Bootstrap
JC

El retrato de un Pastor

2 John 1-5
Joel Coyoc December, 26 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc December, 26 2021
Estudio de las Cartas de Juan

En el sermón "El retrato de un Pastor" de Joel Coyoc, se aborda la responsabilidad y el corazón del pastor dentro de la iglesia, basado en 2 Juan 1-5. Coyoc enfatiza que el pastor debe abordar a la congregación con respeto y amor, reflejando la relación entre Cristo y Su iglesia. Utilizando las escrituras, como Romanos 12:1 y 1 Pedro 5:1-3, el predicador sustenta que la tarea del pastor es guiada por la verdad eterna de Dios y no por nuevas revelaciones. La llamada a "amarnos unos a otros", como se menciona en la Epístola de Juan, se presenta como el mandamiento central y la esencia de la vida cristiana, destacando la necesidad de que el pastor sea también un miembro de la iglesia que comparte las mismas luchas espirituales. Así, el sermón subraya que la identidad del pastor no está en la autoridad, sino en su función como oveja redimida, que junto a su congregación busca la gracia y verdad en Cristo.

Key Quotes

“El pastor no se presenta como alguien de otra categoría, no se presenta como alguien que ya lo sabe todo... él comparte la necesidad del evangelio.”

“La verdad es eterna. Porque la verdad es Dios. Dios es verdadero. Su palabra es verdadera.”

“El mandamiento nuevo es amarnos unos a otros. ¿Y cómo hacemos para amarnos unos a otros? Estos hermanos ya habían estado en la verdad.”

“Un pastor es alguien que ruega, que recuerda, y se reconoce a sí mismo como una oveja.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuevamente nuestra
Biblia en la segunda carta del apóstol Juan. Dice la Palabra de Dios, el anciano
a la señora elegida y a sus hijos a quienes yo amo en la verdad
y no sólo yo sino también todos los que han conocido la verdad.
a causa de la verdad que permanece en nosotros y estará para siempre
con nosotros. Sea con vosotros gracia, misericordia
y paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en
verdad y en amor. Mucho me regocijé porque he hallado
alguno de tus hijos andando en la verdad conforme al mandamiento
que recibimos del Padre. Ahora te ruego, Señora, no como
escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde
el principio, que nos amemos unos a otros. Y este es el amor,
que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento, que andéis
en amor, como vosotros habéis oído desde el principio. Porque
muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan
que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador
y el anticristo. Mirad por vosotros mismos, para
que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón
completo. Cualquiera que se extravía y
no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios. El que
persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros y
no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa ni le digáis
bienvenido, porque el que le dice bienvenido participa en
sus malas obras. Tengo muchas cosas que escribiros,
pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues
espero ir a vosotros y hablar cara a cara para que nuestro
gozo sea cumplido. Los hijos de tu hermana, la elegida,
te saludan. Amén. Vamos a meditar el versículo
cinco, que dice, y ahora te ruego, señora, no como escribiendo un
nuevo mandamiento, sino que hemos tenido desde el principio, que
nos amemos unos a otros. Y nuestro tema es el retrato
de un pastor, el retrato de un pastor. Cuando empieza la carta, el apóstol
Juan empieza citando el anciano, a la señora elegida, y habíamos platicado que puede
entenderse en el sentido de su oficio como anciano, como pastor,
y también, por supuesto, en lo que respecta a Juan, pues tenía
90 años, y pues evidentemente era un anciano también de edad.
Sin embargo, su corazón pastoral se hace presente, y lo que él
va a mostrar al escribir la carta a la iglesia, muestra lo que
era claro para otros pastores de aquel tiempo. Y cuando nosotros
miramos cómo él se refiere a la iglesia, dice, podemos ver que
el pastor es alguien que es sumamente respetuoso cuando se dirige a
la iglesia. respetuoso para con la iglesia
del Señor Jesucristo. Por supuesto, él sabía, él tenía
claro que, pues, no estaba escribiendo a cualquier organización, estaba
escribiendo a la iglesia, a la iglesia que el Señor Jesucristo
compró con su propia sangre. Y él usaba una palabra ahí cuando
le dice Pues hay muchas formas en que
nosotros podemos entender la palabra señora. Estaba recordando
de una persona que tiene gente en su servicio y que, pues, es
una mujer de una alta posición social, y cómo las personas cuando
se refieren a ella le dicen señora y su nombre. Y no es lo mismo
cuando uno dice así casualmente señora, sino es una implicación
de respeto. La palabra que se utiliza ahí
es, ahora te ruego, señora, que es una palabra que se puede traducir,
por ejemplo, al inglés como lady, que es un título de nobleza.
Y aquí el apóstol, el pastor, está escribiendo con sumo respeto,
reconociendo y honrando a la Iglesia por causa de ser la esposa
del Cordero, aquella que Él compró con Su propia sangre y que Él
está trabajando para presentársela a Sí misma como una Iglesia gloriosa
que no tuviese mancha, ni arruga, ni cosa semejante. Y cuando vemos
esto, vamos a darnos cuenta de que está hablando de la Iglesia,
y es la manera de tratar a cada uno de los miembros de la Iglesia,
sea que sean hombres o que sean mujeres. Y podemos mirar algunos
otros pasajes que hablan al respecto, ya sea hacia los miembros femeninos
de la Iglesia o a la Iglesia en general, escrita por otros
pastores como Pedro, que escribe en primera de Pedro, capítulo
tres, versículo siete al diez, y dice, vosotros maridos, dice,
igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como abazo
más frágil, y como heredera de la gracia de la vida, para que
vuestras oraciones no tengan estorbo. Cuando vemos, por ejemplo,
en primera de Timoteo cinco uno al dos, El apóstol Pablo, un
pastor, escribiendo a Timoteo, un joven pastor, y le dice, no
reprendas al anciano, sino extórtale como a padre. Está hablando de
ancianos en mayor edad, miembros de la iglesia, y está llamándole
igual a tratarlos con el debido respeto. Dice, a las más jóvenes
como hermanas, a las más jóvenes como a hermanas, a las ancianas
como a madres, a los más jóvenes como a hermanos, a las ancianas
como a madres, a las jovencitas como a hermanas, con toda pureza. Pedro otra vez escribiendo a
otros pastores, les dice, ruego a los ancianos que están entre
vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos
de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada,
apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando
de ella no por fuerza, sino voluntariamente, no por ganancia deshonesta, sino
con ánimo pronto. Y vemos que es consistente a
lo largo de la escritura, el hecho de tratar a la iglesia
con sumo respeto. Esa palabra, señora, ahí es un
título de nobleza. Y el apóstol, el anciano, el
pastor, se está refiriendo a la iglesia mirándola como un cuerpo
que es digno de respeto. Ahora, cuando nosotros miramos
este versículo, nos deja ver muchas cosas que son bien claras
con respecto a lo que debe de ser un pastor. Y una de las primeras
cosas que nos muestra el pasaje es que un pastor reconoce, y
reconoce dos cosas, reconoce la tarea presente que tiene que
hacer, reconoce cuál es la fuente. Vemos también que un pastor es
alguien que ruega. Dios manda, pero un pastor ruega. Un pastor es alguien que recuerda,
y un pastor es alguien que se reconoce a sí mismo como oveja. dice, el pastor reconoce, es
interesante que terminando el versículo anterior donde Juan
ha hablado de sus emociones, de ese regocijo grande, por causa
de encontrar a miembros de la iglesia que están andando, consistentemente,
caminando en la verdad, pues él está eufórico, de gozo, a
ese descubrimiento le ha producido una emoción, pero un pastor,
un pastor no se deja simplemente llevar por un estado de éxtasis
y perder el rumbo, o pensar, bueno, ya la hicimos, ya muchos
de los hermanos están andando en la verdad, entonces podemos
estar muy tranquilos. Él dice, y ahora, ahora, aunque
muchos de ustedes están caminando en la verdad, ahora, ahora, y
está hablando y va a empezar a describir que él tiene presente
cuál es su tarea. No importa si la mayoría de la
iglesia está andando en la verdad o si son pocos en la iglesia
que están andando en la verdad, cualquiera que sea, ya sea que
sea casi el 99% o que sea el 65%, hay algo que el pastor tiene
que seguir haciendo. porque no es que lo hayamos logrado
ya, ni que ya hayamos llegado a la meta, sino que hay que olvidar
lo que queda atrás y proseguir a la meta, al premio del supremo
llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Y eso lo hace al pastor
poder tener en claro que tiene que seguir llamando a la iglesia. Después de marcar que él tiene
claro su tarea, él deja claro también que no sólo reconoce
su tarea y que va a desarrollar esa tarea en beneficio de la
iglesia. En el mejor momento de la iglesia,
la iglesia necesita el evangelio, como en su momento más difícil,
sigue necesitando el evangelio. Pero el apóstol también reconoce,
el pastor reconoce la fuente. Dice, ahora te ruego señora y
dicen no como escribiendo un nuevo mandamiento hoy está de
moda personas que empiezan a se suben a púlpitos y dicen hermanos
hoy les traigo una nueva revelación y ellos están presentándose a
sí mismos como la fuente gente que tiene algo novedoso que decir
y la verdad es que La verdad es eterna. Porque la verdad es
Dios. Dios es verdadero. Su palabra
es verdadera. Cristo es la verdad. Y dado que
Dios es verdad, y la verdad entonces es eterna. Entonces, si hay algo
que es nuevo, pues lo más seguro es, no es verdad. Porque la verdad
es eterna. Y aquí está ese simplemente hecho
de decir, no les traigo algo nuevo. Está hablando de reconocer
y no de darse mérito a sí mismo, como alguien que ha descubierto
algo nuevo que mostrar. No hay algo nuevo que mostrar,
hay una verdad eterna que seguir recordando constantemente. Él
reconoce que Dios es la fuente y no hay nada novedoso que estar
presentando a la iglesia. Ahora, después de dejar en claro
que él tiene su tarea muy clara, él empieza a desarrollar esta
tarea. ¿Y cuál es la manera en que él desarrolla esta tarea?
Lo primero que vemos aquí es que el pastor ruega. ruega, y
porque él sabe que él no es la fuente, porque él sabe que él
no es la autoridad. Los pastores ruegan, Dios manda. Y esto es consistente con lo
que Pedro ha dicho a los pastores. Dice, ustedes apacienten la grey
de Dios que está entre vosotros, dice, no como teniendo señorío,
o sea, no obligándolos, no dictando como un dictador o imponiendo
su voluntad sobre la Iglesia, sino tomando la Palabra de Dios
y rogando. Y es interesante que hay muchos
otros lugares en la Escritura donde pastores hablan cosas que
la Iglesia es llamada a hacer, y lo hacen justamente en voz
de ruego. Uno de esos lugares es, por ejemplo,
Romanos capítulo 12, versículo 1, el apóstol Pablo dice así,
hermanos, dice, os ruego por las misericordias de Dios que
presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo y agradable
a Dios, que es vuestro culto racional. El apóstol Pablo, también allá
en Filipenses, había un conflicto entre dos mujeres que evidentemente
eran creyentes, habían servido al Señor, pero Bueno, los creyentes
y los fieles siervos de Dios también pecan, y estaban en una
situación de división, y el apóstol Pablo dice, No, él no dijo, yo
les ordeno, sino les ruego que sean de un mismo sentir en el
Señor. En Corintios también el apóstol
Pablo, también como pastor, dice, así que somos embajadores en
nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros,
os rogamos en nombre de Cristo, reconciliaos con Dios. Y el pastor
desarrolla su tarea, predicando la verdad y rogando con respeto
a la iglesia, rogándole, y le está rogando acerca de un mandamiento,
de un mandamiento que lo que está haciendo en este ruego es
recordar. El pastor recuerda. Y esto lo
podemos ver de otros pastores. Pablo dice, a mí no me es molesto
el escribiros las mismas cosas y para vosotros es seguro. Pedro
dice, entre tanto que yo esté en el cuerpo, pues yo quiero
despertarlos una y otra vez en amonestación. para vosotros es seguro. Somos
personas que solemos olvidar. Somos personas que no sólo solemos
olvidar, sino que es necesario que se nos recuerde la misma
verdad eterna, porque hay miles de voces que están compitiendo
con la verdad por nuestra atención, con la verdad. y no sólo voces
externas, sino nosotros mismos adentro llevamos una voz que
es mentirosa. Dice la Biblia, engañoso y perverso
es el corazón del hombre más que todas las cosas. Así que
tenemos ruido por dentro y ruido por fuera, que luchan por captar
nuestra atención, y es necesario que nosotros podamos volver a
la fuente, esa fuente de ese mensaje que es eterno. Y Él está
en ruego recordándoles, y les está recordando un mandamiento
que está al final del versículo, que nos amemos unos a otros,
que nos amemos unos a otros. Y ese es, ese es el mensaje,
amarnos unos a otros. Y ese es el mensaje que hay desde
el principio. Cuando Dios después de haber
creado a Adán y después Dios lo durmió y sacó a Eva y lo presentó
a Adán yo creo que usted recuerda el versículo Adán estaba emocionado
y él dijo esta será llamada varona porque de mi carne fue es hueso
de mis huesos y carne de mi carne y había emoción y él estaba emocionado
y entusiasmado con la obra de Dios y él amaba a su esposa Las
cosas cambiaron cuando él cambió el amor a Dios por el amor a
las cosas creadas. A partir de ahí, él ya no se
puso al lado de su esposa emocionado, sino él apuntó a su esposa y
la culpó cuando Dios le preguntó y él dijo, la mujer que me diste,
ella me dio y yo comí. Y empezaron nuestros conflictos.
Y todo fue por causa de no poder amar a Dios. Y hemos nacido en
este mundo incapaces de amar a Dios, aborreciendo a Dios. Frecuentemente somos deslumbrados
con tantas cosas que también demandan nuestro amor. Y nos
inclinamos constantemente ante ídolos de nuestro corazón, ante
cosas que prometen darnos satisfacción. Y es interesante que hay personas
que Después de un éxito, alguien le preguntó cuál de los éxitos,
cuál de los negocios que él había hecho le había dado mayor satisfacción
y la respuesta fue el próximo. Porque recuerdo hace mucho tiempo
a un joven que decía, en aquellos años, cuando tener una cámara
de aquellas con rollo de 24 fotografías y su su flash, y un joven que durante
tres años trabajó para tener una, y después cuando la pudo
tener al poco tiempo, pues ya no era tan emocionante tenerla.
Y es que no está en las cosas, sino está... Dios nos ha dado
las... Dios Es el que da satisfacción,
el que llena de gozo nuestra vida. Y cuando estamos llenos
y satisfechos en Dios, podemos disfrutar de las cosas que Dios
nos da. Sin embargo, frecuentemente confundimos
el rumbo e intentamos buscar en las cosas. Adán y Eva intentaron
buscar en aquel fruto. en lugar de buscar en Dios que
daba satisfacción plena a su vida. Cambiaron la gloria de
Dios por la gloria de las cosas creadas y cayeron en incapacidad
de amarse. El hombre que no conoce a Dios
no ama. La Biblia dice, el que no ama
no ha conocido a Dios porque Dios es amor. La gente allá afuera
puede mostrarnos cosas parecidas al amor, pero bíblicamente no
es amor. Y recuerde que el amor es, Dios
es amor, y cualquier otra cosa que no procede de un corazón
redimido por Dios no es amor. Y el mandamiento nuevo es amarnos
unos a otros. ¿Y cómo hacemos para amarnos
unos a otros? Estos hermanos ya habían estado
en la verdad, conforme al mandamiento del Padre. Y se les está recordando
que en Cristo ellos pueden amarse unos a otros. Se les está recordando
el guardar sus mandamientos, porque al final los mandamientos
es, podemos dividir la ley en cinco que son con relación a
Dios y cinco con relación al prójimo. Cuando amamos a Dios
y nuestro gozo está en Dios, podemos amar al prójimo. Cuando
nosotros intentamos amar al prójimo, sin amar a Dios es imposible.
Cuando alguien más nos dice qué hacer, qué pensar, qué decir,
qué sentir, pues normalmente lo que vamos a hacer no va a
ser precisamente amar al prójimo. Solamente cuando nuestro gozo
está en Dios y entonces somos libres para amar. El Pastor está recordándoles,
este es el mensaje desde el principio. Desde el principio es amarnos
unos a otros. Y lo que hemos oído desde el
principio es lo que Juan nos presenta cuando comienza el Evangelio
de San Juan y cuando empieza la primera epístola. Lo que hemos
oído desde el principio. Dice allá en el capítulo 1 lo
que era desde el principio, lo que hemos oído, y lo que era
desde el principio no sólo es el mandamiento del amor, sino
lo que era desde el principio es el amor mismo, que es el Señor
Jesucristo. En el principio era el Verbo,
y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Todas las cosas
por Él fueron hechas y sin Él nada de lo que ha sido hecho
fue hecho. Dice la Biblia, en Él estaba la vida, y la vida
era la luz de los hombres. Cristo ha venido. Y la única
manera que tenemos de amarnos es... seguir creyendo en el Señor
Jesucristo, seguir confiando en el Señor Jesucristo, seguir
viendo nuestra incapacidad de amar en nosotros mismos y venir
vez tras vez al Señor Jesucristo, es mirar la manera en que Él
nos ha amado, siendo personas que no teníamos nada amable,
siendo personas que lo único que podíamos mostrar a su vista
era algo aborrecible. No obstante, Él nos amó con amor
eterno. Siendo personas que debíamos
experimentar toda su ira, Él envió a Su Hijo para ganar todo
lo que nosotros hemos fracasado en hacer. Él mandó a Su Hijo
para cumplir los mandamientos. Él consistentemente vivió en
esta tierra haciendo los mandamientos de Su Padre y amando Aún en las
situaciones de mayor dificultad, aún allí en esa cruz, siendo
objeto del odio de las personas, Él respondió con amor. Su oración
dijo, Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Su confianza
total en el Señor en la circunstancia más difícil de su vida. Eso es
lo que era en el principio. Él que era en el principio con
Dios vino a esta tierra y cumplió esa ley que somos incapaces de
cumplir, pero Él resucitó después de haber llevado el castigo por
nuestro fracaso. y Él ascendió al cielo, y por
causa de haber dado satisfacción a la justicia del Padre Él, dio
Su Espíritu Santo, para que por el poder de Su Espíritu Santo,
nosotros podamos vivir en el mandamiento que hemos recibido
desde el principio. El principio para la vida del
creyente es Cristo Jesús. Cristo es nuestra esperanza. Cristo es nuestro gozo. Cristo
es nuestro abogado. Cristo es la propiciación por
nuestros pecados. Cristo es el camino. Él es la verdad. Él es la vida.
Cristo es el que nos abre el acceso al trono de gracia. Cristo
es el que nos permite entrar al lugar donde hay plenitud de
gozo y delicias a su diestra para siempre. Ahora, el pastor
no sólo está recordando. Hay algo interesante cuando Juan
escribe aquí y dice, no como escribiendo un nuevo mandamiento,
y noten que después dice, sino el que hemos tenido desde el
principio, que nos amemos unos a otros. El pastor se reconoce
como oveja a sí mismo. Él no les está diciendo, saben
que yo les estoy recordando el mandamiento que tienen desde
el principio. Él está diciendo el mandamiento
que tenemos desde el principio, que nos amemos unos a otros. El pastor se está predicando
a sí mismo. Él se está incluyendo y se está
reconociendo como una oveja. como una oveja del Señor Jesucristo,
que está bajo el cuidado de aquel que es el Buen Pastor. Y qué
importante es cuando nosotros tenemos que compartir con otras
personas, en algunos casos con hermanos en Cristo, en algunos
otros casos con hijos, Y poder decir qué diferente es acercarnos
a un hijo y decirle, hijo, tú necesitas conocer a Cristo. A
decir, hijo, necesitamos conocer a Cristo. Yo experimento las
mismas cosas que tú experimentas. Yo experimento esa misma clase
de luchas. Yo tengo el mismo mandamiento
que tú tienes. Yo no soy de otra categoría distinta. Yo sigo teniendo esas mismas
luchas y sigue siendo mi misma necesidad confiar en el Señor
Jesucristo. Sigue siendo mi misma necesidad
el poder venir constantemente otra vez al Señor Jesucristo
y hallar en Él todo lo que yo necesito. El poder saber que
nuestra victoria, que nuestra paz, que nuestro gozo está en
el Señor Jesucristo porque Dios ha provisto en Cristo todo lo
que Él demanda. y el pastor no se presenta como
alguien de otra categoría, no se presenta como alguien que
ya lo sabe todo y está arengando a una bola de ignorantes, sino
alguien que comparte la necesidad del evangelio, alguien que Dios
le ha enseñado sus luchas. Y es interesante que esto vemos
de otros pastores. El apóstol Pablo escribe, y él
habla y dice, mirándose a sí mismo, miserable de mí. ¿Quién
me va a librar de este cuerpo de pecado? El apóstol Pablo se
identifica y dice, palabra fiel es esta y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores.
Hermanos, qué importante es que Dios nos ayude a recordar y hablar
siempre un lenguaje inclusivo, platicar con las personas y decir,
Vamos a orar porque necesitamos de la gracia de Dios. Vamos a
orar porque necesitamos conocer al Señor Jesucristo. Es interesante
que en el mismo momento en que estamos, algo que no debemos
de olvidar es el pecado de otros nos tienta. Por eso el Señor
dijo que debemos primero sacar nuestra viga. Alguien dijo, no
trates con el corazón de otro, sin tratar primero con tu corazón.
Y algo importante es los pastores, cuando están ministrando, ya
sea personalmente o cuando se está predicando desde un púlpito,
se predica desde la perspectiva de alguien que también necesita
recordar el mandamiento que tenemos desde el principio. Alguien que
puede decir, como dice Pablo también, pues no es que yo ya
lo haya logrado, es que estoy en la lucha, es que prosigo a
la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús, y poder acercarnos con gracia, como dice la escritura,
considerante a ti mismo, el pastor, el diácono, el hermano más humilde
de la iglesia, el que tiene un año, el que tiene dos años, el
que tiene diez, el que tiene veinte, el que tiene treinta
años, Y damos gracias a Dios, porque yo creo que entre más
años tengamos en el Señor, cada vez vamos a ser más conscientes
de cuán necesitados estamos de la gracia de Dios. En una reunión
donde había un hombre de mucha edad y que había servido por
muchos años al Señor, le preguntaron a él algún motivo de oración,
y él dijo, Yo quiero que oren para que Dios me conceda terminar
con fidelidad la carrera. Y alguno de los muchachos jóvenes
pensó, pues este abuelito, ¿qué pecado puede hacer? Y la verdad
es que aquellos que entre más en verdad estemos en el Señor,
vamos a ser más conscientes de lo frágil que es y lo necesitados
que somos, porque el mérito está en el Señor Jesucristo, porque
nuestra seguridad está en el Señor Jesucristo, no está en
nosotros. Si esto se tratara de nosotros,
pues mejor mejor vamos porque ya está perdido todo pero damos
gracias a Dios porque no se trata de nosotros se trata de que tenemos
un buen pastor los pastores son pastores pero hay un solo y buen
pastor el príncipe de los pastores los pastores de verdad los pastores
fieles se reconocen a sí mismo como ovejas entonces hermanos
Recordando, el pastor reconoce su tarea presente. Su tarea presente
no es impactar a la gente con nuevas cosas. Su tarea presente
y en los momentos de más gozo y de más emoción por lo que Dios
está haciendo, nos seguimos recordando, no hemos llegado. hermanos, disfrutemos
la emoción, regocijémonos en el Señor, pero sigamos escuchando
lo que es desde el principio, el evangelio eterno de la gracia
de Dios, la verdad que está en el Señor Jesucristo, sigamos
dando toda la gloria a la fuente y regocijándonos en saber que
tenemos una fuente y esa fuente es Dios, es su palabra, es el
Señor Jesucristo, es el Espíritu Santo, un pastor que es un fiel
pastor va a tratar con respeto a la iglesia, pero cuando llame
a la iglesia a vivir en el mandamiento, él va a reconocer que el que
manda es Dios y el pastor ruega. Un pastor va a recordar una vez
y otra vez, y en los momentos cuando parece que ya estamos
casi tocando el cielo, aún mientras no lo toquemos, el pastor va
a seguir recordando que tenemos que volver al principio, a la
verdad eterna que tenemos desde el principio. Y un pastor es
alguien que se va a acercar compasivamente porque es consciente que él también
es oveja. Un pastor no se siente el vicario
de Cristo. Un pastor se siente una oveja
del Señor Jesucristo. Un pastor comunica el hecho de
que él necesita la misma gracia que los demás hermanos necesitan.
Siempre va a haber momentos en que nosotros podemos ministrar
desde un púlpito, desde una silla a otra silla, y en algunos momentos
va a ser en el otro sentido. Somos llamados a edificarnos
mutuamente. Tenemos un pastor, el buen pastor,
y ese es el Señor Jesucristo. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.