Bootstrap
Eric Richards

La búsqueda familiar de la fe

Philippians 3
Eric Richards December, 7 2016 Video & Audio
0 Comments
Eric Richards
Eric Richards December, 7 2016

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
En esta noche va a predicar Eric,
nieto, verdad? Nieto. Y otro nieto, Cade, él va a traducir. Cade creció aquí. ¿Cuántos años tenía cuando llegó
Cade? Cinco años. Cinco años. Él sabe hablar español. Eric, él está predicando. Es pastor allá en California. ¿Qué parte? ¿Cuál? ¿Cuál? San Diego. ¿Ah? San Diego. ¿San Diego? ¿Cómo se dice en
español? San Diego. ¿San Diego? OK, muy
bien. Él va a predicar esta noche. Y Katie es el que va a traducir. Y hay agua aquí para beber si
se necesita algo. Pero estamos contentos de verles
en esta noche. Espero que Dios les dé una bendición. Gracias por los hermanos que
están luchando para mantener los servicios como siempre. Y oren por mí, voy a predicar
el miércoles. Correcto, miércoles. Domingo,
en la noche, en la noche. ¿Quién viene domingo en la mañana?
Hilberto. Hilberto viene a predicar domingo. Es buen predicador. Y hay cuatro pastores que van
a predicar durante este final de este mes. Y yo voy a predicar
cuando puedo. Y ahora, Vamos a... ¿Hay otra cosa? No, no, ok. Erick,
venga, por favor. ¿Kate? I don't need the mic, Kate, so
you just put everything over there. No tanto necesitan escuchar de
mí, sino escuchar de él. Es muy bueno estar acá con ustedes
hoy en la noche. Yo deseo que su pastor pudiese
estar acá, mi tío. Estaba anhelando verlo este año. Pero el Señor se lo lleva a la
casa. Y todavía tengo anhelo verlo
otra vez. Oro que Dios nos bendiga a todos
mediante su palabra hoy en la noche. Les invito a abrir sus
Biblias a Filipenses capítulo 3. He titulado el mensaje de hoy
en la noche, La búsqueda familiar de la fe. Para empezar este mensaje les
quiero hacer una pregunta muy importante. Nosotros sabemos cual es el corazón
del evangelio. El corazón del Evangelio es la
redención mediante la sangre de Cristo Jesús. Ninguna persona es salvada, excepto
los que están limpiados en la sangre del Hijo de Dios. Entonces, cuando los hombres
pervierten la doctrina de la redención, pervierten todo el
Evangelio. La redención es vital. Que no haya ninguna confusión,
ningún compromiso acerca de la redención del Señor Jesucristo.
Déjame decirles cuatro cosas acerca de la redención. Primero, la
redención es solamente de Cristo. Nosotros no contribuimos nada. Nada puede ser añadido a la obra
terminada de Cristo. Nada le puede ser quitado por
el hombre. Dios lo ha hecho y la obra está terminada. Cristo nos
ha redimido. Eres completo en Él. La redención no depende de la
voluntad del hombre. No espera la voluntad del hombre. O las obras del hombre. La redención
es terminada. Para aún sugerir que la redención
depende de la voluntad del hombre. Es una negación completa del
Evangelio de Cristo. La redención es solamente de
Cristo. La redención es eficaz. Eso significa
que hace su tarea. Cristo no puede fallar. Cristo
no intentó salvar a nadie. De verdad cumplió, acompletó
la salvación de alguien por su salvación, por su sangre preciosa. La palabra de Dios dice, con su propia sangre entró por
una vez solamente al lugar santísimo, habiendo obtuvo la redención. Y la redención es el perdón del
pecado. El apóstol nos dice dos veces
que la redención es el perdón del pecado. No puedes tener la redención
sin tener perdón. No puedes tener perdón sin la
redención. Ser redimido es ser perdido de todo tu pecado. Ser redimido es ser perdonado
de todo tu pecado. Completamente. Perfectamente. Para siempre. Eso es la redención. Para sugerir que Dios redimió
a todo hombre, es implicar una idea de que todo hombre es salvada. Eso no es verdad, es mentira. Eso nos lleva al tercer punto
de la redención. La redención ha sido cumplida
para un pueblo particular. La redención es solamente por
Cristo. La redención es eficaz. Y la redención es hecha para
un pueblo particular. La Biblia nos enseña la expiación
limitada. Una doctrina bienaventurada de
gracia. Ahora déjame ser claro. El valor
y la habilidad del atonemiento de Cristo no es límite. El valor
y la habilidad de la sangre de Jesucristo no está limitada.
La expiación de Jesucristo no está limitada. La sangre de Jesucristo es infinito
en su valor y eficacia. La sangre de Dios. Pero la redención, la expiación
está limitada en su rango. Está limitado en su aplicación. Cristo sólo hizo la expiación
para su pueblo. Esaú no fue redimido. Dios aborreció
a Esaú. Judas no fue redimido. El Señor
oró por su destrucción. Cristo no murió por los que no
creen y fallecen. De hecho, Él rehusó orar por
ellos. Él dijo, yo no oro por el mundo,
pero para aquel pueblo que me has dado. En todas partes donde se enseña
en la Biblia la redención, está claramente expuesto como un Una obra particular. Cumplida para el pueblo elegido
de Dios. Como Aaron, el supremo sacerdote,
sólo representaba al pueblo de Israel. Cristo sólo representa
al pueblo elegido de Dios. Y en ningún lado de la Biblia
se encuentra que murió por todo hombre. Ningún lado en este libro. Eso nos lleva al cuarto punto. La fe en Cristo es la fruta de
la redención. La fe en Cristo es el resultado
o la evidencia de la fe en Cristo. Si tú tienes fe en Cristo, tu fe fue comprada por la sangre
de Cristo. Y esa fe preciosa te fue dada
gratuitamente por el Espíritu Santo. Porque Dios te escogió. Y Cristo te redimió. Y el Espíritu de Dios te santificó. La salvación es del Señor. Creyendo a Cristo, mi fe es evidencia
que Dios me escogió y soy redimido. Escuchen otra vez, la redención
es solamente de Cristo, es eficaz. Es para un pueblo particular.
Y la redención trae fe al pueblo
elegido de Dios. Ahora leamos nuestro texto en
Filipenses capítulo 3. Vamos a leer versículos 3 al
15. Hermanos, yo mismo no pretendo
haberlo ya alcanzado, pero una cosa hago, olvidando ciertamente
lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está adelante. Prosigo
a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús. Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos,
y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Fe es la evidencia de la redención. Y fe nos es descrita acá por
el apóstol. Fe tiene a un objeto, una búsqueda, una meta por la cual persevera. Por la gracia y el poder de Dios. La fe busca el supremo llamamiento
de Dios en Cristo Jesús. La fe ve a Cristo. La fe anhela a Él, a Cristo. Y fe lo espera a Él. Ahora, permanezcan
acá, vamos a ver versículos línea por línea. Les quiero enseñar
tres cosas. Primero que nada, el Apóstol
Pablo nos dice, hermanos. Hermanos. Brethren. La fe no está aislada. La fe no está aislada. La fe
no es una isla. La fe es una familia. La fe es
una familia. La fe es una familia. Paul está
abordando a los Brethren en Cristo. Pablo está hablando a los hermanos
en Cristo. La familia de Dios, somos uno
en Cristo. Y así somos llamados a andar. Lo pueden leer después, está
en Efesios capítulo 4. Pero el apóstol Pablo nos dice,
hay un cuerpo. Y el pueblo escogido de Dios
son miembros del cuerpo de Cristo. Miembros de Cristo. De su piel y de su carne. Somos unidos juntos los unos
a los otros por la gracia de Dios en Cristo Jesús. Somos unidos una vez por la ofrenda
que hizo por su cuerpo. Usted es mi hermano. Usted es
mi hermana. Somos unidos. Somos hermanos. Un cuerpo. Por ambos, el que santifica,
y ellos que son santificados, son todos de uno. por la cual no se avergüenza
de llamar los hermanos. ¿Cómo se lo puedo ilustrar? Un día, un viejo pastor estaba
manejando hacia el pueblo, y unos kilómetros afuera del
pueblo, estaba manejando y vio a dos niños caminando hacia el
pueblo. Y un niño estaba cargando al
otro niño en su espalda. Y horas después, ya que había
llegado el pastor al pueblo, vio a los dos niños entrando
al pueblo. Y el niño todavía estaba en la
espalda del otro niño. Él sabía que tenía que estar
cansado. Y dijo, hijo, ¿no está muy pesado
eso para que lo cargues? Él dijo, no está pesado. Es mi
hermano. Cristo cargó todo el peso de
nuestro pecado. Toda nuestra culpa la llevó a
la cruz. Y en amor nos dice, no eres pesado. Son mis hermanos. No está avergonzado de llamarnos
hermanos. Somos perfectos en Cristo por el derramamiento de
Su sangre. ¿Cómo pues debemos amarlos los
unos a los otros? Y cargarlos unos a los otros. Y olvidarnos de las ofensas. Y cubrir nuestras propias fallas. Cuando el Hijo de Dios nos cubrió
con su preciosa sangre. Cualquier diferencia que nosotros
tengamos. Todos estamos de acuerdo que Cristo es todo. Cristo es
todo. Somos hermanos en Cristo. Hay
un cuerpo. Y hay un espíritu. El espíritu de gracia por la
cual hemos sido llamados. El espíritu de adopción por la
cual somos nacidos otra vez. el espíritu nuestro consuelo,
nuestro maestro. Y hay un espíritu que hace que
todos los miembros del cuerpo sean necesarios. Pablo le dice que el ojo no puede
decirle a la mano, no tengo necesidad de ti. La cabeza no puede decirle a
los pies, no tengo necesidad de ti. Los miembros deben tener el mismo
cuidado el uno por el otro. Que no haya algún tipo de división. Si un miembro sufre, todos los
miembros sufren. En tu dedo. Y eso es todo lo
que puedes pensar, es ese dedo. Y cuando un miembro duele, todos
los miembros duelen. Tus hermanos en los Estados Unidos, sus hermanos en los Estados Unidos
lloran con ustedes y te amamos y oramos por ustedes
son el cuerpo de Cristo y miembros en particular Hay una esperanza. Cristo es
nuestra esperanza. Es nuestra esperanza por dentro. Cristo en ti. La esperanza de
gloria. En su palabra tenemos esperanza.
En su promesa descansamos. Y estamos buscando esa bienaventurada
esperanza. La gloriosa manifestación de
nuestro Señor Jesucristo. Y la esperanza nos hace no avergonzarnos. Creer y confiar en Cristo no
tenemos ninguna causa por estar avergonzados. Porque Él se llevó toda nuestra
vergüenza. Y Dios dijo, El que en él creyere, nunca será avergonzado. Hay un Señor, un Maestro. Cristo reina en el corazón de
todo creyente. Es nuestro soberano. Es nuestro
pastor. Nosotros somos sus ovejas y oímos
su voz. Y lo seguimos. Somos hermanos en la obediencia
de fe, porque por la gracia de Dios nos humilló y reconcilió. Hermanos siempre se ven de acuerdo a los pies de Cristo, doblando,
inclinándose a Él. Nos vemos ojo a ojo. Nos inclinamos a la verdad de
la palabra del Señor. Somos motivados por la gracia
de Dios. Somos constreñidos por el amor
de Cristo. Para servirle a él y al bien
de su pueblo. Y hay un fe. La fe de Cristo. Por su fe hemos obtenido fe. Por él nosotros creemos en Dios.
Y hay un Dios y un Padre Y hay un Dios y Padre. Padre de todos
sus hijos. Y Él está por encima de todos. A Dios sea toda la gloria. Así
no haya ningún pleito ni vanagloria. Yo tengo problema con eso. Esta
carne. Vanagloria. A Dios sea toda la gloria. Dios
me prohíba tomar gloria a menos que sea en la cruz del Señor
Jesucristo. Y Dios está en todo. En todas las cosas está obrando
Dios. Y Dios está cerca. Está a mano. Es Dios que está acá a tu codo. Es la primera causa de todo.
¿Algo pasó? Dios lo hizo. Es el Señor. Hágase lo que Él
piense que sea correcto. Dios hace todo en sabiduría perfecta. Todas las cosas. y en amor perfecto a su pueblo.
Si nosotros tuviéramos el poder de Dios, cambiaríamos todo. Pero
si tuviéramos la sabiduría de Dios, no cambiaríamos nada. Y
Dios está en cada uno de ustedes. Imagínense eso. Cristo vive en
cada creyente. El Dios vivo vive en cada hijo
de Dios. Qué realidad tan asombrosa. Eso significa que como a ti te
trato, hermano, es como trato a Dios. Es exactamente lo que
eso significa. Por eso se nos exhorta a caminar
con humildad. Segundo, acá tiene el estimo
de fe. ¿Cómo estima la fe todas las
cosas? En esta vida. Dice en versículo 13, hermanos,
yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado. Pablo era un apóstol. Él había visto al Señor Resurrecto.
Y escribió la mayoría del Nuevo Testamento. Y sufrió grandemente por el Evangelio. Aún mismo está escribiendo de
prisión. Y este hombre fue alzado a los
cielos y vio y experimentó cosas inmencionables. Pero dice yo mismo no pretendo
haberlo alcanzado. Entonces qué significa? Vamos a leer versículos 7 al
12. Pero cuantas cosas eran para
mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
Y ciertamente, aún estimo todas las cosas como pérdida por la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor
del cual he perdido todo, y lo tengo por basura para ganar a
Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia,
que es por la ley, sino la que es la fe de Cristo, la justicia,
que es Dios por la fe, a fin de conocerle y el poder de su
resurrección y la participación de sus padecimientos, llegando
a ser semejante a él en su muerte. Si en alguna manera llegase a
la resurrección de los muertos, no que lo haya alcanzado ya,
ni que ya sea perfecto, sino que prosigo por ver si logra
hacer aquello para lo cual también fue hacido por Cristo, Jesús.
Pablo no solo era un prisionero en Roma. Pablo era un prisionero
de Cristo. Así salva a Dios a los pecadores. Cristo lo arrestó por su gracia.
Gracia irresistible. Gracia soberana. Y su fe es el resultado de esa
obra tan todopoderoso. Como cuando el Señor luchó con
Jacob. Y lo tocó. Y era doloroso. Y lo obligó, lo forzó a decir
su nombre. ¿Cuál es su nombre? Yo soy Jacob. Yo soy el pecador. Y dijo, tu
nombre ya no va a ser Jacob. Tu nombre será Israel. Así salva a Dios a los pecadores.
Te quebranta. Te toca. Es doloroso. Te muestra
lo que eres. tu desesperación necesitada de
él. Y te forza nada más a aferrarse
a él. Y de ese tiempo para adelante,
Jacob cogió. Su andar fue cambiado. Y cuando
vio a Esaú, su hermano, Él le dijo, tengo todas cosas. Tengo a Cristo. Cristo era su
única meta. Y la fe solo tiene una meta.
Así la fe estima que yo pueda conocer a Él, que yo lo pueda
ganar a Él, ser encontrado en Él. Ves, la fe no es la fulla
herencia. La fe no es la herencia completa. La fe es la promesa de la herencia. La fe es la primera fruta del
Espíritu. La fe será completada cuando
veamos a Cristo cara a cara. Y eso es lo que la fe persigue
por detrás. David dijo, seré satisfecho cuando
despierta en su semejanza. Así, ¿cómo persigue la fe a Cristo? Pablo dice en versículo 13, hay una cosa que hago, solo una
cosa que es necesaria, una cosa que la fe tiene que
hacer, olvidando lo que está por atrás, y extendiéndome lo que está adelante, prosigo a la meta, al premio,
al supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Una cosa, Cristo
es el objeto, Cristo es la meta, Ahora, Pablo está usando la misma
ilustración que hizo en hebreos. El creyente es un corredor en
una carrera. Cristo es la meta final. Como pueden ver, no soy mucho
de corredor. No me gusta correr. Y no sé mucho
de correr. Pero sí sé esto. No puedes acabar
la carrera a menos que vayas para adelante. Tienes que ir para adelante. Los corredores solo tienen un
ojo. Marchan para la meta. Y su mente tiene que estar en
la meta. No puedes marchar para adelante
si no te olvidas de lo que está por detrás. No estoy hablando de olvidarnos
de cosas de las personas que amamos. Pero tienes que mover
para adelante. La meta no está por detrás, está
por delante. Y hay una gran nube de testigos
que nos están motivando. Es lo que nos dice el apóstol
en hebreo. Todos los santos del antiguo. El testimonio de nuestro salvador
en este libro. motivándonos para correr la carrera,
mirando hacia Cristo, el autor y consumador de nuestra fe. Cuando
estás viendo a Cristo, estás corriendo la carrera. Cuando
quitas los ojos de Cristo, el peso se hace muy pesado. ¿Cómo sé eso? Pero Él nos da más gracia. Entonces
nos dice que le tiremos todo nuestro cuidado con Él. Porque Él cuida de nosotros. Ellos que esperan en el Señor, sus fuerzas serán renovadas. las águilas, las alas del águila. Ellos correrán y no se cansarán.
Ellos caminarán y no se desmayarán. Ahora últimamente, terceramente,
la exhortación de la fe. Vamos a ver versículo 15. Así
que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos. Y si otra
cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Que todos los que son perfectos
en Cristo tengan esta mentalidad. Pon tu afección en Cristo. Somos
perfectos en Él. Somos santos por el amor del
Padre. Somos justos por la sangre de
Cristo. Y somos santificados por el Espíritu. Como todos están perfectos en
Cristo, tienen esta mentalidad, un objeto, Ganar a Cristo. Conocer a Cristo. Ser como Cristo. Nada más importa. Así como ya
somos perfectos en Él. Por la elección del Padre. La
redención cumplida. Por el poder del Espíritu en
la regeneración. Ahora pongamos nuestro corazón
a Él. Y si juntos tenemos esta mentalidad,
esto es lo que haremos. Ahora vean en filipienses capítulo
1, versículo 27. Solamente que os comportéis como
es digno del Evangelio de Cristo, para que os sea que vaya a veros,
o que esté ausente. Oiga de vosotros que estéis firmes
en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del Evangelio. Otra vez el Apóstol nos dice
en Hebreos, Consideremos los unos a los otros para motivarlos. para motivarlos al amor y a las
buenas obras. No dejar de congregarnos, pero exhortándonos a los unos
a los otros. Tengo una historia graciosa de esa palabra provocar.
Cuando yo tenía 12 años, era muy fastidioso. como la mayoría de los niños
de 12 años. Y fuimos de vacaciones a Galveston,
y estaba fastidiando a todos, y estaba en el agua, y estaba tratando
de poner la cabeza de todos debajo del agua. Y un buen amigo de la familia, ella se acaba de mudar de Kentucky
y tenía hermanos y su papá era entrenador de fútbol y era una
señora muy dura y me quitó el traje del baño
y se fue corriendo y me dejó desnudo en el agua y estaba gritando
con todo Yo lo provoque. Yo lo provoque. Mi punto es este. No se provoquen
los unos a los otros. A menos que estés cerca. Solo los quiero hacer de motivación
para ustedes. Que se unan los unos a los otros
en el amor de Cristo. Amense los unos a los otros.
Oren por los unos a los otros. Y busca la voluntad de Dios. Yo no sé cuál es la voluntad
específica de Dios para ti. Yo no sé la voluntad de Dios
en todo lo que te ha ocurrido en el pasado. Pero sí sé esto. Si pertenecemos a Cristo, Dios
nos ha redimido y nos ha llamado por sí mismo. Entonces esta es
la voluntad de Dios en Cristo acerca de ti. Y esta trabajando por tu bien.
Todo esta en la mano del Señor. Nosotros estamos en la mano del
Señor. Confía en el Señor. Con todo
corazón. y no uses tus propios pensamientos. En todos tus caminos, reconocelo.
Él te dirigirá a tus caminos. Pero, ¿y si no hemos estado confiando
en el Señor? ¿Y si hemos pecado y nos apartamos
del Señor? ¿Qué tal si una vez nuestro corazón
no estaba fijo en Cristo, se ha desviado de la meta? Dios
dijo, a través del apóstol, y si otra cosa sentís, esto también
os lo revelará Dios. El Señor es el que te guarda.
Hermanos, Si el Señor ha revelado a su
Hijo en nosotros, Él los mantendrá. Y Él los mantiene. Y es la única
razón por la cual somos salvos. Porque Él nunca cambia. El Señor
es el que te guarda. Y Él no te dejará desviarte del
camino hacia la meta. Y usted sabe el camino. Cristo
es el camino. Cuando nuestro Señor estaba yendo
hacia la cruz, Él consoló a sus discípulos. Que no se tribule su corazón. Si
usted cree en Dios, cree también en mí. Yo voy a preparar un lugar
para usted. Y si yo voy a preparar un lugar,
yo regresaré y te recibiré a mí mismo. De donde yo esté, tú también
estés. Y a donde voy, usted sabe. Y Tomás dijo, Señor, nosotros
no sabemos a dónde va, no sabemos el camino. Y el Señor le dijo,
Tomás, yo soy el camino. Si me conoce a mí, sabe el camino. Usted sabe el camino. Cristo
se ha revelado a ti por mediante la fe. Entonces él terminará
lo que empezó. Mira hacia Cristo y corre. Leamos versículo 6 del primer
capítulo de Filipenses. Estando persuadido de esto, que
el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta
el día de Jesucristo. Amén.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.