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El refugio es el Señor

Psalm 90:3-6
Joel Coyoc August, 7 2024 Video & Audio
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Joel Coyoc August, 7 2024
Salmo 90

El sermón "El refugio es el Señor" por Joel Coyoc se centra en la idea de Dios como el refugio eterno para la humanidad en medio de la brevedad y fragilidad de la vida, tal como se menciona en el Salmo 90:3-6. El predicador argumenta que, a pesar de la ira de Dios contra el pecado, los creyentes tienen en Él un refugio seguro, y aun cuando la vida es corta y llena de dificultades, hay esperanza y consuelo al estar cimentados en el Señor. Coyoc utiliza versículos del Salmo para ilustrar cómo Dios ha sido un refugio a lo largo de la historia y destaca la necesidad de reconocer nuestra fragilidad como criaturas de polvo. La enseñanza culmina en la importancia de entender que nuestra vida es corta debido al pecado, pero el refugio en Cristo nos ofrece paz y salvación ante la ira divina. Esta perspectiva reitera las doctrinas reformadas de la soberanía de Dios y la redención a través de Cristo.

Key Quotes

“El refugio es el Señor y es un refugio que ha sido probado por todas las generaciones pasadas.”

“La vida es breve, es corta, está llena de aflicción, de dificultad.”

“Qué bendición que el Señor en mi caso me ha concedido cumplir 54 años. Pero la verdad es que usted y yo no sabemos cuántos días más el Señor nos va a regalar.”

“Él es el refugio de generación en generación. Él es el refugio.”

What does the Bible say about the brevity of life?

The Bible teaches that life is brief and full of affliction, as seen in Psalm 90:3-6, which reminds us of our mortality.

Psalm 90 poignantly illustrates the brevity of human life, highlighting that our years are fleeting and often filled with sorrow and difficulty. Moses, the author of this psalm, recognizes that we return to dust, a stark reminder of our mortality fixed by God’s decree. This acknowledgment of life's transience is critical for Christians, as it prompts us to live with a sense of urgency and purpose, aligning our lives with God's will while realizing that our existence is under His sovereign control. Romans 6:23 encapsulates this reality: 'For the wages of sin is death, but the free gift of God is eternal life in Christ Jesus our Lord.' Hence, understanding the brevity of life should lead us to value each moment and seek refuge in the Lord, who is eternal amidst our temporal struggles.

Psalm 90:3-6, Romans 6:23

How do we know that God is our refuge?

Psalm 90 affirms that God has been a refuge for His people throughout generations, providing safety from His own wrath.

In Psalm 90, the declaration that 'You have been our dwelling place in all generations' establishes God's role as our refuge. This assurance is rooted in His eternal nature and unchanging character, offering believers a sanctuary from both life's storms and the just wrath of God against sin. The psalm underscores that despite the reality of God's anger due to our sins, He provides a refuge through His mercy and grace. This has been experienced by all generations who trust in Him, as seen in various biblical accounts where God delivered His people. Furthermore, Jesus Christ serves as the ultimate refuge for believers, as stated in Romans 8:1, 'There is therefore now no condemnation for those who are in Christ Jesus.' In Him, we find safety, acceptance, and reconciliation with God.

Psalm 90:1, Romans 8:1

Why is it important for Christians to trust in God's mercy?

Trusting in God's mercy is vital for Christians as it brings comfort amidst life's challenges and ensures our standing before God.

For Christians, embracing God's mercy is foundational to our faith. It allows us to approach God with confidence, knowing that although we deserve judgment, we receive grace through Jesus Christ. Psalm 90 emphasizes the need for divine mercy as we reflect on the fragility of life and the reality of God’s anger toward sin. Without acknowledging His mercy, believers can easily succumb to despair when facing life's trials. Instead, trusting in God's mercy provides the believer with a sense of peace and hope, knowing that our sufferings are not in vain and that God's purposes are being fulfilled in us. Furthermore, as we lean on God's mercy, it transforms our hearts and empowers us to extend that mercy to others, fulfilling Christ's command to love our neighbors as ourselves. Lamentations 3:22-23 reminds us that God's mercies are new every morning, assuring us that His faithfulness sustains us through life's challenges.

Psalm 90:13-14, Lamentations 3:22-23

How does God’s sovereignty relate to our understanding of life’s difficulties?

God's sovereignty assures Christians that He governs all circumstances, including life's difficulties, for our ultimate good.

Understanding that God is sovereign over all aspects of life, including our trials, is crucial for Christians. Psalm 90 highlights God's control over our mortality and the brevity of life, reminding us that every aspect of our existence is under His divine authority. When we acknowledge God's sovereignty, we can trust that even the most challenging circumstances are allowed by Him for a purpose. Romans 8:28 further assures us that 'we know that for those who love God, all things work together for good.' This conviction helps Christians face afflictions with a hopeful perspective, knowing that they serve to refine our character and deepen our dependence on God. Thus, embracing God's sovereignty leads to greater peace and resilience in the face of life's uncertainties, encouraging us to rely on His wisdom and strength.

Psalm 90:1-2, Romans 8:28

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Salmo número noventa. Dice la palabra del Señor. Señor,
tú nos has sido refugio de generación en generación. antes que nacies
en los montes y formases la tierra y el mundo. Desde el siglo y
hasta el siglo, tú eres Dios. Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,
y dices, convertíos hijos de los hombres, porque mil años
delante de tus ojos son como el día de ayer que pasó y como
una de las vigilias de la noche. Los arrebatas como con torrente
de aguas, son como sueño, como la hierba que crece en la mañana.
En la mañana florece y crece, a la tarde es cortada y se seca,
porque con tu furor somos consumidos y con tu ira somos turbados. Pusiste nuestras maldades delante
de ti, nuestros hierros a la luz de tu rostro. Porque todos
nuestros días declinan a causa de tu ira. Acabamos nuestros
años como un pensamiento. Los días de nuestra edad son
70 años y si en los más robustos son 80 años. Con todo su fortaleza
es molestia y trabajo porque pronto pasan y volamos. ¿Quién
conoce el poder de tu ira y tu indignación según que debe ser
temido? Enséñanos de tal modo a contar
nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Vuélvete, oh Jehová, ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos. De mañana, sáceanos de tu misericordia,
y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. Alégranos
conforme a los días que nos afligiste y los años en que vimos el mal. Aparezca en tus siervos tu obra
y tu gloria sobre sus hijos. sea la luz de Jehová nuestro
Dios sobre nosotros y la obra de nuestras manos confirma sobre
nosotros si la obra de nuestras manos confirma. Amén. Estuvimos estudiando la semana
pasada los primeros dos versículos. Este es un salmo de Moisés. Estuvimos
mirando cómo Bueno, espero que hayan tenido oportunidad, si
no, pues vamos a tener la oportunidad, si Dios así lo permite, de poder
leer números que respalda todo lo que la experiencia, lo que
está expresando Moisés en este Salmo. Y tres cosas son las que
la Biblia nos enseña en este Salmo. Uno es la brevedad de la vida del hombre.
La segunda es que la vida del hombre está llena está llena
de angustia, de aflicción, de dificultad. La vida es breve,
es corta, está llena de aflicción, de dificultad. Dios está airado. Pero el Salmo empieza hablándonos
acerca del refugio. Y una bendición que tenemos es
que ciertamente Dios está enojado por causa del pecado del hombre,
Dios había advertido al hombre desde el principio, el día que
comieras del árbol que él mandó no comieren, ese día vas a morir
y el hombre pues empezó a morir desde ese día y nosotros nacemos
y tan pronto nacemos hemos empezado a morir, estamos muriendo lentamente
por causa de que pues somos hijos de Adán, somos una raza humana
caída. Sin embargo, el Señor es refugio,
a pesar de que Él está airado, es el refugio contra su propia
ira, es el mismo Señor. Y el Señor ha querido revelarse
a sus hijos, y este salmo empieza con el lugar correcto, no empieza
no empieza a describirnos exactamente la dificultad de la vida, sino
quién es el refugio. Estuvimos mirando que el refugio
es el Señor. El refugio es el Señor y es un
refugio que ha sido probado por todas las generaciones pasadas.
En ese sentido, ha de darnos paz a los creyentes de saber
que a veces nos afligimos por nuestros hijos. A veces pensamos
que el mundo que le va a tocar a nuestros hijos va a ser más
difícil que el nuestro, y ciertamente cada vez el mundo está, pues
está lleno de decadencia. Pero algo que consuela al creyente
es, este es un refugio probado. Durante todo el desierto, el
pueblo del Señor en pleno desierto tuvieron refugio. El Señor es,
fue y es el refugio de su pueblo. Y el Señor ha sido refugio en
cada generación y eso quiere decir que a pesar de que se ponga
más difícil el mundo, nuestros hijos tendrán un refugio y nuestra
oración es que Dios en su misericordia les conceda que ellos conozcan
el refugio. El refugio en primer lugar contra
ese Dios que está airado. y después el refugio en toda
circunstancia de nuestra vida es el Señor. Una de las cosas
que es notoria es necesitamos refugio porque nuestra vida es
frágil, porque nosotros aunque a veces se nos olvida, a veces
nos levantamos y nos sentimos muy fuertes, a veces nos levantamos
y nos sentimos muy capaces, y se nos olvida que somos nada más
que polvo, somos imágenes de Dios hechas de polvo de la tierra,
somos imágenes con dignidad porque somos imagen de Dios, pero hemos
de ser humildes porque somos hechas de polvo, del polvo de
la tierra. Ahora versículos 3 empieza ya
a hablarnos acerca de la brevedad de nuestra vida, Es interesante
que el versículo 3 dice, vuelves al hombre hasta ser quebrantado
y dices, convertíos hijos de los hombres. A simple vista,
pareciera que nos está hablando, bueno, la traducción que nosotros
tenemos pareciera que nos está hablando del Señor llamándonos
a convertirnos. Y si bien el hecho de que la
vida es breve debe mover nuestro corazón a la conversión, En realidad
el pasaje está hablando de lo que el Señor hace como Señor. Es interesante que el versículo,
la primera palabra del Salmo es Señor y los creyentes, para
los creyentes es una noticia que llena de gozo nuestro corazón
saber que Él es Señor. Antes no era una gran noticia. antes estábamos en rebelión,
ahora nos gozamos de saber que Él es Señor, nos sabemos, nos
gozamos de saber que Él es nuestro refugio. Y una de las cosas que
Él hace como Señor es lo que dice el versículo tres, y quisiera
leerlo en una traducción que dice, nos devuelves al polvo
cuando dices, devuelta al polvo seres mortales, nos devuelves
al polvo cuando dices, devuelta al polvo seres mortales. Hermanos,
nuestra vida es breve, Pero el Señor es Señor. Y quiere el Señor
que nosotros podamos recordar y estarnos gozando en el hecho
de que Él es Señor. Y en el hecho de saber que como
Señor un día Él ha decretado. O sea, ni siquiera lo tiene que
volver a decir. Él ya lo ha dicho. Para Él todo
es un presente continuo. Para nosotros existe presente,
pasado y futuro. Pero para el Señor todo es, todo
es igual. Él no está sujeto al tiempo.
Y para ayudarnos a entender, pues las traducciones de la Escritura
nos dicen, nos devuelves al polvo, o dice, vuelves al hombre hasta
ser quebrantado. Y si somos vasos de barro, de
polvo, pues está hablando de desmenuzar esos vasos. Y no importa
la persona más fuerte, físicamente hablando, en el momento en que
el Señor diga que seas polvo, pues vas a ser polvo y nadie
se puede oponer a lo que el Señor dice. Un rey que se sentía sumamente
grande, como seguramente usted y yo alguna vez nos hemos sentido.
Porque a veces pensamos que, a veces no tomamos con seriedad
cuando dijo Jesús, separados de mí, nada podéis hacer. Y eso
es todo lo que nosotros hagamos desde el punto de vista de Dios,
si lo hacemos aparte del Señor, es nada en lo absoluto. Y el
rey Nabucodonosor estaba como un gran señor y damos gracias
a Dios porque en su misericordia el Señor pues no lo hizo polvo
así como estaba, no dijo vuélvete al polvo, no lo molió, no lo
quebró físicamente. porque si él hubiera terminado
sus días así pues iba a terminar sin un refugio, sin un refugio
contra la ira del Señor y aquí el señorío del Señor es tal que
cuando él dice vuélvete al polvo pues hermanos vamos a volver
al polvo, no importa si tienes todo el dinero del mundo y te
puede atender el mejor médico, el día que el Señor diga vuelve
al polvo vas a volver al polvo, la hija de un banquero que murió
en el año 2020 pues tenía todo el dinero para pagar el mejor
lugar donde atendieran a su papá y de hecho lo hizo pero Dios
había dicho desde la eternidad cuál iba a ser el último día
de vida de ese hombre y ese día murió nosotros leímos el salmo
103 que dice él es quien sana todas tus dolencias Hermanos,
una de las cosas que tenemos que recordar es, no importa si
vamos al doctor, no es el doctor quien nos sana, gracias a Dios
que Dios provee del doctor, pero al final de cuentas es Dios quien
sana todas nuestras dolencias y con el mejor doctor y la medicina
más espectacular, el día que Dios diga ya no vas a sanar,
pues sencillamente no vas a sanar. cuando él es señor y él ha establecido
el límite para nuestros días. Ana lo sabía muy bien. y en primero de Samuel capítulo
dos versículos seis alabando al señor Ana dijo Jehová mata
y él da vida él hace descender al Seol y hace subir Jehová mata
y él da vida el señor le dijo el día que comas de ese fruto
vas a morir y en ese momento nuestros primeros padres murieron
espiritualmente y a partir de ese momento comenzaron lentamente
a morir hasta que Dios había determinado cuál era el último
día de la vida de Adán y de Eva y no se puede añadir un día más,
nadie de nosotros va a poder añadir, hay gente que No los
estoy desanimando de cuidar su alimentación. Los animo. Cuidemos
nuestra alimentación en todo lo que podamos, porque debemos
glorificar a Dios en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu,
no solo en el espíritu, también en nuestro cuerpo, porque nuestro
cuerpo es del Señor también. En la Biblia, el apóstol Pablo,
inspirado por el Espíritu Santo, dijo si comes o bebes o haces
cualquier otra cosa, hazlo todo para la gloria de Dios. No los
desanimo de hacer ejercicio. Si hace ejercicio, siga haciendo. Y si se le complica, ore a Dios
que le ayude a hacerlo. La Biblia no dice que el ejercicio
no sirva para nada. Dice el ejercicio corporal para
poco es provechoso. Sin embargo, no quiere decir
que no tengan ningún provecho. Pero hay gente que cuida la alimentación
y hace ejercicio porque está pensando que está alargando su
vida. Hermano, hagámoslos para glorificar
a Dios, pero por mucho que nos cuidemos y por mucho ejercicio
que hagamos, no vamos a alargar ni siquiera un segundo nuestra
vida. Cuando Dios diga vuelva al polvo,
volveremos al polvo. No importa si tenemos 15 años,
o 20, o 33, o 40, no importa la edad que tengamos, no importa. Y para nosotros es un deleite
saber que el Señor ha decretado eso. Y para el creyente es un
deleite a pesar de que la vida es corta porque él tiene refugio.
Si hay algo que debiera preocuparnos es el hecho de que él, pues nuestra
vida corta es una consecuencia de su ira. Porque él está airado,
la vida del hombre es airado, es corta. Pero qué bendición
que esta vida es corta. Imagínense que fuera tan larga
y llena de aflicción, y el creyente está anhelando aquel lugar donde
hay descanso. El apóstol Pablo decía, para
mí el vivir es Cristo, el morir es ganancia, pero la vida es
corta y la vida depende del Señorío. Él mata y Él da vida. Él es el
único que tiene el derecho de tomar la vida. Y dice, vuelves
al hombre hasta ser quebrantado y dices convertidos hijos de
los hombres y es convertidos no convertidos al señor sino
que está hablando de convertirnos en polvo pero qué bendición cuando
él nos atrae y podemos ser convertidos a él ahora porque una de las
cosas que está contrastando el salmo es la brevedad de nuestra
vida con la eternidad de dios él ha sido refugio desde generación
a generación, desde antes que se formase la tierra y el mundo,
antes que naciesen los montes, desde el siglo y hasta el siglo
tú eres Dios. Y eres Dios, Rey, Señor, Soberano, que tienes el
control total sobre toda nuestra vida. Pero Él es eterno y dice,
porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer
que pasó. el día de ayer que mil años delante
de sus ojos es como el día de ayer que pasó. Desde que Cristo se fue estamos
en los últimos tiempos y en verdad nosotros no sabemos cuándo el
Señor va a venir. Hay gente que tan pronto ve señales
empieza a sacar títulos así ya viene el Señor. Y la verdad es
que no lo sabemos. La verdad es que de pronto ahorita
hay mucho conflicto en muchos lugares y cada vez hay más. Sin
embargo, el Señor Jesús dijo que eso es principio de dolores. Y la verdad es que no hay demasiadas
cosas que podamos decir. Cristo ya viene, pero anhelamos
que él venga y sabemos que su venida cada vez es más cerca.
Porque mil años delante de sus ojos son como el día de ayer
que pasó. O sea que desde que Cristo se fue llevamos como dos
días y cuarto desde la perspectiva del Señor. Y nosotros pensamos
que ha pasado tanto tiempo. Pero para él es breve. Dice,
como una de las vigilias de la noche. Los judíos tenían dividida
la noche en vigilias. Y está diciendo que, pues, como
el día de ayer que pasó. Pero para ayudarnos a entender,
pues, acorta el periodo. Mil años es como una de las vigilias
de la noche. Y pues está diciendo que mil
años es para el Señor como tres horas. Nosotros somos de ayer
y en verdad debe avergonzarnos que a veces nuestro corazón se
revela ante el Señor y pensamos que somos más sabios. A veces
cuestionamos lo que el Señor está haciendo y que el Señor
nos haga recordar qué podemos decirle al Señor si somos de
ayer, qué le podemos decir al Señor si Él sabe absolutamente
todo. y con mucha más razón deberíamos
avergonzarnos cuando sabemos que además de todo muchas de
las cosas que no nos agrada y aunque no nos agrada el Señor lo está
haciendo para nuestro bien si estamos en Cristo, si tenemos
refugio y Él es nuestro refugio y estamos convencidos de que
Él ha sido refugio para todas las generaciones Y si estamos
convencidos de que Él es el Alfa, Él es la Omega, Él es el principio
y el fin, si estamos convencidos de que nuestra vida está en su
mano y no va a pasar un día más, y sobre todas las cosas de saber
que todo lo está haciendo para nuestro bien, aunque a veces
duele, aunque a veces nos quejamos, pero recordar todo es para mi
bien, dice, y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas
nos ayudan a bien. Hermanos, aún la brevedad de
nuestra vida nos ayuda a bien. el hecho de que la vida sea corta
nos ayuda a bien y dice está haciendo énfasis en la brevedad
de nuestra vida en contraste con la eternidad de Dios y después
otra vez va a hablar y va a decir con toda claridad que Dios está
haciendo la dificultad de nuestras vidas pero qué bendición que
aquellos que estamos refugiados en él es para nuestro bien porque
dice los arrebatas con torrente de aguas son como sueño una de las figuras es pues quizá
no es algo que nosotros podemos ver aquí en Yucatán pero en los
lugares donde hay serranía de pronto llueve y de pronto baja
de los cerros una corriente que se lleva todo y que es impresionante
pero pasa rápido, de pronto sales y ya sólo queda el desastre Y
nuestra vida es así. ¿Y quién la hace así? El Señor
nos arrebata como con torrente de agua. Son como sueño. Todas las figuras que está usando
el salmista es para recordarnos. La vida es corta. La vida es
corta. La vida es corta. Como la hierba
que crece en la mañana. En la mañana florece y crece.
A la tarde es cortada y se seca. de pronto sales y ves todo verde
en el periférico y cuando regresas en la tarde ya pasó el ayuntamiento
y la hierba ya no está, ya se secó. Dice, en la mañana florece
y crece, la tarde es cortada y se seca porque con tu furor
somos consumidos y con tu ira somos turbados. La vida es tan
corta, tan corta y una vida corta que es acortada por el hecho
de que el Señor está airado contra el pecado, pero una vida corta
que está ocurriendo también para nuestro bien. Y hermanos, qué
importante que es ante la brevedad de nuestra vida el que nosotros
podamos vivir con la conciencia de que el Señor es el refugio,
de que pronto, más pronto que tarde, El Señor va a decir, vuelve
al polvo. Y la pregunta es, ¿estás cada
día ya disfrutando de un refugio? Ante las tribulaciones de la
vida, tú ya tienes un refugio y cada tribulación, pues, en palabras del apóstol Pablo,
tienes consuelo. Porque las aflicciones del tiempo
presente no son comparables a las glorias venideras que en nosotros
se dan de manifestar. vienes y te refugias y además
te gozas de saber de que encuentro mi refugio, estoy aprendiendo,
Dios está quitando ídolos de mi corazón y estoy aprendiendo
dónde es el lugar que refugiarnos. Se hablaba de un peso fuerte
y de pronto se ha sacudido el peso, o sea el peso no es un
buen refugio y de pronto pues Una de las cosas que la Biblia
dice es que ninguna de las monedas es un lugar, porque dice, no
vas a poner tu confianza en las riquezas porque se van a hacer
alas y van a volar. Dice a los ricos, dice, mándales
que no ponga su confianza en la riqueza, sino en el Señor.
Él es el refugio. Y el Señor está obrando de tal
forma que quita nuestros refugios. nuestros lugares de seguridad
y el Señor está obrando y trayendo cada dificultad y el creyente
se goza porque él sabe que que su vida está en las manos del
Señor porque el creyente sabe que pues va a llegar un día en
que el Señor va a decir vuelve al polvo pero así como me refugio
cada vez en cada situación yo sé que tengo un refugio y sé
que su ira no me va a tocar, porque no hay condenación para
los que están en Cristo Jesús. Y si bien el versículo 3 no está
hablando de convertirnos al Señor, el mirar que la vida es corta
y caer en un refugio, sí es un llamado a convertirnos al Señor,
a volvernos al Señor. Si bien el versículo 3 está hablando
de cómo el Señor nos va a convertir de personas quizá muy fuertes,
muy en la juventud, a polvo, quizá a otros más debilitados,
pero el Señor mismo se va a encargar porque Él es el que mata y es
el que da vida. Y la pregunta es, has hallado
ese refugio donde el que se refugia ahí muere una sola vez, pero
la muerte segunda no tiene potestad sobre él, asallado ese refugio
y cuando pensamos en el hecho de que el pueblo del Señor anhela
que Cristo venga, porque Cristo es el reposo de toda aflicción,
Cristo es el refugio, Él va a habitar en medio de su pueblo. Y si bien es verdad que cada
día se acerca su venida, una de las cosas que tenemos que
ser totalmente conscientes es, no importa si Cristo no viene
en cien años, mucho antes de 20, la mayoría de los que estamos
aquí, pues vamos a estar ya no aquí, ya habremos experimentado
que el Señor habrá dicho, vuélvete al polvo. Y la pregunta es, el deleite
de tu vida es esperar ver cara a cara a tu refugio, es esperar
encontrarte con el Señor, con aquel que nos amó y nos lavó
de nuestros pecados con su sangre. Es cada ocasión de aflicción
un momento en el cual tú te regocijas en el Señor y anhelas. Me gusta
recordar una canción que leí el otro día aquí, que espero
que el Señor nos conceda un día cantarlo, que dice, hay un lugar,
dice, donde hay descanso y gozo por la eternidad. Dice, hay un
lugar al que mi alma anhela tanto por llegar. Dice, ese lugar es
un lugar donde hay descanso, donde hay gozo por la eternidad,
y es el lugar donde mi alma anhela estar y dice sé que muy pronto
ahí estaré, con mis ojos yo veré a aquel que vino a rescatarme,
con mis ojos voy a ver a mi refugio, dice con mis ojos yo veré a aquel
que vino a rescatarme para llevarme allí con él, dice he aquí que
la presencia del Señor mora en medio de los hombres que él salvó,
ellos son su pueblo y él su eterno Dios, la ciudad de Dios es lo
que anhelo yo, Examinemos nuestro corazón. ¿Qué es lo que anhelamos
en verdad? A veces, cuando uno es joven y a veces no tan joven,
a veces uno piensa que el Señor no venga hasta que yo haga tal
cosa, hasta que yo lo logre. hasta que yo logre tal cosa que
el Señor venga. Pero hermanos, en verdad, que
el Señor obre de tal forma que el Señor es atractivo para nosotros,
al punto de que nada es más atractivo que el Señor, que nada se compara,
ni un logro en esta tierra se puede comparar con estar en la
ciudad de Dios, donde Él mora en medio de los hombres que Él
salvó, donde ellos son su pueblo y Él su eterno Dios, y que ese
es el anhelo de nuestro corazón. Dice, hay un lugar resplandeciente
donde no hay más obscuridad. No existe más un enemigo. Hermanos,
ya no tendremos que batallar con ningún enemigo. Se vive en
plena libertad. Después dice la canción, hay
un lugar donde su gloria satisface el corazón. Hermanos, qué bendición
de poder estar en ese lugar donde la gloria del Señor va a llenarnos. Y la pregunta es, hermano, ¿estamos
anhelando o nos angustia el hecho de que la vida sea corta? Yo
creo que para el creyente es un consuelo el que la vida sea
corta. El apóstol Pablo, es evidente que el apóstol Pablo hallaba
consuelo en que la vida sea corta. Porque el apóstol Pablo dice,
pues, pues yo me quiero quedar, pero no porque aquí está muy
bien, por amor a ustedes, a la iglesia del Señor, yo quiero
quedarme. Pero también anhelo estar con Cristo porque eso es
muchísimo mejor. Para mí el vivir es Cristo y
el morir es ganancia. En verdad es para nosotros morir
una ganancia. Y eso solo es posible cuando
nosotros hemos hallado el refugio, el verdadero refugio. Hermanos,
que el atractivo no sea calles de oro y mar de cristal. Que
el atractivo, sería lamentable que el atractivo sea que vamos
a ver a nuestro abuelito que se murió. Si ese es el atractivo, es lamentable. El atractivo, el tesoro, es el
Señor Jesucristo. Es el refugio, es el Señor. Que
ese sea el anhelo de nuestro corazón. Y hermanos, que en verdad
nosotros podamos recordar qué bendición que el Señor en mi
caso me ha concedido cumplir 54 años. ¡Qué bendición! Pero la verdad es que usted y
yo no sabemos cuántos días más el Señor nos va a regalar. Pero
qué bendición que poder saber que cuando diga Dios, vuélvete
al polvo, estemos listos para volver al polvo, porque hemos
hallado refugio en el Señor Jesucristo, porque hemos hallado todo el
tema del Salmo es la ira del Señor. Hay una pregunta que vamos
a ver más adelante. ¿Quién conoce el poder de tu
ira y tu indignación según que debe ser temido? Hermanos, el
Señor Jesucristo conoce el poder de la ira del Padre. y quiera
el Señor que ninguno de nosotros tenga que conocerla. Quiera el
Señor que en verdad cada uno de nosotros hemos experimentado
el hecho de que el Señor nos ha traído hacia Él, conocemos
el refugio y lo estamos conociendo y cada que haya aflicción venimos
corriendo al Señor Jesucristo. Recuerde, ni una substancia es
el refugio Nada sino sólo el Señor. Él es el refugio de generación
en generación. Él es el refugio. Vamos a orar.

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