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Todd Nibert

Las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas

Luke 1:1
Todd Nibert December, 16 2008 Audio
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Quiero que abran sus Biblias
a Lucas capítulo 1. En versículo 1. Capítulo 1 de
Lucas. Puesto que ya muchos han tratado
de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros
han sido ciertísimas, tal como nos enseñaron los que desde el
principio lo vieron, con sus ojos y fueron ministros de la
palabra. Ahora, en este versículo de las
Escrituras, Lucas menciona las cosas que son ciertísimas
entre nosotros. Quiero que nosotros consideremos
esto, lo que entre nosotros ha sido ciertísimo. ¿Qué son estas cosas? que son ciertísimamente creídos
entre nosotros. Ahora, la primera pregunta que
quiero tratar. Quiero tratar con este asunto.
¿A quién se refiere Lucas cuando dice nosotros? ¿Está hablando
de nosotros bautistas? ¿Está hablando de católicos?
¿Está hablando de protestantes? ¿A quién se refiere? Cuando dice
las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, creídas. La respuesta a esa pregunta se
encuentra en versículo 3. ¿Ves allá el nombre Teófilo? ¿Sabes qué significa el nombre
teófilo? Amador de Dios. Cada uno que ama a Dios. Esto es lo que creen. Así es que los nosotros es todo
amador de Dios. Es verdaderamente los mismos
nosotros a los que Pablo se refiere. Cuando Pablo dice, si Dios es
por nosotros, ¿quién contra nosotros? Ahora, ¿quiénes son estos nosotros
que Dios es para? Aquellos por los cuales Dios
es por ellos. ¿Significa esto todo hombre sin
excepción? No. Está hablando de aquellos
que Dios amó antemano, desde el principio. Él los conoció
anteriormente, los que antes conoció. A los que predestinó. A los que llamó. A los que justificó. Los glorificó. Así, los nosotros de los que
se hablan aquí, en este pasaje, se refiere a todos los escogidos
de Dios. Todos aquellos que aman a Dios.
Cada uno que cree el Evangelio. Hay algunas cosas que son ciertísimas
entre nosotros, creemos ciertísimamente. Ahora tengo cinco puntos muy
sencillos. Estas son las cosas que son ciertísimamente
entre nosotros creídas. Son creídas por todos los que
aman a Dios. No va a haber ningún desacuerdo.
No va a haber ningún conflicto. El pueblo de Dios. Aquí están esos cinco puntos. Muy sencillo. Estas son las cosas que han sido
ciertísimas. La Biblia es la palabra de Dios. Cada creyente cree esto. ¿Qué es lo que creemos? Creemos
la palabra de Dios. Ningún creyente va a estar en
desacuerdo acerca de esto. La Biblia es la palabra inspirada
de Dios. Número dos, Dios es tal como
la Biblia dice que Él es. No hay manera que nosotros podamos
saber quién es Dios, a menos a que la Biblia nos dé revelación
de quién Él es. Sin esta revelación, yo puedo
decir esto es lo que yo creo, y tú puedes decir esto es lo
que yo pienso, Pero, ¿quién sabría? Pero la Biblia es la revelación
de sí mismo. No conocemos a Dios por nuestro
razonamiento. No conocemos a Dios por medio
de lógica. Conocemos a Dios por medio de
Su palabra. ¿Quién dice Él es? ¿Qué lees
en Su palabra? Aquí está el tercer punto. El hombre es tal como la Biblia
lo declara. El cuarto punto. Así como Dios es quien Él dice
que Él es, y el hombre es quien dice la Biblia que Él es, la
salvación entonces es de Jehová. Y el último punto es este, cuando
el Señor, cuando Dios salva a un hombre, en realidad Él es salvo,
verdaderamente Él es salvo. Ahora vamos a considerar estas,
estas cinco cosas, esto representa todo lo que nosotros creemos.
La Biblia es la palabra de Dios. Es un libro santo supernatural.
Toda palabra es respirada por Dios. Pablo dice, todas las escrituras
son inspiradas por Dios. No hay error en este libro. La Biblia es nuestra única regla
de fe y práctica. Yo he visto muchos iglesias que
tienen sus credos y tienen grandes manuales de lo que ellos creen. No necesitamos cosas tales. La Biblia es la única regla de
nuestra práctica de fe. Nosotros creemos que esta es
la revelación de Dios mismo. Y no vamos a la Biblia, no acudimos
a la Biblia para comprobar aquello que nosotros creemos. Si tú vas o acudes a la palabra,
a la Biblia de esa manera, vas a poder comprobar lo que tú quieras
comprobar. Puedes sacar un texto fuera de
su contexto y puedes comprobar tu doctrina con esto. Y eso es un uso deshonesto de
las Escrituras. Si yo voy o yo vengo a la Biblia
simplemente para comprobar mi doctrina, Eso es muy irreverente. Es deshonesto. No voy a la Biblia para comprobar
lo que yo creo. Yo voy a la Biblia para saber
qué es lo que debo creer. Esa es la única manera que debemos
venir a acercarnos a la palabra de Dios. Esta es la revelación de Dios
de sí mismo. Si hay cualquier cosa en la Biblia,
y decimos, bueno, yo no creo esto, eso hace que seamos increulos. Yo creo toda palabra que está
en este libro. Es la revelación de Dios de sí
mismo. Si la Biblia dijera que Jonás se tragó al pez, yo lo
creo. Yo creo todo lo que está en este
libro. Ahora tenemos que comenzar en
este punto. No creemos algo simplemente porque
lo dice el predicador. Lo creemos porque la Biblia,
la palabra de Dios lo dice. La Biblia es la revelación de
Dios de sí mismo. Ahora, los creyentes creen la
Palabra de Dios. Saben, la cosa más grande que
pueden hacer en este mundo es creer a Dios. Es la cosa más grande que tú
o yo podemos hacer. Y en realidad es imposible aparte
de la gracia de Dios. Pero la Escritura Dice que es la palabra misma
de Dios. Esa es nuestra única regla de
fe y práctica. Es por esto que Pablo le dijo
a Timoteo, predica la palabra. Dice la Biblia que Dios escogió
un pueblo, entonces predícalo. Dice la Palabra de Dios que los
hombres están muertos en pecados? Entonces predícalo. ¿Dice la palabra de Dios que
todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo? Entonces
predícalo. No estamos tratando de amalgamar
o juntar todo. No estamos tratando de ser meramente
lógico. Estamos predicando lo que Dios
dice en su palabra. Nosotros creemos que la Biblia es la palabra de
Dios. Ahora, segundo punto. Creemos ciertísimamente que Dios
es tal como la Biblia dice que Él es. Este libro es una declaración
de la esencia de Dios. El que tiene a Dios tiene que
creer que Él es. No meramente que existe, o no
meramente creen que hay un ser supremo, sino que creemos que
Dios es, tal como Dios lo declara ser. ¿Para cómo podemos nosotros conocer
a Dios sin este libro? Podemos adivinar. Yo podría decir,
bueno, esta es la manera que yo creo que Dios es. Y tú podrías decir, bueno, yo
creo que Dios es así. Pero no podríamos saber ninguna
cosa por cierto. Serían los pensamientos de un
hombre necio, tonto. Estamos dependiendo totalmente
sobre este libro para revelarnos a nosotros quién es Dios en realidad
o en verdad y cómo Él es. Ahora yo puedo ver la creación
y yo puedo saber entonces que Dios es muy sabio. Yo puedo ver
la creación y yo puedo ver también que Dios es muy poderoso. ¿Pero
puedo yo acaso saber que Dios ama simplemente mirando la creación? ¿Puedo mirar y saber que Dios
es justo mirando la creación nada más? Hay muchas cosas que
nosotros sabemos acerca del carácter de Dios porque la Biblia nos
dice quién Él es y cómo Él es. Por ejemplo, Por ejemplo, en
la Biblia nos dicen que Dios es santo. ¿Sabes qué significa
eso? Eso significa que no es como
tú y yo. Él tiene ojos tan puros que no
puede mirar la iniquidad. Él odia el pecado de tal manera
que, aun cuando el pecado es hallado, es su hijo. El pecado
de su pueblo fue puesto sobre él, y Dios lo mató por ello. ¿Cómo sabríamos nosotros esto,
a menos que sea por la Biblia? La Biblia declara que él es justo.
Que de ninguna manera tendrá por inocente al malvado. Que
él no puede ser injusto. ¿Cómo sabríamos eso sin la Biblia?
Que Dios es justo. Que es del todo santo. Dios es omnisciente. Él nunca viene a nueva información. Él nunca aprende nada. Porque Él sabe todas las cosas.
Ahora, ¿cómo sabríamos eso sin la Biblia? Dios es todopoderoso. Eso es lo que nos dice la Biblia. Eso significa que Él tiene el
poder de hacer lo que Él quiera. que se compra todo lo que él
quiera. Hay muchas cosas que yo pretendría hacer si yo tuviera
el poder para hacer aquello. Pero yo no tengo el poder. Pero
él tiene el poder para hacer todo aquello que él quiere. Dios
es soberano. Eso significa que Él tiene el
poder para hacer lo que Él quiera y Él hace lo que Él quiera. Todo lo que ocurre es nada menos
que la voluntad de Dios que se está cumpliendo. ¿Cómo sabríamos nosotros eso
si no fuera por las Escrituras? El hecho es que nosotros no sabríamos
eso. La Biblia es la revelación de
Dios de sí mismo. Este libro es un libro especial. Es las sagradas, las santas Escrituras. ¿No las gracias a Dios por este
libro? ¿Qué tal si tuvieras que depender
de mí para tener el conocimiento de Dios? Estarías en problemas. Estarías en apuros. Pero gracias
a Dios nos ha dado esta revelación de Sí mismo. Ahora, todo lo que a Dios le
ha agradado dar a conocer de sí mismo, de su carácter, está
aquí en este libro. Aquí hay un gran ejemplo. Según la Biblia, Dios es Dios
el Padre, Dios es Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Un
Dios en tres personas distintas. Ahora, ¿cómo sabríamos nosotros
esto aparte de la Biblia? Sería imposible tener un conocimiento
cierto de Dios sin la Biblia, la revelación de Dios. Así, si ciertísimamente creemos
que la Biblia es la Palabra de Dios, Y cada creyente verdaderamente
cree esto. No creo esto simplemente porque
esto se me ha sido enseñado. Yo leo la Biblia. Y yo veo que el hombre no pudo
haber escrito esta Biblia. Yo veo la gloria del Evangelio
en la Biblia. Ningún hombre podría salir con
esto. ¿Cómo es que Dios puede ser justo? ¿Y aún así justificar a alguien
así como yo que soy justo? Ningún hombre puede salir con
esto. Yo pienso en esto. Cada creyente es la justicia
de Dios. Si quieres saber la verdad de
mí. Si quieres conocer todos los secretos de mi corazón. Si quieres saber qué hombre soy
yo. Leer Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Y ahí vas a saber toda
mi historia. Ese soy el verdadero yo. Justicia del Señor Jesucristo
es mi justicia personal delante de Dios. Ahora, ¿dónde aprenderías
eso? Sin la Biblia. Gracias a Dios
por la Biblia nos dice quién es Dios verdaderamente. Y ciertísimamente creemos esto,
lo que la Biblia enseña, lo que la Biblia enseña acerca del hombre.
La Biblia nos dice quién es Dios, y la Biblia nos dice quién es
el hombre. Bueno, ¿qué es el hombre? El hombre es una criatura, creado
en la imagen de Dios. Eso es lo que enseña la palabra. Ahora, ¿qué significa eso, creado
en la imagen de Dios? Bueno, hombre, así como Dios,
tiene un intelecto Tiene emociones, cosas que él ama, cosas que él
odia, así como Dios. El hombre tiene una voluntad.
Dios tiene una voluntad. El hombre fue creado en la imagen
de Dios. Ahora, el hombre es una criatura, pero el hombre
es una criatura caída. Entendemos algo de lo que pasó
en el huerto de Edén. Vean lo que dice allá en Génesis
capítulo 3. Esto es lo que nos dice acerca
del hombre. Primero vamos a ver Génesis 2, versículo 16 y 17. Génesis 2, 16 y 17. Ahora, Dios creó al hombre recto. El hombre no fue creado por una
naturaleza. Pero vean lo que dice Dios en
Génesis 2, 16 y 17. Y mandó llevar Dios al hombre
diciendo, de todo árbol del huerto podrás comer, mas del árbol de
la ciencia del bien y del mal no comerás. Porque el día que
de él comieres, ciertamente morirás. Dios dice, ¿cuándo comes? Pero, lamento, ciertamente morirás. Él no dijo, si es que lo comes. Dice, el día que comieres. ¿Pudo
haber Dios prevenido que el hombre coma de ese árbol? Sí, él pudo
haber hecho eso. Pero no lo hizo. ¿Pero él forzó que el hombre
comiera ese fruto? Él dijo, tienes que comer ese
fruto. Adam hizo lo que él quería hacer. Ahora, yo no puedo entender cómo
es que ambas de esas cosas sean verdad, pero son verdad. Esa es parte del plan de Dios.
Es parte del propósito de Dios. Y es lo mejor. Si Haram no hubiese
comido de ese fruto, nunca sabríamos algo de lo que es la misericordia.
Nunca sabríamos algo acerca de la gracia de Dios. Nunca sabríamos
algo acerca del perdón de pecado. Así que vemos la bondad de Dios
en esto. Pero Adán no tiene por qué culpar
a Dios. Adán no tiene derecho a decir,
tú me ordenaste que yo coma esto. Por tanto, yo debo ser tomado
responsable de esto. Pero una vez más, yo no entiendo
cómo ambas de estas cosas son verdad o ciertas, pero sí son. Adam era libre en lo que él hizo,
si todo era parte del propósito soberano y glorioso de Dios.
Ahora vean lo que dice el capítulo 3 de Génesis. Pero la serpiente era astuta
más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho.
Esta serpiente era astuta. Era engañosa. Pudo engañar a Eva, aun cuando
Eva no tenía una naturaleza mala. Esto era antes de la caída. Recuerden que Dios dice que el
día que comieras ciertamente morirás. Esto es lo que se llevó
a cabo ese día. Digo, ¿con que Dios os ha dicho
que no comeránse todo árbol del huerto? ¿Dijo Dios esto? Dios no dijo que no puedes comer
de todo árbol de un árbol. Él dijo, no puedes comer de ese
un árbol. Santa Naza aquí está añadiendo
a lo que Dios había dicho. Y vean la respuesta de la mujer. Y la mujer respondió a la serpiente,
del fruto de los árboles del huerto podemos comer. Pero del fruto del árbol que
está en medio del huerto, dijo Dios, no comerás de él, ni le
tocaréis, para que no muráis. Ahora, yo no recuerdo donde Dios
dijo eso. Él dijo, no lo puedes comer.
Pero Él nunca dijo, no lo puedes comer. Ahora, aquí está el punto
de lo que yo quiero señalar. Ahora, Eva está añadiendo lo
que Dios dice. Aquí es donde comienza el pecado,
añadiendo a lo que Dios ha dicho. No nos atrevemos a añadir a lo
que Dios ha dicho. Esto es la palabra de Dios. Pero Eva cambió esto. Versículo 4. Entonces la serpiente
dijo a la mujer, no moriréis, sino que sabe Dios que el día
que comáis de ed, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como
Dios, sabiendo el bien y el mal. ¿No quieres ser como Dios? Eso es lo que está tentando a
Eva con esto. Ahora mismo, Tú no sabes la diferencia
entre el bien y el mal. Tienes una naturaleza justa,
una naturaleza inocente, y no hay verdaderamente valor moral
en ti. Sólo escoges el bien, porque
es tu naturaleza. No hay valor moral en ello. Pero
Dios conoce el bien entre el bien y el mal. Si tú comes este
fruto, tú vas a ser como Dios. Vas a estar escogiendo el bien,
sabiendo el bien y el mal, y eso va a añadir valor moral a lo
que tú haces. Lo que está diciendo aquí Satanás Está tentándola a ella con libre
albedrío. ¿Pueden ver esto? Vas a conocer el bien y el mal.
Y vas a poder escoger el bien. Y eso es lo que va a hacer que
tú seas como Dios. ¿Pueden ver esto? Quiero que todos puedan ver esto. Quiero revertir esto para claridad. Quiero que nosotros sepamos lo
que la Biblia dice acerca del hombre. Tenemos que entender
lo que pasó en el huerto. Cuando Satanás tentó a Eva. Esto es lo que Satanás estaba
diciendo. Si tú comes de este fruto, vas a ser como Dios. Aquí está la diferencia entre
tú y Dios, así como estás. Dios sabe el bien y el mal. Y Él está escogiendo el bien
sobre el mal. Hay una elección de parte de
Dios. Él está utilizando su voluntad
Ahora, pero tú, Eva, tú no estás haciendo eso. Tú simplemente
estás siguiendo tu naturaleza. Él te hizo inocente. Por tanto, no hay valor en lo
que tú estás haciendo, porque no hay cosa de elección en esto
que tú estás haciendo. Pero si tú supieras el bien y
el mal y escogieras el bien, entonces eso va a hacer que tú
seas como Dios. Eso te va a hacer mejor. Esa
es la tentación que se estaba llevando a cabo. ¿Para qué pasó
cuando ella comió este fruto? Nada pasó en ese momento. ¿Saben ustedes que la caída noche
se llevó a cabo entonces? Hasta que Adán comió el fruto. Porque Dios dijo, el día que
tú comieras, ciertamente morirás. Adán era el hombre representante. Cuando Adán comió el fruto, sus
ojos no estaban abiertos en aquel momento. Pero apenas comió Adán,
nos dice la Escritura que sus ojos fueron abiertos. Ahora,
no murió físicamente. Pero él murió espiritualmente. Su espíritu murió. Ahora él tenía
un cuerpo y un alma, pero su espíritu estaba muerto. Ahora,
¿qué es un hombre muerto? Un hombre muerto no puede hacer
las funciones de un hombre vivo, de vida. Háblale a un hombre
muerto. ¿Puede oírte este hombre muerto? Está muerto. Él no te puede oír. Muéstrale a un hombre muerto
un retrato muy hermoso. ¿Puede él apreciarlo? ¿Puede
verlo? No, él está muerto. Toma tu comida preferida, la
favorita. Ponla ya en la boca de ese hombre
muerto. ¿Puede probarlo? No, él está
muerto. Toma el material, la tela más
suave que hayas tenido. Toma la mano de este hombre muerto
y frota su mano sobre esa tela suave. ¿Puede sentirlo? No, está muerto. Toma el perfume más suave que
hayas tenido. Más bueno que a su oído, al oído. O lo debajo de sus narices. Puede el olerlo. No, porque está
muerto. Un hombre muerto espiritualmente
no puede oír el Evangelio. No puede oler el olor grato de
Cristo. Él no puede oír las buenas novedades. Él no tiene la habilidad. Ahora,
eso es lo que significa muerto en pecado. Él no tiene habilidad
para salvarse. Él es un pecador. Él es un enemigo
de Dios ahora. Ahora, ¿qué es lo que quiere
decir la Biblia por pecador? Es una palabra en la Biblia.
Pablo dice que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a pecadores.
Ahora, ¿qué significa la Biblia con la palabra pecador? Quiero
darle cuatro cosas. Primero, un pecador es una persona
que lo único que hace es pecar. que todo lo que haces pecado. Cuando yo oro, así, teco, porque
yo lo hice. Si yo estoy involucrado en ello,
el pecado está allí. Yo no puedo hacer ninguna cosa
sin pecar. Ahora, ¿qué es un pecador? Primero,
es una persona que todo lo que hace es pecar. Segundo, ¿qué
es un pecador? Es una persona que No puede no pecar. ¿Puedes decidir
dejar de pecar? Nunca más voy a ser orgulloso. Nunca más voy a tener un pensamiento
malo. ¿Es posible esto? No puedo no
pecar. La tercera cosa, un pecador es
uno que no puede mirar hacia abajo a ninguna otra persona,
no importa que tan malo sea esa persona, yo no puedo mirar hacia abajo a esa persona. Porque
yo soy tan malo como esa persona en mi corazón. Y si yo no he hecho esto que
ellos han hecho, es simplemente porque no he tenido la oportunidad
de hacerlo. Yo no puedo despreciar y mirar
hacia abajo a ninguna persona. Y la cuarta cosa es esta. Un pecador Es uno que no tiene ningún reclamo
hacia Dios. Si Dios me envía al infierno,
yo no podría decir eso no es justo. Si Dios escogiera o escogió
a todos menos a mí, si Cristo murió por todos menos por mí, Si Cristo, el Espíritu Santo,
llamara a todos menos a mí, yo no podría decir eso no es justo. Si yo soy el único que Dios envía
a mi cuerpo, yo no puedo decir eso no es justo, eso no es correcto,
porque yo no tengo ningún reclamo. Adiós. Ahora, eso es lo que dice la
Biblia acerca del hombre. Es una criatura que es caída. Es una persona que es espiritualmente
muerta. Es pecaminoso. Quiero mostrarles dos escrituras. Vean en Génesis capítulo 6. Dos
escrituras vamos a ver acerca de esto. Génesis 6, 5. Y vio Jehová que la maldad de
los hombres era mucha en la tierra y que todo designio de los pensamientos
del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Ahora eso es
lo que Dios ve cuando Él ve mi corazón y cuando Él ve tu corazón. Todo pensamiento que pasa por
mi mente continuo solamente el mal. Y yo no tengo que convencer a
ningún creyente acerca de eso. Porque ellos saben que eso es
lo que está en su corazón. Dios se ha revelado a sí mismo. Primera de Juan capítulo uno.
Verso ocho. Primera de Juan capítulo uno,
versículo ocho. Primera de Juan. No. No. No. Ok. Si decimos que no tenemos pecado,
en todas las ocasiones, en mi experiencia, yo tengo pecado.
Es mi naturaleza pecaminosa. Si yo digo que no tengo pecado, Me engaño a mí mismo. Estoy metiéndome a mí mismo. Para lo que dice el versículo
10. Si decimos que no hemos pecado,
en referencia a cualquier cosa que yo haga, si yo saco mi billetera
y si yo te doy cien mil pesos, yo pequé cuando yo hice esto. Yo tuve un motivo malo cuando
yo hice eso. Si yo estoy en ello, es pecado. Ahora, la Biblia dice la verdad
acerca del carácter del hombre. Ahora, la cuarta cosa. Si nosotros creemos que la Biblia
es la palabra de Dios, si nosotros creemos que Dios es tal como Él declara
ser, si nosotros creemos que el hombre es Así como la Biblia
declara que Él es muerto en pecados, entonces es necesariamente que
creamos, así como enseña la Biblia, que la salvación es de Jehová. La salvación tiene que ser de
Dios. Primero, porque la Biblia lo
dice. Y segundo, porque si no es así,
entonces ningún hombre puede ser salvo. Somos por naturaleza
muertos siempre. No tenemos habilidad de hacer
estas cosas en vida espiritual. No puedo ni siquiera venir a
Cristo. A menos de que el Padre me traiga. No puedo amar a Dios. A menos
de que Él me dé ese amor. Yo no puedo creer en el Evangelio. A menos de que Él me lo dé como
un don de su gracia. La salvación es de Jehová. Ahora vamos a considerar esto
por unos momentos. Según la Biblia, Dios es Dios
el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. La salvación es de Dios el Padre. Ahora, según la Biblia, Dios,
en su misericordia, escogió a un pueblo escogido, electo, antes
de que el tiempo comenzara, y los escogió para salvar. Efesios
1, 4 dice, según nos escogió en él, Pero para la fundación, deberían
haber ido antes de la fundación del mundo. Dios escogió quienes
serían salvos. La salvación no comienza con
el hombre. La salvación comienza con Dios. Gracias a Dios se han dado por
la elección. Los hombres rechazan la elección. Dicen, ¿cómo es justo que Dios
escoja a algunos y a otros los deje? Ahora escuchenme. Aquí es lo que es justo. Lo justo es que Dios envía a
todos a limpiar. ¿Crees que es eso? Eso es la verdad. La lección no previene que uno
no sea escogido. Nunca ha habido un hombre que
pidió a Dios misericordia y Dios dijo, bueno no, porque tú no
eres uno de los escogidos. La elección no previene que una
persona no sea salva. Causa que la persona sea salva. Que de otra manera serían condenados. Es la gracia de Dios. Es la misericordia de Dios. Que causó que Él escogiera un
pueblo. Yo soy prueba de que la elección
es por la gracia. Si Dios tuviera que hallar una
razón en mí para salvarme, si cualquier obra hubiera sido requerida
de mi parte para que yo sea uno de los escogidos de Dios, yo
no podría ser salvo. Puedes decir del corazón tuyo,
gracias a Dios por su elección. La salvación es del Padre en
la elección eterna. Ahora, segundo, la salvación es del Hijo en la
redención. Yo amo pensar de esto. El Señor
Jesucristo vino a este mundo como un representante de todos
aquellos que el Padre le dio. La salvación es del Hijo. Él obedeció la ley de Dios perfectamente. Él nunca pecó. Él podía decirle a sus enemigos. ¿Quién de ustedes verrá el orgullo
de pecar? Ninguno de ellos podía. ¿Puedes
imaginar decirle eso a alguna persona? Si tú estás alrededor de mí,
por un momento, tú vas a poder arreglar y cuirme a mí de pecado.
Pero no al Señor Jesucristo. Él obedeció la ley de Dios perfectamente. Y aún así, Él fue clavado a una
cruz. ¿Por qué fue clavado a una cruz? ¿Por qué sufrió y murió? Solo hay una razón por la muerte. ¿Cuál es la razón de la muerte?
La única razón de la muerte es el pecado. Dios no miró a su hijo y dijo,
bueno, él no es culpable, pero porque el pecado de su pueblo
fue encargado a su cuenta, lo voy a mirar como si fuera culpable,
y lo voy a castigar entonces. Eso sería incorrecto. Si él no fuera culpable, no debió
ser castigado. Pero eso es lo que se llevó a
cabo en la cruz. Dios tomó mi pecado y lo quitó
de mí. Yo no lo podía hacer. Sólo Dios puede hacer esto. Y
tomó mi pecado y lo puso sobre Cristo. Y Cristo llegó a ser
culpable. Él mereció la muerte. Él mereció
la ira de Dios. Dios lo mató, porque eso es lo
que él merecía. Él fue hecho pecado. Es por esto que él murió. Él
no hubiera muerto si no hubiera sido hecho pecado. 2 Corintios
5, 21 dice, Al que no conoció pecado por nosotros lo hizo pecado. el que no conoció pecado, para
que nosotros seamos hechos la justicia de Dios en él. Y así, tan verdaderamente, ciertísima
vez, así como él fue hecho pecado, todos aquellos por los cuales
él murió, es hecho la misma justicia de Dios en él. Y yo puedo entrar
a la presencia de Dios con confianza, con confianza por esta razón
la obediencia del Señor es perfecta justicia es mi justicia personal
delante de Dios de tal manera que Dios me va a decir a mí y
Él va a decir a cada creyente Bien hecho. Servo bien y bueno. Eso es lo que todo creyente va
a oír. Porque en Cristo Jesús, yo he
hecho bien. Y yo soy un siervo bueno y bien. Si Cristo es un siervo bueno
y bien, yo soy también. En Mateo capítulo 3, Este es el bautismo del Señor
Jesucristo. Ahora, Cristo viene a Juan y
le dice a Juan, quiero que me bautices. ¿Puedes imaginarte que el Señor
Jesucristo venga a ti y te diga, yo quiero que tú me bautices?
¿Crees que estarías un poco incómodo con eso? Yo sé que yo estaría
muy incómodo con eso. Ahora vean lo que dice Juan al
Señor. Versito 13. Entonces Jesús vino de Galilea
a Juan al Fornán para ser bautizado por él. Mas Juan se le oponía,
diciendo, Yo necesito ser bautizado por ti, y tú vienes a mí. No puedes entender a Juan diciendo
esto. Y oigan como contesta el Señor.
Pero Jesús le respondió, Deja ahora, porque así conviene. ¿Qué
dice? que cumplamos, cumplamos toda
justicia. Ves, cuando Cristo cumplió toda
justicia, yo lo cumplí también. Este es el privilegio de todo
creyente. Ahora, verdaderamente, la salvación
es de Jehová, el Hijo, en la redención. Él quitó mi pecado y me dio a
mi justicia. La salvación es de Jehová. La salvación es de Dios Jehová,
el Espíritu Santo. Esto es de lo que se trata el
Nuevo Nacimiento. Todas las tres personas de la
Deidad tienen su parte en la salvación. Dios el Padre escoge,
Dios el Hijo redime, y Dios el Espíritu Santo da nueva vida,
es la nueva vida, el nuevo nacimiento. Dios toma su palabra, Y el Espíritu Santo toma esa
palabra y la bendice. Y crea vida. Vida de lo muerto. Había un tiempo donde yo no podía
creer. Estaba yo muerto en pecado. Pero
por medio del Evangelio predicaba. Y el Espíritu Santo tomando esa
palabra y creando vida. Ahora yo puedo creer. Yo creo. Yo estoy descansando
en Cristo ahora mismo. Y esto es por la nueva natura
de Él. Que Dios el Espíritu Santo me
ha dado. Yo amo a Dios ahora. Había un tiempo que yo amaba
a Dios y no podía. Estaba yo muerto en pecados.
Pero ahora sí lo amo. Esto es porque el Espíritu Santo me ha
dado vida. Y eso es nuestro consuelo, nuestro
ánimo en la predicación. Vamos predicando el Evangelio,
pero estamos muy enterados de esto. Estamos muy conscientes
de esto, que no podemos darle vida a ninguna persona. Pero
Dios del Espíritu Santo sí lo hace. Él da vida. La salvación
es de Dios el Espíritu Santo. ¿Puede usted decir amén a esto? Salvaciones de Jehová. Las salvaciones
de Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Y nosotros creemos esto ciertísimamente. Y por último, ciertísimamente creemos Que cuando Dios salva a una persona,
que verdaderamente son salvos. Creemos esto, ciertísimamente. Ahora, ¿qué significa la salvación? Ciertísimamente creemos esto,
que cuando Dios salva a una persona, esa persona es verdaderamente
salva. Ahora, ¿qué significa la salvación? Vean lo que dice Mateo capítulo
uno. Mateo capítulo uno. Versículo veintiuno. Y le dará
a Dios un Hijo y llamará a su nombre Jesús, porque él salvará
a su pueblo de sus pecados. La salvación es salvación de
pecados. Ahora, ya hemos visto lo que
es un hombre. Es un pecador. Y yo necesito
ser salvo de mis pecados. Y saben, no hay nada que yo pueda
hacer para salvarme de mis pecados. Y yo no puedo tomar mis pecados
y ponerlos sobre Cristo. Sólo Dios puede hacer esto. Ahora, ¿qué es salvación de pecados? Aquí tenemos un bosquejo. Este
es un bosquejo que yo he utilizado muchas veces. Cuando Dios salva
del pecado, tres cosas. Él salva de la pena del pecado,
Él salva del poder del pecado, y Él salva de la presencia del
pecado. La pena, poder, presencia. Aquí hay tres otras palabras
que dicen la misma cosa. Él salva de la pena del pecado.
Esto es justificación. Él salva del poder del pecado. Esto es santificación. Él salva de la presencia del
pecado. Esto es glorificación. Ahora, Él salva de la pena del
pecado. ¿Saben qué? Si Cristo Jesús murió
por ti, nunca vas a tener que dar cuenta de tus pecados. ¿Saben
por qué no tienes que dar cuenta de tus pecados? Porque no tienes
pecado. Él te justificó. No hay nada que es condenable.
¿Saben qué significa justificación? Lo culpable. Es mejor que ser
perdonado. Doy gracias a Dios por el perdón
de perdón. Pero estoy en un mejor lugar
que ser meramente perdonado. No tengo pecado del cual ser
perdonado. Han sido quitados. Es por eso que no voy a ser castigado
por mis pecados. Yo he oído que predicadores que
hablan de que el creyente va a estar de pie allá en el juicio
y van a ser juzgados por sus pecados aquí en la tierra y vas
a tener una una recompensa mejor allá en
el cielo, si has sido mejor, y vas a tener un lugar menor
allá en el cielo, si eres más pecaminoso. Y tu lugar allá en
el cielo es determinado por tu obediencia aquí en la tierra.
Eso es necedad. Yo no tengo ninguna desobediencia
por la cual ser condenado. La razón por la cual voy a estar
allá en el juicio, perfecto delante de Dios, es porque soy justificado. No tengo culpa. Eso es lo que
es salvación de Dios. Eso es salvación verdadera. Ahora,
segundo, Yo he sido salvo del poder del
pecado. Eso es lo que es llamado la santificación. Es Es Dios salvándome del poder
del pecado. Ahora, ¿qué significa eso? Ser salvo del poder del pecado. Porque en mi experiencia personal,
el pecado parece muy poderoso en mí. Yo estoy enterado, consciente
de mi pecado. Así que, ¿qué significa que soy
salvo del poder del pecado? Había un tiempo en que yo no
tenía poder para creer. Pero ahora sí creo, porque he
sido salvado del poder del pecado. Dios el Espíritu Santo me ha
dado una nueva naturaleza, y ahora yo verdaderamente creo. Ese poder sobre mí ha sido quebrantado. Había un tiempo que yo no tenía
poder para arrepentirme. ni siquiera sabía qué significaba. Que el predicador decía arrepiente. Ni siquiera sabía de qué estaba
hablando. ¿Qué significa arrepentir? ¿Qué
significa ser contrito? Bueno, ¿qué tan contrito tiene
que ser una persona para que sea contrito? ¿Significa que tiene que dejar
de pecar? Bueno, nunca he hecho eso. Y luego cuando Dios me enseñó
el Evangelio, yo me arrepentí. Yo cambié mi mente. Yo cambié
mi opinión acerca de mí mismo. Mi mente fue cambiada acerca
de quién es Dios. Mi mente fue cambiada de cómo
salva a el mal persona. Dios cambió mi mente. Yo fui
salvado del poder del pecado. Ahora, yo amo este tercer punto. Somos árboles de la presencia
del pecado. ¿Cómo es eso? ¿No dijo Pablo a quien justificó
también glorificó? ¿Saben qué significa eso? Yo
ahora soy glorificado. Tú podrías decirle a mí, ¿no
te parece muy glorioso? Pero si Dios dice que estoy glorificado,
glorificado. Estoy glorificado. Y yo lo creen.
Vamos a ver esto en Romanos 6, 11. donde dice, así también vosotros
consideraos muertos al pecado, pero vivos a Dios en Cristo Jesús
Señor nuestro. Ahora, si Dios me dice a mí que yo me considere muerto al
pecado, hay una sola razón por la cual Él me dice que yo me
considere muerto. Es porque estoy muerto al pecado. Ahora, yo no puedo ver esto con
mi vista, carnal. Pero si Dios lo dice, yo lo creo. Dios dice que soy glorificado. Yo lo creo. Yo estoy en el Cielo ahora mismo.
Si Cristo está en el Cielo ahora mismo, yo también estoy allí. Porque estoy unido a Él. Yo estoy en el Cielo ahora mismo.
Yo estoy ahora mismo en el cielo, la persona de mi salvador, está
Cristo glorificado, entonces yo también. Quiero mostrarles
un texto más allá, 1 Juan capítulo 4. Cuando Dios salva a una persona,
verdaderamente son salvos. Verso 17. En esto se ha perfeccionado el
amor en nosotros para que tengamos confianza en
el día del juicio. Pues como Él es, así somos nosotros
en este mundo. ¿Es glorificado Él? Ahora mismo es glorificado. Entonces,
¿también nosotros? ¿Está sentado a la diestra de
Dios el Padre? ¿Ahora mismo? Entonces también nosotros. ¿Es perfectamente acepto delante
de Dios? ¿Hay algo en Él que Dios estuviera
desagradado? ¿Está Dios perfectamente satisfecho
con Él? Entonces Él está perfectamente
satisfecho conmigo. Ahora eso es salvación. ¿Y saben
qué? Estas personas a quien Dios ha
salvado, no los puedes correntear. No los puedes alejar, van a continuar
en la fe. No los puedes ahuyentar. Ellos
van a perseverar hasta el fin. Ellos tienen Dios, el Espíritu
Santo, y no pueden caer. Ahora, si la salvación fuera
por obras, caerían, ¿de cierto? Pero porque la salvación es todo
por gracia, entonces van a perseverar hasta el fin. Ahora, eso es salvación. Cuando Dios salva a una persona,
en verdad son salvos. Ahora, esto representa todo lo
que creemos. La Biblia es la palabra de Dios.
Dios es como la Biblia declara que Él es. El hombre es como Dios declara
en la Biblia que Él es. La salvación es de Jehová. Y cuando Dios salva una persona,
son verdaderamente salvos.
Todd Nibert
About Todd Nibert
Todd Nibert is pastor of Todd's Road Grace Church in Lexington, Kentucky.

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Joshua

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