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JC

(3''parte) El deleite de los elegidos.

1 Chronicles 16:10-11
Joel Coyoc March, 20 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 20 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

La predicación de Joel Coyoc sobre "El deleite de los elegidos" se centra en el llamado a buscar al Señor, enfatizando la alegría y el deleite que experimentan los creyentes al gloriarse en Su nombre. Utilizando 1 Crónicas 16:10-11, el predicador demuestra que el gozo verdadero proviene de conocer y adorar a Dios, quien es la fuente de nuestra satisfacción espiritual. Coyoc señala historias de David y Ezequías para ilustrar cómo la confianza en Dios genera fuerza y valor, enfatizando que los escogidos hallan su deleite no en las bendiciones materiales, sino en Su presencia. Asimismo, hace un llamado a la búsqueda constante del rostro de Dios, recordando que solo aquellos elegidos pueden experimentar este gozo pleno, resaltando la necesidad de gracia para ser capaces de buscar a Jehová.

Key Quotes

“Gloriarse en el Señor es confiar en Él, es yo no confío en mis fuerzas, confío en el Señor.”

“El deleite de los escogidos es alegrar su corazón en la misma fuente del gozo.”

“En tu presencia hay plenitud de gozo. Delicias a tu diestra para siempre.”

“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, y amadle en tanto que está cercano.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el primer libro de crónicas en su capítulo dieciséis y vamos a meditar los versículos
once y doce Dice, buscad a Jehová y su poder, buscad su rostro
continuamente, haced memoria de las maravillas que ha hecho
y de sus prodigios y de los juicios de su boca. Vamos a leer diez
y once, gloriaos en su santo nombre, alegres el corazón de
los que buscan a Jehová, buscad a Jehová y su poder, buscad su
rostro continuamente, gloriaos en su santo nombre. Hace algunas semanas que comenzamos
a meditar este pasaje ya en primero de crónicas que también pues
es el Salmo 105, 1 al 15, el Salmo 96, 1 al 13 y el Salmo
106, 47 al 48. Es una ocasión de celebración cuando por fin pues un deseo que tenía David
de trasladar el arca a la ciudad de Jerusalén pudo realizarse. Ellos habían intentado hacerlo
en otra ocasión y pues terminó de una manera trágica porque
pues no siguieron las instrucciones que el Señor había dado. había
una familia de los cuatitas que estaban encargados de trasladar
el arca y a ellos se les instruía desde la más tierna edad cómo
era la forma de trasladar el arca y una de las cosas que además
yo creo que sus padres le repetían hasta el cansancio era nunca
jamás tocarás el arca del pacto que es el trono del Señor. Y
bueno, en lugar de llevarlo tomado en las barras que correspondían,
lo subieron a un carro. Y bueno, a veces solemos pensar
que nosotros somos más inteligentes que lo que el Señor dice. Y pues
iban trasladando el arca de esa manera e iban, cuando pues los
bueyes tropezaron y el arca se cayó, y Usa extendió la mano
y tocó el arca. bueno no se escuchó ni una voz
del cielo que le diga gracias Usa porque no permitiste que
mi trono cayera en la tierra y alguien ha dicho que bueno
en primer lugar ellos debían llevarla trasladado a pie y no
en el carro pero alguien ha dicho que La tierra,
el polvo, hace lo que Dios quiere. Cuando está seco es polvo, cuando
se moja es lodo. Lo que Dios no quería que tocara
el arca era la mano del hombre porque el hombre es rebelde contra
Dios. Y bueno, Dios juzgó a Abusa y
él fue fulminado y murió y David se puso triste. Pero después
ellos, Dios les mostró cuál era el problema e hicieron las cosas
como Dios manda. Y hubo gran regocijo y esto fue
uno, pues un himno que se cantó en esa ocasión. Y aunque aparecen
las expresiones como, como mandamientos, yo creo que fue una ocasión de
gran emoción. Y lo que hemos estado meditando
es el placer de los escogidos. más que hacer las cosas por deberes
hacerlas por el placer porque conocemos al Señor y hemos estado
meditando ya algunos versículos y hoy vamos a meditar el 10 que
comienza diciendo gloriaos en su santo nombre gloriaos en su
santo nombre Hay una traducción de la escritura que dice, siéntanse
orgullosos de su santo nombre. Hay una expresión parecida en
el antiguo, en el Nuevo Testamento del apóstol Pablo que dice, lejos
de mí gloriarme, sino en la cruz del Señor Jesucristo, gloriarse
en el Señor Jesucristo, gloriarse en su santo nombre. Y el nombre
que se está usando constantemente aquí es el nombre que está traducido
para nosotros como Jehová, que era el nombre que para los judíos
era un nombre que no debía pronunciarse, y que es un nombre que conlleva
el hecho de que es Dios que tiene existencia en sí mismo, aquel
que es autosuficiente en sí mismo, aquel que no necesita absolutamente
nada fuera de sí para existir, Irmanos qué importante que es
el que nosotros podamos pensar en su nombre, el poder dedicar
tiempo en nuestras casas y estudiar, no vamos a hacerlo ahorita, pero
estudiar los nombres del Señor, aprender pues qué significa el hecho de
que el Señor es autoexistente en sí mismo, es glorioso en sí
mismo, el hecho de que él no necesita nada fuera de sí mismo
para existir, gloriarnos en su santo nombre, aquel que todo
lo ha creado, dice el Salmo 115, nuestro Dios está en los cielos,
todo lo que quiso ha hecho. Ese Dios que la Biblia nos revela
y nos revela como aquel que es el dueño de todo cuanto existe,
dice la escritura de Jehová es la tierra y su plenitud del mundo
y los que en él habitan porque él la fundó sobre los mares y
la firmó sobre los ríos. aquel que es santo, santo, santo,
aquel que es todopoderoso, aquel que ha creado las cosas simplemente
por la expresión de su palabra, trajo de la nada la existencia,
todo lo que nosotros conocemos. Gloriarse en su santo nombre. Si hay algo que debe ser motivo
de nuestra de nuestra seguridad, motivo de nuestro gozo, motivo
de nuestra seguridad es el santo nombre del señor. Gloriarse en
su santo nombre. Y vamos a segundo de crónicas
porque quisiera ilustrar con un ejemplo lo que es gloriarse.
Segundo de crónicas treinta y dos vamos a mirar algo que está expresado En aquella ocasión cuando David
enfrentó a Goliat, Goliat se gloriaba en su estatura, en su
armamento, en su adiestramiento militar. Era su fuente de orgullo,
de seguridad, de confianza, de gozo, al punto que cuando él
vio a David lo menospreció y le dijo, ¿soy acaso perro que vienes
a mí con palos y con piedras? Y David contestó y le dijo, tú
vienes a mí con espada, lanza y jabalina. Bueno, las piedras
y los palos no eran motivo de presumir, pero el orgullo y la
seguridad, la confianza de David estaba no en el palo que traía
ni en las piedras que traía. Y le dijo, tú vienes a mí con
espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en nombre de Jehová,
de los ejércitos. Hay un salmo que dice, confían,
ellos confían en carros y aquellos en caballos, más nosotros confiamos
en el nombre de Jehová y el capítulo treinta y dos va a mostrarnos
un ejemplo parecido al de David y Goliat, dice el versículo uno,
después de estas cosas y después de estas cosas y de esta fidelidad
vino Cenáquerib rey de los asirios e invadió a Judá y acampó contra
las ciudades fortificadas con la intención de conquistarlas.
Viendo pues Ezequías la venida de Cenacrip y su intención de
combatir a Jerusalén, tuvo consejo con sus príncipes y con sus hombres
valientes para cegar las fuentes de aguas que estaban fuera de
la ciudad y ellos le apoyaron. Entonces se reunió mucho pueblo
y cegaron todas las fuentes y el arroyo que corría a través del
territorio, diciendo, ¿Por qué han de hallar los reyes de Asiria
muchas aguas cuando vengan? Después, con ánimo resuelto,
edificó de sequías todos los muros caídos, e hizo alzar las
torres y otro muro por fuera, fortificó además a Milo en la
ciudad de David, y también hizo muchas espadas y escudos, y puso
capitanes de guerra sobre el pueblo, y los hizo reunir en
la plaza de la puerta de la ciudad, y habló al corazón de ellos diciendo,
¡esforzaos y animaos! No temáis ni tengáis miedo del
rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene, porque
más hay con nosotros que con él. Con él está el brazo de carne,
mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y
pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en
las palabras de Ezequías, rey de Judá. un hombre que está gloriándose
en el nombre del Señor. Allí está su confianza, ahí está
su seguridad, está llamando a su pueblo y animando a su pueblo
a gloriarse en el nombre del Señor, un hombre que confía en
su propia fuerza. Dice, así ha dicho, después de
eso, Cenacrip, rey de los asirios, Mientras sitiaba Alakis con todas
sus fuerzas, envió a sus siervos a Jerusalén para decir a Ezequías,
rey de Judá, y a todos los de Judá que estaban en Jerusalén,
hacía dicho Cenacrip, rey de los asirios, ¿en quién confiáis
vosotros al resistir el sitio en Jerusalén? ¿No se engaña Ezequías
para entregaros a muerte, a hambre y a sed, al decir, Jehová nuestro
Dios nos liberará de la mano del rey de Asiria? ¿No es Ezequías
el mismo que ha quitado sus lugares altos y sus altares y ha dicho
a Judá y a Jerusalén, delante de este solo altar adoraréis
y sobre él quemaréis incienso? ¿No habéis sabido lo que yo y
mis padres hemos hecho a todos los pueblos de la tierra? Y aquí
está un hombre gloriándose, yo y mis padres. Dice, ¿Pudieron
los dioses de las naciones de esas tierras librar su tierra
de mi mano? ¿Qué Dios hubo de entre todos
los dioses de aquellas naciones que destruyeron mis padres, que
pudiese salvar a su pueblo de mis manos? ¿Cómo podrá vuestro
Dios libraros de mi mano? Ahora, pues, no os engañéis,
equías, ni os persuadad de ese modo, ni le creáis en sí ni le
creáis que sin ningún Dios de todas aquellas naciones y reinos
pudo librar a su pueblo de mis manos y de las manos de mis padres,
¿cuánto menos vuestro Dios os podrá liberar de mi mano? Y otras
cosas más hablaron sus siervos contra Jehová Dios y contra su
siervo Ezequías. Además de esto, escribió cartas
en que blasfemaba contra Jehová, el Dios de Israel, y hablaba
contra él diciendo, como los dioses de las naciones de los
países no pudieron librar su pueblo de mi mano, tampoco el
Dios de Zequías librará al suyo de mis manos. y clamaron a gran
voz en judaico al pueblo de Jerusalén, que estaba sobre los muros para
espantarles y atemorizarles, a fin de poder tomar la ciudad,
y hablaron contra el Dios de Jerusalén como contra los dioses
de los pueblos de la tierra, que son obras de manos de hombres. Y bueno, lean el resto en su
casa y vamos a anotar que dice la Biblia a ninguno de cuantos
confían en el Señor será avergonzado, serán avergonzados los que se
rebelan. Gloriarse en el Señor es confiar
en él, es yo no confío en mis fuerzas, confío en el Señor,
yo no confío en mi sabiduría, confío en el Señor. Y hermanos,
Hay mucho beneficio para nosotros en estudiar acerca del nombre
y los nombres de Dios. Podemos pensar en Jehová Jiré,
que es Jehová el proveedor, el proveerá. Podemos pensar en Jehová
Rafa, que es lo que nos dice el Salmos ciento tres, cuando
dice el que sana todas tus dolencias, Jehová sana. Podemos pensar en
el nombre de nuestro salvador, que es Yehoshua que es Jehová
el Salvador o Jehová salva. Hermanos, gloriarnos. El único
motivo del gloriarse del creyente es el santo nombre del Señor. Ahora dice después, gloriaos
en su santo nombre. Dice, alegres el corazón de los
que buscan al Señor. alegrese el corazón de los que
buscan al Señor. Hay una cercana relación entre
aquello en que nos gloriamos y aquello que nos da gozo. Aquella
persona que tiene un auto deportivo y se gloria de ese auto, pues
tiene cierto, cierta satisfacción y cierta alegría, cierta seguridad,
Pero toda la seguridad completa está en aquel que es la fuente
misma del gozo. Hay cosas que pueden darnos una
satisfacción momentánea. Sin embargo, sólo el Señor puede
dar gozo. La gente puede tener alegría,
pero sólo los escogidos del Señor se alegran. Es un placer para
ellos alegrarse alegrar su corazón en la misma fuente del gozo. El versículo dice, alegres el
corazón de los que buscan al Señor. El placer de los escogidos
del Señor es alegrar su corazón en la misma fuente del gozo. En el mundo puede haber alegría,
pero nunca gozo. Hemos hablado acerca de, pues,
En el mundo hay algunas cosas que pueden parecer amor, pero
sólo los que han sido escogidos y renacidos son los que pueden
amar. En el mundo podemos experimentar
alegrías, pero gozo sólo es en el Señor. Dice el Salmo 4, versículo
7, Tú diste alegría a mi corazón, mayor que la de ellos cuando
abunda su grano y su mosto. Tú diste alegría a mi corazón.
O sea, aquí está hablando de gozo. Una alegría mayor que cuando
las cosas salen como lo hemos planeado. Bueno, cualquiera está
contento si hay suficiente comida, si hay suficiente salud, pues
es fácil estar contento, pero ese contentamiento tiene un cierto
límite. A un empresario muy exitoso le
preguntaron cuál había sido su negocio que le había traído la
mayor satisfacción y su respuesta fue el próximo. porque nada nos
puede satisfacer. No sé si alguna vez usted ha
experimentado cuando se había propuesto adquirir algo y estaba
expectante hasta que por fin lo logró tener y después que
lo tuvo, pues si era por ejemplo un auto último modelo, pues En
seis meses ya es un auto viejo. En seis meses ya hay otro que
es último modelo. Y de pronto, pues sigue. Pero
el gozo, el deleite de los escogidos es alegrar su corazón en la misma
fuente del gozo. Dice Lucas capítulo uno, versículos
cuarenta y seis y cuarenta y siete. Como aquellos escogidos de Dios
siempre van a expresar a dónde está el gozo. Lucas capítulo
uno dice María entonces María dijo
engrandece mi alma al señor y mi espíritu se regocija en Dios
mi Salvador. Engrandece mi alma al Señor y
mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. ¡Qué bendición de
los escogidos de Dios! Porque siempre el gozo tiene
relación con la salvación. Nadie que no es salvo puede estar
gozoso, puede estar contento porque las cosas salen bien,
puede estar contento porque está entre personas y se siente bien,
pero de pronto va a descansar y ya no están las personas y
se va también la alegría. Pero el creyente puede tener
una alegría mayor que la de aquellos que desabunda el grano y el mosto. el Salmo cincuenta y uno versículo
doce nos da también un consuelo porque como creyentes que hemos
conocido al Señor pues de pronto podemos perder el gozo pero si
has perdido el gozo lo que hay que hacer es volver al Señor
en arrepentimiento y fe. David había perdido el gozo por
su pecado Y cuando él es confrontado, él confiesa su pecado al Señor
y una de las cosas que él expresa en su confesión al llegar al
versículo doce dice, vuélveme el gozo de tu salvación y espíritu
noble me sustente. Qué bendición el creyente ha
hallado la fuente del gozo. Y la delicia del creyente, del
escogido, es alegrar su corazón en la misma fuente del gozo. Y que Dios nos ayude a no cometer
el pecado que cometió Israel. Dice, dos males hizo mi pueblo,
dejaron a Dios fuente de aguas vivas y cavaron para sí cisternas
rotas que no retienen agua. Que Dios llame constantemente
nuestra atención a recordar que por la obra del Señor Jesucristo
nosotros hemos conocido a dónde está la fuente del gozo, que
el gozo tiene todo que ver con la salvación, que si no hay salvación
no hay gozo, que el gozo tiene que ver con el Salvador. Dice el Salmo 16, versículo 11, Me mostrarás la senda de la vida.
En tu presencia hay plenitud de gozo. Delicias a tu diestra
para siempre. Me mostrarás la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo. Delicias a tu diestra para siempre. Hermanos, una de las cosas que
recordar es que nuestra vida toda es delante del rostro de
Dios, en su presencia. Irmanos, eso quiere decir que
en todo momento podemos estar en plenitud de gozo. Sin embargo,
solemos olvidar. Recordemos, toda la tierra que
el creyente pisa es santa. No existe tal cosa como secular
y sagrado. No existe tal cosa como momentos
en que Dios nos ve y momentos en que Dios no nos ve. En tu
presencia hay plenitud de gozo y el creyente por la obra del
Señor Jesucristo puede entrar confiadamente al trono de la
gracia. No necesitamos estar necesariamente
en un lugar que se usa para reuniones de adoración al Señor para estar
en su presencia. En cualquier momento nosotros
podemos acercarnos al trono de la gracia para hallar el oportuno
socorro. Dentro de ese oportuno socorro
está el gozo. En tu presencia hay plenitud
de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Isaías. capítulo doce versículo seis
dice Isaías doce seis y está dando una descripción
de los escogidos del Señor regocíjate y ahí está el gozo
y canta o moradora de Sion porque grande es en medio de ti el santo
de Israel regocíjate y canta porque grande es en medio de
ti el santo de Israel y hermanos por gracia de Dios Nosotros,
en lo individual, cada uno dice o ignoráis que vuestro cuerpo
es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el
cual tenéis de Dios y que no sois vuestros, porque habéis
sido comprados por precio. Glorificad pues a Dios en vuestro
cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Pero
de manera colectiva, nosotros somos piedras espirituales que
estamos siendo edificados como casa espiritual. y el Señor está
en medio, uno de los nombres del Señor Jesucristo es Emanuel,
Dios con nosotros. Regocíjate y canta, oh moradora
de Sion, porque grande es en medio de ti el santo de Israel. En Filipenses capítulo cuatro,
versículo cuatro. El apóstol Pablo desde una prisión
escribe a los hermanos y les dice regocijaos en el señor cuando
siempre otra vez os digo regocijaos regocijaos en el señor siempre
y hermanos cuando notemos que hemos perdido el gozo clamemos al Señor que nos muestre
si hay algo que confesar, confesemos y clamemos, vuélveme el gozo
de tu salvación, vuélveme el gozo de tu salvación, hazme regocijar
porque grande es en medio de ti el santo de Israel, regocijaos
en el Señor siempre. Hermanos, se alegra el corazón, alegres
el corazón de los que buscan al Señor y cuando pensamos en
esto tenemos que recordar algo importante, tenemos que recordar
que en Romanos capítulo trece versículo once y doce hay una
verdad absoluta Dice, no hay quien entienda,
no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a unas se
hicieron inútiles, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno. Romanos 3, 11 y 12. No hay quien busque a Dios. Y
esto hace que nosotros nos alegremos más. Los escogidos se alegran
más. ¿Por qué? Porque los escogidos
recuerdan, yo no buscaba a Dios, pero Él me buscó a mí. Recordemos,
lea en su casa todo el capítulo 15 de Lucas, donde el Señor Jesucristo
va narrando las parábolas. Y tienen algo en común las parábolas.
Las cosas perdidas no podían buscar al dueño. La moneda no
podía buscar a la que perdió la moneda. La oveja perdida no
podía buscar al pastor. Todas las parábolas tienen eso
en común, las parábolas que va narrando el Señor Jesucristo. que el Señor es el que tiene
que buscarnos, porque no hay quien busque a Dios, y nosotros
no le estábamos buscando. Cuando hay personas que de pronto
dicen, toda mi vida busqué a Dios, sencillamente están mintiendo. Estaban buscando, y quizá estábamos
buscando, pero a un Dios de nuestra imaginación, a un Dios que se
parecía a nosotros, nada más que más grande. Pero al Dios
de la Escritura no le buscamos. hasta que él nos trajo al Señor
Jesucristo no le buscamos porque estábamos muertos en delitos
y pecados y un muerto pues no puede buscar nada él nos dio
vida porque es rico en misericordia y por eso el creyente el escogido
se deleita en alegrar su corazón en la misma fuente del gozo porque
sabe que Dios fue el iniciador, nosotros le amamos a él porque
él nos amó primero, nos alegramos en la fuente del gozo porque
sabemos que no es que nosotros le escogimos a él, él nos escogió
a nosotros, él nos escogió a nosotros en Cristo desde antes de la fundación
del mundo y vamos a mirar que es verdad de Dios en Efesios
capítulo uno versículo tres y cuatro bendito
sea el dios y padre de nuestro señor Jesucristo y note que estos
versículos son yo no me imagino al apóstol escribiendo esto triste
ni me imagino al que leyó la carta a la iglesia leyéndolo
triste esta es una expresión de adoración de deleite dice
bendito sea el dios y padre de nuestro señor Jesucristo que
nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales
en Cristo según nos escogió en él antes de la fundación del
mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de él. Versículo once, en él asimismo
tuvimos herencia habiendo sido predestinados conforme al propósito
del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad
a fin de que a fin que de que seamos para alabanza de su gloria
nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. Hermanos,
los escogidos se deleitan porque saben que qué bendiciones que
yo pueda haber conocido a la fuente del gozo, que yo haya
venido a la fuente del gozo, que no porque yo escogí la fuente
del gozo, yo iba a escoger siempre pues la gloria para mí, yo iba
a escoger siempre que él no reine sobre mí, porque mi naturaleza
es no buscar a Dios, mi naturaleza es aborrecer a Dios, pero Él
hizo un milagro y por eso estamos los creyentes deleitándonos,
porque Él nos ha escogido, porque Él nos ha dado una vida nueva,
una vida que ya no, pues no estamos extrañando cosas, porque sabemos
que el gozo está en el Señor. No, el creyente, pues no está
como aquel que está deseando comerse la cochinita, pero sabe
que le va a dar el colesterol alto, pero se está mordiendo
sus uñas. Porque el creyente ha, por la
gracia de Dios, ha conocido a dónde está el gozo, el verdadero gozo
está en la salvación. Él nos ha dado vida, vida nueva
y nuestro gozo está en el Señor. Y después hay un llamado que
deleita a los creyentes y es buscar a Kiobá. Y hay tres cosas
con respecto a eso. Primero dice buscar a Kiobá y
su poder, buscar su rostro continuamente, buscar a Kiobá. Damos gracias a Dios porque aunque
no podemos, el hombre es responsable. Dios lo llama. El Señor es digno
de que le busquemos porque Él es la fuente del gozo, porque
Él es digno de que sus hijos busquen todo lo que necesitan
en Él y es digno de toda adoración, no sólo de sus hijos, sino de
todas sus criaturas. y hay un llamado a buscar a Jehová
y su poder y obviamente el que está muerto en delitos y pecados
no puede, pero de todos modos hay que llamarlo porque él es
responsable y hay que hacer un llamado porque las ovejas van
a escuchar ese llamado porque el Señor por la palabra y por
su espíritu les va a dar vida y entonces ellos van a poder
responder el llamado, pero los creyentes están deleitando, aquellos
escogidos están deleitando ya que Dios los ha buscado y han
visto que él es la fuente del gozo, ellos se deleitan en seguir
buscando al Señor. Hubo mucha gente que fue corriendo
a buscar al Señor Jesús después que les dio de comer y lo fueron
a buscar para ser los rey porque pues tener comida gratis diario
pues pues les llamaba mucho la atención. Pero cuando el Señor
les confrontó y les dijo, ustedes no me buscan porque vieron la
señal y creyeron. Ustedes me están buscando porque
comieron pan y se saciaron. Pero su problema más grande no
es el pan material. Y cuando el Señor les habló de
la realidad de su necesidad, pues muchos dejaron de seguir
al Señor Jesús. Y el Señor preguntó a sus discípulos,
dijeron incluso, dura es esta palabra. Pero cuando él preguntó
a sus escogidos, se vio que el deleite de los escogidos es buscar
al Señor, porque la respuesta de Pedro fue, Señor, ¿a quién
iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y hermano, el creyente
está buscando al Señor. Primeramente es buscar a Jehová. Isaías capítulo cincuenta y cinco,
versículo seis, Dice, buscad a Jehová mientras
puede ser hallado, y amadle en tanto que está cercano. Buscad
a Jehová mientras puede ser hallado, y amadle en tanto que está cercano. Y hermanos, por gracia de Dios,
nosotros sabemos que buscar al Señor es deleitoso, que en su
presencia hay plenitud de gozo. Y sin embargo, Hay tantas distracciones
que de pronto nos obstaculizan o nos hacen olvidar dónde está
el gozo. Hay tantas cosas que de pronto
nos hacen correr hacia otro lugar equivocado. Pero el creyente
vuelve al Señor. El creyente no tiene otro lugar
donde ir. Y para el que no ha creído, pues
el llamado es buscar Takeová mientras puede ser hallado. llamarle
en tanto que está cercano. Si estás escuchando y pues tú
no has estado buscando al Señor, el Señor dice que es necesario
buscarle, buscar a Kiobá mientras puede ser hallado, buscar a su
misma persona. ¿Y cómo buscar a Kiobá? En el
Señor Jesucristo. Mirar al Señor Jesucristo con
ojos de fe, clamar al Señor para que Él te conceda arrepentimiento
para vida, clamar al Señor para que Él te muestre tu realidad
delante de Él, para que Él te muestre que en realidad pues
tú no puedes, tú no puedes responder a la demanda del Señor. Él demanda
perfección, Él demanda justicia perfecta, Él demanda un cumplimiento
perfecto de su ley y sin embargo que el Señor te muestre que no
es posible. Si estás pensando que eres buena
persona, si estás pensando que eso tú lo has hecho desde tu
más temprana edad, clama al Señor que te muestre que la realidad
no es así, al punto de que la realidad no es así, porque si
fuera así Cristo no hubiera venido. La necesidad de que Cristo viniera
era porque se tenía que cumplir la ley, porque ni una, ni la
letra más pequeña de la ley iba a pasar sin ser cumplida. Y el
Señor Jesucristo vino a cumplirla. Y nadie más la ha cumplido. Lo
que hemos hecho todos los nacidos de Adán es quebrantar la santa
ley de Dios todos los días de nuestra vida. Y cuando quebrantamos
uno de sus mandamientos, quebrantamos toda su santa ley, Y la ley no
fue dada para que tú te sientas que la estás cumpliendo. La ley
fue dada para que mires que es imposible que la cumplas. Y que
la ley está diciendo una sola cosa. El que no haga conforme
a todo lo que está escrito en este libro de la ley es maldito. Lo que la ley está demandando
es tu muerte. Lo que la ley demanda es que
la justa ira de Dios caiga sobre, sobre ti. Y que el Señor te muestre
que necesitas clamar al Señor Jesucristo, que necesitas clamar
para que te dé fe en la persona y en la obra del Señor Jesucristo,
que puedas creer que lo que Él demanda, Él lo ha provisto en
el Señor Jesucristo, que Él no va a aceptar nada que venga de
tus manos, sino va a aceptar únicamente lo que Él mismo ha
provisto en el Señor Jesucristo, que si tú quieres tener un corazón
limpio, necesitas ser limpiado por la sangre del Señor Jesucristo,
que si tú quieres tener perfecta justicia, tienes que clamar para
ser vestido con la justicia perfecta del Señor Jesucristo, que tú
tienes que venir con los brazos extendidos, sin nada que ofrecer,
sino solamente recibiendo por fe lo que el Señor Jesucristo
ha hecho, buscar su misma persona y seguir buscando una vez que
el Señor te ha dado te ha dado vida por su espíritu, una vez
que el Señor te ha dado perdón, te ha dado limpieza, seguir buscando
al Señor, seguir buscando su persona, cuando buscamos su persona,
podemos decir Podemos decir como dijo el profeta, aunque la higuera
no florezca ni en las vides haya fruto, aunque las vacas sean
quitadas de los corrales y las ovejas de la majada, con todo
yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Que nadie esté buscando primero
el poder o las bendiciones o los regalos, porque se va a ser evidente. Una persona dijo una vez, que
cuando empezó a ir a la iglesia le dijeron que Dios tenía un
compañero para ella y pasaron diez años y le pidió el compañero
y Dios no le dio el compañero y se fue y no volvió. Hermanos,
buscar a Kiobá. Porque cuando buscas a Jehová,
él te va a mostrar que su voluntad es buena, es agradable y perfecta.
Y si te da el compañero, lo vas a disfrutar. Y si no te da el
compañero, el gozo no se va a acabar. Porque en su presencia hay plenitud
de gozo y delicias a su diestra para siempre. Que nadie esté
buscando no al Señor, sino los regalos
que pueden vendir del Señor, que nadie esté buscando porque
desea salud, Dios da salud, Él es el que sana toda enfermedad,
por supuesto, pero no busques al Señor por la salud, no busques
al Señor por la comida, porque Dios puede dar comida y de hecho
la da, Lo reconozcas o no lo reconozcas, has comido hasta
el día de hoy porque Dios te ha dado de comer. Lo reconozcas
o no lo reconozcas, tienes salud al día de hoy porque Dios te
ha dado salud. Tienes vida hasta el día de hoy porque Él da vida.
Pero es necesario buscar su persona, buscarle a Él en el Señor Jesucristo. Y cuando nosotros le buscamos
a Él en el Señor Jesucristo, vamos a experimentar la obra
más poderosa. Le buscamos, no olvidemos, le
buscamos porque él nos da vida, de lo contrario no le podemos
buscar. Y la obra más poderosa es que él nos da vida juntamente
con Cristo. La obra más poderosa es que él
nos resucita espiritualmente, que él nos da vida espiritual.
La obra poderosa es que él pone su espíritu dentro de nosotros.
Es su obra más poderosa. Y el creyente está buscando su
poder para todo. Así como hizo ese Kías. Y algunas veces el creyente va a recibir la respuesta que
ora, pero no siempre va a recibir la respuesta que ora. Porque
los pensamientos de Dios no son nuestros pensamientos, ni sus
caminos son como nuestros caminos. como es más alto los cielos que
la tierra, sí son más altos sus pensamientos que nuestros pensamientos,
pero para su pueblo él tiene pensamientos de paz, pensamientos
de bien, aunque no siempre él, si le pedimos un compañero, nos
dé un compañero o una compañera, aunque no siempre que oremos
y le pidamos que él nos sane, él nos sane. Cuando Cuando Nabucodonosor se enojó
con los amigos de Daniel, y él hizo calentar el horno más de
lo normal, y él le dijo a sus amigos de Daniel, bueno, les
voy a dar chance otra vez, para que ustedes adoren la imagen,
y dijo, porque no hay Dios que les pueda liberar de mi mano.
Y ahí estaban los escogidos de Dios gloriándose en el Señor.
Y gloriándose en el Señor y buscando, ellos habían aprendido a buscar
la persona del Señor, su poder, pero ellos tenían claridad en
algo. Y la claridad que tenían fue, no nos vamos a arrodillar
delante de tu imagen. El Señor en que nosotros confiamos
puede librarnos, pero ellos dijeron algo, puede librarnos. Y aun si no nos libra, de todos
modos, no importa. no vamos a adorar tu imagen y
ellos sabían que Dios tiene el poder para evitar que se quemaran
pero sabían que Dios los podía dejar quemarse y de todos modos
si se quemaban pues Ellos tenían la misma convicción del apóstol
Pablo. Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Y ellos
experimentaron el poder de Dios. Así como ellos experimentaron
el poder de Dios no quemándose. Hubo algunos que están en la
lista de los héroes de la fe. que experimentaron el poder de
Dios de mantener la fe en el Señor Jesucristo, la confianza,
el gloriarse en el Señor Jesucristo, aunque ellos sí fueron quemados,
aunque ellos sí fueron aserrados, aunque ellos tuvieron que andar
escondiéndose porque el mundo no era digno. Y hermanos, el
poder de Dios es tal, que hace al escogido de Dios poder decir
en todo y para todo estoy enseñado, así para tener abundancia como
para padecer necesidad, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Buscar su rostro. Hermanos, damos
gracias a Dios porque nuestros pecados habían hecho ocultar
su rostro de nosotros, pero por la obra del Señor Jesucristo,
Él ha quitado nuestros pecados. Nuestros pecados han sido castigados
en el Señor Jesucristo. Y ahora podemos buscar su rostro,
porque es un rostro de padre amoroso, porque es el rostro
no de un juez airado, sino es el rostro de nuestro abogado. Si nosotros confiamos en el Señor
Jesucristo, dice, abogado tenemos para con el Padre Jesucristo
el justo, y Él es la propiciación por nuestros pecados. Hermano,
buscar ese rostro de padre amoroso, buscar el rostro de un abogado,
de nuestro abogado, buscar el rostro de aquel que es nuestro
profeta, buscar el rostro de aquel que es nuestro sacerdote,
buscar el rostro de aquel que está con nosotros todos los días
hasta el fin del mundo, buscar el rostro de aquel que se identificó
con nosotros y no se avergüenza de llamarnos hermanos, buscar
su rostro, anhelar ver el rostro de Dios. Antes le veíamos inatractivo
para desearle, pero por la gracia de Dios que él nos conceda el
recordar que su nombre es admirable, consejero, Dios fuerte, que es
padre eterno, que es nuestro príncipe de paz, y que nosotros
podamos tener el anhelo de ver su rostro, que sea el anhelo
que tenía el apóstol Pablo. No quiero nada sino conocer a
Cristo Jesús, mi Señor. En el rostro del Señor Jesucristo
podemos ver al Padre. cuando dijo Felipe, muéstranos
al padre y nos basta. Hace tanto tiempo que estoy contigo
y no me has visto. El que me ha visto a mí, ha visto
al padre. Que anhelemos ver al Señor Jesucristo. Buscar su rostro. Buscar su rostro
es venir a él en oración, deleitarnos en mirar su mirada compasiva,
de gracia, de rica misericordia, pero anhelar también su venida. Poder decir con el apóstol Juan,
Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos
semejantes a Él. ¿Por qué? Porque le veremos tal
como Él es. Querer ver su rostro. ¡Qué himnos
hermosos! Como en presencia de estar de
Cristo, ver su rostro. ¿Qué será? Con el fin en pleno
gozo, mi alma le contemplará cara a cara, espero verle. ¿Qué
contraste con aquellos que permanecieron aborreciendo al Señor Jesucristo?
Cuando Cristo venga, ellos van a decir a los montes, caed sobre
nosotros y cubridnos del rostro del que está sentado en el trono
y del cordero. Pero el creyente quiere ver al
cordero, el creyente quiere ver aquel que nos amó y nos lavó
de nuestros pecados con su sangre. Y hermanos, buscar a Jehová y
su poder es deleite de los escogidos de Dios, porque Dios nos ha mostrado
que él es la misma fuente del gozo, que él es nuestro padre,
que él es nuestro todo. Ven al Señor Jesucristo. Clama
al Señor Jesucristo que te dé arrepentimiento para vida. Clama
que te dé el don de la fe. No hay quien busque a Dios, pero
es responsabilidad del hombre buscar a Dios. Buscad a Jehová
mientras puede ser hallado y amadle en tanto que está cercano. Y
no olvidemos, ahora es tiempo que él está cercano, porque el
Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza,
sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Vamos a

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Joshua

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