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El ministerio de la piedad

1 Timothy 3:16
Joel Coyoc September, 1 2024 Video & Audio
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Joel Coyoc September, 1 2024
Estudio de 1 Timoteo

El sermón titulado "El ministerio de la piedad" predicado por Joel Coyoc se centra en el misterio de la piedad, expuesto en 1 Timoteo 3:16. Coyoc argumenta que este misterio, que se refiere a la revelación de Dios en Jesucristo, es fundamental para la vida de la iglesia, la cual debe ser la columna y baluarte de la verdad. Se destacan las Escrituras que evidencian este misterio (Romanos 1; Mateo 11 y 16), mostrando que el conocimiento de este misterio es divinamente revelado y no puede ser asumido naturalmente por el hombre. La importancia práctica de esta revelación está en que produce devoción hacia Dios y un deseo de glorificarlo en todas las áreas de la vida cristiana, enfatizando que la piedad no se basa en esfuerzos humanos, sino en la acción soberana de Dios al revelar su gloria a través de Cristo.

Key Quotes

“Grande es el misterio de la piedad. Dios fue manifestado en carne, justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.”

“Nadie puede tener piedad si no es porque Dios le ha dado el don de la fe, porque Dios le ha querido revelar al Señor Jesucristo.”

“El misterio de la piedad es una verdad que no podría llegar a conocerse si no es por revelación del Señor.”

“La piedad se manifiesta en una vida que glorifica a Dios, una vida que está motivada por la gloria de Dios.”

What does the Bible say about the mystery of godliness?

The Bible reveals that the mystery of godliness centers on the person and work of Jesus Christ, who was manifested in the flesh.

The Bible introduces the mystery of godliness in 1 Timothy 3:16, emphasizing that this mystery is fundamentally about who Christ is and what He accomplished. This mystery is not hidden knowledge for a select few but a divine revelation that unveils God's plan of redemption through Jesus. It shows God's desire to be known and to dwell among His people, culminating in the incarnation of Christ, His death, resurrection, and eventual exaltation. Understanding this mystery deepens our appreciation for the grace of God and fuels our devotion to Him.

1 Timothy 3:16

How do we know that Jesus is the mystery of godliness?

Jesus is recognized as the mystery of godliness because He was revealed to us through divine revelation, fulfilling God's redemptive plan.

The assertion that Jesus is the mystery of godliness is supported by Scriptural testimony, particularly in passages like Matthew 11:25-27, where Jesus praises the Father for revealing spiritual truths to the humble rather than the wise. This divine revelation is pivotal in understanding that Christ is central to God's plan of salvation. He embodies the mystery by being fully God and fully man, reconciled humanity to God through His sacrificial death. The significance of recognizing Him as such lies in the transformative power of the Gospel that compels believers to live in a way that glorifies God.

Matthew 11:25-27

Why is understanding the mystery of godliness important for Christians?

Understanding the mystery of godliness is essential for Christians as it shapes our faith, worship, and daily living.

For Christians, the mystery of godliness is not merely an abstract theological concept but a foundational truth that underpins the entirety of the faith. It shapes our understanding of who God is, what He has done for us in Christ, and how we ought to live in response to His grace. As we deepen our understanding of this mystery, it fosters genuine devotion and glorification of God in our lives, driving us towards a lifestyle that reflects Christ's love and righteousness. Ultimately, it compels believers to share the good news of salvation, fulfilling the church's mission as the pillar and ground of truth.

1 Timothy 3:15

Sermon Transcript

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hermanos vamos a abrir nuevamente
nuestra Biblia en primera de Timoteo capítulo tres primera carta del apóstol Pablo
a Timoteo en su capítulo tres dice la palabra del señor palabra
fiel si Pero es necesario que el obispo
sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente,
decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al vino, no
pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable,
apacible, no ábaro, que gobierne bien su casa, que tenga a sus
hijos en sujeción con toda honestidad. Pues el que no sabe gobernar
su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios? No un
neófito, no sea quien vaneciendo se caiga en la condenación del
diablo. También es necesario que tenga
buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito
y en lazo del diablo. Los diáconos asimismo deben ser
honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de
ganancias deshonestas, que guarden el misterio de la fe con limpia
conciencia, y éstos también sean sometidos a prueba primero, y
entonces ejercen el diaconado si son irreprensibles. Las mujeres
así mismo sean honestas, no calumniadoras sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de
una sola mujer y que gobiernen bien sus hijos y sus casas, porque
los que ejercen bien el diaconado ganan para sí un grado honroso
y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús. Esto te escribo,
aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si
tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la
iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. Indiscutiblemente
grande es el misterio de la piedad. Dios fue manifestado en carne,
justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los
gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. Versículo dieciséis, e indiscutiblemente
grande es el misterio de la piedad. Dios fue manifestado en carne,
justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los
gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. Estábamos estudiando en la mañana
qué es la iglesia. La iglesia es la casa del Dios,
la casa de Dios, es la iglesia del Dios viviente, es la asamblea
de aquellos que el Señor ha redimido, que ha comprado con su propia
sangre, y es columna y baluarte de la verdad. Y el apóstol Pablo
a continuación va a exponernos en sí qué es la verdad que la
iglesia tiene que guardar, es columna y baluarte de la verdad. estaba, bueno el tema ahora es
el misterio de la piedad, el misterio de la piedad y vamos
a meditar la primera parte que es en la cual el versículo nos
enseña cómo es el misterio de la piedad, nos enseña cómo es
el misterio de la piedad y hay algunas cosas que son importantes
que nosotros podamos ir entendiendo Y recordar que la iglesia es
la iglesia del Dios viviente. Recuerde que el apóstol Pablo
está escribiendo a Timoteo, que estaba a cargo de enfrentar situaciones
con una iglesia que estaba en la ciudad de Éfeso. Y en Éfeso
había un templo muy grande de la diosa Diana, que era pues
un dios muerto. Y en contraste, el apóstol Pablo
está llamando la atención de de Timoteo, y es necesario que
nuestra atención sea llamada hacia lo que es glorioso, hacia
lo que es la centralidad de nuestra fe, y el apóstol Pablo usa la
figura contrastante, la iglesia del Dios viviente, edificada
con piedras vivas, y ahora va a llamar la atención a la verdad
que la iglesia tiene que guardar, la verdad que la iglesia tiene
que sostener, tiene que defender. Y cuando pensamos en el misterio
de la piedad, nosotros tenemos que entender primeramente qué
es misterio, porque pues a mucha gente le gusta hablar de cosas
que son misterio. Un problema que había mismo allá
en la iglesia es que había algunos, creían que había algunos conocimientos
misteriosos que estaban reservados para algún grupo de élite, aquellos
que les gustaba llamar la atención hacia sí mismos, que querían
ser reconocidos como doctores cuando no sabían ni entendían
lo que decían. Y lo que tenemos que entender
por misterio es no es algo así oculto, reservado para un grupo
en especial. Hay una traducción de la escritura
que dice, grande sin duda alguna es la verdad fundamental de nuestra
fe que anteriormente estaba escondida. Y pues el misterio, desde una
perspectiva bíblica, nosotros podemos entender que el misterio
es algo que no puede ser conocido a menos que Dios lo revele. El misterio es aquello que no
puede ser conocido a menos que Dios haga revelación de ello. Dios ha hecho revelación de sí
mismo. recuerde que a lo largo de la
escritura nosotros podemos encontrar la importancia de conocer a Dios
y no quiero cansarme de hacer énfasis es conocer a Dios no
es conocer de Dios hay gente que dice yo conozco de Dios hay
gente que dice conozco de la palabra conocer a Dios incluso
esa es la vida eterna y esta es la vida eterna que te conozcan
a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo tu hijo a quien
has enviado en Jeremías capítulo nueve el profeta dice que lo
vamos a a mirar Jeremías nueve Dice, así dijo Jehová, no se
alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el
valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas, más alaves en
esto el que se hubiere de alabar, en entenderme y conocerme, que
yo soy Jehová que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra,
porque estas cosas quiero, dice Jehová. El Señor está diciendo
aquí que el asunto es conocer a Dios. El hombre puede conocer
gran cantidad de cosas investigando y todas aquellas que él investiga,
pues él está por encima de lo que él está estudiando. Pero
conocer a Dios es totalmente distinto. Dios está absolutamente
por encima de todo hombre. Él está por encima de toda su
creación. Y el testimonio fiel de la Escritura
es que la única posibilidad que tenemos es que Dios se revele
a sí mismo y Dios se ha revelado a sí mismo. La escritura dice en Romanos capítulo 1, haciendo
referencia al Salmo 19, el apóstol Pablo dice que las cosas invisibles
de Dios, su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles
desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de
las cosas hechas. Y el Salmo 19 empieza hablándonos
de los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia
la obra de sus manos. Dios ha dado revelación de sí
mismo a través de la creación. Dios hizo todo lo que hizo para
darse a conocer, para manifestar su gloria. Y no obstante, a través
de la creación, nosotros no podemos conocer el misterio que estaba
escondido. El misterio de que la única posibilidad
de escapar de la condenación eterna es el Señor Jesucristo. De que Cristo no solamente vino
a hacer posible la salvación, sino vino a ganar la salvación
de un pueblo. No podemos mirar que ese misterio
que estaba escondido en realidad es una persona. Cristo es el
misterio que estaba escondido. Cristo es nuestra salvación y
entonces lo primero que entendemos es que el misterio de la piedad
es una verdad que no podría llegar a conocerse si no es por revelación
del Señor. Él se ha revelado de manera general
en la creación. Él se ha revelado en la escritura. Esta es la revelación que Dios
se ha hecho de sí mismo. Dios se ha revelado en la escritura. Nosotros podemos recordar al
Señor Jesucristo hablando con aquellos dos que estaban tristes,
que iban camino de Maús. y cómo el Señor abrió las escrituras,
el Antiguo Testamento y les fue mostrando en la totalidad del
Antiguo Testamento lo que de él decía, porque el Antiguo Testamento
está lleno del Señor Jesucristo. Ahora, una de las cosas que es
importante que nosotros podamos recordar, hermanos, es bien importante
que podamos recordar para ser movidos a gratitud, es importante
que podamos recordar No había posibilidad de que este misterio
pudiera ser conocido por nosotros si no es por revelación especial
de Dios, mucho más allá de simplemente tener el libro, porque hubo mucha
gente y ha habido mucha gente que ha tenido el libro y no han
llegado a tener revelación. Y esto debe mover nuestros corazones,
el misterio, En un sentido es misterio porque estuvo escondido
y nosotros no podíamos tener entendimiento del evangelio hasta
que Dios obró misericordiosamente con nosotros. Y en un sentido
sigue siendo para nosotros aún un misterio, porque ¿quién de
nosotros tiene una mente suficiente para comprender la totalidad
del evangelio? En realidad es un misterio que
Dios va a estar revelando por toda la eternidad. Hay gente
que piensa que el Evangelio es la cosa más sencilla y cuando
ya entendiste el Evangelio ahora vamos a estudiar las cosas más
profundas. Hermanos, en un sentido ya no es misterio, porque Dios
nos misericordiosamente ha querido darnos revelación, pero en un
sentido aún no tenemos una comprensión total por qué el Señor me ha
amado con amor eterno, sin haber una sola razón por la cual él
me amara. ¿Por qué el Señor me escogió
en el Señor Jesucristo por el puro afecto de su voluntad para
el avance de la gloria de su gracia? El poder reflexionar
y cada vez pensar los sufrimientos del señor Jesucristo y hermanos
es algo insondable no hay mente humana que pueda ser capaz de
comprender en su totalidad así que en ese sentido aún sigue
siendo un misterio y vamos a un versículo que leímos en la mañana porque es importante que nosotros
podamos tener con suma claridad qué es lo que ha sucedido el
hecho de que se nos ha revelado este misterio de la piedad y
ese pasaje es Mateo capítulo once note que el Señor Jesucristo
está movido a alabar a su padre y con mucha más razón nosotros
que hemos sido beneficiarios por el puro afecto de la voluntad
del señor pues deberíamos estar también movidos de hecho el apóstol
Pablo está hablando de una manera que ahorita vamos a seguir pues
desmenuzando y que debiera captar totalmente nuestra atención y
es el señor Jesucristo dice en aquel tiempo respondiendo Jesús
dijo te alabo padre señor del cielo y de la tierra y hermanos
pensar en que Dios revela un misterio el Señor Jesucristo
está alabando a su Padre. pero con mucha más razón nosotros
deberíamos estar volcados en adoración dice porque escondiste
estas cosas de los sabios y de los entendidos y las revelaste
a los niños sí padre porque así te agradó todas las cosas me
fueron entregadas por mi padre y nadie conoce al hijo sino el
padre ni al padre conoce alguno sino el hijo y aquel a quien
el hijo lo quiera revelar y este es el misterio de nuestra fe
de que está hablando apóstol Pablo y este es el misterio que
nos ha sido revelado y que nos debe mover a adorar al señor
cuando nosotros recordamos hubo un tiempo en que nosotros no
entendíamos y de pronto el señor iluminó nuestro corazón hubo
un tiempo en que la verdad del evangelio nos causaba incluso
enojo hubo un tiempo en que defendíamos monterías como Algunos alguna
vez pensamos que íbamos a seguir siempre lo que nuestros padres
nos enseñaron y arrogantemente nos aferrábamos a lo que nuestros
padres nos enseñaron. ¿Por qué? Porque no había entendimiento
y depende de la voluntad del Señor. Una de las cosas que tenemos
que recordar y que no sucedió solo con Pedro, Mateo capítulo dieciséis, versículo
dieciséis, estaba el señor preguntando, ¿Quién dice la gente que es?
Y la gente especulaba y decían unos Juan el Bautista, otros
Elías, otros Queremías, y de pronto el señor hace una pregunta
y dice, ¿Y vosotros? Dice Queremí eh Mateo dieciséis
versículo quince, y él les dijo, ¿Y vosotros? ¿Quién decís que
soy yo? respondiendo simón pedro dijo
tú eres el cristo el hijo del dios viviente y entonces cuál
fue la respuesta del señor jesús la respuesta del señor jesús
fue bienaventurado eres simón dice hijo de jonás porque tienes
una mente muy brillante esa no es la respuesta la respuesta
es Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te reveló
carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. El Señor
no habló de Pedro como alguien brillante, como alguien genial,
sino está haciendo lo mismo que hizo en el capítulo once. Te
alabo, Padre. Y dice, eres bienaventurado,
porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que
está en los cielos. ¿Para quién es la gloria? Para
Pedro no es la gloria. Hermanos, no hemos de olvidar
y que Dios nos haga recordar siempre. A veces tendemos a olvidar
y miramos a otros que están como estábamos y decíamos, pero es
que no lo entienden, si está tan claro. Hermano, es que no
lo entienden igual que nosotros no lo entendíamos. Está tan claro
porque Dios ha querido que ahora sea tan claro. Pero recuerda
que hubo un tiempo en que no era tan claro. Hubo un tiempo
en que estábamos en nuestra ceguera espiritual, aferrados a las tradiciones,
aferrados a las ceremonias, aferrados a nuestras ideas. Pero el Señor
nos ha querido hacer bienaventurados, revelándonos al Señor Jesucristo. quizá alguien piense bueno lo
que pasa es que Pedro no era tan inteligente pues él no estudió
mucho. Bueno vamos a Juan capítulo 6 y nos vamos a dar cuenta que
Pedro no es un caso excepcional, no porque él era un hombre sin
letras y del vulgo pues es que el padre le tuvo que revelar
a Jesucristo. Dice Y recuerde que el Señor
está contrastando en el versículo veinticinco de Mateo once pues
con personas que justamente si han ido a la escuela y a los
mejores seminarios de su tiempo y sin embargo esos el Señor no
se los reveló a ellos sino a los niños y dice Juan seis cuarenta
y cuatro, el mismo Señor Jesucristo está hablando y dice, ninguno
puede venir a mí si el padre que me envió no le traquere y
yo le resucitaré en el día postrero. O sea, no solo no solo Pedro,
no solo Pedro tuvo necesidad de que el padre le revelara al
Señor Jesucristo. Todos aquellos que han venido
al Señor Jesucristo han experimentado exactamente lo mismo que Pedro,
porque no tiene nada que ver con su inteligencia, no tiene
nada que ver con su agudeza mental, no tiene nada que ver con su
diligencia en estudiar la escritura. Es más, es probable que hay en
el mundo gente que no ha experimentado esta salvación, que han leído
y estudiado mucho más la Biblia que muchos de nosotros. El Señor
Jesucristo está dejando claro, ninguno puede venir a mí si el
Padre que me envió no le trajere y yo le resucitaré en el día
postrero. Escrito está en los profetas
y serán todos enseñados por Dios, así que todo aquel que oyó al
Padre y aprendió de él viene a mí. ¡Qué bendición! Como el Padre enseñó a Pedro.
y Pedro aprendió quién era el Señor Jesucristo y declaró tú
eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Qué bendición es que
el misterio, el misterio nos ha sido revelado por el Padre,
por el puro afecto de su voluntad para la alabanza de la gloria
de su gracia. No tiene nada que ver con nosotros.
No es que nosotros somos más inteligente que otros, es que
el Señor ha querido tener rica misericordia. Otro asunto importante que nosotros
podemos mirar aquí es este misterio, este misterio que lo tenemos
por revelación, por revelación de Dios por su misericordia,
es la verdad de la cual la iglesia es columna y baluarte. Esa verdad se le ha dado a la
iglesia anunciarlo. Recuerde que está en conformidad
con la enseñanza de Pedro, de Pablo, del mismo Señor Jesucristo.
Pedro nos dice, vosotros sois real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios para anunciar las virtudes del que
os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Primera de Corintios, Capítulo 1, versículo 18. Dice, porque la palabra de la
cruz es locura a los que se pierden, pero a los que se salvan, esto
es a nosotros, es poder de Dios, es poder de Dios. Pues está escrito,
destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé el entendimiento
de los entendidos. Hermanos, qué maravilloso es
la descripción que el apóstol Pablo está haciendo de este misterio.
y este misterio es el evangelio que tiene que ser predicado y
proclamado y guardado por la iglesia y la iglesia tiene la
función, la responsabilidad de sostenerlo, de guardarlo, de
defenderlo y es la palabra de la cruz que es sabiduría de Dios
y que es poder de Dios. Dice porque la palabra de la cruz
es locura los que se pierden pero los que se salvan esto es
a nosotros es poder de dios pues está escrito destruiré la sabiduría
de los sabios esa palabra poder es la misma palabra que el apóstol
utiliza cuando dice no avergüenza del evangelio porque es poder
de dios para salvación de donde viene la palabra que nosotros
conocemos como dinamita pero no hay punto de comparación entre
el evangelio que es la dinamita el poder de dios porque la dinamita
que el hombre hace solamente puede destruir pero El Evangelio
destruye y el Evangelio edifica. El Evangelio destruye, dice,
pues está escrito, destruiré la sabiduría de los sabios y
desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el
sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde
está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría
del mundo? Pues ya que en la sabiduría de
Dios el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó
a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
Porque los judíos piden señal y los griegos buscan sabiduría.
Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado. Para los judíos
ciertamente tropezadero y para los gentiles locura. Mas para
los llamados así judíos como griegos, Cristo poder de Dios
y sabiduría de Dios. Cristo, poder de Dios y sabiduría
de Dios. Y hermanos, Dios con su evangelio
un día destruyó todos nuestros argumentos. Un día Dios nos mostró
cuán necio es confiar nosotros mismos, pensando que hay alguna
bondad en nosotros mismos. Un día él nos mostró cuán insensato
e inicio es confiar en algo en nosotros que provenga de nosotros
mismos. Un día él abrió nuestros ojos
y nos mostró qué es lo que él demanda. Él demanda no tu mayor
esfuerzo, él demanda perfección. Y un día él nos reveló y destruyó
nuestra argumentación y nos mostró pues que no es que él va a ir
a pesar nuestras obras, es que sencillamente no tenemos ninguna
obra que sea digna. Y un día él nos mostró al Señor
Jesucristo como aquel que vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Un día el Señor destruyó totalmente,
recuerde lo que el Señor acepta es el corazón contrito y humillado. En realidad, quebrantado, destruido,
y el Señor tiene que destruirnos. Es hasta que quedamos destruidos
que ese mismo Evangelio, ese misterio que es el Señor Jesucristo,
nos va edificando como piedras vivas y casa espiritual para
ofrecer sacrificios aceptables al Señor por medio de Jesucristo. Otra de las cosas que nos indica
este pasaje es que Dios ha honrado de una forma especial este misterio. Dios ha honrado, ya explicamos
que es el misterio y no lo olvidemos hermanos, no lo olvidemos. que
ninguno de nosotros se atribuya absolutamente nada, si te atribuyes
algo no has entendido nada, no importa si puedes argumentar
y puedes hablar de manera incluso correcta, si hay lugar para la
jactancia es triste pero no has entendido nada, es que no hay
lugar absolutamente para la jactancia, nuestro entendimiento del misterio
es porque Dios ha querido revelarnos. Si Él no hubiera querido revelarnos,
pues sencillamente seguiríamos exactamente como estábamos en
aquel tiempo cuando nos causaba molestia y enojo escuchar que
el rey está sentado en su trono. Seguiríamos aún discutiendo con
el Señor y pensando que no es justo que Él nos salve a todos,
pensando que Él debe dar igualdad de oportunidades a todo el mundo.
Y hermanos, él hizo un milagro, él nos dio vida juntamente con
Cristo, ahora ese misterio nos ha sido revelado por la obra
del Señor Jesucristo, porque porque Él es rico en misericordia,
porque Él ha querido así hacerlo con nosotros. Es interesante
que varios de los pasajes que estuvimos estudiando, y hay un
pasaje en Juan capítulo 12, que habla de cómo el Señor endurece
el corazón de algunos. ¿Y cuál es la manera en que lo
endurece? Exactamente lo mismo que usa
para atraer a aquellos que salva, es lo mismo que usa para aquellos
que endurece y ese endurece, ¿qué es lo que el Señor hace?
Pues lo que el Señor hace es sencillamente dejarlos en su
naturaleza. Sencillamente el Señor no hace
nada por ellos y ellos responden pues como normalmente responde
un pecador. Una de las cosas que debe sorprendernos
hermanos es el que usted y yo Creamos, el Evangelio es un milagro. Creer el Evangelio es un milagro,
es una obra sobrenatural. No es natural que alguien como
nosotros crea el Evangelio. El profeta Jeremías dice, así
como el etíope no puede cambiar el color de su piel, ni el leopardo
puede cambiar sus manchas, pues ¿cómo ustedes pueden hacer el
bien estando habituados a hacer el mal? hermanos es nuestra naturaleza
hacer el mal es nuestra naturaleza ser rebeldes contra Dios es nuestra
naturaleza ser orgullosos y pensar que somos más sabios que Dios
es nuestra naturaleza ser incrédulos hacia el Señor el que no seamos más incrédulos
es milagro hermano y nos debe que eso nos ayuda a entender
por qué el Señor Jesucristo está diciéndote alabo padre debería
ser la misma actitud nuestra te alabo señor porque hoy puedo
creer yo nací incrédulo y si no fuera porque hiciste un milagro
seguiría con la misma arrogancia de incredulidad seguiría rechazando
al señor Jesucristo seguiría exactamente igual pensando que
el señor me debe algo pero el señor ha querido revelarnos el
señor ha querido traernos hacia el señor Jesucristo. Ahora, Dios
ha honrado de una forma especial este misterio. Y note las palabras
que el Espíritu Santo guió a a Pablo a usar en la carta, dice, grande
es el misterio de la piedad, grande es. Hermano que Dios nos
guarde de caer en la costumbre de las cosas. Que Dios nos guarde
en dar cosas por hecho y pensar que esto se trata de venir y
cumplir ciertos rituales. Debemos cantar dos himnos, debemos
tener una lectura, debemos orar, escuchar 45 minutos, levantarnos,
irnos y ya está todo bien. Hermanos, hay algo sobrenatural.
Si somos creyentes por ese misterio grande, se nos ha hecho ser la
casa de Dios. Y la casa de Dios es el lugar
donde su gloria se manifiesta de una manera especial. Y la
manera especial es destruyendo, dando vida, edificando. hermanos
que podamos mirar grande es este misterio es la cosa más grande
que pueda existir es algo que debe conmover nuestro corazón
es algo a lo cual nosotros no deberíamos acostumbrarnos es
algo a lo cual debemos clamar al señor para que en verdad por
el Espíritu Santo podemos captar la verdad de cosas que solemos
decir solemos cantar de pronto pues solemos decir Cristo murió
por mí pero qué significa en verdad Cristo murió por mí hemos
cantado himnos como que Cristo me haya salvado tan malo como
yo fui me tiene me deja maravillado pues él se entregó por mí y hermano
en verdad estamos maravillados de eso de verdad estamos sorprendidos
de que el Señor Jesucristo de que el Dios creador del cielo
y de la tierra haya dejado su trono de gloria, lo haya hecho
voluntariamente, que se haya humillado hasta lo sumo. Una
de las cosas que no debemos olvidar, hermano, si alguno de nosotros
se llegara a convertir en un gusano para ayudar a gusanos,
pues eso sería humillante, pero no tan humillante como el hecho
de que Dios Dios el que es el alfa y la omega, el principio
y el fin. Dios que es rey de reyes y señor de señores, se
haya hecho humano. Al final de cuentas, si yo llego
a ser un gusano, ambos somos criaturas. El gusano y yo somos
criaturas, pero el creador, el que está por encima de toda su
creación, Él tomó forma humana y vino a este mundo a participar
de nuestra naturaleza. Grande es este misterio. Hermanos,
a lo largo de la escritura, nosotros vamos a mirar cómo los creyentes
podían mirar que este es un grande misterio. Grande misterio. Primera de Pedro. Versículo diez del capítulo uno
de primera de Pedro dice, los profetas que profetizaron de
la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación. escudriñando qué persona y qué
tiempo indicaba el espíritu de Cristo que estaba en ellos, el
cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las
glorias que vendrían tras ellos. Y hermanos, ellos profetizaron
cosas y estaban sorprendidos, pero ellos no captaban realmente
la totalidad de este misterio que estaba escondido. Ellos captaban
ciertas sombras. Ellos confiaron en el Señor. Aquellos que confiaron es porque
Dios hizo esa misma obra de revelarles. y ellos estaban mirando que esto
era algo grande porque dice a esto se les reveló que no para sí
mismos sino para nosotros administraban las cosas que ahora os son anunciadas
por los que os han predicado el evangelio por el espíritu
santo enviado del cielo y note que esto es algo grande porque
cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles ¿Cuál es nuestra
actitud ante el misterio? Ante esa que ahora es la verdad
fundamental de nuestra fe. ¿Cuál es nuestra actitud? ¿Lo tomamos a la ligera? ¿Lo
tomamos académicamente? Hermanos, nosotros podemos llegar
a educarnos. Después de años en la iglesia
podemos tener pues no es en vano estar escuchando y podemos estar
muy educados y poder citar, pero algo que es importante, hermano,
todo lo que estamos estudiando es de comunicar vida. Habla de una obra milagrosa,
habla del Señor dando un nuevo corazón, habla del Señor enseñando
a su pueblo y todos aquellos que son enseñados por Dios, pues
van a aprender. No todos a la misma velocidad,
por supuesto, porque eso no depende de nosotros. Dice, yo sembré,
Apolos regó, pero el crecimiento lo da el Señor. Pero evidentemente
es una obra grande y es un milagro que el Señor está haciendo. Y
es algo en lo cual los ángeles anhelan mirar. Dice un hombre
que participó en la traducción de la Biblia, lo difícil que
es traducir algunos pasajes de la Biblia en algunas culturas
donde hay conceptos que no existen o no hay palabras para describirlo.
Dice que pues había una tribu que en su idioma no hay la palabra
milagros y ellos estaban investigando y conociendo a la gente para
saber cómo vamos a traducir la palabra milagros y no hay ninguna
palabra para referirse a los milagros. conociendo a este pueblo
llegaron a pues cuando sucedía algo así que era digno de admiración
pues la gente del pueblo intentaba acechar y estaban estirando su
cuello para acechar aquello que estaba sucediendo y normalmente
algo que es digno de estirar el cuello es algo que no pasa
todos los días, entonces cuando ellos tradujeron la escritura,
tradujeron milagros como obras de cuello largo. Y Pedro está usando algo parecido.
Imaginarte a los ángeles estirando su cuello porque Dios está haciendo
un milagro. Dios está salvando pecadores. Y ellos están admirados de la
sabiduría de Dios. Y ellos están aprendiendo de
la sabiduría de Dios. Y nosotros, ¿cómo estamos? Estamos
admirados de la sabiduría de Dios. Estamos clamando al Señor
para que cada día nos haga valorar lo que significa que Él derramó
su sangre por nuestros pecados, para valorar cada día el hecho
de que Él dejó su trono de gloria y voluntariamente vino a este
mundo para ocupar nuestro lugar en la cruz. Recuerde que el Señor
Jesús no murió en la cruz porque sus enemigos eran más fuertes
que Él. El Señor Jesús le dijo a Pedro, pues tú no crees que
yo puedo pedir una doce legiones de ángeles. El Señor Jesús dijo
claramente, nadie me quita mi vida, yo de mí mismo la pongo,
tengo poder para ponerla, tengo poder para volverla a tomar este
mandamiento recibido a mi padre. Estamos en verdad valorando ese misterio como un misterio
grande y sorprendente. Cristo murió por mis pecados. Cristo ocupó mi lugar tan indigno
como soy. Y hermanos, que no sea simplemente
poesía, esa es toda la realidad. La escritura, los himnos, no
están usando simplemente figuras. Hermanos, en verdad somos totalmente
indignos. Si hay algo que la raza humana
merece es la justa ira y condenación del Señor. Lo que la raza humana
merece es lo que está descrito en algunos pasajes donde el Señor
pisa el lagar de la ira y salpica de sangre sus vestiduras. Porque
hemos pecado contra Dios, pero Él vino a salvar a su pueblo
de sus pecados. y hay diferentes lugares en la
escritura donde la escritura nos presenta este esta gloriosa
verdad como grande, grande, sorprendente el apóstol Pablo procura usar
siempre palabras que para describir y a pesar de que él usa esas
palabras que el señor Obrey haga sorprender nuestro corazón porque
él dijo aquel que hace las cosas mucho más abundantemente de lo
que pedimos o entendemos. Y, hermanos, tenemos, por la
gracia de Dios, ser poseedores de un gran misterio, un gran
misterio. Y por último, el apóstol Pablo
pudo haber dicho el misterio de nuestra fe. pero no dijo el
misterio de nuestra fe, pudo haber dicho el misterio de nuestra
religión, pero él dijo el misterio de la piedad, el misterio de
la piedad. Y eso quiere decir que esa verdad,
esa verdad que la iglesia guarda y sustenta, sostiene, defiende,
cree, esa verdad que es el mismo Señor Jesucristo, es una verdad
que produce produce y estimula piedad, produce
y estimula piedad. ¿Y qué es la piedad? Pues podemos
definir la piedad como, bueno, a veces pensamos en personas
piadosas, alguien que está trabajando en algún ministerio o haciendo
algo para el Señor a tiempo completo. No tiene nada que ver con eso
la piedad. Alguien puede estar haciendo un ministerio a tiempo
completo y no ser piadoso. Alguien puede pensar que es hacer
ciertas cosas o dejar de hacer ciertas cosas, pero tampoco tiene
nada que ver con eso. Y la piedad es devoción o dedicación
hacia una persona, en este caso hacia Dios. Y cómo se manifiesta Esa, este,
esta verdad, esta verdad que antes estaba escondida, que ahora
nos ha sido revelada, esta verdad que es el mismo Señor Jesucristo,
está, esta verdad produce y promueve piedad, dedicación a la persona
de Dios, devoción, dedicación. Y se ve porque es una vida que
glorifica a Dios. Es una vida que está motivada
por la gloria de Dios, y así tiene que ser. Recuerde que pecamos
y estamos destituidos de la gloria de Dios, pero cuando el Señor
nos salva, el Señor nos salva y está restaurándonos, haciéndonos
crecer a la imagen del Señor Jesucristo. ¿Para qué? Si alguien
se parece cada vez más a Cristo, hay algo que inevitablemente
va a suceder. ¿Qué es lo que hacía Cristo todos
los días aquí en la tierra? glorificar al padre, mostrar
el carácter de su padre. Su deleite era hacer la voluntad
de su padre. Y por eso el apóstol Pablo escribe
y dice si coméis o bebéis o hacéis cualquier otra cosa, hacedlo
todo para la gloria de Dios. Y esa devoción lo produce el
evangelio. Nadie que no haya sido salvado,
nadie a quien no se le haya revelado el evangelio puede tener devoción. puede vivir moralmente bien,
pero eso no significa devoción, puede hacer cosas correctas.
Recuerde, devoción es visto a Cristo. Estoy admirado de quien es Cristo.
Yo quiero imitar a Cristo. Él me ha dado el poder para crecer
a la imagen de Cristo. Me ha dado todos los recursos
para ser como Cristo. Y para mí me interesa una sola
cosa. A mí no me interesa más que Cristo sea conocido. No importa
si de mí nadie llega a saber. lo que quiero es que sepan del
señor Jesucristo. Lo que me importa es que él sea
magnificado en mi vida, como dice el apóstol Pablo, por vida
o por muerte. Para mí el vivir es Cristo y
el morir es ganancia. Y hermanos, eso en primer lugar
hace que crezcamos en temor de Dios, en temor de Dios. Y el
temor de Dios es es el hecho de que Dios se revela no podemos
temer a Dios si nosotros no le conocemos la en verdad que la
revelación que Dios hizo para Isaías cuando le mostró su gloria
pues infundió temor de Dios en Isaías y él miró inevitablemente
una cosa su pecaminosidad miró su depravación y entonces él
tuvo temor de Dios dijo hay de mí que soy muerto pero el evangelio
está presente en ese pasaje y dice has sido quitada tu culpa o sea
no vas a morir has sido remitido tu pecado has sido quitada tu
culpa esto tocó tus labios y estás limpio y es una figura del evangelio
e inmediatamente ocurrió no solo temor sino dice a quién enviaré
y quién irá por nosotros y hay una respuesta de amor eme aquí
envíame a mí Una respuesta de amor al Señor. Empezando con
el temor, pero todo empezó porque Dios quiso mostrarle su gloria. Dios quiso misericordiosamente
mostrarle su gloria para que él pudiera ver su realidad. Y
después sigue un deseo, un deseo, y es el deseo de Dios. Hermanos,
que Dios obre nuestros corazones de tal forma que todos nuestros
deseos puedan ocupar el lugar correcto. Que Dios obre en nuestras
personas de tal forma que ver a Cristo nos infunda temor, que
ver de dónde Cristo nos rescató, de ver cómo Cristo ocupó nuestro
lugar y sufrió lo indescritible. Y nosotros podamos decir con
el apóstolo Juan, en esto conocemos lo que es amor, en que Jesucristo
entregó su vida por nosotros. En esto conocemos lo que es amor,
en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. El amor de
Cristo nos constriñe, pensando esto, que uno murió por todos
y por todos murió, ¿para qué? para que los que viven ya no
vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
Hermanos, deseo, después de eso un deseo y ese deseo, deseo de
Dios. el Señor nos lleve al punto y
quiero recordarles, hermanos, esos hombres que están retratados
en la escritura no eran los hijos consentidos de Dios. El único
hijo consentido de Dios es el Señor Jesucristo. Así que podemos
pedirle al Señor que haga el mismo milagro que hizo en David.
David tenía un deseo por la persona de Dios y dice, una cosa he demandado
a Jehová y esta buscaré que esté todos los días en la casa de
Dios para inquirir en su templo. Y es interesante que nosotros
podamos notar algo. Hermano, si el que vive allá
en la glorieta y que se baña en la fuente y que está sucio
y pasa sol y camina en el sol lo dijera, pues uno pensaría,
pues sí, pues va a estar, pues está mejor que estar en la calle.
Pero lo dice un hombre que vivía en un palacio y él dice, mi deseo,
yo prefiero estar en tu casa. Prefiero tu presencia, deseo
tu presencia. Que Dios haga ese milagro. Hermanos,
vivimos en un mundo que nos hace creer que nosotros necesitamos
un montón de cosas. Pero Dios hizo un milagro en
David. Y él dijo, no existe bien para mí que esté fuera de ti. Y muchos de nuestros problemas,
hermanos, porque nosotros creemos que sí hay bien para nosotros
fuera del Señor. A veces pensamos que el bien
que necesitamos lo tiene nuestra esposa. Y analícelo y vea si
no es eso lo que ha dado problemas en su matrimonio. O a veces pensamos
que lo que necesitamos las esposas piensan que lo tiene el esposo.
Porque Dios nos lleva al punto de no existe bien para mí que
esté fuera de ti. El deseo y el anhelo de la comunión
con el Señor. A tal punto que todos los demás
deseos puedan ocupar su lugar. Que no haya pasión más grande
que la pasión y el deseo de la comunión con Dios. Que ha sido
hecho posible por la obra del Señor Jesucristo. Y hermanos,
nadie puede tener piedad si no es porque Dios le ha dado el
don de la fe, porque Dios le ha querido revelar al Señor Jesucristo.
Pero nadie puede crecer a la imagen del Señor Jesucristo si
no está creciendo cada día en entender el Evangelio. Y entender
el evangelio significa entender mi propia depravación y entender
que he sido salvado sólo por gracia, sólo por la fe en el
Señor Jesucristo. Hermanos, solamente entender
el evangelio va a permitir que de pronto mi esposa me haga correcciones
y yo pueda escuchar en silencio y yo pueda reflexionar y decir,
pues mi esposa sabe muy poquito de mí, dijo muy poco, soy mucho
peor de lo que dijo. Pero cuando no entendemos eso,
inmediatamente sentimos algo caliente y nos defendemos. Y hermanos, llegar al punto de
entender nuestra depravación va a hacer que no seamos fáciles
de ofender. Porque sabemos que hay alguien
que nos ha examinado y conocido. Y estamos con la actitud de examíname
y conoce mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos. Y
hermanos, es lo único que nos puede llevar a tener devoción
hacia Dios. Y eso es más que simplemente cumplir con ciertas
cosas que son correctas. Con eso no estoy desanimándole
de asistir al culto, pero asista al culto con la expectativa de
que el Señor haga una obra sobrenatural. No le estoy desanimando de leer
la Biblia, léala. Si usted la está leyendo porque
tiene un deseo como de un niño recién nacido, pues no pare de
leerla. Pero si usted la está leyendo
para conseguir algo, pare y reflexione. Necesitamos conocer al Señor
Jesucristo y el misterio de la piedad es grande. Y si Dios lo
permite, la próxima semana vamos a estudiar qué es ese misterio,
aunque ya mencioné algunas cosas de ellas, porque es inevitable
predicar sin hablar del misterio de la piedad. Vamos a hablar.

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Joshua

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