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Walter Groover

El verbo

John 1:1-18
Walter Groover July, 2 2017 Video & Audio
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Buenas noches, hermanos. Voy
a comenzar leyendo en el libro de San Juan, el libro de San
Juan. En el principio era el verbo
y el verbo era con Dios y el verbo era Dios. está hablando
del Señor Jesucristo, el eterno Hijo de Dios. Este era en el
principio con Dios. Todas las cosas por Él fueron
hechas. Y sin Él nada de lo que ha sido
hecho fue hecho. Él es el Creador, el Señor Jesucristo
es el Creador. El Dios Hombre Jesucristo, aunque
fue hecho hombre, no dejó de ser Dios. Dios es el El Hijo
es el creador de todas las cosas. Hubo un hombre enviado de Dios,
el cual se llamaba Juan, Juan Bautista. Este vino por testimonio
para dar, para que diese testimonio de la luz. ¿Por qué tiene que
dar testimonio a la luz? Porque las personas que nacen
en este mundo como nosotros también nacimos en este mundo ciegos,
completamente ciegos en lo espiritual. Eso no quiere decir que no creemos
en Dios, que hay un Dios, pero no hay salvación en creer que
hay un Dios. Es ridículo pensar que todos
esos cielos y la gloria que vemos, yo he pasado tiempo allá en progreso. Yo estoy mirando el cielo, un
campo bonito en la tarde. Eso revela la gloria de Dios,
pero no puede conocer Dios sin la fe en la palabra de Dios. ¿Y quién es la palabra de Dios,
viviente de Dios? Es el Señor Jesucristo. El verbo
fue hecho carne, el eterno verbo de Dios fue hecho carne y vimos
su gloria. Como la gloria del unigénito
del padre, lleno de gracia y verdad. ¿Quién es su Señor y su Dios
en esta noche? El Señor Jesucristo es mi Señor,
mi Salvador y mi Dios. Señor mío y Dios mío, uno de
los discípulos dijeron. Tomás, ¿verdad? Cristo dijo,
bienaventurado, Tomás, porque no te lo revaló carne ni sangre,
sino mi Padre que está en los cielos. ¿Quién es su Dios en
esta noche? Si el Señor es Cristo y su Señor,
su Dios y su Salvador, bienaventurado eres. Esa fue una revelación
que un pecador no le revaló, Sino el Espíritu Santo es el
que revela a Cristo en el corazón de los escogidos de Dios, las
ovejas de Cristo. Oyen su voz y le siguen. Este es el principio con Dios.
Todas las cosas por Él fueron hechas, por el Verbo. Y sin Él, todo es de Él. Sin él, nada de lo que ha sido
hecho, fue hecho. Y en él estaba la vida, y la
vida era la luz de los hombres. Y la luz en las tinieblas resplandece,
y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Cuando la luz viene, desaparecen
las tinieblas. Nacimos en tinieblas. Pero cuando
está revelado Cristo en su corazón, ya está iluminada con la luz
de la gloria de Dios y la salvación que Él ha preparado por nosotros. En él hubo un hombre enviado
de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por
testimonio para que de ese testimonio de la luz, a fin de que todos
creyesen por él. Nosotros, como creyentes, podemos
testificar de Cristo. Estamos testificando de la verdad.
Y Dios ha ordenado que por la locura de la predicación de nuestros
testimonios en el mundo les parece locura Pero por la locura de la predicación
y el testimonio del Evangelio, por medio de su boca, los que
conocen al Señor, Dios ha ordenado salvar su pueblo. Es tan importante
nuestro testimonio. Este vino por testimonio para
que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por
él. No era en la luz, sino para que
diese testimonio de luz. Si está en su testimonio, si
está allá hablando de yo, yo, yo. Es decir, como yo, yo. ¿Sabes qué es un yo, yo? Lo tira
abajo y viene otra vez aquí. Entonces, todo lo que dicen de
Dios está glorificando a sí mismo y esa gloria volverá a ellos.
gloriándose en sí mismo. Pero es que se gloria, gloria,
gloria en el Señor. Aquella luz verdadera que alumbra
a todo hombre venía a este mundo. Y en el mundo estaba el mundo
por, el mundo por él fue hecho. De nada fue hecho. sea así y
fue hecho con su palabra. Pero la redención tenía que ser con su sacrificio. No era una cosa sea así, sino
él tenía que cumplir. Él vino para cumplir, cumplir
la redención de nuestras albas. En el Antiguo Testamento, los
judíos, bajo la ley del Antiguo Testamento, sacrificaron miles
de animales sobre el altar que fue establecido por Dios como
una cosa rudimental para enseñarles el porvenir. Estas cosas que
hicieron bajo el Antiguo Testamento no quitaron ningún pecado. Sacrificaron
miles de corneros y bueyes y sobre los altares corrió la sangre
de esos animales. Pero Dios solo Pasó los pecados
de ellos por un año más, pero en el año siguiente tuvieron
que hacer más. Todos los días hicieron sacrificios. Pero eso era un testimonio del
porvenir. Porque Dios había sacrificado
a su Hijo en la eternidad. Pero es que esto fue cumplido
en el cumpleaños del tiempo, en el cual el Señor se entregó
a sí mismo. Es hombre verdadero. Dios verdadero. Se entregó a sí mismo. cargado
con los pecados de sus ovejas, de todos los que Dios el Padre
le había dado. Él no murió por el mundo sin
excepción. El mundo entero sería salvo.
Él murió por los que el Padre le había dado. Si no eres creyente, si no quiere
creer, si le parece ridículo, él no murió por sí, él murió
por sus ovejas. Sus ovejas oyen su voz y creen
y siguen. Había un tiempo en su vida, y
yo también, pero no hicimos caso de esto. Pero vino el día de nuestra visitación. cuando Dios iluminó nuestro entendimiento
y nuestro corazón y fuimos traídos con cuerdas de amor a Cristo
Jesús. Y gozamos de él. Gozamos en Cristo
Jesús, Señor. A lo suyo vino y los suyos no
lo recibieron. plano de los judíos, más a todos
los que le recibieron, a todos los que le recibieron, a los
que creen en su nombre, les dio potestad. ¿De dónde vino esa
potestad? Les dio potestad. Bienaventurado que has creído
porque Dios le ha dado potestad y esa vida No creyó antes que
vino el Espíritu Santo sobre ti, revelando Cristo en su corazón,
en sí mismo. Les dio potestad para ser hechos
hijos de Dios, no en sí mismos, sino en Cristo. Los cuales no son engendrados
de sangre ni de voluntad de carne, ni la voluntad del varón, sino
de Dios. Aquel verbo fue hecho carne,
aquel eterno verbo de Dios fue hecho carne. El eterno Dios fue
hecho una criatura, un infante de días. El anciano de todo el
tiempo, de días, fue hecho un infante de días. Habitó entre
nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre
lleno de gracia y de verdad. Dios es invisible. Yo estuve allá, por eso mirando
el cielo, qué bonito es. Eso sólo declara la gloria de
Dios. No revela la... Él es el creador,
pero Puede mirar los cielos, va qué glorioso. Son las maniobras
de sus dedos, verdad. La obra La obra de la redención le costó. No puedo. Mis emociones son tan
débiles en estos días. Pero Bueno, gracias a Dios por la fe y la esperanza que
nos ha dado en el Señor Jesucristo. Habitó entre nosotros y vimos
su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y
verdad. Cuando yo testimonio de el y
clamando diciendo es de quien yo decia el que viene despues
de mi es antes que mi porque era primero que yo porque de
su plenitud tomamos todos gracias sobre gracias de su plenitud. De quien? De su Cristo. Pues la ley por medio de Moisés
fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de
Jesucristo. No hay nada malo con la ley. Pero la ley solo puede condenarnos. Debemos respetar la ley, ¿verdad? No para ser hijos de Dios, sino
porque ya somos hijos de Dios. Dios nadie le vio jamás el unigénito
hijo que está en el seno del padre le ha dado a conocer. La única manera de conocer Dios.
Los cielos bonitos, ¿quién es Dios? No pueden decir nada, solo
pueden declarar algo de las manos de sus dedos. Pero la grandeza
de Dios está revelada y manifestada en el Señor Jesucristo y su amor
y su sacrificio. Y no puede, si no tiene ojo de
fe, no puede apreciarlo. Este es el testimonio de Juan
cuando los judíos invieron de Jerusalén sacerdotes y levitas
para que le preguntasen, ¿tú quién eres? Y Juan dijo, y confesó, y no
negó, sino confesó, yo no soy el Cristo. Yo no soy el Cristo. Él confió en Cristo. Testificó
de Cristo. Pero un pecador no puede salvarle. Pero si crees en el Señor Jesucristo
con todo su corazón, Dios le ha bendecido con esta
fe. La fe de salvador es don de Dios
por medio de la fe. Y ese no es resulta, es don de
Dios. Los demonios creen. Ellos creen
que hay un Dios y tiemblan. Pero esa clase de fe no es la
fe salvadora. Hay muchos, solo el necio dice
que no hay Dios. Los demonios Saben que hay un
Dios y tiemblan, pero no son salvos. ¿Quién es Dios? Jesucristo es mi Señor, mi Salvador
y mi Dios. Él es el único. No hay otro nombre
bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos. Solamente
en Cristo, solamente en Él. La salvación se encuentra en
Él. ¡Qué bonito coriste, verdad!
En todos los pueblos hemos cantado esos corritos. Y ellos aman cantar
los corritos. Y solamente Cristo es uno de
esos corritos. Le dijeron, pues, ¿quién eres? Porque demos respuesta a los
que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? dijo yo soy la voz de uno que
clama en el desierto, la voz de uno que clama en el desierto
de este mundo de hombres y mujeres muertos en delitos y pecados.
Enderezar el camino del señor como dijo el profeta Isaías y
los que habían sido enviados eran de los fariseos. Los fariseos
estaban, ¿qué? ¿Quién está predicando? ¿Con
qué autoridad hacen esas cosas? Dios nos ha enviado, nos ha mandado
a ir y predicar el barajé en todo el mundo. Hay personas que
yo, donde yo trabajé en la fábrica de acero, gané Allá en esos días, mucho
dinero, manejando equipo pesado, carne cruda. Bueno, no voy a
hablar de esto, pero yo estuve en buena posición. Y cuando manifesté
allá mi deseo de dejar el trabajo e ir a México, los hombres que
eran de la guerra segunda, hombres fuertes y duros, Me acercaron
a solito. ¿Por qué vas allá? Vas a morir
allá, también sus hijos. Pero vino y Dios ha bendecido. Dios ha bendecido. No digo que,
yo estoy diciendo que un instrumento débil como yo, que apenas estoy
hablando en español, Dios usa nuestro testimonio, ¿verdad?
Bueno, tengo que terminar. Yo tenía planeado otro mensaje
aquí, pero para no, para tener más tiempo para la Cena del Señor.
No quiero predicar una hora y luego tratar de tomar la Cena del Señor. La Cena del Señor es para los
creyentes. No es para ser salvos, es porque
ya somos salvos. igual como el bautismo, ¿verdad? Esa comunión no está cerrada
para los creyentes en Cristo Jesús que han sido bautizados,
que han confesado su fe en Cristo en el bautismo. Tomad, comed,
si eres creyente. Si eres creyente. Pero si no,
Si no ha sido bautizado, pero quién sabe, no ha confesado nada. Solo yo soy creyente. ¿Ha manifestado
su fe en el bautismo? No estoy diciendo que el bautismo
le salva, pero es una confesión pública de lo que ya confía en
el Señor Jesucristo. Fui bautizado en su muerte y
levantado para andar en nueva vida. Testimonio. tomar comedas,
no para ser sino porque eres hijo de Dios.

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Joshua

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