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JC

(4''pte) El Santo calumniado

Psalm 7:12-17
Joel Coyoc December, 11 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc December, 11 2024
salmo 7

La predicación de Joel Coyoc sobre el Salmo 7, titulado "El Santo Calumniado", se centra en la injusticia y la calumnia que enfrentó el rey David, quien prefigura a Jesucristo. Coyoc argumenta que David, a pesar de ser un hombre calumniado y perseguido, confía plenamente en Dios como su juez justo y escudo. A través de referencias a pasajes como Romanos 3:21-26 y Efesios 2:10, se resalta la idea de que la justicia de Dios se manifiesta a través de la obra redentora de Cristo, que actúa tanto como protector para los fieles como un juez para los impíos. La aplicación práctica de esta enseñanza recuerda a los creyentes que deben confiar en la soberanía de Dios y mantener su fe en medio de la adversidad, así como orar por el arrepentimiento de los que calumnian. La revelación de la justicia divina es clave para el creyente, asegurando que todo pecado será juzgado ya sea en la cruz o en el juicio eterno.

Key Quotes

“La escritura es la gran historia de la redención. Una de las cosas que es precioso es que la gran historia de la redención, la palabra de Dios le da sentido a nuestras historias.”

“Dios es juez justo... prueba la mente y el corazón.”

“El creyente tiene como escudo a aquel que su ira no tiene comparación.”

“La realidad es que están bajo la justa ira de Dios todos los días.”

What does the Bible say about the justice of God?

The Bible affirms that God is a just judge, actively upholding justice for His people and executing judgment against the wicked.

Scripture emphasizes that God is perfectly just, as seen in passages like Psalm 7, where David appeals to God’s justice in the face of persecution and calumny. The psalm reminds us that God not only protects the righteous but is also angry with the wicked every day (Psalm 7:11). This justice is rooted in the character of God, affirming that He cannot overlook sin. In Romans 3:21-26, Paul explains how God's justice is manifested in the redemptive work of Christ, wherein God's wrath against sin was satisfied. This duality ensures that God remains just while justifying those who believe in Jesus. Thus, understanding God's justice helps believers to trust in His righteous judgment in times of trouble.

Psalm 7:11, Romans 3:21-26

How do we know that God is our shield?

God is identified as our shield in scripture, protecting us from adversaries and His own righteous judgment.

The Psalms often depict God as a shield, symbolizing His protection in times of danger. In Psalm 7:10, David declares that 'My shield is in God, who saves the upright in heart.' This assurance signifies that God actively defends His people against both human enemies and spiritual adversaries. Throughout scripture, believers are encouraged to embrace God's protection, knowing that Christ ultimately shields them from divine wrath, as His sacrifice bears the penalty for their sins. Thus, understanding God as our shield not only comforts us but also invites us to place our trust in Him as our ultimate sanctuary amidst turmoil.

Psalm 7:10, Ephesians 6:16

Why is repentance important for Christians?

Repentance is essential for Christians as it aligns them with God's will and leads to salvation.

Repentance is a vital aspect of the Christian faith, as highlighted in Acts 17:30 where Paul calls all men to repent. This transition from spiritual death to life is rooted in recognizing one’s sinfulness and turning toward God for forgiveness. The concept of repentance involves both a recognition of sin and a turn toward God, symbolizing a transformation that reflects a genuine faith. For believers, this not only affirms their initial salvation but also sustains their relationship with God, allowing them to grow in grace and knowledge of Christ. The act of repenting shows humility and dependence on God’s mercy, reminding Christians of their ongoing need for Christ's redemptive work.

Acts 17:30, 2 Timothy 2:25-26

Sermon Transcript

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Salmo número siete damos gracias
a Dios porque una gran muestra de la bondad de Dios es que nos
haya dado la escritura y que a pesar de los intentos de que
la escritura desapareciera Dios la ha preservado muchos de los
que han procurado que sea destruida pues ya no y es una gran bendición de Dios. La escritura es la gran historia
de la redención. Una de las cosas que es precioso
es que la gran historia de la redención, la palabra de Dios
le da sentido a nuestras historias y en especial los salmos, que
es el himnario que cantaba el pueblo de Israel, un himnario
donde podemos encontrar casi todas las emociones humanas,
gozo, tristeza, angustia, y poder mirar cómo en medio de su necesidad
pues el pueblo del Señor crece en conocer al Señor. Y este Salmo
7 lo hemos titulado el Salmo del Santo Calumniado. Este es
un Salmo de David que no se sabe exactamente en qué etapa de su
vida fue escrito. Lo que sí sabemos es que él fue
muchas veces calumniado, que enfrentó enemigos de manera constante. Cuando pensamos en las etapas
tempranas de la vida de David, cuando él era pastor de ovejas,
pues él tenía que enfrentar osos y leones. Después él enfrentó
a Goliat. Después, pues Saúl se puso celoso
y empezó a perseguirle. Y toda su vida está llena de
enemigos. Ya en su lecho de muerte, pues
uno de sus hijos intentó arrebatar el trono. Y sin embargo, sabemos
también por la escritura que David fue un tipo del Señor Jesucristo,
una una figura que prefiguraba al ungido del Señor, el Mesías,
al Señor Jesucristo. Y vamos a leer el Salmo, dice,
dice así Jehová Dios mío en ti he confiado sálvame de todos
los que me persiguen y líbrame Jehová Dios mío en ti he confiado
sálvame de todos los que me persiguen y líbrame y lo primero que miramos
es que el santo calumniado Estábamos mirando que tiene una declaración
de confianza. Jehová, Dios mío, en ti he confiado. Sálvame. Él sabe que el único
lugar donde hay salvación sea salvación eterna o salvación
temporales en el Señor. También en el versículo dos nos
encontramos que dice, no sea que desgarren mi alma cual león
y me destrocen sin que haya quien me libre. no sea que desgarren
mi alma cual león y me destrocen sin que haya quien me libre.
Una de las cosas que muestra aquí el salmista es, bueno, un
grito de angustia, estaba en una situación apremiante, una
situación desesperada, los enemigos eran feroces, las figuras de
lenguaje que utilizan, pues, nos hablan de de lo terrible que es estar frente
a un león y él está mirando a sus enemigos al punto de que pueden
desgarrar su alma. Y eso nos recuerda algo, es cierto
que el lenguaje que está utilizando David es un lenguaje poético,
sin embargo el lenguaje poético nos está describiendo una realidad
espiritual. En verdad desde La entrada del
pecado empezó una una batalla intensa, una lucha intensa entre
la simiente santa, la simiente piadosa, y la simiente impía,
entre los hijos de Dios y los hijos de Satanás, esa simiente
que odia a la simiente santa, recuerde como un hijo de la simiente
santa murió a manos de la simiente impía. Abel fue asesinado con
saña por su hermano Caim y eso se va desarrollando a lo largo
de la historia y sigue siendo así. Esta expresión del grito
de angustia del santo nos recuerda que no estamos aquí de día de
campo. El escritor del Nuevo Testamento nos recuerda que no
tenemos lucha contra carne ni sangre, sino contra huestes espirituales
de maldad en las regiones celestes. Nos recuerda que nosotros estamos
en medio de una generación maligna y perversa. Nos recuerda el apóstol
Pedro que velemos y oremos porque nuestro adversario el diablo
anda como león rugiente buscando a quien a quien devorara. Y en
verdad hay un enemigo que odia a la imagen de Dios en especial
a aquellos que por la gracia de Dios están siendo restaurados
otra vez a la imagen de Dios aquellos que han sido como dice
en Efesios somos hechuras suya creados en Cristo Jesús para
buenas obras aquellos que han sido creados nuevamente en el
señor Jesucristo para buenas obras que tienen como propósito
mostrar el carácter de Dios y hay un enemigo que nos odia y bueno
juntamente con ese enemigo que dirige sus huestes pues hay enemigos
humanos peligrosos que no tienen compasión y una otra de las cosas
que podemos mirar aquí de David es que versículo tres dice que
va Dios mío si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad,
si ha dado un mal pago al que estaba en paz conmigo, antes
he libertado al que sin causa era mi enemigo, persigue al enemigo
mi alma y alcáncela, huella en tierra mi vida y mi honra ponga
en el polvo. Una de las cosas que podemos
aprender del de David que es el santo que
está siendo calumniado es que pues él no se pone, a pesar de
que las posibles calumnias contra él están expresadas en estos
versículos, de que dice, he dado mal pago al que estaba en paz
conmigo, he libertado al que sin causa era mi enemigo, y él no se no sale a decir y y
pensar bueno no es posible que yo haga algo malo él sabe que
él es santo no por sí mismo y él considerando que puede haber
maldad en él se somete al escrutinio de aquel que es juez justo algo
que se va a remarcar en el salmo es la expresión Dios es juez
justo aparece en el versículo nueve la segunda parte dice porque
el Dios justo en el versículo once empieza con la expresión
Dios es juez justo y se afirma esa misma verdad en el versículo
diecisiete a la varea que va conforme a su justicia y Dios
es juez justo y David sabe que lejos de pensar en mí no hay
nada mal pues él se somete al prueba la mente y conoce el corazón
él va a expresar esa convicción versículos adelante versículo
nueve después de decir porque él el Dios justo dice prueba
la mente y el corazón ahora en el versículo seis el el salmista
dice, levántate en tu ira, álzate en contra de la furia de mis
angustiadores, y despierta en favor mío el juicio que mandaste,
te rodeará congregación de pueblos, y sobre ella vuélvete a sentar
en alto, Jehová juzgará a los pueblos, júzgame oh Jehová conforme
a mi justicia, conforme a mi narrando una situación real que
él enfrentó. Sin embargo, recordemos que él
es un tipo del Señor Jesucristo y no todo es atribuible totalmente
a David. David está pidiendo en un sentido
al Señor justicia y él está, no está pidiendo que el Señor
lo favorezca nada más porque sí, él está pidiendo que Dios
actúe con justicia. Ahora, cuando llega a los versículos
siete levántate o que va en tu ira, álzate contra la puria de
mis angustiadores, despierta en favor mío el juicio que mandaste.
David va a hablar de una de una realidad que posteriormente va
a mencionar en los versículos once hasta el versículo trece
y es la realidad de que Dios Dios es un Dios de amor Y eso
le gusta a todo mundo, hablar de que Dios es Dios de amor.
De hecho, todo el mundo anda poniendo calcomanías de que Dios
es amor. Pero hay una realidad. Es cierto
que Dios es amor, pero Dios también es... Dios es justo y Dios está
airado. Dice, levántate, oh Jehová, en
tu ira. Álzate contra la furia de mis
angustiadores. Hay dos personas airadas en este
mundo, las personas más airadas, uno es Dios y la otra es Satanás
y sus jueces están con furia. David está apelando al Señor
y dice, levántate o que va en tu ira y álzate contra la furia
de mis angustiadores, despierta en favor mío el juicio que mandaste. Hay un juicio que el Señor ha
mandado y es juicio por los pecados de su pueblo. Los pecados del
pueblo del Señor han sido ya juzgados. El Señor Jesucristo
ocupó el lugar de su pueblo. Esta es una declaración abundante
en la escritura y es la única manera en que Dios puede justificar
a personas culpables. El profeta Isaías dice que todos
nosotros, hablando del pueblo de Dios, dice, nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. Dios ha enviado juicio. Es probable que David no no tenía
total claridad al respecto pero gracias a Dios que nosotros por
tener el el Nuevo Testamento nosotros podemos entender acerca
del juicio que el Señor ha mandado y él está pidiendo despierta
en favor mío el juicio que mandaste. Y qué bendición es para los creyentes
que podemos acercarnos y confiar en que el Señor ha enviado juicio
en favor nuestro. Una de las verdades que nos recuerda
este Salmo, hay un clamor generalizado en este mundo y hay un clamor
por justicia. Y tristemente, pues algo que
suele escucharse por muchos lugares, es que la gente dice que no hay
justicia, la gente se queja de que no hay justicia, la gente
suele decir que la justicia es para quien puede comprarla, pero
la confianza del creyente es que hay justicia y el creyente
sabe con claridad que hay justicia, el creyente sabe que lo que ocurrió
en la cruz es justicia, se hizo justicia nosotros los creyentes
nacimos en pecado y nuestros pecados no es que el señor se
hizo al desentendido y los escondió sino en verdad nuestros pecados
han sido castigados se hizo justicia en la cruz del calvario el señor
ejecutó justicia sobre su hijo castigando los pecados de su
pueblo Y sabemos, por eso los creyentes sabemos y tenemos certeza
de que ningún solo pecado quedará sin castigo. Los pecados de todos
aquellos que confían en el Señor Jesucristo han sido castigados
en la cruz, en el sacrificio expiatorio del Señor Jesucristo.
y los pecados de aquellos que rehúsen creer pues la Biblia
dice con claridad dice el que cree en el hijo tiene la vida
pero el que rehúsa creer en el hijo de Dios no verá la vida
sino que la ira de Dios está sobre él todo pecado será castigado
después dice te rodeará congregación de pueblos y sobre ellas vuélvete
a sentar en alto Jehová juzgará a los pueblos júzgame o Jehová
conforme a mi justicia y conforme a mi integridad Y aquí él está
mirando al futuro y mirando a la exaltación del Señor Jesucristo. El creyente, en medio de las
aflicciones, en medio de la persecución, estaba mencionando anteriormente
que el Señor Jesucristo fue probablemente la persona más calumniada que
hubo sobre esta tierra. pesar de que él es en verdad
el único inocente nosotros miramos a veces bebés pequeños y decimos
que inocente pero no son inocentes el único inocente es el señor
Jesucristo el que no conoció pecado por nosotros le hizo pecado
para que nosotros fuésemos hecho la justicia de Dios en él y él
está mirando aquí hacia el futuro y está mirando hacia aquel tiempo
en que Dios va a reunir pueblos, su pueblo que va a salir de todo
linaje, de toda lengua, de todo pueblo, de toda nación, mirando
la entronización del Señor Jesucristo y el creyente mira así con esperanza. Cristo ha sido calumniado, su
pueblo ha sido calumniado a lo largo de la historia, pero en
medio de toda aflicción por las calumnias, el creyente está mirando
con perspectiva de futuro. De hecho, la gran noticia para
los creyentes, y que nos agrada escucharlo, antes probablemente
nos molestaba, y no probablemente, es lo más seguro, estábamos con
el puño levantado diciendo, no queremos que el reine sobre nosotros,
queríamos hacer lo que nos venía a la mente, éramos por naturaleza
hijos de ira, seguíamos la voluntad de la carne y de los pensamientos,
pero ahora, ahora para nosotros es una gran noticia saber que
él es señor, él nos ha atraído hacia sí y hemos entendido que
no sólo es señor, sino que ese señorío lo está ejerciendo y
lo está ejerciendo para el bien de su pueblo. Y el creyente enfrenta
todo esto mirando hacia el futuro. versículo nueve, fenesca ahora
la maldad de los cínicos, más establece tú al justo, porque
el Dios justo prueba la mente y el corazón, mi escudo está
en Dios que salvas a los rectos de corazón. Y la semana pasada
estábamos mirando que el justo, el justo tiene el verdadero refugio,
tiene un lugar de protección. Pensar que la protección más
necesaria es la protección a la que es la protección de la ira,
que no se puede comparar con el furor de los enemigos. El
furor de los enemigos es terrible, nos pueden matar, nos pueden,
como dice en los versículos del principio, dice, pueden desgarrar,
no sea que desgarren mi alma con león y me destrocen sin que
haya quien me libre. Pueden dañarnos, pueden afectarnos,
es terrible su furia, pero no es comparada a la ira del señor
Dios Todopoderoso. Y la gran bendición es que el
creyente tiene como escudo a aquel que su ira no tiene comparación,
es su escudo. Él salva a los rectos de corazón. Estábamos mirando que al final, ¿quién es el que hace
rectos los corazones? Nadie puede hacer recto su propio
corazón. Nacimos con un corazón descarriado,
desviado. pero el señor salva a los rectos
de corazón porque Dios siempre va a cuidar aquello que él hace. Él hace a los rectos de corazón.
Nosotros miramos en el Salmo cincuenta y uno, cuando David
confiesa su pecado, él, su oración es versículo diez, le dice al
señor, crea en mí o Dios un corazón limpio y renueva un espíritu
recto dentro de mí, crea en mí o Dios. queremos tener al señor
como el escudo, lo que tenemos que hacer no es proponernos a
tener el camino recto, sino clamar al señor como David lo hizo,
crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu
recto dentro de mí. Ahora, cuando llegamos al versículo
once, nos vamos a dar cuenta de algo. La paz, la paz del del santo
en medio de las calumnias, descansa en que por la gracia de Dios
el santo conoce cuál es la realidad de los enemigos que calumnian
y esa realidad está descrita en los versículos once hasta
el versículo trece que ya ha tocado en el versículo seis cuando
dice levántate levántate o que va en tu ira Ahora en el versículo
once después de volver a declarar que Dios es justo iba a decir
y Dios está airado contra el impío todos los días y Dios está
airado contra el impío todos los días. La realidad de aquellas
personas que pueden dañar, que pueden amenazar, que pueden intimidar,
La realidad es que están bajo la justa ira de Dios todos los
días, todos los días. Ellos pueden burlarse, nos puede
parecer que de pronto todo les va bien, y la verdad es que a
veces el santo tiene ciertos conflictos con ello, pero la
realidad es que su realidad es muy triste porque están puestos
todos los días bajo la ira, la ira del Señor. Y aquí el salmista
va a hacer un contraste. Él tiene en el Señor a su escudo. Su escudo es el Señor. La ira
que debía caer sobre David y sobre el pueblo de Dios cayó sobre
el Señor Jesucristo. Él es nuestro escudo. pero contra el impío el señor
está airado todos los días y en el versículo doce dice si no
se arrepiente él afilará su espada armado tiene ya su arco y lo
ha preparado asimismo ha preparado armas de muerte y ha labrado
saetas ardientes Dios está airado contra el impío todos los días
y damos gracias a Dios porque es motivo de paz a nuestro corazón
saber que el señor está airado contra el impío todos los días.
El saber que aunque parece que todo le va bien, en realidad,
pues, muchas veces le va bien, pero es la mejor vida que va
a tener es la, es esta, es la única que va a tener, y dice,
si no se arrepiente, él afilará su palabra la espada es la palabra
del señor y para el creyente es un anhelo es su alimento el
creyente no vive solo de pan pero es la palabra que va a juzgar
al impío es la palabra escrita y es la palabra viviente el señor
Jesucristo en el salmo dos el está hablando proféticamente
del señor Jesucristo dice para que no se enoje y perezcáis en
el camino honrad al hijo para que no se enoje y perezcáis en
el camino el apóstol Juan nos dice que el señor el padre ha
dado al hijo todo juicio el salmo doce nos dice honrad al hijo
para que no se enoje y perezcáis en el camino pues inflama de
pronto su ira pero qué bendiciones ese que está airado contra el
impío, encontraste bienaventurados todos los que en él confían.
Si no se arrepiente, él afilará su espada. Armado tiene ya su
arco y lo ha preparado. bendición que para el pueblo
de Dios él es nuestro escudo, él nos protege. El Señor Jesucristo
dijo que no temamos a los que pueden matar el cuerpo, pero
nada más pueden hacer, sino más bien temer aquel que puede no
solo matar el cuerpo, sino también el espíritu en el infierno. Y ese es el Dios Todopoderoso,
que para nosotros es nuestro escudo, pero para el que no se
arrepiente, dice, tiene su arco y lo ha preparado. ha preparado
armas de muerte y ha labrado saetas ardientes y en un lenguaje
poético él está describiendo la intensidad de la ira de Dios
sobre el impío y dice si no se arrepiente una una de las cosas
importantes es que arrepentirse es un imperativo de la dice en la predicación de Juan
el Bautista dice y diciendo arrepentíos porque el reino de los cielos
se ha acercado arrepentíos porque el reino de los cielos se ha
acercado hechos capítulo diecisiete es más empático en el sentido
de hechos diecisiete versículo treinta dice pero Dios habiendo pasado
por alto los tiempos de esa ignorancia ahora manda a todos los hombres
en todo lugar que se arrepientan dice pero Dios habiendo pasado
por alto los tiempos de esa ignorancia ahora manda a todos los hombres
en todo lugar que se arrepientan y cuando pensamos Dice Dios está
irado contra el impío todos los días si no se arrepiente, si
no se arrepiente. Hay una realidad y es que la
necesidad más importante del hombre es conocer a Dios y Dios
ha hecho todo lo que ha hecho para darse a conocer. Él se da
a conocer en la creación. Leímos el Salmo 19 que habla
de los cielos cuentan la gloria de Dios. y esa creación dice
bastante de hecho es la necesidad del hombre pero hay una realidad
y es que no hay hombre que no conozca a Dios el apóstol Pablo
dice en romanos dice pues habiendo conocido a Dios no le glorificaron
como a Dios ni le dieron gracias Dios se revela en la creación
Dios se revela en su palabra escrita y Dios se ha revelado
en el Señor Jesucristo dado que el hombre conoce a Dios y ahí
la razón por la cual el hombre ha de arrepentirse y es imperativo
que se arrepienta sin embargo hay una una de las cosas que
tenemos que comprender es que en la caída el daño fue tan profundo
que el hombre no tiene la capacidad de arrepentirse. No puede ni
quiera arrepentirse. El hombre está, y lo he comentado
otras veces, que los padres, cuando tienen hijos
pequeños, una de nuestras batallas es enseñarles a obedecer. No
hay papá que no batalle para que sus hijos obedezcan. desobedecer
es natural. Otra de las cosas que nosotros
podemos notar y recordemos algo, los padres son una autoridad
y son una autoridad establecida por Dios en su sabiduría y en
su amor. Sin embargo, esos tiernos bebés
desde antes de poder hablar ya desafían a la autoridad. Y la
Biblia dice con claridad que el que el que no se somete a
la autoridad puedes estar rebelando contra Dios porque toda autoridad
ha sido establecida por Dios. Si nosotros revisamos las cuestiones
de la cultura, hay tantas canciones de nuestra cultura que hablan
de que no el hombre nace en rebelión contra Dios. Los mexicanos tenemos
una muy conocida que es con dinero y sin dinero hago siempre lo
que quiero. Mi palabra es la ley, no tengo
trono, ni reino, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo
el rey. Hay expresiones de gente que
dice que cada quien es arquitecto de su propio destino, pero todas
esas cosas son simplemente ilusiones que revelan un corazón rebelde
y ante ello hay un llamado a arrepentirse, pero no queremos cuando el señor
Jesucristo vino pues no queríamos que él reine sobre nosotros y
le crucificamos y si no se arrepiente y el señor manda a los hombres
que se arrepientan pero hay algo que quisiera mostrarles en un
pasaje en segunda de timoteo dos veinticinco al veintiséis El apóstol Pablo, inspirado por
el Espíritu Santo, escribe a Timoteo y le dice, porque el siervo del
Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto
para enseñar sufrido, que con mansedumbre corrija a los que
se oponen. la actitud del siervo del Señor hacia aquellos que
se oponen, hacia aquellos que son enemigos, y dice, por si
quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad
y escapen del lazo del diablo en que están cautivos a voluntad
de él, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan. Y
esto nos deja claro algo, el arrepentimiento es un don de
Dios. ¿Y qué nos corresponde ante éste
si no se arrepienten? Si no se arrepienten, ¿qué corresponde
ante que el Señor manda a los hombres en todo lugar que se
arrepientan? Lo que nos corresponde es clamar al Señor para que nos
conceda arrepentirnos, para que Él nos revele su carácter, su
bondad, su amor, su misericordia, para que Él nos muestre que Él
es un Dios que no hace acepción de personas. la cruz, él dejó
claro que él no hace acepción de personas. Su hijo era sin
pecado, pero él cargó el pecado de su pueblo, y cuando él vio
pecado en su hijo, pues él no, no quitó el castigo porque era
su hijo. Donde él haya pecado, él va a ejecutar juicio y va
a descargar su ira. Y lo que nos corresponde es pedir
al Señor que podamos mirar cómo es él y cómo en bondad y en amor
castigó el pecado en su propio hijo y clamar al señor que nos
conceda arrepentimiento para vida y fe salvadora. Otra de las realidades del del
de los enemigos es que ellos están haciendo aquí lo único
que pueden hacer. Versículo catorce, he aquí el
impío concibió maldad, se prenió de iniquidad, y dio a luz Y nosotros, yo sé que David lo
sabe, no sólo porque el Señor se lo ha revelado y los creyentes
lo saben, no sólo porque el Señor nos ha revelado, sino porque
sabemos que lo único que hacíamos antes era pensábamos y pensábamos
maldad y nos preñíamos de iniquidad y dábamos a luz engaño. Y lo
único que hace el pecador es pecar. Recuerde que Adán podía
pecar o no pecar. Caídos en Adán, lo único que
podemos hacer es pecar y nada más pecar. Y un asunto importante
es que no somos pecadores porque pecamos, sino porque somos pecadores
es que pecamos. todo pensamiento del corazón
del hombre es de continuo solamente el mal, somos personas no que
de vez en cuando hacemos cosas malas, sino somos personas en
depravación total, somos personas que robamos la gloria a Dios,
Dios hizo todo para su gloria y todo lo que nosotros podemos
expresar es por causa de los dones de Dios, pero solemos querer
la el reconocimiento, solemos querer hacer las cosas Y aún nos es fácil abrazar una religión
y una religión que nos permite exhibir nuestra aparente bondad. Recuerde que eso fue lo que constantemente
denunció el Señor Jesús de aquellos que ayunaban y salían con sus
caras y que se vea que ayunaron para que los demás los reconozcan
como muy espirituales. Aquellos dijo Jesús que se acaban
a tocar trompeta porque iban a dar limosna. robar, robar,
buscar la la atención en lugar que Dios sea glorificado. Después
dice, pozo ha acabado y lo ha ahondado, y en el hoyo que hizo
caerá. Una de las cosas que hemos de
hacer dado que conocemos la condición de los enemigos, los creyentes
debemos estar recordando Dios es mi escudo, porque constantemente que nos ayude el Señor a recordar
el poder tener quietud y esperar la salvación del Señor, porque
constantemente suele ser que el Señor hace algo interesante. De esos enemigos que calumnian,
hubo uno que calumnió al pueblo de Israel, que se llamaba Namán,
y en sus calumnias él pensó que iban a destruir a los judíos,
a todos los judíos. Y él odiaba a un judío en especial
que se llamaba Mardoqueo. Y él estaba bien seguro que él
iba a hacer que cuelguen una orca a Mardoqueo y mandó a hacer
una orca grandísima. Él preparó una orca y él esperaba
ver a Mardoqueo. Mardoqueo es del pueblo del señor. Y en la noche al rey se le fue
el sueño. y hizo que trajeran el libro
de las crónicas y se descubrió que Mardoqueo había salvado al
rey de ser asesinado de un complot y el rey preguntó qué se había
hecho para honrarlo y pues no se había hecho nada, entonces
este hombre Amán vino al palacio para para decir al rey su plan,
pero cuando el rey escuchó los pasos y lo hicieron entrar y
él preguntó, el rey, ¿qué se va a hacer al hombre cuya honra
desea el rey? Pues él pensó que el rey estaba
hablando de él y dijo todo lo que se debía hacer, y lo que
se debía hacer era sacarlo en el caballo del rey y que se le
rindiera honores. Y al final, pues eso era para
mardoqueo, pero este hombre terminó en la horca que había hecho.
Los enemigos de los amigos de Daniel terminaron en el horno. Ellos acusaron a los enemigos,
a los amigos de Daniel de no inclinarse ante la imagen del
Namu Kodonosor y terminaron en el horno. Los enemigos de Daniel
lo acusaron de que él oraba tres veces al día. Daniel ciertamente
fue echado al foso de los leones, pero el Señor cerró la boca de
los leones. y al día siguiente él salió vivo
y el rey hizo que los los que pidieron que él fuera echado
a los leones bajaran al foso de los leones y fueron devorados
y que eso nos haga no correr no usar las mismas estrategias
sino esperar en el señor y al final cierra con un canto empezó
con un canto de angustia con un después de declarar su confianza
tuvo pues un un grito de angustia, pero termina con un canto de
alabanza, alabaré a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre
de Jehová el Altísimo, alabaré a Jehová conforme a su justicia. Quiera el Señor que todos nosotros
podamos alabar a Jehová conforme a su justicia. ¿Y cuál es la
justicia de Dios? Quisiera que que pueda ser nuestra dicha,
el poder también cantar ese canto, alabar a que va conforme a su
justicia. En Romanos capítulo tres, versículo
veintiuno, dice, pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado
la justicia de Dios. Yo voy a alabar a que Oba conforma
su justicia, pero ya se ha manifestado la justicia de Dios testificada
por la ley y por los profetas. La justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo para todos los que creen en él, porque no
hay diferencia. Por cuanto todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente
por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús. a quien
Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre,
para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto
en su paciencia los pecados pasados, con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo y el que
justifica al que es de la fe de Jesús. con la mira de manifestar
en este tiempo su justicia a fin de que él sea el justo y el que
justifica al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde pues está la
jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino
por la ley de la fe. Concluimos pues que el hombre
es justificado por fe sin las obras de la ley. Nuestra posibilidad
de alabar a Jehová conforme a su justicia es que nosotros hayamos
sido justificados por la única justicia que es la justicia que
se ha manifestado en el sacrificio del Señor Jesucristo para que
Dios sea el justo que justifica al que confía en el Señor Jesucristo,
que Dios nos conceda confiar en Cristo y solamente en Cristo,
que en todo esto nos conceda también tener compasión de los
enemigos, porque la realidad de los enemigos es terrible.
pueden ser amenazantes, pueden intimidarnos, pero su fin es
terrible si no se arrepienten. Las armas del Señor están contra
ellos, pero qué bendición que sus armas sean nuestras armas
y que él sea nuestra arma defensiva, que él sea nuestro escudo, porque
Cristo mismo es el escudo de aquellos que en él confían. Contra
los enemigos y sobre todo contra la ira que no tiene igual que
es la ira del Señor. Si confiamos en el Señor, seremos
salvos de su ira. Bienaventurados todos los que
confían en el Señor Jesucristo. Vamos a dar gracias a Dios.

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Joshua

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