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JC

Haced memoria.

1 Chronicles 16:12-13
Joel Coyoc March, 27 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 27 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

El sermón “Haced memoria” por Joel Coyoc explora la importancia de recordar las maravillas y juicios de Dios, basándose en 1 Crónicas 16:12-13. Coyoc destaca que hacer memoria es fundamental para la vida del creyente, evidenciando cómo la alabanza y la celebración de los hechos de Dios ayudan a mantener viva la fe en la comunidad. Utilizando referencias como el Salmo 78, el predicador argumenta que la práctica de recordar es un medio por el cual Dios ha dispuesto que Su pueblo no olvide Su gracia y las promesas de Su pacto. La enseñanza subraya que la memoria no solo incluye los prodigios de Dios, sino también Su justicia sobre los rebeldes, enfatizando así la necesidad de vivir con gratitud y asombro ante la obra redentora de Cristo. La importancia de esta memoria se traduce en la vida diaria del creyente, quien debe reflexionar continuamente sobre su salvación y la fidelidad de Dios.

Key Quotes

“Hacer memoria de las maravillas que ha hecho nuestro Dios es maravilloso y asombroso.”

“No obstante, solemos olvidar las maravillas del Señor, y Dios ha provisto todo lo que sus escogidos necesitan para recordar.”

“El creyente no olvida el día de su redención. El creyente recuerda y valora lo que el Señor Jesucristo ha hecho.”

“Hagamos memoria. Todo ha provisto en el Señor Jesucristo y su espíritu para recordarnos.”

Sermon Transcript

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Vamos a el primer libro de Crónicas. Es un capítulo 16. Le vamos a dar lectura del versículo
ocho hasta el versículo treinta y seis. Alabat a Jehová, invocad su nombre,
dat a conocer en los pueblos sus obras, cantadle a él, cantadle
salmos, hablad de todas sus maravillas, gloriaos en su santo nombre,
alegres el corazón de los que buscan a Jehová, Buscad a Jehová
y su poder. Buscad su rostro continuamente.
Haced memoria de las maravillas que ha hecho, de sus prodigios
y de los juicios de su boca. Oh vosotros, hijos de Israel,
su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos. Jehová, Él es nuestro
Dios. Sus juicios están en toda la
tierra. Él hace memoria de su pacto perpetuamente
y de la palabra que él mandó para mil generaciones, del pacto
que concertó con Abraham y de su juramento a Isaac, el cual
confirmó a Jacob por estatuto y a Israel por pacto sempiterno,
diciendo, a ti daré la tierra de Canaán, porción de tu heredad. Cuando ellos eran pocos en número,
pocos y forasteros en ella, y andaban de nación en nación y de un reino
a otro pueblo. No permitió que nadie los oprimiese.
Antes, por amor de ellos, castigó a los reyes. No toquéis, dijo
a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas. Cantad a Jehová
toda la tierra. Proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria,
y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno
de suprema alabanza, y de ser temido sobre todos los dioses.
Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos. más Jehová
hizo los cielos. Alabanza y magnificencia delante
de él, poder y alegría en su morada. Tributad a Jehová, oh
familias de los pueblos. Date a Jehová gloria y poder,
date a Jehová la honra de vida a su nombre. Traed ofrenda y
venid delante de él, postraos delante de Jehová en la hermosura
de la santidad. Temed en su presencia toda la
tierra. El mundo será aún establecido
para que no se conmueva. Alégrese los cielos y gócese
la tierra, y digan en las naciones, Jehová reina. Resuene el mar
y su plenitud, alegres el campo y todo lo que contiene. Entonces
cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene
a juzgar la tierra. Aclamad a Jehová, porque él es
bueno, porque su misericordia es eterna. Y decid, sálvanos,
oh Dios, salvación nuestra. Recógenos y líbranos de las naciones,
para que confesemos tu santo nombre y nos gloriemos en tu
alabanza. bendito sea Jehová Dios de Israel
de eternidad a eternidad y dijo todo el pueblo amén y alabó a
Jehová ya por algunas semanas hemos estado estudiando este
pasaje y estábamos hablando del deleite de los escogidos y ciertamente
lo que vamos a meditar hoy es también del leite de los escogidos,
sin embargo el tema hoy es hacer memoria, vamos a meditar los
versículos 12 y 13, hacer memoria de las maravillas que ha hecho,
de sus prodigios y de los juicios de su boca, O vosotros, hijos
de Israel, su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos. O vosotros,
hijos de Israel, su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos. Haced memoria. Estuvimos meditando el versículo
que nos dice acerca de cantar. Y tenemos que recordar que el
apóstol Pablo en el Nuevo Testamento dice que cantemos al Señor en
nuestros corazones. Y una de las cosas que ciertamente
hace el cantar es que nos ayuda a memorizar. Es una bendición
aquellos que pudimos estar expuestos a himnos que hablan las verdades
del Señor porque ha sido algo que el Señor ha utilizado para
grabar en nuestros corazones. Y una de las cosas necesarias
es hacer memoria. Dios ha provisto lo que se requiere
para que su pueblo haga memoria, no solo del Espíritu Santo, sino
también, por ejemplo, una de sus ordenanzas es la Cena del
Señor. Y la Cena del Señor es para hacer memoria, es hacer
esto en memoria de mí. hacer memoria, qué importante
es que nosotros podamos hacer memoria, hemos hablado de cantar,
de hablar, de gloriarnos y no hay duda de que aquello que hacemos
memoria es aquello que nosotros vamos a hablar, aquello que nosotros
estamos meditando, aquello que estamos cantando y Dios ha provisto
por algo, Dios nos llama a cantar porque nos ayuda a mantener la
memoria, Por algo el Señor nos manda congregarnos, porque congregarnos
nos hace recordar las verdades. Por algo el Señor nos dio la
revelación escrita. Y el Señor no sólo nos la dio
sino se ha encargado de que a pesar de que ha sido un libro tan perseguido
aún el Señor lo ha preservado y su pueblo puede tener la palabra
escrita que es necesaria para poder hacer memoria. Dice el salmista en el Salmo
119 dice En mi corazón he guardado tus
dichos para no pecar contra ti. Hacer memoria. Hermanos, hacer
memoria es mucho más importante de lo que nosotros quizá muchas
veces imaginamos. Hacer memoria. Y una de las cosas
que es cierta es que hacemos memoria. Ya sea que hagamos memoria
de aquello que Dios nos llama o no, pero hacemos memoria. y
hacer memoria de qué es que vamos a hacer memoria dice el versículo
hacer memoria de las maravillas que ha hecho hacer memoria de
las maravillas que ha hecho nuestro Dios es maravilloso es asombroso
el apóstol Pablo dice que el Señor hace las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos y Él hace todo de una manera maravillosa. Grandes y maravillosas son tus
obras, Señor Dios Todopoderoso. Haced memoria de sus maravillas
que ha hecho. Es interesante que yo estaba
pensando en el deleite de los escogidos porque pues justo vamos
a meditar el pasaje hoy y sus escogidos, sus escogidos sin
duda han experimentado maravillas sus escogidos han experimentado
maravillas en primer lugar la maravilla de de haber sido escogidos
nos debe dejar maravillados el que el Señor nos haya escogido
debe ser algo que pues nuestra mente no alcanza a comprender
es un gran misterio el que el Señor nos haya escogido porque
pues no había ni una razón para escogernos, pero es una gran
maravilla el hecho de que Dios sea Dios de gracia y de misericordia. Y el hecho de que Dios haya querido
tener misericordia del que él quiera tener misericordia. Quiera
el Señor que estemos verdaderamente asombrados de ese hecho maravilloso
que ocurrió desde la eternidad. Él escogió a un pueblo en el
Señor Jesucristo. hacer memoria de sus maravillas. Y es interesante que hay un Salmo
que nos va a ayudar a entender lo que el Señor está diciendo
en este pasaje, que para sus escogidos es un deleite. El Salmo
78. Dice el Salmo 78, escucha pueblo
mío mi ley. Dice, inclinad vuestro oído a
las palabras de mi boca. abriré mi boca en proverbios,
hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales
hemos oído y entendido que nuestros padres nos las contaron. No las
encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las
alabanzas de Jehová y su potencia y las maravillas que hizo. Siempre la escritura habla de
las cosas que el Señor ha hecho como maravillas. Creo que a lo
largo de toda la escritura se habla de cosas maravillosas.
El apocalipsis termina diciendo grandes y maravillosas son tus
obras, señor Dios todopoderoso. Dice él estableció testimonio
en Jacob y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres
que la notificasen a sus hijos para que lo sepa la generación
venidera y los hijos que nacerán y los que se levantarán lo cuenten
a sus hijos a fin de que pongan en Dios su confianza. y palabra
interesante y no se olviden de las obras de Dios y no se olviden
de las obras de Dios. Haced memoria de sus obras que
son maravillosas. Haced memoria Dice después que
guarden sus mandamientos y no sean como sus padres, generación
contumaz y rebelde, generación que no dispuso su corazón ni
fue fiel para con Dios su espíritu. Los hijos de Efraín, arqueros
armados, volvieron las espaldas en el día de la batalla, no guardaron
el pacto de Dios ni quisieron andar en sus leyes. palabra interesante,
sino que se olvidaron de sus obras, sino que se olvidaron
de sus obras y de sus maravillas que les había mostrado. Delante
de sus padres hizo maravillas en la tierra de Soam, en el campo
de Soam. Dividió el Mar Rojo y los hizo
pasar. hermanos y quisiera que pudiéramos prestar mucha atención
el pasaje en crónicas dice que hagamos memoria de las maravillas
que ha hecho y que hagamos memoria de los juicios de su boca hacer
memoria de sus maravillas que ha hecho y de los juicios de
su boca y lo que vamos a continuar leyendo son sombras de lo que
Dios está haciendo con sus escogidos. Era asombroso y yo espero que
nos emociona leer lo que el Señor hizo y que está descrito en este
Salmo, pero es bueno que nos emocione, pero lo que el Señor
ha hecho, si somos los hijos de Israel y si somos hijos de Jacob, sus
escogidos, es mucho más asombroso que lo que hizo con el pueblo
que sacó de Egipto. Egipto es una figura del mundo
de la esclavitud del pecado y va a empezar a describir y dice,
delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el
campo de Soam, dividió el mar y los hizo pasar, detuvo las
aguas como un montón, los guió de día con nube y toda la noche
con resplandor de fuego los guió de día. Hermanos, estamos en
este mundo y la luz del Señor Jesucristo, la luz de su Espíritu
Santo, la luz de su palabra, son algo que debe maravillarnos,
así como nos maravilla el hecho de que ellos caminaron con una
columna de fuego de noche y con una nube que los protegía del
ardor del sol por el día. endió las peñas en el desierto
y les dio beber como de grandes abismos, pues sacó de la peña
corrientes e hizo descender aguas como ríos. Nosotros sabemos que
esto es una figura del Señor Jesucristo. Más maravilloso es
que saliera agua de la peña. Fue la razón por la cual Moisés
no entró a la tierra prometida, fue haber herido la golpeado
dos veces la la peña y eso es una figura del señor Jesucristo
con un solo sacrificio hizo perfectos para siempre a los santos, a su pueblo escogido,
hendió la peña en el desierto, eso es maravilloso, pero el señor
Jesucristo fue herido en la cruz y él proveyó de un una fuente
de agua que salta para vida eterna. El proveyo de aquella sangre
que es necesaria para limpiar nuestros pecados. Es una obra
grande y maravillosa. Y cuando el Señor está describiendo
las obras maravillosas, es interesante que en simultáneo está describiendo
los juicios de su boca. porque él está salvando a su
pueblo y está derramando juicio sobre sus enemigos. Y dice, pero
aún volvieron a pecar contra él, rebelándose contra el Altísimo
en el desierto, pues tentaron a Dios en su corazón, pidiendo
comida a su gusto, y hablaron contra Dios, diciendo, ¿podrán
poner mesa en el desierto? He aquí a herido la peña y brotaron
aguas y torrentes inundaron la tierra, ¿podrá también dar también
pan? Damos gracias a Dios porque Dios tiene dentro, recordemos
una cosa importante, no todo Israel es Israel. Ni todos los
hijos de Jacob son necesariamente, no todos los descendientes físicos
de Abraham son del linaje de Abraham. Nosotros cuando leemos
este Salmo tenemos que pensar necesariamente en el libro de
números. y 600, 3550 personas cayeron en el desierto, porque
en ciertos momentos ellos hacían memoria. Qué interesante es,
aquí ha herido la peña y brotaron aguas y torrentes inundaron la
tierra, estaban haciendo memoria. Se va repitiendo cómo se olvidaron.
pero después era para provocar al Señor, podrá también dar también
pan y disponer y dispondrá carne para su pueblo. Y el Señor les dio pan, y dice,
Por tanto, oyó Jehová y se indignó, se encendió el fuego contra Jacob,
y el furor subió también contra Israel. Por cuanto no habían
creído a Dios, ni habían confiado en su salvación. Por cuanto no
habían creído a Dios, ni habían confiado en su salvación. Sin
embargo, mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de
los cielos, e hizo llover sobre ellos maná para que comiesen.
Les dio trigo de los cielos, pan de nobles, comió el hombre. les envió comida hasta saciarles,
movió el solano en el cielo y trajo con su poder el viento sur, e
hizo llover sobre ellos carne como polvo, como arena del mar,
aves que vuelan, e hizo caer en medio del campamento alrededor
de sus tiendas. Comieron y se saciaron, les cumplió
pues su deseo, no habían quitado de sí su anhelo, aún estaba la
comida en su boca cuando vino sobre ellos el furor de Dios,
e hizo morir a los más robustos de ellos, y derribó a los escogidos
de Israel. Con todo esto, pecaron aún y
no dieron crédito a sus maravillas. Por tanto, consumió sus días
en vanidad y sus años en tribulación. Si los hacía morir, entonces
buscaban a Dios. Entonces, se volvían solícitos
en busca suya y se acordaban de que Dios era su refugio y
el Dios Altísimo su Redentor. Entonces, se acordaban. ¿Qué
bendiciones del Señor que el pueblo del Señor Dios le ha provisto
lo que necesita para hacer memoria? Y no obstante solemos, los escogidos
a veces suelen olvidar y está la palabra, está el espíritu,
está la ordenanza de la cena del Señor, pero está la disciplina
del Señor. La disciplina del Señor les hacía
acordar de que Dios era su refugio y el Dios Altísimo su Redentor. Pero le lisonqueaban con su boca
y con su lengua le mentían, pues sus corazones no eran rectos
con él, ni estuvieron firmes en su pacto. Pero él, misericordioso,
perdonaba la maldad y no los destruía, y apartó muchas veces
su ira y no despertó todo su enojo. Se acordó de que eran
carne, soplo que va y no vuelve. ¿Cuántas veces se rebelaron contra
él en el desierto, lo enojaron en el yermo, y volvían y tentaban
a Dios provocando al santo de Israel? Versículo cuarenta y
dos, no se acordaron de su mano del día que los redimió de la
angustia, no se acordaron de su mano del día que los redimió
de su angustia. Cuando puso en Egipto sus señales
y sus maravillas en el campo de Soán y volvió sus ríos en
sangre y sus corrientes para que no bebiesen, Envió entre
ellos enjambres de moscas que los devoraban y ranas que los
destruían. Dió también a la oruga sus frutos
y sus labores a la langosta. Sus viñas destruyó con granizo
y sus sigerales con escarcha. Entregó al pedrisco sus bestias
y sus ganados a los rayos. Envió sobre ellos el ardor de
su ira, enojo, indignación y angustia. Un ejército de ángeles destructores.
Dispuso camino a su furor, no eximió la vida de ellos de la
muerte, sino que entregó su vida a la mortandad. Hizo morir a
todo primogénito en Egipto, las primicias de su fuerza en las
tiendas de Cam, hizo salir a su pueblo como ovejas y los llevó
por el desierto como un rebaño. los guió con seguridad de modo
que no tuvieran temor, el mar cubrió a sus enemigos, los trajo
después a las fronteras de su tierra santa, a este monte que
ganó su mano derecha, echó a las naciones de delante de ellos,
con cuerdas repartió sus tierras en heredad e hizo habitar en
sus moradas a las tribus de Israel. No se acordaron de su mano, dice
el versículo cuarenta y dos. del día que los redimió de la
angustia. Haced memoria, haced memoria
de sus maravillas. Todo esto eran figuras de lo
que el Señor ha hecho. Recordar el día de nuestra redención,
cuando Él nos redimió por la obra del Señor Jesucristo en
la cruz, cuando Él derramó juicio, y tenemos que pensar en los juicios
de su boca, Podemos pensar desde el primer juicio de su boca que
fue el día que de él comieres ciertamente morirás y el hombre
murió como el Señor había dicho. Después podemos recordar el juicio
sobre sobre Caín Podemos seguir recorriendo la escritura y recordar
el juicio del diluvio, el juicio sobre Sodoma y Gomorra, leer
el libro de Números y mirar tanto el juicio sobre Egipto, sobre
los enemigos del pueblo del Señor, pero aún de aquellos pues que
estaban, habían visto maravillas, pero no habían creído al Señor. aquellos que no se acordaron
del día que los redimió de la angustia. Y hermanos, recordar,
hacer memoria y maravillarnos cuando pensamos en la obra del
Señor Jesucristo en la cruz, no solo es el día de nuestra
redención, también es juicio de su boca. Allí en esa cruz
nuestros pecados fueron juzgados. castigados sobre la persona del
Señor Jesucristo. Allí en esa cruz Él descargó
toda su ira sobre su Hijo por causa de nuestros pecados. Hacer memoria. Cuando nosotros
estamos en casa hagamos memoria. Una de las cosas lamentables
es que el pueblo de Israel de pronto hacía memoria. Y ellos
decían, no nos acordábamos de las ollas de comida que Faraón
nos daba, y cómo comíamos cebollas y puerros, y además se atrevían
a decir de balde, o sea, qué bueno era Faraón que nos la pasábamos
flojeando y nos regalaba la comida. Y qué lamentable es cuando... Pero hay algo del amor del Señor,
el Señor ha provisto todo lo que sus escogidos necesitan para
recordar. acordarse de los juicios de su
boca y de sus maravillas. Hermanos, recordar, no fue mayor lo que experimentó
el pueblo de Israel. A veces solemos pensar que fue
asombroso, y claro que fue asombroso, por supuesto que fue asombroso,
pero hermanos, lo que nosotros hemos experimentado, es mucho
más asombroso. Ser salvados de la esclavitud
del pecado. Ser comprados con la sangre del
Señor Jesucristo. No ser guardados en la muerte
temporal, porque muchos primogénitos no murieron como murieron los
primogénitos de Egipto. Sin embargo, murieron en el desierto. Y si nunca creyeron que muchos
de ellos no creyeron, dice el Salmo, pues no fue tan grandioso
el hecho de que pues su salvación fue temporal, figura de la salvación
eterna. Qué triste es experimentar algún
beneficio del Señor solo temporal, ser sanado temporalmente y nunca
experimentar la sanidad de la verdadera enfermedad del hombre.
su corazón rebelde contra el Señor, su pecado que lo esclaviza. Pero qué gran bendición es que
los escogidos de Dios miran con asombro maravillados. Esa es
la razón por la que nuestros hermanos han escrito tantos himnos,
porque estaban maravillados. No hay duda de que el que escribió
maravilloso es el gran amor que Cristo el Salvador derramó en
mí. Siendo rebelde y pecador, yo de su muerte causa fui. Estaba
maravillado. Y no hay palabras que puedan
describir, dice, grande, sublime, inmensurable amor, por mí murió
el Salvador. Y hermanos, estar constantemente
reflexionando en qué significa cuando nosotros decimos, Cristo
murió por mí. El poder reflexionar constantemente
y recordar, en realidad, yo maté al Señor Jesucristo. No estuvimos en ese tiempo, pero
hubiéramos hecho exactamente lo mismo que hicieron los que
estuvieron. Hermanos, la maravilla de poder mirar que siendo sus
enemigos a su tiempo, Cristo murió por nosotros. Poder compartir con el apóstol
Pablo el hecho de que soy el más grande de los pecadores.
A veces caemos en tentaciones de pensar que hay gente que tiene
testimonios impactantes, porque fueron pandilleros o porque hicieron...
Hermano, el acto de pandillerismo más grande es matar al Hijo de
Dios. Y lo matamos. No hay tal cosa como testimonios
más maravillosos. El Señor ha conquistado algo
maravilloso con su santo brazo. para ellos una tierra pero nosotros
el apóstol Pablo en alabanza dice bendito el dios y padre
de nuestro señor Jesucristo que según su grande misericordia
vamos a leerlo en Efesios capítulo uno Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió
en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos
y sin mancha delante de él. Nos bendijo con toda bendición
espiritual. Y eso es maravilloso y es asombroso,
el pensar que el Señor me eligió a pesar de ser malo y pecador,
a pesar de ser rebelde contra él. de poder mirar cómo los juicios
de su boca, su palabra es la palabra que da fe al corazón
de sus escogidos. Cuando se proclama la palabra,
el Señor da vida por su palabra y por su espíritu. El Señor dice
en la escritura que por la fe viene por el oír y por oír la
palabra del Señor, pero también esa misma palabra son los juicios
de su boca. Dice Apocalipsis capítulo diecinueve hablando del señor Jesucristo
versículo catorce y quince dice y los ejércitos celestiales vestidos
de lino finísimo blanco y limpio le seguían en caballos blancos
y de su boca sale una espada aguda para herir con ella las
naciones y él las regirá con vara de hierro y él pisa el lagar
del vino del puror de la ira del dios todopoderoso hacer memoria
de sus juicios Y nosotros podemos hacer, ahí está hablando del
juicio que va a ejecutar sobre aquellos que permanezcan aborreciendo
al Señor Jesucristo. Y ese juicio es terrible, pero
hacer memoria de que hubo un juicio así de terrible por causa
de mis pecados. Dice, haced memoria, hijos de
Israel, sus, su siervo. Hijos de Israel, su siervo. Y qué gran bendición es que los
hijos de Israel, pues, son aquellos que el Señor escogió en Cristo
desde antes de la fundación del mundo. Son aquellos que a su
debido tiempo el Señor aplica eficazmente la palabra. Son aquellos
que el Señor los hace renacer para una esperanza viva por la
palabra de verdad, por la resurrección de Jesucristo entre los muertos.
Son aquellos que creen al Señor, son aquellos que nunca van a
olvidar el día de su redención, porque el Señor se va a encargar
de recordárselos. El Señor se encarga de que aquellos,
sus siervos, y los hijos de Israel, su siervo, son siervos. Estábamos
leyendo de Onésimo, su nombre significa útil, pero un día,
como todos nosotros, él nació inútil. Dice el apóstol Pablo,
a una se hicieron inútiles. Y el apóstol Pablo le predicó
el evangelio y él nació de nuevo en la prisión. Y gracias a Dios,
por la gracia de Dios y por su misericordia, porque él era un
hijo de Israel, su siervo, él llegó a ser un siervo útil, un
siervo útil del Señor. Recordar la manera en que el
apóstol Pedro y el apóstol Pablo hacen referencia a sí mismos
como siervos y como esclavos del Señor Jesucristo. Y todo
eso es porque el creyente no olvida el día de su redención. El creyente no olvida el día
de su redención. El creyente recuerda y valora
lo que el Señor Jesucristo ha hecho y vive vida de siervo,
porque él sabe que pues no fue redimido con cosas corruptibles
como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como
de un cordero sin mancha. Y no olvidemos la figura, una
figura acerca de la redención que es la figura de aquellos
hombres que tenían recursos y capacidad económica de poder comprar a
un esclavo en el mercado de esclavos y romper el título de propiedad
y decirle te compré para que seas libre. Y generalmente esos
esclavos no se iban libres, sino que ellos servían a las personas
que habían comprado su libertad y lo hacían por amor. Y eso es
lo que sucede aquellos que el señor ha redimido sirviendo con
alegría como dice el salmo que leímos dice el salmo cien dice cantat alegres a dios habitantes
de toda la tierra servid a jehová con alegría servid a jehová con
alegría hermanos hubo un hombre que se llamó Policarpo que fue
un discípulo del apóstol Juan y ya siendo él anciano pues lo
fueron a buscar y lo estaban invitando constantemente y no
sólo invitando sino presionando para que él pues dijera que César
es señor y la persona encargada le dijo mira ten compasión de
ti ya es por tu edad. O sea, qué de malo hay que tú
digas que César es el Señor. Dice, y lo llevaron delante de
la gente en un estadio. Y ahí delante de la gente le
dijeron, di que mueran fuera los ateos. Pero los romanos cuando
decían ateos estaban refiriendo a aquellos que no decían que
César es Señor. Y ofrece el incienso y vive. Y este hombre, sin duda, alguien
que el Espíritu Santo obró en él para recordar el día de su
redención. Alguien que el Espíritu Santo
y la Palabra obraron para que él recordara las maravillas que
el Señor había hecho con él. Y su respuesta, él fue, fuera
los verdaderos ateos, aquellos que no creen en el Dios verdadero,
fuera con ellos. Durante 86 años, servido al Señor
Jesucristo y lo único que él me ha hecho es bien, lo único
que él me ha hecho es bien y no puedo negar a mi Rey. Ciervos, un misionero inglés
que el Señor lo llamó a servir en la India, estando sirviendo
allí un día recibió un ofrecimiento de la Reina de Inglaterra para
que él pues fuera embajador de la reina. Y él contestó y agradeció
la amabilidad de la reina, pero dijo que para él no era posible
rebajarse para servir a la reina de Inglaterra, porque él era
siervo del Dios de los cielos, siervo del rey de reyes y señor
de señores, personas que Dios por su gracia les ha hecho experimentar
sus maravillas. Y es que no podemos hacer memoria
de aquello que no hemos experimentado. No podemos recordar un lugar
a donde no hemos ido. Y estos hombres hicieron lo que hicieron por
la misericordia de Dios, por la gracia de Dios para con ellos.
Ellos pudieron llegar hasta la muerte, no simplemente hacer
berrinche como hacía el pueblo de Israel y como a veces hemos
hecho. de menospreciar incluso el pan
milagroso y pedir carne, sino personas que estaban enfrentando
la misma muerte, pero habían experimentado toda la bondad
del Señor. Ellos tenían deleite en buscar
no sólo el poder del Señor, no sólo los regalos del Señor, sino
buscar, estaban satisfechos en su misma persona. Recuerde que
el Señor Jesús dijo, yo soy el pan que descendió del cielo.
Y Él es el pan que satisface el alma. Hijos de Israel, su siervo. Hijos
de Israel, su siervo, hagan memoria. Hijos de Jacob, sus escogidos.
Y hermanos, tenemos todo. Tenemos todo lo que se requiere
para hacer memoria. Dice, tenemos la palabra. Y Juan 14, 26, el Señor Jesucristo
dijo, más el Consolador, el Espíritu
Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará
todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho. Él os recordará. ¡Qué bendición! Seiscientas tres mil quinientos
cincuenta personas cayeron en el desierto, pero ni un escogido
del Señor cayó en el desierto. Porque los escogidos del Señor
recuerdan sus maravillas. Y lo vamos a mirar a lo largo
de la escritura. Si uno mira la oración de María
en Lucas, su oración es un recordatorio
de las maravillas del Señor. No lo vamos a leer ahora, pero
léalo en casa. Lucas 1, 46. hasta el 56, una mujer elegida
del Señor, que en su oración estaba haciendo memoria de las
obras maravillosas y de los juicios de la boca del Señor. Si leemos
la oración de Zacarías, nos vamos a encontrar con exactamente lo
mismo. Dios ha provisto Pablo y Pedro
sabían que tenemos el peligro de olvidar y ambos, guiados por
el Espíritu Santo, procuraron que nosotros podamos recordar
por la palabra, repitiendo las mismas cosas. El Espíritu Santo,
y como veíamos en el Salmo, la oveja del Señor puede de pronto
olvidar, pero si es oveja el Señor lo va a hacer acordar dónde
está el refugio. el salmo setenta y ocho que leímos
dice en el versículo treinta y cinco dice si los hacía morir
entonces buscaban a Dios entonces se volvían solicitos en busca
suya se acordaban de que Dios era su refugio y el Dios altísimo
su redentor todo aquel que el Señor ha redimido va a recordar
pidámosle al Señor que que recordemos por su palabra, que recordemos
por la predicación, que cantemos, que recordemos por su espíritu.
Y si es necesario, pues que el Señor también obre su disciplina
sobre nosotros. Recordemos que Él tiene una vara
y tiene un callado. Y qué bendición es que pues Él
tenga que usarlo para hacernos, para hacernos recordar. y después
podremos hablar aún de su disciplina como una obra maravillosa, como
una obra maravillosa del Señor. No olvidemos ese Salmo 78, si
lo puede meditar en casa, medítelo. Y todas son sombras de lo que
había de venir, que nosotros estamos experimentando. La redención
hecha por el Señor Jesucristo, la gran liberación, el darnos
vida juntamente con Cristo cuando estábamos muertos en delitos
y pecados, el proveer todo lo que necesitamos cuando estábamos
en un lugar donde no había absolutamente nada. En el desierto lo único
que podía pasar era terminar muerto. Y en el desierto de este
mundo en que nacimos, Si no es por la misericordia de Dios,
pues lo mismo va a suceder. Pero Dios ha provisto en el Señor
Jesucristo. Necesitamos limpieza del corazón. Él ha provisto el cordero de
Dios que quita el pecado del mundo. Necesitamos que se pague
por nuestros pecados. Cristo ha pagado por nuestros
pecados. Necesitamos satisfacción de nuestra alma. Él es el pan
que descendió del cielo. Él es nuestra justicia, nuestra
santificación y nuestra redención. Y no hay más maravilloso que
el poder estar en paz con Dios, que ser trasladado del reino
de las tinieblas al reino de su amado Hijo, que de estar muertos
tengamos vida juntamente con Cristo, que estemos con la esperanza
de que aunque pasamos situaciones complejas, estamos sentados en
los lugares celestiales juntamente con Cristo. ¿Por qué? Porque
Él hirió a la roca. La roca es el Señor Jesucristo,
que Él ha provisto agua de vida. Todo ha provisto en el Señor
Jesucristo y su espíritu para recordarnos. Hagamos memoria. Vamos a orar.

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