
está allá sobre el trono. Y su presencia allá intercede
por nosotros. Y vive para siempre, para interceder
por cada uno de nosotros que cree en él. Somos más que vencedores
por ver de aquel que nos amó, como dice Romarus 8, 36. Bueno, yo puedo pararme enfrente
de esto. Ahí tengo los aparatos en mis
oídos y no sé si estoy hablando. Parece que estoy hablando fuerte
porque tengo audiofónicos. Somos más que vencedores por
medio de aquel que nos amó, como está escrito, por causa de ti
somos muertos todo el tiempo. Somos contados como ovejas de
matadero. Antes de todas estas cosas, somos
más que vencedores por medio de el que nos amó. Hay otro punto. ¿Quién nos separará del amor
de Cristo? Hay varios textos sobre esto
en Romanos 8. ¿Quién nos separará del amor
de Cristo? ¿Tribulación? En este mundo vamos
a tener tribulación. ¿O angustia? Angustia. Duele el corazón. Parece que hay un hueco dentro
del corazón cuando hay muerte en la familia. Muertos de hijos,
hijas, padres, amados. ¿Quién nos separará del amor
de Cristo? Estas cosas no nos separan del
amor de Dios, sino nos consuelan. Angustia, persecución o hambre
o desnudez, yo no veo qué. No hay flacos allá. Somos gordos,
¿verdad? Hay bastante comer. Angustia,
persecución, hambre, desnudez. Ya están vestidos como reyes. O peligro o espada. Gracias a
Dios por los tiempos de paz que hemos tenido por algunos años.
Yo recuerdo cuando era joven, la Guerra Segunda. Ya mi padre
estaba en esto. fue herido allá en Albania. Pero,
por lo cual, estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida,
ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni
lo porvenir. He descubierto algo, ¿verdad? Ni lo alto, ni lo profundo. ¿Quién
es Dios sobre todo? Ni lo alto, ni lo profundo. Ni
ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios
que está, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. La alabaza de los redimidos en
Jerusalén. Bueno, perdón. La alabanza de
los redimidos en Jesucristo. Leemos en Efesios 1. Bendito
sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo
con toda bendición espiritual en los lugares en Cristo. ¿Qué puede ser esto? Somos ricos,
¿verdad? Ricos. nos ha bendido con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Según nos escogió en Él antes
de la fundación del mundo, eso no es una cosa que Dios pensaba
después, antes de la fundación del mundo, nos escogió en Cristo,
para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él. en amor habiéndonos predestinado
para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo según
el puro afecto de su voluntad, la voluntad de Dios. Hay una
ley, no sé si hay aquí en México, pero he notado esto varias veces
aquí en los Estados Unidos. Si hay un hijo en la familia
que ha sido adoptado, Y hay otros cuatro hijos que nacieron en
la familia. Y si muere el padre, no puede quitar la herencia del
hijo adoptado o la hija adoptada. O los padres no pueden, ya está,
no tiene herencia, ya lo rechazan. No es posible con una persona
que ha sido adoptada en la familia. En los Estados Unidos es ley. Hay ley aquí, como es de Pepe. Hay la misma ley. Mucho menos en el cielo será
quitado la herencia de uno de sus hijos. No puede. O fue comprado con sangre, con
la sangre de Dios, el hijo. Enamora bien a los predestinados
para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo según
el puro afecto de su voluntad. Puro afecto de su voluntad. No amamos a Dios. Fuimos rebeldes. Tal vez tuvimos
una idea, amamos Hay religiosos que aman sus conceptos de Dios
o los dioses que ellos fabrican o inventan. El hombre sabe que hay un Dios
y hace dioses según su propia imaginación. en amor habiéndonos predestinado
para ser adoptados hijos suyos mediante Jesucristo según el
puro afecto de su voluntad para alabanza de la gloria y de su
gracia, con la cual nos hizo aceptos en el
amado, en quien tenemos redención por su sangre y el perdón de
pecados según las riquezas de su gracia. Nadie puede quitar
la herencia de uno de sus hijos. Lo que acabo de tratar de explicar
es que hay una ley en los Estados Unidos que prohíbe esto por un
hijo que ha sido adoptado. Pero en el cielo, ninguno de
los redimidos somos redimidos en Cristo Jesús. Nunca seremos
rechazados. Nunca vamos a perder la herencia. Bueno, hermanos, gracias por
su paciencia. Espero que fue claro. Vamos a la elaboración.

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