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No me avergüenzo (2)

2 Timothy 1:8-12
Joel Coyoc March, 16 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 16 2025
Estudio de 2 Timoteo

La predicación de Joel Coyoc se centra en el exhortativo llamado del apóstol Pablo a Timoteo a no avergonzarse del evangelio, utilizando 2 Timoteo 1:8-12 como texto principal. Coyoc argumenta que Pablo no se siente avergonzado debido a su divina comisión como predicador, apóstol y maestro, y destaca que él entiende el evangelio como el poder de Dios para salvación (Romanos 1:16). A lo largo del sermón, se hace referencia a experiencias bíblicas y muchos ejemplos que evidencian que los creyentes, al conocer a Cristo y su gracia, deben proclamar su fe sin temor a la ridiculez o sufrimiento. El mensaje tiene un significado práctico profundo: los creyentes están llamados a un ministerio de compartir el evangelio, sin vergüenza, viviendo con la certeza de que son guardados por aquel que es poderoso para preservar sus almas hasta el fin.

Key Quotes

“Pablo no se avergüenza porque sabe que fue divinamente constituido.”

“Yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.”

“No hay creyente que no tenga un ministerio.”

“Vivamos no avergonzados, vivamos porque se nos ha dado todo lo que requerimos para la vida y para la piedad.”

What does the Bible say about not being ashamed of the Gospel?

The Bible encourages believers to not be ashamed of the Gospel because it is the power of God for salvation.

In 2 Timothy 1:8-12, the Apostle Paul emphasizes the importance of not being ashamed of the testimony of Christ. He encourages Timothy to participate in the sufferings for the Gospel according to the power of God, underscoring that salvation is not according to our works but according to God's purpose and grace. The Gospel is a source of comfort and strength, and Paul himself was proud to suffer for the Gospel, knowing that God is powerful to guard what has been entrusted to him until that day. This assurance transforms the perception of suffering and shame into a badge of honor for believers.

2 Timothy 1:8-12, Romans 1:16

How do we know that God's calling for Christians is true?

We know God's calling for Christians is true through the certainty of His promises and the transformation in believers' lives.

The truth of God's calling is affirmed in Scripture, as seen in passages like 2 Timothy 1:9, where Paul states that God has saved us and called us with a holy calling, not according to our works but according to His own purpose. This divine calling is supported by the transformation of believers, who are being restored to the dignity lost through sin. The assurance of salvation and the internal work of the Holy Spirit confirm that believers are indeed chosen and called according to God's eternal purpose, reinforcing the absolute truth of their calling.

2 Timothy 1:9, Ephesians 1:4-5

Why is it important for Christians to spread the Gospel?

It is essential for Christians to spread the Gospel to fulfill their divine commission and to share the hope of salvation.

Christianity calls every believer to share the Gospel as a central part of their faith and walk with Christ. In 2 Timothy 1:8, Paul urges Timothy not to be ashamed of the Gospel, implying the inherent responsibility to proclaim it boldly. This urgency is further emphasized by Jesus' Great Commission, where He commands believers to go and make disciples of all nations. Evangelism is an expression of love, revealing the heart of God towards humanity and inviting others into the hope and assurance that comes through Christ, the one who has conquered death and brings eternal life.

2 Timothy 1:8, Matthew 28:19-20

How can we have confidence in our salvation?

We can have confidence in our salvation because it rests on the power and promises of God, not on our own efforts.

Confidence in salvation comes from understanding that it is secure and upheld by God himself. As Paul states in 2 Timothy 1:12, he is assured that God is able to guard what he has entrusted to Him until the final day. This assurance is rooted in the knowledge of Christ and His redemptive work, emphasized in Ephesians 2:8-9, where it states that we are saved by grace through faith. Relying on God's faithful promises and the reality of receiving grace, believers can rest secured in their salvation, knowing that it does not depend on their works but on Christ's finished work.

2 Timothy 1:12, Ephesians 2:8-9

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia
en la segunda de Timoteo. Segunda de Timoteo capítulo uno. Vamos a leer nuevamente de los
versículos ocho hasta el versículo dieciocho. Por tanto, no te avergüences
de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mi preso suyo, sino
participa de las aflicciones por el evangelio, según el poder
de Dios. quien nos salvó y amó con llamamiento
santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito
suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada
por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio.
del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles,
por lo cual asimismo padezco esto, pero no me avergüenzo,
porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso
para guardar mi depósito para aquel día. Retén la forma de
las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es
en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el
Espíritu Santo que mora en nosotros. Ya sabes esto, que me abandonaron
todos los que están en Asia, de los cuales son figelo y ermógenes. Tenga el Señor misericordia de
la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó y no
se avergonzó de mis cadenas. sino que cuando estuvo en Roma
me buscó solicitamente y me halló. Concédale al Señor que hay misericordia
cerca del Señor en aquel día. Y cuánto nos ayudó en Éfeso,
tú lo sabes mejor. Bueno, estamos meditando y el
tema de la mañana, porque no terminamos en la mañana, es no
me avergüenzo, no me avergüenzo. Y quedamos en una de las razones
por la que Pablo no se avergüenza es porque fue divinamente constituido,
él tuvo un llamamiento divino y hermano ser comisionado por
el Rey de Reyes y Señor de señores, pues no tendríamos ni un motivo
de estar avergonzados. Él es el único Dios vivo y verdadero. Y Pablo está diciendo aquí que
una de las razones por las cuales anima a su hijo Timoteo a no
avergonzarse y él mismo no se avergüenza es porque él sabe
que fue dividamente constituido. Dice después nos da tres aspectos
que abarcaban llamamiento que el Señor le hizo, esa comisión
que el Señor le dio, y dice predicador, predicador, apóstol, maestro
de los gentiles, predicador, apóstol, y maestro de los gentiles. Una, recuerde que estábamos abordando
esto desde la perspectiva de Dios no ha cambiado su propósito.
Su propósito era llenar este mundo de imágenes vivas de él. El mundo siguió llenándose de
imágenes y el mundo está lleno de imágenes de Dios, pero imágenes
arruinadas, imágenes sin dignidad por causa del pecado. La Biblia
nos recuerda con claridad que por cuanto todos pecaron están
destituidos de la gloria de Dios. Seguimos siendo imágenes pero
fracasadas de hacer aquello para lo cual fuimos creados. Ahora
en Cristo, en Cristo aquellos que Dios ha elegido en Cristo
estamos siendo restaurados a la dignidad, estamos siendo restaurados
y estamos siendo cada día transformados a la imagen del Señor Jesucristo. la mañana estábamos mirando que
no solamente Pablo tuvo una convicción divina, sino cada uno de los
creyentes en el Señor Jesucristo, cada uno de los redimidos, dice
la escritura, vosotros sois real sacerdocio, nación santa, pueblo
adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes del que os llamó
de las tinieblas a su luz En un sentido, no hay creyente
que no tenga también una comisión divina. La comisión de predicar,
si usted es esposo, usted tiene una responsabilidad de predicar
a su familia el Evangelio. en el antiguo testamento a los
padres se les dijo estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre
tu corazón y las hablarás a tu hijo a tus hijos dice cuando
te levantes cuando andes por el camino cuando te acuestes
y hermanos tenemos el el llamado de poder ejercer un ministerio
de predicación claro el apóstol tenía un ministerio de predicación
llamado como como heraldo Y yo espero que nosotros podemos gozarnos
de lo que Pablo está diciendo aquí, porque tiene implicaciones
directas para nosotros. Dice que su comisión, él no se
avergonzaba porque tenía una comisión divina, una de ser predicador,
alguien que proclama la verdad, alguien que proclama el evangelio,
alguien que proclama con fidelidad el evangelio tal y como ha sido
revelado. El apóstol Pablo, en la carta
a los romanos, hace una exposición detallada del evangelio. Hermanos,
dado que también somos comisionados en un sentido, si tenemos familia,
somos llamados a ejercer un ministerio en la familia. Somos llamados
a ejercer un ministerio en la iglesia, quizá no desde predicar
en el púlpito, pero sí de animarnos unos a otros. Dice la Biblia
que no nos dejemos de congregar como algunos tienen por costumbre.
Dice que nos consideremos unos a otros para estimularnos al
amor y a las buenas obras. varias veces en la escritura
se nos llama a sobrellevar los unos las cargas de los otros,
a restaurarnos unos a otros, y eso implica que lo necesario
para hacer una restauración es poder ser capaces de predicarnos,
quizá no homiléticamente, quizá no desde un púlpito, pero sí
que haya precisión en la manera en que nos compartimos mutuamente
el evangelio para animarnos y estimularnos mutuamente. apóstol tenía un
llamado de predicar y predicar con fidelidad y una de las cosas
que nosotros podemos notar es que su comisión pues definitivamente
era divina así como la es la de cada uno de los que están
en el Señor Jesucristo en Hechos capítulo nueve versículo diez
al diecisiete dice había entonces en Damasco
un discípulo llamado Ananías a quien el Señor le dijo en visión
Ananías. Y él respondió, eme aquí, señor. Y el señor le dijo, levántate
y ve a la calle que se llama derecha y busca en casa de Judas
a uno llamado Saulo de Tarso, porque aquí él ora, y ha visto
en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone
las manos encima para que recobre la vista. Entonces Ananías respondió,
Señor, he oído mucho acerca de este hombre. ¿Cuántos males ha
hecho a tus santos en Jerusalén? Y aquí tiene autoridad de los
principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Señor le dijo, Ve, porque
instrumento escogido me es este para llevar mi nombre en presencia
de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel, porque
yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. Y hermanos,
está claro que él tenía una comisión divina, de acuerdo al propósito
de Dios, y el propósito es que él era elegido para salvación
pero elegido para ser un predicador del evangelio y una de las cosas
que marcó la vida del apóstol Pablo es que había tal entusiasmo
en su corazón y nada de vergüenza de predicar el evangelio de anhelar
que los que le escuchaban le escuchaban fueran hechos tales
cual yo dice excepto las cadenas él tenía deseo de proclamar el
evangelio del señor Jesucristo. Él dice hay de mí si no predicar
el evangelio porque me es impuesta necesidad. Él decía a judíos
y a gentiles soy deudor. Y una de las cosas que marca
la vida de aquellos que han sido salvados por la gracia del señor
es que sea que sea explícita la orden de ir o que no sea explícita
siempre va a haber un deseo porque no hay vergüenza porque cuando
el señor se revela sabemos que él es hermoso, él es valioso,
sabemos que él es el esperado, sabemos que él es el anunciado,
sabemos que él es el cumplimiento del evangelio eterno y lo podemos
mirar el señor después de liberar aquel endemoniado gadareno Él
quiso ir con el Señor y el Señor le dijo, no sino vete a tu casa,
a los tuyos y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho
contigo. Cuando nosotros vamos al evangelio
de Juan y nos encontramos a aquella mujer samaritana y una de las
cosas que es evidente es que la mujer no estaba avergonzada,
después de que el Señor Jesucristo abrió sus ojos y ella vio que
él era el Mesías, él regresó a su pueblo y él le dijo sin
vergüenza, sin ningún temor, sino gloriándose en que Dios
le había querido revelar aquel que había sido prometido por
los profetas y dijo vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo
lo que he hecho y la gente vino y ella estaban escuchando al
Señor Jesucristo y ella seguía anunciando al punto de que la
gente le dijo ya cállate ya no creemos solo por lo que tú estás
diciendo y hermanos el deseo del corazón de aquellos que sus
ojos han sido abiertos es proclamar al Señor Jesucristo dice el apóstol
Juan al inicio de su carta, su primera carta dice lo que hemos
visto y oído, eso también os anunciamos, para que también
vosotros tengáis comunión con nosotros y nuestra comunión verdaderamente
es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Él fue constituido
predicador, apóstol, enviado y maestro, alguien que tenía
que dar instrucción precisa. hermanos, quiera el Señor que
en el contexto en que estamos, ninguno de nosotros, si el evangelio
nos ha sido revelado y aplicado eficazmente a nuestro corazón,
si nuestros ojos han sido abiertos y estamos mirando quién es el
Señor Jesucristo, Él es el cumplimiento de todas las profecías. Él es
el Dios eterno, el Hijo eterno de Dios que ha existido siempre
con el Padre, y que tomó forma humana para rescatarnos de nuestros
pecados, y que Él es quien ha realizado todo lo que nosotros
somos incapaces de hacer, y que hoy Él está sentado en el trono,
y Él es el Rey de reyes y el Señor de los señores. pues de
igual forma nosotros tenemos que predicar, hemos sido enviados
también para anunciar las virtudes del que nos llamó de las tinieblas
a luz admirable y somos llamados también a dar instrucción y en
el contexto en que estemos hagámoslo. Hermano, no hay creyente que
no tenga un ministerio. Yo no sé a cuántos aquí el Señor
va a llamar algún ministerio dentro de la iglesia, un ministerio
de carácter oficial dentro de la iglesia, pero sea que que
Dios te llame o no te llame, tienes un ministerio, tienes
una función que cumplir en el cuerpo del Señor Jesucristo y que nos motive el hecho de
que no hay razón de estar avergonzados, es el evangelio glorioso de la
gracia soberana, es el evangelio eterno del Señor Jesucristo,
es el evangelio por medio del cual recuerde que se quitó la
muerte, es el evangelio por medio del cual el señor Jesucristo
sacó a luz la vida y la inmortalidad es por es por ese evangelio que
teniendo vida hemos sido comisionados divinamente para tener un ministerio. Efesios capítulo cuatro versículo
once al doce hasta el versículo trece el apóstol
Pablo dice que hablando del señor Jesucristo dice que él mismo
constituyó Dice, y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas,
a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de
perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para
la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos sigamos
a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón
perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Hermano,
vivamos no avergonzados, vivamos porque se nos ha dado todo lo
que requerimos para la vida y para la piedad, vivamos haciendo lo
que Dios nos ha llamado a hacer, gozándonos de saber que somos
un pueblo lleno de esperanza, bendecidos con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo, y anunciando las virtudes
del que nos llamó de las tinieblas a luz admirable. Si tienes hijos,
si tienes esposa allí en tu casa, con tus hijos, con tu esposa,
Y una cosa es segura, si nosotros no estamos avergonzados, si Dios
tiene un ministerio más, a su tiempo él nos va a llamar, a
su tiempo él nos va a capacitar, y a su tiempo él nos va a dar
el lugar que él ha querido dar, porque él es el que constituye,
él es el que llama, Él llamó al apóstol Pablo, el apóstol
Pablo no se hizo apóstol a sí mismo, no se hizo predicador
a sí mismo, ni se hizo maestro a sí mismo. El Señor lo eligió
para hacer esos tres oficios y damos gracias a Dios porque
es predicador, apóstol, y maestro a quién? A los gentiles. ¿Y quiénes son los gentiles?
Hermanos, somos nosotros. Y por la gracia de Dios, Pablo
no estaba avergonzado, y por la gracia de Dios no estaba avergonzado,
porque si estuviera avergonzado, no podríamos estar predicando
este pasaje hoy. Alguien que está avergonzado
difícilmente hace algo útil, pero qué bendición que él no
estaba avergonzado, él escribió esta carta, él hizo lo que Dios
le mandó a hacer como apóstol, y una de las cosas que le mandó
a hacer, a pesar de que estaba en expectativa de su eminente
muerte, Y no una muerte tranquila y por enfermedad, sino una muerte
que él sabía iba a ser violenta, pero en las puertas de la muerte
no había vergüenza. Y él sabía, él sabía que por
la obra del Señor Jesucristo, como siempre, iba a ser magnificado
Cristo en su cuerpo por vida o por muerte. Para mí, el vivir
es Cristo y el morir es ganancia. Ahora, dice después, en el versículo doce después
de decir por lo cual asimismo padezco esto pero no me avergüenzo
y una una de las cosas importantes que hay con relación a no avergonzarse
hermano el pueblo del señor ha sido ridiculizado ha sido maltratado
pero el pueblo del señor aún de eso no se avergüenza el apóstol
Pablo no no se avergüenza y yo soy seguro que una de las cosas
que el pueblo del señor escucha con atención porque el pueblo
del Señor oye su voz dice el Señor Jesús mis ovejas oyen mi
voz y yo las conozco y me siguen y dentro de las cosas que escuchamos
del Señor es que dice en Mateo capítulo cinco versículo once
y doce ese buen pastor dice a sus ovejas bienaventurados sois cuando
por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase
de mal contra vosotros mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro
galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron a los
profetas que fueron antes de vosotros. Hermanos, si al Señor
Jesucristo persiguieron, pues no esperemos que nos traten de
otra manera. dice el Señor que le basta al
siervo ser como como su Señor. Y el apóstol no se avergüenza
porque sabe que se es bienaventurado, sabe que podemos ser ridiculizados,
podemos ser maltratados, menospreciados, pero eso es una leve tribulación
momentánea, eso es pasajero. El apóstol Pablo sabe que los
que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien el apóstol
Pablo está de acuerdo con el apóstol Pedro que dice que si
es necesario tengáis que ser afligidos en diversas pruebas
para que sometida prueba vuestra fe la cual mucho más preciosa
que el oro el cual aunque perecedero se prueba con fuego sea hallada
en alabanza, gloria, y honra cuando sea manifestado Jesucristo. Hermanos, él él está gozoso de
padecer, no avergonzado, él puede padecer porque él cree un evangelio,
un evangelio que es poder de Dios para salvación, en Hechos
capítulo cinco, versículos cuarenta y cuarenta y dos podemos mirar que, bueno, Pablo
no fue el único así, el único que podía padecer, y
no ser avergonzado, sino recordar que es bienaventurado. Dice Hechos
cinco, versículo cuarenta, cuarenta y dos, dice, y llamando a los apóstoles,
después de azotarlos, les intimaron que no hablasen en el nombre
de Jesús, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús,
y los pusieron en libertad. Hermanos, qué frustración para
los líderes religiosos, porque los amenazaron, pero por el Evangelio
se sacó a luz la vida y la inmortalidad. Así que los amenazaron de no
volver a predicar a costa de su vida. Pero ¿quién puede frenar
a alguien que se gloría en el Evangelio? Que por ese Evangelio
se quitó la muerte. Y la muerte ya no le hace mal
al creyente, sino al contrario. La muerte es una sierva que nos
lleva a la presencia donde hay plenitud de gozo y delicias a
su diestra para siempre. Y ellos dicen después, dice,
y ellos salieron de la presencia del concilio. no avergonzados,
gozosos, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer
afrenta por causa del nombre. Y todos los días en el templo
y por las casas no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
¿Por qué? Porque su gloria era Cristo Jesús. Su gloria era Cristo Jesús. Ahora,
otra de las cosas que nosotros podemos mirar es, regresando
un poco, cuando Pablo anima a Timoteo a que no se avergüence, le dice
en el versículo ocho, por tanto, no te avergüences de dar testimonio
de nuestro señor, ni de mi preso suyo. ¿No se le hace interesante
que no dice preso de Nerón? Nerón lo había puesto en la cárcel,
pero Pablo no se consideraba un prisionero de Nerón, sino
un prisionero del Señor Jesucristo. Hermanos, qué bendición que es
ver al Señor como la causa primaria de todas las cosas. Entender
que era parte de su privilegio ser participante de los sufrimientos
del Señor Jesucristo. Qué bendición identificarse en
todo con aquel que fue molido por nuestros pecados. y Pablo
no se avergüenza porque él no se mira como un prisionero de
los hombres más adelante él le dice en el versículo diez del
capítulo dos dice versículo nueve del capítulo
dos de de esta carta segunda de Timoteo dice, en el cual sufro
penalidades y hasta prisiones a modo de malichoro, más la palabra
de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto por
amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación
que es en Cristo Jesús con gloria eterna. Hermanos, lo que hace
ligera la pena, Lo que consuela el corazón, lo que quita nuestra
vergüenza es un entendimiento de lo glorioso que es el Evangelio,
de lo breve que es esta vida, de lo breve que son los padecimientos
y del eterno peso de gloria que tenemos por causa de los sufrimientos
del Señor Jesucristo en nuestro lugar para restaurarnos a una
posición de dignidad. después dice el apóstol después
de decir con respecto a los sufrimientos él dice porque yo sé a quién
he creído porque yo sé a quién he creído y aún su su siguiente frase dice
y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para
aquel día yo sé a quién he creído Hay una frase que Pablo está
usando desde la primera carta, la fe no fingida. Y en esta segunda
carta está hablando en Timoteo de la fe no fingida que estuvo
en tu abuela Loida, en tu madre Eunice, y estoy seguro que también
en ti. Hermanos, hemos hablado que esa
fe no fingida es don de Dios, es un milagro. Aquí hay algo
que implica el hecho de que no se avergüence. Pablo no se avergüenza
porque está diciendo porque yo conozco al Señor. Yo conozco
al Señor. El apóstol Pablo no conoce de
Cristo, sino él conoce a Cristo. Cuando él conocía de Cristo,
¿qué estaba haciendo? ¿Usted sabe qué hacía cuando
él conocía de Cristo? Cuando él conocía de Cristo,
él estaba persiguiendo a la iglesia. Pero cuando él conoció a Cristo,
Cristo quiso revelarse a él. Dios lo eligió en Cristo desde
antes de la fundación del mundo para la avanza de la gloria de
su gracia. Dios lo salvó, no conforme a
sus obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue
dada en Cristo Jesús. El apóstol conoce al Señor. hermano estamos creciendo en
conocer al señor Jesucristo hemos conocido al señor Jesucristo asegurémonos de que estamos conociendo
al señor Jesucristo y no simplemente conociendo de Cristo hay gente
que a veces habla y puede ser que algunas personas no sean
precisas en hablar pero hermanos hay cosas en las que es importante
la precisión mucho más de la precisión el hecho de la realidad
porque hay gente que dice yo conocí de la palabra o yo conocí
de Dios o conocí de Cristo hermano una cosa es necesaria y una cosa
desde que se inició en el apóstol era su pasión apóstol Pablo no
quería otra cosa sino conocer a Cristo Jesús mi Señor. El apóstol Pablo dice ahora vemos
oscuramente como a través de un espejo y estamos viendo pues
no con mucha claridad pero estoy esperando aquel día en que voy
a ver y conocer plenamente al Señor Jesucristo. El anhelo de
su corazón era conocer cada vez más y más al Señor Jesucristo. Y hermanos, conocer al Señor. El Señor dijo, venid a mí los que estáis trabajados
y cargados y yo os haré descansar. Pero en ese pasaje cuando el
Señor dijo eso, que está Mateo capítulo once, no lo vamos a
buscar, pero búsquelo en su casa y léalo. Antes de llegar a decir,
venid a mí los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar,
antes el Señor alabó a Dios el padre y dijo, te alabo, porque
has escondido estas cosas de los sabios y los entendidos y
las has revelado a los niños. Dice, sí padre, porque así te
agradó. Y él dice que nadie conoce al
padre sino el hijo. nadie conoce al hijo sino aquel
nadie conoce a Dios al padre sino aquel a quien el hijo lo
quiera lo quiere revelar la importancia de conocer a Dios
en Cristo Jesús mientras nosotros no conozcamos
a Dios en Cristo Jesús seremos avergonzados mientras no conozcamos
a Dios en Cristo Jesús seguiremos trabajados y cargados Y la tragedia
es que probablemente estás cansado en tu esfuerzo por conseguir,
por lograr el favor de Dios y probablemente ni cuenta te has dado. Cuando
conoces a Cristo, cuando Dios se revela en Cristo, va a haber
algo que va a suceder y es que inmediatamente te vas a dar cuenta
de que todos tus esfuerzos son inútiles. de que todos tus esfuerzos
nunca van a dar la medida. Y entonces vas a estar desesperado
y vas a sentir que estás trabajado y bien cargado. Ese hombre que
estaba orando y decía Señor y te doy gracias porque yo no soy
como esos otros ni como este pecador que está aquí. Ese no
se sentía ni trabajado ni cargado. Él pensaba que lo que él hacía
no era inútil. El que estaba trabajado y cargado
era aquel que no quería levantar la mirada y decía Señor se propicio
a mí el pecador. Recuerde Job, Job cuando empieza
el libro dice que era varón justo, recto y temeroso de Dios, sin
embargo Dios, Dios tenía que hacer la obra de abrir sus ojos,
mirarlo que esa perfección no era, no era aquella que podía
mover a Dios a darle su favor, Dios obrando y utilizando a Satanás
como un instrumento, Satanás con toda la intención de, de
querer, él estaba esperando el momento de reírse de Dios, Y hermanos, qué bendición que
es el evangelio. Pablo no está avergonzado del
evangelio. Ese evangelio que derrota al
pecado, a la muerte, a Satanás. Ese Dios que utiliza aún a Satanás
y Satanás debe tener frustración tras frustración porque él estaba
esperando a que ahora Hopi iba a maldecir al Señor en su cara.
Y Dios usa a Satanás y le muestra su gloria a Job hay un pasaje
en el libro de Job donde Dios le dice a a Job este síñete yo
te voy a hacer preguntas y tú me vas a responder y lo que Dios
empieza a hacer es a mostrarle su gloria a Job y llega un momento
en que en lugar de maldecir al señor Job termina haciendo una
confesión y dice de oídas te había oído yo conocía de ti estás
diciendo pero ahora tú has querido abrir mis ojos ahora mis ojos
te ven hermano ahí se puede ver cómo él pudo mirar que estaba
trabajado y cargado dice ahora me me arrepiento y me aborrezco
en polvo y ceniza soy un inútil soy un incapaz toda esa rectitud
no da la medida ahora te estoy viendo hermanos es exactamente
lo que ocurrió a Isaías también al ver la visión de la gloria
de Dios en el templo y él clamó y dijo ay de mí que soy muerto
hermanos conocer al señor Pablo conoció al señor en el camino
a Damasco Dios abrió sus ojos él había oído de Cristo pero
no conocía a Cristo Dios tuvo misericordia y se le reveló en
el camino a Damasco y ahí él creyó al Señor Jesucristo y él
dijo ¿Quién eres? Señor, soy yo Jesús a quien tú
persigues. Y hermanos, desde ese momento
el Señor le salvó y Pablo conoce a Cristo y la pasión de su vida
era conocer más y conocer más y más a Cristo. Y hermanos, cuando
conocemos a Cristo, vamos a estar avergonzados del evangelio ni
de Cristo, porque Cristo es el cordero que es digno. Cristo
es aquel que se está celebrando en el capítulo cinco de Apocalipsis.
Hermanos, Cristo es más valioso que que todo el universo. Cristo es la perla de gran precio,
él es el tesoro. Hermano, una de las cosas Cuando
usted lee Apocalipsis capítulo 5, usted se va a dar cuenta de
algo allí, y es que ahí no se va a celebrar que todos los días
las cosas nos salieron como las planeamos. Ahí no vamos a estar
celebrando que nuestros hijos fueron siempre bien obedientes
e hijos ejemplares. Tampoco vamos a estar celebrando
que nunca nos dio cáncer ni nunca nos dolió la espalda, que siempre
nuestros hogares fueron de maravilla. lo que vamos a celebrar ahí va
a ser al Cordero que fue inmolado, porque él es digno de recibir
toda la gloria, toda la honra, todo el honor. Hermanos, conocer
al Señor Jesucristo. Pablo no está avergonzado porque
él conoce al Señor. Dice, yo sé a quién he creído. yo sé a quién he creído, yo he
creído aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho
más abundantemente de lo que pedimos o entendemos según el
poder que actúa en nosotros, yo sé que he creído aquel que
puede alumbrar y hacer resplandecer la luz en vuestros corazones,
yo sé que he creído al Señor Jesucristo aquel que Aquel que
murió conforme a las Escrituras. Aquel que fue sepultado y que
resucitó al tercer día conforme a las Escrituras. Yo sé que he
creído aquel que llevó nuestro castigo sobre él. Yo he creído
aquel que es nuestra paz. Yo he creído aquel que puede
justificarnos y presentarnos justos delante del Padre. Yo
he creído en aquel que es el que ha cumplido perfectamente
la ley y fuera de él no hay nadie que lo haya hecho. Yo he creído
en aquel que no solamente vivió en perfección, sino murió como
un maldito por causa de mis pecados. Yo he creído al Señor Jesucristo,
aquel que nadie le quita su vida, sino aquel que tiene poder para
poner su vida y tiene poder para volverla a tomar porque ese mandamiento
recibió de su padre. El apóstolo está diciendo, yo
sé que he creído aquel que es el alfa y la omega, aquel que
es el primero y el último, el principio y el fin, aquel que
vivo, vive y estuvo muerto, más sea aquí que vive por los siglos
de los siglos. Yo sé que he creído aquel que
ha venido para que tengas vida y para que la tengas en abundancia.
Yo sé que he creído aquel que es la luz del mundo. Yo sé que
he creído aquel que es el buen pastor que da su vida por las
ovejas. hermanos el apóstol tiene tal certeza y no está avergonzado
porque él sabe que ha creído en aquel que es poderoso para
hacer absolutamente todo lo que él ha prometido y dice al final
dice y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para
aquel día hermano una de las cosas que
no hemos de olvidar el único digno de confianza lo dije creo
que la semana pasada y lo dice la escritura y lo tenemos que
repetir hermano el único digno de confianza totalmente digno
de confianza es es el Señor Jesucristo él es fiel y verdadero hermano
que Dios nos guarde de confiar en los hombres Que Dios nos guarde
de confiar en nosotros mismos, estemos confiados únicamente
en aquel que es totalmente digno de confianza. Nosotros, los que
somos padres, sabemos cuántas veces no hemos hecho alguna promesa
a nuestros hijos y hemos quedado mal. Y no es que no queramos
cumplir, es que el hombre hace lo que puede. Hermano, quizá
alguna vez has experimentado a alguien que con toda la buena
intención prometió ayudarte. pero entre que ibas de la llamada
al teléfono al lugar donde te iba a ayudar, pues le dio un
infarto y se murió, y ya no te pudo ayudar. Pero el Señor es
eterno. Él sacó a luz la vida y la inmortalidad. Él mismo es la vida. Él es el
único que cumple todo lo que promete y lo cumple mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos. Y por eso Pablo
está diciendo que él conoce que el Señor es conoce el poder del
señor para salvar eternamente. Dice, y estoy seguro que es poderoso
para guardar mi depósito para aquel día. Hermano, toda su confianza
del apóstol Pablo para su salvación estaba en un solo lugar. Y ese
lugar es en el señor Jesucristo. Él estaba dice, dice Spurgeon, Y este hombre era esclavo de
una persona. Pero qué bendición que este hombre,
a pesar de su condición humana de esclavo, era libre en el Señor
Jesucristo. Y su amo un día le dijo, no entiendo
cómo tú, en medio de las dificultades, tú puedes estar tan tranquilo.
Y él dijo, señor, le dice, yo puedo estar tranquilo, dice,
¿por qué? Porque yo estoy tendido sobre la roca, porque yo he dejado
de luchar y estoy tendido totalmente, dependiendo totalmente, estoy
confiando totalmente en el Señor Jesucristo. En cambio, usted
le dice, usted intenta ponerse de pie y está intentando sostenerse. Y Pablo está diciendo aquí, estoy
seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. has
depositado lo más precioso en el Señor Jesucristo, la salvación
de tu alma, o aún estás intentando hacer algo por la salvación de
tu alma. Él es poderoso para guardar mi
depósito para aquel día. Hermano, quiere el Señor que
podamos estar seguros y confiados nada más en la obra del Señor
Jesucristo. Que esté lejos de nosotros el
gloriarnos sino solamente en Cristo Jesús, en su persona y
en su obra. Que todo nuestro gloriarnos,
nuestro motivo de orgullo sea solamente Cristo y solamente
Cristo. aquel que es poderoso dice yo
les encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia que tienen
poder para sobre edificaros y daros herencia entre los santificados
dice el apóstol Pablo hermanos en muchos lugares de lo que Dios
le permitió escribir al apóstol Pablo inspirado por el Espíritu
Santo se puede mirar el pleno conocimiento que tiene del poder
de Dios y su plena confianza, esa fe no fingida, que es don
de Dios. Y hermanos, clamemos al Señor
que cada día nos haga estar confiados y más confiados en el Señor Jesucristo,
tendidos sobre la roca, no intentando pararnos ni ayudar. No hay nada
que podamos aportar a nuestra salvación, sino confiar únicamente
en el Señor Jesucristo. hermano que Dios nos guarde de
intentar poner algo nuestro que Dios nos lleve a estar con nuestras
manos vacías esperando recibir todo del Señor Jesucristo confiando
plenamente en su obra confiando plenamente en la justicia que
él ganó para su pueblo y que el Señor nos haga recordar constantemente
cómo se ve eso Hermano, cuando nos acusen, cuando alguien nos
haga observaciones, hermanos que somos casados, una de las
maneras de cerciorarnos, de que estamos confiando en aquel que
es poderoso para guardar nuestro depósito para aquel día, es poder
escuchar corrección de nuestras esposas en silencio, poder escuchar
corrección de nuestros hijos en silencio. No metas las manos,
hermano. que Dios nos guarde de intentar
justificarnos con la seguridad de algo. Hermano, lo que mi esposa
pueda decir de mí o lo que mis hijos puedan decir de mí es mucho
menos de lo que realmente soy. Soy mucho peor de lo que cualquiera
de ustedes puede ver, de lo que mi esposa puede ver, de lo que
mis hijos pueden ver. Pero yo estoy tendido sobre la
roca, confiando, no en mi justicia, en la justicia del Señor Jesucristo. Que Dios nos guarde de pecar
y después, en lugar de venir al Señor Jesucristo, empezar
a echar culpa y pensar que es la culpa de mi hijo o de mi esposa,
o es la culpa de esos hermanos que no me tratan bien en la iglesia.
hermano que Dios nos guarde esas eso es hojas de higuera pero
que podamos decir el pecado pero él es la propiciación por mis
pecados él es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo
yo sé a quién he creído que pueda decir sangre de Jesucristo su
Hijo me limpia de todo pecado. Que el Espíritu Santo nos haga
recordar que confiar en Cristo y confiar que es poderoso para
guardar mi depósito para aquel día es que si un día vine a Cristo
sigo viniendo a Cristo. Que si Dios me ha dado arrepentimiento
para vida me voy a pasar el resto de mi vida hasta que Cristo venga
arrepintiéndome. Hermano cuando ves al apóstol
Pablo vas a ver a alguien que es una realidad Él era coherente
en todo lo que decía, lo que está diciendo aquí que no se
avergüenza porque saben quién ha creído, que es poderoso para
guardar su depósito para aquel día. Tú lo puedes ver cuando
él escribe y él le dice a los hermanos, palabra fiel es ésta
y digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo
para salvar a los pecadores. ¿Y qué dice Pablo? No dice ustedes
son los primeros. hermano que el señor nos ayude
a vivir que confiamos en el poder de Cristo para salvar y no tengamos
miedo de reconocer que en mi casa el principal pecador de
mi casa soy yo no es mi esposa no son mis hijos que en el trabajo
yo pueda recordar el principal pecador de mi casa soy yo en
la iglesia el principal pecador soy yo y estoy confiando en el
señor Jesucristo porque él vino a salvar pecadores hermanos el
apóstol Pablo se miraba y después de años de estar en el señor
pues él no estaba engreído recuerde que dice él no que lo haya logrado
ya ni que ya sea perfecto pero una cosa hago olvidando lo que
queda atrás, prosigo a la meta, el premio del supremo llamamiento
de Dios en Cristo Jesús. La prueba de que él estaba confiando
totalmente en el Señor Jesucristo es que él no se veía como un
santurrón condenando a los demás, sino él se veía como un miserable
y él miraba honestamente. Hermano, entre más Cristo nos
sea revelado y más le conozcamos, más vamos a correr al Señor Jesucristo. Él dice, que se encontraba en
un dilema porque él encontraba que él quería hacer el bien pero
terminaba haciendo el mal que no quería. Y Pablo dice miserable
de mí. ¿Quién me va a librar? Pues el
Señor Jesucristo. Doy gracias a Dios por Jesucristo. Y hermanos, que Dios nos conceda
una vida como la de Pablo. No me avergüenzo del evangelio. No me avergüenzo del evangelio.
El no echar culpas es no avergonzarme del evangelio. Es porque Dios
me hace ver si hay algo que es mío, es mi maldad. Y esa maldad
no se cubre echando culpas. El Cordero derramó su sangre
para limpiarme. El Cordero ha dado una vestidura
para vestirme. La justicia del Señor Jesucristo. Y nuevamente quisiera que terminemos
leyendo el Salmo sesenta y dos. porque el Salmo sesenta y dos
en los versículos cinco al ocho hace énfasis en lo que Pablo
está diciendo yo sé a quién he creído y que es poderoso para
guardar mi depósito para aquel día y el salmista lo dice así
en el versículo cinco del Salmo sesenta y dos dice alma mía en
Dios solamente reposa hermanos que ni uno de nosotros repose
en echar la culpa a otros que ni uno de nosotros repose en
algo que nosotros hemos hecho sino solamente en Dios en el
Señor Jesucristo porque de él es mi esperanza él solamente
es mi roca y mi salvación y no te las solamente es mi refugio
no resbalaré en Dios está mi salvación y mi gloria Dios está
mi roca fuerte y mi refugio y que eso nos motive a hacer algo,
a salir a decirle a los pueblos, esperad en él en todo tiempo,
pueblos, derramad delante de él vuestro corazón, Dios es nuestro
refugio. Yo sé a quién he creído y no
estoy avergonzado porque es poderoso para guardar mi depósito para
aquel día. Vamos a orar.

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Joshua

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