Bootstrap
JC

(8''pte) ¿Como ha de ser un pastor?

1 Timothy 3:3
Joel Coyoc July, 28 2024 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc July, 28 2024
Estudio de 1 Timoteo

El sermón de Joel Coyoc se centra en las cualidades que debe poseer un pastor, según 1 Timoteo 3:3. El predicador argumenta que la principal característica que debe distinguir a un pastor es ser "irreprensible", lo que se traduce en un carácter moral y espiritual que debe reflejar a Cristo. A lo largo del sermón, Coyoc explora las cualidades descritas por el apóstol Pablo, como ser sobrio, prudente, y especialmente "amable". Se enfatiza que la capacidad de enseñar debe estar respaldada por un carácter ejemplar, ya que el carácter del pastor debe ser un reflejo del carácter de Cristo. Coyoc hace referencias a pasajes adicionales como Romanos 8:28-29 y Filipenses 2:5-8, argumentando que la transformación del carácter es el resultado de la salvación por gracia. La importancia práctica de este mensaje radica en la llamada a los creyentes a tener un compromiso auténtico con su fe, más allá de un mero conocimiento intelectual, evidenciando su transformación por medio de la gracia.

Key Quotes

“El único que puede transformarnos es que Cristo nos sea revelado.”

“No se trata de ser simples religiosos. Es bien importante que nosotros analicemos por qué tantos años me he congregado. ¿En verdad he oído la voz del buen pastor?”

“El que no vive para servir no sirve para dirigir.”

“La adoración transforma, ya sea en el sentido positivo o en el sentido negativo.”

What does the Bible say about the character of a pastor?

The Bible describes a pastor as being irreproachable, able to teach, and demonstrating good character (1 Timothy 3:3).

According to 1 Timothy 3:3, a pastor is expected to be irreproachable, which encompasses a range of character traits including being sober, prudent, and able to teach. This character is not merely a checklist of qualities but reflects a godly life that exhibits the grace and integrity of the Lord Jesus Christ. Ultimately, the character of a pastor should reflect Christ, who alone embodies these characteristics perfectly. The call to pastoral ministry is a serious one, and the qualifications set forth in Scripture, such as being a good manager of one's household, highlight the importance of a pastor's conduct both within the church and outside of it.

1 Timothy 3:3

How do we know the qualifications for pastors are true?

The qualifications for pastors in 1 Timothy 3 are rooted in biblical authority and reflect God's design for church leadership.

The qualifications for pastors, as given in 1 Timothy 3, are divinely inspired instructions meant for the church throughout generations. The Apostle Paul outlines specific traits that are not only essential for pastors but are desired in all believers, showcasing the character transformed by the grace of God. By adhering to these biblical standards, the church is safeguarded against leadership that does not reflect the character of Christ. These qualifications are to guide both the calling of leaders and the church's involvement in recognizing and affirming qualified individuals.

1 Timothy 3

Why is being irreproachable important for pastors?

Being irreproachable is crucial for pastors as it protects the integrity of the church and reflects Christ's character.

An irreproachable pastor serves as a model for the congregation, embodying the truth of the gospel through their life. This characteristic promotes a healthy church environment, where leaders are respected and their teaching is trusted. The Scriptures emphasize that a pastor’s ability to lead the church effectively is rooted in their character, which acts as a witness to the transformative power of the gospel. An irreproachable life not only guards the pastor from accusation but also protects the church from scandal, thereby allowing for a faithful witness to the community around them.

1 Timothy 3:2-3

What qualities should a pastor exhibit according to Scripture?

A pastor should exhibit qualities such as gentleness, humility, and the ability to teach (1 Timothy 3:3).

Scripture outlines various qualities that a pastor should embody, including gentleness, not being contentious, and the ability to teach effectively. These traits reflect the heart and character of Christ, who is gentle and humble in spirit. The consistency of these qualities demonstrates the work of the Holy Spirit in the life of a believer. A pastor's life should act as a testimony of God’s grace, showing that they are not only knowledgeable in doctrine but also live out the teachings of Christ in their interactions with others. This character ultimately fosters an environment of faith and love within the church.

1 Timothy 3:3, Philippians 2:5

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Primera de Timoteo, capítulo
tres, dice la palabra del señor, palabra fiel, si alguno anhela Pero es necesario que el obispo
sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente,
decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al vino, no
pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable,
apacible, no ábaro, que gobierne bien su casa, que tenga a sus
hijos en sujeción con toda honestidad. pues el que no sabe gobernar
su propia casa, ¿cómo cuidará de la Iglesia de Dios? No un
neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga
buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito
y en lazo del diablo. Los diáconos asimismo deben ser
honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de
ganancias deshonestas, que guarden el misterio de la fe con limpia
conciencia, y esos también sean sometidos a prueba primero, y
entonces ejercen el diaconado si son irreprensibles. Las mujeres
así mismo sean honestas, no calumniadoras sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de
una sola mujer y que gobiernen bien sus hijos y su casa. Porque
los que ejercen bien el diaconado ganan para sí un grado honroso
y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús. Esto te escribo,
aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si
tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la
iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. indiscutiblemente
grande es el misterio de la piedad. Dios fue manifestado en carne,
justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los
gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. Bueno, llevamos algún tiempo
estudiando esta carta y específicamente este capítulo tres del de esta
carta que fue escrita para Timoteo, pero no exclusivamente para Timoteo,
para la iglesia que estaba en Éfeso y para la iglesia a lo
largo de los siglos, y estamos mirando que lo que Pablo está escribiendo
ahí es cómo ha de ser un pastor, dando instrucción de cómo ha
de ser un pastor, un anciano o un obispo, que son términos
intercambiables para el mismo oficio. Cuando estudiamos el
capítulo dos, vimos que había, capítulo uno y dos, había gente
que había llegado a posiciones de liderazgo, de ser ancianos
de la iglesia y que, pues, no cumplían con los requisitos que
se establece en la carta y dando la instrucción a la iglesia,
porque la iglesia participa en la elección de ancianos y diáconos. Y una de las cosas que estamos
mirando es, esta lista describe en una sola palabra que es irreprensible.
Estamos mirando que el bosquejo del capítulo es que debe ser
irreprensible dentro de la iglesia, debe ser irreprensible fuera
de la iglesia. Luego el apóstol está explicando
lo que significa irreprensible y Es lo que hemos estado avanzando
en entender que es irreprensible. Y ya hemos visto marido de una
sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para
enseñar. No dado al vino, no pendenciero,
no codicioso de ganancias deshonestas. Y hasta ahí hemos llegado. Otra
de las cosas importantes que recordar es esta lista no es
exhaustiva. Esta lista no es exhaustiva y
tampoco esta lista es igual a la que está en TITO. En su momento
vamos a estudiar la lista que está en TITO. Otra de las cosas
que nosotros podemos mirar es que básicamente lo que se describe
aquí es carácter, es carácter, solamente hay una cuestión que
se refiere a función que es apto para enseñar, sin embargo apto
para enseñar está respaldado por el hecho del carácter, uno
puede hablar bien, puede comunicar bien y no necesariamente ser
apto para enseñar, si no se respalda el carácter, recuerde que le
dice a Tito En la enseñanza le dice, mostrando integridad, seriedad,
palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se
avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros. Otra de
las cosas importantes es que, en realidad, este carácter es
el carácter del Señor Jesucristo. Quien cumple cabalmente y al
100% esto no es ningún ser humano, sino es el Señor Jesucristo.
Sin embargo, los redimidos del Señor, aquellos que han sido
salvados por gracia, aquellos que han alcanzado misericordia
del Señor, aquellos que han oído la palabra de verdad, el evangelio
de la salvación, y han creído y han sido sellados con el Espíritu
Santo de la promesa, ellos están cada día siendo transformados
a la imagen del Señor Jesucristo. Ellos están creciendo. Una de
las cosas importantes es, si usted ha creído el evangelio
de la gracia, pues la evidencia de que la gracia de Dios le ha
salvado es que la gracia de Dios hoy le está enseñando a renunciar
a la impiedad. Si el Señor le ha salvado, el
Señor le está transformando de gloria en gloria. Y aunque no
somos lo que debiéramos de ser, por la gracia de Dios ya no somos
lo que antes fuimos. Ahora, cuando nosotros miramos
en todo lo que hemos estado mirando es el carácter del Señor Jesucristo
y esto no es sólo para aquellos que van a ser ancianos o diáconos
sino es lo que se espera de todo aquel que ha sido salvado. Recuerde
que Dios está obrando todas las cosas según Romanos capítulo
8 versículo 28 y 29 Dios está obrando todas las cosas
para bien de aquellos que le aman. Y el bien no es cualquier
cosa, no es lo que usted quiera poner como bien. Allí en el pasaje
está cuál es el bien. Dice, a los que antes conoció,
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su Hijo. Y el bien es hacernos conforme
a la imagen de su Hijo. De este lado de la gloria, pues,
no va a ser sino hasta que veamos al Señor Jesucristo. Recuerde
que es la esperanza del creyente. Dice el apóstol Juan, amados,
ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos
de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes
a Él. ¿Por qué? porque le veremos tal
como él es. Y quiere el Señor que quienes
estamos aquí estamos viendo al Señor Jesucristo. Y el propósito
al predicar la palabra es levantar al Señor Jesucristo para que
su pueblo pueda verle y pueda ser transformado. Lo único que
puede transformarnos es que Cristo nos sea revelado. Fuera de eso
no hay posibilidad de transformación. Fuera de eso, cualquier cosa
que podamos hacer será simplemente una actuación que puede impresionar
personas. Pero no se olvide de algo, Dios
no mira lo que está delante de sus ojos, Dios mira el corazón.
Dios aborrece un cambio de conducta sin un cambio de corazón. El
apóstol Pablo en esta primera carta habla en el capítulo uno
de una fe no fingida. Dice, Versículo cinco, pues el propósito
de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio y de
buena conciencia y de fe no fingida. Hermanos, la fe no fingida es
un milagro del Señor. Que nadie de nosotros esté contento
por tener una fe intelectual. Si tienes una fe intelectual,
tú puedes repetir cosas correctas. Incluso, quizás seas un pastor. La Biblia dice que muchos pastores
van a estar en el infierno. Dice, no todo el que me dice,
señor, señor, entrará en el reino de los cielos, en el que hace
la voluntad de mi padre que está en los cielos. Muchos me dirán
en aquel día, señor, señor, no profetizamos en tu nombre. Y
eso quiere decir que su fe no era fe auténtica, era una fe
fingida. No hicimos muchos milagros, no
echamos fuera demonios. Y el Señor les dirá, apartados
de mí, hacedores de maldad, nunca os conocí. Y la más grande maldad
es estar menospreciando lo que Cristo hizo en la cruz y estar
confiando en lo que tú puedes hacer. Si estás confiando y estás
feliz de estar fingiendo ser un cristiano, pues eso es maldad
y nunca será auténtico. Eso es maldad porque estás menospreciando
la obra de Cristo y estás confiando en lo que tú estás haciendo.
Estás confiando a lo mejor en que predicas bien. Estás confiando
a lo mejor en que tú puedes decir las doctrinas correctas de memoria. Sin embargo, la gracia no está
transformando tu vida. Fe no fingida. No, lo que el
Señor quiere no es una obra de teatro. Él mira el corazón y
Dios está interesado en nuestro corazón. Dame, hijo mío, tu corazón. Terminamos con no codicioso de ganancias deshonestas.
Y vamos a continuar hoy con la pregunta que estamos como tema,
que es cómo ha de ser un pastor. Y hoy vamos a mirar qué dice
un pastora de ser amable. Un pastora de ser amable. Y eso
es la característica del príncipe de los pastores, del Señor Jesucristo. Una de las cosas importantes
que tenemos que mirar es que nos encontramos ante una palabra
amplia en el idioma original, que en nuestras Biblias se ha
traducido como amable. Pero no existe en español una
palabra equivalente. Existen por lo menos quizá hasta
más de diez palabras para intentar explicar lo que comunica en el
idioma original la palabra que está traducida aquí como amable.
Es una palabra muy amplia. Y una de las cosas que vamos
a recordar es, el Señor está siendo redundante. pudiéramos
pensar que está siendo redundante, pero recuerde que somos olvidadizos. ¿Por qué estoy diciendo que el
Señor está siendo redundante? Porque ha dicho que el anciano
no debe ser contencioso, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
pero no pendenciero, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso
de ganancias deshonestas. Hermanos, hablamos de idolatría,
y la idolatría implica adoración. Y algo que he dicho otras veces
es la adoración transforma, la adoración transforma, ya sea
en el sentido positivo o en el sentido negativo, la adoración
transforma. Cuando pensamos en adoración,
hermanos, adoración es toda la vida. Alguien escribió hace algunos
siglos y preguntó cuál es el fin principal del hombre. Y la
respuesta fue, el fin principal del hombre es glorificar a Dios
y gozar de Él para siempre. Yo estoy en desacuerdo con eso.
No es el fin principal del hombre, es el fin único del hombre. Solo
hay un fin. No es el fin principal. Si hablamos
de principal es que hay otros fines. Si la Biblia dice que
si comes o bebes o haces cualquier otra cosa, todo para la gloria
de Dios es que el fin único por el cual Dios creó al hombre es
para glorificarle. Y no es y gozar, sino es glorificar
a Dios gozando de él para siempre. Entre más gozas de Dios, más
glorificas a Dios. Pero entre si tu gozo está en
otro lugar que no es Dios, no vas a glorificar a Dios. vas
a amar a tu prójimo cuando glorificas a Dios amando a Dios cuando hayas
tu deleite en Dios entonces tú puedes amar a tu prójimo pero
si lo que amas o el lugar donde te refugias no es Dios sino es
como vimos la semana pasada alguna substancia si tu tesoro es el
dinero Y eres codicioso, no importa cómo venga el dinero, lo más
seguro es que vas a terminar no siendo amable. La adoración
transforma. Dice la escritura, dice que los
dioses de las naciones son tales que tienen ojos y no ven, tienen
oídos y no oyen, tienen manos y no palpan. Dice, semejantes
a ellos son los que las hacen y cualquiera que en ellos confían. La adoración transforma. Si tú
adoras ídolos, si tú buscas tu refugio en ídolos, si tú confías
en ídolos, pues sencillamente tú vas a ser como tus ídolos,
vas a ser un ciego, un sordo, vas a ser transformado cada vez
más. Pero si tu Dios es el Dios del
Cielo y adoras al Dios del Cielo, tú vas a ser cada vez conformado
como es el Dios del Cielo. Y el Señor está comunicándonos
aquí después de decir lo que no hay que hacer, el Señor nos
va a decir lo positivo, lo opuesto a lo que no hay que hacer, porque
uno pudiera pensar, bueno, yo no soy contencioso. Pero no se
trata de que simplemente no seas, sino que es lo que tienes que
ser, que es lo opuesto. Y cuando pensamos en esa palabra
que está traducida amable, que algunas veces se traduce gentileza,
podemos pensar en una palabra que puede significar condescendencia,
que puede significar gentileza, que puede significar que comunica
gracia, que puede significar equidad, generosidad, y mucho
más. Y hermanos, ese es el carácter
del Señor Jesucristo, y somos llamados no simplemente a no
ser, sino a ser, a ser personas condescendientes. Y quisiera
que pudiéramos mirar por un momento al mismo Señor Jesucristo. nosotros
miramos al señor Jesucristo Filipenses capítulo dos versículo cinco
al ocho hermanos esto no lo hace una
fe fingida esto es obra sobrenatural esto es obra sobrenatural tú
vas a ver cómo es Jesús vas a sentir como Jesús porque el espíritu
de Cristo está obrando en ti y dice haya pues en vosotros
ese sentir y que hubo también en Cristo Jesús el cual siendo
en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a
qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de
siervo hecho semejante a los hombres. Haya pues en vosotros
ese sentir, condescendencia, una posición tan elevada, ser
igual a Dios, estar en su trono de gloria, ser el soberano de
los reyes de la tierra, y dejar ese trono de gloria, y venir
a esta tierra, a una humillación tan grande, si alguno de nosotros
se convirtiera en gusano, no es, la condescendencia no es
tan grande como el hecho de que Dios se hiciera hombre, al final
hombre y gusano son criaturas, pero Dios tomando forma de hombre,
eso es humillación con descendencia, es el descenso voluntario desde
una posición de rango o dignidad, el descenso voluntario desde
una posición de rango u autoridad. Dice un hermano que en una ocasión
él estaba en una reunión de líderes de iglesia y de pronto pues él
le pidió a otro hermano que lo ayudara a lavar unas ollas y
el hermano contestó, no hermano porque yo tengo el don de la
enseñanza y hermanos con descendencia. Qué triste que alguien que es
líder en la iglesia responda de esa manera, que no puede lavar
unas ollas sucias porque él tiene el don de la enseñanza. El rey
de la gloria no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué
aferrarse. Y antes de continuar con esto
yo quisiera que tuviéramos, quiero dejar claro que este es un asunto
de una obra sobrenatural y que hay algo que es bien importante
de evaluar acá y es el asunto de hay dos paternidades o somos
hijos de Dios o somos hijos de Satanás o estamos adorando a
Dios porque ya nos ha salvado pero quizá temporalmente estás y algo que nos tenemos que guardar
es de la idolatría y quizá aunque conoces a Dios estás adorando
ídolos y eso es bien importante de considerar porque no es simplemente
adorar, no es simplemente venir y cantar, adorar es toda la vida
y para eso antes de continuar vamos a mirar capítulo 8 de Juan
Porque hermanos, es el peligro, aún a la gente que está dentro
de la religión ortodoxa, como los fariseos, que eran los pastores
del pueblo de Israel en aquel entonces, los líderes religiosos,
y estaban con un problema grave espiritualmente. Y hermanos,
quiera el Señor que nos guarde de algo. No se trata de ser simples
religiosos. Es bien importante que nosotros
analicemos por qué tantos años me he congregado. ¿En verdad
he oído la voz del buen pastor? ¿En verdad he creído la palabra
de verdad y hay una obra sobrenatural y Dios me ha dado una fe no fingida?
¿O mi fe es simplemente una fe intelectual? Dice el Señor Jesús
hablando a estos hombres que nosotros no somos mejor que ellos.
Dice versículo 37 sé que sois descendientes de
Abraham, pero procuráis matarme. O sea, contenciosos, violentos. El siervo del Señor, el anciano,
no ha de ser contencioso. Pero esos eran los pastores de
Israel, y dice el Señor, sé que sois descendientes de Abraham,
pero procuráis matarme, porque mi palabra no haya cabida en
vosotros. Yo hablo lo que he visto acerca del Padre, y vosotros
hacéis lo que habéis oído acerca de vuestro Padre. Respondieron
y le dijeron, nuestro Padre es Abraham, Nuestro padre es Abraham. Jesús le dijo, si fueseis hijos
de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis
matarme a mi hombre que os he hablado la verdad, la cual he
oído de Dios. No hizo esto Abraham. Y hermanos,
hay dos paternidades. Y una de las cosas importantes
es, estamos viendo aquí contención, contenciosos, no amables. no
condescendientes, no que comunican gracia, no generosos, no equitativos,
tampoco apacibles. Estamos viendo gente violenta,
violenta, y violencia es lo que llena nuestra tierra, y tristemente
muchas veces la violencia aún está dentro de la iglesia, y
no solamente en el hecho de que nos agarremos a golpes, A veces
somos muy educados para agarrarnos a golpes, pero el ser contencioso
implica mucho más. Ellos querían apedrear al Señor
Jesucristo y dice, después dice el Señor, vosotros hacéis la
obra de vuestro Padre. Entonces le dijeron, nosotros
no somos nacidos de fornicación, un Padre tenemos que es Dios.
Hermanos, nosotros podemos decirles, nosotros somos bautistas hace
40 años. Ellos decían, nosotros somos de Abraham. pero la cosa
es no si eres bautista, la cosa no es si puedes recitar las doctrinas
al pie de la letra, la cosa es has oído la palabra de verdad,
has oído al buen pastor, está él obrando en tu vida, te ha
dado una fe auténtica que es su don y dice Vosotros hacéis
la obra de vuestro padre. Entonces le dijeron, nosotros
no somos nacidos de fornicación, un padre tenemos que es Dios.
Jesús entonces les dijo, si vuestro padre fuese Dios, ciertamente
me amaríais, porque yo de Dios he salido y he venido. Pues no
he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis
mi lenguaje? ¿Por qué no podéis escuchar mi
palabra? Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos
de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el
principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad
en él. Cuando habla mentira, de suyo
habla, porque es mentiroso y padre de mentira. Y a mí, porque digo
la verdad, ¿no me creéis? ¿Quién de vosotros me redargulle
de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por
qué vosotros no me creéis? El que es de Dios, las palabras
de Dios oye. Por esto no las oís vosotros,
porque no sois de Dios. Soporta tu corazón la palabra
de verdad, porque eres un hijo de Dios. Y nota que uno es como
su padre. Uno se transforma en quien adora
o uno es como su padre es. Ellos querían matar a Jesús,
su padre es homicida desde el principio. Si la tendencia de
tu corazón es a la violencia, examínate, examínate si estás
en la fe, examínate si verdaderamente tu padre es Dios. La pregunta
no es si eres bautista hace 40 años, la pregunta es, ¿es Dios
mi padre? Es evidente que estoy siendo
cada vez transformado porque Dios es amor. Si vuestro padre
fuese Dios, me amarías, pero ahora procuran matarme. Violencia. Y hermanos, no podía haber condescendencia,
no podía haber amabilidad ni gentileza porque no eran hijos
de Dios. Pensando en el pasaje de Filipenses,
vemos al mismo Señor Jesucristo. Y note como el Señor Jesucristo
si bien confronta, confronta a estas personas con amor, con
firmeza, pero con amor. Y dice Juan capítulo trece. Si nosotros queremos mirar y
ser transformados, tenemos que mirar al Señor Jesucristo. Versículo tres. Dice, sabiendo Jesús que el Padre
le había dado todas las cosas en las manos y que había salido
de Dios y a Dios iba, se levantó de la cena y se quitó su manto
y tomando una toalla se la ceñió. Luego puso agua en un lebrillo
y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a enjuagarlos
con la toalla con que estaban ceñido. Entonces vino a Simón
Pedro y Pedro le dijo, Señor, tú me lavas los pies. hermanos
con descendencia él es el señor dice me decís maestro y señor
y decís bien porque lo soy pues si yo el maestro y el señor he
lavado sus pies hay pocas iglesias que practican esto hoy día y
una de esas iglesias lo hace a personas que tienen seguramente
los pies pues muy limpios, pero ese era el trabajo que hacía
el siervo del más bajo rango, el siervo del más bajo rango
tenía la tarea de lavar los pies, en ese tiempo la gente no usaba
zapatos como los nuestros, usaban sandalias y caminaban demasiado,
no había Uber ni ninguna de esas cosas para andar, se caminaba
en caminos llenos de polvo, y puede imaginar los pies sudados con
lodo, seguramente con mal olor y todos los discípulos estaban
sentados esperando a ver quién iba a lavar los pies y de pronto
el maestro se levanta de la mesa y no tiene ningún problema en
lavar pies, que yo creo que ninguno de nosotros tiene pies como los
pies de las personas que estaban en ese lugar. y Pedro avergonzado,
no quería que le lavaran los pies. Versículo catorce, trece
y catorce, vosotros me llamáis maestro y señor y decís bien
porque lo soy, pues si yo el señor y el maestro he lavado
vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos
a los otros, porque ejemplo os he dado para que como yo os he
hecho, vosotros también hagáis. Esto es parte de lo que describe
esa palabra traducida amable, es condescendencia, el hecho
de poder bajarse a la condición de ser siervo, de servir a otros. Aquí el Señor está incluso comunicando
gracia. Y hermanos, alguien dijo que
el que no vive para servir no sirve para dirigir. Desgraciadamente,
En este mundo, la gente dice que juega posiciones políticas
para servir al pueblo, pero el Señor Jesús dijo la verdad. Lo
hacen en realidad para servirse del pueblo. Ellos buscan prominencia,
pero dijo entre vosotros no será así. Y aquí implica el carácter
mismo del Señor Jesucristo. Él que vino no para ser servido,
sino para servir y dar su vida en rescate por muchos. Esta misma palabra el apóstol
Pablo la utiliza en filipenses cuando dice vuestra gentileza
sea conocida de todos los hombres y esta palabra gentileza puede
ser entendida como ser amable con las personas sin importar
cómo ellos te tratan, ser amable con las personas sin importar
cómo ellos te tratan. Hermanos, debemos de reconocer
que dije la semana pasada, algunos padres le dicen a sus hijos nunca
inicies una pelea. Y algunos padres dicen, pues considera, si el que te
está buscando pleito está grande, pues ignóralo, pero si no está
muy grande, pues termina la pelea. Ambas cosas no requieren del
Evangelio ni de la gracia de Dios. pero mostrar el carácter
del Señor Jesucristo, ser amable implica el carácter del Señor,
la obra poderosa del Espíritu Santo transformándonos. No importa
cómo nos traten, tratar a los demás con amabilidad, porque
si amamos a los que nos aman, ¿qué hacemos de más? Dice el
Señor cuando hagas cena, no compartes tu cena solo con aquellos que
después te pueden invitar, ¿no hacen eso también los que no
conocen al Señor? Y hermanos, vamos a mirar al Señor Jesucristo
en el capítulo 4 del Evangelio de Juan. Y antes de empezar a leer, imagínese,
yo no sé si alguna vez le ha tocado a usted pedir un favor
a alguna persona de otra nacionalidad y de otra raza, y de pronto que
te mire con desprecio, que te diga, ¿y tú por qué me estás
pidiendo un favor? Y la pregunta es, ¿cómo respondemos
a eso? Aquí está el ser amable que traduce
esta palabra. Dice, y vamos a ver al Señor
cómo responde con amabilidad ante una cuestión racial y cómo
comunica gracia. Dice versículo 4 del capítulo
4, y le era necesario pasar por Samaria. Vino pues a una ciudad
de Samaria llamada Sicara junto a la heredad de Jacob, que Jacob
dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob.
Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era
como la hora sexta. Vino una mujer de Samaria a sacar
agua y Jesús le dijo, dame de beber. Pues sus discípulos habían
ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le
dijo, ¿cómo tú siendo judío me pides a mí de beber, que soy
mujer samaritana? Imagínate en algún país de Europa
y pidiendo un favor y alguien te diga, ¿cómo se te ocurre a
ti que eres un mexicano? Pedirme agua. ¿Cómo sería nuestra
respuesta? Medite en su respuesta. Pero
vemos al Señor Jesucristo, la gentileza, y el Señor Jesucristo
dice, dice el Señor Jesucristo, Bueno, versículo nueve, la mujer
samaritana le dijo, ¿cómo tú siendo judío me pides a mí de
beber, que soy mujer samaritana? Y Juan hace una nota aclaratoria,
porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió
Jesús y le dijo, si conocieras el don de Dios, ¿y quién es el
que te dice dame de beber? Tú le pedirías y él te daría
agua viva. Y qué amabilidad. A veces simplemente nos ven feo. y estamos preguntando, ¿qué me
ves? A veces ni siquiera nos ven feo, nos imaginamos que nos
ven feo y ya estamos preguntando, ¿qué nos ven y ni siquiera nos
han visto? Y el Señor Jesús, aquí respondiendo con amabilidad,
comunicando gracia, dice, el Señor, si conocieras el don de
Dios, ¿y quién es el que te dice, dame de beber? Tú le pedirías
y él te daría agua viva. Este es el príncipe de los pastores.
Este es el gran pastor de las ovejas. Amable, amable para con
todos. El siervo del Señor no debe ser
contencioso. Esta era la oportunidad para
contender. Esta era la oportunidad para
armar un pleito y empezar a decirse supuestamente las verdades. Imagínese
una persona de otra nacionalidad diciéndole algo así y usted tendría
la oportunidad de querer demostrar que los mexicanos no somos como
ellos piensan. Pero el Señor Jesús no gastó
el tiempo en eso. El Señor Jesús respondió como
Él es, con amor, amable para con todos. el que no ama no ha
conocido a Dios porque Dios es amor en esto conocemos lo que
es amor en que Jesucristo entregó su vida por nosotros dice él comunicando gracia y dice
también en Hebreos capítulo uno versículo ocho al nueve bueno
Hermano, en su casa usted puede revisar más pasajes. Por ejemplo,
en el capítulo 5, cómo trata con el paralítico. Imagínese,
quizá persona con la cual uno no quisiera acercarse. Cómo el
Señor Jesús sanó leprosos. Cómo el Señor se acercó a aquellos
que nadie se quería acercar. Amable para con todos. Cuántas
veces tenemos prejuicios hacia otras personas. A veces somos
muy dados a tratar con mucho amor a extranjeros, pero a gente
de nuestro propio pueblo a veces somos de despreciar, de menospreciar,
de no querer tratar, amable para con todos. El siervo del Señor
debe ser amable para con todos. Cristo ha elegido un pueblo de
todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo, de toda nación.
gente pecadora, gente en que no había nada que amar y él nos
amó aún cuando estábamos muertos en delitos y pecados. Hebreos
capítulo uno versículo ocho Hablando del Señor Jesucristo
dice más del hijo dice tu trono Dios por el siglo del siglo cetro
de equidad es el cetro de tu reino has amado la justicia y
aborrecido la maldad por lo cual te unió Dios el Dios tuyo con
óleo de alegría más que a tus compañeros cetro de equidad ser
amable es tratar con equidad con igualdad a toda persona Pero
¿cuántas veces hacemos cosas como dice Santiago? Llega uno
bien vestido, entonces buscamos el mejor lugar y queremos sentarlo.
Y cuando llega otro que no está muy bien vestido, entonces le
dicen, pues siéntate ahí junto a mis pies. Digo, si te puedes
sentar, si no, pues aguántatela. Hermano, que Dios nos guarde
y que cuando nos visiten personas, no importa de qué país o qué
color de piel sea, haya la misma amabilidad, amable. El Señor
Jesucristo es amable para con todos. El Señor Jesucristo, el
cetro es su cetro, es de equidad, generosidad. Segunda de Corintios,
capítulo 8, versículo 9. dice porque ya conocéis la gracia
de nuestro señor Jesucristo que por amor de vosotros siendo ricos
se hizo pobre para que por su pobreza vosotros fueseis enriquecidos
generosidad y más interesante que después vamos a estudiar
no ábaro Porque aquí esta palabra implica ser generoso. Y si hay
algo que caracteriza a Dios es que Dios es generoso. Dios siempre
está dando. Toda buena dádiva y todo don
perfecto viene de lo alto, del padre de las luces, en que no
hay mudanza ni sombra de variación. Él hace salir su sol sobre justos
y sobre injustos. Él es generoso. Nosotros Todo
lo que tenemos lo tenemos de Dios, desde el oxígeno hasta
absolutamente todo, porque el Señor dice, mía es la plata,
mía es el oro, de Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo
y los que en él habitan. Hermanos, generosidad, bondad,
alabata al Señor porque Él es bueno, para siempre es su misericordia.
El Señor es generoso. Ahora, El apóstol Pablo conecta
ahí no sólo amable sino apacible, apacible. Y apacible es también lo contrario
a ser contencioso, es pacificador, apacible, ser apacible. En Mateo capítulo 5 versículo
9 dice el Señor, bienaventurados los pacificadores, porque ellos
verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores,
el creyente el que ha visto al Señor Jesucristo, el Señor Jesucristo
es pacificador. De hecho, el propósito de venir
a esta tierra fue para hacer la paz. El apóstol Pablo lo explica
en Efesios. Dice, Él es nuestra paz. Él derribó
la pared intermedia de separación. Éramos enemigos de Dios y Él
vino para hacer la paz. Él es nuestra paz. Dios es Dios
de paz. Y si lo que nos encanta es hacer
la guerra y somos tan violentos que queremos matar personas.
Hermanos, a veces lo que falta es la oportunidad. Ahora quizá no somos mucho de
agarrar puños y palos y piedras, porque somos un poco más refinados,
pero en tu corazón está la intención, es que hay problemas en tu corazón. Ser pacificador, bienaventurados
los pacificadores. Vamos a leer el versículo. Mateo
capítulo 5, versículo 9. Dice, bienaventurado a los pacificadores
porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurado a los
pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios. Una de
las cosas importantes que nosotros tenemos que notar a lo largo
de la historia de la redención es que tan pronto el pecado entró
en el mundo, inmediatamente lo que hizo Adán y Eva fue pelear. Adán empezó a acusar a su mujer.
Después de eso Caim mató a su hermano. Y si vamos recorriendo
la historia, ha habido dos linajes, la descendencia impía y aquel
pueblo que el Señor eligió para salvación y siempre, siempre
está la contención. Y una de las cosas que nosotros
podemos mirar, lo que mejor hemos hecho es ser contenciosos. peleamos en las familias, peleamos
en los trabajos. Es lamentable y triste, pero
peleamos en la iglesia. México es, en estos días, un
país donde hay tanta violencia, pero no solo México, el mundo
está lleno de violencia. Ahora mismo hay conflictos en
el mundo. Dice bienaventurado a los pacificadores
porque ellos serán llamados hijos de Dios porque Dios es Dios de
paz. ¿Qué es la característica de
tu vida? ¿Amas la paz? Los pacificadores serán llamados
hijos de Dios porque son los hijos de Dios a los que se les
ha dado el ministerio de la reconciliación. son los hijos de Dios que son
llamados, no es porque eres pacificador eres llamado hijo de Dios, sino
es porque eres hijo de Dios eres un pacificador y si tu vida no
está caracterizada por ser pacificador hay problemas espirituales serios
o estás adorando ídolos aunque Dios te ha salvado o sencillamente
eres un hijo de Satanás, porque Dios es Dios de paz, Dios es
Dios de paz y un pastor, un anciano, un obispo ha de ser pacificador,
apacible, no contencioso, al contrario, no va a los tribunales
a acusar a sus hermanos, soporta el agravio, cede el derecho,
es alguien que es capaz de ceder sus derechos, porque él está
tan apasionado con la gloria de Dios que sabe que esta vida
no se trata de mí mismo y de mi fama y de mi honor, sino del
honor de Dios. y entonces por causa de la gloria
de Dios estoy buscando siempre hacer la paz, es que el Hijo
de Dios tiene una capacidad de perdonar porque Él ha sido perdonado,
es que el Hijo de Dios sabe que por mucho que le ofendan jamás
nadie Si eres hijo de Dios, recuerda esto, jamás nadie te va a ofender
tanto como tú y yo hemos ofendido a Dios. Jamás. Pero si en tu
corazón estás siempre recordando la ocasión y esperando que haya
venganza, no eres un pacificador, eres contencioso. Si tú piensas, por ejemplo, una
de las cosas que tenemos que tener con claridad es con respecto
a la disciplina eclesiástica y es la disciplina eclesiástica
tiene el propósito de restaurar al hermano caído y hay proceso
bíblico descrito en la escritura, pero si tienes la idea de que
la disciplina eclesiástica es para hacer pagar al hermano,
eres un contencioso y arrepiéntete, examina tu corazón. La disciplina
eclesiástica no es para hacer pagar al hermano, no es castigo.
El castigo de nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos
nosotros curados. El propósito no es hacer pagar
al hermano, el propósito es restaurarlo. Ese es el propósito de la disciplina
eclesiástica. Y si hay malos enfoques, si tú
ves que a alguien se le exhorta y te sientes feliz, qué bueno
que lo exhortaron, eso merecía. Eres contencioso. Eres contencioso
y no eres un apacible, no eres un pacificador, arrepiéntete,
examina tu corazón, examina si en verdad Dios es tu padre, si
el Dios de paz es tu padre. Bienaventurado los pacificadores
porque ellos serán llamados hijos de Dios. Santiago capítulo cinco,
versículo diecisiete, une con otras cosas. estas dos cosas
que ha de ser un pastor, estas dos cualidades de carácter que
ha de ser un pastor. Capítulo 3, versículo 17. Vamos a leer un poco antes, versículo
14 dice, versículo 13. ¿Quién es sabio y entendido entre
vosotros? Muestre por la buena conducta
sus obras en sabia mansedumbre. ¿Quién es sabio? Hermanos, si
estás en Cristo, eres sabio, porque nos ha sido dada la sabiduría
de Dios, que es la misma persona del Señor Jesucristo. Muestre
por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si
tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis
ni mintáis contra la verdad. Si tienes celos amargos, ni te
jactes, ni mientas contra la verdad, te estás mintiendo contra
la verdad, porque esta sabiduría no es la que desciende de lo
alto, sino terrenal, animal, diabólica. Vosotros de vuestro
padre el diablo sois, ustedes me quieren matar porque su papá
de ustedes es un homicida desde el principio. Ustedes no soportan
que les diga la verdad porque no aman la verdad. Y dice, porque
esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal,
diabólica, porque donde hay celos y contención, ahí hay perturbación
y toda obra perversa. Versículo diecisiete, pero la
sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica,
amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre
ni hipocresía, y el fruto de justicia se siembra en paz para
aquellos que hacen la paz. La sabiduría que es de lo alto
es primeramente pura, después pacífica, amable. Es una realidad
en nuestras vidas. la sabiduría que es de lo alto
es el Señor Jesucristo, es la sabiduría que es de lo alto. Él ha hecho su morada en ti,
has sido sellado con el Espíritu Santo de la promesa porque has
oído la palabra de verdad, el evangelio de la salvación y has
creído en él. Hermanos, es más que simplemente
venir a cultos, es clamar al Señor que te dé
arrepentimiento para vida, es clamar al Señor que te dé su
Espíritu Santo, es clamar al Señor que te dé fe auténtica,
y la fe se muestra en sus frutos. Dice, muestre por la buena conducta
sus obras en sabia mansedumbre. Es algo que no se puede ocultar.
El apóstol en filipenses dice, vuestra gentileza sea conocida
de todos los hombres. Tú eres amable, esa palabra gentileza
es esta que estamos explicando, es conocida de todos los hombres,
el Señor está cerca. Dice, y quisiera que miremos
algunos ejemplos. Vamos a estudiar algunos ejemplos,
pero antes de estudiar los ejemplos yo les quiero recordar algo. El último ejemplo no lo vamos
a tener al último porque es el último, lo vamos a tener al último
porque es el principal. Y quiero recordarles algo, el
estudiar ejemplos no es para que salgamos de aquí admirando
a Abraham, no es para que salgamos de aquí admirando a José ni a
Moisés. Si nosotros salimos de aquí admirando a esas personas,
pues perdimos el punto. Abraham, José, Moisés fueron
personas como nosotros, pecadores como nosotros. Y ellos fueron
lo que fueron por el Señor Jesucristo. Ellos fueron lo que fueron por
una obra sobrenatural de Dios en sus corazones. Por eso ellos
fueron lo que fueron. Y vamos a vamos a dejar los ejemplos
para la tarde. Quisiera que pudiéramos terminar
ahora pensando, en verdad, esto, así ha de ser un pastor, pero
así ha de ser un hijo de Dios. No de manera perfecta, porque
ese es el carácter del Señor Jesucristo. Y desde el lado de
la gloria nadie va a hacer esto de manera perfecta, pero los
creyentes sí de manera sincera. Y el creyente tropieza y fracasa. El creyente se desvía y adora
a un ídolo y después no es amable. porque no estaba adorando al
Dios del cielo, pero el creyente viene en arrepentimiento y fe.
El creyente se arrepiente. Hermanos, que Dios nos guarde
de dureza del corazón. David perdió el ser amable y
estuvo quizá un año en pecado hasta que el Señor envió a Natán.
Pero un creyente no puede quedar así. Un creyente, Dios lo va
a traer al arrepentimiento nuevamente. Y quisiera que pudiéramos examinar
nuestra vida después de los años. Hermanos, años en la iglesia
no significan nada, absolutamente. Hay gente que cree que por los
años en la iglesia, si tú piensas así, déjame decirte, estás muy
equivocado y es mi responsabilidad decírtelo. Tus años en la iglesia
no significan nada. La importancia es estás en el
Señor Jesucristo. Porque tú puedes estar en la
iglesia, pero estás en el Señor Jesucristo. Has oído la voz del
buen pastor. Dios te ha revelado al Señor
Jesucristo y tu vida está siendo transformada porque estás viendo
cada día la gloria del Señor Jesucristo. O simplemente estás
acostumbrado a sacar un tiempo el miércoles un tiempo el domingo
en la mañana y otro en la tarde y procuras no faltar hermano
es de vida o muerte y no es simplemente el tener una fe intelectual tú
puedes repetir cosas que son correctas los fariseos repetían
un montón de cosas correctas es tu gozo conocer a cristo o
tu gozo es conocer a ciertas personas y que ciertas personas
te muestren su amor Es tu gloriarte el que en verdad has visto la
gloria del Señor Jesucristo. O tu gloriarte es que tú anduviste
con tal o cual persona. Hermanos, venimos para conocer
a Dios. La necesidad del hombre es conocer
a Dios en la faz de Jesucristo. Hermanos, quiera el Señor que
cada uno de quienes estamos aquí, aunque no perfectos, pero estamos
creciendo a la imagen del Señor Jesucristo. Hermano, la prueba
de que un día te has arrepentido es que vas a continuar el resto
de tu vida arrepintiéndote. La prueba de que un día veniste
al Señor Jesucristo es que sigues viniendo al Señor Jesucristo.
La prueba de que el Señor, la gracia te ha salvado es que la
gracia hoy te está enseñando a renunciar a la impiedad y a
los deseos pecaminosos. Hermanos, ves a Cristo, este
es el carácter de Cristo, puedes leer los evangelios y ver a Cristo
y clamar al Señor que pueda ser fortalecido en
la gracia, fortalecido en la gracia. ¿Y cómo nos fortalecemos
en la gracia? Pues viniendo y alimentándote
de su palabra, viniendo y disfrutando del privilegio de estar en comunión.
Pero si no es un deleite para ti la palabra, examínate, examínate,
porque el que ha venido al Señor Jesucristo tiene deleite por
su palabra. Dice, desead como niños recién nacidos la leche
espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para la
salvación si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Has
gustado que Dios es bueno. Hermano, no hay posibilidad de
que seamos amables a parte del Señor Jesucristo. No hay posibilidad
de ser amables si no es por la palabra escrita y la palabra
viviente que es el Señor Jesucristo. Hermano, yo te invito, examinémonos
si estamos en la fe. Lo que les digo me lo digo a
mí mismo. Porque muchos predicadores van
a estar en el infierno. Porque lo suyo era simplemente
una actuación. Y hermanos, que Dios nos guarde
de decir cosas correctas. Porque se pueden decir muchas
cosas correctas. Balaam dijo cosas correctas,
él dijo que Dios no es hombre ni hijo de hombre para que se
arrepienta. Pero él no era un fiel siervo del Señor. Dios lo
usó porque Dios puede usar pues el instrumento que Él quiera.
Pero que en verdad estemos seguros que estamos confiando en el Señor
Jesucristo. y que nuestra fe es una fe auténtica,
que lo nuestro no es actuación y que entendemos que esta vida
se trata no de nosotros, de la gloria de Dios y esto lo vamos
a abundar en los ejemplos en la tarde y vamos a terminar procurando
mirar más al Señor Jesucristo. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.