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JC

Las cosas escritas

1 John 5:13
Joel Coyoc December, 1 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc December, 1 2021
Estudio de las Cartas de Juan

La prédica de Joel Coyoc se centra en el tema de la certeza de la vida eterna, basándose en 1 Juan 5:13. El predicador argumenta que el apóstol Juan escribe para asegurar a los creyentes que poseen la vida eterna y es esencial continuar creyendo en el nombre del Hijo de Dios. Coyoc destaca la importancia de conocer a Dios y su Testimonio sobre su Hijo, utilizando pasajes como 1 Juan 1:5 y 1 Juan 3:14 para enfatizar cómo la vida eterna se manifiesta en aquellos que están en comunión con Dios y que han experimentado la redención en Cristo. El sermón subraya que la vida eterna no solo se refiere a la eternidad después de la muerte, sino que inicia en el momento de la fe y el conocimiento de Dios, y es vital para el crecimiento espiritual del creyente, instando a una fe activa y continua.

Key Quotes

“Estas cosas os he escrito a vosotros, que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.”

>

“La vida eterna es conocer a Cristo. Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo, su Hijo, a quien has enviado.”

>

“Creer en su nombre implica todos los beneficios de creer en su nombre y esos beneficios son para que sepáis que tenéis vida eterna.”

>

“El apóstol está escribiendo todo esto para que podamos recordar constantemente… ¿en quién estoy confiando?”

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vamos a abrir nuestra biblia
en primera de Juan en su capítulo cinco dice la palabra de Dios todo
aquel que cree Y todo aquel que ama al que engendró,
ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que
amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus
mandamientos. Pues este es el amor a Dios,
que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo el que es nacido
de Dios vence al mundo, y esta es la victoria que ha vencido
al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo,
sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es Jesucristo
que vino mediante agua y sangre. No mediante agua solamente, sino
mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio,
porque el Espíritu es la verdad. porque tres son los que dan testimonio
en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos
tres son uno. Y tres son los que dan testimonio
en la tierra, el Espíritu, el agua y la sangre, y estos tres
concuerdan. Si recibimos el testimonio de
los hombres, mayor es el testimonio de Dios, porque ese es el testimonio
con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el
Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo. El que no cree a
Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio
que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio,
que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la
vida, el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros,
que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que
tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo
de Dios. Y esta es la confianza que tenemos
en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad,
Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye,
en cualquiera cosa que pidamos sabemos que tenemos las peticiones
que le hayamos hecho. Si alguno viera a su hermano
cometer pecado que no sea de muerte, pedirá y Dios le dará
vida. Esto es para los que cometen
pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte por el cual
yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado, pero
hay pecado no de muerte. Sabemos que todo aquel que ha
nacido de Dios no practica el pecado, pues aquel que fue engendrado
por Dios le guarda y el maligno no le toca. Sabemos que somos
de Dios y el mundo entero está bajo el maligno, pero sabemos
que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para
conocer al que es verdadero y estamos en el verdadero en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la
vida eterna. Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén. Versículo trece dice, estas
cosas os escribo a vosotros que creéis en el nombre del Hijo
de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna y para que creáis
en el nombre del Hijo de Dios. Estas cosas os he escrito a vosotros. Y el tema, nuestro tema hoy es
las cosas escritas. Las cosas escritas. El apóstol Juan escribe esta
carta. Bueno, Dios lo utiliza también
para escribir Segunda de Juan, Tercera de Juan, el Evangelio
de Juan. Y hay algo que es evidentemente
de su mayor preocupación al escribir la carta y es con respecto a
lo que es el corazón del Evangelio, con respecto a la realidad de
la condición de la descendencia de la mujer y la realidad es
que nacemos muertos espiritualmente. A lo largo de la escritura, en
diferentes lugares, diferentes siervos de Dios hablaron de qué
es la necesidad del ser humano. Por ejemplo, los profetas escribieron
que el pueblo de Israel padecía por falta de conocimiento de
Dios. Otro profeta escribió, no se alabe el fuerte en su fortaleza
ni el rico en su riqueza, sino alábese en esto el que hubiere
de alabarse, en conocerme y entenderme que yo soy Jehová. Y el conocimiento
de Dios es la necesidad del hombre. El hombre requiere de conocer
a Dios. El hombre cayó de la posición privilegiada en que
fue creado, de una santidad que no estaba confirmada. Y el hombre
cayó en pecado y nace muerto espiritualmente. Ahora, ¿qué
es la vida eterna? La vida eterna es un tema constante
de Juan y de todos los escritores como Pablo. El corazón es, el hombre está
muerto en delitos y pecados y sólo hay una manera de tener vida
eterna y esa manera es creyendo en el Señor Jesucristo. hace
fuerte énfasis al punto que si recordamos la primera el evangelio
de Juan está escrito dice que Jesús hizo muchas cosas las cuales
él no escribió pero las escribió las escribió para que puedan
saber que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios y para que creyendo
tengamos vida en su nombre. Cuando Llegamos al versículo
trece. El apóstol Juan está empezando
a entrar ya en la conclusión de esta carta, que en realidad,
si recuerdan, cuando empezamos mencioné que era más que una
carta, es una especie de sermón que el apóstol Juan está predicando
y está girando alrededor de temas que va repitiendo y va profundizando,
repitiendo y profundizando. Y aquí Él menciona unas cosas
escritas. Dice, estas cosas os he escrito.
Usualmente, mucha gente enseña acerca de que el propósito de
esta epístola es dar la certeza de la salvación al creyente.
Y eso es cierto. Ese es el propósito de la carta.
No obstante, muchas veces cuando se piensa en este versículo,
se piensa solo en el contexto inmediato, quizá los dos versículos
anteriores e inmediatamente el versículo 13. Ahora, ¿cuáles
son las cosas que Él ha escrito? En realidad, las cosas que el
apóstol Juan ha escrito no son los tres versículos que están
antes, sino es desde el versículo uno de la carta. ¿Cuáles son
esas cosas escritas? Lo que Él ha escrito para que
podamos. Dice, las cosas, estas cosas
os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo
de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna y para que creáis
en el nombre del Hijo de Dios. Y Juan está dejando aquí claro,
uno, las cosas escritas. Y para hacer memoria de cuáles
son esas cosas, tendríamos que hacer un recorrido a través de
esta epístola. Lo siguiente que él nos dice
es, ¿a quiénes se lo ha escrito? A vosotros que creéis en el nombre
del Hijo de Dios, los destinatarios de las cosas escritas. ¿A quiénes
dirige esas cosas escritas? Después, Él tiene un propósito
al dejar estas cosas escritas. Y el propósito es para que sepan
que tienen vida eterna. Pero no sólo para que sepan que
tienen vida eterna, sino para que sigan creyendo en el nombre
del Hijo de Dios. ¿Y cuáles son las cosas escritas?
Si nosotros vamos al principio, lo que Juan ha escrito es, uno
es Puedes saber que tienes vida eterna si la vida se te ha manifestado. Eso es lo que él está planteando
en los primeros versículos. Y él ha experimentado vida eterna
y él tiene un deseo de que otros tengan vida eterna. Y él está
proclamando lo que ha visto y lo que ha oído. Y lo que él ha visto
y oído es la vida que se ha manifestado. Tú puedes saber que tienes vida
eterna si Cristo se te ha manifestado. Tú puedes saber que tienes vida
eterna si tú has visto y has oído la voz del buen pastor,
si tú has visto aquel que es la luz del mundo, y si tú has
sido cautivado por su belleza y sigues mirando embelezado por
la belleza del Señor Jesucristo. Si en ti ha ocurrido lo que dice
Juan, que has experimentado, dice, desead como niños vecinos
nacidos la leche espiritual no adulterada, para que por ella
crezcáis para la salvación, si es que habéis gustado la benignidad
del Señor, si has gustado que Dios es bueno, si has gustado
que Cristo es bello, recuerde que antes de venir a Cristo aborrecimos
a Cristo. Cristo fue aborrecido y dice,
sin causa le aborrecieron. Y que en lugar de que nosotros,
como dice Isaías, no haya atractivo en él, aquel que sabe que tiene
vida eterna es porque le ha visto y ha visto que en realidad es
atractivo. En él está la belleza. Después
en el versículo cinco del capítulo uno dice, es el mensaje que hemos
oído de él, Dios anunciamos, Dios es luz y no hay ninguna
tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión
con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la
verdad. Pero si andamos en luz como él está en luz, tenemos
comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo su Hijo
nos limpia de todo pecado. Y Juan está diciendo acá, puedes
saber que tienes vida eterna si estás en la luz, Porque Cristo
es la luz verdadera, aquella luz que alumbra a todo hombre.
Dice, vino al mundo, en él estaba la vida y él era la luz de los
hombres. Cuando esa luz nos alumbra, podemos
saber que tenemos vida eterna, a pesar de que somos conscientes
de que somos pecadores. Porque dice Juan, Si te pones
a decir que no es pecado, pues haces a Dios mentiroso. La cuestión
es entender que Cristo vino justamente para quitar nuestros pecados.
Y puedes saber que tienes vida eterna cuando en lugar de intentar
esconder el pecado, en lugar de justificarlo, en lugar de
hablar de errores, hablas de que eres un pecador, pero que
Cristo vino justamente a salvar pecadores. Puedes saber que tienes
vida eterna cuando has entendido cuál es la propiciación por tu
pecado. Puedes saber que tienes la vida
eterna cuando tú estás seguro de que tienes un abogado para
con el Padre a Jesucristo el Justo. Y puedes saber que tienes
vida eterna cuando el Señor dice, dice en el capítulo tres, Nosotros sabemos, versículo 14,
que hemos pasado de muerte a vida en que amamos a los hermanos.
El que no ama a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece
a su hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida
eterna permanente en él. Y esa es otra manera, dice, y
en esto conocemos que somos de la verdad y aseguraremos nuestros
corazones delante de él. Y el apóstol Juan está dejando
todas estas cosas para poder saber que tenemos vida eterna. Sabemos que tenemos vida eterna
a través de esas manifestaciones que él ha... dejado claras que
se hacen visibles y evidentes en aquel que está en la luz,
en aquel que ha creído y por haber creído ha nacido en la
familia de Dios. Recuerde que dice estas cosas
les escribo a vosotros que habéis creído en el Hijo de Dios. Él
está escribiendo a aquellos que han sido adoptados en la familia
del Señor. ¿A quiénes está dirigiendo? A
los que han creído. A los que han creído. Los detalles
de las cosas escritas son los que han creído en el nombre del
Hijo de Dios. han creído en el nombre del Hijo
de Dios. Si tú has creído en el nombre
del Hijo de Dios, todo esto se ha escrito para que tú puedas
saber que tienes vida eterna al mirar cómo se está manifestando
en ti la vida del Señor Jesucristo. ¿Y qué es creer en el nombre
del Hijo de Dios? Porque las cosas escritas se
le escribieron a los que creen en el nombre del Hijo de Dios.
Cuando pensamos en el nombre del Hijo de Dios es Jehoshua,
que es la palabra que nosotros leemos Jesús, que es Jehová salva
o Jehová el salvador. Hemos creído en el nombre de
Cristo, del Hijo de Dios. Su nombre es Cristo, que es el
ungido de Dios. Su nombre es Jesús, que es Jehová
salva. Y eso quiere decir que Él es
el que realiza la salvación de su pueblo. Es creer en el nombre
del Hijo de Dios, es creer que Él es Dios que tomó forma humana
y que lo hizo para salvar a su pueblo de sus pecados y que lo
salvó haciendo lo que su pueblo no puede hacer, viviendo y cumpliendo
perfectamente la ley en favor de su pueblo y sufriendo el castigo
que merece quien no cumple la ley. Él, su nombre es Jesús,
cuando pensamos en su nombre, su nombre es Dios fuerte, llamará
su nombre admirable, consejero, Dios fuerte, padre eterno, príncipe
de paz. Hermanos, que Dios nos ayude
a mirar y a pensar en cada aspecto del nombre, el nombre del Señor
Jesucristo. Su nombre que es sobre todo nombre. Dios le dio un nombre que es
sobre todo nombre. Dios le dio, su nombre es admirable. Hermanos, en verdad que sin Cristo
no le veíamos atractivo, pero cuando Él nos ha dado vida, cuando
hemos nacido en Su familia, que nosotros podamos experimentar
que Él es admirable. Cantamos, por ejemplo, un himno que se llama Sublime
Gracia, porque es la forma en que se puede cantar en español,
pero el nombre en inglés, si lo traducimos, no lo podríamos
cantar, que es gracia admirable y asombrosa, admirable es algo
que es de asombro. Hermanos, si hemos creído en
su nombre, clamemos al Señor para que nos haga estar, su nombre
es admirable. Si hemos creído en el Señor,
que nosotros podamos andar caminando por esta vida no como gente extraviada,
porque Él es admirable, consejero, consejero. Él es aquel que da
consejo, Él es aquel que el salmista le conoció y Él dijo, lámpara
es a mis pies tu palabra y lumbrera mi camino. Leemos el Salmo 119 y encontramos
las cosas maravillosas que el salmista experimentó porque estaba
conociendo a Dios. Y nosotros tenemos la bendición
de conocer a Dios en Cristo Jesús. Su nombre es creer en su nombre,
que Él es admirable, consejero. Él es Dios fuerte. Nosotros somos
débiles, pero tenemos un Dios que es fuerte, que es Padre eterno. Creemos en un Dios que es Padre
Eterno, que Él no tiene principio, no tiene fin, Él es el Alfa,
Él se revela a Juan y le dice yo soy el Alfa, el Omega, yo
soy el primero y el último, yo soy el que vivo y estuvo muerto,
más sea aquí que vivo por los siglos de los siglos. Cuando
pensamos, pensar en lo que implica creer en su nombre y gozar de
los beneficios de creer en su nombre. Él es Dios fuerte, Él
es Padre eterno, no importa cuán amenazador sea el enemigo. Que
dice la Biblia es como un león rugiente buscando a quien devorar,
pero Dios Cristo, su nombre es Dios fuerte. Él es Padre eterno. Y Él dijo, no les voy a dejar
huérfanos. Yo estoy con ustedes todos los
días hasta el fin del mundo. En el mundo vamos a tener aflicción,
pero nuestro Padre es Padre eterno. Es aquel que nos ha adoptado
y vamos a ser de su familia por la eternidad. Por eso nadie nos
puede separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Estas
cosas son para los que hemos creído eso. creído en su nombre
todos los aspectos de su nombre cuando pensamos en apocalipsis
se menciona nombre de jesucristo dice que su nombre es fiel y
verdadero él es el rey de la gloria él está sentado en el
trono y todas las implicaciones de su nombre él es príncipe de
paz hermanos qué bendición de qué Creer en su nombre es que
Él es Príncipe de Paz. Y Príncipe de Paz es Él es nuestra
paz. Que Él nos ha llevado a estar
en paz con Dios. Nuestros pecados habían hecho
separación y división, pero justificados pues por la fe tenemos paz para
con Dios porque el nombre de Cristo es Príncipe de Paz. Y si él es príncipe de paz, estamos
en paz con Dios, pero podemos estar en paz en medio de cualquier
circunstancia sabiendo que Él está gobernando todas las situaciones
de nuestra vida. Sabiendo que situaciones que
vienen a nuestra vida, aunque son complejas, aunque son difíciles,
aunque muchas veces son dolorosas, Él mismo las trae a nuestra vida
y lo está haciendo para que le conozcamos de maneras que de
otra manera no podríamos conocerle. poder preguntarle al Señor siempre
que viene algo, somos tentados a preguntar ¿por qué? y que el
creer en su nombre nos lleva a preguntar ¿para qué? ¿qué aspecto
de tu carácter quieres mostrarme en medio de esta circunstancia
que de otra manera yo no podría conocer? qué bendición tenemos los que
somos destinatarios, que se nos escribe todas esas cosas para
que sepamos que tenemos vida eterna porque hemos creído en
el nombre en el nombre del Hijo de Dios creer en su nombre y
creer en su nombre implica pues todos los beneficios de creer
en su nombre y esos beneficios los enumera en dos apartados
el apóstol Juan cuando habla del propósito que se dice para
que sepáis que tenéis vida eterna, para que sepáis que tenéis vida
eterna. Y hermanos, podemos estar seguros
de tener vida eterna y recordar constantemente qué es la vida
eterna. Dejemos, clamemos al Señor que
nos haga dejar esas maneras equivocadas de pensar de la vida eterna.
Muchas veces nos hemos limitado a pensar de la vida eterna cuando
nos muramos, pero la vida eterna no es solamente la eternidad
después de nuestra muerte con Cristo. Por supuesto es nuestra
esperanza porque le vamos a ver cómo Él es y vamos a tener un
cuerpo adecuado para esa vida espiritual y poder disfrutar
plenamente de su presencia. Ya en un tiempo donde no va a
ser necesaria más la fe, ahora andamos por fe no por vista,
pero va a llegar un momento en que vamos a ver y ya no va a
ser necesaria la fe. Ahora La vida eterna es desde
que creemos en el Señor Jesucristo. La vida eterna es Cristo mismo. La vida eterna es conocer a Cristo. La vida, dice en el capítulo
5, ya cerca de terminar, el apóstol Juan dice, Versículo 20. Pero sabemos que
el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer
al que es verdadero. Y estamos en el verdadero, en
su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la
vida eterna. Y la vida eterna es esa vida
que se manifiesta y que refleja la gloria de Dios. Esa es la
vida eterna. La vida eterna no es solamente
un lugar hermoso. De hecho, nada es hermoso si
no es con relación a Dios. Si no es, el cielo es bello porque
la presencia de Dios es lo que le da belleza. El cielo es un
lugar de gozo porque Dios mismo es el gozo del cielo. El cielo
es cielo por la presencia de Dios. Dios es el gozo del cielo. Y la vida eterna es conocer a
Dios. Y esta es la vida eterna, que
te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo, su
Hijo, a quien has enviado. El propósito es saber que tenemos
esa vida eterna y que esa vida eterna es manifiesta desde ahora
y que esa vida eterna la vivimos y la gozamos cuando estamos glorificando
a Dios y que entre más glorificamos a Dios más gozo experimentamos
en él no son dos cosas separadas glorificar a Dios y gozar entre
más gozamos de Dios mayor gloria vamos a dar a su nombre en caso
contrario es imposible glorificar a Dios si nuestro gozo no está
en el Señor. Ahora, para que no sólo sepas
que tienes vida eterna, sino para que continúes creyendo en
el nombre del Hijo de Dios. Hermanos, clamemos a Dios para
que no nos distraigamos y sabemos que si Él nos ha salvado Tenemos
una garantía, gracias a Dios. Pero yo creo que es nuestra responsabilidad
clamar a Dios que nos guarde de pasar momentos de engaño.
Porque esos momentos de engaño agobian la vida, cansan el alma
e incluso destruyen nuestra propia salud física. Esos momentos en
que nos hemos acostumbrado a que hemos creído y perdemos el enfoque,
dejamos de ver al Señor Jesucristo. y dejamos de confiar en su obra. Hermanos, que Dios nos ayude
a caminar constantemente. Pablo mismo tenía una... él actuaba
con responsabilidad en su misma persona, porque él mismo decía,
no que lo haya alcanzado ya, pero una cosa hago, olvidando
lo que queda atrás, prosigo a la meta. Y una de las cosas que
Pablo hacía es, él decía, yo no quiero ser hallado en mi propia
justicia. Y hermanos, que Dios los haga
tener esa actitud de Pablo. Porque hay algo en nosotros,
alguna vez he dicho, en nosotros todos hay una tendencia legalista. Tenemos una tendencia legalista.
No somos ajenos a cómo eran los fariseos y Pablo que fue un fariseo. Nos es muy fácil perder el enfoque
y empezar a confiar en nosotros. Nos es muy fácil perder el enfoque
y de pronto incluso sentir orgullo porque hemos perdido la mirada. Hermanos, que Dios nos ayude
a una cosa. No olviden que creer usado acá
en Juan, no es simple creer en cosas que son ciertas, sino es
confiar, confiar plenamente. A veces creemos cosas que son
ciertas, pero no es simplemente tenerlas como conceptos ahí en
nuestra mente, sino se tiene que reflejar en nuestra vida.
Estoy confiando solamente en Cristo. Y si hemos creído y confiado
una vez, la prueba es que vamos a seguir confiando. y el apóstol
está escribiendo todo esto para que podamos recordar constantemente. ¿Por qué es que él dijo, si alguno
dice que no tiene pecado, hace a Dios mentiroso y la verdad
no está en él? Si confesamos nuestros pecados, él es fiel
y justo para perdonar nuestros pecados, porque el enfoque correcto
nos va a hacer seguir confiando, no en mí que llego a decir que
no he pecado, sino en mí que veo a Cristo y entonces veo que
he pecado, pero yo puedo venir porque sigo confiando en Cristo.
Como una vez confié en Cristo para mi salvación, sigo confiando
en Cristo para poder crecer en la gracia. Exactamente es lo
mismo que ocurrió cuando vine para salvación. Lo que tiene
que ocurrir para que yo pueda crecer en gracia es el Evangelio. Es ese, por eso él dice, para
que creáis, para que continúes creyendo. El momento que dejemos
de confiar y creer, se estanca el crecimiento en la gracia.
Claro que si somos hijos, pues el Señor ha hecho una promesa.
Dice, en el momento que deje, ¿y qué hace ese estancamiento?
Dejamos de llevar fruto. Pero si somos hijos y se está
estancando el fruto, tengamos por seguro que Dios va a hacer
algo. Dice, lo va a limpiar para que lleve más fruto. Y a veces
puede doler esa limpieza, pero el Señor lo va a hacer para recordarnos,
para despertarnos, para que podamos examinar. Hermanos, que constantemente
pueda haber, me llamó la atención mucho cuando leí lo que escribió
nuestra hermana Andrea acerca de su abuelito, el pastor Walter. Una de sus últimas preguntas
que él hacía a las personas que le iban a ver era, ¿en quién
estás confiando? Hermanos, creo que es una pregunta
que constantemente nos tenemos que hacer a nosotros mismos,
¿en quién estoy confiando? Algo que va a ser muy claro es,
cuando yo esté confiando en Cristo, seguramente se va a mostrar en
que hay humildad, en que hay el fruto del Espíritu, porque
el fruto del Espíritu es amor, Vamos a buscarlo en Gálatas capítulo
5. Versículo 16 dice, digo pues,
andate en el espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne, porque
el deseo de la carne es contra el espíritu y el del espíritu
es contra la carne, y estos se oponen entre sí para que no hagáis
lo que quisierais. Pero si sois guiados por el espíritu,
no estáis bajo la ley, y manifiestas son las obras de la carne, que
son adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías,
enemistades, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias,
homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas, Acerca
de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que
los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios,
mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley.
Gozo. Gozo. El fruto del Espíritu es
gozo. Llegan las circunstancias de
nuestra vida, pero el Señor nos hace recordar, como el profeta cuando dijo,
aunque la higuera no florezca, aunque las circunstancias sean
duras, aunque haya escasez de todo, yo voy a seguir teniendo
gozo. Puede ser que haya, ahí él menciona
escasez de cosas físicas, de cosas materiales, pero puede
ser escasez de cosas no precisamente tangibles. Puede ser escasez
de amor y respeto de los hijos, no nos va a quitar el gozo. Puede
ser quizá escasez de comprensión del patrón, pero eso no me va
a quitar el gozo, porque es el fruto del espíritu. Y cuando
ese fruto no se está mostrando es que yo no estoy confiando
en Cristo, es que necesito ser despertado y seguir creyendo
en Cristo. Declamemos al Señor para que
el Espíritu Santo haga esa obra, que en cada circunstancia en
nuestra vida podamos responder a la pregunta, ¿en quién estoy
confiando? Vamos a recordar, por ejemplo, que en cada circunstancia Dios
se manifiesta de una manera diferente. Cuando hay escasez económica,
es momento de recordar que Él dice, yo soy tu proveedor, yo
soy tu porción, yo soy... Recordar que Dios es aquel que
no escatimonia a su propio Hijo, ¿cómo no nos va a dar con Él
también todas las cosas? Y cuando perdemos de vista eso,
pues vemos cómo arreglarnos, desesperamos, podemos maltratar
gente o podemos hacer lo que hace mucha gente allá afuera,
negocios, y hacer malos negocios, debiéndole a todo el mundo en
el negocio, porque es razonable. Si todo su sustento depende de
él, pues tiene que ver cómo morder y es una guerra salvaje. Cuando
estamos cansados, ¿quién es Cristo? ¿Qué hace o qué dice Cristo a
los que están cansados? Nuestra carne dice que el descanso
está en que nadie nos interrumpa, o en un buen clima, una buena
maca y una buena limonada. Pero Jesús dice, venid a mí,
los que estáis trabajados y cargados, y yo los voy a hacer descansar.
Y en cada circunstancia, en cada situación necesitamos conocer
a Cristo para confiar en Cristo. Y damos gracias a Dios porque
si para salvación se nos ha revelado. él está poniendo en nuestro corazón
deseo para que le sigamos conociendo en la escritura y en esos momentos
de prueba pueda venir a nuestra mente y que constantemente nos
acompañe la pregunta ¿en quién estoy confiando? porque Juan
escribe todo lo que escribe no sólo para que sepamos que tenemos
vida eterna sino para que sigamos creyendo o confiando y ahí está
implícita una pregunta necesaria ¿qué hacer? ¿en quién estoy confiando
para mi salvación eterna? en quien estoy confiando para
mi crecimiento en gracia. No hay salvación eterna si no
confías solamente en Cristo. No hay crecimiento en gracia
si no confías solamente en Cristo. En confiar que Él es sabio en
todo lo que nos pide. En confiar que Él es cumplidor
de sus promesas. En confiar que Él ha dado el
poder que se necesita para hacer lo que Él nos llama a hacer.
separados de él, nada podemos hacer sino sólo pecar. Separados
de él, estamos muertos. Es necesaria la permanencia en
él, pero tenemos que creer. Creer, a veces vienen las luchas
a nuestro corazón de pensar, no, pues si hago esto se van
a aprovechar de mí. Pensemos en algo. Cristo lo manda
y yo confío. La gente se burló de Jesús diciéndole,
confío en Dios, libre de él. Seguramente él pudo haber sido
tentado, pero él nunca dudó de su padre. Y él confió y Dios
lo libró. Y cuando Dios dice, ama a tu
enemigo, que Dios nos ayude a confiar, clamemos para que nos haga confiar.
Cuando Dios nos dice, ora por el que te hace el mal, que Dios
nos ayude a hacerlo así. Cuando Dios dice que le demos
a los que no nos pueden devorar el favor, Clamemos a Dios, no
es de acuerdo a nuestra carne, pero si nos ha dado el Espíritu
y clamamos, Él va a hacer que podamos hacer todo lo que Él
nos llama a hacer. Hacer todo para la gloria de
Dios. Tal vez nadie dice en la familia,
gracias porque lavas los mismos platos en el mismo fregadero
todos los días. pero si lo haces para la gloria
de Dios confiando que nada que se haga para la gloria de Dios
va a ser pasado por alto eso va a atraer gozo al corazón entonces
las cosas escritas es toda la carta todas las cosas que él
ha mostrado que son evidencia y hay una muy importante que
dice que sabemos que estamos en él porque nos ha dado de su
espíritu y cuando se está haciendo evidente todo eso usted puede
estar confiado Confiado, totalmente confiado. Tiene la vida eterna. Esa vida se está manifestando
porque no son teorías. Es Cristo en nosotros, la esperanza
de gloria. Es la savia de la vid verdadera
que está fluyendo en nosotros. y los destinatarios somos los
que por la gracia de Dios hemos creído. Y no olvide reflexionar
en su nombre, todos los nombres de Dios, no hablar de todos los
nombres, pero cada vez que tengamos oportunidad reflexionemos en
lo que significa cada nombre de Dios. Poder confiar en que
Él es nuestro Salvador, poder confiar en que Él es nuestro
proveedor y reflexionar en lo admirable de su nombre. Cuando
pensamos en consejero, Él es el consejero que en verdad nos
comprende en todo. algún hermano puede venir y compartirme
algo y muchas veces tal vez yo tenga que decir escuchar y muchas
veces no voy a poder decir hermano entiendo lo que estás pasando
porque en verdad no todo lo he pasado pero hay alguien que entiende
todo lo que nos puede pasar porque él fue varón de dolores y experimentado
en quebranto No hay dolor que nosotros podamos atravesar que
él no haya atravesado antes. Y por eso él se compadece de
nosotros, porque fue tentado en todo según nuestra semejanza. Reflexionar en lo que significa
su nombre es su carácter. El propósito es para que sepamos
con seguridad, con certeza, que tenemos esa vida eterna y que
nuestra esperanza es cuando Él se manifieste, cuando llegue
ese momento en que ya no tengamos que caminar por fe, sino ya le
vamos a ver cara a cara. Y el propósito de todo lo escrito
es para que continuemos confiando, que no nos distraigamos en ni
momento de confiar. Que no suceda lo que sucede cuando
dice Jesús en aquel día. Muchos van a venir y van a decir,
en tu nombre echamos fuera demonios, en tu nombre hicimos muchos milagros,
en tu nombre profetizamos. Hermanos, nada. Yo no puedo confiar
porque yo predico acá. Si yo confío en eso, es un fracaso
total. No puedo confiar en nada que
yo haga en nombre del Señor, sino sólo en la obra del Señor,
en el nombre del Señor, en la persona del Señor. Que Dios nos
guarde de confiar en algo más. Y si es para crecer en la gracia,
lo mismo. Lo mismo, y eso nos va a mantener
siempre humildes, siempre pudiendo amarnos la mansedumbre, la templanza,
el gozo, el fruto del espíritu. Continuar creyendo hasta que
Cristo venga. Vamos a orar.

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Joshua

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