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(7''pte) ¿Como ha de ser un pastor?

1 Timothy 3:3
Joel Coyoc July, 21 2024 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 21 2024
Estudio de 1 Timoteo

En el sermón “¿Cómo ha de ser un pastor?” predicado por Joel Coyoc, se aborda la doctrina del Ministerio Pastoral, centrando la atención en los requisitos de carácter que deben caracterizar a un pastor según 1 Timoteo 3:3. Coyoc presenta que un pastor debe ser irreprensible, lo que implica no solo una conducta adecuada dentro de la iglesia, sino también delante del mundo. Se analizan los aspectos de no ser dado al vino y el ser no pendenciero, conectando estas características con ejemplos de la vida de Cristo y pasajes de Proverbios y Mateo. La relevancia práctica de este mensaje radica en la importancia de que todos los creyentes, no solo los líderes, estén siendo transformados a la imagen de Cristo, buscando un estilo de vida que glorifique a Dios y refleje su carácter en su trato con los demás.

Key Quotes

“El único que cumple cabalmente y al 100% lo que está descrito acá es el Señor Jesucristo. Él es, y así tenía que ser, él es el príncipe de los pastores.”

“La esperanza de libertad está en el Señor Jesucristo.”

“Un pastor tiene en claro que las herramientas de su milicia, las armas de su milicia no son carnales, sino son espirituales.”

“El verdadero tesoro es el Señor Jesucristo, el único digno de todo nuestro amor, el único digno de toda nuestra confianza.”

What does the Bible say about the qualifications of a pastor?

The Bible outlines that a pastor must be irreproachable, faithful, and apt to teach, as seen in 1 Timothy 3:3.

In 1 Timothy 3:1-7, the apostle Paul emphasizes the essential qualifications for a pastor or overseer, including being irreproachable, husband of one wife, sober, moderate, respectable, hospitable, and able to teach. These qualifications reflect the character of Christ, the ultimate pastor, and serve not only as a standard for church leaders but for all believers, as they are called to be conformed to the image of Christ. A pastor's ability to manage their own household effectively is also pertinent since it is a reflection of their capability to care for the church, which is likened to the family of God.

1 Timothy 3:1-7

How do we know the character of a pastor should reflect Christ?

The character of a pastor should reflect Christ as he is called to emulate the perfect example of the Good Shepherd.

The call for pastors to reflect the character of Christ is rooted in the understanding that Jesus is the Good Shepherd who gives His life for the sheep (John 10:11). Pastors are to be models of Christlike behavior, displaying qualities such as love, humility, and a willingness to bear and care for the burdens of others. Just as Christ manifested His character through His actions—showing compassion and forgiveness—pastors are expected to exhibit these traits. Furthermore, 1 Peter 5:2-3 encourages leaders to shepherd the flock willingly and eagerly, demonstrating a servant-hearted approach rather than one of domination. Therefore, a pastor’s character should be a direct reflection of that of Jesus Christ.

John 10:11, 1 Peter 5:2-3

Why is it important for a pastor to avoid drunkenness and anger?

A pastor must avoid drunkenness and anger to maintain a clear judgment and to model Christ’s humility.

Avoiding drunkenness and anger is essential for pastors as these traits can severely hinder one’s ability to lead effectively and righteously. Proverbs 23:29-35 warns of the dangers of alcoholism and its capacity to lead one into destructive behavior. Similarly, being contentious or quick to anger is contrary to the gentle and patient nature that the Lord exemplified. 1 Timothy 3 emphasizes that a pastor should not be given to violence or bitterness but should instead be known for their peaceable nature, reflecting the character of Christ who taught love even towards enemies (Matthew 5:44). This fosters a safe and nurturing environment within the church and upholds the integrity of pastoral leadership.

Proverbs 23:29-35, Matthew 5:44, 1 Timothy 3:3

Sermon Transcript

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100%
Hermanos vamos a abrir nuestras
Biblias en la primera carta del apóstol Pablo a Timoteo. Primera
de Timoteo capítulo 3. dice la palabra de Dios, palabra
fiel, si alguno anhela obispado, buena obra desea, pero es necesario
que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio,
prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al
vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino
amable, apacible, no ábaro, que gobierne bien su casa, que tenga
a sus hijos en sujeción con toda honestidad, pues el que no sabe
gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?
No un neófito no sea quien, vaneciéndose, caiga en la condenación del diablo.
También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera,
para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo. Los diáconos
asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho
vino, no codiciosos de ganancias deshonestas, que guarden el misterio
de la fe con limpia conciencia, y éstos también sean sometidos
a prueba primero, y entonces ejercen el diaconado si son irreprensibles. Las mujeres asimismo sean honestas,
no calumniadoras sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos
sean maridos de una sola mujer y que gobiernen bien sus hijos
y sus casas, porque los que ejercen bien el diaconado ganan para
sí un grado honroso y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús. Esto te escribo, aunque tengo
la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo sepas cómo
debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios
viviente, columna y baluarte de la verdad. E indiscutiblemente
grande es el misterio de la piedad. Dios fue manifestado en carne,
justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los
gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. Amén. Bueno, hermanos, hemos
estado estudiando este capítulo tres de la carta de Pablo a Timoteo,
que es una carta que fue enviada no solamente para el bien espiritual
de Timoteo, sino también para la iglesia que estaba en Éfeso.
Bueno, también para la iglesia que está en la García Ginerés.
Y damos gracias a Dios por ello. En la mañana estábamos, recuerde
que estábamos sobre el tema general, que es cómo ha de ser un pastor. Estamos abarcando la parte que
es, bueno, la respuesta es ha de ser irreprensible. Y lo que
el Pablo está haciendo es ir desglosándonos qué significa
ser irreprensible. Debe ser irreprensible dentro
de la iglesia, debe ser irreprensible fuera de la iglesia. Y hoy en
la mañana vimos, estuvimos estudiando no dado al vino, no dado al vino. Una de las cosas que quiero recordar
constantemente es que lo que estamos mirando aquí es el carácter
del Señor Jesucristo. El único que cumple cabalmente
y al 100% lo que está descrito acá es el Señor Jesucristo. Él
es, y así tenía que ser, él es el príncipe de los pastores.
Él es el príncipe de los pastores, él es el buen pastor que su vida
da por las ovejas. estuvimos explicando acerca de
no dado al vino y si bien son los requisitos, lo que se requiere
básicamente tanto de ancianos, no olvide también que ancianos,
obispos, pastores, es diferentes formas de referirse al mismo
tipo de persona y casi similar a los diáconos con
la diferencia de apto para enseñar y cuando nosotros miramos En
cada uno de estos requisitos, en cada uno de esos requisitos
podemos mirar perfectamente esto en el Señor Jesucristo. Y la esperanza nuestra es el
Evangelio. Y no es simplemente que los ancianos
o los diáconos tienen que ser así, sino se espera que cada
creyente salvado por el Señor Jesucristo, cada uno de aquellos
que Dios eligió en Cristo y que los predestinó, los conoció,
debe estar siendo conformado a la imagen del Señor Jesucristo.
Recuerde que sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas
les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son
llamados, porque a los que antes conoció también los predestinó,
¿para qué? Para que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo. Así que, si bien la iglesia está
siendo instruida para poder confirmar lo que es un llamamiento pastoral,
es instrucción para cada hermano en Cristo. Es instrucción para
cada persona que ha escuchado la palabra de verdad, que ha
creído el Evangelio y ha sido sellado con el Espíritu Santo.
Y en la mañana estábamos mirando que la esperanza, es decir, libre
de una esclavitud a alguna adicción, es el Señor Jesucristo. Es interesante que el apóstol
Pablo pone directamente después de no dado al vino, no pendenciero. Y pues tiene sentido. Hay un
pasaje allá en la Biblia, en Proverbios capítulo veintitrés,
versículo veintinueve al treinta y cinco. No pendenciero. Y también, como decía en la mañana,
algunas traducciones hablan de un tipo de afecto, un tipo de
amor. En la mañana estábamos viendo que El pastor ha de ser
alguien que no es amante o su afecto no está en la bebida.
Bueno, el pastor no ha de ser amante de las peleas. Y Proverios
23, 29 al 35 nos da sentido de por qué Pablo pone no amante
del vino con no amante de las peleas. Dice, para quien las
quejas, para quien las heridas se embalde, para quien lo ha
moratado de los ojos, para los que se detienen mucho en el vino,
para los que van buscando la mistura, no mires el vino cuando
rojea, cuando resplandece su color en la copa, se entra suavemente,
mas al fin como serpiente morderá y como áspit dará dolor. tus
ojos mirarán cosas extrañas y tu corazón hablará perversidades,
serás como el que yace en medio del mar o como el que está en
la punta de un mastelero y dirás me hirieron más no me dolió,
me azotaron más no lo sentí, cuando despertare aún lo volveré
a buscar. Como el ser amante de la bebida,
el ser tener los afectos en la bebida nos puede llevar también
a tener afectos a las peleas, está describiendo el resultado
de alguien que ama las peleas como una consecuencia directa
de su amor por el vino, también este pasaje nos está mostrando
cómo las adicciones son esclavizantes, después de tanto sufrir dice
cuando despertare aún lo volveré a buscar, Y recordar que es en
Cristo que está la esperanza de libertad. Ahora, cuando pensamos
en no amante de las peleas, alguien amante de las peleas es alguien
que utiliza su mano, su puño, una vara o una roca, y bueno,
ahora aún las redes sociales, para herir a otra persona. y un pastor no ha de ser así.
¿Por qué un pastor no ha de ser así? Podemos mirar la enseñanza
y la y el carácter del Señor Jesucristo. Cuando miramos la enseñanza del
Señor Jesucristo en Mateo cinco treinta y ocho al cuarenta y
ocho dice el Señor Jesucristo Oíste que fue dicho ojo por ojo
y diente por diente, pero yo os digo no resistáis al que es
malo, antes a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra, y al que quiera ponerte en pleito
y quitarte la túnica, déjale también la capa, Y a cualquiera
que te obliga a llevar carga por una milla, ve con él dos.
Al que te pida, dale, y al que quiera tomar de ti prestado,
no se lo rehúses. ¿Oístes que fue dicho? Amarás
a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo, amad
a vuestros enemigos. Bendecid a los que os maldicen,
haced bien a los que os aborrecen, orad por los que os ultrajan
y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está
en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos,
y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a
los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo
mismo los publicanos? ¿Y si saludáis a vuestros hermanos
solamente, no hacéis de más? no hacen también así los gentiles
sed pues vosotros perfectos como vuestro padre que está en los
cielos es perfecto y hermanos se requiere el evangelio para
vivir así como el señor Jesucristo está diciendo dice pues cuando
alguien te busca pleito y te volteas y ves que está mucho
más grande que ti, pues una reacción es ignorarlo. Si te volteas y
ves que está más pequeño, pues una reacción es darle su estante
quieto. Para ninguna de esas dos cosas
se requiere el evangelio, pero para hacer lo que dice el Señor,
amar a tu enemigo, orar por él, bendecirle, no maldecirle, se
requiere la gracia de Dios. Ese es el carácter de Dios. De
hecho, dice versículo cuarenta y cinco, para que seáis hijos
de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su
sol sobre malos y buenos y que hace llover sobre justos e injustos.
una, eso lo podemos mirar en el mismo Señor Jesucristo, y
podemos mirar cómo el Señor transformó a hombres que eran, eran, como
dice nuestro pasaje, eran contenciosos o amantes de las peleas. Uno
de ellos es el apóstol Pedro. El día que fueron a buscar para
arrestar al Señor Jesús, Juan capítulo ocho, versículo diez,
vemos a un Pedro. Versículo diez. Juan dieciocho versículo diez y once dice entonces
Simón Pedro que tenía una espada la desembainó e hirió al siervo
del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha y el siervo
se llamaba Malco Jesús entonces dijo a Pedro mete tu espada en
la vaina la copa que el padre me ha dado no la he de beber
ya lo que podemos notar aquí es el Señor Jesucristo tenía
poder para hacer algo, no le hacía falta la espada de Pedro.
Una cosa es cuando nos dejamos dominar porque no nos queda de
otra, pero en este caso el Señor es, Él es el que sostenía la
vida de esas personas, Él podía haberlos desintegrado, Él sostiene
la creación. Pedro salió a su lado de hombre
contencioso y sacó la espada pero el señor Jesucristo modelando
lo que es el carácter de un pastor no ha de ser dado a las peleas
después nosotros podemos mirar cómo Dios obró en el apóstol
Pedro y vamos a primera de Pedro capítulo dos versículo veinte
al veinticinco una transformación ha sucedido en el apóstol Pedro han pasado los años y él ha crecido
en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y salvador
Jesucristo. Sin duda, él fue impactado allí
en el huerto. y dice el apóstol Pedro escribiendo
su carta dice pues qué gloria es si pecando sois abofeteados
y lo soportáis mas haciendo lo bueno sufrís y lo soportáis esto
ciertamente es aprobado delante de Dios pues para esto fuisteis
llamados porque también Cristo padeció por nosotros dejándonos
ejemplo para que sigáis sus pisadas el cual no hizo pecado, ni se
halló engaño en su boca, quien cuando le maldecían, no respondía
con maldición. Cuando padecía, no amenazaba,
sino encomendaba la causa al que juzga justamente, quien llevó
él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para
que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia,
y por cuya herida fuisteis sanados. y aquí hace referencia al pastor,
al gran pastor, porque vosotros erais como ovejas descarriadas
pero ahora habéis vuelto al pastor y obispo de vuestras almas y
no podía ser de otra manera, aquí está el carácter de un pastor,
un pastor no es contencioso, no es de tomar los puños o una
espada o un palo o de estar hiriendo a otra persona a través de las
redes sociales, es el carácter del príncipe de los pastores
lo que nosotros estamos viendo aquí y en segunda de Timoteo
capítulo dos versículos veinticuatro al veintiséis Dice, porque el siervo del Señor
no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para
enseñar sufrido. sufrido que con mansedumbre corrija
a los que se oponen porque si quizá Dios les conceda que se
arrepientan para conocer la verdad y escapen del lazo del diablo
en que están cautivos a voluntad de él. Hermanos, una de las cosas
que el pastor tiene en claro es no tenemos lucha contra carne
y sangre, sino contra huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes. Un pastor tiene en claro que
las herramientas de su milicia, las armas de su milicia no son
carnales, sino son espirituales. creyente, un pastor, un siervo
del Señor tiene compasión de aquel que se opone y el pastor
tiene la disposición de vivir como modeló el Señor porque el
Señor está obrando en su corazón porque el Señor le está haciendo
crecer a la imagen del Señor Jesucristo y por eso un pastor
está dispuesto a que si le hieren en una mejilla pues él va a poner
la otra y vamos a mirar Mateo cinco Versículo treinta y nueve dice,
pero yo os digo, no resistáis al que es malo antes a cualquiera
que te hiere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Hermanos,
ese es el carácter de un pastor, es el carácter del buen pastor,
y en verdad que solo por la gracia de Dios obrando en nuestras vidas,
solo viniendo al Señor Jesucristo, en arrepentimiento y fe, uno
puede crecer en la semejanza al Señor Jesucristo. es la descripción
de su carácter lo que nosotros estamos viendo en este pasaje
y si tiene relación con alguna si eres amante de las peleas
y tiene relación con alguna adicción lo que dije en la mañana la esperanza
está en el Señor Jesucristo y en la mañana estuvimos mirando primera
de Corintios capítulo seis que es un pasaje que termina llenándonos
de esperanza. Desde el versículo uno, el apóstol
está hablando acerca de hermanos que estaban siendo contenciosos,
amantes de las peleas. Dice, ¿Osa alguno de vosotros
cuando tiene algo contra otro ir a juicio delante de los injustos
y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han
de juzgar al mundo, y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros,
sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que
hemos de juzgar a los ángeles, cuánto más las cosas de esta
vida? Si pues tenéis juicio sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para
juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? Para avergonzaros
lo digo, pues que no hay entre vosotros sabio ni aun uno que
pueda juzgar entre sus hermanos, sino que el hermano con el hermano
pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos. Así que, por
cierto, si hay una falta en vosotros, que tengáis pleitos entre vosotros
mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el
agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? Más
vosotros cometéis el agravio y defraudáis, y esto a los hermanos. Y evidentemente había injusticia
y por eso dice el versículo 9, no sabéis que los injustos no
heredarán el reino de Dios? No hay reyes, ni los fornicarios,
ni los idólatras. Y en la mañana estábamos diciendo
que en una palabra estas expresiones de no amar el vino, de no amar
la bebida, de no amar la pelea, de no amar el dinero es lo que
Juan dijo cuando dijo, hijitos guardados de los ídolos. Y acá
dice, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados,
ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los ávaros,
ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores heredarán
el reino de Dios. Y qué gran esperanza en el versículo
once. Y esto erais algunos. Pedro amaba
las peleas, sacó su espada. ya habéis sido lavados, ya habéis
sido santificados, y por eso él puede escribir en su carta
algo distinto a lo que él hizo allá en el huerto del Getsemaní
porque el evangelio ha transformado al apóstol Pedro. Esto erais
algunos, mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados,
ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por
el espíritu de nuestro Dios. ¿Qué bendición tenemos en Cristo? ¿Qué bendición si estás en Cristo
y estás batallando con algunas de estas cosas? Si elijas libertad,
seréis verdaderamente libres. Todo aquel que practica pecado
es esclavo del pecado. El Señor Jesucristo es el que
está modelando de manera perfecta esto. En la cruz, desde su arresto,
él sufrió violencia a mano de pecadores. Y no es que él no
podía defenderse, él tenía todo el poder para defenderse. Él
le dijo a Pedro, tú no crees que yo puedo pedir doce legiones
de ángeles. Sin embargo, el Señor está modelando
el hecho de no amenazar, de no actuar a pesar de que tenía todo
el poder para hacerlo. porque él tenía una pasión, como
vimos en la mañana, y su pasión era la gloria de Dios, el hacer
la voluntad de su padre. Dice, si yo pido una legión de
ángeles, ¿cómo entonces se va a cumplir la voluntad del padre?
¿Cómo entonces se va a cumplir la escritura? ¿Cómo entonces
va a ser glorificada la justicia de Dios? ¿Cómo va a ser glorificada
la gracia y la misericordia de Dios? La pasión del señor Jesucristo
era la gloria de su padre, hacer la voluntad de su padre. Y hermanos,
La esperanza está en el Señor Jesucristo, las adicciones son
testarudas, son esclavizantes, es todo golpeado después que
vuelve en sí y no se acuerda cómo le salieron los golpes y
los moretones, se levanta y dice pues vamos a empezar otra vez.
Hermanos, la esperanza de libertad está en el Señor Jesucristo.
Ahora, dice después, un pastor no ha
de ser amante del dinero, Y recuerde, recuerde cómo el Señor Jesucristo
tenía un amor, un gran amor, el amor por su Padre. Y recuerde,
dice la Escritura, amarás al Señor tu Dios con toda tu alma,
con toda tu mente, con todas tus fuerzas. Sólo así podrás
amar a tu prójimo como a ti mismo. Entre tanto que no ames a Dios
con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas.
Entre tanto que tú estés equivocado de dónde es el lugar de descanso. no podrás amar a tu prójimo.
Lo más seguro es que vas a golpear a tu prójimo, ya sea con tus
puños, con algo que tengas en la mano, con tus actitudes. Hay
un dicho entre los mexicanos que dicen, si tus ojos fueran
balas, ya me hubieran matado. Porque, pues a veces no hace
falta dar un puñetazo, tiramos unas miradas que matan. Y hermanos, las actitudes. Y todo eso se da porque porque amamos o buscamos en lugares
equivocados. En la mañana, cuando empezamos
el culto, leímos el Salmo sesenta y dos cinco,
que dice, alma mía, Dios solamente reposa. ¿Y qué bendición es estar
reposado en el Señor? ¿Qué bendición es no equivocarse
y pensar que en alguna substancia hay reposo? Miramos al Señor
Jesucristo en una profunda agonía y tristeza, una tristeza que
usted y yo nunca vamos a tener. Y que tristemente muchas veces
o nos refugiamos en comida o en alguna sustancia cuando hay profunda
tristeza, pero el Señor se refugió donde era el refugio, en el Padre.
El alma mía en Dios solamente reposa porque de él es mi esperanza. Él solamente es mi roca y mi
salvación, es mi refugio. La gente siempre ha necesitado
un refugio, siempre. Gracias a Dios, los antiguos
que Dios usó para dejarnos su revelación sabían dónde está
el refugio y nosotros nos equivocamos muchas veces de refugio y nos
refugiamos en sustancias. Dice, Él solamente es mi roca
y mi salvación, es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi
salvación y mi gloria. En Dios está mi roca fuerte y
mi refugio. Y hermanos, el amor del Señor
Jesucristo era amor por su Padre, amor por su gloria, y ahí está
nuestra esperanza en el Señor Jesucristo. La razón por la cual
Él hizo siempre lo que agrada al Padre y mostró el carácter
del Padre es por amor a su Padre. Ahora, otro problema de idolatría
es Un pastor no ha de ser amante del dinero. Nuestros afectos
están afectados por la caída. Nuestros afectos, la caída es
tan profunda que ha afectado no solo nuestras emociones, nuestro
intelecto, ha afectado nuestros afectos. Y vamos a mirar de nuevo
al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo fue tentado
con respecto a eso Mateo capítulo cuatro en su casa puede leer toda la
tentación del señor Jesús pero vamos a ir directamente al versículo
ocho La tercera vez que Satanás tentó al Señor le dijo otra vez
le llevó al diablo a un monte muy alto y le mostró todos los
reinos del mundo y la gloria de ellos y le dijo todo esto
te daré si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo vete Satanás
porque escrito está al Señor tu Dios adorarás y a él solo
servirás. Demostró todos los reinos del
mundo y le dijo todo esto le dice te daré si postrado me adorares. Bueno, Satanás no estaba pidiendo
que Cristo hiciera una misa negra, quería una pequeña reverencia
y estaba ofreciendo los tesoros de de este de este mundo, riqueza,
pero el buen pastor, el príncipe de los pastores, no se él tiene un corazón con una pasión
y su pasión es amor por su padre y no fue distraído por esta tentación
y él respondió con la espada del espíritu que es la palabra
del Señor ahora no solamente vemos al Señor en este respecto
sino también lo vemos en diferentes pasajes de su su enseñanza y
también su su carácter Mateo capítulo ocho versículo veinte Jesús le dijo las zorras tienen
guaridas y las aves del cielo nidos más el hijo del hombre
no tiene dónde recostar su cabeza, más el hijo del hombre no tiene
dónde recostar su cabeza. Aquí el príncipe de los pastores
dice Mateo capítulo 6 versículos 19 al 21 No os hagáis tesoros en la tierra,
donde la polilla y el orinco rompen, y donde ladrones minan
y hurtan, sino hacéos tesoros en el cielo, donde ni la polilla
ni el orinco rompen, y donde ladrones no minan ni hurtan,
porque donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.
Y hermanos, lo que está diciendo aquí dice no ser codicioso de
ganancias deshonestas. No ha de ser amante del dinero.
es que alguien que ama el dinero quiere tener el dinero y no importa
cómo venga, la cosa es tener dinero, no importa si sabes que
es de procedencia ilícita, no importa si sabes que lo que estás
haciendo no es legal, lo que importa es el dinero, no te importa
la gloria de Dios, no importa el dinero. Alguien que no le
importa el modo en que obtenga el dinero y por lo tanto carece
de honestidad e integridad. y qué importante es que en el
amor al dinero van de por medio muchas cosas, va de por medio
el hecho de en quién confías, el hecho de la honestidad y de
la integridad, el hecho de hablar verdad, una manera de hablar
verdad es haciendo negocios lícitos y no es simplemente tener dinero
por tener dinero. Muchas veces nosotros pensamos Se suele pensar cuando se piensa
en que hay que vivir por fe, se piensa que eso es para los
pastores y para los misioneros. Hermanos, todo creyente ha de
vivir por fe. Solamente viviendo por fe, confiando
en el Señor y no en las riquezas. Teniendo nuestra confianza en
el Señor es que podemos tener integridad y honestidad. Se dice que un niño estaba vendiendo
por las calles fresas. pues ya le quedaban las últimas
fresas y se le descompuso su báscula y pues una señora lo
vio y le dijo que le quería comprar las últimas fresas y el niño le dijo bueno nada más
que mi báscula se descompuso y la señora le dijo bueno yo
tengo una, bueno péselas y la señora se dio la vuelta y después
le dijo oye niño le dice tú no tienes temor de que yo te mienta,
no le dijo yo no tengo temor de que usted me mienta, Si usted
lo pesa y me miente, yo voy a perder unos pocos pesos, pero usted
habrá perdido su integridad. Y hermanos, qué importante que
es la integridad, porque Dios es íntegro, Dios es honesto,
Dios habla siempre la verdad, es el carácter del Señor, y qué
importante que es cuando nos importa el carácter del Señor,
cuando entendemos esta vida no se trata de mí, esta vida no
se trata de que yo tenga para cumplir todos los antojos, que
se me vengan a la mente y yo voy a hacer lo que haya que hacer
con tal de poder cumplirme todos los caprichos. La cuestión está en la manera
de obtener el dinero y en el hecho de que ese sea el tesoro
del corazón y que se nos olvide que esta vida se trata de la
gloria de Dios, de glorificar a Dios, de mostrar el carácter
de Dios, de mostrar el carácter de aquel que que es bueno y generoso
y de aquel que da como él quiere. Y el hecho de poder depender
confiadamente del Señor, esto implica el recordar varias cosas.
Hermanos, vivir por fe no es solo para pastores y misioneros.
los médicos creyentes han de vivir por fe, los ingenieros
creyentes han de vivir por fe, los arquitectos creyentes han
de vivir por fe, los mecánicos creyentes han de vivir por fe.
Y vivir por fe significa que pues si hay que pagar el impuesto
lo vamos a pagar porque estamos viviendo dependiendo del Señor.
A veces cuesta. Vivir por fe significa que Que
Dios nos ayude a mirar que Dios utiliza clientes para traer el
sustento, pero que no son los clientes los que nos sustentan.
mirar que Dios usa el trabajo que hacemos para proveernos sustento,
pero no es el trabajo el que nos sustenta, porque estaremos
fallando cuando nosotros pensamos es mi trabajo que me sustenta,
estamos perdiendo de vista que toda buena edad y todo don perfecto
desciende de lo alto, del padre de las luces, y entonces yo voy
a estar tentado a comprometer la honestidad, cuando yo creo
que mi sustento depende de mí, pues no me va a ser difícil pues
de verle ochenta mil pesos a un contratista que ya cumplió en
la obra. ¿Por qué? Porque si mi sustento depende
de mí, y en este mundo se pelean como perros y gatos por el dinero,
pues es lógico actuar así. Pero alguien que confía en el
Señor Jesucristo, alguien que su tesoro está en el cielo y
no en la tierra, alguien que sabe que Dios va a proveer mi
sustento y no tengo que quitarle a otro que ya trabajó, sino hay
que darle lo que quedamos, lo que convenimos, hay que pagárselo.
Y hermanos, todo eso implica el hecho de confiar en quien
tenemos que confiar. No confiar en quien tenemos que
confiar es lo que nos lleva a la idolatría. Y hermanos, cuando
miramos al Señor Jesucristo, tantas cosas en su persona y
en su carácter. Dice la Biblia, ya conocéis la
gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros siendo
ricos se hizo pobre, para que por su pobreza vosotros fueseis
enriquecidos. Y el Señor obrando en nuestros
corazones. Nuestra única esperanza es el
Señor obrando en nuestros corazones para que nosotros podamos captar
cuál es la verdadera riqueza. La verdadera riqueza es el Señor
Jesucristo, que Él sea nuestro tesoro, que de Él dependa nuestra
vida. Por supuesto tenemos que orar,
pero tenemos que trabajar duro. Sin embargo, no confiar en que
es lo duro de mi trabajo lo que me da el sustento por demás es
que te vayas tarde a reposar y que comas pan de dolores a
su amado dará Dios descanso dice si Jehová no guarda la ciudad
en vano vela la guarda hermanos la dependencia del señor y hay
tanta enseñanza en la escritura Mateo capítulo seis versículo
veinticinco al treinta y seis Dice el Señor Jesucristo, por
tanto os digo, no os afanéis por vuestra vida, que habéis
de comer o que habéis de beber, ni por vuestro cuerpo que habéis
de vestir. No es la vida más que el alimento y el cuerpo más
que el vestido. Mirad las aves del cielo que no siembran, ni
ciegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre Celestial las
alimenta. No valéis vosotros mucho más que ellas. Y ahora
aquí no está diciendo que nos sentemos como, bueno, y los pajaritos
trabajan, pero tampoco está diciendo que te pongas a cantar todo el
día. porque la escritura también dice que el que no trabaja, que
no coma, y dice, no valéis vosotros mucho más
que ellas, y quién de vosotros podrá por mucho que se afane
añadir a su estatura un codo, y por el vestido porque os afanáis,
considerad los lirios del campo como crecen, no trabajan ni hilan,
pero os digo que ni a un salmón con toda su gloria se vistió
así como uno de ellos, Y si la hierba del campo que hoy es y
mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho
más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo
qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos, porque los
gentiles buscan todas estas cosas, pero vuestro Padre Celestial
sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Más buscad primeramente
el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas. Así que no os afanéis por el
día de mañana, porque el día de mañana atraerá su afán. Basta
cada día su propio mal. Más buscad primeramente el reino
de Dios y su justicia. Hermanos, por supuesto que hemos
de trabajar con nuestras manos para tener que compartir con
el que padece necesidad. Por supuesto que tenemos que
trabajar con nuestras manos para mostrar nuestra gratitud a Dios
en nuestro ofrendar como un acto de alabanza, pero sólo estar
enfocados en qué es verdaderamente eterno, en cuál es el tesoro
que vale la pena, es lo que nos va a guardar de ser codiciosos
de ganancias deshonestas. No es simplemente tener dinero
por tener dinero, es ¿Qué es lo que estás buscando primero?
¿Es realmente de primera importancia para ti el reino de Dios y su
justicia? ¿O para ti de primera importancia es los antojos de
tu corazón? Dice Primera de Timoteo capítulo seis
versículo tres al diez vamos a leer desde el versículo
nueve en casa usted puede leer lo demás dice porque los que
quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchas
codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción
y perdición porque raíz de todos los males es el amor al dinero
el cual codiciando a algunos se extraviaron de la fe y fueron
traspasados de muchos dolores los que quieren enriquecerse
caen en tentación y lazo y hermanos hay tanta gente que de pronto
hoy está predicando Cualquier cosa que le gusta a la gente
oír. ¿Por qué? Porque quieren tener
miles de seguidores, gente que en sus iglesias recoge ofrendas
en cubetas, porque lo que más les interesa no es el amor a
Dios y la gloria de Dios y el amor a las almas, lo que les
interesa es su tesoro, es el dinero. hermanos, si en tu trabajo
te es fácil tener dinero y no te importa de qué manera, pues
es muy peligroso que un día puedas ocupar un lugar de ministerio
porque estás en el total riesgo de que, pues si antes estabas
acostumbrado a hacer y no importaba de dónde y cómo venga el dinero,
pues va a ser muy fácil decir lo que la gente quiere oír con
tal de que haya dinero. Ahora, El siervo del Señor, en
contraste, huye de eso. Versículo once, más tú, hombre
de Dios, huye de estas cosas, y siga la justicia, la piedad,
la fe, y el amor, la paciencia, y la mansedumbre. Y hermanos,
si estamos en Cristo, sigamos la justicia, y la justicia es
el Señor Jesucristo, él es nuestra justicia. Si estamos en Cristo,
sigamos la piedad, la fe, La fe para nuestra salvación eterna,
pero la fe también para la provisión. Dios sustenta mis necesidades. Mi Dios pues suplirá todo lo
que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Hermanos,
el lugar donde confiar, el lugar de confianza no es el dinero. El dinero puede desaparecer en
cualquier momento. Nuestro sistema financiero en
realidad funciona de fantasía, de dinero que ni siquiera es
real, y en cualquier momento puede desaparecer. Y el Señor
dice que no pongas tu confianza en las riquezas, las cuales son
inciertas. Y hermanos, hay tanta enseñanza en la palabra del Señor,
pero el Señor Jesucristo modeló sobre todas estas cosas. Ese
es el carácter del Señor. Fue tentado por Satanás, de una
tentación verdadera. pero él tenía una pasión y la
pasión era yo vine para mostrar cómo es el padre a Dios nadie
le vio jamás el unigénito hijo que está en el seno del padre
él le ha dado a conocer yo tengo una comida y esa comida es hacer
la voluntad del padre hermanos el tesoro el tesoro es el señor
Jesucristo que él sea nuestro tesoro que nada nos deslumbre
que nosotros podamos vivir confiados Señor es mi ayudador, no temeré
lo que pueda hacer el hombre. Que el Señor obre en nuestros
corazones de tal forma que sea evidente que el Señor es nuestro
tesoro. El Salmo ciento diecinueve versículos catorce Me he gozado en el camino de
tus testimonios más que de toda riqueza. hermano has gustado
que Dios es bueno estás deseando su palabra porque has gustado
que Dios es bueno nuestra única esperanza de no ser codicioso
de ganancias deshonestas es es que hemos gustado que Dios es
bueno y que Dios es dador de toda buena dádiva dice me he
gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza y aquí
está hablando de la palabra de Dios escrita pero no se olvide
que palabra de Dios viviente también es palabra de Dios y
esa palabra viviente es el Señor Jesucristo es el verbo hecho
carne dice Hebreos Dios habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras en estos postreros tiempos nos ha hablado por el Hijo el
Hijo es la palabra viva y que nosotros nos estemos gozando
en el Señor Jesucristo más que de toda riqueza dice el versículo
setenta y dos Mejor me es la ley de tu boca
que millares de oro y plata. Mejor me es la ley de mi boca
que millares de oro y plata. Que Dios obre en nuestros corazones
y en verdad nos ocurra lo que le ocurrió al salmista de poder
decir mejor me es tu palabra escrita y tu palabra viviente
que millares de oro y plata. Yo deseo al Señor Jesucristo. Versículo ciento veintisiete
dice Por eso he amado tus mandamientos más que el oro y más que oro
muy puro. Y hermanos, Proverbios 23. Versículos cuatro y cinco dice,
no te afanes por hacerte rico, sé prudente y desiste. Has de
poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas, porque serán
alas como alas de águila y volarán al cielo. Primera de Timoteo,
capítulo seis. El dinero no es digno de confianza. Y el problema, nuevamente, como
dije en la mañana, el problema no es la bebida, el problema
no es el dinero, el problema es el corazón del hombre. Dice, versículo 17, dice, A los ricos de ese siglo manda
que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas,
las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo que nos da todas
las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan
bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos,
atesorando para sí buen fundamento para lo porvenir, que echen mano
de la vida eterna. Hermanos, el asunto no es el
dinero, es el corazón. Y el asunto no es que los creyentes
necesariamente tienen que ser pobres. Bueno, Dios da como a
él le place dar. Y si Dios estás actuando de manera
honesta en tu trabajo, te estás esforzando, pero no vives solo
para tu trabajo, estás buscando el reino de Dios y Dios quiere
prosperarte económicamente, pues Dios da las cosas en abundancia
para que las disfrutes. El problema está si estás amando
la riqueza y dice versículo nueve del capítulo seis siempre aquí
en Timoteo porque quienes los que quieren enriquecerse caen
en tentación y lazo y en muchas codicias necias y dañosas que
hunden a los hombres en destrucción y perdición porque la raíz de
todos los males es el amor al dinero el cual codiciando a algunos
se extraviaron de la fe y fueron traspasados de muchos dolores
el problema es dónde está el afecto ¿Está tu afecto en primer
lugar en el Señor? ¿Has visto la bondad del Señor?
¿Has visto que Él es el único digno de confianza? ¿Te has fijado
que en verdad nuestro sistema financiero es una falacia, pero
que el digno de confianza, las riquezas son inciertas, la confianza
es en el Dios vivo. Estás confiando en el Señor Jesucristo
para tu salvación eterna. Estás confiando en el Señor para
tu salvación temporal, para tu salvación de situaciones de salud
financieras o de cualquier otro tipo. Estás atesorando al Señor
y vives para buscar primero su reino y su justicia. Si pues
habéis resucitado con Cristo, poned la mira en las cosas de
arriba, no en las de la tierra, porque habéis muerto con Cristo
y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Y cuando
Cristo vuestra vida se manifieste, entonces vosotros también seréis
manifestados con él en gloria. Haced morir pues lo terrenal
en vosotros. Y lo terrenal es nuestro afecto
por el dinero. Hermanos, ¿qué es? Dice un muchacho,
mi hermano, Ya nadie quiere trabajar con él. Cuando no hay dinero
está molesto con todos y maltrata a todos. Cuando hay dinero está
sonriente y está feliz, pero no nos paga completo. Hermanos,
¿cómo es nuestra relación con el dinero? Ahí está el gozo. Recuerda, aunque la higuera no
florezca ni en las vides haya fruto, aunque las vacas sean
quitadas de los corrales y las ovejas de la majada, con todo
yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Engrandece mi alma al Señor y
mi espíritu se regocija en Dios mi salvador. En verdad estamos
gozando de la salvación de Dios a pesar de que haya dificultades
económicas. Con nuestra relación con el dinero
es de tal que cuando está escaso estamos de mal humor y a todos
les va mal alrededor de nosotros y solamente reímos y estamos
felices cuando hay dinero. Si es así, ven al Señor Jesucristo
en arrepentimiento y fe. Él da alegría mayor que la de
ellos cuando abunda su grano y su mosto. El que ama las cosas
de este mundo va a pasar, pero el que hace la voluntad del Padre
permanece para siempre. Que Dios abra nuestros ojos y
veamos que el verdadero tesoro es el Señor Jesucristo, el único
digno de todo nuestro amor, el único digno de toda nuestra confianza. Vamos a orar.

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Joshua

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