Bootstrap
JC

El sufrimiento

Psalm 90:13-17
Joel Coyoc August, 14 2024 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc August, 14 2024
Salmo 90

The sermon titled El sufrimiento by Joel Coyoc focuses on the theological implications of suffering as depicted in Psalm 90:13-17. The preacher emphasizes that life is inherently filled with difficulties, which are not random but serve a divine purpose orchestrated by God, who is eternally our refuge. Key arguments include the transient nature of human existence, the necessity of recognizing God's sovereignty over all afflictions, and the connection between suffering and divine discipline. Scripture references, such as Isaiah 45:5-7 and Lamentations 3:37-38, affirm that God is actively involved in all aspects of life, including suffering, and that this reality should lead believers to seek wisdom and recognize God’s ultimate purpose in their trials. The sermon profoundly illustrates that while believers may encounter God’s wrath against sin, they find solace in the redemptive work of Jesus Christ, who bore that wrath on behalf of humanity, thus providing hope in the face of suffering.

Key Quotes

“La esperanza no es lo que nosotros muchas veces pensamos que es esperanza. A veces pensamos que la esperanza es que las cosas comiencen a salir como nosotros las planeamos.”

“Dios tiene que ver con esas aflicciones y dificultades, ... el Señor está airado y no es algo de lo cual el pueblo del Señor tenga que avergonzarse.”

“Es en nuestras dificultades que vamos creciendo en conocer al Señor Jesucristo.”

“Un día va a ser la consumación de su ira y ese día lo esperamos, es parte de nuestra esperanza, cuando seamos invitados a ver el funeral del pecado.”

What does the Bible say about suffering?

The Bible teaches that suffering is an inevitable part of life in a fallen world, but it serves a divine purpose.

The Bible acknowledges that life is filled with difficulties and afflictions, as seen in Psalm 90. These challenges remind us of our sinful nature and the reality of living in a fallen world. However, the psalmist also points out that God is eternal and our refuge through all circumstances. Thus, while suffering may seem random, it has a divine purpose orchestrated by God, who is sovereign over all aspects of our lives.

Psalm 90:13-17

How do we know God's sovereignty over suffering is true?

God's sovereignty over suffering is affirmed in Scripture, where He governs all aspects of our lives, including adversities.

The belief in God's sovereignty over suffering is grounded in biblical teaching. Passages like Isaiah 45:7 affirm that God creates adversities for His purposes. Job exemplifies this understanding as he acknowledges God as the ultimate cause of his suffering when he states, 'The Lord gave, and the Lord has taken away' (Job 1:21). The consistent message throughout Scripture is that God reigns over all situations, including our trials, which brings comfort and assurance to believers that nothing is outside His control.

Isaiah 45:7, Job 1:21

Why is understanding God's anger towards sin important for Christians?

Understanding God's anger towards sin is crucial as it helps Christians appreciate the depth of Christ's sacrifice for our redemption.

Recognizing God's anger towards sin is an integral part of Christian theology. The psalmist highlights that God's wrath is directed against sin and unrighteousness, reminding us of the serious nature of our sinfulness. This understanding is essential as it contextualizes the sacrifice of Jesus Christ, who bore the wrath of God on our behalf. The more we comprehend God's hatred of sin, the more we appreciate the cost of our redemption and the grace we have received through Christ's atonement. In light of this, believers are called to grow in reverence and respect for God, celebrating the incredible mercy He extends to us.

Isaiah 53:5, Psalm 90:11

What hope do Christians have in the midst of suffering?

Christians have the hope of God's mercy and the promise that their suffering will lead to greater glory.

In the context of suffering, Christians are assured of God's mercy amidst their trials. Psalm 90 ends with a hopeful plea for God's mercy, indicating that in our afflictions, we can expect to experience God's sustaining grace. Furthermore, Romans 8:28-29 emphasizes that all things, including suffering, work together for good for those who love God. The ultimate hope lies in the promise that one day, believers will be completely transformed and free from sin, gazing upon God's glory without the weight of suffering, which will all be surpassed by the glories to come.

Romans 8:28-29, Psalm 90:14-16

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
vamos al salmo número 90 Dice la palabra del Señor, Señor,
tú nos has sido refugio de generación en generación. Antes que naciesen
los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y
hasta el siglo, tú eres Dios. Vuelves al hombre hasta ser quebrantado
y dices convertidos hijos de los hombres. Porque mil años
delante de tus ojos son como el día de ayer que pasó y como
una de las vigilias de la noche. Los arrebatas como con torrente
de aguas, son como sueño. Como la hierba que crece en la
mañana, a la mañana florece y crece, a la tarde es cortada y se seca. Porque con tu furor somos consumidos
y con tu ira somos turbados. Pusiste nuestras maldades delante
de ti, nuestros hierros a la luz de tu rostro. Porque todos
nuestros días declinan a causa de tu ira. Acabamos nuestros
años como un pensamiento. Los días de nuestra edad son
70 años, si en los más robustos son 80 años, con todo su fortaleza
es molestia y trabajo, porque pronto pasan y volamos. ¿Quién
conoce el poder de tu ira y tu indignación según que debe ser
temido? Enséñanos de tal modo a contar
nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Vuélvete,
oh Jehová, ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos. De mañana sáceanos de tu misericordia,
y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. Alégranos
conforme a los días que nos afligiste, y los años en que vimos el mal,
aparezcan tus siervos tu obra y tu gloria sobre sus hijos. Sea la luz de Jehová nuestro
Dios sobre nosotros, y la obra de nuestras manos confirma sobre
nosotros, si la obra de nuestras manos confirma. Amén. Bueno, hemos estado estudiando
un poco este Salmo. y ya lo hemos leído varias veces
y una de las cosas que nos deja claro el Salmo es que es algo
que nosotros hemos comprobado, que la vida está llena de dificultades,
la vida está llena de problemas, la vida está llena de aflicciones,
la aflicción va a llegar a nuestras vidas y pues normalmente no vamos
a recibir un aviso que nos diga prepárate porque en 15 días te
va a pasar tal, llega de la manera más inesperada, en el momento
en que menos lo esperamos llega y pues es la característica de
vivir en un mundo caído, Es un recordatorio de que pues hemos
pecado contra Dios. Sin embargo, lo que primero vimos
es que este Salmo tiene nada en la Escritura, es casual. Todo
tiene un propósito. El Espíritu Santo, guiando al
escritor bíblico, inicia este Salmo como debe iniciar. con
una revelación de Dios, mostrándonos a Dios como Señor, y un Señor
que se nos presenta aquí con un nombre, y su nombre es Refugio. Él es Refugio, aquel que ha sido
Refugio de su pueblo por todas las generaciones, y lo será porque
Él es desde el siglo y hasta el siglo. Él es eterno. Antes que hubiera una sola un
solo sufrimiento en la tierra, él ya estaba. Y después de que
termine el sufrimiento en la tierra, él seguirá siendo. Él
es refugio por siempre para su pueblo. Y nos habla de que la
esperanza es... La esperanza no es lo que nosotros
muchas veces pensamos que es esperanza. A veces pensamos que
la esperanza es que las cosas comiencen a salir como nosotros
las planeamos. A veces pensamos que la esperanza
es pues que se concrete algún contrato o que de pronto haya
la sanidad quizá para una enfermedad incurable, pero la esperanza
es una persona, la esperanza es ese Dios eterno que es refugio
y es la primera realidad importante que muestra este Salmo y es importante
que nosotros podamos recordar que toda dificultad de nuestra
vida está gobernada por aquel que se presenta como Señor. Él
está gobernando absolutamente todas las situaciones que vienen
a nuestra vida. La otra realidad que nos presenta
el Salmo es que nuestra vida es corta, es breve, que estuvimos
hablando de eso el miércoles pasado. Y vuelve a ser insistencia el Salmo
en que es breve y llena de dificultad, breve y llena de dificultades.
Y otra de las cosas importantes que nosotros tenemos que mirar
en este Salmo es, Dios tiene que ver con esas aflicciones
y dificultades, dice el versículo que estuvimos meditando, el versículo
3, vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y Dios está obrando,
Dios hace que nuestros años pasen como un torrente, Y no solo Dios
está, una de las cosas que nosotros debemos orar para, no sé si consciente
o inconscientemente, y no sé si todos, pero creo que en gran
medida en algún tiempo de nuestra vida nosotros solíamos pensar
que hay cosas con las cuales Dios no tiene nada que ver. Hay gente que se ha esforzado
por tratar de separar a un Dios de amor de las dificultades,
porque un Dios de amor no puede hacer que vengan dificultades
a la vida de sus hijos. Sin embargo, aunque suena bonito,
no tiene ni un poco de esperanza y no es verdad porque no es bíblico.
Una de las cosas que va a presentar el Salmo de manera clara es va
a ser repetitivo el hecho de que el Señor está airado, no
sólo tiene que ver con nuestras dificultades sino el Señor está
airado y no es algo de lo cual el pueblo del Señor tenga que
avergonzarse, al contrario, nosotros estamos gozosos de que el Señor
esté airado porque El Señor enfoca todo el poder destructivo contra
aquello que está airado y Él está airado contra el pecado,
Él está airado contra la maldad y un día va a ser la consumación
de su ira y ese día lo esperamos, es parte de nuestra esperanza,
cuando seamos invitados a ver el funeral del pecado, cuando
el Señor consume ya nuestra redención, y su plan sea totalmente consumado. Aquel día cuando. Como dice el
profeta, dice no va a haber más necesidad de que alguien le diga
a su hermano conoce a Dios, porque todos le van a conocer y conocerá. Dice la gente será la tierra
llena de su gloria y pues Dios habrá desterrado para siempre
el pecado. Y es motivo de gozo para los
creyentes el que el Señor esté airado. Era un motivo quizá de
preocupación y debería serlo en algún momento. Porque pues
la ira de Dios es terrible. Y cuando pensamos en la ira de
Dios y en la pregunta que está en el versículo 11, ¿Quién conoce
el poder de tu ira y tu indignación según que debes ser temido? nos
hace pensar necesariamente, este Salmo conecta nuestro sufrimiento
con la ira de Dios, pero también conecta nuestro sufrimiento con
el Cordero de Dios. ¿Quién conoce el poder de tu
ira y tu indignación según que debes ser temido? Y la respuesta
es, el Señor Jesucristo conoce el poder de su ira. Él experimentó
la ira de Dios por causa de nuestros pecados. Dice, Isaías y también
el apóstol Pedro retoma cuando él dice que él fue molido por
nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él,
él cargó sobre nosotros la ira del Padre, cargó nuestros
pecados y por tanto sufrió la ira de su Padre. la copa que
él se refería cuando él dijo padre si es posible que pase
de mí esta copa pero no se haga lo que yo quiero sino hágase
tu voluntad eh es una referencia a la copa de la ira del padre
y hermanos recordar el señor Jesucristo es la propiciación
por nuestros pecados Dios está airado y ciertamente su ira tiene
que ver con nuestra pecaminosidad pero damos gracias a Dios porque
nunca vamos a tener por su gracia que saber el poder de su ira. Lo que sí nos debe dejar claro
es que él está indignado contra el pecado y que él debe ser temido
y clamar al Señor para que nos enseñe a crecer en temor del
Señor. Ese temor ya no de terror, sino
ese temor reverente, ese temor de respeto hacia el Señor y gozarnos
en que el Señor Jesucristo ha ocupado nuestro lugar, en que
su sangre es la propiciación por nuestros pecados. Ahora,
lo último que vamos a mirar en este Salmo es que porque el Señor
reina y gobierna todas las cosas que vienen a nuestra vida, Antes
de ver lo último, yo quisiera que pudiéramos ver algunos pasajes
importantes, que si bien está explícito aquí, implícito en
el Salmo, el hecho de que Dios tiene todo que ver con nuestro
sufrimiento, Y que nosotros podamos mirar
la verdad y la verdad se afirma en nuestro corazón porque hay
consuelo en la verdad y no en las mentiras de nuestro corazón.
Las mentiras de nuestro corazón jamás podrán darnos consuelo.
Isaías 45 versículos 5 y 7. dice versículo cinco dice yo
soy Jehová y ninguno más hay no hay Dios fuera de mí yo te
enseñaré aunque tú no me conociste para que se sepa desde el nacimiento
del sol y hasta donde se pone que no hay más que yo yo Jehová
y ninguno más que yo Versículo siete, que formo la luz y creo
las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo, Jehová,
soy el que hago todo esto. Yo, Jehová, soy el que hago todo
esto. Y hermanos, una de las cosas
que va a consolar nuestro corazón es saber que Dios tiene, hace
todas las cosas. Una ocasión escuché a una persona
estaba predicando acerca de Job y él cuando el siervo vino y
le dijo a Job fuego de Dios cayó del cielo y este hombre dijo
que el siervo de Job estaba equivocado que era fuego del diablo y la
verdad es que el que estaba equivocado era el predicador porque todo
el contexto de la escritura nos muestra que en realidad era fuego
de Dios y que el diablo El diablo no es dueño de nada. De Jehová
es la tierra y su plenitud del mundo y los que en él habitan.
En realidad, el diablo es también de Dios y Dios está gobernando
lo que el diablo hacía. Y Job vio a Dios como la causa
primaria de su sufrimiento. Él dijo, Jehová dio y Jehová
quitó, sea el nombre del Señor bendito. Y la Biblia no corrige
a Job cuando dijo eso. Así que, hermanos, es la verdad
de saber de que no tenemos que avergonzarnos de la ira de Dios.
Al contrario, el pueblo del Señor se goza de que Dios esté airado
contra el pecado. Primero de Samuel, capítulo dos. Y qué bendición que Dios enseña
a su pueblo. Esta es una mujer a la cual Dios
se había revelado y ella está orando y ella tiene convicciones
que traen consuelo a su corazón. Ella es una mujer que enfrentó
adversidad, pues era una grave afrenta pues no poder tener hijos,
ella anhelaba tener un hijo, pero ella tenía pues la verdad
de Dios en su corazón y dice versículos seis, Jehová mata
y él da vida, él hace descender al Seol y hace subir. Jehová
empobrece y él enriquece, abate y enaltece, él levanta del polvo
al pobre y del muladar exalta al menesteroso. El Señor está
en todo lo que ocurre sobre esta tierra. Lamentaciones capítulo
tres, versículo treinta y siete y treinta
y ocho dice ¿Quién será aquel que diga
que sucedió algo que el Señor no mandó? De la boca del altísimo
no sale lo malo y lo bueno y Juan capítulo nueve versículo
dos tres pues los discípulos tenían quizá
la misma idea que a veces tenemos de que hay cosas con las que
el Señor no tienen nada que ver. Y dicen al Señor Jesús, versículo
dos dice y le preguntaron sus discípulos. Bueno, desde el versículo
uno dice al pasar, Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento
y le preguntaron sus discípulos diciendo Rabí, quién pecó este
o sus padres para que haya nacido ciego? Respondió Jesús, no es
que pecó este ni sus padres, sino para que las obras de Dios
se manifiesten en él. Dios lo hizo porque era necesario
para que se manifestaran las obras del Señor. Y esto confirma
nuestro último, la última enseñanza clara del Salmo, que cosas buenas,
cosas buenas Dios saca para su pueblo en sus dificultades. Una gran cosa fue que pues ese
ciego era un elegido del Señor, era su pueblo y nació ciego y
estuvo ciego muchos años y uno podría ver pues qué mal, pero
como el Señor saca algo bueno y muy bueno, Dios manifestó su
gloria en este hombre y dice versículo doce, enséñanos de
tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría.
En medio de las dificultades Dios está obrando y su pueblo
es enseñado por el Señor a contar y a aprovechar sabiamente el
tiempo. Y Dios enseña sabiduría a su
pueblo en medio de la adversidad. Y no olvidemos que la sabiduría
de Dios es el Señor Jesucristo. Y es en nuestras dificultades
que vamos creciendo en conocer al Señor Jesucristo. Dice Vuélvete,
oh Jehová, hasta cuando y aplácate para con tus siervos. De mañana
sáceanos de tu misericordia y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros
días. Alégranos conforme los días que
nos afligiste y los años en que vimos el mal. Aparezca en tus
siervos tu obra y tu gloria sobre sus hijos. Sea la luz de Jehová
nuestro Dios sobre nosotros y la obra de nuestras manos confirma
sobre nosotros. Sí, la obra de nuestras manos
confirma. cosas buenas el Señor está haciendo.
A través de las dificultades Dios está rebelándose. Hay cosas que nosotros jamás
podríamos aprender del Señor si no fuera por las dificultades
que Él trae, particularmente porque Él quiere. Cuando nosotros
leemos el libro de Isaías nos vamos a dar cuenta que lo que
el Señor está obrando es quitar los ídolos de nuestro corazón
y el Señor lo hace metiéndonos en el horno de la aflicción y
Él se revela y muestra que los ídolos son inútiles, que en realidad
los ídolos pues nada son y pues en verdad eso es algo muy bueno,
el hecho de que el Señor nos quite, como diría un hermano
que dice que A veces somos como niños que no conocemos unas vacaciones
en el mar y estamos contentos jugando pastelitos de lodo y
el Señor nos está quitando los pastelitos de lodo y a veces
duele que nos quiten los pastelitos de lodo pero al final hay alegría
en conocer al Señor de maneras que de otra forma jamás le hubiéramos
conocido. Hay situaciones que el pueblo
de Dios enfrenta en las cuales nosotros podemos acompañarles
y sin embargo a veces no tenemos mucho que decir porque nosotros
no hemos pasado cosas similares. Es interesante que pues si Dios
se lleva al padre de algunos adolescentes pues yo podría acercarme
a ellos y abrazarlos pero yo no puedo decir que entiendo que
es ser huérfano a los 12 o 13 años. Pero hay algo grandioso
y es que personas que han atravesado esas situaciones saben mejor
que yo lo que significa, aunque mi padre y mi madre me dejaran
con todo, el Señor me recogerá. Y es interesante que hermanos
que han pasado esas circunstancias sí podrían consolar a hermanos
que lo están pasando. Recuerde que el Señor nos pone
en aflicciones y nos consuela para que podamos consolar a otros
con la misma consolación que somos consolados. Y hay ocasiones
en que lo mejor es orar y acompañar, no podemos decir mucho, pero
cada vez que el Señor nos hace pasar en medio de aflicciones
particulares conocemos al Señor de mejores maneras que de otra
manera no lo hubiéramos conocido. Y hermanos, recordar, todo está
en las manos del Señor. El Señor tiene que ver con nuestro
sufrimiento, pero cosas buenas saca el Señor de nuestro sufrimiento.
Y por su gracia, nosotros lo sabemos ahora con claridad porque
se lo reveló a Pablo. Y Pablo nos lo escribió en Romanos
capítulo 8, versículos 28 y 29. Y al final, el Salmo termina
enfatizando nuestra esperanza. Porque el Señor va a llegar un
momento en que nos va a saciar con su misericordia. Totalmente
vamos a estar saciados del Señor. Va a llegar un momento en que
vamos a estar alegres. Y justamente el apóstol Pablo,
en palabras del apóstol Pablo dice, las aflicciones del tiempo
presente no son comparables a las glorias que nosotros se dan de
manifestar. Y hermanos, el anhelo de que sea la luz de que va nuestro
Dios sobre nosotros. Ese anhelo de aquel día en que
no más veremos como a través de un espejo. Ese día en que
va a haber un día en que va a ser la consumación total, pero para
cada uno de nosotros va a haber un día en que cuando pasemos
de esta vida a estar con el Señor, pues viviremos y celebraremos
el funeral del pecado. Cuando ya no seamos más tentados,
cuando ya no podremos pecar, me emociona mucho pensar que
no vamos a recuperar lo que perdió Adán, sino mucho más de lo que
perdió Adán. Él podía pecar o no pecar, Caídos
en Adán, sólo podemos pecar. Pero en Cristo, cuando le veamos,
vamos a ser como Él es, y Él no puede pecar. Y nosotros ya
no podremos pecar y estaremos plenamente satisfechos de gozo,
satisfechos en Él, porque viviremos exclusivamente para glorificarle,
y entre más le glorifiquemos, más gozo experimentaremos. Y
todo por su misericordia y por la obra del Señor Jesucristo.
Todo por aquel que conoció el poder de su ira. Nosotros, que
el Señor nos ayude a imaginar el poder de su ira por lo que
Dios le hizo a su Hijo por causa de nuestros pecados. Vamos a
orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.