Bootstrap
JC

Aleluya

Psalm 135:1-5
Joel Coyoc May, 21 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc May, 21 2023

El sermón titulado "Aleluya" por Joel Coyoc se centra en la adoración a Jehová, tal como se expresa en el Salmo 135. El predicador argumenta que la alabanza es una respuesta fundamental de la humanidad hacia Dios, creada para glorificarlo, aunque a menudo se adora a ídolos en lugar del Creador. Se apoya en la Escritura, específicamente en el Salmo 135 y Romanos 1, destacando la elección de Dios al pueblo de Israel como motivo para alabarle. La enseñanza enfatiza la redención como fundamento de la adoración, subrayando que solo los redimidos pueden verdaderamente alabar a Dios, por haber sido liberados del pecado y llamados a servirle. La importancia de este mensaje radica en recordar que la verdadera alabanza proviene de una relación transformada con el Señor, reconociendo su grandeza y bondad.

Key Quotes

“Alabad el nombre de Jehová, alabad les siervos de Jehová, los que estáis en la casa de Jehová.”

“El gran problema nuestro es que fuimos creados para adorar a Dios y frecuentemente estamos postrados en adoración ante aquello que no debe ser adorado.”

“Alabad a Jehová porque él es bueno, cantad salmos a su nombre porque él es benigno.”

“Díganlo los redimidos de Jehová, los que él ha redimido del poder del enemigo.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestra Biblia
en el Salmo 135. Salmo número 135. Dice la Palabra de Dios, Alabat el nombre de Jehová, alabat
les servos de Jehová, los que estáis en la casa de Jehová,
en los atrios de la casa de nuestro Dios. Alabat a Jehová porque
él es bueno, cantad salmos a su nombre porque él es benigno,
porque Jehová ha escogido a Jacob para sí, a Israel por posesión
suya, porque yo sé que Jehová es grande y el Señor nuestro
mayor que todos los dioses. Todo lo que quiere lo hace en
los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos. Hace subir las nubes de los extremos
de la tierra, hace los relámpagos para la lluvia, saca de sus depósitos
los vientos, el es quien hizo morir a los primogénitos de Egipto,
desde el hombre hasta la bestia, envió señales y prodigios en
medio de ti, oh Egipto, contra Faraón y contra todos sus siervos. Destruyó a muchas naciones y
mató a reyes poderosos, a Seón Rey Amorreo, a Oc Rey de Bazán,
y a todos los reyes de Canam. Y dio la tierra de ellos en O Jehová, eterno es tu nombre. Tu memoria, O Jehová, es de generación
en generación. Porque Jehová juzgará a su pueblo
y se compadecerá de sus siervos. Los ídolos de las naciones son
plata y oro, obras de mano de hombres. Tienen boca y no hablan. Tienen ojos y no ven. Tienen
orejas y no oyen. Tampoco hay aliento en sus bocas.
Semejantes a ellos son los que los hacen, y todos los que en
ellos confían. Casa de Israel, bendecida a Jehová. Casa de Arón, bendecida a Jehová. Casa de Leví, bendecida a Jehová. Los que teméis a Jehová, bendecida
a Jehová. Desde Sion sea bendecido Jehová,
quien mora en Jerusalén. Aleluya. El Salmo 135 empieza y termina
con Aleluya, Aleluya. Este Salmo está compuesto de
una selección de fragmentos de otros Salmos. Si usted va al
115 se va a encontrar parte del Salmo 135. Si usted va al 133 el salmo ciento treinta y tres,
el salmo ciento treinta y cuatro, todos hay fragmentos del en el
salmo ciento treinta y cinco el Espíritu Santo guiando al
salmista se repite y no se repite porque ya no tenga cosas porque
se haya gastado lo que tiene que decirnos, él es ilimitado,
la razón de la repetición está tiene que ver con nosotros más
que con el Señor. El Señor repite porque es necesario
que nosotros podamos escuchar otra vez porque nosotros somos
olvidadizos. Dos de los escritores del Nuevo
Testamento tienen expresiones que nos recuerdan por qué el
Señor repite. Uno dice, a mí no me es molesto
el escribiros las mismas cosas y para vosotros es seguro. Tanto
Pablo como el apóstol Pedro tenían sabían que somos olvidadizos
y bueno este salmo es un salmo que nos va a recordar cosas que
nosotros necesitamos recordar la primera expresión del salmo
que por cierto no la leí cuando hice la lectura es aleluya ahí
empieza el salmo y ese es nuestro tema esta mañana es aleluya aleluya
es una expresión de adoración que quiere decir alabad al señor
alabad al señor Si nosotros nos fijamos en la primera expresión,
es alabar el nombre de Jehová. Alabar o adorar es lo que toda
la humanidad está haciendo. Nosotros estamos alabando o adorando
desde que nacemos, y no lo vamos a dejar de hacer hasta morir. El gran problema nuestro es que
fuimos creados para adorar a Dios y frecuentemente estamos postrados
en adoración ante aquello que no debe ser adorado. Recuerde
que el gran problema del hombre es el buscar en la criatura lo
que sólo está en el creador. El apóstol Pablo lo expresa en
el capítulo uno de la carta a los romanos. Cambiar la gloria de
Dios por la gloria de las cosas creadas. Y cuando el Salmo empieza,
empieza con una exhortación en la primera línea, dice, alabad
el nombre de Jehová. Alabad el nombre de Jehová. Esta es una expresión que usted
puede recorrer en su Biblia y se va a dar cuenta que está en el
Salmo 136, alabad a Jehová. Si usted sigue más adelante,
va a encontrar el 138, te alabaré. Si usted va un poco para atrás, usted va a ir encontrando constantemente
la expresión alabar a Keová, el Salmo 113, el Salmo 150, alabar
a Keová. Dios nos creó para su adoración,
nos creó para su gloria y damos gracias a Dios porque hay un
pueblo que puede alabar al Señor y quien forma parte de ese pueblo
no va a estar satisfecho con simplemente alabar al Señor,
sino va a querer recordarle a otros que hay que alabar al Señor. Siempre va a haber en nuestro
corazón el deseo de que otros alaben al Señor porque el Señor
es grande. El versículo 5 dice, Porque yo
sé que Jehová es grande, y el Señor nuestro mayor que todos
los dioses. Apocalipsis dice, grandes y maravillosas
son tus obras, Señor Dios Todopoderoso. Y uno puede ir leyendo y mirando
acerca de la grandeza del Señor. Contrario a las expresiones que
muchas personas tienen hoy de hablar de Dios en diminutivo,
que Dios nos guarde de hablar así del Señor, es interesante
que en el idioma en que la Escritura se escribió no existe los diminutivos. Y cuando queremos hablar de cercanía
y de amor a Dios, es mejor hablar como hablan los salmos. Dios
mío, Señor mío. Más que hablar en diminutivo,
como tenemos en nuestras culturas. Porque el Señor es grande sobre
todos los dioses. Nuestro Dios es mayor que todos
los dioses. Y no hay más Dios fuera de Él. Y la exhortación es, alabad el
nombre de Jehová. Nosotros tenemos algunas diferencias
con la cultura en la cual se escribió la Biblia, y es que,
pues, a veces solemos en nuestras culturas ser muy descuidados
a la hora de poner nombres. Sin embargo, en la cultura en
la que Dios quiso revelarse al pueblo, a que Dios le quiso dar
su palabra, para ellos era muy importante poner nombres. cuando
uno habla del nombre está hablando de la persona indudablemente
el salmista que es parte del pueblo del señor está llamando
a quienes son sus hermanos a alabar el nombre de jehová y damos gracias
a dios porque nosotros podemos reflexionar acerca de su nombre
los papás de de Sansón, después de haber tenido la visión, cuando
ellos ofrecieron holocausto al Señor y le preguntaron, ¿cuál
es tu nombre? Él dijo, ¿por qué preguntas por
mi nombre que es admirable? Isaías, cuando escribe, dice,
será su nombre, dice, admirable consejero, Dios fuerte, Padre
eterno, príncipe de paz. pensar en su nombre. Yo creo
que uno de los nombres que más el pueblo de Dios reflexiona
es, recuerde, llamará su nombre Jesús porque Él salvará a su
pueblo de sus pecados. Hay tanto en su nombre, su nombre
es admirable. es el nombre más digno de admiración,
y su nombre describe su persona. Él es Jehová de los ejércitos,
él es el fuerte y valiente, él es Jehová salvador, él es proveedor,
él es admirable, él es consejero, él es padre eterno, él es príncipe
de paz, él es todo lo que su pueblo necesita, está expresado
en su nombre. Y la primer exhortación es alabar
el nombre de Jehová. El Salmo después nos dice a quién
se está llamando a alabar el nombre de Jehová. En realidad,
este es un llamado que debería ser para toda la humanidad, porque
toda la humanidad fue creado a imagen de Dios, pero caída
en el pecado, la humanidad está imposibilitada de alabar al Señor. La humanidad está viviendo, buscando
en la creación lo que sólo puede dar Dios, rebelde contra Dios. Sin embargo, En la segunda línea
nos habla de específicamente a quién se está refiriendo esta
exhortación. Alabatle, siervos de Jehová. Alabatle, siervos de Jehová. La adoración es para aquellos
que son sus siervos. Hubo un tiempo cuando Saulo de
Tarso era un hombre que se describe a sí mismo como celoso de Dios,
un hombre lleno de religión, un hombre sumamente celoso en
lo que él pensaba era cumplir la ley del Señor, cumpliendo
todo lo que establecía la ley, y sin embargo, él no era un siervo
del Señor. Hasta el día en que el Señor
le salvó, Dios, después de que le salvó Dios obró en su corazón,
él estuvo tres años muy probablemente volviendo a leer la escritura
que él conocía, pero leyéndola ahora que tenía entendimiento
de lo alto, ahora que tenía el Espíritu Santo morando en su
corazón, leyéndolo a través y mirándolo a través de los lentes del Señor
Jesucristo y mirando que el Antiguo Testamento está lleno del Señor
Jesucristo. mirando que él no había entendido
hasta que Dios le dio entendimiento. Después él se presenta, y siempre
que se presenta, se presenta a sí mismo como siervo, Pablo,
apóstol de Jesucristo, Pablo, siervo de Jesucristo, siempre
con relación al Señor Jesucristo. Si era apóstol de Jesucristo
es porque era enviado por el Señor Jesucristo. Y usando la
palabra siervo, la palabra esclavo, un esclavo del Señor Jesucristo. los siervos de Jehová son llamados
llamados a alabarle. Y el Salmo 107 que también nos recuerda alabar
a Jehová porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia. Dice, díganlo los redimidos de
Jehová los que él ha redimido del poder, del enemigo, y los
ha congregado de las tierras de oriente y del occidente, del
norte y del sur, y dice, díganlo los redimidos de Jehová. Y aquí
hay una implicación de siervo, de siervo del Señor, porque la
figura de la redención es el Señor Jesucristo, la figura que
el apóstol Pablo usa para ilustrar la redención es la figura de
algo que ocurría en los tiempos bíblicos que era la venta de
esclavos. Había un mercado de esclavos
donde usted podía llegar y usted podía ir escogiendo entre todos
los que estaban en exhibición y cuando usted pagaba pues se
le daba un título de propiedad y era como comprar un auto o
como comprar cualquier aparato, cualquier cosa, y usted era propietario
de un esclavo. En esos tiempos había personas
ricas que iban al mercado de esclavos y ellos compraban algún
esclavo. Y después de comprarlo, ellos
rompían el título de propiedad y decían al esclavo, puedes irte,
eres libre, te compré para ser libre. Y algo que solía suceder
es que la mayoría de las veces esos esclavos no se iban, sino
se iban con aquel que los había comprado en gratitud porque les
había dado libertad. Y esa es la figura de la redención,
el Señor Jesucristo pagó el precio de nuestra redención. Díganos
los redimidos de Jehová, los siervos de Jehová, aquellos que
están sirviendo al Señor porque son libres para hacerlo. porque
Dios los ha redimido del poder del enemigo porque Dios les ha
revelado su amor y ellos han quedado constreñidos por el amor
de Dios que ha pagado lo que teníamos que pagar antes esclavos
del pecado entregados al pecado haciendo la voluntad de la carne
de los pensamientos siendo por naturaleza hijos de ir a lo mismo
que los demás pero Dios que es rico en misericordia por el gran
amor con que nos amó nos dio vida juntamente con Cristo. Por
gracia, soy salvos. Aquellos esclavos que experimentaron
esa situación no habían hecho nada para merecer ser libres. Era por gracia, era porque Dios
ponía en el corazón de esas personas a ser y probablemente, tal vez
esas personas humanas se fijaban en algo, quizá puede ser No obstante,
cuando el Señor nos miró, nos miró y no había en absoluto en
nosotros nada que nos hiciera amables. Éramos, como dice la
Escritura, hinchazón y podrida llaga, desde la planta de nuestros
pies hasta nuestra cabeza, algo totalmente repugnante a los ojos
del Señor. Sin embargo, Él amó a su pueblo
con amor eterno. A su tiempo, Él envió a su Hijo.
el cual vivió la vida que no podemos vivir, que somos totalmente
incapaces de vivir. Pablo pensaba que cumplía la
ley. Sin embargo, lo único que había hecho todos los días de
su vida era estar autoengañado. Lo único que había hecho todos
los días de su vida era quebrantar la santa ley de Dios, igual que
todos los nacidos de Adán. Solamente el Señor Jesucristo
fue capaz de cumplir perfectamente la ley y Él pagó el precio de
nuestra redención. Podemos ser siervos de Dios y
no más siervos del pecado. Y esos siervos son llamados a
alabar al Señor, alabar el nombre de Jehová, alabarle siervos de
Jehová, siervos sólo por la redención que el Señor Jesucristo ha efectuado. Porque antes de esa redención
sólo éramos siervos del pecado, esclavos del pecado. El Señor dijo, todo aquel que
practica pecado es esclavo del pecado. Y sólo si el Hijo te
da libertad, vas a ser verdaderamente libre y vas a conocer la verdad
y la verdad te va a hacer libre. Es interesante que el mismo apóstol
Pablo, que habló abundantemente acerca de la redención, en Romanos
capítulo 3, versículo 12, da una definición muy breve,
sumamente breve, de alguien que no ha sido redimido, una definición
breve de alguien que está aún solamente con su nacimiento natural,
aquel que no ha sido libertado por el Señor Jesucristo. Y dice,
describiendo a aquel que está muerto espiritualmente, dice,
versículo 10 del capítulo 3, que por cierto también es un
salmo, y dice, como está escrito, no hay justo ni a uno, no hay
quien entienda, no hay quien busque a Dios. Versículo 12,
todos se desviaron, a una se hicieron inútiles. Alabad siervos
de Jehová. Los siervos de Jehová antes fueron
inútiles. Si no sirves a Jehová, si no
puedes alabar a Jehová, es porque eres inútil. Es porque no has
sido tocado por la obra del Espíritu Santo y no has experimentado
la redención. Díganlo los redimidos de Jehová,
los que han sido redimidos del poder del enemigo. Siguen aún
cautivos del pecado, esclavos del pecado. Ellos no pueden alabar. Pero los siervos de Jehová, ellos
pueden, pueden alabar por causa de la obra de redención. Ellos
están en un servicio de gratitud. El amor de Cristo los constriñe,
como dice el apóstol Pablo, pensando que uno murió por todos y por
todos murió para que los que viven ya no vivan para sí, sino
para aquel que murió y resucitó por ellos. Y cuando pensamos
en alabanza, Alabanza es toda la vida. Este es un momento especial
de adoración. Este es un anticipo de aquella
gran congregación delante del trono del Cordero. Pero la adoración
no se limita a tres cultos a la semana. el nombre de Jehová, alabadle
siervos de Jehová. Aquellos que no están más bajo
la servidumbre del pecado. Aquellos que han experimentado
la gran liberación por causa de la redención que realizó el
Señor Jesucristo en la cruz. Aquellos que han sido comprados
por la sangre del Cordero. Ellos pueden alabar al Señor.
Dice después, los que estáis en la casa de Jehová, en los
atrios de la casa de nuestro Dios. alabad el nombre de Jehová, alabadle
siervos de Jehová, los que estáis en la casa de Jehová. Ahí afuera un letrero que dice
aquí se reúne la iglesia bautista Emanuel. Parece algo insignificante, pero
es algo que tiene mucho sentido. Algunas personas ponen en algunos
lugares templo, Pero esta es la casa donde se reúne la iglesia
bautista Emanuel. Esta es la casa en la que se
reúnen siervos de Jehová que han sido redimidos del poder
del enemigo. Estar en la casa de nuestro Dios. estar en la casa de nuestro Dios.
Este es un edificio que en sí mismo, pues, es un edificio,
es una casa normal. El Señor, dice, no habita en
templos hechos por manos humanas. Nosotros tenemos este lugar,
no por causa del Señor, sino por causa de nosotros que, pues,
no estaríamos muy cómodos teniendo el culto en un parque o en la
calle, en el sol. Y si bien es un lugar especial
para la adoración al Señor, no es la casa del Señor. La casa
de Jehová es, dice 1 Pedro capítulo 2 versículo 5. desde el versículo cuatro, dice,
acercándose a él piedra viva, desechada ciertamente por los
hombres, más para Dios escogida y preciosa. Aquí está hablando
del Señor Jesucristo, él es la roca, él es el hijo del Dios
viviente, dice, vosotros también como piedras vivas, sed edificados
como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios
espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. La casa de Dios son los siervos
de Dios, son los que Él ha redimido del poder del enemigo. Y en un
sentido, si usted está en Cristo, usted está en la casa de Dios
todos los días. ¡Qué bendición que el salmista,
antes de que Cristo hubiera Hecho la obra de redención, él decía,
en la casa de Jehová moraré por largos días. Pero qué bendición
que habiendo Cristo efectuado la obra de nuestra redención,
habiéndonos redimido del poder del enemigo, habiendo dado satisfacción
a la justicia de Dios, habiendo resucitado de entre los muertos,
nosotros estamos en la casa de Jehová por largos días. Somos la casa de Dios. Dice el
apóstol Pablo, o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del
Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de
Dios y que no sois vuestros, porque habéis sido comprados
por precio. Y ahí está otra vez la redención. La redención, hemos
sido comprados por precio. Glorificad pues a Dios en vuestro
cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Y siempre
que recordemos Si se habla de siervo, está la redención implícita. Somos siervos porque hemos sido
redimidos. Hemos sido redimidos y rescatados del poder del pecado. Hemos sido trasladados del reino
de las tinieblas al reino de su amado hijo. Somos piedras
espirituales que estamos siendo edificados como casa espiritual.
Somos el templo del Espíritu Santo. Dice después, ¿Por qué es que
tenemos que alabar a Kiobá? Dice, alabad a Kiobá porque él
es bueno. Cantad salmos a su nombre porque
él es benigno. Alabad a Kiobá. que gran bendición es de poder
congregarnos, de poder cantar al Señor, pero el apóstol Pablo
dice que estemos cantando con gozo al Señor en nuestros corazones,
con salmos, con himnos y cánticos espirituales, y eso no está limitado
a lo que hacemos tres veces a la semana. Alabemos al Señor, recordemos
aleluya, alabá, aqueobá, y recordarlo porque Él es bueno, no hace falta
Algo que el pueblo de Dios sabe. El pueblo de Dios sabe que el
Señor es bueno. Alabad a Keová. La razón por
la cual somos exhortados a alabar al Señor, primeramente es porque
Él nos hizo para eso, para adorar. Él nos redimió para eso mismo,
para vivir, si comemos o bebemos o hacemos cualquier otra cosa,
hacerlo todo para la gloria de Dios. Para eso nos redimió. Somos
sus siervos, para servirle. Somos su casa, su edificio espiritual,
pero hemos probado que el Señor es bueno. El Señor es bueno. Y no hay más bueno que el Señor. El Señor Jesucristo le dijo al
joven rico, sólo hay uno que es bueno. Que Dios nos guarde,
que nosotros pensemos que en cada uno de nosotros hay alguna
bondad por causa de nosotros mismos. Si estás en Cristo, hay
bondad. Pero esa bondad es solamente
por causa de la vida del Señor Jesucristo en ti. no fuera de
eso no hay bondad la biblia dice no hay justo ni a uno no hay
quien busca a dios y dice no hay quien haga lo bueno ni siquiera
uno no hay quien haga lo bueno el único que hizo lo bueno y
es bueno no sólo hizo lo bueno él es bueno es el señor el señor
dice alabata que va porque él es bueno y es algo que está constantemente
en la escritura alabad a que va porque él es bueno hay una
persona que le dice a los niños y les dice piensa en cinco cosas
buenas que dios hizo para ti dice esto es muy fácil porque
dios es bueno hermanos la primera cosa que dios ha hecho buena
para su pueblo es darnos vida juntamente con cristo
es darnos de su gracia. Él nos amó cuando nosotros aún
éramos enemigos. Él no nos amó por causa de algo
que nosotros hicimos. Contrario a lo que mucha gente
piensa que el Señor vio en los corredores del tiempo y vio quién
iba a creer y los salvó porque iba a creer. No, eso es mentira
de toda mentira. los que creemos creemos porque
el Señor nos dio el Señor tuvo misericordia de nosotros desde
la eternidad los que creemos creemos por causa de que el Señor
es bueno Por eso es que nosotros creemos su gran bondad, toda
buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, del padre de
las luces, en que no hay mudanza ni sombra de variación. Hermanos,
una de las razones por las cuales somos un pueblo que dice cantar
salmos a su nombre, dice alabatle, alabatle, alabatle es más amplio
que simplemente cantar. alabarles, alabarles, vivir para
él, vivir toda la vida para él, dedicado para él, porque él es
digno, él es admirable, él es consejero, él es dios fuerte,
él es padre eterno, él es príncipe de paz, él es rey de reyes, él
es señor de señores, él es el juez justo y dice después que
le debemos de cantar salmos a su nombre porque él es benigno.
y nuevamente relacionado todo con la obra del Señor Jesucristo.
El apóstol Pedro escribe y dice, desead la leche espiritual no
adulterada. Dice, desead como niños recién
nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella
crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad
del Señor. ¿Cómo está nuestra vida con relación
a nuestro deseo por la palabra de Dios? ¿Estamos deseando y
anhelando la palabra de Dios? La figura que el apóstol Pedro
utiliza es una figura poderosísima. Al bebé no hay que ponerle, no
hay que hacer un programa de concursos para ver si el bebé
quiere tomar leche, si él va a desear la leche. Usualmente
las mamás no tienen que despertar al bebé cada tres horas para
que tome su leche. el bebé cuando quiere la leche
llora y no va a haber manera de tranquilizarlo hasta que se
le da la leche y esa es la figura que el señor guiando al apóstol
Pedro utiliza desead como niños recién nacidos la leche espiritual
no adulterada para que por ella crezcáis para salvación si es
que has gustado que el señor es benigno la benignidad del
señor cantad salmos a su nombre porque él es benigno hermanos
una vida de adoración es porque has probado que el señor es bueno
y los creyentes han probado que el señor es benigno quisiera
que pudieras reflexionar en cómo está tu deseo por la palabra
de dios por estar escuchando la proclamación del evangelio
la verdad de dios como está tu corazón con respecto a tu tiempo
a solas con la palabra de dios el anhelar recuerda algo importante
es dice, no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra
que sale de la boca del Señor. Si tú puedes vivir sólo con pan,
es necesario que tú puedas examinar tu vida. Es necesario que puedas
examinar si tú has probado que el Señor es benigno. Si el Señor
es benigno, es bueno, tú estás convencido de que toda buena
dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, de que el Señor es
en gran, no simplemente es bueno, sino el Señor es en gran manera
bueno. Él es bueno, Él es compasivo,
Él es misericordioso. Canta, Salmos, a su nombre. Después
nos da otra razón y es versículo cuatro, porque Jehová ha escogido
a Jacob para sí, a Israel por posesión suya. Jehová ha escogido
a Jacob para sí. Otra razón por la cual hemos
de adorar al Señor, de alabarle. Otra razón por la cual también
está relacionada con la gran salvación y es alabad a Jehová
porque ha escogido a Jacob para sí. La elección incondicional
del Señor para salvación es un motivo para poder alabar a Dios. Si tu corazón tiene problemas
con la elección que el Señor ha hecho, es necesario examinar
tu corazón. De lo contrario, en lugar de
tener problemas y discusiones con el Señor, lo que debería
haber es adoración. Adorar al Señor y poder cantar,
¿por qué me elegiste a mí entre millones, sabiendo el mal que
hice yo? ¿Y cómo pudiste perdonar toda
mi maldad y darme en Jesús salvación? Ayúdame a hacer lo que quieres.
Tu palabra esparciré. estar admirado y haciendo la
pregunta correcta y la pregunta correcta es no es porque dios
ha salvado a unos y a otros no haciendo la pregunta humilde
y correcta de alabanza y es la pregunta porque dios debiendo
condenar a todos ha salvado a un pueblo por gracia y por misericordia
él ha escogido a jacob jacob dice El escritor bíblico en la
epístola de los romanos dice, tendré misericordia de quien
yo tenga misericordia y me compadeceré del que yo me compadezca. A Jacob
amé, a Esaú aborrecí. Alguno de los dos debía ser amado.
Y la respuesta es ninguno de los dos tenía que ser amado. Quizá desde la perspectiva humana
usted hubiera pensado que quizá había cosas más amables en Esaú.
Pero Dios no es un hombre, Dios es Dios. Y todo pecado y toda
rebelión es enormemente grande delante de Dios. Pero Dios, Dios
escogió a Jacob, un tramposo, uno que se pasó su vida haciendo
trampas hasta que Dios obró en su corazón y lo transformó, hasta
que Dios lo redimió del pecado. hasta que Dios le quitó aquellas
cosas en que él confiaba. Él siempre hacía trampas y arrancaba
a correr hasta que Dios descoyuntó su muslo y no pudo correr más.
Él siempre estuvo tratando de agarrar por la fuerza lo que
Dios tenía para él, hasta que Dios le quitó las cosas en que
él confiaba, y él confió solamente en el Señor. Y Dios le cambió
no sólo su nombre, sino su corazón. Dios le puso por nombre Israel,
porque Dios lo hizo una nueva criatura. De modo que si alguno
está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron.
No había ninguna razón para amar a Jacob. Pero el Señor lo hizo
por el puro afecto de su voluntad para la alabanza de la gloria
de su gracia. Y es lo mismo con nosotros. Si en verdad eres siervo
del Señor, redimido por el Señor, si en verdad Estás viviendo para
alabar su nombre y has probado que el Señor es bueno. Te estás
regocijando en su elección. Y sabes, sabes que tú eres su
pueblo, solamente por gracia y por misericordia. Sabes con
claridad que tú no eres mejor que nadie, absolutamente mejor
que nadie. sabes que no hay ni un mérito
en ti, sabes que lo único que hay en ti es maldad y si algo
bueno hay es por causa de la vida del Señor Jesucristo. Esa
es la única bondad que puede haber y te regocijas en poder
saber que el Señor ha escogido a Jacob, a alguien que no es
digno de su amor, a alguien en quien no hay nada para que el
Señor se moviera a amarlo. Nada amable había en Jacob al
igual que nada amable hay en ningún, en ninguno de los nacidos
de Adán y Eva. No hay justo ni aun uno, ninguno. Si tú crees que hay algo de justicia
en ti, arrepiéntete, no hay. No hay ninguna justicia en ti,
ni en mí. No hay quien busque a Dios. Si
tú estás pensando toda mi vida busqué a Dios, arrepiéntete.
Toda tu vida has estado buscando un ídolo que crees que es Dios,
pero no al Dios de la Biblia. No hay quien haga lo bueno. Aún
así se hicieron inútiles. No hay ninguna bondad. Cuando
nosotros, por la gracia de Dios, hemos comprendido eso, nosotros
podemos cantar, ¿Por qué me elegiste a mí entre millones, sabiendo
el mal que hice yo? ¿Y cómo pudiste perdonar toda
mi maldad? Hermanos, una de las cosas grandiosas
que tiene que ocurrir y que debemos declamar al Señor es que cada
vez nos haga reflexionar en lo que ocurrió en esa cruz. que
cada vez nosotros podamos pensar por qué el Señor Jesucristo estaba
en una gran agonía y diciendo si es posible que pase de mí
esa copa pero no se haga lo que yo quiero sino hágase tu voluntad
es que acaso los seguidores del Señor Jesús eran más valientes
que podían ir a la muerte cantando salmos Que Dios nos haga entender que
lo que estaba turbando el corazón del Señor, lo que le hacía tener
una gran agonía, no era lo que le iba a hacer el hombre. Era
lo que el Padre iba a hacer al Señor Jesucristo en esa cruz
por causa de tus pecados y de los pecados de su pueblo. Él
vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Y el pecado no es
cosa ligera. Murmurar, mentir, robar, tomar
el nombre de Dios en vano. Cosas que de pronto se hacen
y la gente las toma como tan habituales. No son cosas inofensivas. es horrenda maldad por causa
del cual el Señor Jesucristo padeció en la cruz del Calvario
el abandono de su Padre, pero no simplemente que lo dejara
ahí solo, sino que descargara toda su ira sobre su Hijo. Él
fue hecho maldición en esa cruz por causa de nuestros pecados. eso nos va a hacer valorar y
alabar al Señor, simplemente el que el Señor obre y cada día
nos haga tener un mayor entendimiento de qué es lo que ocurrió en la
cruz del Calvario, qué significa Cristo murió por mí, cuántas
veces escucha uno a gente decir Cristo murió por mí, en verdad
que el Señor nos ayude a entender, no es simplemente una frase,
Cristo murió por mí es algo de suma profundidad que en toda
la eternidad quizá jamás logremos a comprender hermanos eso nos
va a hacer pensar y nos va a hacer pensar y quitar cosas de nuestra
cabeza hay cosas que de pronto inconscientemente tenemos a veces
pensamos que si viene pues alguien que pues nunca tomó alcohol,
nunca lastimó a nadie. En cambio, si viene alguien que
fue drogadicto y que mató personas y va a dar su testimonio, a veces
pensamos que ese es un poderoso testimonio. Eso significa que
no entendemos lo que es el pecado. Tanto si alguien nunca tomó un
arma y lastimó a una persona, pero Dios lo salvó, ese es un
poderoso testimonio. porque no es asesino necesariamente
el que ya ha lastimado a una persona o físicamente ha cobrado
una vida. Es asesino cualquiera que se enoja contra su hermano
y dice fato a su hermano. Es culpable, dijo el Señor Jesús. La ley no solo es externamente. Hay tanta gente que nunca quizá
hemos matado a alguien porque no queremos pasar algunos años
en la cárcel. Pero si no hubiera cárcel, pues
es muy probable que lo habríamos hecho ya. sabe el poder mirar
que el señor nos muestre qué es el pecado y poder estar sorprendidos
de que él me haya elegido para salvación cuando soy indigno
que puede estar sorprendido y adorar al señor porque él tiene misericordia
de quien él tiene misericordia y se compadece de quien él se
quiere compadecer y eso nos va a guardar de menospreciar personas
lo que nos hace menospreciar a otros es que sentimos bien
de nosotros mismos y es porque hemos dejado de ver al Señor
Jesucristo si alguna vez le has visto. Pero si nunca le has visto,
te has pasado toda tu vida menospreciando a otros porque te sientes mejor
que otros. Sabes que la Escritura llama
al creyente a la adoración aleluya alabar al señor y sólo podemos
alabar al señor cuando estamos viendo al señor cuando viendo
al señor estás viendo su santidad su perfección estás viendo que
él es sobre todas las cosas que él es grande y poderoso que no
hay otro como él que él es rico en misericordia que él es compasivo
entonces no te va a quedar ganas para sentirte mejor que nadie
la escritura va a sonar en tu corazón y vas a tener claro que
tú eres lo mismo que los demás y que la única diferencia es
que dios que es rico en misericordia por el gran amor con que nos
amó nos dio vida juntamente con cristo y cuando pensamos en la
elección vamos a adorar al señor porque ha escogido a jacob yo
soy como jacob sin nada amable en mí Dios no escogió a nadie
porque había algo bueno en Él. Dios no escogió a nadie porque
era más inteligente. Dios no escogió a nadie porque
iba a creer. Todos estábamos muertos en delitos
y pecados, inútiles, incapaces de hacer absolutamente nada para
Él y menos para nosotros mismos. Él tuvo misericordia. La Biblia
nos llama a adorar al Señor por esa gran misericordia. Después
dice, porque yo sé que Jehová es grande y el Señor nuestro
mayor que todos los dioses. Porque yo sé que Jehová el Señor
es grande y el Señor nuestro mayor que todos los dioses. Qué gran bendición de poder llegar
por la gracia de Dios a decir con el salmista, note que no
dice No dice porque Jehová es grande, dice porque yo sé. Dios quiera que cada uno de los
que estamos aquí podamos decir con convicción por la obra del
Señor en nuestro corazón, con rectitud delante de Dios, podamos
decir yo sé que Jehová el Señor que Jehová es grande y el Señor
nuestro mayor que todos los dioses. Dios quiera hacer esa obra en
nuestro corazón. Dios quiera hacer esa obra en
nuestro corazón que por haber sido redimidos y ahora siervos,
que por haber dejado de ser inútiles ahora somos útiles, que por antes
que no podíamos acercarnos a la casa de Dios hoy somos el templo
del Espíritu Santo, que antes estábamos aborreciendo a Dios
y hoy deseamos a Dios porque sabemos que Él es bueno. porque
hemos probado que él es benigno que antes nos enojaba pensar
que él hubiera elegido personas para salvación y hoy estamos
felices de saber que nos eligió porque si él no nos hubiera elegido
déjame decirte tú y yo nunca lo habríamos elegido a él nunca
estaríamos haciendo cualquier otra cosa hoy menos estar sentados
aquí nunca lo hubiéramos elegido pero hoy alabamos al señor porque
él nos ha elegido entonces también podemos llegar a decir porque
yo sé, yo sé que Jehová el Señor nuestro, note qué distinto es
que dijera porque Jehová es grande y el Señor mayor que todos los
dioses, eso es verdad pero qué maravilloso es que por la obra
del Espíritu Santo podamos decir porque yo sé Yo sé que Jehová
es grande y que el Señor nuestro mayor que todos los dioses, mayor
que todos los dioses. Quiera Dios que esta sea la realidad para cada uno de
nosotros, que tú puedas decir yo sé que Jehová es grande y
la única manera que tienes de saberlo es que Él te lo revele,
la única manera que tienes de saberlo es que Dios abra y te
de ojos de fe para ver al Señor Jesucristo si no ves al Señor
Jesucristo tú nunca podrás decir yo sé que Jehová nuestro Dios
es mayor que todos los dioses que sea no algo que has escuchado
sino algo que sabemos porque el Señor nos lo ha enseñado porque
Él ha abierto nuestros ojos y el Señor Jesucristo está resplandeciendo
ante nuestros ojos porque estamos escuchando la exhortación que
dice puesto los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe
si ya has creído en el Señor Jesucristo es necesario que tus
ojos se mantengan fijos viendo al Señor Jesucristo si has creído
en Cristo es que sigues creyendo en el Señor Jesucristo y el Señor
te sigue enseñando cada vez y cada vez con más convicción que Dios
nos guarde de ser personas que hablamos de experiencias pasadas
y que pueda ser una experiencia siempre presente. Yo sé, yo supe,
yo sé y yo sigo sabiendo que el Señor nuestro Dios es mayor
que todos los otros dioses. Es más, no hay otros dioses. Clamemos al Señor Jesucristo
que abra nuestros ojos. clama al Señor Jesús que te dé
arrepentimiento para vida que haga resplandecer a tus ojos
al Señor Jesucristo porque la única posibilidad que tienes
y tengo de saber esto es que Cristo sea revelado a nosotros
que puedas ver al Señor Jesucristo que pueda ocurrir lo que por
gracia de Dios ocurrió a Felipe que decía Felipe decía pues yo
quiero saber que Jehová nuestro Dios es más grande que todos
los dioses muéstranoslo y Jesús dijo hace tanto tiempo que estoy
contigo y no me has visto el que me ha visto a mí ha visto
al Padre que Dios quiera hacer lo que hizo a Job y que después
Job dijo de oídas te había oído hermanos que Dios nos guarde
de simplemente escuchar a personas que en verdad podamos escuchar
la voz de Dios. No estés contento de escuchar
por años a personas, clamas de que Dios te conceda escuchar
su voz y ver al Señor Jesucristo. No estés contento con el simple
llamamiento general. Que pueda haber ese llamamiento
eficaz del Espíritu Santo, ese llamamiento irresistible, ese
llamamiento que cuando una persona se encuentra nunca más vuelve
a ser el mismo. De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron y aquí
todas son hechas nuevas. Ese llamamiento que hizo a un
asesino y perseguidor de la iglesia un apóstol de Jesucristo, un
siervo, un esclavo del Señor Jesucristo, y hace lo mismo. Díganlo los redimidos de Jehová.
¿Qué van a decir? Las alabanzas del Señor. Díganlo
los redimidos de Jehová los que Él ha redimido del poder del
enemigo. Y los redimió no con cosas corruptibles
como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como
de un cordero sin mancha, sin contaminación, que ya estaba
destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en
los postreros tiempos por amor de su pueblo. Él vino a salvar
a su pueblo de sus pecados. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.