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Walter Groover

Jesus alzo su voz

John 7:37-39
Walter Groover April, 16 2017 Video & Audio
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Walter Groover April, 16 2017

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El título del mensaje que tengo
en esta noche se llama... Ah, está bien. ¿Se puede oír?
Está bien así. Yo veo muy... Sí, puede oírme. El título de este mensaje, Jesús
alzó su voz. Jesús alzó su voz. Estoy leyendo
en Juan, capítulo 7. En el último y gran día de la
fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz diciendo, Si alguno tiene sed, venga a
mí y beba. Esa fiesta fue la fiesta más
grande de los judíos. Vinieron de todas partes y vivieron
allá por una semana. y ella habían comido, habían
hecho muchas cosas religiosas, pero al final de esas ritos y
ceremonias, Cristo hizo ese llamamiento. Él que cree en mí, como dice
la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que había
de recibir los que creyesen en él, pues aún no había venido
el Espíritu Santo porque Cristo no había sido glorificado. Cristo Jesús, cuando fue glorificado,
resucitó. Él dijo esperar allá en Jerusalén
hasta que venga el Espíritu Santo sobre vosotros. Gracias a Dios
que el Espíritu Santo ha venido sobre su iglesia. El Espíritu
Santo está con nosotros, cada creyente. Si no tenemos el Espíritu
Cristo, no somos de Él. Pero Él mora en nosotros, mora
y revela las cosas de Dios a nosotros y nos guía y nos guarda. Hay pocas veces, recuerda que
el título Jesús alzó su voz. Hay pocas veces en la Santa Biblia
donde nos declara que el Señor Jesucristo alzó su voz. Muy pocas
veces. Dios, el eterno Verbo, Jesucristo,
no alzó su voz en la renovación del mundo que estaba en teneblas
y desorden. Algo pasó entre capítulo, versículo
uno de capítulo uno. de la Biblia. Dios lo creó, el
mundo y todas las cosas. No lo creó en vano. Lo creó para
ser habitado. Pero en versículo 2, el mundo
estaba vacío en tenebras. Algo pasó en este tiempo. No
voy a meterme en esto. Dios no lo puso allá. Yo creo
que la caída del lucero, el ángel, Un ángel muy grande cayó con
una multitud de ángeles con él. Y el mundo fue hecho en tinieblas. El capítulo dos cayó, cayó Satanás
con los ángeles que rebelaron. Él dijo que voy a alzar mi trono
por encima de los lados del norte. Voy a ser como el Dios reinando. Pero él fue sacado de allá. Y Dios comenzó la renovación
del mundo. Lo leemos en Génesis. Y cuando fue renovado el mundo, él puso a Adán y Eva allá en
el huerto. Dios en el eterno verbo Jesucristo
no alzó su voz en la renovación del mundo que estaba en teneblas
y desordenes, solo dijo Dios que sea hecho y fue hecho. No
dice que alzó su voz para renovar el mundo que estaba en teneblas,
destruido. No alzó su voz, solo sea hecho
y fue hecho. En Jesús, capítulo uno, y la
tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre
la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz
de las aguas. Esa es la condición de, como
acaba de decir, la caída de Satanás, y los ángeles con él, y la condición
del mundo. en ese tiempo y el Espíritu de
Dios se movía sobre las tinieblas que estaban sobre la faz del
abismo y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las
aguas y dijo Dios sea la luz y fue la luz pero no dice que
alzó su voz para renovar el mundo que estaba en tinieblas en destrucción
Sólo dijo sea la luz y fue la luz. Y la luz penetró las tinieblas
y comenzó el primer día de la renovación de este mundo, preparado
para Adán y Eva y su descendencia. Cuando Dios, el eterno verbo,
fue hecho hombre, estoy hablando del Señor Jesucristo, Cuando
Dios el Eterno Verbo, Él es el Verbo de Dios, el Eterno Verbo
Jesucristo, el Dios Hombre Jesucristo, alzó su voz pero en muy pocas
ocasiones. El Señor Jesús alzó su voz delante
de la tumba de Lázaro. Lázaro había muerto cuatro días
y Cristo le llamó de la tumba. Él quería ir donde estaba enterrado
en la tumba y dijeron que no, no, no, hace cuatro días, ya
apesta. Pero Cristo le llamó, Lázaro,
ven fuera. Eso necesita poder para llamar
un muerto a la vida. Y cada uno de nosotros, por naturaleza,
aunque estamos vivos aquí, por naturaleza somos muertos. Igualmente
como Lázaro allá en su tumba, muerto. Y Dios llama a los suyos. Pepe, ven fuera. Él hace el milagro de la regeneración
en el alma de su pueblo. Habló con gran voz el Señor Jesucristo,
diciendo, Lázaro, ven fuera. Si él no hubiese dicho, Lázaro,
yo creo que todos hubiesen salido. Pero él llamó, Lázaro, uno de
los suyos por el cual él murió. El Señor Jesucristo alzó su voz
en su crucifixión. Él fue hecho pecado. No podemos
imaginar esto. Él fue hecho pecado, al que no
conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado. Dios el Padre
cargó sobre Cristo los pecados de todo su pueblo, de todos sus
escogidos en Cristo Jesús. Él fue cargado con nuestros pecados. El Señor Jesucristo alzó su voz
en la crucifixión. Cerca de la hora novena, dice
en Mateo 27, Jesús clamó a gran voz diciendo, Elí, Elí, lama
sabatení, esto es Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Sabemos por qué, ¿verdad? Él
fue hecho pecado. fue hecho pecado. El santo, verbo de Dios, el santo,
hijo de Dios hecho carne, fue hecho pecado. Él exclamó, Dios
mío, Dios mío, el hombre verdadero, pero Dios verdadero. Y él está
aclamando, ¿por qué me has desamparado? Él fue hecho pecado, verdaderamente
fue hecho pecado. Él cargó en sí mismo nuestros
pecados, los pecados de todo su pueblo escogido en él. Algunos de los que estaban allí
decían al oírlo, a Elías llama éste. Al instante corriendo,
uno de ellos tomó una esponja y la la empapó de vinagre y poniéndola
en una caña, le dio a beber el vinagre. Pero los otros decían, deja,
veamos si viene Elías a librarle. Porque él había dicho, Elí, Elí,
lama sabatení. Pero ese no estaba llamando a
Elías. Pero es más Jesús, habiendo orado,
clamó con otra voz, clamó, clamando a gran voz, clamando a gran voz. Entregó su espíritu. Él entregó su espíritu. Los soldados romanos no quisieron
No pudieron quitarle la vida al príncipe. Él da vida a todos. Pero él clamó a gran voz y entregó
su espíritu. A la muerte. A la muerte que
nosotros merecemos. Él entregó su espíritu. Fue hecho. El pecador más grande del universo
se entregó a sí mismo para pagar la redención de todo su pueblo,
todos los que el Padre le había dado. Entonces Jesús clamó a
gran voz, Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Habiendo dicho esto, expiró. Él entregó su espíritu a las
manos del Padre. Al que no conoció pecado, lo
hizo pecado. Dios el Padre le cargó y le trató,
le hizo pecado. Clamando a gran voz, Padre dijo,
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu, habiendo dado este
expirado, Otra texta en Juan 19, cuando Jesús hubo tomado
el vinagre, dijo, consumado es, consumado es, no hay otro sacrificio,
solo hay uno. En el Antiguo Testamento, los
judíos bajo la ley sacrificaron ríos de sangre de animales por años y años y años, pero
esos sacrificios de animales, bueyes y corneros, la sangre
de esos animales y sacrificios no quitaron ningún pecado. Eran
cosas rudimentales, una figura, una sombra de lo que Él cumplió
allá en la cruz, el cornero de Dios con su mano es. alguien menos que Dios no pudo
haber hecho esto. Consideraremos ahora por qué
alzó su voz Jesucristo en el último gran día de la fiesta
de los tabernáculos. Es otro lugar en el Libro de
Juan en el último y gran día de la fiesta de los tabernáculos.
Era una fiesta favorita de los judíos, se juntaban todos, vinieron
de todos partos a Jerusalén allá. Sacrificaron miles de bueyes
y corredores, hicieron muchas cosas bajo la ley, ceremoniales
y cosas así. Eso era la la esperanza de ellos
en esas ceremonias de ritos, pero todas esas cosas eran monumentales,
una profecía del venidero que es Cristo mismo y le rechazaron. Y al final de este tiempo religioso
cuando todos los judíos se fueron allá, vinieron de todas partes
allá, En el último y gran día de la fiesta de los tabernáculos,
ellos vivieron en tiendas para conmemorar cuando Dios les sacó
de Egipto, tuvieron que vagar en el desierto viviendo en tiendas. Pero eso estaba en Jerusalén,
pero vivieron en tiendas en esa ceremonia de los tabernáculos
para recordar la historia de ellos. En el último gran día
de la fiesta, dice Juan 7, Jesús se puso en pie y alzó la voz
diciendo, si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Imagínate,
él alzó su voz, venga a mí y beba si tienes sed por lo que simboliza
esas cosas rudimentales que no pueden quitar el pecado. Esos
sermones y ritos y miles de correros y bueyes y sermones y ritos no
quitaron un pecado. El que tiene sed por la salvación
y la justificación, venga a mí y beba. Él alzó su voz. Tal vez estaba pensando que,
¿qué está gritando esto? Ya hemos comido bastante, hemos
visitado con nuestras parientes que vinieron de lejos y ya estamos
llenos, contentos, satisfechos con nuestra religión, nuestras
obras, nuestras ceremonias. En el último y gran día de la
fiesta de los Tabernáculos, el gran día de la fiesta, Jesús
se puso en pie y alzó la voz diciendo, si alguno tiene sed,
venga a mí y beba. Él es el único que puede satisfacer
nuestra necesidad de salvación, perdón de pecados y paz en el
corazón, paz para con Dios. Él alzó su voz declarando el
cumplimiento de todas las cosas típicas del Antiguo Testamento,
cumplidas en Cristo mismo. Una cosa típica no puede quitar
el pecado. Esas cosas sombras, fundamentales,
no quitarán ningún pecado. Por eso que tuvieron que hacerlo
cada año, cada mes, que había una repetición, repetición, porque
no quitarán ningún pecado. ritos y ceremonias. Estaban bajo
esto. Esas cosas eran rudimentales,
una sombra del veredero, pero con un solo sacrificio, Cristo
redimió y quitó los pecados de todo su pueblo. Y Juan 17 dice, si alguno tiene
sed, venga a mí y beba. Venga a mí y beba. Estaban llenando
sus sus vasos, pinacos, para volver a su... Había terminado
la fiesta, al final de esta fiesta. Ya estaban llenos de comida,
ya estaban llenos de compañerismo con los demás. Habían pasado
tiempo allá llenando sus jícaras con agua para volver, sacándolo
de un pozo favorito de ellos. Cristo dijo, el que tiene sed,
venga a mí y beba. Él estaba hablando de la fe y
la obra de Jesucristo mismo. La fe y la obra de Jesucristo
satisface la necesidad del creyente. La fe de Cristo es lo que satisface
su necesidad, el mío. Gracias a la fe que Dios nos
da, y creer y recibir. No es la causa. Es el fruto de
la fe y la obra y el sacrificio de Cristo. Ya entiende esto? Se pone la fe como de los pecadores,
como la causa está pervertido completamente. La fe es preciosa
porque es don de Dios. Pero la fe de Cristo. Él es el
autor y el consumador de la fe. de los redimidos de Dios, la
fe de Cristo Jesús. Es un fundamento firme. El que
cree en mí, dice Juan 7, el que cree en mí, dice Cristo, como
dice la Escritura de su interior, correrán ríos de agua viva. Es estaba llamando el Espíritu Santo
que está en el corazón de cada uno de los creyentes. El Espíritu
Santo mora en cada corazón de los que creen en Cristo como
su Señor, como su Salvador y su Dios. Su llamamiento, el llamamiento
de Dios y Cristo, su llamamiento es para los que tienen sed espiritual. Sed para el perdón. Yo necesito
perdón. Sed de justicia. Yo necesito
justicia. No confío en nada. Si confío en mis obras de justicia,
son trapos de inmundicia delante de Dios. No estoy diciendo que
la fe de creyente no agrada a Dios. Sí agrada a Dios, pero no para
ser justificado. Nunca será olvidado la fe del
creyente en Cristo. Dar un vaso de agua en el nombre
de Cristo nunca será olvidado. Si lo hacemos no para ser sino
porque somos Él. Ya entiende, hay una diferencia
grande, muy grande. Ser para salvación y la vida
eterna. No había vida eterna en las cosas
típicas de la ley del Antiguo Testamento. ¿Ya entienden esto
claro? No había vida eterna en las cosas
típicas de la ley del Antiguo Testamento. La ley del Antiguo
Testamento, la ley de Moisés, no trajo salvación. a ninguno. La ley del Espíritu
de vida en Cristo Jesús nos ha librado de la ley del pecado
de la muerte. Lo que fue dado a los judíos
es la ley del pecado de la muerte. Vivieron bajo esta ley para confinarles
en la esperanza del venidero. Esa era la fe de Moisés y los
antiguos murieron de fe esperando la venida del Mesías. Su llamamiento
es vida, el llamamiento de Cristo es vida para los que habían aprendido
el propósito de la ley del Antiguo Testamento. ¿Qué fue el propósito
de la ley del Antiguo Testamento? Para confinarles el pueblo, separarles
de los paganos alrededor y confinarles en la esperanza del venidero,
el Mesías prometido. Pero antes, como dicen Gálatas
3, pero antes que viniese la fe, Pablo está diciendo, era
judío, vivió bajo la ley, antes que viniese la fe, antes de que
él creyó en el Señor Jesucristo, estábamos confinados bajo la
ley. encerrados para aquella fe que
iba a ser revelada. Fue testificada en el Antiguo
Testamento, pero fue revelada en la persona de Cristo Jesús, en su persona, en su obra. Consumado es, consumado es, dijo
Cristo en la cruz. De manera que la ley ha sido
nuestro hallo para llevarnos a Cristo. Eso es lo que sirve
la ley. La ley. No se cierra. Por la ley somos solo condenados.
No hay salvación por la ley, aunque la ley es buena, que es
buena. Que debemos respetar la ley, pero no buscar la salvación
en la ley. La ley no solo puede condenarnos.
No hay nada malo con la policía, ¿verdad? Gracias a Dios por la
policía. Si no fuese por esa policía. Pero no es la salvación eterna
que nos da. para llevarnos a Cristo, a fin
de que fuésemos justificados por la fe. Por la fe de Cristo,
primeramente, y por la fe en Cristo, como el don de Dios que
nos ha dado. Por gracias sois salvos por medio
de la fe, dicen. Y eso no es de vosotros. La fe
que tienen es don de Dios también. Su llamamiento es la del gran pastor llamando
sus ovejas perdidas. Las ovejas de Cristo conocen
la voz del gran pastor. Los pastores pueden juntar sus
rebaños al mediodía para comer y tomar un poco de agua, vino,
pan. Después cuando salen otra vez,
solo tienen que chiflar y los suyos vienen y siguen su pastor. Y se apartan, casi lleno de cara. Las ovejas conocen su pastor.
Las ovejas de Cristo conocen la voz del gran pastor. Mis ovejas
oyen mi voz y yo las conozco y me siguen. en el libro de Juan 10, capítulo
10, y yo les doy vida eterna, vida eterna. Hay una vida eterna en el infierno,
separada de Dios, tú también, pero la vida eterna en Cristo
Jesús, en la gloria. Yo les doy vida eterna y no perecerán
jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi padre que me las
dio es mayor que todos y nadie las
puede arrebatar de la mano de mi padre. Quitar la mano del
padre, todo poderoso, quitar la mano del hijo que está sobre
el trono ahora en la gloria, que tiene potestad, toda potestad
en el cielo y la tierra le ha sido dado. a este hombre allá? ¿Quitar la oveja de Cristo de
su mano, de la mano del Padre? No. Nadie las puede arrebatar
de la mano de mi Padre. Juan Bautista testificó de la
fe de Jesucristo y de la fe en Él. Hay una distinción, la fe
de Jesucristo y la fe en Él. debe tener fe en él. Es el fruto
de la salvación. Pero olvídalo si está creyendo
que su fe es la causa. Olvídalo. Hay muchos religiosos
que creen esto. Creen que su fe, pero para mí
Dios es así. Es la fe de ellos. Hay un camino que Parece bien
al hombre perdido, pero el camino es la muerte y la perdición. Es la fe de Jesucristo. Yo creo
en la fe de Él. Es mi fe, mi seguridad. Mirando a Jesús, en Juan 1, mirando
a Jesús que andaba ahí, dijo, es aquí el Cordero de Dios. Juan
Bautista dijo esto. Dijo, es aquí el Cordero de Dios. Él testificó de Cristo. Y le
oyeron hablar los dos discípulos. Dejaban Juan y Bautista y siguieron
a Cristo. ¡Qué precioso! Yo no quiero que sigan a mí,
sigan a Cristo. Quiero dar buen testimonio para
que no estropear alguien en el camino a seguir a Cristo. El llamamiento de Jesucristo
fue exclusiva y personal. Venga a mí, no a María. Venga a mí. No hay otro nombre bajo el cielo
dado a los hombres que podamos ser salvos. Solamente Cristo,
solamente él. Fue excluida la ley del Antiguo
Testamento. No vayas a dar la ley. La ley
solo puede coordinar. La ley es buena, pero nosotros
somos los malos. No vayas a dar la ley. Hay suficientes
leyes aquí en la Ciudad de México que ellos supieran. Yo tendría
un montón de multas. Usted también, Pepe. Pero ellos no saben, ¿verdad? Pero yo sé todas las cosas. Romanos 3, 20 dice, ya que por
las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante
de él, porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. La ley es buena, la ley nos enseña,
es como rayos X, rayos X puede tomar un foto de lo que está
adentro, ahí está el problema, pero usan rayos X por otras cosas,
pero el rayo X es para revelar el problema. El doctor tiene
que tocar el problema, pero con el rayo. La ley es como un rayo
X para revelar lo que somos. Hay un solo Dios y un solo mediador
entre Dios y los hombres, como dicen Hechos 4. En ningún otro
hay salvación. En ningún otro hay salvación. María Ella confió en mi alma, se regocija
en Dios, mi salvador. Ese testimonio de María. Mi alma
se regocija en Dios, mi salvador. Yo tengo la misma fe de María
en Cristo Jesús. Usted debe tener la misma fe
si quiere ser salvo. En ningún otro hay salvación
porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres y
que podamos ser salvos solamente en Cristo. El llamamiento de
Cristo fue particular y personal. Si alguno tiene sed, venga a
mí y beba. Sed, convicción de lo que necesitamos. Si alguien tiene sed por la justicia
que no tenemos, venga a mí y beba. La fe y la obra de Jesucristo
satisface la necesidad del creyente. Somos completos en él. Él es
la plenitud, Cristo Jesús es la plenitud de la Deidad corporalmente. Eso quiere decir, es hombre como
yo, fue hecho hombre para ser nuestro representante. Él es
la plenitud de la Deidad corporalmente y nosotros hombres somos completos
en Él. En Él hay un hombre en el cielo que pagó la deuda Dios le puso
sobre el trono a Dios el Padre, el Espíritu Santo. Sobre el trono. El yovimento de Jesucristo es
del que tiene todo por estar en el cielo y en la tierra. Jesucristo es el profeta, sacerdote
y rey. Y los creyentes son completos.
Cristo Jesús, profeta, sacerdote y rey. Somos completos en él. El Señor Jesucristo es la plenitud
de la Deidad corporalmente y somos completos en él. Vamos
a tener cuerpos glorificados a la semejanza de Cristo. Vosotros estáis completos de
él que es la cabeza de todo principado y potestad. ¿Quién? ¡Jesucristo! Le ha dado potestad sobre todas
las cosas. Está sobre el trono. El llamamiento de Jesucristo
es el llamamiento del Espíritu Santo a la Iglesia de Dios en
Cristo. Como dice el apocalipsis, el
espíritu y la esposa dicen ben, la iglesia. Estamos predicando
ben a Cristo, ben con fe, sin mover un músculo, por fe. No por correr hasta Cancún y
volver, no. ¿Dónde está sentado? El espíritu dice ben. Y la esposa de la iglesia dice
ben. Y el que oye, diga, ven. Y el que tiene sed, venga. Y el que quiere, el que quiera,
tome del agua de la vida gratuitamente. Gratuitamente. Tiene sed, venga. Venga por fe, sin mover el músculo,
mirando a Cristo. por fe. Las ovejas de Cristo
oyen su voz y le siguen. Como dice Juan 10, mis ovejas
oyen mi voz, dijo Cristo, y yo las conozco y me siguen, y yo
les doy vida eterna. Y no perecerán jamás, ni nadie
las arrebatará de mi mano. En la mano de Cristo, en la mano
del Padre, señalado por el Espíritu Santo. ¿Quién puede quitar la
huella de la mano de Dios? Porque si creemos que Jesús murió
y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieran
en Él. Cuando Él viene, Él va a traer
los antepasados, los que han muerto en la fe. Están con él
ahora. Sus cuerpos están en la tierra,
como el cuerpo de Boisés y todos. El cuerpo está en la tierra,
pero ellos están con el Señor, el Espíritu, en túnicas blancas. Él les llevó a los antiguos a
la gloria con Él. Se los sacó del consuelo de Abraham,
del paraíso. Les llevó a la gloria con Él.
Están allá con Él ahora, pero no tienen cuerpos glorificados.
Por lo cual nos hicimos esto en palabra del Señor, que nosotros
que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no
precederemos a los que durmieran. ¿Qué significa eso? Algo va a
pasar por ellos antes que va a pasar por nosotros. Porque
el Señor mismo con voz de mando, cuando viene con voz de mando,
Con voz de Arcángel y con trompeta de Dios, descenderá. Imagínese,
se ha hecho y fue hecho el mundo. Pero con voz de trompeta, con trompeta de Dios, descenderá
del cielo y los muertos y Cristo resucitará primero. Los cuerpos
de ellos. No estoy hablando de los espíritus
de ellos. Él va a traer con Él los que durmieron en Cristo. Pero descenderá del cielo y los
muertos, sus cuerpos, estoy pensando en el cuerpo de
Cody, pero su espíritu no está allá. Está con el Señor. Los muertos en Cristo resucitarán
primero cuando Él viene. Eso va a ser rápido. En un abrir
y cerrar de ojos. Luego, nosotros que vivimos,
cuando viene este momento, nosotros que vivimos y que son creyentes
de Cristo, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente
con ellos. ¿Juntamente con quién? Con los
que vinieron con Cristo, sus cuerpos fueron glorificados en
resistencia. Y nosotros que quedamos, ¿qué
va a pasar? Y nosotros los que vivimos, los
que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos
en las nubes para recibir al Señor en el aire. Así estaremos
siempre con el Señor. Seremos cambiados. En un abril
será santo. Santo en Cristo. ¿Cuál es su esperanza? Hoy es
el tiempo aceptable. Hoy, no diga mañana. Hoy es el
tiempo aceptable. Hoy es el día de salvación. Hoy. Hoy es el tiempo aceptable. Que Dios los bendiga, hermanos.
Orale, si Dios abre el corazón de una persona que no ha creído
en el Señor Jesucristo, Siempre estamos dispuestos a hablar con
ellos. Y no voy a tratar de enseñarle
otra cosa de lo que he explicado, que en Cristo tenemos la salvación. Y si usted ha creído, si Dios
le ha dado la fe y cree en el Señor Jesucristo, bien puede
ser bautizado. Pero no quiero bautizar a una
persona que Dios, que si Dios no le ha dado vida, si no está
seguro en Cristo que el Señor es Cristo, mi Señor, mi Salvador. Yo creo, Dios me ha dado fe,
yo quiero identificarme con Cristo en el bautismo, no para ser salvo,
sino porque yo soy salvo. Soy salvo, quiero identificarme
con los pueblos de Dios y los que tienen la misma esperanza.
No vamos a hacer trucos para llegar a doblar los brazos y
obligarles a hacer una oración después de mí. Es engaño, es
falso esto. Pero los que son llamados por
Dios van a decirlo, van a confesarlo. No pueden ser callados. Que Dios
les bendiga. Vamos a hacer la oración.

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Joshua

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